Aclaraciones del capitulo: Inpensado, es lo unico que les digo, a leer!
De Hombre Araña a...:
Antes de volver a su departamento fue a dar una vuelta por la ciudad, necesitaba despejarse un poco. Por primera vez se le cruzo por la cabeza que su compañero de clases, el chico que le gustaba, el que hacia explotar su cabeza era la Antorcha Humana, uno de los Cuatro Fantásticos, debía tener cuidado con sus movimientos. No sería tan simple como decirle "Bueno gracias por todo Johnny, ahora me voy a mi departamento que queda justo sobre el tuyo, puedo ir en ascensor así no me canso".
Lo mejor sería dar un rodeo y luego volver y entrar por la azotea, por lo menos por hoy ese sería su plan.
Mientras se columpiaba por los edificios diviso como unos ladrones intentaban robarle el bolso a una mujer joven.
-No me hagan daño por favor, estoy embarazada- decía la señorita aterrada. Eran tres los sujetos y tenían tatuajes en los brazos, uno tenía el pelo rosa, el otro negro y el tercero lo tenía color verde.
-Cállate perra, danos el bolso y te prometo que no te hacemos nada… aun- dijo con una sonrisa siniestra el pelinegro.
De repente ella diviso en uno de los muros a castaño que le hizo una seña de que no lo delatara y dijo firmemente -No! Déjenme ir si no quieren sufrir- sonó como una orden firmen.
-Oh quieres hacerte la heroína, que admirable- se burló el sujeto del pelo verde -Pues bien, entonces tú y tu bebe van a terminar muy mal- él y el pelinegro le apuntaron con sus pistolas mientras que el del pelo rosa saco un cuchillo.
Pero antes de que pudieran reaccionar una telaraña jalo las pistolas hacia arriba -La señorita pidió que la dejen irse, deberían ser más caballeros- dijo desde arriba.
-Mierda, vámonos de aquí!- dijo el pelinegro cuando todos empezaron a correr.
-Qué nunca aprenden?- se burló y les arrojo a dos de telarañas en los pies a la vez que salto hacia la entrada del callejón dejando acorralado al tercero -Sabes que puedes entregarte fácilmente, o hacer que te patee el trasero, pero tú eliges-
-Maldito insecto, te devolveré al seno de tu mama araña hijo de…- no pudo continuar porque un chorro de telaraña le tapó la boca, otro en las manos y en los pies y quedó inmovilizado.
-Con esa boca comes? Qué vergüenza- le dijo de forma reprobatoria -Se encuentra bien señorita?-
-Sí, muchas gracias Spidey, si no hubiera sido por ti mi… AY!- se agacho de golpe agarrándose su voluminoso vientre -El bebe… el AHH… el bebe viene en camino-
-Qué? No señora, resista, la llevare al hospital- la tomo en brazos y se columpio lo más rápido que puso hasta el hospital. Allí había una enfermera en a recepción -Rápido, la señora está a punto de dar a luz-
-Spidey? Bueno, ponla en aquella camilla-mientras que por un puerta aparecían unos enfermeros que se la llevaban -Firma aquí, rápido-
-Qué? Para qué?- dijo tomando la lapicera.
-Sólo hazlo!- dijo impaciente la enfermera impaciente.
-Ok- lo firmo -Y ahora qué?-
-Ahora metete y acompaña a la mujer, ten- le dio una camisa, pantalón y gorrita verdes.
-QUÉ?! NONONONO- dijo a punto de morirse de un infarto.
-VE AHORA MISMO!- lo empujo sala adentro.
No le quedaba otra, se puso todo por sobre el traje y se guardó los guantes en el bolsillo de la camisa. Alcanzo la camilla ya en la habitación de parto. La mujer lo vio y le pregunto entre contracciones -Spidey? Qué… que haces… aquí?-
-Por el rato siguiente dejare de ser el Hombre Araña para convertirme en el Partero Araña- dijo tomándole la mano -Bien, ahora tranquila y puja-
Era un momento digno de grabación, Peter, junto a unos parteros, estaba ayudando a una mujer a dar a luz.
Lo positivo de todo aquello era que estaba tan concentrado en eso que no podía pensar en los problemas que tenía. Lo malo era que la señora le podría apretar la muñeca con la fuerza con la que apretaba.
Una hora después la mujer conseguía hacer nacer a dos pequeños muy hermosos, había tenido mellizos. Una pequeña y un pequeño de cabellos castaños y ojos azules.
Fue un momento muy nostálgico, mientras le entregaban los pequeños a su madre para que los conociera, Peter no pudo evitar soltar unas lágrimas.
Aquella mujer los miro y entre lágrimas, también, los beso. Luego miro a Peter mientras se los retiraban para hacerles los controles y dijo -Son preciosos-
-Mucho- trato de que no se notara lo llorosa que sonaba su vos.
-Gracias- fue lo último que dijo antes que el sedante que le inyectaron la durmiera.
-Spidey, debemos hacerle unos controles y levarla a su habitación, mañana estará despierta, si quieres venir- le dijo uno de los parteros.
-Está bien, debo irme- se despidió.
-Ahh, por cierto- le puso una mano en el hombro -gracias por ayudar a mi esposa Kate-
Ni siquiera se le ocurrió preguntar porque no había dicho nada, solo asintió y respondió –No hay de que, es mi trabajo-
Nunca creyó que una situación como esa podría animarlo después de todo lo que vivió, pero así fue. Se prometió que mañana temprano iría a verla, no sabía exactamente la razón. Solo sabía que debía hacerlo, pero además, que también quería hacerlo. Empezó a columpiarse por las calles viendo como atardecía y se acordó de sus amigos, seguro que debían estar muy preocupados. Apenas entro por la ventana de su cuarto abrió sigilosamente la puerta y se los encontró muy preocupados, o más bien, muy acaramelados. Su idea no fue muy errada, estaban en el sillón a los besos limpios.
Solo contuvo la risa y se cambió de ropa por su pijama, estaba exhausto tanto física como mentalmente, apenas se acostó de quedo dormido profundamente…
Notas finales:
Wow que locura no?
Quiero las opiniones de que les parecio esto :D
