Estaba colocando la ropa que me iba a llevar en la maleta, solo quedaba un día, ósea, esa noche y nos íbamos al dichoso viaje, bueno desde hace una semana lo veía como el fantástico viaje. Saber que Edward estaba más que dispuesto a acompañarme, hacía que sonriese como una tonta enamorada.
Alice y Rosalie se habían empeñado en llevarme la tarde de ayer al centro comercial. Entraron a casa y me raptaron de los brazos de Edward cuando veíamos una película. El pobre Edward se quedo sorprendido sentado en mi sofá, le susurre un lo siento, él río y se encogió de hombros. Antes de salir le miré envenenadamente y él volvió a reír. Hicieron que me probase más de cien camisetas y cincuenta vestidos, por no decir de los pantalones y zapatos. Volví a casa con unas veinte bolsas de distintas tiendas y cansadísima. No llegue con más ropa por que no deje que me comprasen nada.
Y ahí estaba entre toneladas de ropa, que no sabia cual llevarme y cual dejarme en casa. Con tanta ropa era imposible elegir, sobre todo cuando la mayoría me la habían comprado a la fuerza. Suspire cansada y decidí echar lo primero que pillase, de todas formas nada me gustaba lo suficiente y ni Alice ni Rose podían quejarse por que todo lo habían elegido las dos.
Vi a Edward sentado en mi cama y con la espalda apoyada en el cabezal. Estaba escribiendo algo y arrugué el ceño. Últimamente estaba más que raro con aquella libreta y tanto secretismo. Escuche como reía entre dientes disimuladamente y como me miraba de reojo. Yo me quede mirándolo y el bajo la mirada rápidamente para disimular que lo había pillado observándome.
¿Sigues sin querer decirme que escribes en esa libretita?- dije acercándome a la cama.
Ya te he dicho que es un secreto- dijo divertidamente y cerró la libreta.
Vamos- dije- déjame verla, guardare el secreto. Me muero de la curiosidad- dije dándole lastima.
No me pongas esa cara- dijo levantándose y arreglándose la camiseta- no me vas a convencer, además la sorpresa es para ti, así que si te lo digo no será una sorpresa.
Pero podría hacerme la sorprendida- dije animadamente.
De ninguna manera- dijo intentando no reír.
Mierda- dije enfurruñada.
El rió y volvió a sentarse a mi lado en la cama.
¿Te vas a llevar toda esa ropa?- dijo señalando el montón que había formado con ella en la maleta.
Eso intento- hice un mohín.
Es imposible que quepa tanta ropa en esa maleta- dijo- sobra mas de la mitad.
Si no me la llevo, las chicas me ahorcaran- dije mirándolo.
Pues no te lleves mucha ropa, haz igual que yo- dijo- de todas formas no vamos a pasar mucho tiempo vestidos. La mayoría estaremos desnudos- dijo sexy.
Pervertido- dije dándole un golpe en el brazo. Rió.
Me tengo que marchar. Mañana por la mañana me pasaré por ti- dijo levantándose con desgana.
Esta bien- dije levantándome también- te echare de menos- dije a escasos centímetros de su boca.
Yo también- dijo cogiéndome por la cintura y pegándome a él- esta será una de las peores noches de mi vida.
Estás mal acostumbrado- dije riendo.
Eso cierto. Hay una tal Swan que no me ha dejado dormir mucho esta semana- bromeo.
¿Si? dile a esa tal Swan que no se te acerque mucho- dije haciéndome la enfadada.
¿Y por que? Es una chica guapa, simpática…
¿Me tengo que poner celosa?- interrumpí con una deja levantada.
Para nada. No tienes nada que envidiarle- dijo y me dio un beso en los labios.
Me alegra oír eso- dije sonriendo en sus labios.
Como sigamos así no voy a poder salir de esta habitación, si no es contigo- dijo entre besos.
Eso seria una buena idea- dije riendo- vamos te acompaño a la puerta.
Edward cogió la dichosa libreta, la cual la acompañaba la mayor parte del tiempo. ¡Lo que daría por saber que escribía en ese cuaderno! Me despedí con un beso y cerré la puerta.
Media hora después la casa parecía un autentico caos, entre Alice y Rose. Ambas iban corriendo de un lado para otro, probándose ropa y mirándose en el espejo. Cada vez que salían y me preguntaban, respondía desganada. No se por que le daban tanta importancia a la ropa.
¿Qué tal este?- me preguntó Rose cuando salio con un vestido precioso de color chicle, que se ajustaba perfectamente a sus curvas.
Te queda muy bien.
Has dicho eso con todos Bella. ¿Estas atendiendo?- dijo.
Es que todos os quedan perfectos a las dos- dije a la defensiva.
Mira este Rose- dijo Alice. Salio con un vestido azul claro que le resaltaba el pecho y tenia un poco de vuelo- a ti no te pregunto por que dirás que me queda bien, como has dicho con todos- dijo mirándome un poco mal.
Pero si es la verdad- dije suspirando.
Ahora falta la mejor parte- dijo Rose picara.
Ese tono solo podía significar una cosa, y no me equivocaba. Salio de su habitación con una picardía negra que dejaba poco a la imaginación.
¿Creéis que a Emmett le gustara?- estaba preciosa y considerando que era modelo, le quedaba mas que bien aquel conjunto.
Alice silbo y yo reí- a Emmett se le caerá la baba- le dije.
Voy a probarme yo el mío. Creo que deberías de probarte el tuyo Bella- dijo con una malvada sonrisa.
¿El mío?- dije mirando a Rosalie con sorpresa. Esta se sentó en el sofá y abrió una cerveza.
Si el tuyo.
Pero yo no tengo ninguno- dije.
Oh si, si que tienes- dijo despreocupadamente bebiendo.
No Rose, no tengo.
¡Si que tienes!- escuche a Alice gritar desde su habitación- mira es este.
Alice llevaba un conjunto granate que le quedaba genial y en la mano llevaba un conjunto azul, que supuestamente era para mí.
-Alice… gracias, pero no creo que lo vaya a usar- dije tímidamente.
Claro que usaras- dijo Rose.
Alice cogió otra cerveza y saco otra para mí.
Venga Bella, al menos pruébatelo, solo para que lo veamos- dijo sentándose a mi lado.
Para divertirnos. Hoy haremos noche de chicas, pero en lugar de con pijamas con conjuntos sexy- dijo Rose bailando sentada. Alice y yo soltamos una carcajada.
No se yo si…- dije.
Por favor… hazlo por nosotras- dijo Alice con aquella cara de cachorro abandonado que tanto odiaba.
Si, por nosotras-dijo Rose imitándola.
Está bien- dije cansada- pero no creo que me quede bien y además, es solo para divertirnos, ¿entendido?- dije señalándolas con el dedo y ellas pusieron carita de niña buena mientras asentían. Le di un trago a mi cerveza y me dirigí a mi habitación para cambiarme.
Cuando me lo puse y me miré al espejo, me gusto lo que vi. El conjunto era un tanga con un sujetador, todo azul oscuro que resaltaba el color blanco de mi piel. Me hacia mas pecho y mejor culo. La verdad es que me gustaba. Escuchaba las risas de las chicas en el comedor y decidí salir para saber su opinión.
Bueno, ¿Qué tal?- dije saliendo al salón tímidamente.
Guau Bella- dijo Rose.
Estás preciosa- me sonrió Alice.
Definitivamente estos conjuntos nos lo llevamos de viaje- dijo Rose- quien sabe si nos harán falta- y levantó una ceja picadamente.
Yo el mío me lo llevare- dijo Alice saltando en su sitio- a Jasper le encantará. Puedo verlo.
¿También puedes ver si le gustara a Edward?- dije riéndome y sentándome a su lado en el sofá.
Pues claro. Si estas para comerte- dijo Rose mientras simulaba un gruñido de león. Alice y yo reímos.
No se chicas- dije tocándome la tela de la parte de abajo- sabéis que no soy yo muy directa en cuanto a estos temas.
Pero no es ser directa- dijo Rose- tu eres sexy, pero no te sacas partido. Además e visto como te desenvuelves con Edward y estoy segura de que en la cama tienes que ser muy sensual- enrojecí por completo. Alice soltó una carcajada.
Hace tiempo que no teníamos una noche de chicas para hablar de sexo- grito Alice.
Alice- susurré- baja la voz- y reí- ¿Quién empieza?- pregunté.
Empiezo yo si queréis- dijo Rose. Alice y yo asentimos- chicas el otro día, cuando estábamos en el pub, la segunda noche, ¿os acordáis no?- volvimos a asentir escuchándola con atención- Emmett y yo mientras bailábamos… ¡Lo hicimos!- y soltó una carcajada.
Alice y yo nos quedamos en shock.
pero... – empezó Alice- no se notó nada, ¿Cómo fue?
Pues genial- seguía riendo- estábamos tan excitados bailando que simplemente surgió solo.
Sois unos pervertidos- dijo Alice riendo.
Estuvimos contando experiencias que habíamos vivido con el sexo. Me toco el turno de hablar sobre Edward y me sonrojé.
Es perfecto- dije sonriendo- el otro día en su casa lo hicimos y fue, buah, ge- ni- al- dije riendo- tiene un pequeño lunar un poco más arriba del ombligo que me vuelve loca- les confesé- todo en el me vuelve loca. Me besa de una forma que jamás me habían besado y con solo rozarme ya hace que me excite más de lo normal- las chicas rieron.
A mi me pasa igual- dijo Alice- cuando Jasper me besa en el cuello, ¡Dios!, pierdo la razón.
¿Qué es lo que mas te excita Bella?-dijo Rose.
Pues… - dije pensando todas las cosas que me había hecho Edward- claramente que me agarre del culo, ¡tías!, es genial la sensación cuando te engancha y te pega a su dura entrepierna, es tan excitante…
Chicas- dijo Rose levantándose- creo que voy a ir a ver a Emmett, a ver que me dice del conjunto- yo reí y Alice se levanto rápidamente y fue a cambiarse a su habitación.
Te acompaño, creo que también necesito la opinión de Jasper.
¡Chicas!- les dije- ¿me dejáis sola?, creía que hoy era la noche de chicas sexy- dije riendo.
Si, pero tanto hablar de sexo, pues se abre el apetito Bella- dijo Rose ya totalmente vestida- ¡Vamos Alice o tendrás que irte en tu coche!
Ya estoy, ya estoy- dijo Alice poniéndose un poco de brillo en los labios-¿Qué tal estamos?
Genial, como siempre- dije sonriendo.
Vamos, ¿a que estas esperando?- me pregunto Rose- te dejamos en casa de Edward, nos pilla de camino. ¡Ponte algo encima!- sonreí y me levante de un salto.
A los cinco minutos ya estaba en el portal de Edward. Llame varias veces al ascensor pero este se encontraba arriba y no bajaba. Así que impaciente subí las escaleras corriendo de dos en dos. Llegue respirando entrecortadamente y llame insistentemente al timbre. Era casi las dos de la madrugada y seguramente estaba durmiendo. Me agaché y apoyé mis brazos en mis rodillas, recuperando el aire.
Llame varias veces más al no oír ningún ruido en el interior. Escuche un ruido y pare de llamar. Me arregle un poco el cabello, que lo llevaba recogido en una coleta y esperé que abriese. Solo esperaba que le gustase el conjunto, por que sino…
Edward abrió la puerta solo con unos pantalones de dormir y el pelo despeinado. No pude evitar recorrer su abdomen bien marcado fijamente, de arriba abajo. De repente sentí una necesidad casi mortal de beber de sus labios, de que sus manos recorriesen mi piel y me quitase la ropa a bocados. Lo necesitaba, lo quería y lo deseaba.
¿Bella?- dijo pasándose una mano por el pelo- ¿Qué pasa?
Yo le sonreí y me lance a sus brazos besándolo con desesperación.
Pero...- escuche que decía.
Yo introduje mi lengua en su boca salvajemente y el me rodeó con sus brazos atrayéndome hacia él. Me respondió al segundo y nuestras bocas comenzaron a moverse insistentemente una con la otra.
Vaya…- dijo cuando nos separamos para tomar aire- esta tarde cuando dijiste que me echarías de menos no creía que fuese para tanto- rió.
Es para mucho mas- le dije mientras me volví a acercar a su boca.
El sonrió en mis labios y me alzó. Yo enrosqué mis piernas en sus caderas y él profundizo mas el beso. Colocó una mano en mi nuca y la otra la afianzó en mi trasero, pegándome contra su dura entrepierna. Jadeé fuertemente y el aprovechó para besar y lamer mi cuello. Yo eche la cabeza hacia atrás dándole mejor acceso a este. Notaba como el iba caminando por su apartamento y supe que nos dirigíamos hacia su habitación. ¿Había cerrado la puerta?, mire de reojo antes de entrar a su cuarto y vi que si, pues no me había dado cuenta. El deseo me nublaba la mente. Llevábamos una semana sin sexo y quería estar con él, solo pensar en lo bien que lo hacia, me excitaba en exceso.
Me dejo caer en el colchón y me clave algo en la espalda.
Auch- dije cogiendo lo que estaba debajo de mí. Al sacarlo me di cuenta de que se trataba de la dichosa libreta- ¿Estabas escribiendo?
No- dijo entrecortadamente- me dormí mientras escribía- me la quito de las manos y lanzó a dios sabe donde.
Yo sonreí y pase mis brazos por su cuello atrayéndolo a mí.
Ya hablaremos de eso mas tarde- dije antes de que el presionase fuertemente sus labios contra los míos.
Estoy totalmente de acuerdo.
Volvimos a besarnos desenfrenadamente. Pase mis manos por sus abdominales y el jadeo en mi boca. Poco a poco baje hasta meter la mano por su pantalón y para mi sorpresa y satisfacción, no llevaba ropa interior. Cogí su ya duro miembro y comencé a masajearlo. El volvió a jadear y profundizo más el beso. Metió una mano dentro de mi camiseta y todo el sujetador. Se separó de mí sin quitar su mano de mi pecho y me miró alzando una ceja.
¿Qué es lo que llevas?- dijo entrecortadamente.
Una sorpresa para ti- dije un poco sonrojada.
Te estas sonrojando…
Lo empujé y me levanté quedando Edward medio acostado en el colchón mirándome fijamente. Me quité los pantalones lentamente y mi como su mirada se iba cargando de deseo cada vez más. Cuando me quite la camiseta, se levantó y me beso salvajemente. Lo empujé a la cama y me senté a horcajadas. El puso sus manos sobre mi culo y me apretó.
Creo que es el mejor regalo que me han hecho jamás- yo sonreí y lo besé de nuevo.
Se separó de mi y me beso el cuello, poco a poco bajo hacia mis senos y lamió la parte que no cubría el sujetador. Me lo quitó y me lamió el pezón. Yo jadeé y agarre su pelo para que no se apartase de ellos. El lamió y mordió mis dos senos y luego volvió a besarme en los labios. Necesitaba sentirlo dentro de mí en ese mismo momento. Le baje los pantalones y el me quito al mismo tiempo el diminuto tanga con una sonrisa divertida en su casa.
Espero que ese conjunto te lo lleves mañana al viaje.
Estará sucio.
Se limpia- dijo riendo.
Yo reí y cogí un preservativo que guardaba él en su mesilla. Se lo coloqué y me senté lentamente sobre él, disfrutando del momento. El echo su cabeza hacia atrás del placer y colocó sus manos en mi culo, haciendo que nos moviésemos los dos al mismo tiempo.
Al poco tiempo llegamos los dos al orgasmo y debo de decir que fue el mejor polvo que había echado jamás. Estaba cargado de deseo, amor, cariño…
Me quité de encima de él y me deje caer a su lado en la cama.
Guau- dijo mirándome tontamente.
Quita esa entupida sonrisa de tu cara Cullen- bromeé.
Cuando tú quites la tuya.
Por el rabillo del ojo vi que a mi lado en el suelo, estaba la libreta de los secretos de Edward. Hice el amago de cogerla cuando Edward se puso de pronto encima de mí y cogió la libreta rápidamente del suelo.
Hay que ser mas rápida Bella.
Te odio- dije enfadada.
No es verdad, hace menos de un minuto estabas haciendo el amor conmigo y me amas.
Pero eso era hace dos minutos, ahora mismo te odio y como no me des la libreta te seguiré odiando- el negó con la cabeza. Se levanto y pude observar su duro y precioso trasero. Le di un manotazo y el rió divertido.
No mires- me ordenó.
¿Que no mire por que?
No quiero que veas donde escondo esto- y levantó la libreta que llevaba en la mano.
Está bien- dije cansada. Me di la vuelta y enterré la cabeza en la almohada. A los pocos segundos sentí como la cama se hundía y me di la vuelta de nuevo.
Le haces mas caso a la dichosa libreta esa que ami- dije enfurruñada- el rió
Eso no es cierto- lo miré.
Si es cierto.
No te preocupes dentro de muy poco te enterarás de lo que escribo en ella, ¿vale?
Vale- le acaricié el pelo y el se acomodó.
¿Tienes la maleta preparada?- yo asentí- mejor, por que no pensaba dejarte salir de esta casa hasta mañana por la mañana.
Yo reí y lo volví a besar. El beso fue subiendo de tono de nuevo y ya nos encontrábamos de nuevo los dos excitados y listos para otra ronda. Nunca me podía cansar de Edward. Lo quería tanto.
por cierto- dijo separándose de mi- me ha encantado ese conjunto.
Enrojecí y el soltó una carcajada. Se puse sobre mí y comenzó a acariciarme por todo el cuerpo.
Sentí que alguien me zarandeaba y me susurraba. Abrí los ojos lentamente y encontré a Edward sentado en el borde el colchón con una bandeja en la mano.
buenos días dormilona- dijo sonriendo. Le sonreí cuando me incorporaba y el se acerco para darme un beso en los labios- ¿Cómo has dormido?
Más que genial- dije sinceramente. Mire por la ventana y vi que aun era temprano.
Son las seis y media de la mañana. Alice ha llamado desde casa de los chicos que recogen tu maleta y vienen por nosotros sobre las ocho.
¿Alice dijo eso?- me sorprendí- creía que a las siete menos cuarto tendríamos que estar en casa. Conociéndola es raro que no este nerviosa y saltando de un rincón a otro. Seguramente tuvieron una noche movidita como la nuestra- dije divertida.
¿Si?- dijo sentándose a mi lado en la cama para desayunar juntos- ósea, que fue todo planeado por vuestras diabólicas cabecitas.
No. Las chicas me compraron el conjunto, supuestamente para divertirnos. Pero después de hablar de temas un poco subiditos de tono pues las chicas se fueron a enseñarlo- dije irónicamente y el sonrío- a los chicos y yo no podía ser menos. Aunque debo de admitir que me daba bastante vergüenza- me sonrojé.
¿Vergüenza?- dijo- estabas realmente preciosa, para comerte.
Pues todo fue idea de Alice.
Recuérdame que le de las gracias- dijo antes de darme un casto beso
Después de desayunar nos duchamos juntos, eso si guardando las distancias ya que queríamos ahorrar fuerzas para el viaje y a las ocho en punto Alice llamo a la puerta. Me dio un conjunto de unos jeans cortos, camiseta azul cielo si mangas y unas sandalias plantas blancas. Me deje el cabello suelto y baje al coche de Edward. Este estaba metiendo nuestras maletas al maletero, ya que cada pareja iría en su coche.
¿Estáis listos?- dijo Jasper desde su coche antes de montarse.
Si- dijo Emmett.
Nosotros también Jasper- dijo Edward.
Bueno pues nos vemos en el hotel. Hasta ahora.
Todos nos montamos en el coche y antes de salir Edward se giró y me miró sonriente.
Creo que a partir de ahora mi color favorito va a ser el azul- dijo- estas totalmente impresionante con ese color Bella.
Yo me sonrojé y lo besé.
¿preparado para el viaje?- pregunte.
Más que preparado.
Hola de nuevo!
Poco a poco voy haciendo los capítulos mas largos y prometo que el próximo será mas largo que ninguno!! =)
En el pasado capitulo 13 reviewwwwwww! Estoy súper feliz, a ver si con este nos superamos!
Un beso y espero que os guste!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
