Hermione estaba sentada en el parque muggle que estaba frente a la casa, observaba o a los niños correr y jugar con el perro de raza pastor alemán que Blaise les había obsequiado.

- Hola. - Un adolescente de al parecer unos 16 años se le acercó. - ¿Ha visto por aquí a mi perrita? Se ha escapado de casa.

Hermione lo miró, estaba sorprendía. ¿Ese era Draco castaño y adolescente? - Hola... Creo es esa de ahí. - señaló al pequeño Zhitsu blanco que jugaba con Teddy y Delfy.

- ¿puedo sentarme aquí hasta que acaben de jugar? - El joven señaló el banco de mármol donde se hallaba Hermione.

- Sí.

- ¿Son sus hijos? -preguntó el joven de ojos azules.

Hermione tosió fuertemente. - Eh... No... Mis ahijados.

- Oh, lo siento- el chico se rascó la cabeza algo avergonzado. - Soy Thomas Andrew.

- Hermione Granger. - Se presentó. - Tienes un lindo perrito Thomas.

- De hecho es perrita. - respondió el chico. - Puedes decirme Tom.

- Es una linda perrita, Tom- Hermione sentía curiosidad por el adolescente, su parecido con Draco Malfoy era impresionante. - ¿Qué edad tienes?.

- Tengo 17 años y tu.- El joven la miraba con interés, su cabello castaño arenoso era rebelde, sus ojos azules eran como el cielo, además de ser más alto que Hermione.

- 19 años. - Aún faltaba para setiembre y que iniciara sus 20 años.

- ¿Cómo es que tienes ahijados a tu edad? - le preguntó el Tom, se veía realmente sorprendido.

Hermione se puso colorada. - pues Los padres del niño me eligieron porque soy madura para mi edad, el padrino tiene también 19 años y es amigo mío. - se refirió a Harry.

- Ah vaya. Entiendo. - El chico le sonrió. - ¿Asistes a alguna universidad? Es decir no te he visto antes por aquí.

- Es que me acabo de mudar... Estudio... Derecho -Mágico, Claro que él no la iba a ver, se apresuraba por llegar a casa y correr a atender a los pequeños, además de que Draco y el resto se encargaban de las compras. No era necesario salir. - Además trabajó la mayor parte del día.

Él le sonrió. - Ahora entiendo porque te eligieron como madrina. - El joven avistó la heladería. - Traeré algo para mitigar este calor.

Draco y Pansy observaban desde la ventana al joven que estaba hablando muy animadamente con Granger.

- Creo que ya tiene pretendiente. - Habló Draco escondido tras la cortina.

-Se parece a ti, pero con obvias diferencias. - Pansy veía al muchacho con curiosidad.

- Se ve fascinada por el chico, aun así no les quita ojo a Delfy y Teddy. - Draco veía con desconfianza al chico, no le agradaba.

La chimenea hizo un sonido extraño, apareció Ginny con el cabello atado en una coleta alta usando ropa muggle, un pantalón jean y un top. Notó como las ex serpientes la observaron con una expresión de sorpresa. - ¿que ven? Es lo único bonito que encontré en Escocia.

Pansy se acercó a ella. - Tienes buen gusto. - Luego la dirigió a la ventana. - Mira cuñada. - Señaló a Hermione y los niños comiendo un helado con un chico castaño.

- No veo de quien se trata. -Ginny quiso asomarse por la ventana, pero Draco la detuvo.

- Oye, no queremos que sepa que la espiamos. - él siguió mirando.

Ginny hizo un mohín. - ¡es que no veo!

- Tu cegaton te ha contagiado. - De burla el rubio.

Entonces la chimenea volvió a hacer ruido, esta vez es Harry el que aparece. - Hola, buenos días. Traje helado para todos. - Les muestra los envases.

- Llegas tarde. - Ginny señala la ventana y los ex Slytherin asienten si dejar de ver por ella. - Ya se te adelantaron. -Para cuando Harry se acerca la pelirroja le arrebata los lentes y se los coloca. - ¡se parece a Malfoy!

- ¿Quien? -preguntó el joven Potter tratando de ver algo, pero realmente no veía nada.

- El pretendiente de Hermione. - Respondió Ginny. - Está Hermoso. Yo lo quiero para llevar.

Pansy ríe entre dientes. - Cuñada, es un hombre, no comida.

- Pero es un trozo de hombre que se ve... Hum...- Ginny parecía estar embobada.

- Prácticamente me estás saboreando a mi. - Draco departió algo sorprendido.

- No, eres un rubio sin sabor, ese chico de ahí se nota a leguas que es escocés y habla gaélico, hace deporte, o es modelo justo como a Mione le gustan. - se mofó viendo a Malfoy ofendido.

Harry logra arrebatarle los lentes a Ginny. Se los coloca y observa.- Pero si es un niño. Hermione no puede...

- Te apoyo Potter, Hermione no puede estar cerca a ese chico, podría ser una mala influencia. - Draco interrumpió al azabache que lo miró divertido.

Él iba a decir que "Hermione no puede haber olvidado que era día de helado en familia" algo que Malfoy si parecía haber hecho.

Pansy empieza a toser. - Celos. Cof cof.

Pansy, Harry y Ginny se miran, saben que para el almuerzo Draco hará alguna pregunta incómoda a Hermione. No porque le interese la vida amorosa de Hermione sino por el hecho de que le guste su versión castaño y él esté perdiendo encanto.

Draco Malfoy podrá haber sufrido y reflexionado sobre todo lo que pasó bajó el yugo de Voldemort, pero lo superficial no es fácil de quitar, menos cuando la competencia es parecido a él.