Dislaimer: todo lo reconocible no es mío, sólo los cojo para disfrutar mezclando

Natiiiiii y kritias os echo de menos..¿donde andais?

Gracias a Fran Ktrin Black, Nagi w, linfocito por sus bellos comentarios, me alegrasteis el día.

Dedicado a todos los que les gusta más Bones que Harry Potter, éste capítulo tiene dos capítulos de la serie, valga la redundancia, el de "el profe guay" y el último en que aparece Zack.

Espero que os guste y por favor, comentar. A vosotros no os cuesta nada y a mi me alegrais el día, sólo es darle al botón review. Ahora, a leer:


El lunes llegó y con ello las clases y el primer experimento. Lo primero que verían es que pasaba si no hacían nada, el mejor para ello era Zack pues tuvo una infancia feliz, con su enorme familia. Y todos esperaban que con eso fuera suficiente ¿Lo sería? ¿Qué pasaría si no lo es?

Harry, aunque desconocía el por qué, de alguna manera sabía que debía estar con la persona que se metiera en sus pensamientos al salir, y no dejarla al menos un buen rato. Tanto Remus como Severus y Sirius intentaron convencerlo pero él contestó:

-Sé que tengo que estar aquí, no entraré, pero tengo que estar con él cuando salga.

-¿Por qué?- le preguntó Brenan curiosa.

-No lo sé.- dijo el niño apenado, aunque añadió- sé que tengo que estar con el que salga de mis pensamientos porque son míos. Y que sino algo malo sucederá.

-Tiene razón- apoyó Luna por detrás- Los indicios están ahí, si no queréis que todo se eche a perder tenéis que dejarle hacer.

-¿Tanto así? – le preguntó su padre.

-¿No lo ves?- preguntó ella a su vez.

-Veo que es importante que esté, aunque no pensé que era obligatorio.- contestó sencillamente- queríamos evitarte el mal rato, Harry.

-Lo sé, pero es inenevisivotble- dijo él intentando decir la palabra en cuestión

-Inevitable Harry- le ayudó su padrino.

-Eso, inevitable – sonrió orgulloso Harry, le gustaba aprender palabras difíciles, se sentía que era mucho más listo.

Así que de una forma trágica, hasta cierto punto, Harry junto con los adultos esperarían a que Zack saliera. Bueno, todos los adultos no, Ángela y Sweets se fueron a jugar con el resto de los pequeños, pues alguien tendría que entretenerlos.

¿Cuál sería el peor miedo de Zack? Nadie lo sabía y por ello estaban preocupados. Muy preocupados. Al lado del pensadero habían puesto una cama, pues no sabían si vendría tranquilo o nervioso y tendrían que darle un calmante. ¿Qué pasaría? La respuesta la tendrían cuando Zack saliera de los pensamientos, pero primero, tendría que entrar.

-No pasa nada- le dijo Harry- voy a estar contigo.

-Gracias renacuajo- le dijo en tono cariñoso- voy a entrar.

Y cogiendo aire entró. Todos estuvieron esperando, y esperando. El tiempo se les hacía eterno, tenían miedo, algunos más que otros. Harry estaba muy nervioso, eso que le pidieran experimentar le sonó a algo muy peligroso, y así era. Nadie sabía lo que habría a la vuelta, y esa inseguridad no era normal en ellos.

Al cabo de unas tres horas Zack salió mortalmente pálido y se desmayó. "¿Qué había pasado?" se preguntaban todos. Sirius les indicó que le tumbaran y cuando fue a inspeccionarlo Lovengood le paró.

-Por esto necesitabas estar aquí, Harry- le dijo al niño- tienes que tumbarte con él y cuidarle hasta que despierte. ¿Podrás hacerlo?

-Claro que si- contestó el niño orgulloso.

-Puedes leerle un cuento, dormir o simplemente abrazarle, pero tienes que estar con él.- le siguió explicando el lunático.

-Pero está lleno de magia negra- se preocupó Jack- ¿Harry lo soportará?

-Es el único- contestó tristemente Sirius- todos los magos estuvimos en contacto con la magia negra, pero esta es demasiado, y Harry la conoce, es el único que podrá controlarla.

-Pobre. – dijo Brenan

-Lo sentimos- le dijo Remus mientras le abrazaba- jamás querríamos hacerte esto. Lo sabes ¿verdad?

-Pero es bueno- contestó el niño animándoles- eso significa que vais a saber que hacer para que no siga haciendo daño, y menos cuando los vea yo.

-Por supuesto- contestó Severus. – Voy a hacer unas pruebas y después te acuestas con él.

-Vale.- contestó el niño

Incluso los científicos podían ver una sombra negra que se movía alrededor del miembro más joven del laboratorio. Esa sombra era analizada con sumo cuidado por los magos que estaban especializados en ello, mientras unas plumas y unos pergaminos no dejaban de anotar cosas en el aire, los resultados de la investigación. No dirían nada mientras no mejorara mucho, pero iban a tener que esperar.

-Creo que va a pasar una semana dormido- indicó Sirius mirando a Severus, que era especialista en estas cosas.

-Aproximadamente- aprobó el pocionista- excepto que venza sus miedos antes. ¿Quién sabe? Quizás en tres días lo tengamos de vuelta. Aunque es poco probable.

-Harry no debes estar todo el tiempo a su lado- el lobo afloraba intentando proteger a su cachorro- Te dejaremos por el día, pero las comidas y la noche la pasas con nosotros.

-Pero- protestó el niño- no puede estar sólo. Estar sólo es malo, muy malo, es lo peor que puedes hacer.

- Bueno, hacemos una cosa... – dijo su padrino viendo la angustia del menor- en dos horas es la cena, así que te vienes con nosotros y vemos a ver como avanza...si se pone muy mal, no te separamos de él. ¿Te parece?

-Vale, pero no quiero que le hagan daño- acordó el niño ya más tranquilo. Él sabía, sabía que iban a sufrir mucho, pero que lo superarían, aunque para ello, el tendría que estar con la persona que se sometiera a sus recuerdos. Sólo podía ser él porque eran sus recuerdos. Aunque por lo que parecía alguien le había manipulado para que los viviera de la manera más horrible posible, y así tenerlo controlado, por lo que decía su nueva familia.

Así el niño se recostó y pudieron ver como le cantaba a Zack, querían estar todos con él pero se vieron interrumpidos por el sonido de dos teléfonos.

-Brenan- contestó la doctora

-Booth- contestó el agente del FBI casi inmediatamente.

Había un cuerpo, otro más a la larga lista de crímenes que investigaban, y esta semana había demasiados niños en el laboratorio.

-En cuanto vayáis a llegar me los llevo a dar un paseo por el museo y los alrededores –sugirió Remus- yo no esto en plantilla, así que no hay problema.

-Gracias- le contestó Cam sinceramente- no es bueno para ellos ver estas cosas.

-Estoy de acuerdo- asintió Booth. Mientras el y Brenan se iban a donde se encontraba el cadáver.

-Voy a necesitar un ayudante, Cam- le dijo la doctora a su jefa cuando se iba.

Cam se quedó pensando, había un programa de televisión científico para niños, que le habían pedido si podía colaborar, pero aunque sabía que el profesor que lo presentaba era doctor en diversas materias, también era de su conocimiento que a la doctora Brenan no le iba a hacer ninguna gracia que le semi-obligara a salir. Era una oportunidad perfecta, también podría utilizar a los más prestigiosos alumnos de la doctora, por supuesto, aunque esa idea le gustaba menos.

Cuando Bones llegó al laboratorio se encontró con el "profe guay" se puso furiosa, a ella ese tipo de personas que decían mucha palabrería la sacaban de quicio. No sabía porque Cam no había llamado a alguno de sus alumnos, cualquiera lo podría hacer mejor que ese estúpido personaje que ridiculizaba la ciencia.

Entre Cam, Hodgins, Sirius, Booth y Ángela, sobre todo entre estos tres últimos, consiguieron convencerla de que era una buena idea.

-Así los niños pueden ver que la ciencia es divertida.

- Si se hace un programa aquí podrán sentirse como niños normales.

-Mis futuros hijos podrán conocer la ciencia de su tía huesos.

Habían alegado los tres al corazoncito de la doctora hasta que accedió si ayudaba a resolver el caso en el que estaban.

Cuando llegó la hora del experimento, llamaron a los niños, puesto que lo hicieron con tablas de madera y globos como si fuera una guerra de dianas. Así les pidieron ayuda.

-¿Qué tal un tirachinas?- preguntó Parker

- Yo creo que una pelota fuerte- apuntó Teddy.

-¿Una flecha?-preguntó Draco, que ya estaba totalmente integrado. Por mucho que le dijera su padre, este mundo era mucho más divertido, además Dobby se veía hasta guapo. Lo que al niño le ponía muy contento.

- ¿Quizás garbanzos?- preguntó la única mujer del grupo.

Así, Hodgins fue preparando lo que los niños decían, mientras el profe guay era distraído por Cam y Ángela preguntándole cosas sobre su programa.

El experimento fue muy divertido, aunque los niños se apenaban de que Harry no pudiera estar, una pena. Les dijeron que estaba ayudando a Zack, pero no sabían cómo, sólo que era muy peligroso. Cuando descubrieron que era una bolsa de garbanzos, habas o similar, todos miraron a la chica sorprendidos.

-A veces pasa- dijo ella solamente.

Con eso los niños se volvieron a ir y los adultos retomaron el resto del caso, para que así el profe guay también pudiera participar. Todos se encontraban sorprendidos de que le hubieran roto las costillas con una bolsa de verduras, y aunque los garbanzos eran muy duros, patatas o habas eran más adecuadas.

Los niños entonces se pusieron a ver la película que vio Harry al llegar, estaban todos muy contentos de haber ayudado, pero también muy preocupados por su amiguito.

¿Qué pasaba por la mente de Zack Addy? ¿No os lo preguntáis? Pues yo sí, así que ya sabéis, nos vamos con Harry y Zack a la mente de este último.

Nos encontramos en una conferencia, allí vemos que alguien se acerca a Zack y le empieza a hablar de crear una sociedad mejor, éste, visto lo visto, está convencido de que sí que hay que cambiar las cosas.

Es curioso como todo cuadra, piensa Zack en su mente, las sociedades secretas existen y se debe hacer una supervivencia de los mejores, el populacho no importa, hay sacrificios que se deben hacer.

Poco a poco el desconocido convence a Zack de que los gorgomones son buenos, que simplemente quieren una sociedad mejor. Que el canibalismo está justificado puesto que cogen la fuerza de la gente que se comen.

Que el esqueleto de plata era un símbolo de la supremacía de la inteligencia sobre la ignorancia de la mayoría de la gente etc. Así hasta que le convenció.

Una vez convencido le pidió ayuda para sustituir unos huesos, le enseñó como veía la cámara a través de un juego de espejos y le hizo dudar de la inteligencia y sabiduría de sus colegas del Jeffersonian. Zack estaba perdido.

Harry intentaba ayudarlo pero aún no era tiempo, y por ello no conseguía nada.

Seguía viendo, entre lágrimas, como el caníbal le convencía para ayudarle, como Zack iba trasteando con las pruebas, como creaba una explosión que le dañaba ambas manos y acababa en el hospital antes de poder ayudar.

Lo primero que hizo fue integrar a la doctora con preguntas lógicas.

Y al final preguntó.

-Si es así y los demás no importan. ¿Por qué intentaste salvar a Hodgins?

Todo se descuadró en la mente de Zack, para él había cometido un crimen tremendo. Así el niño se le apareció, en su camilla y le dijo.

-¿Confías en mi?

-Por supuesto contestó el dañado por su sueño.

-¿Recuerdas como empezó todo?

-En unas conferencias.

-¿Estás seguro?

-No, en ¿tus recuerdos?

-Así es. – asintió el pequeño.

-Dijeron que mi mundo se volvería de cabeza.

-Este es tu peor miedo, que tu lógica te vuelva loco y mates.

-Es cierto, el defraudar a todos los que creen en mí.

-¿Lo podrás superar?- preguntó el niño- Sólo tienes que recordar que esto es un mal sueño.

-¿Nada de esto ocurrió?-preguntó al niño esperanzado.

-Piensa en algo bonito.- le dijo el niño

- No puedo- le contestó el mayor

- ¿Cuál es tu sitio favorito?- le preguntó de nuevo.

-La cabaña en las montañas

-¿Cómo es?

Tal como iba describiéndosela iba apareciendo a su alrededor, seguía herido, pero a su alrededor no había un hospital

-Mira a tu alrededor- dijo el pequeño

- Anda, si es la cabaña-contestó Zack

-Es un sueño, un mal sueño, nunca sucedió y no vas a dejar que suceda- le convencía el pequeño abrazándole muy fuerte

-Gracias Harry- le respondió Zack.

Con eso, Zack vio que sus manos se iban curando, hasta quedar nuevas y poco a poco se iban despertando. Cuando lo hicieron Zack abrazó muy fuerte a Harry y le dijo.

-Gracias, me has salvado.

-No fue nada- dijo el menor ruborizándose.

Nada más verles despertar, todos se arremolinaron alrededor suyo mientras veían llorar a Zack, algo sorprendente.

-Lo siento, lo siento- repetía éste continuamente.

-No pasa nada- le dijo Severus- ahora sabes cuál es tu miedo, puedes luchar contra él. Te ayudaremos si quieres, ahora cálmate, tranquilízate, estamos todos aquí y todo bien.

Poco a poco consiguieron tranquilizar al traumatizado científico, y separar al niño.

-Está bien-dijo el niño- sólo un poco asustado, son cosas que asustan.

El mayor asintió- dan mucho miedo, no quiero ser así.

-Pues si no quieres no lo vas a ser- respondió el niño sin dudar ni un segundo.

Al poco rato, una vez que todos se habían tranquilizado con un buen chocolate, como siempre, se acercó Cam y dijo:

-Brenan está dispuesta a salir en el programa.

-¿Qué programa?- preguntaron los dos que se habían perdido toda la diversión.

-El del profe guay.

-¿En serio?- preguntó Zack extrañado.

-Es muy divertido, e incentiva a ser científicos a los niños- contestó Ángela.

-Quiero verlo- dijo el pequeño.

-Yo no me lo pierdo- estuvo de acuerdo Zack.

Así Zack cogió al pequeño en brazos y todos se dirigieron a la plataforma donde había un montón más de niños, Harry, con una gorra se sentó al lado de sus amigos.

-Casi te lo pierdes- le susurró Parker.

-Va a ser divertido- le dijo Teddy- fue una pena que no estuvieras.

-Ayudar a superar el miedo es muy importante, eres valiente- eso fue Luna.

-Te echamos de menos- añadió Draco

-¿En serio?-dijo Harry mientras le miraba extrañado.

-Esta semana pasaron muuuuuchas cosas- le dijo alargando mucho la u

-Sip- dijeron es resto de los niños asintiendo con la cabeza.- Fue divertido.

-Los muggles son geniales- le dijo Draco al oído como si fuera un gran secreto- y los hombres lobo también. – shhh

El niño le miró de nuevo y sonrió, sus amigos le devolvieron su osito y todos vieron el divertido programa donde vieron a Bones vestida de esqueleto, menudas risas.

Así que con esto se acabó una ajetreada semana, en la que Sweets y Severus habían compartido las guardias a Harry y Zack gracias a las hábiles insinuaciones de Remus. Draco, había dejado de lado su petulancia y altanería y jugaba con los demás como un niño más. Y todos, absolutamente todos, estuvieron preocupadísimos por las dos personas en trance.

Por todo eso, los adultos decidieron esperar, puesto que éticamente no podían poner a Harry en ese estado semana sí y semana también, ya que sería muy peligroso. Así que decidieron averiguar más cosas mientras esperaban una semana más antes de hacer la siguiente inmersión.

Costaron tres días antes de que Zack pudiera hablar de lo sucedido y aún así le costó muchísimo, sólo el cariño que profesaba a todos y las ganas de enmendar un daño aún no producido le ayudaron a conseguir soltar todo lo que se le trabaja en su alma.

Si eso pasaba a alguien con una infancia feliz, ¿qué les pasará al resto? Aunque consigan disminuir la afectación de la magia negra, el resto no había tenido infancias lo que se dice agradables, iba a ser un problema. Ese era el pensamiento general, pero dejaremos ese problema para más adelante. ¿Quién sabe? A lo mejor no es tan malo.