¡Hola!, ¿todavía hay alguien ahí?... Perdón por haber tardado tanto en actualizar pero he tenido muchas tareas y compromisos. Les agradezco por su paciencia y sus comentarios, gracias a ustedes sigo escribiendo en fanfiction. MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS DEL CAPÍTULO ANTERIOR :)


Otra amenaza

Miércoles 13 de Julio de 2011

Bella Swan pasó toda la noche dando vueltas por la cama fallando miserablemente en conciliar el sueño. Sus pensamientos inevitablemente revoloteaban hacia el recuerdo de los labios de Edward sobre los suyos.

Por más que intentaba pensar en cualquier otra cosa Isabella seguía sintiendo las molestas mariposas en su estomago, aunque estaba segura de que se sentía más como un enjambre de abejas enfadadas.

Para Bella ese beso había sido lo más maravilloso que había sentido alguna vez, estar enamorada de su mejor amigo era asombroso, no tenía que preocuparse por descubrir a la persona que la hacía sentir una corriente eléctrica recorriendo su cuerpo cada vez que la tocaba y ahora por fin ella sabía que Edward también la veía más que como amiga.

El asunto era que Bella no tenía idea de en que página estaba Edward, después del beso ninguno había comentado nada al respecto, lo cual frustraba a la joven cada vez más y en su creciente impotencia pateaba las cobijas y golpeaba la almohada, pero se contuvo de gritar contra ella porque sabía que despertaría a Seth.

Cuando regresaron al departamento Edward estuvo empeñado en ejercer de centinela durmiendo en el sofá frente a la puerta, Seth dormía en el piso del cuarto de Edward en la improvisada cama de cobijas que Bella había hecho para él.

Bella logró quedarse dormida una hora antes de que amaneciera. Así que con la cabeza bajo las cobijas y los parpados cerrados dejó salir un bufido de exasperación, escucho voces y pasos provenientes de la cocina, le dolía la cabeza y se sentía exhausta, pateo las cobijas una vez más, maldiciendo internamente y se metió a bañar. En la cocina Seth y Edward desayunaban escuchando la televisión desde la sala.

—¿Iremos a casa del señor Cayo? —Preguntó Seth con la boca llena de sandía.

—Sí, pero no digas nada que él pudiera malinterpretar.

—¿Cómo qué?

—Que lo acuses de la desaparición de tu hermana, por ejemplo. —Dijo Edward seriamente.

—No… ¿pero tú crees que él lo hizo?

—¿Qué cosa?

—Matar a Marco, desaparecer a Carlisle y a Charlie, ¡secuestrar a mi hermana!

—¿Quién dice que todo lo hizo la misma persona?

—Nada tiene que ver una cosa con la otra. —Anunció Seth sarcásticamente rodando los ojos.

Bella entró a la cocina ya arreglada pero acomodo los brazos sobre el desayunador y recargo la cabeza cerrando los ojos.

—¿No te sientes bien? —Le preguntó Edward en voz baja pasando una mano por el húmedo cabello de Bella, provocando que se estremeciera pero luego sonrió satisfecha.

—Me faltaron horas de sueño, eso es todo. —Respondió.

Edward conocía a Bella demasiado bien para adivinar porque no había dormido. El celular de Seth sonó en la otra habitación y se dirigió a buscarlo. Edward se inclinó hacia Bella y con sus labios rosando su cabello le susurró al oído.

—Hablaremos de eso luego, ¿está bien?

Bella ladeo la cabeza para verlo a los ojos con mil preguntas asomándose en ellos.

—Pronto, lo prometo. —Contestó él.

Edward ayudó a Bella a ponerse de pie, colocó una mano en su cintura y la otra en su espalda acercándola a él. Bella no podía despegar la vista de sus deslumbrantes ojos verdes y la recorrió un escalofrío cuando la besó.

Magnificas sensaciones cada una distinta a la otra estallaron dentro de Bella. Este beso fue intenso, mucho más complejo, tantos sentimientos expresados en ese único gesto, el beso fue dulce, cariñoso aún así ardiente y adictivo. Ese beso parecía no tener fin, sin embargo ninguno de los dos parecía tener suficiente.

Gracias al cielo que Edward estaba sosteniéndola o Bella se hubiera desplomado. Ella no pudo resistirse a pasar sus manos por el despeinado cabello cobrizo de él, acercándolo más negándose a romper el contacto.

Finalmente Edward separó sus labios de los de Bella y recargó su frente contra la suya para ese momento ambos luchaban por aire.

—Te quiero. —Susurró él y ella esbozo una tímida sonrisa.

Ambos oyeron al mismo tiempo como Seth se aproximaba y se separaron renuentemente, Bella dejo salir un suspiro y Edward se dispuso a llevar los platos al fregadero. Pronto repararon en la taciturna actitud de Seth, algo sumamente extraño en él.

—¿Qué pasa Seth? —Inquirió Bella.

Seth deslizo el celular de su lado de la mesa hasta donde estaba Bella, Edward leyó el mensaje asomándose por detrás de su hombro.

Si quieres a tu hermanita recuperar

Asegúrate de que Cullen no se acerque más

Y en silencio te debes quedar

Recuerda que yo sé dónde estás

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Mientras tanto en la estación de policía una reunión de lo más destacados policías tenía lugar.

Jonathan Miller bebía sorbos de café con los ojos entrecerrados dirigiendo su atención al piso a cuadros bicolores.

—Repitámoslo otra vez. —Sugirió Gabriela. —Charlie se llevó a Mary Brandon el día siguiente del asesinato de Marco.

—Y al mismo tiempo Carlisle provocó el rumor de que Renata Vulturi había sufrido un grave accidente. —Corroboró Kevin.

—Es obvio que Charlie lo planeó todo, él y Frank llevan siendo compañeros casi seis meses, seguramente sabía que ella es su novia, desasiéndose de Frank podría sacar a Brandon de la celda. —Razonó Emmett.

—Y analizando los estudios que se le hicieron al cuerpo de Marco sabemos que padecía una intoxicación crónica. —Les recordó Susan.

—Una persona se ocupaba de poner arsénico en el agua del viejo Vulturi regularmente. —Conjeturó sombríamente Luis.

La estación de policía estaba casi desierta, la mayoría de los policías estaban registrando la ciudad de arriba abajo en busca de Leah Clearwater.

—Y no olvidemos las fastidiosas rimitas. —Comentó despectivamente Miller.

—¿Alguna novedad? —Gabi alzó las cejas sorprendida.

—Amenazaron al chico Clearwater. —Le respondió Emmett molesto.

—Pensemos, no puede ser tan difícil. —Kevin intentó animarlos. —¿A quién le gusta escribir poesía? y ¿Quién tenía acceso a las bebidas del viejo Vulturi?

—Tenía que saber de medicina, ¿cómo más se le ocurriría un envenenamiento así? El arsénico no tiene saber y además ¡que paciencia para adulterar el agua cada día! —Aseguró Luis.

—Alguien con exceso de tiempo y nada mejor que hacer. —Gabi se encogió de hombros.

—¿Quién tiene los papeles de Brandon? —Les preguntó el policía Cullen.

Susan deslizó un folder beige sobre el escritorio hasta el lugar de Emmett.

—Mary Alice Brandon, 19 años de edad, padres fallecidos, hermana de Cynthia Brandon, sus parientes demuestran padecer de diversos problemas psicológicos…

.

La tensión se sentía en el aire, Rosalie había evitado a toda costa salir de la recamara de Jasper, no porque fuera una cobarde pero la forma en que Alice la observaba era un tanto perturbante, la periodista no entendía como podía odiarla la novia de su hermano sin siquiera conocerla, aunque Jasper juraba y perjuraba que no era su novia sin embargo Rosalie estaba convencida de que había algo entre los dos.

La noche anterior Jasper en compañía de Alice y Cynthia fue a recoger a Rosalie a su departamento, Emmett se ponía cada vez más paranoico como todo el mundo en Seattle, pero siendo honesta Rose estaba aliviada de no pasar la noche sola, la desaparición de Leah Clearwater la había afectado más de lo que se atrevería a admitir a cualquiera o incluso a si misma.

Durante todo el camino desde el departamento de Rosalie hasta el de Jasper los cuatro no habían cruzado palabra, Rose estaba que se comía las uñas por preguntarle a Jasper porque no dejo a Alice y a Cynthia en el departamento, pero no había tenido ocasión, cuando llegaron Jasper estuvo un buen rato hablando por teléfono con Emmett, Cynthia jugaba con sus muñecas en la sala y Alice la vigilaba con un halcón, Rosalie se encerró en el cuarto de Jasper y él no había acudido ahí más que para ofrecerle de comer.

Sobre todo el piso del cuarto de Jasper estaban esparcidas las notas, recortes, fotografías y demás cosas que Rosalie tenía sobre el caso de Marco Vulturi.

—Esto es imposible. —Musitó, mordisqueando la tapa del lapicero.

Del otro lado de la puerta, en la sala del departamento Alice y Jasper conversaban en susurros.

—¿Cynthia sigue haciendo preguntas? —Inquirió el psicólogo.

—Sólo sobre el relicario de mamá, lo perdí en el entierro. —Respondió melancólica.

—Te advertí que sería peligroso, Emmett te vio. —Le recriminó preocupado.

—Pero no me reconoció. —Contestó desafiante, en todas las discusiones que habían tenido Alice salía ganando.

—No puedo creer todo lo que está pasando y es culpa de mi padre y su esposa. —Dijo con rencor.

—Vamos Alice, no sabes si él mandó matar a Marco.

—¿Quién más si no?


Respuestas de reviews del capítulo anterior:

Irina: Sé que tardé, pero justo lo que pediste, más sobre Edward y Bella :) Soy feliz de que te agrade mi fic. Estaré esperando tu review.

marianita v: Me hace MUY feliz ver tu review y saber que una persona más lee mi historia :D Lamento haberte hecho esperar, ojala te haya gustado este capítulo y esperaré ansiosa que me escribas :)

valeri maza ramal: Y por fin puedo responderte y actualizar jaja, por supuesto, aún quedan les quedan muchas cosas por hacer a Charlie y a Carlisle. En este capítulo vuelven las rimas, también te quiero mucho, tus comentarios siempre me dan muchos ánimos. Esperaré por tu review :)


¡Gracias por leer!

Review = Autora Feliz :D = Capítulo nuevo

Itzi