''Capitulo 12: Estamos aquí, solos.''

Era domingo y el sol llevaba 2 horas fuera, Rachel no había dormido mucho y estaba bastante agobiada, la situación que había surgido entre Quinn y ella el día anterior la tenia dándole vueltas a la cabeza… se fumo un par de cigarrillos, pero su cuerpo seguía pidiendo su sustento.

El pulso estaba más agitado que el resto de los días y sus piernas le pesaban más de lo normal, sintió que necesitaba hablar con alguien y ''liberarse'' o aunque solo fuera estar acompañada.

Cogió su teléfono móvil y escribió un mensaje de texto a la psicóloga, no sabía cómo le había ido con su mujer y podrían quedar a hablar de ello y tomar un café.

En casa de Kate las cosas iban perfectas, a la hora de acostarse se habían tornado un poco tensas, pues la psicóloga hubiera querido dormir con Anna… pero esta prefirió descansar en la habitación de invitados. Obviamente ella deseaba dormir abrazada a su mujer pero no quería presionarla, tampoco tuvo un beso de buenas noches… cenaron, charlaron, se pusieron al día con sus vidas y después de ver una película que estaban dando por la tele, subieron y se despidieron con solo con un ''Buenas noches''.

Kate se había levantado antes por la mañana y había preparado el desayuno, Anna bajo un tiempo después y desayunaron juntas.

K: Tengo que ir a la consulta ahora a por un informe. –Dijo mientras mordía su tostada.

A: De acuerdo. –Asintió. –Cuando vuelvas podríamos ir a comer fuera… ¿Te apetece? –Pregunto ansiosa de que la otra contestara que sí.

K: Claro. –Dibujo en su cara una sonrisa resplandeciente.

Acabaron de desayunar y Anna convenció a su mujer de que se fuera a la clínica a hacer lo que tuviera pensado, ella recogería y cuando volviera se irían. Kate accedió, pues lo único que quería era disfrutar con su chica y contra antes se fuera antes volvería, pensó.

Se fue y justo hacia 5 minutos de ello cuando sonó su móvil, Anna estaba fregando los platos y cuando escucho el sonido proveniente de móvil se acerco a él, ''El tiempo pasa pero las costumbres prevalecen… ¿Cuántas veces le regañe por que siempre se le olvidaba el teléfono?'' Hablaba consigo misma mientras sonreías y se dirigía al objeto, vio que en la pantalla ponía ''Mensaje de texto: Rachel B.'' lo leyó en voz alta. Si hubiera sido otro nombre no le hubiera interesado, pero al verlo por su cabeza paso la idea de leerlo… y así lo hizo, después de ello estaba confundida, enfadada y nerviosa… ¿Qué significaba eso?

''Rachel B: Por lo que parece no puedo pasar más de un día sin verte… Te necesito, tenemos que hablar de lo que paso ayer. Estoy en tu casa en 1 hora, estarás deseando verme :P''

Se sentía engañada y utilizada por la que sin lugar a dudas ahora era, su EX mujer. Recordaba como el día anterior le había prometido que en su vida no había más mujeres que no fuera ella… le dijo que la seguía queriendo y que le había echado de menos, sus ojos se llenaban de lágrimas cuando leía el mensaje una y otra vez. Todo había sido mentira, ''¿Quería que volviera a casa solo para tenerme controla?'' le daba vueltas a su cabeza, ''No, claro que no… solo quería tener a dos con las que acostarse, bueno… dos… a saber'' se decía.

Ella sabía que Kate siempre había sido una rompecorazones en el instituto, ella se lo había contado. En la universidad antes de que ellas pasaran a ser algo mas, la rubia también había tenido sus acercamientos con más de una chica, con muchas chicas… ella estaba ya enamorada de Kate, cuando esta entraba a hurtadillas por la mañana temprano a la habitación que ambas compartían, después de no haber pasado la noche allí. Luego empezaron la relación y hasta donde ella sabe la otra le fue fiel hasta que paso ''la desgracia'', ahora su cabeza se llenaba de dudas… tal vez siempre le fuera infiel y tardo todo ese tiempo en descubrirlo… Kate era insaciable sexualmente y aunque a ellas les iba bien había temporadas en las que el sexo no era abundante, ''¿Cómo no lo he visto antes? Me he creído como una imbécil que no había habido nadie durante 2 años y medio… ESO ES IMPOSIBLE PARA ELLA.'' Estaba tan enfada y destrozada como el primer día que descubrió que le era infiel.

(**FLASHBACK**)

Estaba en el sofá tumbada y como era normal hace un tiempo, llorando sola. Kate estaba en la ducha, preparándose para salir. El móvil de esta sonó.

Anna se levanto y al ver ese nombre extraño en la pantalla, decidió leer el mensaje.

Bonnie: Quiero que esta noche me comas a besos… ¿Qué quieres te haga?

Rompió a llorar más fuerte, ella en el fondo sabía que esto estaba ocurriendo pero no quería darlo por hecho hasta no tener una prueba. Otro mensaje llego.

Bonnie: ¿Estas hay amor? Contéstame estoy triste y lo único que puede hacerme sentir bien eres tu.

Después de leer ese mensaje se limpio un poco la cara y decidió seguirle el juego a la otra chica, contesto el mensaje.

Bonnie estaba maquillándose cuando su móvil se ilumino, se giro rápidamente y lo cogió.

KLOVE (era así como lo tenía guardado la otra chica): Si estoy aquí.

La respuesta no tardo en llegarle a Anna.

Bonnie: ¿Estas con tu mujer?

KLOVE: No, acabo de salir de la ducha.

Bonnie: Mejor eso significa que queda menos para verte… estas desnuda… Que rico lamerte, tocarte…

Estaba paralizada y destrozada ante la pantalla, cuando llego otro mensaje.

Bonnie: Hoy no querrás irte a casa al acabar ;)

Su mujer no tardaría en salir del baño a si que con su corazón partido en mil pedazos, borro la conversación y volvió a dejar el móvil en su sitio. Kate salió del baño, se vistió y bajo, vio sentada a su mujer en el sofá y mirando al frente.

K: Adiós. –Salió por la puerta dando un portazo y no esperando respuesta.

A: Adiós. –Se levanto y subió las escaleras directa a su cuarto, haría la maleta.

(**FIN FLASHBACK**)

Esta vez no se iría… se quedaría y esperaría a que esa tal Rachel llegara a casa, después a que Kate lo hiciera y ahí tendría su momento. Fue como un puñal que se clavaba en su pecho el simple hecho de que ese fuera el nombre de la amante de su ex mujer. Entre tanto recuerdo la hora había volado y el timbre sonó inesperadamente para Anna.

Se dirigió a la puerta y abrió con una inmensa y falsa sonrisa.

R: Hol… OSTIAS. –Se quedo cortada cuando vio a la mujer de la psicóloga allí.

A: Hola… ¿Querías algo? –Se hizo la tonta, ''SI ES UNA NIÑA ¿CUANTOS AÑOS TIENE? 18 COMO MAXIMO'' pensó.

R: Venia a hablar con Kate… -Fue interrumpida.

A: No está, ha salido… pero puedes esperarla aquí si quieres. –Le dijo muy sonriente y amable.

R: No, mejor será que venga en otro momento. –La psicóloga se enfadaría con ella, era domingo y su mujer estaba en casa obviamente tenia mejores planes.

A: No mujer… quédate. –La agarro del brazo animándola a pasar. –Podríamos tomar algo mientras viene…

R: Emmm… un café me encantaría. –Dijo sonriente y cómoda, la mujer era encantadora.

A: Claro… Esperemos a que MI MUJER venga tomando un café. – ''Encima pide la niña… que poca educación''.

R: Tu mujer… -Dijo mientras pasaba, se alegro mucho al parecer ya lo habían arreglado.

A: Si mi mujer… -La miro de reojo. –Es encantadora, ¿Verdad?

R: Si lo es… es… única. –Dijo sonriente.

Estas últimas palabras de la morena a la mujer le habían sentado como un cubo de agua fría, la dejo en el salón esperando mientras ella se iba a la cocina. Preparaba el café pensando en cómo enfrentaría la situación que se le venía encima, en cuanto Kate entrara por la puerta estaba claro que todo se convertiría en un circo.

Llego el momento que se arrepintió de haber invitado a pasar a la chica pero su enfado y rabia volvieron a estar presentes y se dio ánimos para seguir. ''El café te lo voy a llevar pero no te lo vas a beber pedazo de furcia'' se dijo para sus adentro, salió de la cocina cargada por una bandeja y llego al salón.

Rachel estaba sentada y embobada con su móvil, no vio que la mujer vacio intencionadamente un vaso de café en su espalda.

R: LA MADRE QUE TE PARIOOOOOOOOO –Grito desesperadamente mientras se quitaba la camiseta, estaba muy caliente.

A: Oh lo siento… de verdad… -Intento sonar sincera, la morena se quito la camiseta y Anna pudo ver los tatuajes, ''Madre mía… que pintas que tiene la niña'' pensó.

R: ¡MADRE MIA! Seguro que me he quemado… -Tenia la espalda ardiendo.

En medio de ese caos se escucho la puerta, era Kate.

K: Cariño ya estoy en casa… -Paso al salón sonriente hasta que vio la imagen y se puso seria, Rachel sin camiseta muy cerca de Anna y con cara de desesperación. -¿Qué está pasando aquí? –Miro a Rachel. -¿Qué haces tú aquí?

A: Se puso frente a ella. –Llamare a mi abogado, mañana tienes cita para firmar el divorcio. –Soltó convencida.

K: ¿El qué? Como… pero… -Miro a Rachel. -¿Qué has hecho? –Se puso nerviosa.

R: No entendía nada. –No se… Tengo café por toda la espalda… yo he…

A: NO SEAS HIPOCRITA, ¿CUANTO PENSABAS QUE IBA A TARDAR EN ENTERARME? –Un lio se había montado. -¿DESDE CUANDO? –Pregunto enfadada.

K: Cariño tranquila… ¿Desde cuándo qué? –Dijo confusa.

A: QUE VERGÜENZA KATE… ¡PERO SI ES UNA NIÑA! ENCIMA SE LLAMA COMO NUESTRA HIJA… TU. –Refiriéndose a Rachel, que miraba la situación boquiabierta y en sujetador. -¿CUANTOS AÑOS TIENES?

R: Emmm yo… 17. –Dijo inocentemente.

A: ESTAS ENFERMA. –Refiriéndose a Kate, su ira aumento. –TE PONE ESO EH… TE PONEN AHORA LAS JOVENCITAS, ¡COMO PUEDE SER QUE GRITES EL NOMBRE DE NUESTRA NIÑA MIENTRAS TE FOLLAS A ESTA FURCIA! –Ella no solía ponerse así de nerviosa nunca.

R: EH EH EH ¿FUERCIA? PERO QUE ME ESTAS CONTANDO… -La miro con soberbia.

K: ¡PARA! ¡PARAR LAS DOS DE UNA PUTA VEZ! –Las dos chicas estaban discutiendo y con este grito la psicóloga logro que se quedaran en silencio. –Anna… Rachel es una paciente…

Un silencio se apodero de la sala hasta que la otra mujer lo rompió.

A: Mentira… He visto su mensaje. –Suspiro. –Me estas volviendo a engañar.

K: ¿Qué mensaje? –Pregunto extrañada.

R: Mira yo me voy… por que estáis locas. –Las señalaba. –Las dos, vengo a que alguien me escuche y me comprenda por que durante 50 segundos de mi vida he dudado seriamente de mi orientación sexual y me encuentro una esposa maniaca y controladora que ve amantes por todas partes… -Estaba muy nerviosa y se puso hablar sin control, Kate la interrumpió.

K: Tu te quedas. –La miro tranquilizándola. –Y tu… ¿Qué mensaje? –Miro a su mujer desafiante.

La mujer se saco el teléfono del bolsillo y empezó a buscarlo.

A: Mira. –Le enseño el móvil.

K: ''Rachel B: Por lo que parece no puedo pasar más de un día sin verte… Te necesito, tenemos que hablar de lo que paso ayer. Estoy en tu casa en 1 hora, estarás deseando verme :P'' –Leyó en voz alta, agacho la cabeza y suspiro. –Joder Rach… suena rarísimo, sinceramente.

A: Entonces no tenéis nada… -Fue interrumpida por las dos a la vez.

R/K: ¡NO! –Miraron fijamente a la mujer que puso cara de ''Ups!''

R: No suena raro. –Se defendió.

K/A: Si… sí que suena si… -Dijeron al unisonó.

R: Me voy, ya veo que… tenéis muchas cosas que hablar. -Se puso la camiseta que ya se había enfriado. –Y se dirigió hacia la puerta. –¿El miércoles tenemos cita, verdad? –Kate, asintió. –Pues hasta el miércoles. –Y diciendo eso cerró la puerta. –Se iba un poco enfadada y a la vez aturdida.

A: Lo siento… -Se tapaba la cara con las dos manos.

K: ¿Seguimos teniendo hora para ir a firmar el divorcio mañana? –Pregunto algo enfadada.

A: No… -Suspiro. –No sé lo que me ha pasado… -Sonaba arrepentida.

K: Sabes… Déjalo. –Cogió la bandeja y la llevo a la cocina, volvió con un paño para intentar quitar las manchas de café que ahora tenía la tapicería del sillón.

A: Me he muerto de celos… -Resoplo y su mujer la miro. –No te lo estoy echando en cara pero… ya lo hiciste una vez y… ambas sabemos que siempre te ha gustado el sexo.

K: Ya. –Soltó el paño. –Pero ayer te dije que no había nada de lo que te preocuparas y hoy me montas esta escenita de celos. –Se toco la cabeza. –Se que lo hice una vez y quiero que sepas que es normal que no me lo hayas perdonado porque yo tampoco lo he hecho aun. –Sonrió de medio lado. –Fui una imbécil. –Unas lágrimas se asomaron por sus ojos.

A: Vamos… fueron tiempos duros. –Se puso a unos centímetros de su rostro. –Te he perdonado, hoy es que… no se qué ha pasado.

K: Se limpio las lágrimas. –No me gusta el sexo con cualquiera, me gusta tener sexo contigo. –Rio apenas sin ganas.

A: Es pronto… -Dijo tímidamente.

K: Lo se cariño… pero, esta noche me gustaría que durmieras conmigo. –La miro a los ojos. –Solo quiero abrazarte, llevo años deseando hacerlo y ahora que te tengo tan cerca y no lo hago no puedo pegar ojo. –Sonrió.

A: Vale. –Le dio un fuerte beso en la mejilla y se separo de ella para irse a ordenar la cocina.

K: No no no… -Apareció por su espalda y la sujeto por la cintura. –¿Y eso beso de nada?

No dio tiempo a que la otra contestara y junto sus labios a los suyos. Al principio era solo Kate la que marcaba el ritmo pero Anna no tardo en unirse, ''Te quiero'' susurro la K en los labios de su mujer.

A: Shhh… para. –Se separo. –Ve a limpiar. –Le ordeno con una sonrisa picara.

K: Me tienes loca. –Dijo en alto mientras veía se giraba y cumplía la orden que la otra mujer le daba.

oOo

Quinn estaba tranquila en su casa mientras hablaba con Mercedes via Facebook.

El timbre sonó y se levanto a abrir.

Q: Vaya… No te esperaba, dijiste que hoy no vendrías. -Decía cediéndole el paso a Joe.

J: ¿Qué pasa preciosa, estas ocupada? –Preguntaba.

Q: No, estaba hablando con Mercedes a través de Internet. –Subieron las escaleras hacia su cuarto.

J: Venia de comprar este maravilloso libro y al pasar por aquí me he dicho ''Joe, bájate y hazle una visita'' –Reía.

Q: Me encanta que lo hayas hecho. –Sonreía. -¿Qué libro as comprado? –Pregunto curiosa.

J: Se titula '' EL JARDIN DE LALA'' y es del autor JACEK DEHNEL. –Dijo muy seguro.

Q: Suena bien… ¿De qué trata? –A ella le encantaba leer.

J: No tengo la más remota idea… por eso es taaaaan maravilloso, lo será hasta que se demuestre lo contrario. –Rio.

Q: Cuando lo termines me cuentas… ¿Me lo dejarías? –Pregunto mientras se despedía de Mercedes.

J: Pues claro, ni lo preguntes. –Dijo sincero.

Q: ¿Qué tal te fue en el casting para la banda? –Se sentó a su lado.

J: Pffff… -La miro con ojos de ''Fatal''

Q: No seas negativo. –Rodo los ojos. –Tal vez te cojan. –Le sonrió dándole ánimos.

J: Eres tan… -Se quedo embobado en los ojos de Quinn.

Q: Tan… ¿Qué? –Ella permanecía en su posición, el chico empezó a acercarse. –Joe… no, ya te dije que…

J: Shhh… -Le puso el dedo sobre sus labios. –Jamás me había pasado esto con alguien, yo… tengo una atracción hacia a ti que no creo que sea normal. –Seguía mirando sus ojos.

Q: Estoy… -El chico la interrumpió.

J: Ya sé que estas enamorada de otra persona pero… ahora estamos tu y yo aquí, solos. –Dijo mientras apartaba el dedo de sus labios y le tocaba sus mejilla, mientras tanto Quinn jugueteaba con sus dedos.

Paso lo que tenía que pasar, el chico termino de acercarse y sus labios se juntaron… el beso no duro más de 30 segundos y Quinn lo paro cuando el chico intento tumbarla en la cama debajo suyo.

Q: Para. –Se movió molesta. -Te he dicho que no Joe. –Lo miraba seria.

J: Lo siento… -Se hacia la víctima.

Q: Sera mejor que te vayas. –Se levanto y se cruzo de brazos, estaba enfadada.

J: Si, me voy. –Estaba a punto de salir por la puerta de la habitación cuando dijo. –Quiero que sepas que tu podrás estar enamorada… pero el no te hace caso, debes darte una oportunidad… y yo estaré aquí esperando.

Se oyó como bajaba los escalones y como cerraba la puerta de la casa, Quinn suspiro y pensó las palabras del chico.

''Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.''

JOE Y QUINN SE HAN BESADO AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

SE AVECINA LO MEJOR, RACHEL... QUE PENSARA... A DUDADO DE SU SEXUALIDAD...

BESOS Y ABRAZOS. COMENTEN SEA BUENO O MALO.