12º Venganza
El sonido del cuerpo de Hermione chocando contra el suelo resonó como si del eco se tratase en los oídos de Ron. La había visto caer lo que parecía una eternidad, y ahora que ese trayecto había acabado, Ron se quedó unos instantes paralizado sin ser capaz de reaccionar.
Nadie notó como Viktor corría hacía la puerta de la Iglesia, y se desaparecía allí mismo. Todas las miradas se dirigían a la castaña, que se encontraba tirada en el suelo inerte. Ginny fue la primera en reaccionar, venciendo los metros que las separaban y tirándose de rodillas al suelo, para así poder girar el cuerpo sangrante de Hermione. Ron observó con perfecta claridad como el vestido de Ginny se comenzaba a teñir de rojo y eso precisamente fue lo que le hizo reaccionar, arrojándose con rabia al suelo, al lado del cuerpo de la que siempre había sido su chica. Retiró a Ginny con cierta brusquedad y envolvió a la castaña con sus fuertes brazos. Con un leve movimiento consiguió que la cabeza de Hermione se apoyase en su pecho y comenzó a acariciarla con mucha delicadeza la mejilla
- Herm… por favor - suplicó, y sintió como su voz se rompía mientras salía de su garganta y comprendió que el no era el único que había sentido lo mismo cuando escuchó perfectamente como la señora Granger rompía en un sollozo que le heló la respiración.
Hermione abrió los ojos muy lentamente, con dificultad y dibujó una débil sonrisa en su boca.
- Lo siento - musitó muy bajito, tanto que Ron tuvo que acercarse más a ella para poder escucharla.
- No, Hermione, por favor, no te disculpes, esta todo bien, estamos juntos - contestó apoyando su frente contra la de la chica.
El pelirrojo luchaba por contener las lágrimas, pero sus ojos azules estaban completamente perlados, pero eso cuando se separó de la frente de la muchacha y esta observó el azul de su mirar, Hermione supo la verdad y dejó escapar una lagrima, pero tan solo una, no quería llorar.
- tengo mucho frío, Ron
Sin decir nada el muchacho la estrechó más fuerte con su cuerpo, manchando su uniforme de auror de un rojo burdeos que chillaba en silencio.
Harry se agachó y abrazó con fuerza a su esposa que sollozaba sin consuelo mientras observaba la escena y notaba como el charco de sangre que rodeaba a la castaña cada vez era más grande.
Hermione apenas podía respirar, no sentía las piernas pero podía notar con perfecta claridad los brazos de Ron rodeándola y agradeció mentalmente poder pasar sus últimos instantes con él. Una punzada de dolor creció desde su estómago, haciéndola cerrar los ojos con fuerza.
- ¿Herm?- preguntó Ron que había sentido como la muchacha se había encogido.
Esta abrió de nuevo los ojos, y sabiendo que todo llegaba a su fin susurró:
- Siempre te he querido - suspiró la castaña - ¿lo sabes? ¿verdad?
Esa afirmación era más de lo que podía soportar Ron.
- No me hagas esto, Hermione… no te despidas, por favor - suplicó el pelirrojo - QUE ALGUIEN LLAME A UN SANADOR - chilló a la vez que un par de lágrimas atravesaban el campo de pecas que eran sus mejillas
- Ya es tarde… pero soy tan feliz.-declaró la castaña haciendo un esfuerzo sobrehumano para elevar su mano y acariciar la mejilla pecosa de Ron.
- Los sanadores ya van a llegar - asintió desesperadamente el auror - solo tienes que aguantar un poco más y estaremos juntos para siempre.
- Bésame - suplicó ella
Ron inclinó su cabeza y unió sus labios con los de la castaña en el que ambos sabían que sería su último beso. Los labios de Hermione estaban fríos y por unos instantes Hermione sintió una débil sensación de calidez, pero entonces todo se rompió y Ron se separó de ella. O ella se había separado de él para poder respirar. No lo sabía y quizás ninguno de los dos lo sabría nunca porque en ese instante los ojos de Hermione perdieron el brillo y se cerraron mientras que su boca espiraba y la mano que tenía apoyada en la mejilla del pelirrojo caía al suelo inerte.
- Hermione…
El chillido del pelirrojo heló la iglesia, que se encontraba consternada por los acontecimientos ocurridos esa tarde. Ginny sollozó más fuerte y Harry se unió a ella en silencio. Ron apretó con más fuerza el cuerpo de Hermione y permitió que sus ojos derramasen más lágrimas silenciosas. Entonces mientras observaba a su alrededor comprendió que Viktor había huido. Depositó con cuidado el cuerpo de Hermione en el suelo y tras besarla delicadamente en los labios se levanto, y lo que Ginny vio en su cara le asusto y la atravesó la espina dorsal de caudal a craneal.
Sus siempre vivarachos y alegres ojos azules estaban teñidos de ira y furia. La pelirroja se intentó acercar a él, para abrazarlo y compartir su sufrimiento, pero Ron la detuvo con una mano firme en uno de los pequeños hombros de su hermana. Y caminó decidido hacía la salida ante la expectante mirada de los asistentes.
- Ron - le llamó Harry levantándose - ¿Qué se supone que estas haciendo?
El pelirrojo se giró y observó a su amigo unos instantes, y Harry comprendió los planes de Ron mucho antes de que este dijese nada.
- Lo que debí hacer hace mucho tiempo, Harry
- Ron, por favor, vuelve aquí inmediatamente, estas consternado, todos lo estamos…- agregó el moreno sin poder evitar derramar más lágrimas.
- Voy a matar a ese cabrón.
Ginny que no había comprendido cuales eran los planes de su hermano hasta que este los declaró en voz alta salió corriendo hacía él, para detenerle, pero ni la más rápida de sus carreras hubiesen detenido al pelirrojo, que tras ver como su hermana se acercaba a él, cerró los ojos con fuerza y desapareció dejando a Ginny aun más desolada.
En ese instante se escuchó un nuevo sonido de aparición y entraron en escena dos hombres vestidos con el uniforme de San Mungo, los sanadores habían llegado y corrieron hacía el cuerpo de Hermione. Pidieron espacio y separaron a la señora Granger y a Harry del cuerpo de la muchacha.
- No podemos seguirle, Harry - sollozaba Ginny - no sabemos donde esta
Harry asintió y la estrechó con fuerza
- Tenemos que trasladarla inmediatamente - declaró la voz de uno de los sanadores
Ginny y Harry observaron como una camilla había aparecido mágicamente y Hermione ahora estaba apoyada en ella.
- Un familiar, que nos acompañe, por favor - declaró con prisa el sanador.
La señora Granger se acercó y los sanadores agarrándola de la mano desaparecieron, junto con la camilla que llevaba a Hermione.
- Ve a San Mungo y quédate allí - ordenó Harry a su esposa - tengo que encontrar a Ron
- Pero Hermione…
- Ginny, si no encontramos a Ron puede que Krum le mate
A la pelirroja se le heló la sangre y asintió muy asustada.
- Intentaré ponerme en contacto contigo con lo que sea - agregó el moreno caminando hacía la salida de la iglesia.
Y tras un débil "ten cuidado" salido desde el corazón de Ginny, Harry se desapareció. Y Ginny le imitó, destino a San Mungo.
Dohorovich jamás había visto tanto sufrimiento en unos ojos, pero aún así le odió por ese doloroso puñetazo que le acababa de pegar. Sangraba copiosamente por la nariz y se limpió con el dorso de la mano.
- Te has vuelto completamente loco, Weasley
Ron le ignoró y le apuntó firmemente con la varita.
- ¿Dónde esta Krum? - preguntó con aparente tranquilidad
- Ya te he dicho que no tengo ni idea - musitó el búlgaro escupiendo al suelo más sangre.
- No voy a repetirlo
Igor ignoró al pelirrojo e intentó levantarse, pero Ron no iba a permitir que ese chico ignorase sus órdenes, no en esta ocasión.
- HE PREGUNTADO ALGO, CONTESTAME
El búlgaro se apoyó en la mesa con una mano y observó de nuevo los ojos azules del pelirrojo. Tenía miedo, la anterior vez que había visto a Ron su mirada era diferente, y sabía que ese pelirrojo esta dispuesto a hacer cualquier cosa.
- Yo no sé nada, Ron - murmuró de nuevo sin apartar su mirada de él, pero Ron, negó con la cabeza y sacudiendo con fuerza la varita lazó un hechizo contra Igor, que sintió con un latigazo en el centro de la espalda. - de nada servirá que te enfurezcas conmigo amigo - musitó muy dolorido
- Yo no soy tu amigo, Dohorovich - aclaró con ira Ron
- Yo no mate a tu novia
- PERO OCULTAS A ESE MALNACIDO
- Ron, por favor - musitó Igor acercándose lentamente a él - te juro que no lo sé. Jamás imagine que Viktor fuese a hacer algo así, de verdad, te lo prometo. Yo no…
Pero Ron estaba desquiciado y volvió a golpear al búlgaro, esta vez en la boca del estomago, enviándole de nuevo al suelo de esa estancia tan calurosa en Mozambique.
- No creas que soy imbecil, Dohorovich, porque no lo soy
- Jamás he insinuado eso, pero te digo la verdad, no se donde narices esta Krum
- Me usaste - aclaró Ron pareciendo realmente abatido - me engañaste.
- ¿De que estas hablando?
- Sabías que Krum no dejaría ir a Hermione, y pensaste que entonces nos batiríamos en duelo él y yo. Confiabas en que yo le matase, y así indirectamente obtendrías tu ansiada venganza. Me usaste.
Igor abrió la boca sorprendido de la astucia del pelirrojo. Obviamente no había buscado al pelirrojo porque le gustasen los finales felices, pero tampoco había querido que Hermione muriese. Era cierto todo lo que Ron había dicho y eso le trastocó profundamente, pues jamás pensó que hubiese sido tan evidente. Quería ver a Krum muerto, y él era incapaz de matarlo, y no era una cuestión de fuerza sino algo más profundo, puesto que Igor amaba a Viktor con la misma intensidad que lo odiaba.
Creía haber diseñado el plan perfecto, utilizando como conejillo de indias a Ron, que tras matar a Viktor pasaría una estancia en Azkaban, y él, después de tantos años de tormento, de sufrir en silencio y de permitir las vejaciones e insultos de un Viktor consciente de sus sentimientos, podría descansar y avanzar en lo que sería su nueva vida.
- lo siento, Ron -musitó apuntándole con una varita que había sacado repentinamente del interior de su túnica - nunca quise que Hermione muriese, eso no entraba en mis planes
La voz tan pausada del muchacho crispó a Ron que intento volver a hechizarle, pero esta vez Igor estaba preparado y se defendió con un perfecto encantamiento escudo.
- Maldito hijo de puta - escupió Ron con desprecio
- Ódiame si lo deseas, Ron, pero debería guardar toda esa fuerza que te da el dolor para acabar con nuestro querido Krum
- ¿Por qué? - preguntó Ron impotente - ¿Por qué tanto interés por verle muerto?
- Porque me hace débil y porque le odio.
- Dime donde esta, Igor
- Te repito que no lo… - decía con calma hasta que abrió mucho los ojos y miró a Ron con una maligna sonrisa - creo que se donde esta nuestro gran Viktor Krum
- Habla - sentenció Ron cruzándose de brazos
- El pantano de Aldomirovtsi, sus padres tenían una cabaña allí, que Viktor heredó cuando estos fallecieron.
- Como todo esto sea una de tus jugarretas te mataré - aclaró Ron mirándole fijamente
Y dicho esto se dio la vuelta y arrugando la frente de nuevo desapareció del lugar.
- Suerte Ronald Weasley - agregó Igor que sonreía perversamente.
