muchas gracias por los comentarios, seguir la historia y darla a favorito. Sentir vuestro apoyo es una alegría :).

La noche fue más tranquila, aunque esta vez fueron los gemelos los que tuvieron pesadillas. Echaban de menos a su padre y soñaban con él.

Mi hermana tenía muy mala cara, entre que dormía mal por ella misma y por que los niños se levantaban parecía que iba a enfermar.

El desayuno fue más sano que días pasados y me encargué de llevar los niños al colé para que mi hermana pudiese descansar.

Al volver TJ estaba tumbado viendo la tele y Castle en el otro sofá leyendo.

-Hola, ¿os apetece hacer algo esta mañana?

-No mucho la verdad. Contestó TJ

-Tenía pensado hacer una cosa que os va a gustar...

-Dinos Kate.

-¿Que os parece si hacemos tarta de oreo? Creo que hoy vienen los abuelos por la tarde y podemos hacer también bizcocho.

TJ no me contestó, quizás me había pasado un poco.

-¿Podemos hacer batido de oreo también?

No tenia ni idea de cómo se hacía, vamos, sabia hacer esas dos tartas y ya, ningún postre más pero si eso le animaba a por ello.

-¡Si! Miro la receta en internet, vamos a lavarse las manos.

Castle se fue con TJ y volvieron preparados para cocinar.

Estuvimos a gusto , sin hablar mucho, concentrados en cocinar. Cada rato, Castle hacia alguna tontería del estilo de te pongo masa en la nariz o pongo chocolate de más. También muy intencionadamente rozaba conmigo, tocaba mi brazo o ponía su mano en mi espalda, acercándose a mí para por ejemplo oler la mezcla.

Me aguanté todas las ganas que tenía de cogerle y besarle. Eso si, en el momento que TJ marchó al baño, le arrinconé contra el mueble de cocina y creo que se sorprendió.

Perdí un poco el control, pero porque Castle me había estado tentando toda la mañana. Me separó de él, antes de que si mi sobrino se acercase le tendríamos que llevar a terapia. Pero de todas formas permanecimos abrazados cogidos por la cintura.

-Parece que la señora quería un beso. Dijo con una sonrisa.

-Vas a ver lo que es bueno señor Castle.

-¿ Es un reto? Dijo dándome un beso en la nariz.

-Puede... Me mordí el labio como conteniendome a la vez que movía levemente mis caderas. Noté la presión del bulto de Castle, sabía que llevaba las de ganar tentándole.

-Kate, como no pares... No me voy a poder contener y ya puede venir unamarabunta o tu sobrino que no pararé. Dijo con sufrimiento.

Me reí de lo exagerado que era y me separé andando contorneando las caderas hacia el sillón.

-No no no... Ahora no te vas. Te has pasado. Dijo siguiéndome. -Te has aprovechado.

-Ohhh pobre bebecito.. Dije poniendo morritos.

Entonces Castle por un calentón o venganza vino hacia mí y me besó fuerte, con pasión introduciendo un mano por debajo de mi camisa. Y la otra sujetando mi cuello mientras tocaba mi pelo. Estallé en placer por lo bien que me besaba y soltando un gemido que se silenció al estar nuestras bocas unidas.

En ese instante, Castle, se separó de mí dejandome agitada, despeinada y con la camiseta descolocada. Tardé en reaccionar y juré vengarme.

El resto de la mañana pasó tranquilo. Metimos los bollos en el horno y el batido quedó aceptable ( digamos que hubo una sobre representación de galletas, estoy segura que por culpa de Castle) y tuve que controlarlos para que lo probasen después de comer.

Cerca de esa hora subí arriba a ver a mi hermana.

-Buenos dias dormilona ¿Cómo andas? La medio desperté por si todo andaba bien.

-Kaaaateeeeee... Que sueñito.

-¿ Estás bien?

-Un poco mareadilla, este bebé es un poco diablillo, tengo acidez.. Dijo tocándose la tripa cariñosamente.

-Mira, no es que esté muy preocupada, pero desde ayer estas rara.. a lo mejor podíamos ir al médico...

-Estoy bien.

-Hazlo por mí. Dije preocupada.

-Estoy bien.

-Si lo haces, haré lo que me pidas.

-¿Lo que te pida? Dijo mi hermana mientras se le iluminaban los ojos.

-¿Ahora sí, no?

-La verdad es que pasado mañana tengo la cita para saber si es niña o niño, si quieres llama y vamos hoy o mañana, está en la cocina el teléfono.

-Eso es trampa...

-Me acojo a las condiciones que has impuesto, ya pensaré lo que quiero. Y ahora, me voy a dormir.

Bajé y llamé por teléfono. Al parecer tenían hueco así que reservé para esa misma tarde, ya que los abuelos iban a estar en casa.

Cuando bajé Castle y TJ habian colocado la mesa. Agradeciendo la sorpresa abrace a TJ dándole vueltas levantando del suelo sus piernas.

A Rick, le di un beso. Pensé que TJ se había ido hacia la tele. Al separarme me di cuenta que no era así, sino que estaba mirando desde el sillón.

Noté como me iba poniendo roja. Primero las orejas, luego las mejillas, los brazos. Debía parecer una cereza o una manzana.

-Tata, ¿sois novios? Preguntó ya para que ya me me muriese de vergüenza, había sido pillada por un niño por mi torpeza.

Castle me miró con terror, aunque parecía muy tranquilo. No contestó a nada, esperando que fuera yo, no fuese a meterse en lios.

-Si, TJ... Es mi novio. No ganaría nada negando lo innegable.

-¿Se van a casar? Los niños son curiosos por naturaleza, no vi malicia en sus palabras pero a mi se me daba fatal esto. Me senté en el sofá antes de desmayarme o algo.

-Llevamos poco tiempo siendo novios, es un poquito pronto.

Mire a Castle que asintió con la cabeza como aceptando mi respuesta.

-¿Vais a tener bebés? Preguntó intrigado.

Mi cara de sorpresa y vergüenza debía ser un espectaculo.

- Bebés... Esto es un poco pronto.

- Mamá me dijo que cuando un chico y una chica son novios y se quieren mucho mucho hacen un bebé que es un poco de papá y un poco de mamá. ¿ tú no quieres a Rick?

Ahí ya entre en shock, no quería decir palabras que significasen tanto a TJ antes que a Rick.

-TJ, pero es que para tener bebés los novios necesitas ser papás y mamás. Salió Castle en mi auxilio. -Claro, es verdad.

En eso bajó a comer Lizzie, que no se debía haber dormido.

-Buenos días. Saludó

-¡Mamá! Dijo TJ lanzándose a un abrazo.

Mi hermana me miró riendo.

-Pareces un tomate, estas muy graciosa.

Todos se rienron y bajo mi resignación nos fuimos a la mesa.

Castle que se reía sufrió mi mirada letal, puesto que él no había sido el preguntado pero era tan culpa suya como mía.

Después de comer, recogí a los niños. Hoy salían los cuatro mucho mejor que ayer.

Alex y Jimmy habían hecho dibujos en clase y estaban megaorgullosos explicando hasta el más mínimo detalle de sus ilustraciones.

Al llegar, levanté de la siesta a mi hermana, intenté que lo más suave posible. Dejé que hablara un rato en la cama con ellos, que la contaran su día, sus dibujos, las canciones que habían cantado.. Era una escena muy bonita que yo miraba desde la puerta.

Esos niños eran unos buenazos, vivían en una casa en la que eran queridos y se sentían a gusto para poder hablar de todo. En el fondo sabia que era normal, pero en el trabajo siempre me encontraba casos difíciles, niños abandonados o niños que habían sufrido malos tratos... No pude evitar que se me encogiese el corazón .

Pero detrás mía estaba Castle, que debía andar como un fantasma.

Me giró la cabeza con la mano y me quitó los pelos de la cara, colocando los mechones detrás de la oreja.

Yo miraba al suelo, un poco avergonzada. Castle me dio un tirón de la mano indicando que entrase en su habitación .

-¿ Qué pasó ?

-Nada. Dije negando con la cabeza. -Anda, no me mientas... Dijo acariciando mi mano. -Ven sientate en la cama conmigo.

Nos mediotumbamos colocando nuestras espaldas en el cabecero. Le abracé a su pecho, colocando mi cabeza sobre su corazón . Estuvimos unos minutos en silencio, en mi caso recomponiendo mi cerebro.

-Los he visto, y me he dado cuenta de lo afortunados que son siendo queridos por sus padres. La pérdida de Alex va a ser muy duro, pero esos niños han recibido amor de verdad... Como mi hermana y yo cuando fuimos pequeñas.. El calor de una familia que te quiere y que está ahí.. Verlos hablar con mi hermana contándoles hasta el mínimo detalle de lo que han hecho, sintiéndose tan protegidos pues.. Me ha tocado.

Cuando acabé, Castle me apretó hacia él. Con una mano secó las lágrimas que ni me había dado cuenta de que había derramado. Secó también las suyas y me soltó un poco. Entendí eso como un paso hacia besarme así que subí mi cabeza hacía la suya y nos besamos.

No fue un beso como los otros, este era más emocional. Castle me decía que estaba ahí, que me quería. Quizás aun no lo hiciera, pero a mi me hacía sentir eso.

Nos separamos y volvimos a la postura de antes.

-Kate, si alguna vez tienes hijos serás una madre estupenda.

-Ay, madremia el interrogatorio de TJ dije riendo y llorando a la vez.

-Pues su explicación se los bebés me ha parecido muy pro. Contestó Castle.

- A mi me lo contaron igual, vamos intuyo que ha salido de mi hermana.

-Mi madre cambiaba las historias, cada vez más dramática, en fin yo no al hacía mucho caso al final. Se lo pregunté a una profesora, porque yo quería tener un hermanito. La profesora, quizás estuviera harta de mí, pero le quitó todo el romanticismo... Y ya no le pedí hermanitos ni nada a Martha.

-Eso es horrible. Dije esta vez yo animando. - Podías ser travieso pero no sé los niños deberían ser ajenos a los problemas de los adultos .. Son niños.

-Bueno, si y no. A lo mejor ahora en Nueva York pueden vivir ajenos, pero en otros sitios no pueden..

- A propósito de niños y esas cosas.. ¿ Cómo está Alexis?

-Bien normal, te transmite su pésame y se alegra de que nos hayamos dado una oportunidad.

-¿ Una ? Dije de broma.

-Siempre.

-Siempre. Repetí.

Nos quedamos así abrazados hasta que llamaron a la puerta de la casa.

...

(Lo siento pero este finde creo que solo voy a poder subir un capitulo :s)