Viaje de fin de semana Pt.2
-Riley-
Eran aproximadamente las 6:00 de la tarde, David y yo solo estuvimos viendo televisión, no hicimos nada fuera de lo común, Peter estaba a punto de llegar con su ''acompañante'', dijo que me sorprendería al verla, supongo que será alguien conocido pero no puedo imaginar quien es.
-Quieres cotufas, David?- dije mientras me levantaba del sofá.
-Si, está bien, quieres que te ayude?- dijo David.
-No, tranquilo, como dije tu eres mi invitado- dije mostrando una sonrisa. Fuí a la cocina a buscar la bolsa de palomitas de maíz de microondas, habían de queso, mantequilla y picantes.
-De que la quieres!?- grité desde la cocina.
-Si hay de mantequilla haz de esas!- gritó David.
Destapé la bolsa, leí las instrucciones y las coloqué en el microondas, decía ''4 minutos en microondas'', asi que eso fue lo que hice, marqué los cuatro minutos en el microondas y mientras pasaban empecé a buscar platos para colocarlas, mientras la buscaba venían a mi mente muchos pensamientos, pensamientos como... David me gusta y no lo puedo negar, pero el aun no confía en mi, no por completo, las relaciones son algo... complejas, pero siempre me han gustado las relaciones serias, David se ve el tipo de persona que no te engañaría, que es una persona de confiar, da ese aire...
El microondas sonó, lo abrí y saqué la bolsa de palomitas, las coloqué en el plato y fuí de nuevo al sofa donde se encontraba David.
-Aquí están las palomitas- dije.
-Oh! Gracias, y de mantequilla, mi favorita- dijo David de manera entusiasta.
-No hay de que- le respondí la sonrisa y me senté en el sofa, al lado de él, estabamos viendo una pelicula de terror, ni idea del nombre, solo se que trataba de zombies y eso, de vez en cuando David saltaba del susto o de la sorpresa, y yo solo me reía de el, la verdad estaba mas pendiente de lo que él hacía. Comencé a pasar mi brazo por encima de sus hombros, apliqué la tactica del bostezo y luego abrir los brazos y pasarlos por tu acompañante, y funcionó, al principio David no se había dado cuenta de que mi brazo estaba ahí, al rato se dió cuenta de mi brazo, pensé que me diría algo como ''pervertido'' o algo así, en cambio el solo me sonrió y siguió viendo la película.
-Riley...- dijo David.
-Si? Dime-
-No... nada- dijo David, mientras suavemente arrecostaba su cabeza en mi pecho, subió sus piernas al sofá y bajaba su cuerpo poco a poco.
-Pue...puedo arrecostarme... puedo arrecostarme en tu regazo?- dijo David entre cortados y muy avergonzado, cuando se avergonzaba su rostro se ponía parcialmente rojo, cosa que era muy tierna.
-Si, si puedes- dije mientras ponía mi mano sobre sus hombros para arrecostarlo en mi regazo.
Un momento de silencio llenó la habitación...
-Esto no te recuerda a algo?- pregunté.
-Esto? no... no lo se- dijo David sin mirarme a los ojos, aun seguía avergonzado.
-Nuestro primer beso, en el parque, fué exactamente igual- dije mientras que con mi mano jugaba con su cabello -O acaso, lo olvidaste?-
-No... no lo he olvidado, aún lo recuerdo...- David suavemente comenzo a voltear su rostro hacia el mio -Quieres... Quieres repetirlo?- David comenzó a pasar sus brazos por mi cuello para acercarme a él, era la primera vez que el decidia iniciar.
-Si, si quiero- me acerqué a él mientras ponía mi mano sobre su abdomen.
-No... no hagas eso Riley, me dan cosquillas- dijo David sonrojado.
-Shhh... solo dejate llevar- dije mientras le acariciaba el abdomen por encima de su franela, lentamente me acerqué mas y lo besé, esta vez fué un beso mas apasionado, nuestros labios se rozaban los unos a los otros, David me acariciaba mi rostro mientras me besaba y yo acariciaba su abdomen, el beso comenzó a tornarse mas apasionado, tanto así que le mordí el labio y el gimio levemente, que el me dejase hacer eso me abrió la puerta a muchas posibilidades, comencé a meter mi mano por debajo de su franela y acaricié su abdomen, David detuvo el beso.
-No, Riley, no hagas eso- dijo sonrojado y avergonzado, no podía ni verme al rostro.
-Tranquilo, no haré nada que no quieras- dije suavemente y le seguí besando y acariciando su abdomen, al parecer David es bastante ''suave'' en esa zona y lo estimulaba, gemía suavemente mientras pasaba mis manos sobre su abdomen, decidí tomar los siguientes pasos, mientras lo besaba con mis brazos lo tomé por detrás y lo alzé, lo sente encima de mi piernas y lo seguí besando, el no respondio negativamente, por otro lado acomodó sus piernas mientras estaba sentado sobre mí, las abrió y las colocó a ambos lados de mis piernas mientras me seguía besando, me abrazaba y acariciaba mi rostro y mi cabello, esto me excitaba demasiado, no quería hacerlo, pero el me llenaba de mucha emoción sexual, alzé su franela y acaricié su espalda, esto lo hizo gemir, yo estaba totalmente ido por la emoción, se puede decir que no estaba pensando con mi cabeza, sino con algo más.
-Espera, Riley- dijo David mientras cortaba el beso.
-Que sucede?- pregunté.
-No quiero, no quiero llevar esto a otro nivel- dijo decepcionado.
-Por Qu...-
-Realmente no quiero- David me cortó y se levantó de mis piernas, -lo siento, realmente no puedo- se fué y subio las escaleras, entró a la habitacion que le otorgué.
Yo estaba sentado en el sofa decepcionado tambien, pero me sentí algo mal, quizá intenté forzarlo a hacer algo que no quería, decidí subir a la habitación a disculparme por ser tan lanzado, él solo siguió mi juego y probablemente se sintió que debía hacerlo, subí las escaleras y caminé hasta la habitación donde él se encontraba, intenté abrir pero estaba cerrada con llave...
-David!, se que estas ahí abre por favor- Grité mientras golpeaba a puerta.
David abrió la puerta, al ver su rostro sus ojos estaba algo rojos, al parecer había estado llorando.
-Perdón, perdón- dijo David mientras se tapaba sus ojos con su mano.
-Por que? Por que te disculpas?- dije triste, verlo así me rompía el corazón.
-Es que... Soy tan indeciso, quiero algo, pero al mismo tiempo no lo quiero, pensarás que soy un idiota-
-No, no!- me acerqué a el y lo abracé -No pienso que seas un idiota, no digas eso, no llores más- David me abrazó de vuelta y comenzo a llorar sobre mi hombro.
-Perdón Riley, perdón, yo nunca pedí ser asi-
-Tranquilo, no tengo nada que disculparte, deja de decir esas cosas-
David me soltó y se alejó de mí, se acercó a la ventana y miraba las estrellas.
-Riley, debo confesarte algo- dijo David. Sentí un mal presentimiento.
-Que cosa?...- dije extrañado.
David me explicó acerca de su problema de personalidad, eso explicaba muchas cosas del por que se comportaba de maneras extrañas en ciertos momentos, y por que aveces su indecision se tornaba nada normal. Quedé pensativo por un momento, era obvio que David lo estaba pasando muy mal, y la verdad no me parece que tenga algún problema, quizá solo usa esa excusa para defenderse de otros y de sí mismo.
-Tengas una o mil personalidades, la persona que estoy conociendo es una persona amable, de confíar, amistoso, algo arrogante y frio, pero él es así y nada lo cambiará- dije mientras me acercaba a él y lo abrazaba por detrás.
-Por favor no le cuentes a nadie- dijo David.
-No le contaré a nadie, tranquilo- dije suavemente mientra lo volteaba, lo abrazaba y luego comencé a acariciar su rostro.
David me miró fijamente por un momento para luego comenzar a besarme, me besaba apasionadamente para luego lanzarme a la cama, se sentó encima de nuevo pero antes de besarme me miró y sonrió.
-Gracias Riley, Gracias por confiar en mí- luego de decir estas palabras siguió besandome y acariciando mi rostro, yo seguí su juego y comencé a acariciar su espalda suavemente, pasaba mis dedos arriba y hacia abajo, un lado y hacia el otro, esto causaba que David gimiese y esto causaba en mí excitación.
Lentamente quité su franela, y comencé a besar su cuello y su pecho, David gemía y apretaba sus manos sobre mi cuerpo, aveces me apretaba muy duro, como simbolo de excitación... lo acosté sobre la cama y me puse encima de él, seguí besandole mientras acariciaba todo su cuerpo, él me quitó la franela y comenzó a besar mi cuello, pasaba su lengua suavemente por mi pecho y mi cuello, esto causaba en mi mucha excitación, no aguantaba mas, lo lancé de nuevo a la cama y mientras besaba su abdomen y adyacentes comencé a bajarle a cremayera.
-No, Riley, espera- dijo David apenado.
-Shh, dejate llevar- dije mientras besaba su cuerpo.
Bajé totalmente la cremayera y lo unico que faltaba el boxer, por encima del mismo pasé mi mano y lo estimulaba, David esta totalmente duro, poco a poco fuí bajando el boxer para quedar al descubierto su miembro, subí mi rostro hacia el de David y me percató que tiene los ojos cerrados y sus manos sobre su cara, no podía ver lo que estaba sucediendo de lo avergonzado que se encontraba. Comencé a pasar mi lengua por su miembro, David no paraba de gemir, mientras pasaba mi lengua bajé mi cremayera y me quité el pantalón, y eso mismo hice con el pantalón de David.
-Riley... Hazme tuyo...- dijo David aun con el rostro tapado.
Esas palabras fueron las que me abrieron las puertas, le quité el interior y me quité el mio, abrí las piernas de David y puse saliva en uno de mis dedos, comencé a introducirlo suavemente, David gemía por la estimulación, poco a poco comencé a meter otro dedo, al introducirlo David gritó pero luego solo siguió gimiendo, me acerqué a el y comencé a introducir suavemente mi pene.
-Ah... Riley, sigue, no pares- dijo.
Comencé a moverme dentro y fuera, al principio era suave, pero luego aumente la velocidad. David pasó sus piernas por mi cadera y sus brazos por mi cuello, comenzó a besarme, mordía mis labios, mi cuello, David es una persona distinta en la cama. Seguí penetrandolo.
-Ahh... Riley, me encanta... sigue así, ahh no pares- dijo excitado.
-Te... te quiero...- David me miró extrañado cuando dije eso, no podía creer lo que decía, solo se me salió derepente, no se por que lo dije. David me beso para cortar la tension del momento y yo seguía penetrandole.
-David, creo... creo que... esto a punto de acabar...- Dije.
-No... no acabes dentro...-
Comencé a masturbar a David mientras lo penetraba, en el momento que sentí el orgasmo rapidamente saqué mi pene pero instantaneamente acabé encima de David, y al momento que acabé él tambien lo hizo. Quedamos exhausto y David se levanta de la cama, busca una toalla de su bolso.
-Ire a bañarme- dijo David.
-Puedo bañarme contigo?- pregunté.
-Que!? No, no puedes, pervertido!- dijo David y salió corriendo. El viejo David volvió, solo reí y me arrecosté en la cama, estaba tan cansado que no me dí cuenta en que momento me quedé dormido.
