XD: padre tu nick XD , aqui va el final...

tsuki-chan: gracias, gracias, pronto conoceras la verdad o.o

WolfgirlLawlietValentine: Pues, la verdad estuve pensando mucho con quien se quedaria, hasta iba a poner dos finales distintos, pero seria mucho trabajo para mi y a veces no tengo tanto tiempo .

NIKONIKO-CHAN: ok, aqui , hoy, en este preciso instante, terminaran TODAS tus torturas chakachachan...

Kimi to Deatte Kara: Dont worry, nadie se suicidara...me gusto tu idea de "los dulces y asesinos brazos de Tykki Mikk " muy buena ñ.ñ

Yami RosenkreuZ: aaaaaaaquiiiii estoy de vuelta, perdon por tardar...de nuevo cofcof T.T

Narien: SI kanda es muy mono cuando no trata de rebanarle a alguien la cabeza ne?

Sereitei: bakanda-risas-no me odies tanto, que ya te traigo la conti...-debere cuidarme de komui ...

Laura-Chan : Saludos!, domo arigato por leerme, espero lo hayas disfrutado.

Kyurengo: jaja ahora si ya va la buena despues de tanto giros, preparaos.

phoenix: Si...yo tambien queria una copia...pero no la pude conseguir T.T

sabaku no julliet : SIIII , ya hasta extraño su pelirroja cabellera TT.TT lavi vuelveeee!! lol

dagmw: Jajaja, ¡no te suicides! o tendre que dejarlo inconcluso para evitarlo T.T jeje bueno, espero no me maten por el final o/O

Riznao: Waaa me has hecho sentir culpable por tardar tantoooo TT.TT deberaaaas gomeeeeen!!

Bueno de nuevo disculculpas por la espera milenaria (ya se me hizo mal habito) los examenes y tareas ocuparon la mayor parte de mi tiempo, por lo que me costo algo de trabajo escribir, aun así ya terminado lo anterior, les traigo el ultimo capitulo. Muchas gracias a todos por acompañarme con su lectura y comentarios que me ayudaron a seguir hasta el final, cuidense, los extrañare TT-TT

"La elección definitiva"

Allen se levantó de su asiento y abrió las cortinas con la esperanza de aprovechar los últimos vestigios del día, después, se giró hacia sus invitados y con una tenue voz preguntó.

-Entonces, ¿No tienen nada que decirme?

Silencio.

Lavi abrió la boca con intención de hablar, pero sus palabras murieron ahogadas dentro de su garganta. En cuanto a Kanda, él parecía estar inmerso en su cabeza debatiéndose entre hablar abiertamente o seguir con su mutismo.

-Mnn…Supongo…que pueden marcharse entonces-murmuró Allen, volteándose de nuevo hacia la ventana con pesadez. Probablemente la idea de citarlos no había sido la correcta. Lo único que estaba logrando era lastimarse más. Que ingenuo de su parte ...¡¡Casi volvía a tragarse el cuento!!

Apretó los puños reprimiendo un suspiro, buscando con el rabillo del ojo el momento en el que sus compañeros abandonaran la habitación; Sin embargo, ellos no se movieron.

Kanda pareció finalmente animarse a decir algo, juntó sus labios, todavía con la sensación de tener un nudo en la garganta, y casi escupió a cuestas los que dijo.

-Me gustas.

Luego, cerró los ojos, con la intención de eludir las miradas asombradas de los dos muchachos ahí presentes. Entonces, Allen comprendió que aquella era la confesión frustrada de la cual le había privado en el pasado, y sonrió agradecido; pero quedaba un problema….

Lavi ya empezaba a sentir la presión en sus hombros, además, la repentina y afable curvatura que el peliblanco le dedicaba al espadachín no le pronosticaba nada bueno para su persona.

Su boca, desde el instante que pasó el umbral de la puerta, se quedó inútil, superflua….No tenia el conocimiento de que hacer en este tipo de situaciones y le desesperaba tanto la idea de no poder expresarse, o mas bien, le aterraba.

Estaba tan cerca de Allen sin poder hacer que sus sentimientos le llegaran ,y la distancia invisible que los separaba, comenzaba a asfixiarlo. Anhelaba fervientemente estar cerca de él, su aroma, su piel…. ¡Qué más daba! Si pudiera se hubiera arrancado el corazón en ese momento para ofrecérselo como ofrenda. Tomó una bocanada de aire volviendo a recuperar la cordura. Se sintió vulnerable, indefenso, ¿Cómo era posible que una persona fuera capaz de sacarlo tanto fuera de si? Barrió los ojos hacia la figura de Kanda, advirtiendo el pequeño temblor de sus labios.

-Moyashi, tú…a alguno de nosotros…-pretendió decir Yuu con nerviosismo y sin saber como manejarlo, principalmente por que se trataba de un sentimiento reciente para él. Para muy suerte suya Allen poseía la capacidad de comprenderlo un poco mejor que los demás, debido a esto, no le costo mucho trabajo deducir lo que el pelinegro quería preguntar.

-Yuu…la verdad es que ambos me gustan-confesó. Los muchachos se hicieron levemente hacia atrás con una expresión de susto -Pero…Sólo es uno a quien yo…bueno…-se ruborizó- a quien amo.

Esa afirmación causo mucha mas conmoción que la primera, sobre todo porque pareció encender la chispa de rivalidad que casi se había esfumado entre el Bookman y el Japonés, quienes ahora esperaban la respuesta concluyente.

Solamente una pregunta quedaba al aire

-¿Quién?-jadeó por fin Lavi.

¿Será Lavi, Será Yuu?

-Necesito hablar a solas con cada uno-aclaró Allen girándose hacia la puerta-Yuu, tu primero. Lavi, te pido que por favor me esperes afuera.

El mencionado dejo caer sus hombros hacia atrás, al tiempo que le echaba al Moyashi una mirada triste, luego, avanzó pausadamente hacia él y lo abrazó fuerte.

Kanda emitió un gruñido de desaprobación mientras pretendía observar otro lado.

"No me dejes" fue el mensaje que le dio a entender Lavi con esa acción.

El sonido de la puerta al cerrarse les recordó que ahora se encontraban a solas. El primer movimiento que hizo Allen fue el de sentarse de nuevo en su silla, sólo que esta vez lo hizo quedando en dirección hacia Kanda, después, con un gesto de la mano, lo invitó a acompañarlo. El muchacho aceptó y a falta de asiento, se colocó en una esquina de la cama.

-Yuu-comenzó con voz baja, pero firme- la verdad es….

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Media hora pasó. El constante tick tack del reloj ya comenzaba a irritarlo, y la idea de espiar por la rendija de la puerta le había parecido, más de una vez, tentadora; aun así, eligió no hacerlo, era preferible vivir un rato más con la esperanza, a ser arrollado abrumadoramente por la declaración afectuosa de Allen hacia Kanda (porque era más que obvio que eso era lo que iba a suceder).

Se recargó en la pared dejándose caer lentamente al suelo, juntó sus rodillas y hundió su cabeza en ellas. Observó con detenimiento las delgadas fibras rojas que descansaban sobre su frente y entrecerró los ojos, apesumbrado. No supo cuanto tiempo más paso de ahí en adelante pues creyó haberse quedado dormido. Volteó a ver el reloj, no habían pasado más de quince minutos.

-Tan poco tiempo-dijo débilmente, volviendo a bajar el rostro-Que fastidio….

El chirrido de la puerta al abrirse lo hizo pararse de un brinco quedando de frente con los fieros ojos de Kanda. Lavi buscó algún indicio de emoción, tristeza o enojo en ellos, más ninguno de esos sentimientos se vieron reflejados en los orbes oscuras del espadachín.

-Yuu... ¿Como te fue?-preguntó expectante el pelirrojo. Kanda simplemente comenzó a alejarse en los pasillos, ignorándolo, cosa que poco sorprendió al Bookman, ya que era algo muy digno de esperarse por parte de Yuu.

-Pasa por favor-lo invitó la voz infantil de Allen. Lavi tragó saliva, ahora ya no estaba seguro de lo que iba a pasar, sinceramente esperaba que el rostro de Yuu le revelara la decisión definitiva del Peliblanco, pero claro, olvidó el pequeño detalle de que el japonés era reconocido como el más frío e inexpresivo oriental dentro de su organización ¿¡Cómo rayos iba a adivinarlo entonces?!

Llenó sus pulmones de aire, preparándose psicológicamente para ser ponchado, así pues, entró con la cabeza agachada.

Sabía lo que iba a pasar ¡Vaya que lo sabía! Pero no era como si no le fuera a doler en absoluto, porque el tenía un corazón -que bien debería no haber existido- ¡pero ahí estaba! , oculto entre un puñado de páginas y tinta, bajo la sutil coraza disfrazada como deber, tras esas líneas negras, transcritas como historia…

Lavi escuchó entonces la voz quebrada de Allen, llamandolo.

No quiso mirarlo, estaba muy asustado.

-Lavi, mírame de una vez por favor-volvió a suplicar el peliblanco, de nuevo con su voz quebrada.- ¡Mírame!

El pelirrojo giró los ojos sin levantar todavía la cabeza. Abrió los párpados, estupefacto. Las mejillas de Allen estaban cubiertas de lágrimas

-"Seguramente siente remordimiento por lo que me dirá" –pensó con pesimismo.

El Bookman se acercó al exorcista, con ternura, acarició sus mejillas buscando limpiarlas.

-No es necesario que llores, yo estaré bien-comentó para "tranquilizarlo"-Creo que esto es lo mejor….Kanda es el indicado para ti. Me voy tranquilo, sabiendo que con él estarás seguro.

Allen se alejó de él, inseguro y con temor reflejado en sus ojos.

-¿T-te vas? ¿Qué significa eso?

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

La conversación que tuvo con el Moyashi fue breve (lo sabía porque al terminar se fijo en el reloj) pero a él le parecieron casi eternos los minutos dentro de la habitación.

Fuera de su cuarto se oía todavía el ajetreo previo a la cena por lo que se cubrió la cabeza con una almohada. No sentía ganas de lidiar con molestias como esa y mucho menos sabiendo el hecho de que su querido Moyashi se encontraba a solas con el pelirrojo estúpido.

"Yuu, la verdad es….que tú eres una persona muy especial para mi y te quiero"

Sonrió un poco, tras recordar la afirmación de Allen.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Bookman cerró la ultima de sus maletas y la apiló donde estaban las demás.

-Ya era hora de que llegaras-gruñó a la persona que trataba de escurrirse silenciosamente tras de él.

-Perdón, Bookman-sama, es que me perdí en el camino-se excusó el chico, rascándose la nuca-además fue muy difícil escalar todo el acantilado.

El viejo lo observó con vergüenza.

-¿¡Eh!? ¡No me digas que vas a llevarte todas esas maletas!-exclamó señalando una considerable montaña de esos objetos.

-No, claro que no-El joven soltó un suspiro- porque tú vas a llevártelas.

-¡¿Qué que!? No, no, no, no, ¡no! ¿Por qué no mejor le pide a Lavi-san que lo haga?-el hombre torno una expresión agria-¿Bookman-sama?

-Sólo haz lo que te digo y cállate-sentenció.

-Muy bien-accedió-pero por favor prométeme que pronto me presentaras a Lavi-san.

El hombre asintió. El muchacho sonrió levemente, y satisfecho, se apresuro con su tarea.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

-¿T-te vas? ¿Qué significa eso?

-Pues me voy, eso es todo. Mi tiempo como Lavi ha llegado a su limite y mi deber como Bookman me esta llamando.

-No puedes…-susurró Allen.

-¿Disculpa?

-¡¡Que no puedes irte idiota!! –Gritó haciendo retroceder al Joven-¡¡Primero llegas diciéndome una sarta de cursilerías y después me escupes que te largas tranquilo porque me avientas a los brazos de Kanda!! ¿¡Pero que estupidez es esa!?-se quejó. Lavi lo miró extrañado.

-Mi deber como Bookman….

-¡Me importa un carajo tu deber como Bookman!, es mas, vamos ahora mismo a aclarar las cosas con ese viejo si es necesario.

-¡pero Allen!...-refutó.

-¡Vamos!-lo jaló el peliblanco evidentemente molesto.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Bookman iba muy campante por los pasillos caminando junto a un chico de cabellera castaña, el cual avanzaba a paso lento debido al peso de las maletas que llevaba a cuestas.

-Ne…Bookman-sama ¿Todavía queda muy lejos la puerta?

-En estos momentos estamos buscando a Lavi y no podremos irnos hasta encontrarlo.

-Oh…-suspiro el castaño dejándose caer al suelo.-Si tan solo me lo hubiera dicho antes, no habría tenido que cargar con todo esto para nada-refunfuño en voz baja.

-¡Allen para de una vez!-replicó Lavi siendo empujado.

-¡No hasta encontrar a Bookman!-respondió. El pelirrojo se soltó y lo encaro.

-¡¿Para que!?

-¡Es obvio!-indicó agitando los brazos con exasperación-¡¡Para que te quedes!!

Lavi calló, para después, preguntar tímidamente:

-¿Por qué?... ¿Por qué te empeñas tanto en que me quede, si tus sentimientos pertenecen a Kanda?...Ya no tiene sentido para mí permanecer aquí….

Allen dejó salir una sutil carcajada.

-¿Se puede saber qué es lo gracioso de mi sufrimiento?-inquirió Lavi, arqueando una ceja.

-Baka, ¿De dónde sacas todas esas sandeces? La razón por la cual no quiero que te vallas es porque….la persona que amo eres tú.

-Ah, con que era eso…-dijo sin darle mucho interés- ¡espera! ¡¿Qué!?

Allen acercó su rostro al del Jr. y entrecerró los ojos preparándose para un beso.

-pero yo pensé que tu y…., que yo… por eso decidí…-intentó explicar un descolocado Lavi.

-Sólo cállate y bésame-exigió Allen, antes de presionar sus bocas en aquel placentero sistema.

El "Plap ,plap, plap, plap " que resonó después los motivo inmediatamente a separarse. El joven castaño (que permanecía sentado en el suelo) Y Bookman, los observaban desde una corta distancia. El primero, manteniendo una enorme sonrisa al tiempo que aplaudía estruendosamente y el segundo, simplemente con las cejas alzadas.

-Bookman…No me digan que vieron todo lo anterior-dijo Lavi. Los dos hombres asintieron.

Los enamorados se quedaron rígidos como estatuas (muy avergonzados por cierto), con la única diferencia de que sus caras estaban pigmentadas con un fuerte color carmesí.

-No es para tanto chicos-habló el castaño, levantándose y sacudiéndose el polvo.-No tiene nada de malo hacer el ridículo frente a un desconocido.-soltó con un peculiar tono parecido al del Bookman Jr. en sus momentos de travesuras.

-¿Y se puedes saber quien rayos eres tú?-lo cuestionó el pelirrojo, saliendo apenas de su ensimismamiento

-Ah perdonen mi descortesía, pueden llamarme Laick, mucho gusto.

-Mucho gusto-le correspondió Allen.

-Tú debes ser Allen-kun, Bookman-sama me contó todo sobre ti

-eh... ¿Enserio?

-Sí, de cómo fuiste sacando poco a poco a Lavi-san del buen camino del Bookman.-comentó jovialmente y sin mala intención.

-Comprendo…-musitó el niño sintiéndose culpable. Lavi notó esto y apartó al peliblanco de Laick.

-Oye tú, será mejor que cuides un poco más lo que dices-le advirtió.

-Uh, lamento si dije algo que les molestara, no era mi intención….Talvez esa sea la razón por la cual no puedo hacer amigos T.T

-Hmp. ¡Suficiente! ¡Ya basta de tonterías!-dijo finalmente Bookman, sacándose de quicio.-Lavi, como ya te había el dicho, el tiempo limite se acabó, llego la hora de partir por lo que…

-¡NO!-intervino Allen-Perdóneme Bookman, sé que es importante el oficio que desempeñan pero, ¡simplemente no puedo dejar que se lleve a Lavi!

-Allen….

-Hmp…No entiendo de que me hablas niño, ¿Quién habló de llevarme a este bueno para nada conmigo?

-¿Eh?...pero tu me dijiste…

-Cuando dije que era hora de partir, me refería a partida con Laick, el sustituto que he estado preparando como Bookman, ya que , como era de esperarse, tu no contabas con los requisitos necesarios para cumplir esta tarea.

-¡Así es!-agregó el mencionado alzando el pulgar.

El muchacho se quedó en shock, varias preguntas asaltaron su mente, cerró los ojos tratando de organizar un poco sus ideas y finalmente habló:

-Entonces… ¿ya lo habías decidido desde hace tiempo? , es decir, ¿esto era lo que me ocultabas?, ¿por eso desaparecías?

-¿¡Muchas preguntas no crees?!-declaró el castaño escurriéndose a un lado del peliblanco.

-¡¡Y a ti que te incumbe!! Ahora, ¡¡aléjate de Allen!!-bramó el pelirrojo amenazándolo con el puño.

-Vale, Vale pero no te pongas así.

Bookman dejó escapar un sonoro suspiro, captando la atención de los tres jóvenes.

-Escucha Lavi, la verdad es, que muy a pesar de que sabía que en algún momento te decidirías por el camino "del sentir", albergaba la esperanza de que prefirieras ser mi sucesor, aun así, por prevención, busqué a alguien con potencial parecido al tuyo y lo entrené durante aquellos días en los que no estaba contigo.

-Con que era eso….

El Jr. enseguida comprendió que el Panda se tomó todas esas precauciones para procurar su bienestar. También sabía que Bookman jamás admitiría algo así, conociendo las leyes tan estrictas bajo las que se hallaba; Sin embargo, el pelirrojo era consiente de lo mucho que lo apreciaba el viejo y se sintió sumamente agradecido.

-En fin, ya habiendo aclarado las cosas me marcho definitivamente, ¡Vámonos Laick!

-¡Sí, señor!, hasta luego Allen-kun, Lavi-san-se despidió mientras se acomodaba algunas maletas entre los brazos.

-Adiós…-alcanzaron a decir ambos.

-Cuídate muchacho -dijo el anciano, sonriendo levemente.

-Tu también Panda, y gracias por todo.

Talvez esa no fue la despedida más emotiva de todas, pero en el mundo de los Bookman, donde los sentimientos eran catalogados como pecado, sin duda, era considerada como especial.

Fue así como, finalmente, los dos hombres libro emprendieron su nuevo camino.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

"Yuu, la verdad es….que tú eres una persona muy especial para mi y te quiero"

Eso fue lo que le dijo el Moyashi, para después, terminar arrojándole múltiples rodeos intentando dar un explicación convincente del por que terminó enamorándose de Lavi.

"te quiero, pero a Lavi, lo amo"

Apretó los ojos sintiendo pesar. El eco de cada frase que enunció su amor platónico rebotaba dentro de su cerebro golpeando abruptamente sus neuronas, atontándolo.

"No puedo corresponderte…"

Se frotó las sienes.

"Ojala puedas perdonarme"

-Yo soy el único que debería pedir perdón, Moyashi….-arqueó un poco sus labios al tiempo que pasaba la mano por los cabellos enredados de su fleco.-Le hice mucho daño, merezco esto…

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Eran los once en punto y en el interior del comedor ya la fiesta había comenzado. La música alegraba y motivaba a bailar a la mayoría. Las señoritas charlaban amenamente poniéndose al día de los chismes de la semana mientras que los caballeros las observaban a distancia esperando el momento oportuno para invitarlas a bailar o simplemente, inmiscuirse dentro de su grupo de charla.

Los mas reservados, en cambio, preferían mantenerse en las mesas disfrutando de las melodías y el buen ponche; muchos otros más, buscaban la forma de evadir a Jerry para poder pellizcar el pavo que recién acababa de salir del horno.

-¡Tranquilícense chicos!-los regañó el moreno agitando un enorme cucharón- al menos déjenme ponerlo en su sitio.

Allen y Lavi ya llevaban un buen rato en el lugar, curiosamente ya todos en la orden se habían enterado de su reciente relación (no es como que Lavi lo hubiera difundido a propósito XD) y de vez en cuando se topaban con miradas picaras y sonrisas de complicidad dirigidas hacia ellos.

Sinceramente esa celebración resultó ser sumamente entretenida, aunque, aparentemente, el peliblanco en algunas ocasiones parecía desanimado.

-Allen, ¿Qué pasa? ¿Te sientes bien?-cuestiono Lavi, comparando sus temperaturas corporales.

-Sí, estoy bien, es sólo que estoy un poco preocupado por Kanda, no se ha aparecido por aquí en toda la noche.

-Tranquilízate, él estará bien, es un chico fuerte, ya lo veras-dijo el pelirrojo restándole importancia.

-Eso espero….

-Mira que tarde es, ¡son casi las doce!, ¿Qué te parece si salimos un rato al jardín?

-Me parece perfecto.

Mientras se movían hacía la salida, esas miradas picaras y sonrisas extrañas volvieron a seguirlos en sus trayectos y se adicionó el hecho de que alguna que otra persona, entre el anonimato de la multitud, se atrevía a gritarles alguna frase comprometedora:

"Ten cuidado con esas manos, Allen" "Lavi, procura no destruir su "inocencia", a menos que quieras convertirte en cómplice del conde" "¡No olviden cuidarse!"

"¡Luego me cuentan que tal estuvo!" etc, etc, etc.

Ya se imaginaran la serie de tonalidades rojizas que pigmentaron el rostro de vergüenza de ambos, principalmente de Allen, quien, ante tanta distracción termino chocando con cierta persona.

-Disculpa, iba distraído.

-Tan torpe como siempre, Moyashi-le contestó la agresiva voz de Kanda

-¡¡Yuu, viniste!!-exclamó el niño sonriendo. La gente se quedó expectante (con un tic en el ojo) de una reacción negativa por parte de Kanda, propiciada por la enunciación inautorizada (según ellos) de su nombre de pila.

-No digas cosas tan estúpidamente obvias-le dijo el pelinegro, sin mostrar indicios de enfado.

"¿Que rayos?" seria la palabra perfecta para describir la cara de aquellos que conocían su temperamento inaccesible.

-Oye, mas cuidado con ese carácter tuyo ¿eh Yuu?-le advirtió Lavi, interponiéndose entre ambos.

-¿Qué dijiste?-gruñó Kanda, con una vena palpitándole notablemente en la sien.

-Nada-murmuró el pelirrojo escondiéndose detrás de Allen, con un ligero temblor.

Todos observaron al "ex – Bookman" con un poco de pena ajena, haciendo sentir al chico un tanto humillado, entonces, una idea resurgió en su mente, provocándole esbozar una sonrisa maléfica

-Yuu-chan-canturreó el muchacho mientras salía de su escondite con una sonrisa de oreja a oreja, lo que hizo poner a Kanda con los pelos de punta.

Allen movió la cabeza de un lado a otro, sorprendido por la pequeña multitud de gente que había formado un círculo alrededor de ellos. Segundos después, Lenalee logro abrirse paso y se dirigió a Allen con una expresión un tanto preocupada.

-¿Qué pasa? –le preguntó.

-No es nada de importancia, Lenalee, ya sabes, lo de siempre.

-¿Y ahora qué?-manifestó Kanda con una mueca de desagrado.

-Acabo de recordar cierta cosilla…

-Y a mi qué

-La apuesta querido amigo, ¡Tu has perdido la apuesta!

Los ojos de Kanda se abrieron como platos (O.O) mientras que Lenalee giró instintivamente a ver la expresión de Allen.

-¡Lavi! –lo regaño, haciéndolo encoger un poco tras escuchar su nombre.Consideraba que no era correcto picar la herida en un momento como este, Lavi tal vez estaba cometiendo un error….

-Tranquilízate, Lenalee yo estoy bien. Déjalos que sigan.

O…tal vez no….

-Uh...Oh…esta bien….

-"La verdad es que yo también tengo curiosidad por ver lo que hará Kanda"-pensó el muchacho ,divertido.

Lavi movió su vista hasta el pálido rostro del espadachín, y tras soltar una leve carcajada, siguió con su idea.

-Entonces Yuu, ¿Que piensas hacer? ¿Sorprendernos o….. el espaguetti?

-¡uoooowwwww!-exclamó el público aspirando una gran bocanada de aire.

-¿Y bien?-reiteró.

El japonés se quedó en silencio, el flequillo cubriéndole los ojos, la gente expectante, Lavi sonriendo, Lenalee temblando y Allen, ansioso.

¿Qué pasaría? O.o

Yuu dio un paso.

-¡oh se movió!-exclamó una mujer.

Siguió avanzando cada vez más rápido, hasta quedar enfrente de Allen.

-¿Are?-fue lo ultimo que pudo decir, antes de ser tomado bruscamente por el pelinegro, para presionar sus labios fuertemente contra los suyos. El peliblanco, junto con todos los presentes (principalmente Lavi), se quedaron pasmados, boquiabiertos, asombrados. Varias mujeres enrojecieron y desmayaron, muchos otros sufrieron el mismo destino tras sangrar un buen lote por la nariz, y Lavi, rojo como un tomate, por la furia y la vergüenza, no pudo siquiera mover un dedo para impedirlo.

Poco a poco Kanda dejó libre al peliblanco, volteó a ver el reloj: 12:01. Rebusco entre sus bolsillos un pequeño paquete y se lo entrego al atónito Allen.

-¿Qué es esto?

-Feliz cumpleaños, Moyashi-respondió y se viró hacia el "Ex -Bookman"-Supongo que quedaste lo suficientemente sorprendido como para dar por terminada nuestra apuesta.

Lavi, por inercia, asintió.

-Bien-barrió sus orbes hasta Allen-nos vemos luego, garbanzo.

Ya en la mera salida se detuvo y agregó.

-Más vale que te cuides "Bookman", porque si te mueres o Allen se llega aburrir de ti, ten por seguro que no me quedare con los brazos cruzados.-y se marchó con una tenue curvatura en sus labios.

Cricricricri….

Lenalee sonrió, la cara de Lavi eran tan pero tan graciosa, que no había descripción posible que fuera capaz de expresarlo. Bien por Kanda, Lavi se lo merecía por bocón.

-Y… ¿Qué te regaló Kanda, Allen-kun?

-Valla….-enunció el peliblanco un tanto asombrado-es una baraja nueva de poker, ¡y mira de que buena calidad!, hasta viene con estuche.

-Que detalle el de Kanda….por cierto, Felicidades- dijo otorgándole un muy amistoso abrazo.-tu regalo lo tengo en la habitación, al rato te lo daré.

-Muchas gracias, no te hubieras molestado.

Cricricricricri….

Un estruendoso grito hizo vibrar todas las ventanas (y tímpanos) del lugar.

-¡¡YUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!! ¡¡MALDITO, ME LAS VAS A PAGAR!!-se quejó Lavi, reaccionando bastante tarde por cierto.-¡¡YO QUERÍA SER EL PRIMERO EN DARLE SU REGALO A ALLEN!!

Lo del beso lo pensaría después.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Jerry no había exagerado en lo más mínimo cuando afirmo que las luces del jardín se verían "espectaculares".

Largo caminos luminosos de múltiples colores adornaban los senderos, árboles y arbustos del patio, que juntos, daban un espectáculo maravilloso para el que lo apreciara. Justo ahí, sentados bajo las ramas de un árbol, Allen y Lavi, contemplaban el cielo con ilusión.

-Oi, Lavi.

-….

-¿Lavi?

-……

-¡Lavi!

-¿¡Qué?!

-¿No estarás molesto por lo de hace rato o si?

-Noo cómo va a ser, es decir, quien se molestaría por algo tan insignificante como que la persona que amas se deja besar por…por…. ¡Por Yuu!

-Vamos Lavi, no seas tan duro, me tomó por sorpresa….Ya perdóname ¿si?

-No…

-¿Ni siquiera por que es mi cumpleaños?

-No

-Pues perfecto, entonces me voy a dormir…

-No, no, no, ¡espera, solo estaba bromeando!

-No me pareció divertido ¬¬

-Ok, ok es sólo que…perdón si esto te suena egoísta pero…. Sólo te quiero todo para mí, garbanzin.

Allen sonrió y se acurrucó a su lado.

-Y aquí me tienes….

-Sabes Allen, no te lo había preguntado formalmente pero...-decía mientras sacaba un paquete que llevaba oculto dentro de su chaqueta-¿Quieres ser mi novio? –le entregó la caja, finamente envuelta con papel plateado y con un discreto moño blanco y negro.-Es tu regalo…

-Baka, ¡por supuesto que quiero!-respondió regalándole un emotivo abrazo-Te amo, ore no baka-usagi

-Hey, ¿como está eso de conejo?, ¡Yo no soy ningún conejo! ¿Qué tiene que ver conmigo?

-Lavi, Rabbit igual a conejo-explicó- suena casi igual ¿no crees?

-Errr…hagamos un trato, yo no te digo garbanzin y tú no me dices conejo.

-Hecho.

-¡Maravilloso!…. ¿Y….en que estábamos?-preguntó provocador, arqueando una ceja.

-Yo creo que….mejor me voy a dormir…-se levantó

-¡¡Espera, Allen, ¡¡regresa!!-bajó la cabeza y se puso de pie para después correr tras el peliblanco-¡¡Al menos déjame dormir contigo!!

Allen rió y aumentó la velocidad, Lavi iba atrás difícilmente tratando de seguirle el paso. La silueta de ambos, quedaba perfectamente delineada por el sol que comenzaba a asomarse.

El viento sopló llevándose las hojas, trayendo consigo la bella sensación de una mañana fresca y la ilusión de un incierto porvenir, al lado de la persona amada.

"Maná, creo que por fin puedo seguir avanzando"

Owari.


ore no baka usagi: mi conejo tonto

datitos extra x:

+Lo que Lavi le regaló a Allen, era un album de fotos que contenía sus momentos en la orden, iba a poner esa escena pero se me pasó y despues no hallé como acomodarla ñ.ñuu
+El sustituto de Laick se llama así porque quería un nombre que sonara parecido a la palabra Light(en ingles) pero que no se relacionaran
+Kanda sale de su depresión y es feliz por allen (eso demuestra que lo queria de verdad o.o)
+ La razón por la que decicí que Lavi se quedara con el Moyashi fue porque hay muuuucho Yullen en el mundo(y nadie se queja D, es bueno) pero hay tan poco Laven que me da tanta tristeza...U.U así que quise hacer mi contribucion ;3
+Cuando Lavi entró a la habitación Allen, este lloraba por la conversación que había tenido con Kanda. Realmente le había costado trabajo rechazarlo x.X

+Komui se quedó dormido en su despacho, así que se perdió de la fiesta XD

BUENO, ESO FUE TODO, DE NUEVO MUCHAS GRACIAS. ME GUSTARIA SABER SU OPINION ACERCA DEL FINAL.

PD: Yullen lovers...¡¡No me mateeeen!!