Capítulo 12- Rosa Azul
Al llegar a su automóvil se recargo en el volante, su respiración era pesada. Jamás en su vida se imagino decirle esas cosas Brittany, pero en su mente todo era correcto. Quinn Fabray sabía lo que hacía, pero eso no evitaba ese sentimiento de "culpa" que la estaba llenando. Así que saco su celular y se recargo en el asiento de piloto. Necesitaba decirle a su novia lo ocurrido.
-Hola Amor, pensé que tardarías más en llegar a tu casa. Sigo en la lavandería. – Rachel contestaba su celular, dejando de lado la revista que estaba leyendo al ver en la pantalla como la llamada de su novia entraba.
-Necesito contarte algo, ¿estás sentada? – Quinn sabía lo dramática que era Rachel, pero debía compartir con alguien su enfrentamiento con Brittany.
-Quinn, amor. ¿Estás bien? – Rachel ahora estaba preocupada.
-Lo estoy. Pero creo que Brittany no lo está. – Dejo salir un suspiro al escuchar el tono preocupado de Rachel.
-Lucy Quinn Fabray ¿Qué hiciste? – Así como la gente decía que Rachel era dramática, se sabía que de vez en cuando Quinn perdía el sentido de la honestidad con las personas, una de los detalles que Berry le atribuía a su amistad con Santana.
Antes de entrar al Penthouse, Santana sintió algo extraño en su pecho. No era una presión normal. Pero lo dejo pasar, sabiendo que pronto estaría en los brazos de la rubia.
-Cassie. ¿Dónde estás? – Santana preguntaba al no ver a su novia en el primer piso. Cassandra era una mujer de gustos elegantes y altos. La rubia vivía en un Penthouse no muy lejos de la escuela, conducía un pontiac solstice, comía solo lo mejor y toda su ropa y accesorios eran de marca. Ella no solo percibía su sueldo de NYADA. Tenía diversas inversiones y era tutora de varios artistas en ascenso e incluso artistas de nombre reconocido que no deseaban que el medio se enterara que se estaban oxidando. Sus ingresos eran buenos, demasiado buenos. Así que Cassandra se daba sus lujos de manera descomunal. En especial, porque cuando era pequeña nunca los tuvo, ella venía de una familia humilde y el de hecho de haber logrado tanto le daba el derecho de decirle al mundo que todo eso era suyo.
-Acá arriba sexy, te estaba esperando. – La voz de Cassandra venía de su cuarto principal. Santana dejo su bolsa en el lugar de siempre y subió a la habitación. Al ver la puerta abierta, simplemente entró. La habitación estaba llena de pétalos de rosa azul e incienso. El olor de la habitación era increíble. Santana inhalo profundo el aroma y al soltar el aire, sintió como la rodeaban por la cintura.
-¿Te gusta? – Cassie tenía sus brazos en la cintura de la latina.
-¿Rosas Azules? ¿Lo recordaste? – Hace días ambas habían pasado por un puesto de flores, en el cual pudieron apreciar unas rosas azules. Santana nunca fue una mujer que le llamarán atención las flores, decía que no entendía cómo es que la gente las arrancaba para verlas morir. Ella prefería otro tipo de detalles. Pero el vendedor les había explicado algo especial sobre esa coloración de la rosa.
- Una rosa azul Es algo "Exquisito, delicado, diferente y especial." Es conocida como un símbolo de lo inalcanzable. Tú Santana López eres totalmente especial para mí y quiero que no lo olvides. Eres única. – Cassandra le dio la vuelta a la latina, ahora sus frentes descansaban una en la otra. - ¿Te gusta?
-Me encanta lo detallista que puedes ser. – Santana beso los labios de Cassandra, atrayendo más a la rubia hacia su cuerpo. – Pero me quiero cerciorar que los pétalos estén bien. – Decía Santana acercándose a la cama y tumbando a Cassandra. Sus labios seguían conectados y Cassie llevaba sus manos al trasero de Santana para apretarlo. – ¡Dios! Como me encanta ese trasero latino tuyo. – Lo toco un poco más para subir sus manos hasta el rostro de la latina.
-¿Cómo están los petalos sexy? – Ante la pregunta la latina tomo un par en su mano y simulo analizarlos. –Son perfectos. – Y volvió a besar a Cassandra. Esa tarde sería muy larga para ambas.
-Amor, tú sabes que te amo, pero eso que le dijiste a Brittany no fue nada pero nada bueno. – Rachel había escuchado durante los últimos 20 minutos toda la conversación de su novia y la ex novia de su ahora mejor amiga. – Sé que Brittany no es mi persona favorita en estos momentos, algo raro en mí, porque a mí no me hizo nada. Pero supongo que te pasaste un poco de la raya.
-¿Lo crees? – Quinn le conto cada oración y cada expresión a su novia, no podía mentirle. Y aunque en su mente el decirle estúpida a Brittany sonaba como lo peor. Su corazón le decía que era una de las formas para despertar a la porrista. – Solo quiero que a Brittany no se le ocurra hacer una locura si llega a ver a Santana con Cassandra en la boda.
-Pareciera ahora que quieres defender la relación de las dos, cuando te recuerdo que fuiste la primera en estar en contra. – Rachel se había sorprendido al saber que Santana estaba saliendo con su maestra. Curiosamente no se habían conocido en NYADA. Y aunque Santana había dicho que solo serán un par de salidas, todo eso termino en una relación. Y Quinn después de enterarse de todo el martirio de Rachel, no estuvo muy contenta en ver a su mejor amiga con esa mujer, pero decidió no meterse porque ciertamente quería que Santana pudiera salir adelante.
-No voy a defender la relación de ellas dos. Pero Brittany no tiene derecho alguno. – Quinn estaba un poco más calmada.
-No lo tiene, pero ella jamás dejará de querer a Santana, es normal que se preocupe por ella. Y más si le dijiste que Cassandra es el mismo diablo. – Rachel entendía la preocupación de Britt.
-Pues no la describí tanto así, pero me imagino que eso fue lo que pudo haber entendido. Estoy consciente de que la lastime con mis palabras pero no pude evitarlo. Además quiero verte ya. – Quinn había ido a Lima por unos documentos que su maestro le había pedido sobre un trabajo que su padre hizo hace años, había sido un favor. Porque esos días tendría que haber tomando el tren para ir a ver a Rachel.
-Yo también te extraño, pero tengo que hablar con Kurt y Santana para ver lo de la boda. – Quinn también le había mencionado su conversación con Finn y los boletos de la boda y prácticamente la promesa de asistencia.
-Yo hablo con Santana, no le contare de mi conversación con Britt, pero debo de hablar con ella. Tú habla con Kurt, yo puedo pedir esos días como favor, estoy segura que no tendré problemas, mis notas son excelentes.
-Mi novia es todo un cerebrito. Estoy tan orgullosa, pero ¿Eso significa que no te veré hasta la semana de la boda? – Rachel entendía que su relación no era tan difícil como una relación realmente a distancia. Ellas solo estaban a pocas horas, pero aún así, odiaba no poder estar con su novia cada fin de semana.
-Tengo que regresar a la Universidad mañana, tengo que hacer unas cosas. En cuanto confirmemos los horarios, te prometo no hacerte esperar preciosa. – Quinn encendía el carro para dirigirse a su casa. – Tengo que irme amor, le dije a mi madre que no tardaría mucho y ya llevo horas en la escuela. Me dijo que quería platicar de unas cosas ¿Ya mero terminas?
-Sí, yo creo que cinco minutos más me voy, vete con cuidado amor. Te amo. Hablamos más tarde.
-Yo también te amo. – Y así Quinn termino la llamada. – Espero que sea el despertar de Brittany. En verdad lo espero. – Y de esta forma piso el acelerador para dirigirse a su hogar en Lima.
Mientras tanto, en otro lugar, una rubia corría desesperada a su casa, no quería ver a nadie. Incluso había ignorado las llamadas de Sam. Solo quería llegar a su cuarto, el único lugar en donde se sentía protegida. Solo faltaba una cuadra para llegar a su hogar, pero fuera de éste vio como su madre y su hermana menor se acercaban al automóvil.
-¡Britt hija! Iremos al centro comercial por las compras ¿Vienes con nosotras? – Preguntaba la señora Pierce al ver como su hija se aproximaba hacia la casa.
-¡Vamos hermana! - Decía una animada niña rubia de 6 años. A diferencia de Brittany, los ojos de Ashley eran grises.
Pero Brittany solo paso de lado, no le contesto a ninguna de las dos y se dirigió al interior de la casa. En verdad necesitaba estar sola.
-¿Qué tiene Britt, mami?
-De seguro algo le hizo daño amor, vamos. Pasaremos por una nieve antes de hacer las compras. – La Señora Pierce conocía a sus hijas como la palma de su mano. Ella sabía que Brittany venía llorando. De seguro venía de la escuela, pero ya tendría tiempo para hablar con su hija, ó al menos eso esperaba. Desde su ruptura con Santana, su hija no hacía nada más que guardarse todo para ella misma.
Corrió hacia su habitación y al abrir la puerta se aventó a la cama, tomó su almohada e intensifico el llanto. Las palabras de Quinn hacían eco en su mente. Ella había subestimado a Santana, ella pensaba que Santana volvería a ella. Jamás se imagino a otra mujer. ¿Quién demonios era Cassandra July? Ella tenía que saber. No podía quedarse solo con las palabras de Quinn. Así que como pudo, limpio sus lagrimas, acercó su laptop y busco el nombre. Afortunadamente ó no tanto, la pagina de NYADA tenía un portal en donde "exhibían" el talento de sus profesores. Y ahí estaban, más de 40 videos. Brittany sabía que era ella, veía rubio en cada video. No estaba segura de dar play a los videos. Pero tomo el coraje suficiente para hacerlo.
Sus ojos no podían creer lo que veían, Cassandra July había trabajado con Fergie. ¿Para una adaptación de Nine? Las veía con sus propios ojos. Quinn no mentía al decir que la nueva novia de Santana ya era parte del medio.
/yNBrRn1Yn64
Había otro video cuyo título llamo la atención de la rubia. Ese video, según la descripción había sido captado por uno de los alumnos de NYADA a principios de año escolar.
/tquvDavHKAw
Sin duda era una buena interpretación, era demasiado buena. Pero la curiosidad de la bailarina no quedó ahí, decidió buscar más de la supuesta nueva novia. Y quién busca encuentra. Así que cientos de fotos sobre Cassandra aparecieron. Ya había sido reconocida anteriormente, ella ya era alguien en la vida y aunque leía que Cassandra ahora solo se dedicaba a dar clases. La rubia no evito sentir una rabia. Sin duda la maestra de NYADA era hermosa. Había fotos de diversos proyectos y eso le incomodaba a la porrista.
.
. /radio/images/stories/kate-hudson_
. /f928742fb2d7f3adf9023d63eff915b1/tumblr_mkythitwQ v1s93x1qo1_
Cassandra July eran sin duda diferente. Era como la había descrito Quinn. Realmente era guapa y sí podía cantar y bailar. ¿Qué más no podría hacer? Santana ahora estaba con la mujer ideal. Sus ojos se llenaron nuevamente de lágrimas al imaginar los cientos de veces que Santana le decía que la amaba y que ella solo la amaría a ella. Todo había sido mentira. Y en un impulso, se levanto de su cama y se dirigió al armario en donde tenía una caja, una caja que lleno la vez que Santana rompió con ella. En esa caja, había cartas, fotos, peluches y ropa que la latina le había dejado antes de irse a la Universidad.
No quería recordar las promesas de la latina, no quería, así que metió algunas fotos dentro de la caja mientras su llanto seguía. Brittany estaba decidida a tirar la caja que no pudo desechar cuando su relación se termino. Pero al tomar la foto que estaba colgada cerca de su cama un recuerdo vino a su mente.
INICIO FLASHBACK
-¿En qué piensas princesa? – Santana acariciaba el cabello de Brittany, quien se encontraba en su regazo.
-Creo que Ash, disfruto mucho su regalo.
-No todos los niños pueden tener una cámara como regalo de cumpleaños.
-No deberías de consentirla tanto, le hará mal. – Brittany decía incorporándose y quedando cerca de la cara de la latina.
-Cuando te consiento a tí no dices nada, entonces ¿debería de dejarlo de hacerlo? – Santana le decía coquetamente a su novia, a quién comenzaba a pegar a su cuerpo.
-¡Ah no! A mí debes de consentirme todos los días. Me encanta cuando me mimas. – La rubia subía sus dedos por la pierna de su novia, hasta llegar a su mentón. – Amo la manera en la que me amas. – los dedos de la rubia rozaban los de Santana de forma seductora.- Pero definitivamente amo la forma en la que me haces sentir. – y así acerco su labios a los de la latina. Era un beso dulce y delicado. Ninguna intensifico el beso. Estaban en su mundo, hasta que la puerta se abrió de golpe y un flash llamo su atención.
FIN FLASHBACK.
Atrajo la foto a su pecho recordando el instante en que su hermana menor capturó ese momento tan tierno para ambas, regalándoles así un marco hecho por ella misma en la escuela primaria. Brittany observó la foto. Nadie podría haber dicho que no estaban enamoradas y muchos menos después de ver esa imagen que proclamaba tanto amor. El marco en donde se encontraba la fotografía era la forma de Ashley para decir cuánto las quería. El marco era de color rojo como su uniforme, tenía corazones blancos y tenía dibujadas estrellas azules y negras, simulando los ojos de las porristas. Además, tenía pequeñas frases como "Amo a mis hermanas" y "No hay nadie mejor que las latinas" factor que siempre hacia reír a Santana. No era una obra de arte, pero ciertamente era una de las fotos más especiales que tenían.
Nuevamente observo la foto y aprecio como sonreía en el beso. Jamás había hecho eso con nadie. Ni siquiera besando a Sam podía hacerlo; era verdad que el chico era encantador, pero no provocaba ese algo que la latina fácilmente provocaba. Sus besos con la latina siempre eran sinceros. No importaba si sus labios solo estuvieran en contacto por pocos segundos, la sensación nunca desaparecía.
Se acerco a la caja y trato de dejar la foto en ella. Pero algo le impedía hacerlo, ¿Por qué cuando Santana termino la relación no pudo? ¿Y por qué aun no era capaz de hacerlo? La latina no era una simple persona más en su vida. En realidad se encontraba pérdida sin ella y el tener esos recuerdos materiales hacía que su corazón mantuviera esperanza. ¿Pero para qué? Santana tenía una relación y ella también. No era lógico aún tener cosas de ella. Pero la lógica nunca había funcionado en ellas.
Brittany dejo la fotografía en su lugar, y regreso la caja a su armario. No podía. No podía dejar de lado las cosas de Santana, por más doloroso que fuera saber que estuviera en brazos de una nueva rubia bailarina. No podía. No al menos hasta escuchar de labios de la latina que era feliz con Cassandra July. Al querer salir, recordó que solo había una forma en la que podría dormir después de derramar tantas lágrimas. Movió los ganchos de su ropa para ver la chamarra de cheerios de Santana colgada. La latina se la había obsequiado antes de irse de Lima. Sabía que Britt tenía una fijación con dormir con cosas que le recordarán a la latina. Como blusas, playeras, pijamas y otras cosas. Incluso el cojín que usaba para dormir había sido un regalo de la morena y se negaba a dormir sin él. Y ahora lo que más necesitaba era sentir que al menos aún era importante para la latina, así que se puso la chamarra e inhalo el olor impregnado, se recostó en su cama, abrazando su cojín y cerró los ojos tratando de calmar su mente y corazón.
En otro lugar en Nueva York, una morena se encontraba abrazando a una rubia bajo las sabanas. A pesar de haber tenido relaciones el día anterior y ese mismo día temprano, su ritmo no disminuía y parecía que cada vez que terminaban solo buscaban el mínimo roce para iniciar otra sesión de sexo. Algo que no molestaba a ninguna de las dos. La morena estaba más recuperada y buscaba otro encuentro, así que trato de ponerse encima de la rubia para atacar su cuello, pero pudo escuchar como su celular hacía eco en la sala. Así que con un gruñido se levanto desnuda de la cama a buscar su bolso y tomar el celular.
-Será mejor que sea una emergencia Fabray. – Santana no estaba muy feliz al ser interrumpida.
-Wow López, no han pasados ni 3 horas desde que nos vimos y ¿Ya te estoy interrumpiendo? – Quinn sonreía maliciosamente del otro lado de la línea.
-Tú sabes que a mí no me gusta perder el tiempo. Pero dime ¿Qué sucede? ¿Estás molesta porque se me olvido mencionarle a tu novia que ibas a ir a Lima? - Santana quería acabar con la conversación rápido. Estaba desnuda en medio de la sala, no era que le molestará, pero prefería estar desnuda en la cama de su novia.
-Iré al grano, Finn me dio las invitaciones para la boda de Mr. Schue que es el próximo viernes, así que estamos cordialmente invitados, por lo que necesito que le digas a tu noviecita porque también tengo un boleto con su nombre para ella. Así que pónganse de acuerdo con los horarios porque di mi palabra en que los seis iríamos. – Soltó Quinn sencillamente.
-¿Qué tú qué? ¿Fabray estas consciente de que tengo un empleo? Y de que Cassandra también tiene muchas cosas que hacer.
-No te preocupes, no creo que dejen de tener relaciones aunque no estemos en Nueva York.
-Sabes a lo que me refiero rubiecita y no, jamás dejaremos de tenerlas – Quinn siempre bromeaba sobre la relación sexual que mantenía con la maestra de NYADA. – Además tenemos menos de una semana para preparar todo, ¿estás loca?
-Jajaja López, sonaste igual que mí novia. Quién por cierto, amo la idea. En realidad, sería muy bueno ver de nuevo a todo el equipo. Planeo que Rachel se quede en mi casa, Adam se quedaría en la casa de Kurt y claro, Cassandra y tú estarían en tu casa. ¿No amas la idea? – Quinn usaba un tono sarcástico.
-Te odio Fabray. – Santana llevaba su mano su frente. Le atraía la idea de ir a Lima. Pero jamás pensó que Finn pensaría en invitar a Cassandra. Jamás había hablado con ella sobre el tema de conocer a sus padres o incluso ir a su ciudad natal. No iba ser fácil convencer a su novia para asistir a la boda de su ex maestro. – Sabes en estos momentos no tengo ganas de discutir porque ya estoy pensando en que cosas hacerle a mí novia mientras tú estás en Ohio sin Berry para entretenerte. – Santana había presionado un botón.
-Te odio López. – Quinn no pensó que Santana usaría esa carta.
-Lo sé, pero aún así no puedes vivir sin mí. Así que…- Pero en esos momento Santana sintió unos brazos rodearla por la cintura y unos labios besando su espalda. – El deber me llama Fabray y sabes que odio ser irresponsable. – Santana se daba la vuelta para tomar los labios de Cassadra con los suyos.
-De todos modos seguiré haciendo presión López y bueno… ¡Hola Cassandra! – Gritaba Quinn asegurándose de que ambas pudieran escuchar a pesar de estar iniciando con sus actividades.
-Hola Quinn, lo lamento pero te robare a esta latina durante unas horas más. – Decía Cassandra colocando las piernas de Santana alrededor de su cintura y arrojando el celular de la latina hacia otro de los sillones. Quinn al escuchar el corte de la llamada solo soltó - Pues a mí no me la robaste, eso tendrás que explicárselo a otra rubia.
-Se puede saber ¿Por qué Regina Reggie Love te hablo? – Preguntaba la maestra besando la clavícula de su novia. Haciendo que la morena solo soltará gemidos.
-Es respecto a…- Pero Cassandra ya había bajado su mano hacia la entrada de la latina. -¿Ajá? – Preguntaba sensualmente la rubia al sentir la humedad de Santana. –Quinn..qui…e..re que…- Santana sentía como los dedos de July entraban en ella. - ¿Qué pasa sexy? ¿Qué necesita Elle Woods? – Cassandra ahora besaba el cuello de Santana. – Ya hablaremos de eso, ahora ven acá. – Y así Santana tomo el rostro de Cassandra para intensificar el beso y pasar más horas de diversión.
Estaba agotada de llevar la ropa de Santana, no sabía porque tenía que seguir apostando con la latina. Pero al menos pudo aprovechar para llevar la suya también. Ciertamente Rachel estaba emocionada con la idea de volver a Ohio por unos días, quería volver a ver el rostro de sus amigos y salir un poco de la rutina sería bueno. Y aunque ya le había avisado un poco a Kurt sobre el tema, ambos aún tenían que hablar con sus profesores para que pudieran faltar el Viernes sin atrasarse en las actividades. Por suerte para ella, mañana era viernes y podrían discutirlo con calma. Incluso Kurt le había prometido estar con ella en una hora y aunque la respuesta de Santana le preocupaba, no tenía idea de cómo su maestra de baile le haría para acompañarlos. Rachel decidió meterse a bañar para poder descansar, hasta que su celular sonó.
-Amor, pensé que tardarías más en hablarme. – Rachel sonreía al ver la fotografía de Quinn en la pantalla.
-¿Qué traes puesto? – Fue lo único que la rubia pregunto. Santana sí que había presionado un botón.
