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Si hubiera alguna manera de gritar, lo haría. Pero gritar, en estos momentos, no me serían suficientes para calmar todas las emociones que sentía. Lo que sea que este tipo quería lograr, lo logró. Si antes me sentía como una mierda, ahora me sentía a un nivel más bajo de lo imaginable. Este era mi fin, bien lo sabía. Había vivido cosas tan grandes y maravillosas como tristes y vacías. Tuve los mejores padres que cualquiera pudo pedir y los perdía en cuestión de tiempo, conocí a gente con corazón de oro que cuidaron el mayor tiempo de mi vida, conocí al hombre más maravilloso que pude pedir, y todo eso lo perdí. O al menos estoy a punto de perderlo.
Podía mirar los movimientos de Acnologia, y como, con sutileza, desenfundaba una pistola, con una ladina sonrisa la colocó en medio de mi frente, dejándome sentir el frió metal. No me atrevía a cerrar los ojos, sabía que si la oscuridad me cubría entraría en pánico y, aun en mis últimos momentos, quería permanecer firme, quería llevarme en la memoria al ser que tendría que buscar en la próxima vida y hacerlo pagar, no solo por lo que me hiso a mí, por lo que le hiso a mi familia.
Es una lástima, que, mi última imagen de esta vida, sea el rostro de aquella espeluznante criatura que no puede ser llamada humana.
–Será tan rápido. –habló el hombre frente a mí con una anticipada felicidad. –Tendré consideración de ti. Lo haré rápido, no como fue con tus padres.
Me limité a no decir nada. Ya no me apetecía saber más, todo lo que había dicho era más que suficiente. Me limité a mirarlo con dureza y odio, tanto odio reprimido por tantos años. Ojala me quedaran algo de fuerzas, podría intentar derrumbarlo, impulsar mi cuerpo hacia adelante y golpearlo. Si lo intento ahora, es más seguro que dispare al más leve movimiento. Era un caso perdido.
Una sombra se reflejó detrás de Acnologia, mi boca ni mis ojos fueron lo suficientemente rápidos para mirar como un pedazo de tubería vieja se estrellaba con fuerza sobre la cabeza de Acnologia y el tipo caía sin gracia sobre el sucio suelo. Con los ojos abiertos como platos alcé la vista para mirar a un tembloroso Dan con una tubería en sus manos.
Dejó caer la tubería y miró sus manos con sorpresa, temblando y su rostro se transformó en horror cuando miró a Acnologia tendido en el suelo. Parecía a punto de gritar, parecía tan débil e indefenso, incapaz de procesar lo que había hecho.
–Dan…. –hablé en un simple susurro tan sorprendida como él.
–Él… no puede matarte. –murmuró Dan. –Tú… tienes que vivir.
Con rapidez, esquivó el cuerpo de Acnologia en el suelo y poco a poco fue deshaciéndose de mis ataduras. No podía creerlo, después de tanto tiempo, podía sentir mis manos de nuevo. Dan me sujetó con más fuerza de lo esperado, obligándome a levantarme, me tambaleé sobre mis pies hasta él. Podía sentir cada articulación gritándome con furia que me recostara, pero no era precisamente el momento para sucumbir a las necesidades de mi cuerpo, era momento de correr. Miré a Dan y casi podía escucharlo gritarme que corriera, podía sentir a mis padres empujándome para que avanzara y ellos mismos me decían que aún no era el momento para rendirme.
–Tienes que irte. –la voz de Dan se recuperó. –Lo siento tanto. Si pudieras perdonarme… yo fui el causante de todo esto…
Dan tomó sus manos entre las mías y con lágrimas en los ojos me besó. Un crujido detrás de nosotros me hiso dar un paso hacia atrás.
–Tenemos que irnos. –dije apresuradamente.
Dan introdujo algo entre mis manos y las apretó gentilmente. –Perdóname.
–Te perdono. –susurré. –Ahora, vámonos.
Dan sonrió levemente, mientras que una parte de mí se rompía por dentro. Este hombre frente a mí, ya no era el chico simpático y galante que conocí tiempo atrás, era solo un resto insignificante víctima del estrés, el miedo y la locura. Todo esto es mi culpa.
Un gruñido seguido por un sonido explosivo resonó en la habitación, no pude evitar sobresaltarme mientras lanzaba un chillido de sorpresa. Dan me empujó hacia la salida mientras caía a bruces sobre sus rodillas y se sujetaba el pecho con ambas manos.
–¡Corre!
Y eso fue lo que hice. Muy cobarde. Podía sentir las manecillas moviéndose condenadamente lento, el aire pesaba en mis pulmones y ardía en mi garganta. Abrí con furia las puertas del lugar y la oscuridad cubría todo el lugar como si se trataran de las fauces de una terrible y nocturna criatura.
Con las lágrimas en los ojos cegándome apreté las llaves que Dan había metido en mis manos. Conocía el carro de Dan, sabía cuál era de todos y sabía que él había planeado esto también. Y yo lo abandoné.
Al pobre chico asustado que se había metido en problemas más grandes de los que podía soportar. Alguien que fue utilizado como una marioneta y que había perdido miles de buenas oportunidades en el futuro solo para salvarme. Choqué las llaves contrala cerradura unas ciento de veces intentando tranquilizar mi control, gruñí con desesperación y medio para intentar cambiar el temblor y con fuerza abrí la puerta del carro, casi zambulléndome dentro sin importar que carros estaban aparcados cerca de este, apreté el acelerador y me perdí en la profundidad de la noche.
…
En los próximos meses no se encontraron restos de Lucy Heartfilia, o de su presunto secuestrador. Al poco tiempo, algunas pertenencias de los Heartfilia fueron desapareciendo hasta que Igneel Dragneel junto a su hijo protegieron aquello que se pudo rescatar. La mansión de los Heartfilia y todas sus tierras alrededor. Se encontró el cuerpo de Dan Straight en un viejo almacén escondido a las afueras de la ciudad. Fuera de eso, nada más se ha logrado recuperar. Quien mató a Dan, quien secuestró a Lucy, quien robó toda propiedad Heartfilia… tienen que ser el mismo hombre, que todo haya sucedido consecutivamente no puede ser una consecuencia. El hombre, simplemente desapreció. Justo como lo hiso Lucy Heartfilia.
Ya han pasado tres años, y nadie sabe dónde podría estar. La policía afirma que puede estar muerta, que enterraron su cuerpo en una zona desconocida, justo como lo iban hacer con Dan, pero al parecer no tuvieron tiempo suficiente.
Puras mierdas. No voy a rendirme tan fácilmente. Algo tan testadura y contreras como Lucy es imposible que se haya rendido tan fácilmente.
Ella está allá afuera, cumpliendo su sueño. En alguna parte de este mundo. Y seré yo quien la encuentre, así tenga que buscar debajo de cada roca de cada país.
Natsu y casi todos los amigos de Lucy y de la familia, se negaron rotundamente a hacer un funeral sin cuerpo. En los últimos años, Natsu tomó la presidencia de la empresa de la familia y canceló el matrimonio arreglado que los Dragneel y los Strauss habían formado. Al poco tiempo, Lisanna se casó con Bickslow viejo amigo de la ya mencionada. En los pocos años, todo mundo comenzó a caminar hacia adelante, muchos se casaron, otros consiguieron el trabajo de su sueño, algunos viajaron, otros tuvieron hijos y una familia.
No es fácil avanzar cuando no tienes hacia dónde ir.
…
Huir nunca estuvo en los planes de vida de Lucy, pero solo de esta manera, se pudo lograr algo. Vivir bajo un diferente identidad, otra personalidad, otra vida, era algo que, definitivamente, no se encontraba en sus planes de vida. Y más sin embargo aquí estaba, como institutriz en una escuela de música. Un trabajo que no duraría mucho, se había prometido que viviría y compraría la casa Heartfilia con su nuevo apellido, haría el sueño de sus padres y el de ella realidad. Convertir esa vieja mansión en una reconocida escuela de música.
Por primera vez, cuando volvía a su departamento, por primera vez podía sentir el peso de la verdadera soledad. No había nadie esperándola. Y eso era lo mejor. Lucy vivía con la constante imagen de Dan en su cabeza, si bien ella no fue la que apretó el gatillo de la pistola, tampoco hiso nada para impedirlo, y ella se sentía tan culpable como si hubiera disparado por su propia mano.
Extrañaba a sus amigos, a su familia adoptiva, a su pequeño perro Plue. Que ya no debe estar tan pequeño. Pero, no se podía dar el placer de hacerles una visita, ellos ni siquiera deberían saber que está viva. Acnologia sigue al asecho como una sombra en los callejones. Si bien su nueva imagen y nombre la han ocultado muy bien estos últimos años, eso no podrá durar para siempre.
Michelle Lobster solo era un nombre que tomó al azar y que se convirtió en su nueva identidad. Viajó hasta los Estados Unidos ocultándose en otro continente, lejos de todo mundo.
Porque así es como debe ser. La vida no siempre da segundas oportunidades, Lucy tenía suerte de vivir, no como Lucy Heartfilia, pero si como una persona nueva. Y aunque ella no era feliz, sabía que era mejor que poner en peligro a las personas que la hacen feliz.
Este es solo el comienzo de algo que posiblemente se convierta en algo grande en un futuro cercano. La espera aguarda a cualquiera.
Ella estaba segura de algo... que este no era el final.
N/A: Antes de que me golpeen :c quiero decir que va a ver un pequeño epilogo después de esto. y que si, lamentablemente este es el "capítulo final" (un diminuto final) pero pienso hacer el epilogo mucho mejor así que esperenlo pronto.
:B
