¿pero qué demonios hice? No conozco bien a Inuyasha como para ir besándolo en la primera cita, ahora pensara que soy una cualquiera, y sesshomaru, él parece que odia a su hermano, y yo lo besé, en la primera cita, nooo me hubiera evitado todo esto si hubiera salido con esa otra mujerzuela, y otra vez estoy pensando idioteces, debo calmarme y dormir, tal vez la almohada me de algunas ideas, al fin y al cabo es la mejor consejera, o eso dicen.

Pero no pude, no pude dormir, soñaba y soñaba siempre la misma pesadilla, una donde era feliz con Inuyasha, pero luego aparecía sesshomaru y me miraba con decepción y reproche, para luego darme la espalda y empezar a caminar lentamente, yo soltaba a Inuyasha y corría para intentar alcanzar a Sesshomaru, pero nunca lo lograba y al mirar a Inuyasha él solo se reía a carcajadas, no sé si de mí o de la situación, pero entonces yo corría y corría y cuando estiraba la mano para tocar a sesshomaru, justo en ese momento despertaba, siempre era así, era como si un tipo de remordimiento me estuviera atravesando el corazón, y no sé porque, no sé porque me siento tan culpable la verdad que no lo sé.

En la mañana me arregle y me dirigí al trabajo con mis grandes ojeras producto de un no buen dormir, y al llegar Sesshomaru aún estaba dormido, lo noté porque no estaba en el taller, tal vez anoche salió con alguna chica, tal vez decidió acompañarla, tal vez dormir un rato mas con ella, tal vez quiera algo serio con ella, tal vez está enamorado, tal vez, tal vez… y por alguna razón sentí un enorme ardor en mi corazón, latía a una gran velocidad y mis lagrimas amenazaban con salir, no sé porque, quizás producto del insomnio pero no me gustaba para nada esta sensación.

Camine directo a la habitación de sesshomaru para ver si algo extraño pasaba, solo curiosidad, y al asomarme, ahí estaba sesshomaru durmiendo totalmente solo, parecía un ángel, la escena más hermosa y espectacular que alguien pudiera ver, nunca lo había visto dormir, así que me acerque y lo detalle un momento más, cuando de repente

-sabes que ver a las personas mientras duermen el ligeramente extraño, pervertido más bien- dijo sin abrir sus ojos, yo casi muero de un infarto

-yo, yo no sabía- empecé a titubear

-tranquila Kagome, respira, respira- empezó a decir mientras inhalaba y exhalaba. Yo estaba tan alterada que no tuve más opción que intentar respirar para al menos sobrevivir

-¿ya estás bien?- continuo sesshomaru una vez me vio más calmada

-eh, yo si- termine también calmada

-si sabes, si quieres verme dormir, puedes dormir conmigo, no veo ningún problema- dijo mientras se recostaba en la cama

-pero apuesto a que prefieres hacerlo mejor con Inuyasha- escupió en palabras

-¿de qué rayos estás hablando?- dije molesta

-que por lo que veo, no pasaste buena noche, ¿te divertiste con Inuyasha?, apuesto a que soy mejor que él en la cama- contesto mordazmente mientras se paraba de la cama y me miraba como casi retándome.

Hubo un pequeño silencio y después el fuerte sonido de una cachetada, por fin mis lagrimas empezaron a fluir de mi rostro y corrí, corrí como nunca lo había hecho en toda mi vida, Salí de la casa y seguí corriendo hasta llegar a un parque que nunca había visto, tenía un hermoso estanque y una banca, me senté y seguí llorando, nunca en mi vida me había sentido tan humillada, así que llore y llore para intentar sacar este dolor en mi alma, pero parecía que no funcionaba, al contrario, era como si con cada lagrima mi corazón se desmoronara lentamente, pero cuando sentí como me abrazaban delicadamente me sentí libre, me sentí protegida, me sentí… querida.