Bueno, despues de un par de dias libres os dejo el ``penultimo´´ capi. No se como catalogarlo sin dar ningun Spoiler, asi que si lo vais a leer tendreis que tener la mente muy abierta por que no es para todos los publicos. No se si me entendeis XDDD. Pero tranqui, no contiene lenguaje soez ni nada vulgar. Espero que os guste. ;)

Llegando a la habitación de Elena, Damon se para en seco apoyando su cabeza en el umbral de la puerta dejando libre la mano de ella para que pueda abrirla.

- ¿ Quieres pasar?- le pregunta con poquito avergonzada por todo lo que conlleva esa pregunta.

- ¿ Tu quieres que pase?- el le devuelve cortes mente la pregunta, todo ello sin quitarle ojo encima.

- Si - responde dibujando una leve sonrisa.

- Supongo que seria un imbécil si no aceptara la proposición de una chica preciosa.- dice en tono burlón para relajar el ambiente . Le encantaba hacerla reír.

- Supongo que si.- le contesta ella impacientada por que no para de mirarla y no entra en la habitación.

Damon sigue observándola, pensando en que hacer. Le esta pidiendo que entre, que se quede con ella y no para de imaginarse todo lo que harían en esa habitación. Antes no se lo hubiera pensado dos veces pero ha llegado el momento y ahora no sabe si seria todo aquello lo correcto. Lo ultimo que quiere es que pase algo entre los dos, luego Elena se arrepienta y se de cuenta de que al que quiere es al hermano. Ahora el que tenia un miedo increíble era el.

- Creo que me iré a mi habitación, a sido un día muy largo con el viaje y todo eso. Estoy cansado. Hablaremos mañana, buenas noches Elena.- le da un tierno beso en la mejilla y comienza a caminar para su habitación.

Ella se queda pasmada por la despedida y se queda mirándolo como se va por el pasillo. Y sin pensarselo dos veces y con furia contenida, Elena corre a velocidad vampirica para ponerse delante de el, lo cual el chico pega un brinco del asombro al verla allí de repente.

- ¿ Que crees que estas haciendo?- le pregunta muy enfadada por su rechazo.

El sigue estupefacto por la velocidad de ella y sigue sin entender como a venido tan rápido hacia el.

- Me dices que me quieres y luego ¿ que?, ¿ te vas? ¿ que es lo que quieres de mi?- comienza a alzar la voz.

- Elena...-

- No, Damon, vete a la mierda.-

Ahora es ella quien se aleja como alma que lleva el diablo y va a paso rápido para su habitación. Damon que no sabe como llevar este tipo de situaciones por que nunca se había visto envuelto en nada parecido, suspira hondo y va tras ella. Cuando la alcanza ,frente a su puerta a punto de entrar ,la coge por el brazo obligandola a darse la vuelta y sin mediar mas una palabra la besa como su vida dependiera de ello. Elena ante el impactante y sorprendente acto del chico no puede hacer otra cosa que corresponderle. Todo ese enfado desapareció cuando sus labios se tocaron.

Ya no existía nada mas que ellos dos. Besándose, peleando por quien puede tocarse mas. Sin poder evitarlo Damon pega a Elena contra la puerta lo que hace que esta se abra y ambos caigan para el interior de la habitación. El lanza una patada para cerrarla pero sin dejar de besar a Elena.

Ella mientras se entretiene agarrando su pelo y pasando una de sus manos por su torso. Aprovecha para intentar quitarle la camisa pero algo que hay en el suelo los interrumpe haciéndolos caer. La maleta de Elena estaba ahí desde esta mañana que llegaron. No quiso sacar la ropa por que creía que al estar en New York con Damon se daría cuenta de que quiere a Stefan y no se quedaría ni si quiera la noche a dormir allí. ! Menuda sorpresa ! pensó en sus adentros mientra reía a carcajadas con el encima de ella riendo igual.

Damon paró de reír y quedo observándola. Moría por esa sonrisa, era lo mas bonito que había visto en su vida y quería verla el resto de su vida.

-¿ Estas segura?- pregunto el serio pero ilusionado.

Elena paró de reír y lo miró.

- Tengo muchos años, Damon y tengo muchas cosas de las que arrepentirme, pero esta no es una de ellas.- se levanto y ayudó a levantarlo.

Frente uno del otro y fijando sus miradas, Elena comenzó a quitarse la chaqueta, después se quedó en camisa de tirantes blanca y con sus dedos coqueteaba con un de los tirantes y lo dejó caer.

Los ojos de Damon ardían en deseos. Lo único que quería es llegar a ella para desnudarla y hacerle el amor, como hacia con cualquier otra, a eso estaba acostumbrado. Pero ella no, ella no es como las otras. Es distinta, no por ser vampiro si no por que es la persona mas humana que ha conocido. Le ha cambiado su mundo y lo hace feliz.

Por fin DAmon actúa y sin prisa pero sin pausa se quita la camisa que trasparentaba todo su torso mojado por la lluvia.

Ella prosigue quitándose otra prenda todo lo despacio que requería el momento. Quería recrearse uno en el otro y que esa noche fuese inolvidable.

Los dos ya en ropa interior sin poder esperar mas se acercan lentamente y juntan su labios hambrientos por saborearse. Se echan sobre la cama y el , que esta encima, con un dedo baja sus bragitas de encaje que llevaba a conjunto con el sujetador. Mientras con la otra descubre un pecho uno de sus pechos.

Elena agarra la entrepierna dura de Damon y esboza un pequeño suspiro. No pueden creerse lo que están haciendo. !Ellos!, que se odiaban, no se podían ni ver y que por casualidades del destino los había juntado.

Elena no aguanta mas y con su velocidad pone a DAmon abajo. Algo que al chico seguía sorprendiéndole.

- Me estoy acostumbrando a esto- suelta una pequeña broma lo que hace que Elena se ria.

- Shhhh- le pone su dedo en la boca a Damon.

Agarra su miembro y se lo introduce subiendo la temperatura de la habitación. Damon inclina su espalda hacia ella besándola en los labios y bajando por su cuello hasta los pechos. Ella por su parte no para de subir y bajar al unisono de las caricia que le proporciona el. Sentados uno encima del otro se conectan mas y todo lo que halla fuera de esas cuatro paredes no les importa. Solo ellos dos, nadie mas. Y sin quererlo aun pero sin poder evitarlo llegaron al éxtasis.

Ambos abrieron sus ojos y se miraron. Todo brillaba mas que antes, un resurgir desde sus interiores no paraban de revolotear por todo sus cuerpos. Y esa chispa que se enciende siempre que están juntos no era casualidad. Todo eso los llevaría a este momento.

Damon por fin recostó su espalda en la cama y Elena hizo lo mismo pero echándose encima y sin que el saliera de ella.

- Ha sido alucinante- comento en un ahogo mientras recuraba su respiración.

- ¿ Te ha gustado?- pregunta ella mientras su cabeza sigue apoyada en su pecho y encima de el.

- ¿ Estas de broma?- ahora es el que la coge y da la vuelta para ponerse encima atrapándola con todo su cuerpo, lo que hace que ella ria- A sido la experiencia mas increíble de mi vida-

Elena mira esos ojos azules que muestran tanta seguridad y sinceridad en lo que dicen que para de reír. Ya que lo mismo que esta sintiendo el en ese momento ella lo siente igual. No es la primera vez que realizaba el sexo con algún hombre. Incluso cuando lo hacia con humanos no sentía nada mas que la satisfacción de ser servida y poco mas. No significaba nada para ella y no iba mas allá del placer fisico. ¿ Pero ahora?, todo su cuerpo le pide mas y no se conforma pasar solo una noche con el.

- Ha estado bien- dice ella conteniendo su entusiasmo.

- ¿Solo eso?- pregunta con falsa molestia y levantando una de sus cejas.

- Esta bien,... a sido fantástico.- le dice al fin riéndose para satisfacción del chico

Esa risa impulsa a Damon a devorarla otra vez con su boca y juguetear con sus senos. Ella sigue con esa risa divertida que le hace sentir cada vez que el la toca. Como dos niños pequeños que no paran de jugar se disponen otra vez a saciar sus lujuriosos cuerpos.

Amanece un nuevo día en New York, la lluvia a dejado paso a un resplandeciente sol y sin ver visto aun, ya que siguen a oscuras, los dos siguen en la habitación, dormidos en la cama donde anoche dejaron todas sus dudas atrás.

Cuando uno de esos rayos de sol entra por una rendija de la ventana, Elena se da cuenta de que es de día. Con las mejores de sus sonrisas, al recordar todo lo que paso anoche, se siente el brazo de Damon que esta tras ella abrazándola. Aunque quiere darse la vuelta para mirarlo como duerme no puede evitar sentirse en la gloria cuando esta en sus brazos. Pero algo en ella se despierta también, tiene hambre, a si que con cuidado de no despertarlo levanta el brazo que la aprisionaba y se sienta al borde de la cama para levantarse.

- ¿ Donde vas? - pregunta el aun adormilado.

- Voy a comer algo, necesito reponer fuerzas- dice con un tono de simpatía dándole la espalda y levantándose de la cama.

- Espera...- el coge rápidamente su mano y tira de ella para que caiga sobre el.

- ¿ Que haces?- pregunta ella aun tímida por esta nueva confianza que tienen.

- ¿Vas a beber sangre?-

- Si, tengo una bolsa en la maleta. Anoche no bebí demasiada por que no creía que no la necesitaría. Pero visto lo visto...- deja su frase por la mitad con una media sonrisa y expresión cómplice hacia Damon.

- No hace falta.- le dice mientras la observa encima de el.

- ¿ El que no hace falta?- pregunta ella sin entender.

- Que bebas de esa bolsa-

- Yo creo que sí, Damon. Si no podría cometer alguna estupidez y no quiero hacerte daño.-

Elena hace el intento por levantarse pero Damon la coge, esta vez por las muñecas y vuelve a traerla hacia el, permaneciendo en encima.

- Bebe de mi- le comenta con una voz delicada.

Ella arruga en ceño por que no puede creer lo que le esta pidiendo. ¿ Beber de el?, ¿ Alimentarse con su sangre?, no hay nada mas que desee en este momento que hacerlo, pero su razón vuelve a su cabeza.

- Damon, no puedo hacerlo...- ella niega con la cabeza y se sienta en frente de el preocupada por lo que le a pedido.

- ¿Por que?- el se reincorpora también acariciándole una de sus mejillas.

- Ya te lo he dicho, no quiero hacerte daño.-

- Y no me lo harás, confió en ti.-

El sigue observando ese rostro dudoso y es incapaz de dejar que se vaya hasta que lo haga. Quiere sentirla por todos los lados de su cuerpo y conocer aun mas si cabe esa faceta de vampiro. Si le hace daño o no es lo ultimo que tiene en mente.

Mientras espera a que acepte o no, acerca su cara a muy pocos centímetros de sus labios y comienza a besarla dulcemente. Ella toma ese beso como una ola de viento fresco y se tumban otra vez sobre la cama.

- Nunca he echo...- intenta pronunciar la frase sin que los labios de Damon la dejen.

-¿ Morder a alguien?- pregunta sin parar de besarla y esbozando una leve risa.

- No, tonto. Me he alimentado de mucha gente pero no había sentimientos de por medio.-

Entre tantas caricias que se estaban dando Elena no se percato de lo que dijo, pero Damon si y dejo de hacerlo para mirarla con cara de desconcierto.

- ¿ Sentimiento?,¿ que tipo de sentimientos?- pregunto seguro y queriendo una respuesta rápida. Tenia que saberlo, era ahora o nunca.

Elena ante la pregunta y después cayendo en la cuenta de lo que dijo se pudo nerviosa y se levanto como un resorte.

- Debería beber de mi bolsa- cambio de tema y se puso a buscar en la maleta.

El se sintió culpable de presionarla y se puso a su espalda, abrazándola desde atrás lo que hizo que ella párese de buscar.

- Ayer aproveche que estuve a solas con Elijah para preguntarle una cosa. Ya que es un hombre y ademas vampiro quería saciar mi curiosidad sobre un asunto.- le susurró al oído calmándola un poco al cambiar de tema.

- ¿ Que tipo de asunto?- ella cambio su expresión y saco una sonrisa de agradecimiento por que no la presionaba mas sobre lo de beber de el.

- Le pregunte... ¿ que es lo que deseáis de un ser humano? ¿ Y sabes lo que me contesto?-

Elena niega la cabeza divertida, con los ojos cerrados, por que prácticamente casi ni le esta escuchando, desde que la abraza por detrás solo esta pensando en esos brazos que la rodean y la mecen en un contoneo lento. Sus dos cuerpos que están pegados y la entrepierna de el que roza sus muslos.

- Me dijo que lo que deseáis es sentir nuestra humanidad.- prosigue el seguro de las palabras que diría a continuación e ignorante de los deseos pervertidos de su compañera.

Elena abre los ojos y se gira hacia el y lo mira atentamente. La conversación parece coger tites serios. Atrás quedan esos sueños de volver a unirse a el.

- Se que vivirás eternamente y que yo no. Tu seguirás estando buena y yo seré un vejestorio. - ambos ríen- Pero lo mejor que me ha pasado fue verte por primera vez y no me preguntes el cuando, el donde, ni el por que pero lo único que se ahora es que te quiero. Y si tu me dejas, yo te aseguro que te mostraré lo que es el amor. El sentimiento mas bonito de un humano. Te haré sentir viva y a lo largo de mi corta vida te amaré hasta mi final.-

Elena quedo pasmada sin saber que decir ante tal declaración. Trago saliva y se dio cuenta como le caía una pequeña lagrima del ojo. Damon se apresuró a limpiarla con su meñique en un roce inocente. Y entonces se dio cuenta, ese chico que tenia hay plantado, en frente de sus narices, desnudo y enamorado de ella, encendió algo que desde que se convirtió en vampiro tanto anhelaba.

- Entonces hazme sentir el amor, Damon.- le dijo mientras se acercaba a el para darle un beso tierno en los labios.

Para Damon, eso fue el pistoletazo de salida. Una de sus manos se enreda en la larga melena de la chica y la otra acaricia suavemente su nalga.. No quería perderla en aquel momento y dudaba si se espantaría ante su declaración. O si sigue pensando aun en su hermano. Todo eso le invadía cuando vio que Elena no racionaba. Pero esa frase, esa respuesta, lo que ha dicho lo ha vuelto loco de alegría. Le ha jurado amor eterno y eso es lo que va hacer. Amarla por el resto de sus días.

En Mistic Falls, Stefan despierta y comienza a buscar a Damon por toda la casa. Quiere hablar con el sobre Elena, saber las intenciones que tiene o simplemente ver si puede llegar a ser un rival. Lo ultimo que desea es pelearse con su hermano y mucho menos por una chica, pero Elena no es cualquier cosa para el.

Comienza por el cuarto de su hermano aporreando la puerta, sin que nadie le conteste. Baja al piso de abajo para ver si esta en el estudio pero tampoco hay ningún rastro del mayor de los Salvatore. Sin saber donde esta, dos opciones se le pasan por la cabeza. O esta en el aserradero o esta con Elena. Esta ultima la descarta para no ponerse histérico. Pero ayer ni si quiero lo vio y hoy tampoco aparece. Así que de poco le sirve.

Ante los celos que le están surgiendo decide ir a la casa Gilbert para hablar con Elena o en este caso comprobar si esta con su hermano o no.

- ¿ Quien es? - pregunta Jeremy sin abrir.

- Soy Stefan, Jer. Vengo hablar con Elena.-

Jermey abre la puerta semidesnudo. Con el torso descubierto, solo unos pantalones de deportes y medio adormilado, se restriega una de sus manos en el ojo para desemperezarse.

- Hola, colega. Tengo malas noticias, mi hermana no esta.-

Stefan confirma así sus sospecha y aprieta sus puños de rabia.

- ¿Y sabes donde esta?- pregunta en un tono seco y frió.

- Pues me dijo que se iba a pasar el fin de semana a New York. Alli tenemos algunos amigos y quería ir a verlos.-

- ¿Iba sola?-

Jeremy se da cuenta de por donde van los tiros al escuchar como el ritmo cardíaco de Stefan se acelera.

- ¿Me estas preguntando si se ha ido con tu hermano?- pregunta el chico Gilbert arqueando una ceja.

- Solo quería saber si los vistes juntos ayer.-

- Si, Damon estuvo ayer por la mañana pero como medio discutieron y ya no quise saber mas nada.- explica Jeremy con desgana por todo lo que se trae su hermana con estos hermanos Salvatore.

- Vale. Lo siento Jer por molestarte y gracias.-

Stefan acaricia su mentón pensativo. Ya no sabe que hacer, los celos que le provoca pensar en que ellos dos estén juntos es insoportable, despide a Jeremey y se marcha para su coche. Solo le queda esperar. No puede hacer mas.

Cuando se dispone a meterse dentro alguien en otro coche para a su lado.

- Hola Stefan, ¿que tal estas?-

El chico se queda callado en un principio al no saber quien es pero al acercarse a la ventanilla reconoce al conductor.

- Hola Hayley, ¿bien y tu?-

- Perfectamente, estaba buscando a Damon. ¿ Lo has visto?-

- No, yo también quisiera saber donde esta. Lleva un día desaparecido.- le comenta algo apenado por que sigue sin quitarse de la cabeza de que están juntos.

- Ok, entonces nada.- la chica se le queda un par de segundos mirándolo y prosigue- ¿ Te gustaría venir al aserradero conmigo? Necesito llevar unos papeles y después te puedo invitar a un café. Hoy no tengo planes así que...-

Stefan duda al principio ya que desde que murieron sus padres no a vuelto a pisar aquel lugar. Le trae demasiados recuerdos y aun no esta preparado. Pero ante la insistencia y por no quedarse en su casa comiéndose la cabeza accede con el beneplácito de ella. Ambos se van para el aserradero.

Mañana tendreis el ``final´´! Espero vuestros comentarios.!