Hola todos ^-^
¿Cómo están? Espero que mega genial… ehmmmm yo súper apurada, con un montón de cosas que hacer y por eso me he tardado tanto con este capítulo… Gomen!
Pero al fin, aquí está…
Espero les guste!
n_n
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La noche de la cena con la familia Anezaki y los amigos de los jóvenes comprometidos había llegado a su fin. Luego de haber despedido a los tres muchachos compañeros de equipo, los padres de la ojiazul así como su abuela se quedaron un rato más platicando en la sala de la casa. Lucile-san extrañamente se encontraba muy feliz por lo que su hija preguntó interesada que era lo que la hacía sonreír de esa manera y la señora mayor contestó que era por la increíble velada que habían pasado junto a los jóvenes. Musashi-kun y Juumonji-kun eran lindísimos y, a pesar de que parecían haber discutido por alguna tontería, los enamorados se habían comportado de forma cariñosa, y eso era precisamente lo que estaba esperando…
-Jajajaja fue muy reconfortante la velada… Es que ver al chico rudo enfrentarse tan sutilmente a Hiruma-kun fue especial. Me encantó ver los arranques de celos que le provocaba jajajajaja-
-Madre… tengo mis dudas de que en verdad ya tengas 65 años. A veces te comportas como una adolescente-
-¿Lo crees? Jajajajaja, y también ese beso que le dio Hiruma a Mamori fue…. kyaaaaaaa ¡increíble!-
-¿Podríamos no recordarlo por favor?-
-Ay querido, ya te dije lo que debes hacer…. Acéptalo de una buena vez. Además mi madre lo ha aprobado… eso es bueno ¿no?-
-….Tch… ese maldito crio debe tener algún punto débil….- el padre de la castaña muerto de celos porque el chico peligroso se llevaba el amor de su hija, cruzando los brazos frente a su pecho exclamaba para sí
-¿Qué sucede querido yerno? ¿Acaso estás celoso porque Hiruma-kun tardó menos de dos horas en convencerme cuando tu tardaste más de dos meses?-
-¿Eh?... eso no tiene nada que ver-
-Aha-
-Bueno, es hora de dormir ¿vamos querido?- los tres señores mayores se retiraron a sus respectivos cuartos
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Mientras los miembros de su familia conversaban plácidamente ya tarde a la madrugada, Mamori en su cuarto seguía sin poder conciliar el sueño….
"¡Maldición! Esto se me está yendo de las jodidas manos…¡Debo de dejar de hacer el ridículo de una vez por todas!... ¡Carajo, en momentos así me arrepiento de que no haya sido el maldito hermano quien fuera el estúpido prometido de la jodida disciplinaria!..."
Tan triste…. La ojiazul tumbada en su futón boca abajo abrazando su almohada recordaba las palabras del rubio hace unos momentos atrás. "Se está yendo de las manos"… Efectivamente el quarterback tenía razón, los sentimientos de Anezaki por él eran cada vez menos sutiles hasta el punto que le era casi imposible esconderlos… ¿Qué haría ahora? Sabía que ella al chico demonio no le interesaba en esa forma, qué si de repente tenía algunas consideraciones para con ella era por el maldito trabajo que estaba desempeñando… y para colmo de males, esto lo fastidiaba. Mamori no tenía intenciones de molestarlo, no deseaba que Hiruma-kun se sintiera tan desdichado por culpa de tener que hacerse pasar por su prometido… ella nunca imaginó pudiera llegar a sentirse así… porque de haberlo sabido jamás se lo hubiera propuesto en primera instancia. Pero lamentablemente todo el asunto de "convencer a la abuela" se había extendido más de lo pensado y por supuesto, traería sus consecuencias. Ahora Youichi-kun se sentía demasiado presionado y estresado por fingir ser el novio de la manager y la jovencita no sabía cómo remediarlo….
La velada había terminado. Los chicos habían regresado a sus casas hace tiempo y su familia se había ido a descansar en sus respectivas alcobas. La madrugada estaba calmada y en silencio pero eso no era suficiente para que la castaña pudiera conciliara su sueño. La pobre chica preocupada daba vueltas en el futón junto a su propia cama, bajo la estricta pero sutil supervisión de la dormida abuelita, pensando en cómo podría solucionar el problema sin que nadie saliera afectado negativamente. Según lo que Obaa-san le había comentado mientras cocinaban para esa noche, el día jueves partirían hacia el último destino de vacaciones, el Kusatsu Onsen y estarían alojados en el hotel de aguas termales por tres días y dos noches. Todo era perfecto, excepto porque también iría con ellos, Hiruma-kun….
"Aaahhhh que tonta he sido al no haber tomado en cuenta sus sentimientos al haberle propuesto que siguiera con el teatro por tanto tiempo. Se suponía que solo sería en noche buena pero…. ¡Demonios! todo se salió de control y ahora está costando tanto trabajo…. Hiruma-kun, lo lamento. Pero creo que sé lo que debo hacer para aclarar el asunto. No te preocupes. Mañana todo se solucionará"- luego de dar un largo suspiro, la ojiazul cae rendida sobre la cama improvisada…
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Miércoles 29 de Diciembre…
Muy temprano en el instituto Deimon, Mamori llega justo a la mitad del entrenamiento matutino de los Devil Bats. Ya más tranquila y relajada luego de haberse aclarado ella misma el asunto que la acongojaba la noche anterior, se sentó en la banca junto al campo y comenzó a observar a todos sus compañeros de equipo. Le resultaba emocionante verlos practicar sin tener que actuar como la "manager" aunque sea por un rato y no era porque le desagradara serlo, simplemente el solo hecho de verlos dar lo mejor de sí por el bien del conjunto era extraordinario, realmente la hacía sentir muy feliz. Mientras la ojiazul muy sonriente saludaba a una que otra compañera de curso que pasaba por allí cerca, uno de los jugadores se había acercado a ella para exclamar muy radiante un "¡Buenos Días Mamori-san!"….
-Oh Kazuki-kun… buenos días ¿Cómo estás?-
-Pues… intentando no morir gracias al entrenamiento y a los arranques de tu "novio" jajajajaja-
-No digas eso… sabes que es mentira- algo sonrojada pero risueña comenta con el lineman
-Menos mal….cof* cof*…..-
-¿?-
-Ehmmm quería agradecerte por la velada de anoche. Fue magnífica. Por favor agradece de mi parte a tus padres también-
-Ah, de nada. En verdad me divertí mucho. Sobre todo la vertiginosa experiencia de la moto jajajajaja-
-Bueno ya sabes, cuando quieras…. podemos ir a dar una vuelta… juntos-
-…Aaaahhh…. Cl…claro- Mamori de repente sintió una extraña sensación… "¿Podría ser que a Juumonji-kun…. yo le gus….? No. No… deja de pensar idioteces Mamori"- se decía a sí misma mientras el full back desviaba la mirada algo apenado
-Como te decía, ayer me divertí muchísimo… Arigat….- el chico intentaba regresar a la normalidad la conversación cuando, de repente, un grito del quarterback acompañado de una mega descarga de su ametralladora favorita se dejaba oír…..
-¡CERBEROOOOOOOOOOOOSSS!-
-¡Demonios, ya se dio cuenta!… ¿Ves a lo que me refiero con "intentando no morir"? Jajajajaja… te veo luego Mamori-san- Kazuki sale corriendo con todas sus fuerzas seguido por el furioso perro demonio
-Ha…hai…-
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-¿Qué hará Mamori-neechan aquí? Se suponía que tenía permiso para faltar toda esta semana ¿no?- Sena cuestiona acercándose al pateador del equipo quien no dejaba de reírse efusivamente al ver el ataque de histeria del capitán
-Así es pero creo que tiene algo importante que conversar con Hiruma, por eso ha venido-
-¿?... qué raro… ¿será que Hiruma-san no puede sobrevivir sin el trabajo de "manager" de Mamori-neechan?-
-Jajajaja no creo que no pueda sobrevivir sin su trabajo, más bien no puede "dar pie con bola" sin ella… jajajaja-
-No me digas…. que Hiruma-san está…. ¿Enamor….?-
-Ssshhhhhhh ni se te ocurra mencionar algo así… si es que quieres seguir conservando tu cabeza jajajajaja-
-Aaahh… o…ok- el runningback exclama extrañado al observar como el quarterback se acercaba a su querida amiga a toda velocidad
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-¿Qué haces aquí maldita manager? ¿Extrañas demasiado tu trabajo o solamente has venido a fastidiar el entrenamiento quitando la atención del jodido delincuente?-
-Ohayô Hiruma-kun…. Ehhhh no, ninguna de las dos cosas que has dicho. Necesito hablar contigo por lo del viaje a las aguas termales-
-Tch… ya le he dicho a tu jodida abuela que iré-
Mamori, con el comentario del rubio, por fin pudo confirmar que lo que había decidido hacer para solucionar el problema que se suscitaba por la molestia del ojiverde, era lo correcto. La castaña sonrió cálidamente y le mencionó al chico que si tenía unos minutos para charlar a solas luego de que se cambiaran, le aclararía el porqué de su presencia. Hiruma aceptó y en cuanto todos se hubieron ido a sus respectivas clases, ambos jóvenes se encontraron en la habitación del club…
-Bueno, suéltalo de una vez- el ojiverde exclama sentado junto a la mesa principal de la habitación mientras tecleaba su ordenador
-Quizás te parezca extraño que pregunte algo así pero… ¿cómo te has sentido con todo esto del "pretendiente"?-
-Tch… es como un maldito grano en el culo-
-Jajaja… eso pensé. Bueno, he venido porque quiero, primeramente agradecerte por todo y decirte también que ya no será necesario que sigas fingiendo ser mi novio-
-¿Qué quieres decir?- Youichi cierra su laptop y pone especial atención a las palabras de la manager
-Así como lo oyes Hiruma-kun. He decidido cortar con esto porque no quiero que sigas sintiéndote así por mi culpa. Has hecho demasiadas cosas fantásticas y maravillosas por mi esto últimos días y… me he divertido muchísimo pero, viendo que tú estás demasiado fastidiado por todo creo que lo mejor es decirle a Obaa-san que hemos terminado nuestra relación-
-…- el chico no salía de su estado atónito… ¿qué debía decir? ¿Estaba bien si todo terminaba? Era lo que realmente quería, volver a la normalidad…. ¿o no?...
-No te preocupes, no voy a decir algo para dejarte mal parado a ti, es decir, nunca inventaría que me engañaste o algo parecido… no, porque sé que tú jamás lo harías. Solo diré que llegamos al acuerdo que era demasiado pronto para un compromiso de tal magnitud, como lo es una boda, y que decidimos darnos un tiempo. Así Obaa-san no intentará hacer nada para escarmentarte y se irá tranquila-
Hiruma observaba la expresión de la manager. Esbozaba una sonrisa demasiado tranquila, casi irreal, como si en verdad le estuviera costando dar por terminada la estúpida farsa. Youichi todavía no podía poner en orden sus ideas, quería decirle que estaba equivocada, que no se sentía de la manera que ella creía, solamente…. …. Pero mientras el quarterback seguía cavilando la castaña exclamó más que decidida al ver la NO respuesta del rubio…
-Bueno, eso es lo que quería decir. Gracias y adiós. Nos vemos el próximo lunes Hiruma-san- la chica dio media vuelta y salió de la habitación
"¿Hiruma-san?... ¡Mierda! Me he quedado como estúpido pensado idioteces y no le dije lo que quería"- salió a buscarla pero Mamori ya se había ido
-Oi… ¿no vas a entrar a clases?- Gen-kun, quien andaba rondando la habitación para poder espiar a la parejita, le pregunta al quarterback que parecía algo distraído
-¿Qué haces aquí?- regresando a la habitación del club para guardar sus cosas
-… ¿Y bien?... ¿a qué horas parten hacía las mini vacaciones?-
-Yo no iré-
-¿Qué?... ¿Por qué no?-
-Por que la maldita manager ha term…. Kekekekeke…. ¡Ha terminado conmigo! kekekeke- el rubio sonreía pero ese maldito gesto no le salía sincero
-¿Qué sucedió?-
-Nada… solo dijo que le diría a su abuela que "nos daríamos un tiempo"-
-¿y lo vas a dejar así? ¿No crees que su abuela se ponga histérica y venga aquí a armar algún alboroto?-
-Me tiene sin cuidado-
-Eres un imbécil Hiruma- Musashi exclama mientras ambos chicos salen del club y se dirigen a sus clases pero justo a unos cuantos metros antes de ingresar al edificio principal el quarterback se da cuenta que en la puerta de entrada se encontraba la manager… y la muy jodida no estaba sola, estaba justamente con el maldito delincuente quien la noche anterior había dejado claro que la chica le gustaba y que en cuanto tuviera oportunidad le declararía lo que sentía por ella
-Tch… y yo que había empezado a sentirme mal por la jodida disciplinaria…. Kekekeke ¡Bueno, por lo menos ya encontró un maldito reemplazo!-
-Lo vuelvo a repetir… eres un imbécil-
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Poco tiempo después Mamori llega a su casa y parada en el hall de entrada se toma el tiempo del mundo para ingresar allí. No quería tener que anunciar la estúpida separación, no deseaba tener que decir, de nueva cuenta, algo extraño para "convencer a la abuela". Se sentía cansada de todo el asunto... Tan solo si a su madre no se le hubiera ocurrido inventar tal patraña sobre ella y la supuesta avanzada relación que tenía con un hombre todo hubiera sido más sencillo. Los tontos sentimientos por Hiruma Youichi hubiera quedado sin salir a la luz y hubiera disfrutado de unas excelentes vacaciones junto a su familia sin tener que sentirse tan…. desdichada pero lamentablemente las cosas no eran así, debía explicarle a Obaa-san lo que había ocurrido con el chico la noche anterior y por lo que repentinamente decidió desaparecer dentro de su cuarto. Finalmente entró y por gracia divina su familia no se encontraba. Le habían dejado una nota avisándole que, otra vez, habían ido de compras con Lucile-san y que regresarían en unas horas. La castaña suspiró aliviada y decidió tomarse con calma ese día para poder reflexionar sobre el asunto "Hiruma"…
-Aaaahhhh estoy tan…. Triste. ¿Por qué demonios tuvo que ser él? Quizás si desde un principio hubiera sido Juumonji-kun todo hubiera resultado más fácil… Todo esto es mi culpa, me siento desgraciada porque me he enamorado de ese idiota justo en medio de un estúpido teatro. Era obvio que él no sentiría lo mismo…. ¡Qué tonta fui! Pero se acabó, hay que regresar a la normalidad y demostrar que "aquí nada pasó"-
Mientras la ojiazul intentaba auto convencerse había transcurrido unas horas y sus familiares ya había llegado del paseo. Luego de reunirlos a los tres en la sala para explicar la razón por la que su novio no iría de viaje con ellos, Lucile-san quedó absorta intentando recapitular lo que su nieta le había dicho mientras que la madre de la castaña con el rostro hundido en una triste amargura casi llora por la noticia aunque el único que parecía feliz, al esbozar una pequeña sonrisa de satisfacción, era el padre de la chica.
-Bueno hija, es como dicen: "por algo suceden las cosas" ¿no lo crees?-
-…Si…. Creo que tienes razón papá-
-¡Qué insensible! Deja de decirle esas tonterías a mi nieta querido "yerno"… debe sentirse muy mal por haber terminado la relación así como así…. ¿crees que debería ir a visitar a Hiruma-kun y hacerle entrar en razón?-
-¡No!... por favor Obaa-san no hagas nada… solo…. Dejémoslo así-
-Exacto. Bien dicho Mamori. Si ese maldito crio en verdad te quiere, regresará por ti- el padre de la ojiazul exclama con tono victorioso al saber que el chico peligroso, siendo toda la situación una farsa para la abuela, no se molestaría en ir a buscarla porque ¿Quién es su sano juicio regresaría al tormento de intentar agradarle a la vieja loca de su suegra si no está enamorado? Si la que pidió el favor de representar al prometido desistió de ello ¿por qué habría de regresar?... el padre de la ojiazul suspira aliviado…
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Esa misma noche, Hiruma-kun se encontraba recostado en su cama mirando el techo de su habitación intentando despejar su mente de tanto estúpido pensamiento. La velada de la noche anterior en casa de la maldita disciplinaria había sido de lo más extraña. Primero, encontrarse con los idiotas del equipo… eso no se lo esperaba, luego el magnífico beso que le dio a la castaña el cual no tenía planeado hacer tan extenso pero… no pudo evitarlo y para finalizar, la maldita declaración del lineman de que terminando la jodida farsa se lanzaría por la manager… "¡Carajo! ¿Exactamente por qué me siento tan molesto?"- pensaba el ojiverde mientras intentaba dormir colocándose sobre los ojos la jodida bufanda que la castaña le había regalado en navidad… Luego, a la mañana siguiente la tonta manager le dice que quiere despedirlo de su trabajo porque alega que él se siente fastidiado por todo el jodido asunto… ¿Quién estaba fastidiado? Bueno, quizás un poco pero no por las razones que la ojiazul pensaba… "¡Maldición! Y después de haberlo analizado y empezar a sentirme mal por ella, la maldita traidora se encuentra con el malnacido delincuente a mis espaldas… ¡Al diablo con ella, con su abuela y con toda su maldita familia!"... el rubio estaba desquiciado, en verdad parecía que su amigo tenía razón y que había comenzado a sentir algo parecido a lo que llaman celos pero… no era posible ¿el gran demonio de Deimon…celoso?... "¡Kekekekeke ni de broma maldito viejo estúpido!"- terminó diciéndose el quarterback mientras intentaba, por enésima vez, conciliar el sueño. Pasaron las horas y el chico de bellos ojos jade seguida retorciéndose en su propia cama. No podía dormir, no podía dejar de pensar en la maldita noche buena que había pasado junto a la familia Anezaki… ¡Todo esto es un put* fastidio!... y con urgencia saltó de la cama, se cambió y salió apresurado de la casa….
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Pasaban de las 11.00 p.m., Mamori se encontraba en su habitación acomodando su ropa en la maleta que llevaría al viaje cuando, de repente, suena el timbre de la entrada. Extrañada baja las escaleras… ¿Quién podría ser a estas horas de la noche?... preocupada se decía mientras oía a su padre hablar con alguien en el hall. En ese instante entra nuevamente el dueño de casa con expresión desconsolada mientras que la abuela sentada en el gran sofá de la sala exclama triunfal… "¡Te lo dije!"… y la madre de la jovencita, con pañuelo en mano, secaba unas ligeras lágrimas de felicidad.
-Mamori… Te buscan…-
-¿Eh? ¿A mí?- mientras avanza hacia la puerta, comienza a asomarse y al ver quién era el joven quien estaba parado allí esperando por ella comenzó a sentir como sus piernas se aflojaban provocando que casi se desplome de lo sorprendida que estaba
-¿Hiruma…kun? ¿Qu…qué haces aquí?-
-…-
Parado frente a la muchacha, el capitán de Deimon solo observaba detenidamente a la castaña. Su expresión era pacifica pero apesadumbrada ¿tendría sueño? Lo más seguro ya que era demasiado tarde para visitas pero no importaba. Definitivamente tenía que hacer algo si es que quería volver a dormir en lo que restaba de su maldita vida. Youichi, sabía que todo era por culpa de lo sucedido con la manager esa mañana en el club. Lo que ella le había dicho lo había dejado tan intranquilo que no podía siquiera ir al baño sin pensar en eso por lo que decidió ir a verla. Necesitaba confirmar que ella se encontraba bien, que su loca abuela no la había masacrado por terminar su noviazgo o, peor aún, debía informarse que la señora inglesa no lo estaba buscando para castrarlo o algo parecido. Se mantuvo en silencio unos cuantos segundos hasta que con calma exclamó que necesitaba hablar con ella de algo muy importante. Mamori estaba sorprendida… ¿de qué podría querer hablar el quarterback que era tan importante como para aparecerse en casa de la "maldita manager" a esas horas de la noche?
-No… no deseo "darme un tiempo" contigo… eres mi jodida novia y no quiero que dejes de serlo…- Youichi no sabía cómo esconder la maldita vergüenza que sentía en ese momento pero no le quedaba de otra, estaba obligado a medir sus palabras ya que toda la familia de la ojiazul los estaban espiando desde el living de la casa
-Pero…-
"¡Demonios!"….- el rubio no tenía otra opción, tenía que interrumpirla, no debía dejar que expusiera su estúpido punto de que ella no deseaba seguir con la farsa porque manifestaba que Youichi odiaba tener que hacerlo y por eso, se abalanzo sobre ella abrazándola posesivamente contra su pecho mientras exclamaba en voz alta… "No quiero separarme de ti"….
-Hirum….-
-No digas nada…. Solo….- y en ese instante Mamori con sus delicados brazos rodeó la cintura del chico mientras recostaba su mejilla en el perfecto pecho de él dejando asomar una preciosa y suave sonrisa
-Estoy realmente feliz- lo abrazó con más ímpetu
Youichi, dejándose vencer por el tierno abrazo y delicado aroma de la castaña, cerrando sus ojos, apoyó su barbilla sobre sus tersos cabellos. Un instante mágico. Ambos jóvenes disfrutaban de una tierna caricia pero solo hasta que escucharon nuevamente el sonido del aparato favorito de la abuela Lucile… su jodida cámara…. Efectivamente allí estaban, Obaa-san con la cámara fotográfica en mano sonriendo feliz, la madre de la ojiazul llorando de felicidad mientras que el padre no salía de su estancamiento emocional por ver como ese crio peligroso le robaba a su pequeña niñita
-Bueno, te veo mañana entonces- el rubio exclama tranquilo mientras suavemente se separa de la ojiazul
-Hai….- Mamori sonríe y con una leve seña de su pequeña mano se despide del chico demonio, que de demonio, justo en ese momento no tenía ni una gota
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Aaaaahhhhhh Youichi! Te quierooooooo
*suspira* que no daría por un abrazo de esos
u.u
:3
Bueno, Minna-san espero les haya gustado :P
Nos leemos pronto!
^^ Ja ne ^^
