Capítulo 12
Déjanos ayudar
Limpiar el desastre del primer pañal sucio de un bebé no es tan fácil. La pareja de nuevos padres debió lidiar con un Sleeper iracundo por estar sucio, incómodo y hambriento, una triada que puede volver a cualquier infante muy malhumorado. El pobre Sleeper no paraba de llorar mientras Eddie hacia el mejor intento de sacarle toda esa cosa negra que parecía brea pegajosa. Primero intentó con las tradicionales toallitas húmedas, pero cuando ya iba por la número 10 se dio cuenta que no lograría terminar rápido, al final descubrió que el agua tibia y un pequeño paño resultaba más eficaz.
―Falta menos, pequeño. Voy tan rápido como puedo. ― Eddie le consoló entre susurros, tratando de quitar los últimos vestigios de suciedad de la espalda del bebé, si, hasta allí había llegado el desastre. ―
― Está muy molesto y hambriento.
Venom observaba atentamente todos los movimientos que realizaba su anfitrión, aprendiendo sobre la marcha, le interesaba ser útil, parecía primordial aprender rápidamente cómo manejar esas peculiaridades de los bebés humanos. Sabía que el cuerpo de Eddie gritaba por unas horas de sueño; sentía que su anfitrión trabajaba torpeza y lentitud. El simbionte recordó que le había visto actuar de un modo similar una vez, cuando tuvieron que pasar un par de días despiertos para que el periodista realizara un reportaje importante. A Eddie no le iba nada bien la supresión del sueño, y Venom deseaba poder tomar el control sobre el cuerpo de su anfitrión y ocuparse de Sleeper, al menos por unas horas, así ayudaría a que Eddie durmiera un poco.
Agregado a la falta de sueño, Venom también estaba percibiendo un instinto nuevo que recorría la mente de su humano, era bastante básico pero poderoso, instinto que burbujeaba y crecía cada vez que alimentaban al bebé o que lo escuchaban llorar, ese instinto que le hizo a él mismo como simbionte buscar ayuda cuando creyó que algo malo le sucedía a su hijo, y era el mismo instinto que ahora le obligaba a encontrar un modo de acallar los llantos de Sleeper. En un intento de calmar a su hijo, Venom estiró uno de sus delgados tentáculos negros, bajando suavemente desde el hombro de Eddie, por todo su brazo hasta la mano, allí se deslizó hasta la boca de su hijo, volviéndose una masa flexible que Sleeper no tardó en succionar como un improvisado chupete.
― Perfecto.
Eddie sonrió agradecido al ver cómo el niño se había distraído, pero la alegría no les duró más que un minuto, a pesar de ser tan pequeño, Sleeper descubrió que esa cosa en su boca no le daría lo que él quería por más que succionara, así que prácticamente se deshizo de ella con la fuerza suficiente para hacer que Venom retrocediera.
― Acaba de mordernos, Eddie.
― No seas paranoico, él no tiene dientes, créeme que lo sabría. ― Finalmente logró ponerle un pañal limpio a Sleeper, verificando de modo obsesivo un par de veces, no necesitaban otro accidente de derrames indeseados. ―
― Sleeper sabe que puede ser más rudo conmigo que contigo.
― Por dios, V. Es un bebé, el solo trabaja por necesidades básicas.
Eddie decidió ignorar el tema, pasó a envolver a Sleeper en una cobija gruesa, después le pondría ropa limpia, no tenía tiempo para esos detalles, necesitaba alimentarlo para dejar que Dan entrara a la habitación y los revisara. Sin pensarlo mucho se sentó en un pequeño sillón ubicado frente a la cama, acomodó al niño entre sus brazos al tiempo que daba un bostezo monumental, estaba tan cansado; para no dormirse, Eddie empezó a calcular con tristeza las horas de sueño que más nunca regresarían, entre sus divagaciones sintió el repentino y fuerte agarre que hizo el bebé ya instalado en su pecho, todo su cuerpo se tensó, buscando con la mirada la boca del bebé, en cierto sentido esperando con un dejo de temor a que ocurriera algo malo. El comentario de Venom sobre la mordida que le dio ya estaba instalado en su cabeza, y no era para menos, si al simbionte le llamó la atención que tuviera una fuerza más inesperada, él debía temer por sus pobres pezones.
― No lo hará.
― ¡No estés leyendo mis pensamientos así, V! ― Dio un pequeño sobresalto en el sillón al sentir la voz de su compañero en el fondo de su cabeza, interrumpiendo su concentración. ―
― Eddie, él es algo nuevo para nosotros, no sabemos exactamente donde termina su parte humana y donde empieza su parte simbionte.
― Pues, para mí es un bebé normal que solo está molesto y hambriento. ― Eddie, trato de auto convencerse mientras acariciaba la manito de Sleeper muy cómodamente recargada contra su pecho. ―
― Es cuidadoso contigo. Siempre lo ha sido, desde que estaba dentro de nosotros. Sabe instintivamente que eres la parte más débil de nosotros.
― ¿Acabas de llamarme débil?
― Eres un humano. Ustedes son frágiles y suaves, a diferencia de nosotros los simbiontes.
Eddie cerró sus ojos dando una larga y sonora respiración por la nariz, como ahogando un posible comentario desagradable.
―Está bien, soy la jodida parte débil que te ayudo a tener a tu hijo y que está tratando de no mandarte al carajo ahora mismo porque estoy tan, pero tan cansado que solo escucho estupideces viniendo de ti.
Venom sintió como su anfitrión tensaba cada músculo de su cuerpo al hablar: la quijada, brazos, manos, hasta sus músculos abdominales parecieron reaccionar en cascada ante las palabras que él profirió, que no fueron en un mal sentido, pero aun las hormonas estaban descontroladas en el torrente sanguíneo de Eddie y esto parecía a punto de volverse la pelea de siglo.
― Eddie…
― No hables.
― Estamos cansados e inestables.
― ¿Estamos? Ahora si te incluyes en la parte débil de este asunto.
El simbionte tan solo hizo silencio al tiempo que comenzó a brotar poco a poco por las piernas de su anfitrión, tomando su forma más humanizada, un cuerpo casi completo inclinado delante de su amante, mirándole fijamente con sus ojos iridiscentes.
― Eddie comprendió mal nuestras palabras, la debilidad que nuestro hijo percibe es meramente de especie.
Venom se acercó un poco más, juntando su frente con la de su anfitrión, sintiendo lo tibio y agradable que era el cuerpo humano. Percibiendo con intensidad el nudo que comenzó a apretar la garganta de Eddie, su ansiedad, molestia, y algo de rabia, todo mezclado y haciéndolo sentir incómodo por despertar emociones nada buenas en un momento como ese.
― Eddie es el ser humano más fuerte que existe, lo demostramos trayéndolo al mundo a él. ― Movió su gran mano hasta donde estaba la cabeza del bebé, tocándolo suavemente, con mucho cuidado de no incomodarlo. ― Admiramos a Eddie.
― Eres un parásito buscando perdón. ― Se alejó del rostro de Venom tanto como pudo, recargando su espalda por completo contra el sillón. ― No necesito de tus palabras, sé que no soy débil, solo estoy jodidamente cansado ahora mismo y no tengo ganas de escucharte.
― Dormiremos luego de alimentarlo.
― Yo, intentaré dormir, tú, tienes suerte de no necesitarlo. ― Masculló fríamente, ignorando como el simbionte empezaba a acariciarle los hombros, tratando de enviarle su arrepentimiento por medio de sensaciones a lo profundo de su mente. ―
― Si no duermes, nosotros no podemos estar bien. Somos uno, Eddie.
El periodista decidió no responder más, en ese instante prefería concentrar toda su atención en Sleeper, tratando de ignorar todos los intentos del simbionte por reparar su comentario.
― Eddie, tomaremos el control cuando duermas, necesitas descansar, nosotros nos ocuparemos de nuestro bebé.
― No.
― Sleeper no nos dará más que una hora de sueño, podemos cuidar de él por la noche, cuando despiertes nos sentiremos mejor y podremos seguir adelante.
― No, no me harás sentir aún más inútil de lo que ya estás logrando. Yo puedo ocuparme perfectamente de mi hijo. Millones de mujeres lo han hecho por miles de años, y si ellas pueden, yo también creo que puedo hacerlo, no quiero tu escueta compasión.
― Tu solo no podrás, nuestro cuerpo esta exhausto, déjanos ayudarnos.
― Creo que Venom tiene mucha razón.
La voz que interrumpió su discusión era Anne, de pie en la entrada de la habitación; la puerta se encontraba abierta, así que sin desearlo escuchó parte de la pelea que tenían su ex y el simbionte. Había llegado allí para llevarles algo de comer, cargaba consigo una bandeja llena de galletas, algunos emparedados, una jarra de jugo y un gran tazón de avena caliente, todo cuidadosamente preparado por su esposo y ella. La abogada terminó de entrar a la habitación dejando cuidadosamente la bandeja con comida sobre una de las mesitas de noche, sin inmutarse en lo más mínimo por cómo le miraban Eddie y Venom.
― Las mujeres no hacemos milagros, Eddie. Somos tan humanas como tú, o como cualquiera que no ha dormido por más de 24 horas y que tiene que ocuparse de un bebé recién nacido. ― Dio una vista rápida a la habitación, notando que había ropa sucia del bebé sobre la cama, también el pañal que le quitaron, y las sábanas manchadas seguían puestas sobre el colchón matrimonial. Anne sintió que debía colaborar un poco más con los nuevos padres, así que tomo la ropa sucia, el pañal y retiro las sabanas. ―
― No serás débil por dejarte ayudar un poco. ― Se detuvo frente a los nuevos padres. ―
Contempló seriamente la estampa de su ex sentado en el pequeño sillón, se veía cansado, con el rostro ojeroso. Recordaba bien la vieja sudadera gris que Eddie estaba utilizando, ahora levantada un poco sobre su pecho mientras un pequeño e inesperado bebé se alimentaba, y para cerrar la estampa, un inusual ser alienígena custodiaba al periodista, arrodillado a sus pies.
― Solo eres una nueva mamá muy cansada que no sabe cómo pedir ayuda sin sentirse que es inútil.
Con mucha ternura Anne le sonrió a la pareja y salió de la habitación cargando con la toda la ropa sucia y el pañal, dejando tanto a Eddie como a Venom observando perplejos la puerta abierta de la habitación.
― Eso… fue raro.
― Eddie ¿Que es una mamá?
― ¿Como? ― Aún estaba con su cabeza perdida en el repentino discurso de su ex. ―
― Anne nos llamó nueva mamá.
― No soy una mamá. ― Gruño indignado, sintiendo que era la primera vez que escuchaba ese denominativo para con su situación. ―
― ¿Y que es una mamá? ― El simbionte volvió a repetir la pregunta, la curiosidad regreso intensificada al sentir como los recuerdos de su anfitrión se arremolinaban junto con sensaciones de vergüenza y duda. ―
Eddie suspiro pesadamente, intentando seguir ignorando la pregunta hasta que escuchó los quejidos de Sleeper, el pequeño había dejado de comer y luchaba por obtener su atención. Y fue como un acto reflejo, como trabajar en piloto automático al escucharlo. El periodista le levantó hasta su hombro dándole unas suaves palmaditas en la espalda haciéndole eructar, paso siguiente lo acomodo en su otro brazo, listo para continuar su comida, al terminar de hacer todo eso en un modo tan automático y natural, se quedó mirando al vacío, tomando conciencia de lo que acababa de realizar.
― Mierda… soy una mamá.
― Entonces, una mamá es quien cuida y alimenta a un bebé humano. Porque eso es lo que hacemos ahora mismo. ― Observo detenidamente la expresión en el rostro de su anfitrión, parecía querer refutar sus palabras, pero a la vez no, una confusa bruma de pensamientos que recorrían a Eddie. ―
― Yo no sé cómo se comporta una mamá, no conocí a la mía. Realmente todo lo que intentamos es ser buenos padres para Sleeper.
― Eso incluye dejarnos ayudarte, Eddie.
En un instante el simbionte movió parte de sus extremidades hasta la bandeja llena de comida que había traído Anne, tomando un puñado de galletas. Eddie observó los movimientos del simbionte con la clara certeza de que Venom se comería de un solo bocado todo lo que había en la bandeja, pero cuál fue su mayor sorpresa al ver como este no comió nada, tan solo acerco las galletas hasta sus grandes manos, colocándolas delante de él.
― Comamos, Eddie.
― Eres un desgraciado persistente y amoroso. ― Sintió como su rostro se tornaba rápidamente caliente por culpa de un sonrojo, estaba seguro que el pequeño acto de ofrecimiento del simbionte mando al carajo su molestia, además de darle un toque tierno y cursi a su situación. ―
―Eddie nos ama, y nosotros amamos a Eddie, así nos diga parásito cuando estás molesto y cansado.
Mientras la gran mano derecha del simbionte estaba llena de galletas, la izquierda se deslizó aferrando el cuello de Eddie, moviéndose suavemente por la nuca hasta asentarse con firmeza, luego de ello acortó la distancia para besar a su humano, juntándose en un movimiento suave, nada atrevido; era un beso tierno donde el simbionte solo quería hacer las paces y continuar con su labor.
Eddie lo perdono, no tenía cómo refutar la ofrenda de paz hecha con comida, él sabía que cuando Venom anteponía otra cosa que no fueran sus necesidades alimenticias, el asunto iba muy en serio. Luego de algunos mimos y una mirada piadosa de parte de Eddie, Venom empezó a comer, compartiendo todo lo que había en la bandeja por partes iguales, al final la comida iría a parar al mismo sitio, pero a Venom le agradaba ayudar a su anfitrión y "madre" de su hijo mientras este seguía alimentando a Sleeper. El hambre era atroz en ellos, tan grande que el periodista no se negó a comerse todo lo que Venom le acercó a la boca, compartieron como si se tratase de un día de picnic para dos enamorados muy empalagosos; para cuando Eddie estaba devorando los últimos bocados de su emparedado, escucharon un par de golpecitos en la puerta, era Dan que anunciaba su llegada, listo para la revisión y aclarar algunas posibles dudas a los padres primerizos.
― ¿Listos? ― El médico asomo su cabeza en la habitación, sin terminar de entrar, siempre mantenía una actitud prudente al recordar los arranques de sobreprotección del simbionte para con el bebé y Eddie. ―
―Ya casi.― Eddie observó el rostro somnoliento y más que satisfecho de su hijo, imposible no sonreír ante la carita de Sleeper después de comer. ―
Con mucho cuidado de no despertar a su hijo le limpio la pequeña boca de los restos de leche, paso siguiente se levantó del sillón mientras el simbionte retornaba al interior de su cuerpo, tan solo mostrándose como una pequeña masa negra con ojos que se acomodó en el hombro izquierdo de su anfitrión, dejándole el hombro derecho libre para que Eddie colocara a Sleeper sobre el. El simbionte poco a poco empezaba a comprender los patrones de alimentación y las cosas que se debían hacer para que su bebé estuviera bien, eso incluía el golpearle suavemente la espalda ¿Con qué fin? aún no lo descubre, después le preguntaría a Eddie porque el ritual de los golpecitos en la espalda cada vez que Sleeper terminaba de ser alimentado.
― Gracias por la comida. ― Eddie miró la bandeja ya vacía, satisfecho por todo lo que lograron comer. ―
― No es nada, Anne me dijo que no habían comido nada decente en todo el día. ― Dan miró con interés al pequeño niño dormido sobre el hombro del periodista. ― Es mejor que empecemos revisando al bebé.
― ¿Que le harás a Sleeper? ― El simbionte se materializó más aún sobre el hombro de Eddie, serpenteando ansioso por la revisión que ofrecía hacerle ese humano. ―
― ¿Sleeper? ¿Así lo nombraron? ― Dan sonrió enorme al escuchar el nombre, le pareció un tanto exótico pero tierno para un niño. ―
― Si, ese es su nombre.
Un silencio incómodo se instaló en la habitación, Dan sabía que la pareja estaba ansiosa, Eddie se veía renuente a soltar al bebé, y Venom parecía en estado de alerta, con su rostro dientudo completamente formado, mirándolo fijamente. Ambos trabajando por instinto, y seguramente la actitud tan extremista de Eddie era culpa del simbionte y su unión.
― Estamos claros en que solo será un pequeño chequeo médico, nada de lo que haga lastimara a su hijo, luego de eso, les dejare en paz para que puedan dormir, se ven agotados.
Eddie asintió sin poner peros, Dan dio un disimulado suspiro aliviado, moviendo el estetoscopio que traía colgado al cuello hasta sus orejas, indicándole a Eddie se sentara en la cama y dejara al niño sobre ella.
― Está dormido. ― Eddie colocó con mucho cuidado al bebé sobre la cama como Dan le indico, sintiéndose ansioso al saber que alguien más tocaría a su hijo. Nadie había tocado a Sleeper desde que nació, salvo Venom. ―
― Tratare de no despertarlo. ― El médico sonrió suavemente. ― No soy pediatra, pero es un bebé humano, así que puedo verificar su estado de salud más básico.
― Nuestro hijo no es completamente humano.― El simbionte hablo tajantemente, observando cada minúsculo movimiento que efectuaba el médico. ―
― Lo sé, Venom. Al menos en la ecografía que les hice, lucía muy humano.
Dan volvió su atención al bebé, moviendo la manta que lo abrigaba para observarlo con detenimiento. Empezó por detallar la piel de Sleeper, lucia sana y nada amarillenta, algo básico de vigilar en los recién nacidos, paso siguiente noto como habían cortado el cordón umbilical. Recordó el anécdota del simbionte sobre cómo se comieron la placenta, así que seguramente el corte del cordón tuvo que ser improvisado con algún objeto filoso, eso le dio un poco de temor por la posible infección que estaba latente a ocurrir.
― ¿Con que cortaron el cordón?
― Pues… Venom lo cortó de un mordisco. ― Eddie se cruzó de brazos, recordando el impactante suceso. ―
― Estamos hechos para comer todo con un solo mordisco. Fue una mordida perfecta.
Dan no se quejó al respecto, no tenía modo de decir si estuvo bien o mal lo que hizo el simbionte, bastaría con vigilar como cicatrizaba el resto del cordón hasta que se cayera; prefirió seguir su labor, comenzando a tocar con mucho cuidado el estómago de Sleeper, buscando algún abultamiento o anomalía, luego de ello reviso su corazón y pulmones, escuchando atentamente con el estetoscopio. En todo ese proceso el pequeño Sleeper permaneció dormido como si nada sucediera a pesar de los toques del médico.
―Terminamos. Lo encuentro muy bien, pero recomendaría que busquen un pediatra, necesitará vacunas y sus citas reglamentarias.
― Eso lo discutiremos a su debido momento. ― Eddie no estaba muy seguro aun de exponer a su hijo al mundo y a otras personas, desconocidos que podrían no entender nada de su situación, y menos aún arriesgarse a que Sleeper comience a actuar o mostrar características de su otro padre delante de esos desconocidos. ―
― Estarán bien, Eddie. ― Dan le dio una mirada piadosa, no necesitaba saber las palabras del periodista para comprender la situación sobre el niño. ―
― ¿Alguna otra cosa que debamos saber? ― Eddie volvió a tomar al niño entre sus brazos, tratando de cambiar de tema. ―
― Lo más obvio que notaran es que Sleeper pierda peso. Todos los bebes bajan algo de peso unos días después de nacer, lo mejor que pueden hacer es vigilar que coma bien, y que si necesitas alguna ayuda, pueden comprar fórmula para bebés. Les averiguare algunas marcas.
― Nuestro hijo no necesita de esas cosas, Eddie tiene suficiente leche para alimentarlo bien.
Ok, otro tema más que el pobre de Eddie debe discutir seriamente con su compañero, nada de ventilar información sobre sus "labores maternas" con nadie. Por suerte Dan parecía mucho más adaptado a aceptar la peculiar situación actual del periodista, se tomó la información personal emitida por Venom como una buena noticia. Había empezado a meterse en esta situación por curiosidad, no todos los días te llega el ex tu mujer infestado por un parásito alienígena que le dio por aparearse y formar una familia híbrida. Ya vio, tocó y ayudó en muchas cosas que jamás imaginaría posibles, así que saber un detalle más sobre lo bien adaptado que estaba el cuerpo de Eddie para el bienestar de ese bebé le pareció obvio y natural.
El médico decidió que era suficiente interrupción, se despidió de la pareja deseándoles buenas noches y ofreciéndoles que si necesitaban alguna ayuda, que no temieran ir y preguntar. Al final la pareja volvió a la cama, pero esta vez el simbionte no dejo que Eddie se acostara como siempre, para asombro de su anfitrión, Venom volvió a salir casi por completo, tomando su gran figura fornida, ocupando buena parte de la cama, ubicándose a su lado.
― Y… ¿pretendes quedarte toda la noche así, cariño? ― Eddie le observó entre curioso y divertido. ―
― Como dijimos, Eddie necesita dormir, nosotros nos ocuparemos de Sleeper. ― Sin preguntar nada levantó al bebé de la cama con sus grandes manos, ubicándolo con mucho cuidado sobre su enorme pecho. Sleeper tan solo se removió ante el cambio de lugar, dando un pequeño bostezo y volviendo a quedarse profundamente dormido. ―
― No quiero sonar como un desconfiado, pero ¿estas seguro de querer hacer esto? ― Acarició la espalda de su hijo mientras seguía mirando fascinado la diferencia de tamaños entre el pequeño bebé y su padre simbionte. ―
― Hemos prestado mucha atención a todo lo que hacemos con él.
― mmm… no estoy muy seguro de dejarte controlar mi cuerpo para que te ocupes de Sleeper, pero puedo dejar que me despiertes al menos luego de alimentarlo, revisare que este bien y volveré a dormir. ¿Te parece un buen trato? ― Sonrió suavemente, sintiendo como había una débil y agradable sensación fluyendo entre ambos, más calmados, sin la tensión de hace un rato antes. ―
― Eddie confía en nosotros. ― El simbionte estiró su enorme brazo haciendo que su compañero quedara acurrucado junto a él, teniendo una vista privilegiada de su hijo dormido. ―
― Ya te dije que sí, lo sabes muy bien.
― Nos gusta sentir como todo nuestro cuerpo vibra cuando lo dices, se siente cálido, agradable, íntimo, es como…
― Es amor, cariño. Así es el amor.
― Amamos a Eddie, siempre estaremos unidos. Y cuando ya no estés, yo me iré contigo, no quiero más anfitriones, ni más seres en el universo con los cuales quiera estar, solo deseo estar aquí, así. ― Movió sus brazos hasta cubrir a Eddie y a Sleeper, haciéndoles sentir a ambos su decisión, la de permanecer con ellos siempre. ― Eddie, estas llorando.
― No, son las estúpidas hormonas, te hacen decir esas cosas… ― El nombrado se limpió de mala gana un par de lágrimas que amenazaban con caer. ― Y si, acepto que no quiero más nada en esta vida si no estás conmigo. Eres todo lo que necesito V, no hace falta más nada para que estemos bien.
― Estaremos bien, Eddie.
Continuará…
Oh Dios, cómo me costó hacer este capítulo, siempre los capítulos que son como conectores entre sucesos me dan pelea, pero también me agrado todo el drama hormonal entre Eddie y Venom, así se siente cuando son nuevos padres, todo es tan confuso e incómodo y raro al inicio. Y pues, ahora veremos cómo Eddie vuelve a su vida laboral, como se las arregla con un bebé para cuidar y como el simbionte quiere ser lo más útil posible, amo a este plasma que busca ser lo mejor para ellos. Que cute y azucarado me salió esto hoy. Gracias por la paciencia, ¡y por todo! Nos leemos pronto con un nuevo capítulo, besitos y abrazos.
