DISCLAIMER:: Este fanfic usar lugares, personajes, criaturas y está basado en el juego de Game Freak y Nintendo (Pokémon)

Son originales míos los personajes principales de esta historia.

Capítulo 12: Sableye, el inesperado encuentro.

Patata iba al lado de Lilith en la oscuridad de la cueva. Ya estaba restaurado desde el combate contra Marcial y se encontraba alegre de haber sido una ayuda para la victoria de su entrenadora. La chica no podía evitar imaginar mil y una formas de contarles a sus compañeros cómo había derrotado al líder y no iba demasiado atenta del camino por lo que muchas veces acabó de cara contra la pared o estrellada en el suelo mordiendo polvo. Después del quinto golpe se fijó en que aquella cueva era casi como un laberinto. No sabía por dónde había venido ni tampoco a donde debía ir. Miró a Ralts y este le devolvió la mirada notando la preocupación de su entrenadora. Entonces ambos oyeron ruidos provenientes de uno de los túneles a su derecha. El mismo pensamiento pasó por sus cabezas y corrieron hacia ese lugar.

Los ruidos se hacían más fuertes a medida que avanzaban hasta que llegaron a una estancia. La escena que encontraron le impactó a la chica ya que no era la esperada. En vez de ver a dos entrenadores luchando encontraron a un pequeño Pokémon acorralado por 3 hombres vestidos de negro. Llevaban unas gabardinas negras y sombreros de ala en forma de pico hacia delante. El Pokémon, que parecía asustado, era un Sableye y parecía tener algo agarrado en sus manos. "¿Les habría robado algo ese Sableye?" fue lo que pensó Lilith al darse cuenta de este dato. Los hombres tenían a su lado también un Pokémon cada uno. El del centro tenía un Gourgeist mientras que los de los lados tenían un Lampent cada uno y, a juzgar por las llamas, se encontraban en un combate contra el pícaro Pokémon.

-Te tenemos rodeado, Sableye. Ahora sé bueno y métete en la Pokéball.- El hombre del Gourgeist sacó una Pokéball extraña. Era negra y en la parte de arriba tenía una "H".

Aquella Ball voló hacia Sableye que se cubría con sus manos asustado hasta que un ataque desvió esta. Patata se había puesto en medio con Sombra Vil y había golpeado al aparato rompiéndolo en el acto. Los hombres miraron al Ralts y entonces se giraron hacia la chica la cual estaba muerta de miedo. Es cierto que acababa de ordenar a su Pokémon que salvara a Sableye pero ahora que veía las consecuencias no sabía si debía correr.

-Me cago en… ¿Tenía que venir una niñata entrometida? En serio ¿Es que no tenías nada mejor que hacer que venir aquí a dar por saco?- El hombre del Gourgeist parecía molesto.- Gourgeist, Golpe Fantasma a ese Ralts. Vosotros, atrapad a la chica.

El Gourgeist del hombre desapareció y Lilith no pudo pensar hacer otra cosa que devolver a Ralts a su Pokéball y salir corriendo de allí. Los hombres casi le pisaban los talones y sus Lampent disparaban unas llamas azules que hacían arder lo que impactaban. Y entonces Gourgeist apareció delante de Lilith dispuesto a darle un golpe pero una rápida sombra fue mucho más rápida y derribó al Gourgeist. Aquella sombra había sido Sableye que había aprovechado la distracción para huir con la chica. Gourgeist ya se levantaba cuando su entrenador llegó hasta él.

Lilith ya se había quitado a su primer perseguidor pero le quedaban otros dos. Entonces se le ocurrió una idea. Se dio la vuelta y lanzó la Pokéball con Ralts hacia delante. Sableye se unió al Pokémon de la chica y ambos se pusieron en guardia ante la llegada de los hombres y sus Lampent.

-¡Patata, Sombra Vil! ¡Sableye, Golpe Bajo!- Gritó Lilith a los Pokémon los cuales obedecieron.

El primer Lampent cayó al suelo aunque se levantó casi de inmediato mientras que el segundo evitó el ataque de Sableye. Un Fuego Fatuo salió disparado hacia Sableye pero, por suerte, pudo evitarlo a tiempo. El combate se veía que iba a ser duro, esos entrenadores parecían saber lo que se hacían. Los Lampent volvieron a lanzar Fuego Fatuo a ambos Pokémon. Sableye fue impactado pero Ralts usó Sombra Vil, esquivando el ataque enemigo y golpeando de nuevo a Lampent. Este se volvía a levantar ya algo más afectado. Mientras pasaba eso, Sableye se retorcía de dolor por las quemaduras y Lilith corrió hacia él con un objeto en la mano. Los Lampent lanzaron Fuego Fatuo hacia la chica y Ralts se colocó en medio desviando los ataques con Voz Cautivadora.

-Menuda idiota. ¡Lampent, Pirotecnia! ¡Quémalos a todos!-

Lampent empezó a cargar una llama y se disponía a lanzarla contra la chica hasta que su ataque fue cortado por un golpe por detrás. Sableye había usado Golpe Bajo y había dejado KO a uno de los Lampent. El segundo Lampent iba a atacar a Sableye cuando la sombra de Ralts volvía a golpearlo, esta vez debilitándolo del todo.

Lilith se sentía feliz de haber derrotado a los Pokémon de los hombres y volvió a huir de ellos dejándolos con sus derrotados Pokémon. En su carrera llegó a una nueva estancia en la que la esperaban más hombres vestidos igual que los de antes pero en medio de todos ellos había una mujer con el pelo morado largo, de un tono más oscuro que el de Lirith, y llevaba un vestido negro y morado. La acompañaba un Banette que empezó a reírse en cuanto Lilith se encontró allí en medio abrazando a su Ralts y a Sableye.

-¿Así que tú eres la niña que ha querido hacerse la heroína y rescatar a ese Pokémon? ¿Sabes acaso qué clase de Pokémon es y qué es lo que lleva en su mano? –La voz de la mujer sonaba amenazadora y cruel.

-N..no, es…es… estaba asustado y yo lo ayudé… ¿Por qué no le dejáis en paz?- Lilith abrazó más fuerte al decirle esto a aquella mujer de presencia intimidante.

Banette se echó a reír eso al oír las palabras de la chica y su entrenadora le calló cerrándole la cremallera.

-Sería tan fácil si pudiera hacerte esto a ti. Venga, entrégame al Sableye y te dejaré en paz. Si quieres incluso te ayudo a salir de la cueva ¿Estás perdida o algo?- Ahora la mujer intentó sonar amable.

-¡No te lo entregaré!-

La voz de la chica retumbó en la cueva seguida de un fuerte golpe que trajo las exclamaciones de los hombres y su líder. Lilith cerró los ojos deseando que todo pasara rápido, protegiendo con su cuerpo a los Pokémon hasta que pasados unos minutos pudo oír una voz.

-Ya ha pasado todo. Estás a salvo-