«Twilight no es mío, pero algún día Edward lo será XD»


~Good Girls Go Bad.

Music: Night Drive by the All-American Rejects

Chapter 12 – So wild.

«She was so shy,
till I drove her wild. »

-Edward POV.

Me estacioné frente a la casa de Bella, el auto de Rosalie estaba afuera en el lugar donde regularmente estaba la patrulla de Charlie Swan. Caminé hasta la puerta y toqué el timbre.

Escuché gritos -o tal vez los imaginé-, y algunas personas corriendo, la puerta se movió y se abrió con rapidez.

Bella me sonrió y amé a mi hermana por vestirla, Bella tenía el cabello suelto y rizado, haciendo lucir fantástica, una blusa negra sin mangas, un pequeño short del mismo tono y sus converse puestos, mierda, ¿Tenía que lucir tan sexy?

―Hola ―musité.

―Hola ―Bella me sonrió.

―Hola ―dijeron Alice, Rose y Nessie, demostrando que estaban presentes.

―Aww por Dios, son tan tiernos ―dijo mi hermana.

―Lindos ―señaló Rosalie.

Bella rodó los ojos, ahogué una carcajada

―Bien, vámonos antes de que yo misma las asesine ―se acercó y tomó mi mano, se despidió de las chicas con un gesto y comenzamos a caminar hacia el Volvo.

―Buena suerte ―dijo Ness.

―Pásenla bien ―cantó Alice.

―Y… cuídense.

Rosalie rió y cerró la puerta mientras escuchábamos las carcajadas desde dentro de la casa.

Bella se sonrojó, enarque una ceja y mordí mi lengua para no preguntar nada y que ella se enfadara conmigo.

Camine con ella hasta el auto y le abrí la puerta, después de que entro, rodeé el Volvo y me senté en mi asiento, me gire para ver a Bella, estaba sonriendo.

―Bien, eso fue extraño, lo sé, lo lamento Edward, pero ellas… ―sonreí, se disculpaba por mi hermana, su hermana y Rosalie, la detuve mientras ponía un dedo sobre sus labios, mala idea, ya que quise besarlos.

―No fue extraño, las conozco y sé que esperar, así que no hay problema, solo te quería decir que te ves hermosa…

Sonreí aun mas cuando Bella se ruborizó, deje sus labios y acaricie su mejilla suavemente.

―Ah, gracias, tú te ves… ―lo pensótambién hermoso.

Reí, hermoso, encendí el Volvo y Bella mordió su labio un segundo.

― ¿Me dirás a donde vamos? ―preguntó.

―No.

― ¿Por qué? ―dijo frunciendo el ceño.

―Vamos, Bella, un poco de misterio no te matará… ―trate de que lo olvidara.

―Eso crees, puede que la ansiedad si lo haga.

Rodé los ojos y Bella bufó, después de unos segundos sentí su mirada sobre mí, más del tiempo necesario…

Pensé que se cansaría de hacerlo, pero no fue así, la mire.

― ¿Qué sucede? ―pregunté, y… supe que me arrepentiría.

―Por favor… dímelo, Edward.

Ahí estaba, Bella mordiendo su labio superior con suavidad y mirándome, rogando, el truco que había visto a Alice hacer miles de veces, solo que Alice no lucia tan hermosa como Isabella Marie Swan, mierda, no…

―No, Bella.

Bella mordió su labio inferior esta vez, rayos, rayos.

―Por favor…

Vamos, ella era tan… tierna cuando hacia eso, no pasaba nada si se lo decía, solo eran unos cuantos minutos mas y…

Parpadeé y sacudí la cabeza, o Alice le había enseñado trucos a Bella o eran propios, demonios, amaba eso y también me confundía, su poder sobre mí, ninguna otra chica además de mamá –y a un nivel menor– lo tenía.

―No, Bella, ya casi llegamos.

Bella bufó y se giro hasta quedar viendo por la ventana.

―Bella… vamos, solo faltan unos cuantos…

Ella tomo su iPod y se puso los auriculares, rodé los ojos, esperaba no arrepentirme de eso.

Giré antes de llegar al límite de Forks y entre al estacionamiento atiborrado de autos, Bella miraba sus manos y tarareaba.

Me estacione y baje del auto, lo rodeé y abrí la puerta de Bella.

Madeimoselle ―le tendí una mano para que bajara.

Bella sonrió y después de bajar miro alrededor de nosotros, después de sorprenderse, sonrió.

― ¿La feria? ―dijo, ocultando la emoción de su voz.

―La feria ―le sonreí.

Sentí sus brazos alrededor de mi cuello y rodee su cintura con los míos.

― ¡Edward, eres genial!

Reí, Bella comenzó a dejar besos en mi cara antes de besarme en los labios… uh, mierda, se supone que debíamos… ir… a ese lugar…

―Bella, Bella, para, si no lo haces… no te llevare a la feria.

―De acuerdo, de acuerdo ―ella sonrió.

Tome su mano y camine con ella hacia la entrada, debajo de un cartel enorme que decía: "La feria de Forks"

Compre dos boletos y entramos, había demasiadas personas caminando por los alrededores, Bella sonrió mientras observaba todo tan entusiasmada como una niña pequeña.

― ¿Sabes? Nunca creí que en Forks pudiese haber una feria como esta… ―musitó.

―Lo sé, pero si te dijera que la contrate solo para ti no me creerías, así que te diré que vi el anuncio en el periódico.

Bella rió y golpeó mi hombro con suavidad.

―Lo único que no te creo es que leas el periódico.

La mire, Bella sonreía demasiado, sonreí al ver que si le había gustado venir aquí.

―Heriste mis sentimientos, Swan, claro que leo el periódico.

―Oh, lo siento Cullen, ahora si te creo ―Bella acaricio mi mejilla, trate de no sonreír de nuevo.

―Tendrás que recompensarme.

No tuve que decirlo dos veces, Bella me jaló por el cuello y me besó.

― ¿Eso es suficiente? ―preguntó.

―Al menos por ahora.

Caminé junto a Bella mientras ambos observábamos los juegos mecánicos y los puestos de manualidades y de comida.

―Desearía subirme a todos los juegos ―sonrió Bella.

―Tenemos todo el tiempo, Bella.

―Ok, pero hagámoslo justo, uno tu y otro yo ―propuso Bella.

―Bien, escoge uno.

Bella miro alrededor un segundo y luego señalo uno.

―Ahí ―sonrió.

La montaña rusa, perfecto, tome a Bella de la mano y caminamos juntos hasta la fila.

Unos minutos después llegamos al frente y nos hicieron pasar a la hilera de asientos en el carrito.

Bella se sentó y entre al carrito después de ella, baje el cinturón y me lo puse, Bella también lo hizo hasta que el chico de la entrada se acercó.

― ¿Necesitas ayuda?

―No ―gruño y luego se ruborizó―, yo puedo, gracias.

El chico asintió y se alejó, Bella miro al piso y gruñí.

― ¿Por qué te disculpaste? ―pregunté.

―El solo me ofreció ayuda y yo conteste siendo grosera. Edward, no tengo que tratar de asesinar a todos.

―A mi trataste de asesinarme ―le recordé.

Bella se ruborizó aun más y me miró.

―Pero no lo hice, y… lo siento… Jacob me había… ―se detuvo al verme, diablos, ¿Qué mierda le hizo Black?

― ¿Qué te hizo Jacob? ―pregunté con voz dura, me enfade, me enfade al pensar las miles de estupideces que Jacob pudo decirle.

―A mí: nada.

―Entonces dime lo que ibas a decir, Bella.

―Edward ―suspiro―, no quiero hablar de esto.

Un chico dio las instrucciones y el juego comenzó a moverse.

Bien, Bella no quería hablarme acerca de lo que Jacob le había dicho, eso me llevaba a pensar miles… bueno millones de cosas malas sobre mí que él puede haberle contado a Bella…

Ahora me arrepentía de mi 'perfecto' historial más que nunca.

El carro subió demasiado alto, y luego de pronto se dejo caer y la multitud explotó en gritos.

Dios, yo amaba este juego, el imbécil de Jacob me lo había arruinado, estaba enojado y desperdiciando esta montaña rusa, no era la mejor pero era genial, no, no arruinaría nuestra cita… la primera o algo así, no lo haría.

Bella gritó en otra de las bajadas y también lo hice, mierda, como amaba esta cosa.

Bajamos del juego y sonreí al ver a Bella un poco despeinada y con las mejillas de un ligero color rosado, camine hacia ella y tome su mano, si, la tome, me gustaba sentir su pequeña mano entre la mía, sonaba extraño.

Ella me miro y comenzó a reírse antes de lanzarse sobre mí, la sostuve por la cintura para no caer ambos.

― ¡Fue genial! –rió.

―Lo sé Bella, y ahora es mi turno de escoger, ¿Cierto?

Bella asintió y mire alrededor, bien, era difícil, había demasiados juegos por aquí, Bella me sonrió.

―Bien, ahí ―señale las tazas locas, era un juego con muchos carritos simulando tazas, al centro había un volante para darle vueltas.

―Bien, si vomito será tu culpa ―rió.

Subimos y Bella se sentó frente a mí.

― ¿Quieres que sea lento? ―preguntó.

―No, apuesto que vomitaras como niñita –dijo.

―Mala idea apostar, Swan.

El juego comenzó a dar vueltas, Bella y yo tomamos el volante y comenzamos a girarlo, riendo, todo daba vueltas y las luces eran confusas, Bella se soltó y levanto las manos, reí cuando se fue hacia la izquierda y no pudo levantarse.

La taza paro de dar vueltas y baje, trate de ayudar a Bella y nos alejamos de ahí tambaleándonos.

Bella cayó hacia adelante y trate de salvarla, pero solo logre que cayera sobre mí.

Reímos, era genial estar tirado en medio de la feria.

―Vomitare, Edward ―continuó riendo.

―Ya, espera, te recuperaras.

Era demasiado tonto estar tirado haciendo el ridículo pero no me importaba.

Después de unos minutos nos pusimos de pie y nos alejamos de las miradas burlonas de la gente.

―Quiero ir a los carritos chocones, Edward.

―Vamos ―tomé su mano.

Nos formamos unos minutos y Bella tomó un auto azul, yo tome uno rojo y le sonreí.

Bella articuló un: "morirás" con sus labios y luego continúo riendo.

Los carros comenzaron a moverse y Bella sonrió con maldad hacia mí, comenzó a avanzar y un chico la hizo salirse de su camino.

Él le sonrió y Bella lo miro, enfadada.

―Hola linda ―dijo.

Aceleré y golpeé su auto, él me miro, confundido.

―No lo lamento ―dije, iba a chocarlo de nuevo cuando alguien me choco a mí.

― ¡Muere Cullen! ―gritó Bella, dirigiéndome una mirada perspicaz.

Dejé al chico en paz y me lance hacia Bella, ella aceleró tratando de perderme pero no lo logro, golpee su coche y hui, Bella me siguió y me golpeo de nuevo, eso se repitió hasta que el juego termino.

―Fue divertido ―sonrió.

―Claro que lo fue, es mi turno ―sonreí.

―Bien, escoge.

Los demás juegos parecían aburridos, así que jalé a Bella hasta un puesto de tiro.

―Debes estar bromeando –rió.

―No bromeo, Swan.

― ¿Ah, sí? Demuéstralo.

― ¿Cómo?

―Quiero un oso, ¿Qué haría en una feria si mi chico no me gana un oso de un dólar en un juego de cinco dólares? ―reí, bien, eso era un reto.

―De acuerdo Swan, obsérvame cazar ―musite.

―Uh, me aterro Cullen.

Tome su mano y camine hasta el frente, tome uno de los rifles y apunte hacia las figuras grises al frente, asesiné a varias y escuche a Bella reír.

Cuando derribe los suficientes la campana sonó y me gire hacia Bella, había ganado.

Ella me abrazo y besó mis labios.

―Ese es mi cazador ―rió.

― ¿Cuál quieres? ―pregunté.

―El que sea, Edward.

Caminé hasta el mostrador y observe los peluches, mierda, ¿Qué tan difícil era decir: el oso enorme, la pantera o la rana? Y si no le gustaba, sería mi culpa.

Mi celular vibró en el bolsillo de mi pantalón, lo tomé y contesté aún observando los peluches frente a mí.

― ¿Hola?

El león ―dijo la voz de Alice.

― ¿Qué? ― ¿Esa era mi hermana?

Que te calles y le des el león a Bella ¿Ok?

― ¿Por qué el león? ―pregunté mientras veía al león frente a mí, no parecía más especial que los demás.

No quieres saberlo…

―Quiero saberlo.

Tú lo pediste… ―suspiró.

Porque se parece a ti ―dijo la voz de Nessie―, ¿Feliz?

― ¿A mí? ―ese estúpido león no se parecía a mí.

Sí, tiene los ojos verdes aunque un poco más oscuros y su melena esta despeinada, sonríe de lado, mira, así sonríes tu cuando te crees demasiado, solo dáselo, soy su hermana, se lo que le gusta.

Mire a mi alrededor, Bella estaba viendo unas pequeñas pinturas con atención y las demás personas se movían y reían, mire al león frunciendo el ceño.

― ¿Dónde estás, Renesmee?

¿De qué hablas? Estoy en tu casa, con Alice…

―No soy tan idiota como para que me describas al león a la perfección y creerte, niña.

Amm, lo siento… ¡Se corta la comunicación! ¿Qué dices, Edward? ¡No te escucho! ¡Edward!

Colgó, el señor detrás del mostrador enarco una ceja, le señale al león y el sonrió antes de dármelo.

Entonces vi otro de los premios, una pulsera con un lobo, era tonta mi idea pero me gustaba, la señalé.

― ¿Cuánto quiere por esa pulsera?

―La tienes que ganar chico.

― ¿Cuánto?

El señor sonrió.

–Cincuenta.

Rodé los ojos y saque mi billetera. Le di el billete y tome la pulsera, quite al lobo y lo lancé lejos, saqué el pequeño diamante de mi bolsillo.

Se lo iba a dar solo pero era mucho mejor con la pulsera.

Me gire hacia Bella, sonriendo, caminé hacia ella y la enfrente.

―Hola, Swan.

―Cullen ―sonrió.

―Creí que no vendrías hasta acá ―le devolví la sonrisa.

―Tenía que cumplir mi promesa, no es elegante dejarte plantado ―se acercó a mí.

―Gracias, no sería elegante volver a casa temprano.

Bella frunció el ceño.

― ¿Temprano? ¿Dónde están tus admiradoras? Apuesto a que si las buscas no tendrías que volver temprano.

―Hey, Isabella ―puse mis manos sobre sus hombros y la mire a los ojos― ¿Crees que te dejaría por las otras?

―Depende de quién son las otras.

―No depende de quién son las otras ni de quién soy yo, entiéndelo, te quiero a ti.

Entrecerró los ojos mientras me miraba, le sonreí y Bella asintió con la cabeza.

―De acuerdo ―masculló.

― ¿De acuerdo?

―De acuerdo ―repitió.

― ¿De acuerdo? ―bien, lo hice solo por molestarla.

―Si vuelves a decir "de acuerdo" alguien saldrá golpeado, Cullen ―amenazó.

―Adoro cuando te pones violenta ―susurré acercando mi rostro al suyo.

―Adoro cuando te pones cursi ―rió.

Rodeé su cintura con un brazo –en el otro estaba el león– y ella rodeó mi cuello con los suyos.

―Te quiero ―musitó.

Dejé un beso suave en sus lindos labios, ella sonrió.

―Te quiero más. ¿Te dije que te veías hermosa?

Rodó los ojos.

―Sí.

―Pues entonces está todo bien.

― ¿Ese es mío? ―señaló a león.

―Sí, todo tuyo –se lo di.

―Gracias… ―susurró, tomó al león y lo miró, por mucho tiempo, me miró un poco y se ruborizó.

Dios, odiaba a Alice.

Eso me recordó…

Rodee su cintura con mis brazos de nuevo.

―Edward gracias, es perfecto…

―No es nada Bella, pero… yo creo que nos siguieron.

― ¿Quiénes? ―preguntó.

―Alice y Renesmee.

Bella se tensó.

―Claro que no, ellas no… ―se quedó en silencio.

― ¿Ellas no, qué?

―Diablos, hay que encontrarlas.

Asentí, Bella tomo mi mano y caminamos sin dirección fija.

―Subamos a la rueda de la fortuna, tal vez logremos verlas.

Nos formamos y vimos discretamente alrededor, como si estuviésemos huyendo de la policía o de alguien más.

Y eso me recordó que pronto tendría que conocer formalmente al padre de Bella, como su novio…

Esperen, aún no era su novio.

No, no lo era, solo la había besado y esta era nuestra primera cita o algo así, no era mi novia.

Y reconocer eso me molestaba.

El celular de Bella comenzó a tocar una cancioncita ruidosa, ella contestó.

― ¿Hola?... ¿De verdad?... no puedo creerte… wow, increíble Emmett, ¿Qué pasara si Rosalie…? Tú eres Emmett… Tengo identificador de llamadas idiota, ¿Hola? ¿Hola?

Reí, Bella guardó su celular.

―No es gracioso, Edward, Emmett me asusta.

―Trato de hacerte una broma, ¿Cierto?

―Sí, eso me hace pensar que él también está aquí.

― ¿Por qué? ―pregunté.

―No creo que Emmett me pudiera… ¡Oh! ―Bella giro hacia atrás, miro con atención un puesto de hot dogs y suspiro.

―Deben estar por allá ―susurró.

― ¿Los viste?

―No, pero Emmett hablaba demasiado sobre mi trasero.

Rápidamente cambie su lugar con el mío y le fruncí el ceño a nadie en especifico cerca del puesto de hot dogs.

Subimos a la rueda y observamos hacia abajo, no logramos ver nada y nos quedaban como cinco vueltas aun.

Bella se recargó sobre mi hombro, la acerqué más a mí y suspiré cerca de su cabello.

Sí, Edward Cullen suspirando.

―Bella… ―la llame.

― ¿Qué? ―preguntó.

―Creo que voy demasiado pronto, pero no me interesa ―sonreí.

― ¿Ah? ―preguntó.

Tome su mano y le puse la pulsera, Bella sonrió.

―Bella Swan, ¿Quieres ser mi novia?

―No es verdad ―susurró.

―Sí, lo es, quiero que seas mi novia.

Bella me abrazó y se quedo en silencio unos segundos.

―Sí quiero, wow, Edward, es… genial.

Mire sus ojos chocolates y sonreí, me acerqué a Bella y besé sus labios de nuevo, los labios de mi novia.

De pronto el cielo se iluminó, muchos fuegos artificiales lo adornaron y las personas aplaudieron mientras una voz gritaba que volviéramos a la feria de Forks.

Y claro que volvería.

―Edward ―me llamó Bella.

― ¿Qué? –pregunté.

―Deja de verme así ―se ruborizó.

― ¿Cómo?

―Ah, así… no sé cómo, pero lo haces.

Reí, Bella enterró su rostro en mi pecho.

Bajamos y caminé junto a Bella –mi novia– para comprar algodón de azúcar.

―Señor, quiero dos algodones ―le dije.

El asintió y nos dio uno rosa y el otro de un extraño color morado, le pagué y caminamos hacia una banca cercana.

―El morado es extraño ―susurró Bella.

―Lo sé ―concorde, mirándolo raro.

Miré a Bella y ella sonrió, tomó un poco y yo hice lo mismo.

―A las tres, uno… dos… tres… ¡Ya!

Comí del algodón morado, sabia extraño, algo acido, amargo… ¡Puaj! Lo escupí y Bella también.

― ¡Sabe asqueroso! ―gritó.

―Diablos ―gruñí.

Bella me miró y sonrió.

― ¿De nuevo? ―preguntó.

―De acuerdo ―tomé otro poco.

―Salud mi novio ―bromeó Bella.

―Salud mi novia ―dije antes de meter el algodón en mi boca.

― ¡Son novios! ―grito la vocecita de Alice.

De pronto estuvimos rodeados de Alice, Rosalie, Emmett, Jasper y Renesmee.

Escuche varios "Lo sabía" "Era obvio" "Son el uno para el otro" y "Creí que se estaba volviendo gay" de ellos.

― ¿Qué hacen aquí? ―gruñó Bella.

―Seguirlos, fue fácil, además amo las ferias ―Alice se encogió de hombros.

―Bien, ¿Qué hacemos aquí? ¡A divertirnos! ―dijo Nessie.

Bella asintió y me puse de pie.

―Oye, Emmett ―lo llamé―, ten, algodón de azúcar morado.

―Gracias, hermano ―sonrió.

Rodeé los hombros de Bella con mis brazos y caminé detrás de ellos.

Subimos a los carritos chocones, golpeé a Emmett y a Jasper y me uní a Bella contra Emmett, luego Renesmee y Rosalie me golpearon y la guerra comenzó.

Parecíamos niños, lo sabía, el señor que manejaba el juego nos corrió después de unos minutos, Emmett lo amenazo pero el señor advirtió que llamaría a seguridad, así que huimos.

Lo siguiente fue el dragón. Subimos y después de gritar un poco Emmett estuvo vomitando en el bote de basura.

Después de algunos juegos más y mareos de Emmett, decidimos cenar hot dogs.

¿Qué sería una feria sin comida chatarra?

Hot dogs, palomitas, algodón, helados, tacos, hamburguesas, papas fritas, pizza, dulces, soda… oh, el dulce sabor de la feria…

Al terminar de comer y casi explotar, caminamos para que Alice comprara cosas de la feria, blusas, sombreros, tazas, recuerdos… como si fuera la última feria que existiera en el universo.

Emmett encontró un lugar donde unos chicos tocaban canciones de rock.

El ambiente era bueno, había algunos bailando y otros coreando, en la mayoría chicas y chicos jóvenes, algunos conocidos.

—«Take me break me,
every mile further
there's a part of me that
slips away,
one day you'll see,
even if you got down on
your knees you couldn't
make me stay»

Nessie y Rosalie comenzaron a bailar mezclándose entre los demás, Alice jaló a Bella y Emmett trato de bailar como un robot, reí.

― ¡Idiota, las perdiste! ―grité sobre la música.

―Claro que no Eddie, Jazzy las está vigilando.

Reí, claro Jazzy el que estaba con esa chica, esperen, me parece conocida.

― ¿María? ―pregunté.

Jasper trato de alejarse de ella cuando se distrajo, María me sonrió.

― ¡Edward Cullen! Hace años que no te veo.

―Estamos en la misma escuela.

― ¿De verdad? ―María estaba un poco pasada de copas, le asentí y alejé a Jasper de ahí.

―Gracias Edward, ella me… persigue un poco, gracias.

Asentí, María podía ser una buena acosadora cuando lo deseaba.

―De nada, ahora dime donde están las chicas.

―No lo sé…, Emmett las vigila.

― ¡Emmett! ―grité, él dejo de bailar y me miró― ¡¿Dónde están ellas?

―Mierda Edward, consigues una novia y ella te deja en unos segundos, debes ser muy malo.

Golpeé su cabeza.

―Al menos yo tengo novia.

―Uh, golpe bajo ―admitió Jasper.

Emmett golpeó mi cabeza devolviendo el golpe verbal con uno físico.

—«I'll stay strong,
I'm pushing on the pedal
till I break dawn,
so I'm gone, go find another
shoulder you can cry on»

―Idiota ―susurré y mire hacia las personas que bailaban, logre ver a Renesmee bailando al centro, luego el cabello rubio de Rosalie agitándose y el de Alice… ¡Ahí! Ahí estaba Bella, las cuatro bailaban… demasiado bien, diablos, muchos las miraban…

Había idiotas mirándolas, jalé al idiota de Emmett y a Jasper.

―Ahí están, bailando, al centro.

―Dios, Rosalie es sexi ―gruñó Emmett.

―Idiota ―dijo Jasper― es mi hermana.

―Tú piensas lo mismo de Alice ―se encogió de hombros.

Lo miré asombrado.

― ¿Qué tú, qué?

—«Drive all night,
never gonna get me,
night by night
to get away from it all,
fight, fight, fight,
all you wanna do is hurt me,
you wrecked my life
so I'm gonna have to drive all night.»

Jasper abrió la boca para hablar, sacudió la cabeza y me miró.

― ¡Mira: ese idiota le coquetea a Bella! –gritó Emmett.

― ¿Se llama Nahuel, cierto? ―dijo Jasper.

Mierda, mierda, mierda.

Corrí hacia ellas, Emmett y Jasper me siguieron, ese imbécil, ¿Qué no entendía que Bella estaba conmigo?

― ¡Cullen, Cullen, Cullen! ―gritó alguien, me giré y vi a Jessica, diablos.

― ¡¿Qué, Jessica? –grité, la música era demasiado fuerte y yo estaba algo exasperado.

―Es magnífico encontrarte aquí, ¿Bailamos?

―No Jessica, busco a…

―Por favor ―acarició mi hombro, mierda, perdí a Bella.

―No… ―puse mi mano sobre su hombro para alejarla pero Jessica me abrazó, mire alrededor buscando salvación, nadie.

― ¡Jessica, basta! ―grité.

Ahí estaba Bella, bailando, lo hacía bien -mas que bien- Nahuel bailaba cerca de Nessie y ella, tomó a Nessie de la cintura y trató de hacer lo mismo con mi Bella, ella intento alejarse pero él la jaló.

―Grandísimo idiota ―susurré.

― ¿Qué? ―dijo Jessica.

La alejé y camine hacia Bella, Nahuel me sonrió, estúpido chico de cabello largo…

Camine hasta Bella y la vi golpear a Nahuel… donde ningún hombre nunca desearía ser golpeado, tuve que sonreír.

—«All of the things that you
knew that I'd try
all of the things that I held inside,
all I gotta do is drive»

―Bella ―la llamé, ella sonrió y se acercó a mí.

Nahuel nos observó un segundo antes de seguir bailando con Nessie.

―No lo quiero cerca de ti ―susurré.

―Ni yo, parece que a Nessie le gusta un poco.

― ¿Qué pasa con Jacob?

―No la culpes, es fácil querer asesinar a Jacob.

Asentí, Bella comenzó a bailar y la seguí.

―Bien, ser sexy no es lo mío ―rió, estuve a punto de contradecirla―, así que: saltemos.

Bella comenzó a saltar y me encogí de hombros antes de saltar como ella, la canción era contagiosa y reí junto a Bella mientras 'bailábamos'.

Me acerqué a sus labios y noté el olor a cerveza.

― ¿Bebiste? ―pregunté.

―Nahuel… me dio cerveza, ¿Quieres?

Diablos, ahora tenía a una Bella ebria.

―No, espera.

Caminé hacia Emmett, él estaba cerca así que no perdí de vista a Bella.

―Ella esta ebria ―le dije.

―Rose también, ¿Ahora qué?

― ¿Y Alice y Nessie?

Las mire, sí, estaban ebrias, Alice sacudía la cabeza sin importarle su peinado y Nessie estaba sobre los hombros de un chico.

―Saquémoslas de aquí ―dijo Emmett.

―De acuerdo.

Emmett se llevó a Rose de la mano hacia Jasper y Alice, caminé hacia Bella y ella me sonrió.

―Eddie mi novio ―rió.

―Ven Bella, vamos con Nessie.

―Oh, sí, amo a mi hermana aunque ella ame a Jacob, en el amor no se manda, el amor es estúpido, estúpido, estúpido, estúpido.

―Bella, quedo claro con el primer estúpido ―le sonreí.

― ¿Soy estúpida? ―preguntó.

―No, no lo eres.

―Pero el amor es estúpido, sí te enamoras lo eres, ¿Cierto? Soy estúpida… ―susurró.

Le sonreí a Bella y la abracé, ella me rodeó con sus brazos y le susurré:

―Entonces yo también soy estúpido.

Ella rió y nos acercamos a Renesmee.

―Nessie, vamos a casa ―la llamé.

―No, Eddie, me quedaré con Matt.

―Max ―corrigió él.

― ¡Te amo, Matt! ―gritó.

― ¡Yo te amo, Nessie! ―gritó Bella.

― ¡Y yo a ti, hermanita hippie!

― ¡Sí! ―gritó Bella, Nessie se bajó de los hombros de Max y abrazó a Bella.

―Lo siento, Matt –dije y me las llevé.

― ¡Amo las fiestas! ―dijo Nessie.

―Pero esta es una feria ―corregí.

―Yo también te amo Edward, no seas celoso.

Nessie me abrazó y traté de caminar con ambas tambaleándose.

―Cullen, tu sí que tienes suerte, ambas locas por ti –dijo el tal Nahuel sonriendo.

―Te odio –dijo Bella―, te ves tan mafioso a veces, iug, vete Manuel…

Nessie rió.

―Cállate Isabella, se llama Nahuel, N-a-h-u… ah, algo mas…

Ellas rieron.

Caminé más rápido con ellas, Emmett estaba de pie junto al convertible de Rosalie, Rose dormía en el asiento trasero y Alice en el de copiloto, Emmett señalo el Jeep y deje a Nessie ahí, Jasper salto dentro del convertible y Emmett al Jeep.

―Te veo en casa ―dijo Emmett.

Asentí y llevé a Bella al Volvo, ella se sentó y me miró mientras conducía a su casa.

Después de unos minutos me estacioné frente a la casa del jefe Swan, sonreí.

―Bien Bella, estas en casa.

La miré, Bella sonrió y sus ojos estaban algo oscurecidos, se acerco y me beso.

Respondí al beso, el dulce sabor de Bella estaba algo… alcoholizado, pero no me importó.

Bella se sentó en mi regazo y continúe besándola, ella jalaba mechones de mi cabello y yo acariciaba su cintura.

Ella comenzó a jalar mi camisa.

―Eres muy sexy, Edward Cullen ―susurró antes de delinear con su lengua mi labio inferior.

Deje que ella dominara, su lengua jugó con la mía lentamente, Bella suspiró.

Y supe que no podría parar…

«So I'm gonna have to drive all night…»


Capítulo C O R R E G I D O ! :D

I make them good girls go bad,
I make them good girls go bad.