Notas de la Autora:

Ohayou, Minna-San!

Aquí escribiendo el capítulo 12 de Yume después de una larga ausencia, pero vuelvo con ganas de más SasukeHanabi XDDDDD

Lo verdadero bueno se aproxima para el siguiente capítulo.

Disclaimers:

Todos los personajes de Naruto no me pertenecen a mí sino a Kishimoto Masashi y son usados para mero entretenimiento, sin plena ganancia económica, comercial, etc.

Advertencia:

Este fanfic posee parejas que se podrían clasificar como raras, por lo que éste es un Sasuke/Hanabi con menciones y apariciones de otras más que determino no me hago responsable de éstas... simplemente las pongo porque me gustan, así que no admito detracciones con respecto a la elección de las parejas... por lo demás espero recibir comentarios, dudas, críticas, alabanzas o escupitajos.

Referencias:

-- Diálogos

"" Pensamientos

KRecuerdos

Traducciones y aclaraciones (se encuentran al final del capítulo)

Yume wa kanaimashitaka

Capítulo 12

Lo que se desconoce

Cuando Hanabi salió del edificio hasta donde su equipo se encontraría y tomara la ronda en turno no vio por ningún lado a Sasuke. Sus recuerdos eran confusos y por primera vez se sintió incómoda al pensar que tendría que ver al Uchiha, el recuerdo de despertar en su cama por segunda ocasión la conflictuaba demasiado como para dejarlo pasar.

- Hanabi-Kun, ohayou. – Saludo el conocido pintor Anbu quien a pesar de mantener la conocida y falsa faz del violento perro níveo, detrás se formaba una sonrisa hueca.

- ¿Dónde está Uchiha? – Preguntó la mujer disimuladamente pues aunque no lo admitiera, deseaba hablar con él.

- Está con Hyûga Neji-San. – Respondió Saburo involucrándose en la conversación con sutileza y ligera atención.

Estaba tan sorprendida que abrió los ojos tras la máscara. - ¿Con Neji-Sama? ¿Por qué? – Demandó saber con autoridad en su tono.

- ¿No sabes lo qué pasó entre tú y Sasuke-Sama? – Una interrogante plagada con agudeza y curiosidad por parte del compañero más experimentado.

Y reiteradamente la mujer habló con bastante agresividad. - ¿Qué es lo que saben exactamente?

Sai estiró la mano con un pergamino en él, conservando la expresión en todo momento aunque hubiera estado encantado en mirar el rostro sonrojado y furioso de la joven Souke. – Afortunadamente, siempre hago copias de mis pinturas.

Hanabi sólo ladeó su cabeza frunciendo confundida al tomar el rollo.

---

Apartados, bajo un viejo y enorme roble los antes conocidos mejores estudiantes de su generación permanecían en un silencio que para cualquiera hubiera sido delirante y desagradable, pero para ellos, eran una muestra necesaria de respeto y cortesía mutua que únicamente se había ganado con el paso del tiempo y las diferentes situaciones enfrentadas de una u otra manera. Probablemente y cada uno de los dos, asentía silenciosamente a que mantenían una afinidad que sólo entre ellos habían forjado y comprendido muy a su manera, pues jamás alzarían la voz para llamarse uno al otro simplemente como "amigo".

Por un momento Neji sintió recuerdos lejanos de su vida como ninja al observar con detenimiento aquel enorme árbol en el que tantas veces había presenciado su estancia, entonces, fue interrumpido de sus memorias pasadas.

- ¿Y bien? ¿Qué es lo que deseas ahora, Hyûga-San?

Éste le dirigió una expresión más seria de lo acostumbrado. – Hiashi-Sama está preocupado… y yo también.

- ¿Ah sí? – Contestó de mala gana seguro de que Neji ya estaba al tanto de los chismes que ya circulaban por la ciudad.

- Hai – Afirmó con poca paciencia. – Voy a ser directo pues sé de antemano que tiempo no tienes, así que responde sinceramente Uchiha-San. ¿Tú y Hanabi-Sama tienen alguna relación sentimental?

El moreno bufó irritado, la idea le parecía absurda, sin embargo la respuesta fue reservada para sí mismo.

- Es mi prima después de todo y aunque pueda parecer increíble para algunos, me inquieta que haya aceptado pertenecer a los Anbu y las consecuencias que de ello nacen. – Se acercó un poco más tratando de explicarse, observando detenidamente toda reacción del Anbu. – Nos conocemos de hace muchos años Uchiha-San y sé que no eres la clase de persona que puede mantener una relación por su propia cuenta y si me lo preguntarán, negaría con seguridad aquella unión entre ambos…

Sasuke le dirigió una mirada furiosa por la descripción. El ser el pariente de Hanabi no significaba que podía meterse en asuntos ajenos, sobre todo si esos asuntos tenían que ver con él mismo.

- Pero quiero escucharlo de tus labios. ¿Tienes o no una relación con Hanabi-Sama?

- Iie, ¿satisfecho ya? – Negó definitivamente, cruzando los brazos y conservando el gesto encrespado.

- Yo sí, pero Hiashi-Sama no lo estará del todo. En todo caso, no puedo hacer más contigo y seguro no te importara que tome prestada a Hanabi-Sama unos momentos, ¿cierto? – Se giró con calma y estuvo a apunto de activar su Byakugan para hallarla cuando escuchó unos pasos acercarse, se detuvo y volvió a poner atención en Sasuke.

- Algo más Hyûga-San. Desconozco el apellido pero, ¿sabes algo sobre una persona llamada Setsuna?

El castaño abrió los ojos ligeramente por un segundo, se relajó y cruzó los brazos. – Conocí a un Setsuna, pero no sé si se trata del mismo al que te refieras. ¿Puedes darme alguna otra referencia?

Gruñó pues no deseaba que el Bouke conociera el origen de aquel nombre que había escuchado en los labios de la orgullosa Souke. - Di lo que sabes, en base a ello podré establecer si es o no el hombre que busco.

- Vamos, hace mucho que dejé mi anterior mi profesión y tienes a tu completa disposición ninjas bastante cualificados para darte esa información. Actualmente sólo me dedico al bien del Clan Hyûga, dime, ¿por qué me lo preguntas precisamente a mí? ¿Qué estás escondiendo, Uchiha-San?

- No estoy escondiendo nada. – Se apresuró a confirmar y frunció con considerable amenaza, después de una pausa agregó; resignado a que no obtendría respuesta si antes no confirmaba las interrogantes del Bouke.

Después de todo, Hyûga Neji alguna vez había sido un Anbu, un miembro del escuadrón de interrogadores y más importante aún, un miembro que había servido como Anbu en su equipo, de ahí la curiosa "familiaridad" entre ambos.

- Ella fue quien lo mencionó. – Decidió ser directo, igual que Neji.

No hubo contestación, por supuesto Neji era bastante perspicaz y astuto como para comprender lo que la referencia de "ella" significaba.

Furioso tanto consigo mismo como de la situación, Sasuke emprendió marcha rumbo a su equipo sintiéndose bastante idiota. Ésto sólo podía contradecir sus palabras anteriores.

- Por si aún te interesa, el apellido de ese hombre era Hyûga. – Y eso llamó la atención de Sasuke, quien no se atrevió a moverse un paso más.

Al ver ese comportamiento, Neji se turbó lo que hizo interesarse en el mismo interés que sentía Sasuke con el mencionado hombre. – No sólo eso, Uchiha-San. Setsuna-Sama fue más que un pariente, él fue el prometido de Hanabi-Sama.

---

- ¡¿Qué es ésto?! – Gritó Hanabi completamente roja y con el pergamino extendido en sus manos.

- ¿No sabes? Se le llama sex…

- ¡Urusei, eso lo sé perfectamente! ¡¿Lo qué quiero saber es por qué dibujaste ésto?! – Y el pergamino fue robado de su mano por Saburo quien inspeccionó rápidamente la obra.

- ¿Acaso Sasuke-Sama y tú no son amantes? – Se acercó Saburo dialogando con bastante confianza. - Eso lo dice toda la villa.

El color fue remplazado por una palidez terrible en la chica. - ¡¿Toda la villa?!

---

"¿Su prometido?"

Sasuke se mantuvo más reservado de lo que nunca se hubiera imaginado Neji, así que decidió hablar del tema. Si tanta curiosidad tenía el Uchiha por esto, entonces se atendría a las consecuencias. - Siento interés Uchiha-San e indubitablemente soy el último que podría juzgarte, me dijiste que no tenías ninguna relación con Hanabi-Sama pero…

- ¿Vas a decirme ahora con que me siento atraído por tu prima? – El mismo Sasuke completó la interrogante de Neji.

- Lo dijiste tú, no yo. – Neji se recargó en el árbol, cruzándose los brazos a su vez. - ¿Y qué vas a hacer al respecto?

- Nada. – Respondió sin mayor preocupación.

- ¿Por qué?

Rápidamente el moreno le avistó extrañado y curioso. – Deja ver si entendí, ¿estás diciéndome que quieres que me convierta en tu cuñado?

- ¿Por qué no?

El moreno no dijo nada por unos minutos mientras se sentaba en una roca cercana. – Es extraño que alguien me diga esto y aún más viniendo de Hyûga Neji.

- Creo que eres justo lo que Hanabi-Sama necesita.

Sasuke le miró de hito en hito, frunciendo su faz y por primera vez indeterminado en saber sí hablar o mantenerse callado cuando percibió una sonrisa en el rostro de Neji.

- ¿Por qué me dices todo esto?

- Porque tengo altas expectativas de lo que pasa y es que siempre he tenido la facultad para ver algo que la mayoría no puede. - El Bouke sonrió pronunciadamente. - ¿No te gustaría tener una segunda oportunidad en tu vida? Me refiero a obtener lo que siempre has deseado estos años.

Nuevamente otro prolongado silencio.

- ¿Es eso un sí? – Preguntó el castaño con seguridad.

Sasuke volvió a mirarlo profundamente. – No me provoques, Hyûga-San.

- ¿Tienes miedo a ser rechazado de nuevo?

Y el aludido respondió con un gruñido.

- "Lo mejor será que comprendas lo que dices. A veces cuando pierdes algo, jamás puedes recuperarlo." – Recitó Neji sabiendo de antemano que su compañero no estaría nada feliz de oír lo último.

- Hey - Llamó molesto por lo anterior escuchado.

- Sigue tu propio consejo, a mi me sirvió de mucho. Yo no estaría como lo estoy actualmente si no fuera por ese comentario y es por eso que quiero devolverte el favor.

Flash Back

El Bouke seguía observando detenidamente a Hinata, ya que aquella interrogante continuaba desbordando en su mente.

- Hinata-Sama… luce muy diferente. - Comentó en un murmullo para evitar que alguien más pudiera escucharlo, sólo Sasuke quien se hallaba cercanamente al castaño pudo percibir sus palabras y en respuesta también la miró con total curiosidad, pero al poco rato sonrió cínicamente.

No es que ella luzca diferente, son tus propios ojos los que la ven diferente.

- ¿A qué te refieres? - Preguntó Neji con ceño fruncido, después de pasar asfixiantes rondas por todo Konoha, además, ¿debía soportar sus sarcásticas interpretaciones?

- No es ilógico que comiences a notarla de aquella forma "diferente", después de todo compartirás tu vida junto a ella.

- Pero que idioteces dices. – Articuló el castaño completamente fastidiado, pero Sasuke pronunció enormemente su sonrisa y sin poder evitarlo más comenzó a reír.

- ¿Se puede saber qué es tan gracioso? – Dijo en un peligroso tono de voz calmada y fría.

- Pareces un niño, el no comprender tus propias palabras… Sobre todo viniendo de ti quien eres una de las personas más reflexivas que conozco. - Expuso sus conclusiones el Uchiha mientras Neji lo escuchaba totalmente serio. – Lo mejor será que comprendas lo que dices… - Continuaba hablando el dueño del Sharingan, pero en un tono melancólico que rápidamente Neji identificó. - A veces… cuando pierdes algo, jamás puedes recuperarlo… -Terminó de decir.

Fin del Flash Back

Inmediatamente Sasuke bufó al tiempo que Neji dejaba de recargarse en el tronco y se aproximaba para tender una mano en el hombro del moreno.

- Me retiro, pero antes una recomendación: No vuelvas a mencionar a Setsuna-Sama, Hanabi-Sama aún no lo ha superado. – Se marchó sin decir más y Sasuke agradeció silenciosamente.

Cuando regresó donde Sai y Saburo le esperaban descubrió que no vería a Hanabi ese día, ella se habría ido con Neji y aquellas palabras apenas escuchadas volvieron a resonaron en su mente como un nuevo recuerdo por un momento.

---

Oscureció el cielo en la aldea de Konoha y con ella se aproximaron nubes grisáceas que cubrían la luminosidad de la plateada luna y las estrellas a su alrededor, como un presagio de mala suerte las calles quedaron deshabitadas y la mayoría de los negocios cerraron temprano ese día.

Apenas tuvo tiempo Hanabi para quitarse pesimistamente la máscara en la reciente propiedad que había rentado de antemano, paseó hasta la cocina y abrió la llave del agua para refrescar su rostro, pero justo después que tomó un paño seco para frotarse la piel, se sintió curiosamente acompañada.

- Quisiera hablar un momento contigo.

La joven no se giró, quieta como si estuviera asimilando las palabras soltó de golpe lo primero que le vino a la cabeza, tan acostumbrada a la brusquedad y la dureza que no notó de inmediato el reciente tono extraño en la voz del temido Shinobi. - ¿Qué haces aquí, Uchiha? – Preguntó con tono reprobatorio, aún dándole la espalda y mirándolo furtivamente de soslayo con curiosidad. - ¿No deberías estar con los otros?

- No deseo pelear ahora, Hanabi. – Fue todo lo que necesitó decir para frenar lo que parecía una nueva discusión en la que caían como un reciente mal hábito.

- Te escucho. – Alegó aún dándole la espalda, dejando pasar el uso de su nombre con toda confianza y buscando algo con apresuramiento entre los cajones, pero parecía hacer de todo menos escuchar.

- ¿Podrías dejar aquello y verme un segundo? – El pedido sonó más una funesta ordenanza que causó burbujear el inaparente encendido humor de la Hyûga.

- Iie, no puedo, así que lo tengas que decir dímelo ya para que cuando termines salgas de inmediato.

Se mantuvo en silencio pues la chica no se la estaba poniendo nada fácil, así que decidió hacer lo mismo por ella y con los brazos cruzados se recargó malhumorado en una pared para esperar que terminara su tarea. No quería excusas ni interrupciones de cualquier tipo pues lo que diría no lo repetiría nunca más, pero no hubo represalias, amenazas, oposiciones o enfrentamientos de cualquier tipo y eso sacudió su humor por intranquilidad. Algo no estaba del todo bien y lo notaba cuando ella evitaba mirarlo.

- ¿Por qué escondes el rostro? – No le dio tiempo de reaccionar a la chica, le sujetó el hombro para hacerla girar y en un segundo todo se aclaró. La Souke se soltó con brusquedad, frunciendo enfadada por la inspección traidora de su superior.

- ¿Hiashi-San te hizo ésto? – Preguntó ante la marca colorada que había en el rostro de su compañera: nada menos que una reciente y bien dada bofetada.

- No importa, yo tuve la culpa. – Giró su rostro para que no pueda mirar el rastro del golpe que se volvía más notorio. - Discutimos, me exasperé, perdí la calma y fui muy irrespetuosa con él. – Por fin Hanabi encontró lo que rebuscaba, una pequeña y fina cajita de laca que su hermana mayor le había obsequiado cuando se convirtió en Anbu, abrió la tapa y con un poco de la crema en sus dedos comenzó a frotar suavemente en su mejilla sonrojada ya que el dolor seguía latente. - Yo puedo volar tan alto como quiera, a eso le teme Otou-San.

No hubo palabras que salieran de Sasuke, se mantuvo en la misma posición esperando "algo" y Hanabi lo notó, sintiéndose curiosamente extrañada y un tanto incómoda por esta nueva muestra de… ¿era preocupación acaso?

- Déjame preguntarte algo, ¿cuáles son tus sueños?

- ¿Qué? – Salió lo primero que pasó por la cabeza de Hanabi. - ¿A qué viene todo este extraño comportamiento, Uchiha? Me estás confundiendo. – No pudo evitar que las mejillas se pintaran en un sutil tono carmesí al tiempo que sus cejas se acercaban una a la otra por el fruncimiento.

- Respóndeme.

- No quiero hacerlo. – Se giró para evitarlo al saber que su maldita habilidad para encenderse como un tomate estaba iniciando.

- ¿Estás avergonzada? ¿Por qué? ¿Será por mí?

Ahora sucedió lo peor para ella, un escalofrío la atravesó de arriba abajo cuando aquellas preguntas fueran dichas como un susurró suave en su oído. Se mordió los labios y su frente se arrugó más para evitar hacer alguna otra estupidez, suficiente tenía ya con el chismorreo de la villa.

- Baka, por supuesto que no es por ti. – Mintió como estaba acostumbrada y tratando de evitar el tema puso agua a calentarse en la cafetera que había avistado sus ojos, dándose su tiempo para llenarla lo suficiente. Era mejor que no hacer nada.

- Esa no es una respuesta, es una evasión.

El cacharro sonó cuando la colocó en la estufa y se encendió el fuego. - Definitivamente estás comportándote muy extraño. ¿Tienes algo que decirme o no? – Está vez lo enfrentó, cansada de todo el asunto.

Sasuke contempló directamente los ojos perlados y Hanabi correspondió la mirada manteniéndose fija en la negrura de las pupilas del hombre frente a ella. Nada, ninguna respuesta verbal, ningún movimiento, ninguna acción, pero era como si regresaran a aquel primer encuentro, cuando se vieron por "primera" vez fuera de la oficina de Rokudaime-Sama. Obviamente Sasuke debía dar el primer pasó, pensó en las palabras de Neji y avanzó un paso.

- Mi sueño… es tener una familia.

- Pero tú estás enamorado de Sakura-San. – Fue como una acusación bastante sensata que paró en seco a Sasuke, ella lo notó y continuó veloz. – Y ella es feliz con la vida que tiene como para que intervengas egoístamente. No debes hacerlo Uchiha.

- … Tienes razón. – Desechó por completo la idea que había estado cargando hace unas horas con cierto ahogo. Estaba claro, jamás sería capaz de lograr su segundo deseo, era su condena y no comprendía qué le hizo ser capaz de intentarlo… con Hanabi. ¿Desesperación quizá? Él amaba a Sakura y la misma Hyûga se lo recordó, pero entonces, ¿por qué la había olvidado momentáneamente?

- Uchiha, hay algo que he querido preguntarte. ¿Pasó algo entre nosotros cuando me… – Se sonrojó de súbito por lo que estaría a punto de decir. - emborraché?

- Iie, ¿por qué tendría que pasar algo?

La tetera sonó y la castaña atendió el agua sirviendo dos tazas con hojas de té negro, dejó que se remojarán unos segundos y las retiró, sirviendo justo como Hinata le había enseñado.

- …Tenía curiosidad por saberlo. – Respondió extrañamente indecisa, pues despertar en la cama del Anbu además de enterarse de una interpretación falsa de su relación gracias a Sai y sumado a todo esto, las acusaciones de su padre la hacían sentirse curiosamente "insegura"· Una vez terminó la preparación del té se la tendió con bastante más elegancia de lo que Sasuke hubiera pensado que podría hacer. – Adelante, bébelo.

Y el hombre sorbió un poco de la humeante bebida preparada. - Me gusta. – Deliberó al despegar sus labios de la taza.

- Es porque debes dejas que el agua absorba el sabo…

- Iie – La interrumpió el moreno. - Me refiero a que es este ambiente el que me gusta. - Y la lluvia comenzó a caer y golpear con cierta fiereza el cristal de la ventana.

Fin del Capítulo

Yume wa kanaimashitaka: ¿Tú sueño se volvió realidad?