Cuando desperté todo estaba nublado, aun tenía frió y la cama en la que estaba no ayudaba mucho, trate de moverme pero no pude, mi cabeza dolía mucho, mire el techo blanco de la clínica mientras los recuerdos me invadían, volví a tratar de levantarme pero está vez unas manos cálidas me detuvieron.
- Rose no te muevas - mire hacia la voz y me encontré a Lissa justo a mi lado sentada en una silla con los ojos rojos, como si hubiera estado llorando - Oh, Rose, me alegra que estés bien, creí que casi morías - dijo envolviendo sus brazos alrededor de mi.
- Estoy bien Liss - dije con voz ronca regresándole el abrazo - ¿Qué ocurrió?
- Dimitri te trajo, tu estabas muy mal, habías perdido mucha sangre - dijo volviéndose a sentar en la silla.
- ¿Dimitri? - me pare de golpe sin importar mi dolor de cabeza - ¿Dónde está, está bien?
- Si lo está - dijo con brillo en sus ojos - Ya me encargué de eso.
- ¿Cómo que ya te encargaste de eso? - dije arrugando la frente, no me gustaba como sonaba eso, Lissa no debía usar el espiritu.
Rodó los ojos y soltó un gemido.
- Bueno cure sus heridas, él no quería que lo hiciera pero lo convencí - dijo sonriendo.
- No debiste hacer eso Liss, recuerda somos dhampirs, nos curamos rápido.
- Si bueno ahora lo hará mas rápido.
La puerta se abrió eran la Dr. Olendzki y mi madre, quien entro literalmente volando hacia mi y me sofoco con un abrazo.
- Rose, gracias a dios estas bien - comenzó a examinarme como si ella fuera la doctora.
- Estoy bien mamá - - dije alejándome un poco de ella - De verdad
La Dra. Olendzki entro y me estuvo haciendo preguntas de todo tipo, para ver que recordaba, después me reviso y me dijo que en cuanto me sintiera mejor me podía ir. Sin dudarlo me pare de esa horrible cama.
- Lamento mucho no poder ayudarte más, pero como sabes tenemos muchos heridos - dijo tomando una carpeta mientras apuntaba cosas - Necesitas descansar Rose, y si ya te sientes mejor te sugiero que te vayas a tu habitación y duermas.
- ¿Dormir? ¿Qué no estaba inconsciente? ¿Por qué necesito dormir?
Rodó los ojos ignorándome y salio de la habitación.
- Vamos te llevare a tu habitación - dijo mi madre ayudándome a ponerme de pie.
- Yo te veré dentro de poco - dijo Lissa yendo hacia la puerta - Eddie aun se encuentra voy a tratar de ayudarlo, no tenía fuerzas antes porque cure a Dimitri, pero ahora ya estoy mejor.
Después de eso salí rumbo a mi habitación junto con mi madre.
