Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews, DaniCalifornia030, Green y Nani Walker. saludos! :3
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Capitulo 12
Lo que pasó en la playa (I)
Castiel sonrió ante la reacción de su Nekomimi cuando llegaron al mar, el menor observaba embelesado el lugar y estuvo jugando unos segundos a perseguir el agua cuando las olas se recogían y luego corría para que no lo tocara. El moreno sonrió tomando su mano.
-¿Quieres bañarte Dean?
-Me da miedo, Cas…- admitió bajito.
-Entraremos juntos y nada malo te pasará conmigo.
-Sí…
-Vamos a ponernos los bañadores.
-¿Van a entrar?- preguntó Balthazar- Ya es de noche y se pueden resfriar.
-Solo un ratito, mi Neko quiere bañarse.
-¿Qué les parece si hacemos una fogata? Así no se resfriaran y podemos quedarnos un momento disfrutando de esto.
-Excelente idea, Gabe- dijo Lucifer- Traeré unas cervezas para animar la fiesta.
Castiel llevó su bolso y el de Dean hasta una de las habitaciones, la cabaña solo contaba con cuatro cuartos, así que Gabe y Sammy compartirían uno, y el otro lo compartiría él con Dean. Dejaron las cosas en el suelo y luego sacó los bañadores para colocarse el suyo, al igual que el Nekomimi y tomó unas toallas.
-¿Estás listo, Neko?
-Sí Cas.
El escritor lo llevó hasta la orilla de la playa y ambos caminaron hasta que el agua les llegó a las rodillas. Las olas chocaban suavemente contra sus piernas. Dean se arrodilló para disfrutar del agua y miró a Castiel, éste esbozó una sonrisa.
-¿Quieres ir más adentro y nadamos un poco?
-Yo… no sé nadar- admitió apenado.
-Entonces sostente de mí y yo nos mantendré a flote.
-Cas…
-Confía en mí, Neko.
El rubio asintió y ambos se levantaron para ir más adentro. El agua les llegó hasta el cuello y Dean se aferró a él con fuerza. Castiel sonrió.
-Tranquilo gatito, yo estoy aquí y nada te pasará- el menor se relajó un poco- Abre tus ojos, bonito- el Nekomimi obedeció- ¿Te gusta?
-Sí… aunque me da un poco de miedo.
-No tienes que preocuparte, Neko, esta playa es muy tranquila, además me tienes a mí y nada malo te pasará.
Ambos estuvieron en el agua durante quince minutos. Castiel estaba muy complacido con toda la confianza que le depositaba el Nekomimi y le prometió que mañana le enseñaría a nadar. Los dos salieron del agua para ir con los demás y Balthazar les pasó una toalla para luego colocarle una a Dean y le frotó los brazos secándolo.
-¿Tienes frio, gatito?
-Un poco, el agua es increíble- dijo emocionado y el moreno se rio.
-Me alegra que te gustara el lugar, Neko, mañana estaremos más tiempo y jugaremos con la pelota.
-Sí.
-Pensé que a los gatos no les gustaba el agua- dijo Gabe curioso.
-El pequeño aceptó entrar con la compañía de Cassie- respondió el mayor de los hermanos sonriendo pícaramente.
-No me molestes Balthy.
-Yo me encargo de este chico- Lucifer lo jaló para que se sentara a su lado y lo abrazó por la cintura- Pórtate bien, mi Balthy.
-Lucy…
-Ese es mi chico, te verías lindo con unas orejitas de gatito o perrito.
-¿Ustedes están juntos?- preguntó Dean curioso y el mayor se sonrojo al máximo mientras que Lucifer se rio.
-Todavía no, pequeño pero muy pronto caerá ante mis encantos.
-No te creas tanto, idiota.
El rubio sonrió y luego fue al interior de la casa para cambiarse de ropa. Bajó las escaleras con cierta prisa cuando se topó de frente con Sam. Éste le gruñó y Dean bajó la vista, tenía la intención de marcharse de ahí pero el Inumimi lo tomó por la muñeca y lo empujó contra la pared.
-Sam…
-No entiendo por qué Cas está empeñado en conservar algo como tú, solo traes mala suerte y muerte.
-Yo…
-No voy a repetírtelo dos veces, quiero que te largues de aquí y no regreses.
-Pero… Cas…
-¡Pero nada! Quiero que te largues- Dean intentó liberarse pero el Inumimi se lo impidió y comenzaron un forcejeo- ¡Quiero que te vayas! ¡Te detesto! ¡Los Nekomimi negros no deberían existir!
Dean forcejeó más fuerte y terminó empujando al Inumimi a un lado, provocando que cayera al suelo. El menor lo miró con odio y se le fue encima para golpearlo. El rubio intentaba apartarlo pero Sam no cedía y le golpeó la cabeza contra el suelo. El Nekomimi se giró aturdido, logrando quitárselo de encima y fue hasta las escaleras pero en el cuarto escalón, el menor lo tomó por la muñeca y lo jaló con fuerza. Ambos cayeron estruendosamente al suelo y Dean solo atinó a cubrirse la cabeza con las manos mientras el Inumimi lo golpeaba.
-¡Basta!- gritó una voz que reconoció como la de Castiel.
El Nekomimi se mantuvo en el suelo hasta que alguien lo levantó por los brazos y miró al escritor, éste lo abrazó con fuerza.
-¿Qué ocurrió?- preguntó Gabriel abrazando a su pareja.
-¡Él comenzó!- gritó el Inumimi enojado- Él me pegó primero, yo solo me defendí.
-No te creo- dijo Castiel- Dinos la verdad, Sam, dudo que haya sido Dean quien comenzó la pelea.
-¡Él fue!- gritó enojado antes de marcharse a su habitación.
-Lo siento mucho, Dean- se disculpó Gabriel acariciando su cabello- ¿Estás bien?
-Sí…
-Por favor perdónalo… Sammy no es violento… de verdad lo siento mucho.
Gabriel fue al segundo piso. Castiel, Balthazar y Lucifer lo llevaron hasta la cocina. El moreno lo revisó para asegurarse que estuviera bien y se quedó mirando el moretón en su antebrazo.
-Dean…
-Estoy bien, Cas… no duele…
-Lo siento mucho… Sam no debió lastimarte de esa forma… no volverá a suceder, lo prometo- se disculpó el escritor.
-Ten pequeño-Balthazar le colocó hielo en el moretón- No puedo creer que el cachorrito esté actuando así…
-Es mi culpa… no debí venir con ustedes… lo siento mucho- dijo el Nekomimi con los ojos llorosos- Perdóname Cas… no quería causar problemas…
-No Dean, no has hecho nada malo, bonito, no es tu culpa.
El moreno lo abrazó con fuerza para intentar confortarlo y luego lo llevó al cuarto para que descasara.
A la mañana siguiente, Dean decidió levantarse más temprano para desayunar antes que los demás. Decidió ir a dar una vuelta por los alrededores pero cuando fue por el pasillo que llevaba de la cocina a la entrada, Sam venía en compañía de Gabriel, el Inumimi le gruñó y al pasar a su lado, le dio un empujón.
-Sam- lo regañó Gabriel serio pero el castaño se marchó a la cocina- ¿Estás bien, Dean?
-Sí…- respondió bajando la mirada.
-Por favor perdónalo, te prometo que no se volverá a repetir lo de ayer… de verdad lo siento, Dean.
-No te preocupes, Gabe… no pasa nada.
-Vamos a desayunar, Balthy, Lucy y Cas deben estar por bajar.
-Ya comí… voy a ir a dar una vuelta por los alrededores… permiso.
Dean se marchó rápidamente de la cabaña y se fue caminando por la arena mientras miraba el suelo. Entendía perfectamente la actitud de Sam contra él y no lo culpaba por nada, ni siquiera estaba enojado ya que creía merecerlo. Estuvo dando vueltas y decidió que no regresaría a la cabaña hasta la hora de la cena, así no incomodaría a Sam con su presencia, ni causaría más peleas ni tensiones entre los demás.
