Y llega el capítulo final de esta historia, espero les guste, muchas gracias por leer y por sus reviews, son lo máximo chicos:

C. : Gracias, lo que pasa es que Hipo creyó que fue broma de Jack el decirle eso y como pasó lo del accidente y todo se le olvidó ese tema :P y con Eugene, se perdió a Hipo jejeje

Anubarack:jajaja si, problemas del corazón que aveces no son buenos, jajaja el club del pepino XD sí lo que pasa es que Hipo creyó que nada más fue payasada de Jack eso.

Naruko ninja Z: jajaja no mueras :P que bueno que te está gustando y aquí está el último capítulo.

A disfrutar la historia se ha dicho.

Capítulo 11

Propuesta

Hipo dejó plantado a Eugene quien le había marcado al día siguiente para saber dónde se encontraba, Hipo le mencionó que no podía verlo ya que estaba con alguien más por lo que el otro no tuvo más que dejarle en paz a pesar de lo decepcionado que estaba por esa respuesta. Pasaron tres meses de su relación, Jack siempre orgulloso le decía a sus compañeros de la escuela que Hipo era su novio, el pequeño actor de ojos verdes y pecas cosa que avergonzaba a Hipo.

–No es necesario que le digas a todo el mundo que somos novios –decía siempre Hipo.

–Lo sé, pero quiero que todos sepan quién es la persona que me hace tan feliz –respondía Jack.

Esta vez, Hipo se encontraba en la casa mientras veía la serie donde actuaba en la televisión en compañía de chimuelo quien maullaba cada vez que veía a su dueño en la tele. En pocos minutos llegó Jack.

–Buenas noches, ¿día pesado? –preguntó Hipo.

–No, ¿por qué lo dices? –preguntó el peli blanco mientras se acercaba al otro para depositarle un beso en la mejilla.

–Porque acabas de llegar de la universidad y tu rostro refleja cansancio.

–No estuve en la escuela, fui a comprar algo que necesitaba urgentemente –respondió el otro mientras sacaba una bolsa de plástico.

–Ya veo, ¿de qué se trata? –preguntó Hipo con curiosidad.

–Adivina –sonrió el otro.

–Mmmm, ¿comida? –preguntó el chico.

–No, no se puede comer y es pequeño, cierra los ojos –Hipo obedeció–. Ábrelos.

Al abrirlos se percató que Jack yacía frente a él hincado y con una cajita pequeña en la mano.

–¿Qué estás tramando? –preguntó Hipo latiéndole el corazón a mil por hora y con su sonrojo y nervios a lo máximo.

–Hipo, me encantas y quiero tener el privilegio de estar siempre a tu lado, por eso yo te pido que me hagas la persona más feliz del mundo entero, ¿aceptas casarte conmigo? –preguntó Jack muy nervioso al momento de abrir la cajita y que se viera un anillo de oro con un diamante brillante.

–Jack, es muy rápido, ¿no crees?

–No, pasé un año entero lamentándome de no tenerte, así que quiero que estés siempre a mi lado de ahora en adelante, ¿me aceptas como futuro esposo? –preguntó el otro deseando conocer la respuesta pronto.

–Sí Jack, acepto –sonrió Hipo muy sonrojado.

Jack se sintió la persona más feliz del mundo, colocó el anillo en el dedo indicado para así demostrar que oficialmente estaban comprometidos, después se acercó a Hipo para darle un beso lleno de cariño que el otro aceptó. A los pocos segundos Jack cargó a Hipo para llevarlo planta arriba.

–¿Qué estás haciendo? –preguntó Hipo.

–No es lo que estoy haciendo, sino lo que vamos a hacer –sonrió Jack, el sonrojo de Hipo aumentó más.

Al llegar a la habitación que ahora compartían, Jack colocó a Hipo en la cama con delicadez y los besos siguieron mientras sus manos jugaban con el cuerpo y la ropa del otro, poco a poco se fueron quitando sus prendas, primero sus camisas, luego ayudándose a quitarse el pantalón hasta quedar solo en ropa interior.

–Siempre he soñado con esto –dijo Jack con alegría y a la vez lujuria.

Hipo le respondió besándole el cuello para saborearlo cosa que provocó liberar un gemido en el peli blanco, empezaron a jugar con sus cuerpos, Jack encima de Hipo y masajeando su parte íntima de ambos hasta que en poco tiempo la ropa interior fue arrebatada. Ambos estaban completamente desnudos, se observaron por unos segundos, Jack besó el pecho de su pareja, bajando poco a poco hasta llegar al abdomen y de ahí acercarse a la parte íntima del otro y meter el miembro del castaño en su boca y succionarle con delicadeza chupándolo y escuchando los gemidos de su pareja que lo volvían loco hasta que el oji verde no aguantó más y descargó su interior en la boca de Jack provocando que probara su esencia que fue lo más delicioso que había probado en su vida.

–Te amo Jack –dijo Hipo con alegría.

Jack lo volvió a besar para demostrarle que los sentimientos eran mutuos, Jack con ayuda de la saliva de su pareja lubricó tres de sus dedos para enviarlos en la parte íntima de Hipo y prepararlo de lo que estaba por suceder, le encantó ver el rostro de Hipo al sentir sus dedos en él. En poco tiempo Hipo pidió por más y Jack obedeció, con cuidado colocó su miembro cerca de su novio y empezó a penetrarlo con delicadeza para no lastimarlo hasta estar dentro de él.

–Hipo –dijo Jack con lujuria al sentirse dentro de él.

Las estocadas fueron al principio delicadas y lentas, pero con el paso el oji verde pidió más y más rápido, Jack también pidió internamente más, no dejaron de besarse sin importar las incontables veces que su cuerpo pedía aire, Hipo le abrazaba la espalda con fuerza y Jack empezó a besar los pezones de su pareja provocando los gemidos de Hipo aumentar, a pocas estocadas Hipo se corrió en ambos y Jack se corrió dentro de él liberando ambos un gemido gutural por aquello recién hecho.

–Te amo Hipo, te amo y siempre te amaré –dijo Jack al ver al chico que yacía acostado.

–Yo también te amo mi querido Jack –respondió el otro para después regalarle un beso en la mejilla y en poco tiempo se quedaron dormidos sin importarles dejar la televisión prendida y que chimuelo siguiera viendo el programa que se habían perdido, nada más les importaba, sabían que estarían juntos siempre y eso les hacía las personas más felices del mundo.

Y bien, ¿qué les pareció? Espero les haya gustado el final, gracias por todo su apoyo al leer y por sus reviews, así me despido con esta historia y me dedicaré a la de quiero hacerte feliz J buen día a todos.