Lunes 28 Septiembre 2015
Gente, Lyli me hizo reflexionar, y ella tiene toda la razón, escribo porque me gusta hacerlo y me gusta lo que escribo, así que a los que no les guste mi romanticismo, el botón de regreso está arriba a la izquierda.
Capítulo 12 Carfax, quatre faces…
Luka no permitió que Rilliane saliera siquiera durante muchos días.
-¡Quiero hacer algo! -gritaba golpeando la puerta.
Claro que quería hacer algo, solo allí sentada no hacía más que pensar en Gumilia y en Gumiya.
Paso otro día antes de que la dejara hacer algo de utilidad.
-¿Por qué me has mantenido allí? Puedo moverme perfectamente.
-¡Eres demasiado insistente! -puso los ojos en blanco- Da lo mismo.
Entro y se puso a rebuscar en el arcón de ropa. Saco un hermoso vestido borgoña y otro esmeralda, propios de la alta sociedad.
-No sabía que tenías vestidos de dama.
-¡Oye! ¡¿Qué se supone que me estas queriendo decir?!
Rin sonrió.
-Nada, lo siento.
Luka puso los vestidos a ambos lados de Rin y los comparo.
-Hmm…
-A-ah… ¿qué estás haciendo, Luka?
-¡Este! -exclamo sonriendo y dando a la chica es vestido esmeralda.
-¿Para qué?
-Vamos a bajar a ver a un amigo de Len, llegaremos esta noche -saco más vestidos.
-¿Y para eso necesitamos vestidos de gala?
-Sí, llegaremos justo en el momento de una celebración muy grande y pasaremos unos días allí en lo que Yuuma va y viene de Navarra.
-¿Otra vez a Navarra?
-Sí, Allen no cree que Mikulia vaya a cumplir con irse a Inglaterra, así que quiere que ellos la lleven.
A ese tiempo, Rin conocía el lazo que compartían Kaito, Miku y Len, cortesía de Kyle.
-¿Y por qué no va él?
-Ya había quedado de venir a esta celebración.
-¿A dónde vamos?
-A España, es el cumpleaños del Rey y la celebración dura un buen tiempo, no nos quedaremos a toda, solo los primeros días.
-¿España? Nunca he estado allí.
-Vamos, empieza a vestirte.
-Pero dijiste que llegaríamos al anochecer. Faltan alrededor de dos y tres horas para eso.
Luka sonrió.
-Bueno es que a mí me toma ese tiempo más o menos arreglarme como una muñeca de porcelana…
Callo al darse cuenta de que hasta hacia no demasiado así mismo se arreglaba la rubia.
-Entiendo. Es porque lo haces tú sola, sabes, pero si me dejas ayudarte no llevara más de quince minutos.
-¿En serio?
Rin sonrió.
-Claro.
Salieron a observar las luces del puerto que se veían ya cercanos.
Kaito se acercó y Luka se fue.
-Definitivamente me odia.
-No entiendo por qué -sonrió Rin-, nee, ¿quiénes van a bajar?
-Tú, yo, Allen y Luka.
-¿No debería quedarse él? Si yo estuviera tan preocupada por alguien iría en persona.
Kaito se encogió de hombros.
-Quizá habría ido si no hubiese prometido venir.
-¿Por qué prometió venir?
-Porque esta persona es alguien importante en muchos sentidos.
-¿A qué te refieres?
-Piénsalo como un socio comercial o algo así. España tiene puertos importantes.
-Supongo que sí, no entiendo mucho de redes comerciales.
-Tampoco yo, Mikulia es la experta.
Allen llamo a Kaito desde su puesto.
-Volveremos a veremos en un rato.
La rubia asintió.
-Y no olvides algo: no te fíes mucho del tipo del pelo blanco.
-¿Por qué?
-Tú solo no confíes demasiado en él.
Asintió dejando pasar la duda.
Regreso y se vistió con l vestido verde esmeralda que Luka le había dado y la ayudo a ella ponerse el color borgoña.
-¡No creí que fuera tan rápido!
-No me imagino como hacías para ponértelo tu sola. Yo nunca pude.
-Pero acabas de ponerte ese vestido sin ayuda.
-Es porque este no tiene listones como ese.
-Oh, entiendo.
-¿Te ayudo a peinarte?
-¿No tienes que peinarte tú?
-Mi cabello ya es corto, no tengo que hacerlo, pero tú sí porque el tuyo es largo.
-V-vale.
No pensaba hacerle un peinado alto que no la favoreciera, así que se conformó con una trenza simple de lado.
-Eres muy hábil, Rin, yo nunca podría hacer este tipo de cosas.
-No es habilidad, me criaron así.
Ambas salieron cuando Kaito las llamo, debían bajar para que el Valhala siguiera su curso de vuelta a Navarra y de paso volviera a recogerlos.
Rin caminaba con cierta facilidad, pero Luka tropezaba con todo.
-Da pasos cortos -dijo sonriendo y ofreciendo amablemente una mano a la pelirrosa.
-Gracias, no comprendo cómo pudiste vivir usando estas cosas.
-Era hacerlo bien o la humillación pública.
-Eso es horrible.
-Era divertido. Se trata de ver quien puede y quien no, vitorear al que sí y humillar a quien no. Es el pasatiempo favorito de la corte.
Luka mantuvo la mirada al frente sabiendo que Rilliane en algún rincón de su ser agradecía haberse alejado de todo eso.
Allen dio unas ultimas ordenes -entre ellas llevar a Mikulia a la fuerza si se ponía difícil- y bajo con los otros tres.
Luka tomo de mala gana el brazo que el rubio le ofrecía y camino con él a pasos cortos como Rilliane le había aconsejado.
Kaito ofreció su propio brazo a Rin y esta lo acepto con gracia natural que hizo sonreír al peliazul.
Rin los observo a los tres, le parecía muy diferentes con trajes de gala, sobre todo Kaito, juraría que lo había visto en algún otro lado.
-Kaito.
-¿Sí?
-¿Alguna vez me viste antes?
-Sí, una vez cuando éramos niños.
Rilliane se sorprendió ante aquella respuesta.
-¿De niños? ¿Dónde? ¿Cuándo?
-Cuando yo tenía diez años invitaron a mi familia a la celebración que hizo tu padre cuando lo ascendieron a gobernador. No tendrías más de seis años, por eso no me sorprendió que no me recordaras.
-¿Tú me reconociste?
-Claro que te reconocí, más que eso, en realidad yo… -se detuvo dudando de su reacción.
-¿Qué?
-Yo le indique a Allen y a los demás como eras para que si llegaban a encontrarte esa noche antes que nosotros te asesinaran.
Ella mantuvo la vista al frente sin inmutarse.
-Ya veo… era muy niña así que supongo que es normal que no te haya recordado.
Siguió caminando con él hasta que llegaron al palacio.
-Nunca he estado antes en España.
-¿De verdad? Te llevare mañana a ver algunos lugares.
Ella sonrió.
-Gracias.
Entraron y Kaito iban saludando diversos conocidos, ella como su pareja se veía obligada a sonreír cortésmente a quienes saludaban a Kyle, pero le parecía que al menos a las mujeres no les caía muy bien.
-¡Duque de Marlon! Qué gusto volver a verlo, temía que no viniera este año.
Una chica de corto cabello castaño con un vestido rojo sonreía con todos sus encantos a Kyle.
-No me perdería el cumpleaños de Su Majestad.
La chica sonrió y luego dirigió una mirada sorprendida y luego despectiva a Rilliane.
-Duque, ¿quién es esta mujer?
-Una querida amiga mía.
No dijo su nombre por temor a que alguien la reconociera.
-¿Una… querida amiga suya?
La castaña fingió una sonrisa para Rilliane.
-¿De qué ducado, o condado, eres, querida?
Rin no tenía la más mínima intención de responder, así que Kaito lo hizo por ella.
-Prefiero mantener eso en secreto, tú entenderás, es una amiga muy querida para mí, no me gusta que la anden acosando, tuve que rogarle mucho para que viniera conmigo, por favor no la hagas enfadar.
La chica hizo una profunda reverencia.
-¡Mis disculpas, señor Duque de Marlon!
Kaito y Rin avanzaron por el salón alcanzando a Allen y Luka.
-Disculpa eso, Rill, de verdad.
Ella sonrió.
-Descuida, estoy acostumbrada a ese tipo de cosas.
-Eso es porque eres muy atractiva.
-Q-qué va.
-Pensé que este año no vendrían.
Rin volvió la mirada y vio un chico de pelo blanco, tendría la edad de Kyle, más o menos. Al pensar en Kaito, recordó su advertencia.
-Siempre venimos.
Allen y él se trataban como viejos amigos.
-¿Qué te ocurre, Kyle? Siempre tan frío.
-No sé de qué me hablas, Mike.
El chico peliblanco se fijó en Rilliane del brazo de Kyle.
-¿Trajiste acompañante? ¿Sera que al fin te cansaste de llevar chicas al graner…?
Otra chica idéntica a él -posiblemente su gemela- le dio un puntapié.
-No seas grosero con el señor duque.
-¿Señor Duque? ¿Tú también? Lo mismo da, me presento, señorita -sonrió encantadoramente- soy el príncipe Mike de España.
Se inclinó para besar su mano y se detuvo al percibir el aroma anaranjado.
Se enderezo de inmediato y le clavo una mirada inquisitiva.
-No es posible… ¿Rilliane?
La rubia hizo un gesto de sorpresa.
-¿Me… conoce?
-Claro que te conozco, ¿no me recuerdas?
-No en realidad.
-Hace un año, estuve en tu fiesta de cumpleaños número trece.
-¿De verdad? No le vi.
-Incluso por aquí llegaron rumores de que habías desaparecido, me entristecí mucho al enterarme, pero ahora veo que fue lo que en realidad paso…
Allen sonrió forzadamente.
-Entiendo también ahora los rumores de que la Dama del Lago te sigue también.
La música empezó.
-¿Me permites una pieza, vieja amiga mía? Claro si al mujeriego que traes por pareja no le molesta.
Su hermana Maika le dio un nuevo puntapié.
-Dije que dejes de insultar al señor Duque.
-Vale, vale. Vamos, Rilliane -se encamino elegantemente al centro del salón con ella, se volvió y grito:- Eh, Luka, ponle una correa, no queremos que ofenda a Rilliane -Kaito frunció el ceño.
-Rilliane, ¿quieres algo de beber? -ya le ofrecía una copa, así que no tenía más que decir.
-Gracias -murmuro quedamente, intentando ser cortes.
Ambos bailaron siguiendo el ritmo del otro.
-¿Estas bien? Pareces molesta.
-No estoy molesta, es solo que estoy intentando recordarlo, príncipe Mike, quiero decir, ha pasado muy poco tiempo para que se me haya olvidado.
Además de eso, claro, si alguien de tal importancia hubiera asistido a su cumpleaños, su padre la habría mandado a seducirlo al instante, pero no podía recordarlo.
-Quizás porque fui bajo un seudónimo, me invitaron pero fingí no ir porque quería conocerte. Ha pasado solo un año y mira todo lo que has cambiado. Esta radiante.
La rubia se sonrojo y miro hacia abajo.
-G-gracias.
De lejos Kaito y los demás los miraba todos con el ceño fruncido. Si había alguien más mujeriego que Kyle en el planeta era Mike.
-¿Qué tanto le estará diciendo?
-A mi hermano le gustan las mujeres bonitas, es todo, no se preocupen, no creo que intente nada con ella. Además no es la clase de hombre que pone en riesgo las cuentas por una mujer, sabe que acercarse de más a ella le traería problemas con ustedes dos -miro a Allen y Kaito-, se nota que es su nueva favorita.
Rin se sentía incomoda, quería que la canción terminara.
-Todos creen que Allen te asesino. La noticia le dio mucha fama y renombre a tu padre.
No era quizás muy agradable de oír, pero quería saber porque.
-¿P-por qué?
-La gente dice que si Allen el Ario te mato fue como venganza, así que tu padre debía de haber hecho algo en su contra lo bastante grave para enfurecerlo tanto.
-E-entiendo.
-No pareces pasarla mal.
-¿Le parece?
-Háblame de tú, por favor.
-S-sí, claro.
La canción termino y Kaito recupero a Rin rápidamente.
-¿Dónde está tu padre, Mike? No lo veo por ningún lado.
-A saber, nunca está ni en su propia fiesta.
-¿Se van aquedar aquí, cierto? -pregunto Maika acercándose.
-Supongo que sí.
-Mandare que les preparen habitaciones de una vez.
Allen se volvió hacia Mike.
-Entonces vamos a lo que nos ocupa, Mike.
-Creo que es fácil de entender, Allen, si seguimos así mi imagen quedara por los suelos.
-Debiste considerar eso antes del Primer Trato.
-No estoy privándote de todo.
-¿Cuántas?
-Ocho, es lo más que puedo darte.
-No es ni la mitad. Olvídalo.
-¿Sabes lo dañada que ha quedado mi imagen después del Primer Trato? Si Allen el Ario esta siempre pasando por mares y apareciendo en puertos españoles los demás reinos van a empezar a hablar.
Allen chasqueo la lengua.
-Sabes que lo te toque a ti se reducirá mucho.
-Da igual, mientras sea lo justo de recibir y que mi imagen se reponga.
Kyle hizo una mueca ante las mismas peleas de siempre.
-No entiendo mucho -murmuro Rilliane.
-Allen usa los diversos puertos españoles para pasar mercancía junto con Mikulia y para asaltar las cargas más valiosas, pero eso ha mermado mucho la imagen de la corona española, sobre todo la de Mike. Están hablando de las veces que le permite a Allen hacer todo eso durante un periodo de tres meses.
-Ya veo…
-Vale, déjame diez y me conformo.
Mike golpeo su frente en su mano izquierda exasperado.
-¿Diez? Allen, estoy hablando en serio.
-Yo también.
-Es demasiado, con ocho te es más que suficiente, y aun así es demasiado.
-Diez.
-Vale, pero quiero cuatro por ciento más de lo que me correspondería.
Allen frunció las cejas.
-Dos por ciento.
Mike puso los ojos en blanco.
-Vale.
Rin y Luka se alejaron un poco mientras Kaito y Len seguían hablando con Mike.
-Esto es muy aburrido -suspiro Rilliane-, y yo que pensé que no tendría que volver a portarme como un adorno.
-¿Te parece aburrido? A mí me gusta mucho, hasta me hubiera gustado ser una noble, de no ser por todas esas reglas estúpidas.
Rin sonrió.
-A mí no me gusta, mira a todas las mujeres que hay aquí. No somos más que adornos.
-No creo que Allen nos piense así de nosotras.
-Tal vez de ti no.
La pelirrosa frunció el entrecejo.
-¿Hasta cuándo vas a empeñarte en odiarlo?
-No lo odio, pero siento que solo estoy aquí para que no fuera a escapar en Navarra.
Luka prefirió no decir que ella pensaba igual. Rin extendió el abanico dorado que Luka le había dado y abanico.
-Sigo aburrida.
-Entonces baila conmigo.
Alzo la vista y vio a Allen tendiéndole una mano.
Frunció el ceño y giro el rostro.
-No, gracias.
-No te pregunte -el rubio jalo su mano con cierta elegancia y se puso a bailar con ella. A ella no le quedó más remedio que seguir.
-No sabía que supieras bailar.
-Claro que sé, cuando lo necesito sé comportarme como todo un noble. Creí que te habrías dado cuenta.
-Ya que normalmente actúas con la bestialidad de un oso, no, ni lo hubiera imaginado.
Allen sonrió.
-Que cruel.
-Da lo mismo, si solo venía a arreglar negocios, podíamos haber vuelto hoy mismo.
-Eso habría sido muy grosero para la familia real.
-¿Y?
Él volvió a sonreír.
-Parece que no te gusta estar aquí.
-No, no me gusta. Quiero irme.
-¿Por qué?
-Mike no me agrada mucho.
Le sorprendió que ante esto, el rubio no sonriera.
-Te aseguro que no eres la única que piensa eso, solo mantente alejada de él. Te lo digo en serio.
-No es como que vaya a estarle siguiendo.
Siguieron bailando en silencio.
-Oye…
-¿Sí?
-¿Por qué me trajiste? No voy a salir corriendo a la primera oportunidad, sabes.
-Ya lo sé. Te traje porque me pareció que querrías… distraerte, ya sabes.
Ella bajo la mirada.
-Y-ya veo…
-No pensé que fueras a aburrirte tanto.
-Siempre odie este tipo de fiestas.
-¿Puedo preguntar por qué sin que me dispares?
Ella sonrió.
-No es muy agradable ser parte de la decoración, sabes.
-Bueno, eres un bonito adorno. Prometo colgarte en el mástil cuando volvamos.
Rin rio discretamente.
-No me gusta ser un adorno.
-Entonces no lo seas.
-No me preguntaban.
-Tampoco te encadenaban.
-No literalmente.
-Ya no tienes que serlo.
-Supongo que no, pero los recuerdos existen para molestar.
-Eso no te lo niego.
Rin observo sobre el hombro de Allen a Kyle discutir con Mike.
-¿Te gusta Kyle?
Ella se sonrojo, no esperaba la pregunta tan directa.
-Cl-claro que n-no.
-No parece.
-¡¿Y qué si sí?! Eso da igual.
-A mí no.
-Te dije que no iba a causar ningún tipo de problema y no lo hare.
-No lo digo por eso, Rin.
Ella lo miro interrogante.
-Dijiste que no te gustaba ser un adorno. Si dejas que Kyle te toque serás eso para él y para quién lo sepa.
-Yo no creo que Kyle piense así de mí.
-Que quede que te lo advertí.
Ella aparto la mirada.
-Tengo experiencia con ese tipo de hombres, créeme.
Él suspiro.
-No entiendo cómo es que aun así quieres volver con tu padre.
-¡No quiero volver! ¡No quiero volver jamás! ¡¿Te parece que me gusta ser una prostituta de clase alta?! ¿Crees que querría volver a eso? No quiero volver…
-Yo... creí que querrías volver por tu padre…
Ella bajo la vista aún más.
-Aprecio a mi padre… pero no puedo más vivir así…
Al fin que Luka tenía razón. Su historia no era muy diferente de la de Rin.
-Bueno, entonces tienes algo que agradecerme -dijo sonriendo y bromeando en un desesperado intento de animarla.
Ella lo piso.
-Idiota. Tú tendrías que agradecerme a mí.
-¿Y yo por qué?
-Podría haberte matado ya y no lo he hecho.
-Eso significa que estamos a mano.
La rubia abrió y volvió a cerrar la boca en busca de argumentos.
Allen observo que Mike venia hacia ellos.
-No puede estarse quieto un minuto…
-¿De que estas…?
-Ven conmigo.
Tomo con más fuerza su mano y salió apresuradamente con ella hacia los jardines.
-¡Espera! -a ella no le era tan fácil correr con la falda del vestido estorbando.
La llevo una parte solitaria y un poco escondida del jardín.
-¡¿De qué vas?! Casi me mato con esta cosa.
-No exageres.
-¿Por qué has salido huyendo de Mike?
-Una: no es huir, dos: detesto su típica charla cuando intenta seducir a una mujer.
-Podías volver con Luka y Kaito.
-¿Y dejarte allí con él? No podría, eres demasiado tonta para cuidarte sola.
Rin le dio un puntapié.
-¡Claro que no!
Él empezó a reír.
Ella frunció el ceño, apunto de decirle alguna cosa, pero arrugo el gesto y volteo a mirar.
-Rosas… -dijo sin demasiado entusiasmo.
-¿No te gustan las rosas?
-No, odió ese olor.
-Entonces ven.
La llevo a un pequeño estanque donde crecían lirios.
-¿No odias todas las flores o sí?
-No, solo la mayoría.
Él sonrió.
-Qué raro espécimen de mujer eres.
Ella frunció el ceño y sonrió a la vez.
-Hazme un favor y cállate.
-Siempre me tratas tan mal.
Rilliane rio.
-Qué te calles.
-Está bien.
Volvió a reír.
-¿Por qué odias las flores?
-Toda mi vida he recibido flores de todo el mundo por cualquier cosa… si murió alguien, si les agrado, si me creen bonita, si quieren acostarse conmigo, si me odian… en la corte para todo mandan flores. Es una carencia de imaginación.
-Supongo que sí.
-Hasta tú te darías cuenta.
-¡¿Qué quieres decir con que "hasta yo"?!
-Hasta tú que para nada te fijas en esas cosas.
-Como sea.
Rin sonrió y miro el lago. Se sentía feliz.
Allen presto atención a su rostro sonriente. Observo sus labios y recordó el dulce sabor que tenían. ¿Por qué la había besado? Era linda, pero no sentía nada por ella, al menos nada diferente a Luka.
O quizás sí.
A Luka era incapaz de verla como una mujer, siempre seria para él una hermana pequeña igual que Mikulia, en cambio a Rin, la apreciaba, pero no la veía como una hermana.
-¿Qué?
Reacciono ante la mirada inquisitiva de la chica.
-¿Eh?
-¿Qué me miras? ¿Tengo algo?
Inocentemente se llevo una mano a la cara.
-Ah, no, nada, es que estaba pensando en algo.
-¿En qué?
-En nada.
Ella hizo una mueca y luego sonrió.
Sintió de nuevo el deseo de besar sus suaves labios apoderarse de él… pero no era tan estúpido.
-Oye, di algo. Te has puesto muy callado de repente. Es incómodo.
Rio.
-Déjame pensar en paz.
-Dijiste que querías que me distrajera, así que distráeme.
-Tonta.
-Imbécil.
Se recargo en una mano.
-¿Sigues odiándome?
-No demasiado -sonrió.
-Entonces si me odiabas.
-Claro que te odiaba. Ta habría matado a la primera oportunidad y te habría vendido por pedazos.
Ambos se miraron y empezaron a reír.
-Eso sería raro.
-Luego te reviviría y te volvería a matar.
-¿Y después?
-Te cocinaría y te comería riéndome como una bruja loca.
-Eres una bruja loca.
Le dio un codazo.
-Y tú un príncipe desde luego.
-Claro, soy encantador.
Ella rio.
-Eso quisieras.
-Claro, olvidaba que para ti el único encantador el Kyle.
-Sí, así es.
-Sería una lástima que cayeras al estanque, con lo bonita que te has puesto.
-¿Qué estas ins…? ¡KYA!
Le dio un pequeño empujón la hizo tropezar, entrando al lago y empapándose casi la mitad de la falda.
-¡Imbécil!
-Lo siento -dijo sonriéndole con burla.
Le ofreció una mano que ella ignoro olímpicamente e intento salir sola, pero resbalo y casi cayo de lleno en el estanque. Allen la sujeto de la cintura y la subió de nuevo.
-Idiota, Luka me va a matar.
-Sí, lo hará.
Se dobló para exprimir la falda.
-Como si no fuera ya bastante difícil caminar con esto.
-Lo siento.
Parecía más sincero esta vez, pero ella siguió ignorándolo.
-Debí tirarte también…
-Pero no lo hiciste.
Le aventó algo de agua a la cara mientras se incorporaba.
-Siempre eres tan cruel -dijo riendo.
-Cállate ya.
Intento avanzar pero tropezó y casi volvió a caer, pero Allen tomo su brazo izquierdo, impidiendo la caída.
Se quedaron mirando un segundo, ella recargada contra su pecho y él mirando fijamente sus labios.
Lo aparto de sí de un empujón.
-Deberías agradecerme -dijo Len intentando recuperar su actitud bromista.
-Es tu culpa.
-Aun así.
-Cállate.
-Qué remedio.
La cargo sobre su hombro como si de un costal de papas se tratara y avanzo.
-¡O-OYE! ¡Bájame!
-Deja de gritar, me vas a dejar sordo.
-¡Qué me bajes!
-Si fuera Kyle, no estarías gritando.
-¡Tú no eres Kyle!
Aquello le afecto más de lo que debería, pero no la bajo.
-¡Len, bájame!
Se detuvo ante la sorpresa. La primera vez que lo llamaba Len.
La dejo caer sin ninguna suavidad.
-¡Ay! ¡Oye!
-Te lo merecías -dijo sentándose a su lado.
-¡¿Yo me lo merecía?!
-Sí, solo tú.
-En serio eres infantil.
-¿Yo, infantil?
-Sí, tú. Eres como un niño… no, ni eso, eres como un bebé.
-No me ofendas.
-Ya lo hice.
De nuevo sus miradas se encontraron y volvieron a reír.
-De verdad que Luka se enojara.
-Sí, lo hará.
-Y no puedo echarte la culpa porque me partirá en dos.
-Sí, eso también.
-Estúpido.
Se quedaron mirando las estrellas y entre ellas la fina ranura que hacía de Luna en ese momento.
-Nunca me ha gustado la luna.
-Me pregunto qué te gusta.
Ella le dio un codazo.
-Me gusta el mar.
-A cualquiera le gusta el mar.
-Claro que no, mi madre odiaba el mar.
-¿Por?
-No sé, era odiosa, nada le gustaba.
-Ya vi a quien te pareces.
Le repitió el codazo con más fuerza.
-Ese sí es un insulto.
-¿No te agradaba tu madre?
-¿Agradarme? La odiaba, era una amargada, odiaba a todo ser vivo, me hacia la vida de cuadros siempre que podía, una vez me arranco un uña porque no estaba "suficientemente larga". A veces creo que estaba loca; -suspiro- quizás por eso me aterrorizaba tanto casarme. La gente me decía que antes de casarse era una chica dulce y alegre.
Bostezo. Empezaba a pestañear, lo cual era un poco raro porque ella siempre se iba a dormir hasta muy tarde.
-De todas las damas casadas que conocí, solo la madre de Gumilia era alegre… -volvió a bostezar.
-¿Desde cuándo la conocías? -una pregunta arriesgada, aquello estaba bastante reciente, pero dentro de lo poco, la conocía lo suficiente para saber que no había llorado aun la muerte de sus dos amigos, quería que Rin pudiera darse cuenta de que él también era un ser humano, no solo Kyle.
-Desde que tenía tres años, nuestros padres era amigos, o algo así, no recuerdo… la conocí, me pareció agradable… Gumiya no me agradaba al principio, después sí, aunque no tanto como ella… su madre era una gran persona, quizás por eso nunca se llevó bien con la mía… cuando yo tenía diez años, mi madre la de Gumilia se perdieron en el mar… una vez paso el luto obligatorio, el padre de Gumilia me pidió en matrimonio, y mi padre acepto… Los odie por eso… me parecía un falta terrible contra esa mujer… ese hombre quería que no casáramos cuando yo cumpliera los doce años, me aterraba la idea -bostezo de nuevo- Gumiya lo convenció de que no lo hiciera… Sabes… no olvídalo…
No pudiendo con el cansancio recargo la cabeza en el árbol que había detrás.
-Nee, Rin, ¿me odias por haberte llevado lejos?
-No, yo no te odio, ya lo dije… -hablaba tan bajo que casi no podía oírla- esa misma noche yo… desee una vida diferente… sabes, me siento un poco mareada…
-¿Estas bien?
-Odio que me pregunten eso…
-No hay otra forma de enterarse.
Bostezo otra vez e intento levantarse, pero tropezó y volvió a caer.
-Joder…
Dejo caer la cabeza sobre el hombro de Allen y quedo dormida.
-¡Rin! ¡Oye!
Parecía estar profundamente dormida.
El chico frunció el ceño y tomo delicadamente su mentón y lo acerco a su cara, no para besarla, si no para tratar de percibir el aroma que ya sabía que tendría.
-Mike -murmuro con rabia.
No era la primera vez que Mike drogaba a una chica con fines eróticos, pero se trataba de una chica que era parte de SU tripulación. Después lo arreglaría él mismo.
La cargo y la llevo adentro del castillo, usando otro camino, no quería causar ningún escándalo.
-¿Dónde se habían metido ustedes dos? -Luka se acercó con una pícara sonrisa, que se desvaneció al ver a la rubia inconsciente en brazos del capitán.
Su mirada se encendió y él tuvo la certeza de que de haber tenido a Katze no habría dudado en atravesarlo con ella.
-¡Y-yo no lo hice nada! -se apresuró a decir.
Kyle se acercó.
-Entonces ¿solo está dormida?
Allen miro directamente a Mike que los miraba serio.
-Oye, estaré toda la noche frente a su puerta si hace falta.
El peliblanco sonrió.
-Vale.
La princesa Maika -la gemela de Mike-, incomoda, guío a los chicos a sus habitaciones.
Allen la dejo suavemente sobre las sabanas. La observo un momento y salió de nuevo.
Luka estaba más preocupada por sacar a Len y a su hermano de allí, pero Kyle se fijo en cada uno de los detalles de Allen con Rilliane, desde haberla dejado con tanta delicadeza sobre la cama, hasta las miradas que no podía clasificar entre dulzura y empatía.
-Váyanse de aquí, intentare despertarla para que se cambie.
Ellos obedecieron. Una vez cerrada la puerta, Len se recargo en ella.
-¿Realmente no piensas moverte de allí?
-No, ya conoces a Mike.
-¿Qué le paso? Tiene la falda del vestido cubierta de lodo.
Él sonrió culpablemente.
-Que infantil eres.
-Eso dijo ella.
Adentro Luka intento en vano despertarla suavemente, no tuvo más que zarandearla bruscamente, pero eso tampoco funciono. Ella suspiro y abrió la puerta, haciendo al rubio casi caer.
Ignorando el hecho por completo, se dirigió a él como si nada.
-No puedo despertarla, me quedare a dormir con ella y la arreglare en la mañana, así que ninguno de ustedes tiene que quedarse frente a la puerta, váyanse -cerro la puerta en sus caras.
-Típico de ella.
Ambos se fueron, el rubio meditando lo que había aprendido de ella esa noche.
.
.
.
N/A:
LyLi:
Nea K-chan
One girl
Kirara213
El próximo ic va dedicado a ustedes tres y eso no esta a discusión, Raven.
Raven: estoy completamente de acuerdo.
LyLi: eso, eso.
Raven: Seeee! Espero que quienes sigan leyendo estén conscientes del primer letrero, mi gente, al fi que LyLi tenía razón, este es mi fic, yo empecé a escribir fic porque no encontraba ninguno que me pareciera lo bastante romántico y dramático como a mi me gustan, yo escribo para mí y quien lo disfrute genial, bienvenido, quien no, bueno hay más fics que leer.
LyLi: cásate conmigo!
Raven: ok!
LyLi: de verdad?!
Raven: Claro que no perra psicópata.
LyLi: perra caga-corazones.
Raven: Jodete. En fin, eso era todo lo que quería decirles de importante y saben jeje el personaje de Kyle lo hice sin darme cuenta parecido a mi hermano xD
LyLi: me gusto el cap.
Raven: noooo me digas! En fin no hay mucho que decir así que respondemos reviews:
REVIEWS:
(LyLi no responderá porque no queremos que se vuelva a armar la encarnizada batalla de la otra vez)
BatyLove: para ti el gore estuvo bien? Para mi no, pero muchas gracias! Que tal este cap? CURSIEEEE sabes que amo el romance! No pensaba matar ni a gumi ni a gumiya, pero igual lo hice xD
Dianis Mar: jaja gracias, todos alabemos a LyLi, bueno ni LyLi ni yo tenemos watpad :P xc xDDD
Nea K-chan: Arriba LyLi! Tiene un genio peor que el mío, pero ya te hizo una de sus favoritas XD felicidades! Créeme es más difícil de lo que parece ser su consentida!que tal el cap? Romance is comming!
Ayami Ainsworth: y ahora pegaste algún grito fangirl? También eres rubia? LyLi es rubia, yo soy castaña xDD
One Girl: ya va saliendo! Descanso de las muertes? Lo que te falta mija! Etto dejare que Lyli responda, y felicidades , te has vuelto una de sus consentidas: LyLi: pues si tu si comprendes, pero Raven y yo vamos a hacer las cosas como se nos de la regalada gana, en nuestra familia no nos educaron para obedecer a nadie que no sea tu padre o tu madre.
SarEma29: te gusto el cap? Que tal el romance? xDD hare honor a mi apodo de perra-caga-corazones los hare vomitar arcoíris! Ok no, pero espero que te haya gustado.
Sorayahikarine: si, bueno, tu mantén a anto en su lugar y yo a LyLi en el suyo o causaran la tercera guerra mundial. Lo siento, pero eso no esta en la bandeja de opciones, seguiré siendo igual de cursi y de dramática xDD
Kirara213: sipo, tu también te volviste una de las consentidas de LyLi, y gracias en serio, es grato saber que alguien esta aquí porque le gusta como escribo yo en realidad, espero que te haya gustado el cap.
Zatsune Ann: te extrañaba! Yo igual amo a LyLi, y bueno tu siempre has sido su mayor consentida xDDD
Matta nee~
