12. A CONTRARRELOJ
Lita, Mina y Rei se alejaron lo más lejos posible de ahí con absoluta discreción para que nadie notara su presencia. Se des transformaron y regresaron lo más rápido posible al departamento.
Inmediatamente Lita se puso en contacto con Mefistófeles, pero lo único que se escuchó fue un mensaje de voz diciendo: "Estás hablando con Mefistófeles, si eres una de mis víctimas deja un mensaje después del tono; si solo quieres joderme, entonces te buscaré y haré que un caballo te coja el culo". Las tres pusieron muecas de desagrado por la tonada del contestador, pero aun así, Lita le dejó el mensaje.
- Oye, somos nosotras. Necesitamos hablar, acaban de secuestrar a Ami y queremos saber si tienes algo que ver con esto. Llámanos pronto.
Al llegar a la entrada, notaron que fue forzada, pues la puerta estaba semi caída y las tres procedieron a entrar con cautela. Rei prendió las luces, pero no vieron nada fuera de lo común. Entonces las tres se pusieron a inspeccionar en lugar y fue cuando…
- ¡Chicas, vengan! –gritó Mina desde la recámara.
Las otras dos fueron hacia allá, y se encontraron con una escena cómica: Mefistófeles estaba dormido sobre la cama, semidesnudo y roncando muy fuerte. Las chicas se rieron bajo para no despertarlo, Lita sacó su celular y le tomó fotografías. Luego Rei procedió a despertar a Mefistófeles con cuidado, moviéndolo despacio.
- Oyeeeee… -pero vio que su mentor solamente giró para la izquierda, así que decidió hacer otra cosa: tocarle los lóbulos de sus orejas y finalmente Mefistófeles despertó de golpe exclamando:
- ¡Waffles con sabor a churro! –las chicas se carcajearon de la reacción de Mefistófeles, quien empezó a estirarse y a refunfuñar por haberlo despertado.
- ¿Por qué me despertaron? –gruñó Mefistófeles todavía somnoliento rascándose la cabeza -¿Qué hora es?
- Son las cinco de la tarde –dijo Mina. Pero Lita decidió abordar el tema del que querían hablarle.
- Estuvimos en casa de las Outer Senshies –rápidamente Lita tranquilizó a Mefistófeles al ver que iba a reaccionar negativamente –No te preocupes, sólo estábamos espiando –añadió –Cuando todos estaban a punto de irse, ocurrió una explosión en la entrada de la reja y al disiparse, alguien se llevó a Ami en una camioneta.
- ¿Q-Q-Q-QUÉ DIJISTE? –exclamó Mefistófeles visiblemente alterado. Luego empezó a maldecir -¡MIERDA! ¡Se suponía que no debían proceder todavía hasta que yo se los dijera!
- ¡Entonces sí tuviste qué ver con el secuestro de Ami! –exclamó indignada Mina -¿Y de quiénes te estás refiriendo?
- Siéntanse –las tres se sentaron en la cama alrededor de Mefistófeles y éste comenzó –Escuchen, me puse en contacto con algunos ex alumnos de la escuela para jóvenes superdotados a la que Ami asistía. Al parecer varios de ellos siempre han sentido un profundo odio y desprecio hacia ella, pues eran seguidores de un alumno rival de Ami a quien solamente se le conocía como Mercurius.
Las tres recordaron que una vez estuvieron buscando la verdadera identidad de un tal Mercurius, quien era tan inteligente como Ami y que al final descubrieron que tenía un enorme parecido con Kelvin, excepto que tenía el cabello parado y de color azul.
- No sabía que en esa escuela existiera esa clase de odio y rencor –dijo Lita extrañada.
- No tienen ni idea –prosiguió Mefistófeles –en ese lugar la competencia entre los cerebritos es intensa. Buscan por querer ser el más inteligente, no solo de su clase, sino también de la escuela. Los mejores obtienen becas para poder estudiar en diversas partes, tanto de Japón como en el resto del mundo.
- Y entonces… ¿Este grupo de nerds es quien tiene a Ami secuestrada? –preguntó Rei incrédula -¿Pero cómo fue que supieron dónde vivía Ami?
- Ellos siempre lo supieron –prosiguió Mefistófeles –De alguna forma obtuvieron la dirección y se pusieron a vigilarla durante mucho tiempo, esperando pacientemente la oportunidad para poder darle una paliza –luego volvió al presente -¡Carajo, tengo que prepararme para lo que sigue después! ¡Mierda!
- ¡Espera! ¿Y nosotras qué haremos? –preguntó Mina.
- Es cierto. Permítanme un momento –Mefistófeles buscó su saco y empezó a hurgar en los bolsillos hasta que sacó un pedazo de papel y se los entregó a las chicas.
- Es para esta noche. Ahora, si me disculpan, me voy a dar una ducha y a comer algo –dijo Mefistófeles mientras se dirigía al baño.
- ¿Qué dice Rei? –preguntó Mina emocionada, entonces Rei se aclaró la garganta y comenzó a leer:
- Dice: "En los muelles de Tokio se reúnen los yakuza en secreto con algunos miembros comprados de la policía. Hacen tratos con cárteles colombianos y mexicanos para introducir drogas en Japón e inclusive existen cédulas de estos cárteles en ciertas partes de la región de Kanto. Su trabajo será el de acabar con el narcotráfico, así tengan que eliminar a todos aquellos que se interpongan en su camino. No muestren piedad. Suerte".
- Ok, entonces… ¿lo hacemos? –preguntó Lita.
- Yo estoy bien dispuesta –afirmó Rei decidida.
- Más que dispuesta –agregó Mina emocionada.
- Bueno, pues entonces vamos –De repente, los estómagos de las tres empezaron a gruñir –Aaaayyy, mejor comemos algo primero ¿no creen? –Y las otras dos asintieron.
En la mansión de las Outer Senshies todos regresaron adentro, tratando de asimilar lo que había sucedido. La doctora Saeko Mizuno estaba en estado de histeria al haber presenciado el secuestro de su hija Ami; llamaron a su ex esposo para que tratara de consolarla y a la media hora después apareció en la entrada. Era un sujeto alto, semi delgado, con el cabello azul oscuro como el de Ami, tenía un aspecto descuidado, pues se notaba que le estaba creciendo la barba. Usaba gafas redondas normales, y vestía con camisa blanca, chaleco negro y jeans. También llamaron a Darien quien se dirigió a la mansión de inmediato.
- Tranquila, ya estoy aquí –dijo el señor Mizuno tomando las manos de su ex esposa. Luego se dirigió a los demás -¿Qué fue exactamente lo que sucedió?
Setsuna fue quien puso al señor Mizuno al corriente de todo lo ocurrido; al principio se resistió a creer en cada palabra que decía la morena, pero luego su ex esposa le mostró la pluma de transformación con el símbolo de Mercurio.
- ¿Entonces es verdad? –preguntó el señor Mizuno con incredulidad –¿Ami es una de las Sailor Scouts?.
- Así es –respondió Serena con tristeza –pero no pudimos prever algo como esto.
- Alguien o algo está transformando a nuestras amigas en seres malignos –añadió la pequeña Hotaru –y temo que Ami pueda ser la siguiente.
En ese momento, apareció Darien, quien regresaba de terminar de ayudar con la mudanza del Templo Hikawa.
- Disculpen la tardanza, vine lo más rápido que pude en cuanto me enteré de lo de Ami.
Justo en ese momento, una extraña señal apareció en la televisión de la sala de estar y en la pantalla apareció…
- ¡Rey Endymion! –exclamaron las Sailor Scouts. Obviamente los adultos se quedaron sorprendidos de ver a alguien que era idéntico al novio de Serena, Darien.
- ¡Un momento! –exclamó Sammy al ver al rey Endymion en la pantalla -¿No se parece a Darien?
- ¡Sailor Scouts, la situación es caótica! –exclamó el rey Endymion enojado –No me digan que perdieron a otra Sailor Scout.
- Lamentablemente así es, majestad –respondió Michiru apenada.
- ¡Demonios! –exclamó el rey frustrado -¡Ahora que no está Sailor Venus, Tokio de cristal se ha convertido en un sitio lleno de odio e ira!
- ¡Endymion! –apareció la reina Serenity -¡No podemos salir a ninguna parte! ¡La gente está esperando afuera para lincharnos!
- ¡¿SERENA?! –preguntaron al unísono los señores Tsukino y Sammy, al ver a la reina Serenity, quien era igual físicamente a Serena, pero más adulta y con el cabello de color diferente.
- No queda de otra –repuso el rey Endymion –tendremos que pedir a otra de las Sailor Quartteto para que se ponga en lugar de Sailor Venus –luego se dirigió a las Sailor Scouts -¡Ya no pueden permitir que otra Sailor Scout desaparezca, o Tokio de Cristal quedará destruido! ¡Contamos con ustedes! –La señal se apagó y todo el mundo se quedó en silencio.
- ¿Ahora nos creen? –preguntó Luna a los adultos.
- Bueno, ¿Y qué haremos ahora? –preguntó el señor Aino desconcertado.
De repente, la pluma de transformación de Sailor Venus comenzó a brillar. El símbolo apareció en la frente de la señora Aino; todos se sorprendieron al ver esto.
- ¿Será acaso que…? –se preguntó Luna a sí misma. Entonces decidió probar una teoría –Señora Aino, tome la pluma de transformación de Mina y diga "¡Por el poder estelar de Venus!", ¿de acuerdo?
La señora Aino se sintió un poco abochornada por lo que debía decir, pero aun así lo hizo.
- ¡Por el poder estelar de Venus! ¡Transformación! –exclamó la señora Aino.
De repente, su cabello pasó de ser azulado a un dorado intenso como el de Mina, sobre su cuerpo apareció un traje de Sailor Scout a su medida, una tiara apareció en su frente e hizo la pose característica de Sailor Venus.
Todos se quedaron sorprendidos por la transformación. La señora Aino se fue a ver en el espejo para ver su nuevo look.
- ¿Querida…? –preguntó también el señor Aino a su esposa.
- Nunca antes me había sentido tan llena de energía –respondió la señora Aino.
- Señora Aino –le habló Luna con seriedad –a partir de ahora será conocida como Sailor Neo-Venus, ¿de acuerdo? –La señora Aino asintió.
- Una pregunta –intervino la doctora Mizuno -¿Por qué ella pudo transformarse y yo no?
- Creo saber por qué –se oyó una voz por entre las sombras. Era Artemis, quien se veía muy delgado, cansado y desnutrido. Todos los adultos se asustaron al ver que otro gato podía hablar.
- ¡Artemis! –exclamó Luna -¿Desde hace cuánto que estás aquí?
- Acabo de llegar –respondió Artemis, luego comenzó a toser –Ahora, la razón por la cual solamente apareció el símbolo en la señora Aino es que Mina dejó de pertenecer a las Sailor Scouts. Y Ami, donde quiera que esté, aún no ha sido seducida por la maldad. Hasta que no ocurra eso, la pluma de transformación solamente obedecerá a Ami.
- ¿Pero entonces cómo encontraremos a Ami? –preguntó Serena angustiada.
De repente, un objeto extraño apareció volando desde afuera, rompiendo una ventana y sin querer golpeó al señor Tsukino en la cabeza, dejándolo noqueado.
- ¡Kenji! –se acercó la señora Tsukino -¡¿Estás bien?!
- Veo pajaritos… -dijo el señor Tsukino completamente atontado.
- ¿Qué es esto? –preguntó Darien. Se acercó y vio que era un ladrillo, lo recogió y vio que contenía una memoria USB atada a él.
- Hay que ponerlo –indicó el señor Mizuno.
Haruka introdujo la memoria en el enorme televisión que estaba en la sala y vieron un archivo con un video. Al reproducirlo, vieron la imagen de un sujeto de pelos parados de color azul, con granos en la cara, lentes de fondo de botella y una sonrisa maligna. Serena reconoció el rostro del sujeto, pues lo había visto en una revista.
- ¡Es Mercurius! –exclamó Serena sorprendida.
- Atención. Este es un mensaje para la doctora Mizuno –dijo Mercurius –Doctora, tenemos a su hija –se apartó de la cámara y mostró a Ami colgada de las manos con grilletes, sostenidos por una cadena, golpeada, desnuda, y usando una mordaza de bola en la boca. Luego un sujeto cuyo rostro estaba cubierto por una capucha, sacó un látigo y comenzó a dar latigazos feroces en la espalda de Ami, quien gritó de dolor.
- ¡AMI! –gritó horrorizada la doctora Mizuno; su ex esposo la sostuvo al ver que ella comenzaba a perder el control.
- Si quiere ver a su hija a salvo –continuó Mercurius –Tendrá que hacer lo siguiente: Deberá imprimir los documentos que vienen en la memoria y… se entregará a la policía, confesará haber cometido delitos contra la salud y por mala praxis y presentará los documentos. No se atreva a hacer algo estúpido, pues tengo espías que se asegurarán de que usted hará lo que se le ordenó; si no lo hace, su hija pagará por su osadía. Tiene hasta la medianoche –Luego el video se detuvo.
Hubo un silencio mortal en la sala. Todos se quedaron horrorizados por lo que le estaba sucediendo a Ami; la doctora Mizuno se halló en una encrucijada, pues si se entregaba a la policía, su reputación se vería destruida y nadie la volvería a contratar; en cambio si no lo hacía, Ami pagaría las consecuencias.
- Voy a hacerlo –dijo decidida. Todos se quedaron viéndola fijamente.
- ¡¿Qué?! –exclamó su ex esposo -¡¿Acaso te volviste loca, Saeko?!
- ¡¿No viste lo que le estaban haciendo a Ami?! –exclamó ella colérica -¡¿Acaso no te importa lo que le hagan a tu hija?!
- ¡Claro que me importa! –exclamó él indignado -¡Pero debe haber otra forma para localizarla y rescatarla!
- Se me ocurre una idea –dijo Setsuna e inmediatamente se puso en contacto con Richard, el amigo de Ami –Richard ¿estás ahí? –preguntó Setsuna.
- Disculpe ¿Quién habla? –preguntó Richard extrañado.
- Soy Setsuna Meioh, amiga de Ami –respondió ella.
- Ah, sí, ya me acordé. ¿Qué sucede? –respondió el.
- Necesitamos tu ayuda –mencionó ella –Ami fue secuestrada y está siendo torturada
- ¡¿QUÉ COSA?! –preguntó Richard espantado.
- ¡Ya me oíste! ¡Necesitamos tu ayuda urgentemente! –exclamó Setsuna.
- ¿Qué puedo hacer? –preguntó él ansioso.
- Te voy a mandar un video a tu correo y necesito que uses todos los recursos que tengas para que puedas localizar a dónde se llevaron a Ami.
- De acuerdo –respondió Richard e inmediatamente recibió el video, lo vio atentamente y, usando todas sus habilidades para la informática, comenzó a ubicar el sitio donde se hallaba Ami.
Mientras en la casa reinaban la ansiedad y la incertidumbre sobre los presentes, pues necesitaban urgentemente hallar a Ami antes de que ella también sucumbiera ante la maldad. Quince minutos después llamó Richard para avisarles.
- ¡Ya lo tengo! –dijo Richard triunfante –Ami se encuentra en una planta fundidora de acero abandonada en Koto, en la bahía de Tokio.
- ¿Koto? –preguntó extrañado el señor Mizuno -¡Pero eso queda a treinta minutos de aquí!
- ¿Y qué hay de los supuestos espías que Mercurius tiene por ahí? –preguntó mortificada la doctora Mizuno. Entonces Setsuna intervino:
- Se me ocurre algo, aunque será arriesgado, pero debemos actuar de inmediato.
- ¿Qué es lo que tienes pensado? –preguntó Haruka.
- Ellos están esperando a que la doctora se entregue a la policía, ¿verdad? –explicó Setsuna –Me haré pasar por oficial de policía y llevaré a la doctora Mizuno a la comisaría y entonces ustedes –señaló al resto de las Sailor Scouts, incluyendo a la señora Aino transformada en Sailor Neo-Venus –se dirigirán hacia la fundidora de Koto para rescatar a Ami. Pero debemos darnos prisa antes de que… -Setsuna volteó a ver a los abuelos de Lita, al abuelo de Rei y al padre de Mina –antes de que ellas se nos adelanten.
- Mientras tanto –añadió Darien –Luna, Artemis y yo nos encargaremos de buscar y neutralizar a los espías de Mercurius, ¿de acuerdo? –Los dos felinos asintieron.
- De acuerdo, pues entonces hagámoslo ya –respondió impaciente Serena –Transformémonos –Y las demás Sailor Scouts se transformaron nuevamente, así como Darien se transformó en Tuxedo Mask y todos se prepararon para partir hacia la planta fundidora, así como Tuxedo Mask, Luna y Artemis fueron a localizar a los espías de Mercurius. Luego Setsuna fue a su habitación y halló un disfraz de policía que había utilizado en alguna fiesta de Halloween. Se dirigieron inmediatamente hacia allá en los autos de los padres de Serena y Mina, mientras que la doctora Mizuno y Setsuna se dirigieron hacia la comisaría.
En la planta fundidora, Ami era utilizada continuamente como un saco de boxeo, siendo golpeada por todas partes del cuerpo, mientras sus gritos eran callados por la mordaza que traía en la boca. Luego la bajaron un poco de donde se hallaba colgada y Mercurius se acercó a ella, hasta que se vieron cara a cara.
- ¿Sabes quién soy, no Ami? –preguntó Mercurius, pero Ami negó con la cabeza -¿Segura? –Ami asintió con la cabeza. Luego Mercurius chifló a uno de sus compinches y éste le entregó un cuchillo muy afilado.
- Sabes, he estado observándote durante mucho tiempo y déjame decirte que –comenzó a acariciar las mejillas de Ami con el filo del cuchillo –siempre quise que fuéramos un equipo, uno muy especial, pues así podríamos cambiar el mundo –Mercurius comenzó a perder la calma –Pero ahora –Le quitó la mordaza y le puso la punta del cuchillo en la mejilla derecha, enterrándosela lo suficiente para que sangrara –¡Vas a sufrir mucho por ser una genio más inteligente que yo! –Y luego comenzó a hacer un corte profundo en diagonal en su mejilla, haciendo que Ami lanzara un grito tan fuerte que se oyó por todo el complejo. Un hilo de sangre corrió por el lado derecho de su rostro –Todos me conocen como… Mercurius –dijo él mientras veía a Ami soltando unas lágrimas por el dolor en su mejilla.
- ¿Tú… eres… Mercurius? –preguntó Ami confundida, tratando de articular las palabras -¡Pero mis amigas me dijeron que Mercurius era otra persona, mucho más guapo!
- Pues parece ser que te mintieron –dijo Mercurius burlonamente –Y bueno, ahora que todo el mundo sabe de tu identidad, Sailor Mercury, he decidido que tus queridos padres también participen en nuestro juego.
- ¿Qué crees que lograrás chantajeando a mi madre de que se entregue a la policía? ¿Eh, costal de mierda? –exclamó Ami, quien comenzó poco a poco a perder la calma.
- Demostrar que la querida Ami Mizuno, o mejor dicho, Sailor Mercury, es una tramposa –Mercurius se quedó viendo hacia afuera, dándole la espalda a Ami –Todas esas calificaciones perfectas y reconocimientos que obtuvo fueron mediante fraudes, trampas… y uno que otro favor –Mercurius soltó una risita maligna.
El rostro de Ami se descompuso escuchar los planes de Mercurius; en ese momento, uno de los cómplices sacó un hierro de marcar ganado al rojo vivo, se colocó detrás de Ami, quien sintió el calor abrazador a sus espaldas; cuando Mercurius chasqueó los dedos, el maleante colocó el hierro en la nalga derecha de Ami, haciendo que se agitara, gritara y retorciera de dolor por el intenso calor. El maleante retiró el hierro y quedó impresa la marca: era la marca del símbolo de Mercurio.
Ami lloró por el dolor de la quemadura, pero aún no terminaba el tormento. La bajaron del gancho en que se hallaba colgada, la colocaron boca abajo sobre un barril, Mercurius se bajó los pantalones y la ropa interior, dejando al descubierto su pene, que estaba todavía flácido. Se acercó a las nalgas de Ami y comenzó a frotarlo contra ellas. Ami sintió eso muy desagradable.
- ¡Basta! –exclamó Ami enojada -¡Eso es repulsivo! ¡Quítalo de mis nalgas o te juro que—
Pero no alcanzó a terminar la frase, pues sintió algo metiéndose dentro de su ano lenta y profundamente; Ami lanzó un grito al sentir el pene de Mercurius en su ano y cómo él lo empujaba y sacaba violentamente. Sintió una mezcla de repulsión y dolor, pues Mercurius se movía cada vez más rápido hasta que…
- ¡Me vengoooo! –gritó Mercurius con sumo placer, eyaculando en el interior de Ami.
- ¡AAAAAHHHHH! –gritó Ami al llegar al clímax, desorbitando lo ojos y sacando la lengua para después desplomarse sobre el barril jadeando.
Mercurius jadeó de cansancio, pero satisfecho de haberse corrido dentro de su eterna rival; sacó su pene con brusquedad y por el ano de Ami corrió un chorrito de semen.
- "Comienzo a comprender lo que sintió Lita en ese momento" –pensó Ami, recordando las heridas recibidas por Lita, las que la convirtieron en ese ser maligno.
- Aún no hemos terminado –dijo Mefistófeles. Luego se dirigió a su séquito de seguidores –¡Oigan todos, vengan a gozar de ella! –Y de inmediato, todos los seguidores encapuchados de Mercurius se fueron sobre Ami, quien al verlos acercarse, su cara se horrorizó; de inmediato ellos comenzaron a violar a Ami por todas partes, mientras sus gritos se escuchaban por toda la planta abandonada.
Mientras tanto, Setsuna, disfrazada de oficial de policía, llevaba esposada a la doctora Mizuno a la comisaría.
- De acuerdo doctora, ya sabe qué hacer –susurró Setsuna.
- Sí, lo sé –confirmó la doctora, ambas entraron y fueron recibidas por un oficial en la recepción.
- ¿En qué le puedo servir oficial? –preguntó el recepcionista.
- Acabo de detener a esta sospechosa de haber llevado a cabo delitos contra la salud en el hospital de Tokio –dijo Setsuna. Entonces el oficial la examinó detenidamente y dijo:
- ¿Me permiten un momento? Si quieren, pueden esperarme ahí en esas bancas –Les señaló unas bancas cerca de la entrada de la comisaría y allí esperaron. El oficial se dirigió a toda prisa a ver a su jefe a su oficina, tocó la puerta y desde adentro dijeron:
- ¡Adelante! –entonces el oficial entró a la oficina, donde su jefe estaba llenando unos informes.
Era alto, de entre cuarenta y cincuenta años de edad, con una enorme barriga, cejas pobladas, un enorme bigote que le daba la apariencia de morsa, con calva en la cabeza a excepción de unos pelos que todavía tenía en las sienes. Portaba unos anteojos redondeados.
- ¡Jefe! ¡Jefe! –el oficial exclamó.
- Por favor, Watsuki, respira hondo antes de que digas algo –gruñó el jefe.
- Correcto –el oficial comenzó a tomar aire y luego dijo –Señor, creo que debería ir a la recepción.
- ¿Por qué? ¿De qué se trata? –preguntó el capitán.
- Mejor vaya –pidió el oficial, y el capitán, fastidiado, se paró de su asiento, siendo guiado por el oficial.
- De acuerdo, Watsuki, más te vale que sea impor… ¡Guau! –el capitán se impresionó al ver a la doctora Mizuno esposada y acompañada de una oficial a la cual no había visto antes.
- ¿Doctora Mizuno? –preguntó el capitán sin dar crédito a lo que estaba viendo.
- ¿Teniente Takashi? –preguntó incrédula ella.
- ¿Pero qué está haciendo aquí? ¿Y por qué está esposada? –se acercó a ella y se sentó a su lado.
- Disculpe, ¿se conocen? –preguntó confundida Setsuna.
- Perdone –el capitán se dirigió a Setsuna -¿Usted es…?
- Oficial Megumi Yoshitsune a sus órdenes –mintió ella.
- ¿De dónde la conozco a usted? –preguntó curioso el capitán.
- Soy nueva, me transfirieron desde Kioto –mintió Setsuna.
- ¿En serio? –preguntó el capitán, no muy convencido –Voy a checar eso. Ya puede retirarse.
- Gracias, capitán –luego se dirigió a la doctora –con permiso. Una vez que se fue Setsuna, ambos se dirigieron a una sala vacía y ahí, el capitán le quitó las esposas.
- Gracias, teniente –dijo ella mientras se sobaba las muñecas.
- De hecho, ahora soy capitán, doctora –corrigió el capitán Takashi.
- ¿En serio? No lo sabía, de verdad –se apenó ella.
- No se preocupe –la tranquilizó él y después regresaron al tema –Dígame ¿Por qué estaba esposada?
- Por un asunto un tanto delicado –luego ella sacó la memoria que todavía contenía el video de Mercurius obligándola a entregarse a la policía y se la mostró.
- ¿Qué hay aquí? –preguntó curioso el capitán.
- Es una grabación –explicó la doctora en voz baja –A mi hija la acaban de secuestrar.
- ¿Cómo? –preguntó él sorprendido.
- Me están chantajeando con que si no me entrego a la policía y digo que soy culpable de delitos contra la salud, matarán a Ami –explicó ella angustiada.
- Vamos a mi oficina para ver esa grabación –los dos se dirigieron rápidamente a la oficina, el capitán colocó la memoria y comenzó a correr el video, viendo la amenaza y a Ami siendo golpeada y amordazada. Y de repente, la memoria se quemó dejándola inservible.
- ¡Demonios! –exclamó el capitán furioso -¡Era nuestra única prueba!
- Como quiera también imprimí estos papeles –ella le mostró los papeles falsos que tenía que entregar para que fuera enviada a prisión.
- Pero aun así su hija puede librarse de ese problema ¿no es así? –preguntó curioso el capitán –Pues ella es una de las Sailor Scouts –En ese momento, la doctora sacó de su bolso la pluma de transformación de Ami.
- Esto es lo que utiliza Ami para transformarse en Sailor Mercury, pero en el momento en que se la llevaron se le cayó y ahora está indefensa –explicó ella mortificada.
- De acuerdo, ¿y sabe a dónde se la llevaron? –preguntó el capitán.
- Un amigo de mi hija nos dijo que la tienen prisionera en la vieja planta fundidora en Koto –explicó ella.
- Bueno, pues en marcha –luego el capitán tomó el altoparlante y les avisó a todos los oficiales:
- ¡Atención a todos los oficiales, hay un secuestro en la planta abandonada de Koto, así que prepárense, tomen sus cosas y diríjanse para allá de inmediato! –colgó su radio y le dijo a la doctora –Usted vendrá conmigo, ¿de acuerdo?
- Sí –confirmó ella. Ambos abordaron una patrulla y se dirigieron inmediatamente hacia allá.
Al mismo tiempo, en otro camino, los adultos llevaban en sus vehículos a las demás Sailor Scouts, tratando de llegar primero antes que la policía. Sestuna tomó un taxi dirigiéndose al mismo lugar.
Mientras tanto, Tuxedo Mask se enfocaba en neutralizar a los espías de Mercurius, los cuales estaban disfrazados de civiles, pasando desapercibidos. Pero los poderes especiales de Luna y Artemis ayudaron a identificarlos, haciendo que Tuxedo Mask los pusiera fuera de combate antes de que pudieran reportar cualquier cosa a su jefe. En total, fueron acabados diez espías y de inmediato se dirigieron a la planta fundidora.
Las ex Sailor Scouts estaban enfocadas en su nueva misión, designada por Mefistófeles, dirigiéndose hacia los muelles para interceptar el cargamento de drogas. Las tres estaban en la cima de un edificio abandonado cerca de su objetivo.
- ¿Será ese? –preguntó curiosa y ansiosa Mina. Lita utilizó su ojo biónico a modo de rayos X y notó mucho movimiento en el interior de una enorme bodega.
- No hay duda –afirmó Lita –al parecer hay mucho movimiento en esa bodega.
- Entonces vayamos y démosles una sorpresa –indicó Rei y de inmediato se dirigieron hacia allá.
- Y tal vez nos llevemos un pequeño botín –añadió Mina.
Adentro, mientras los traficantes trabajaban para empaquetar las drogas, los jefes estaban celebrando su trato. Uno era japonés, otro colombiano y un tercero mexicano; bebían a raudales poniéndose bien ebrios. De repente, uno de los maleantes se acercó a ellos muy asustado.
- ¡Jefe, hay problemas! –exclamó alarmado el maleante.
- ¡¿Cómo que problemas?! –exclamó el jefe japonés, pero en ese momento comenzaron a escucharse sonidos de balazos y explosiones por todas partes, por lo que los jefes se armaron y se dirigieron hacia la fuente del escándalo. Aquello se convirtió en una verdadera masacre que se prolongó por tres horas.
En la fundidora, Mercurius y su séquito fueron a comer en el comedor, después de haber gozado de una y mil formas con el cuerpo de Ami. La volvieron a colocar en el gancho, dejándola colgada e inconsciente, y con la mordaza en la boca. Por primera vez en su vida, consideró seriamente el preferir la muerte a seguir siendo violada o a convertirse en un ser maligno como sus ex amigas.
Justo en ese momento, de las sombras apareció un sujeto alto, bien vestido y se apareció frente a ella…
