Disclaimer: Gravity falls es propiedad de Alex Hirsch (Fausto~) a quien me encantaría conocer.
Summary: Ser un demonio todo poderoso es divertido, pero cuando llevas tanto sin cuerpo puedes extrañar el ser humano. Bueno, eso es lo que sintió Bill. Human!Bill. No pairing. Después del capítulo Teatro de calcetines de la segunda temporada. Colección de One-shots. El título está en código Cesar.
Personajes: Bill Cipher (Un poderoso demonio con forma triangular).
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One-shot 10: "Una visita."
Tal como se predijo, la mañana siguiente fue bastante interesante... Considerando, claro, que Bill le dio una patada a Stan cuando despertó, tirándolo de la cama y llamándole de todo.
— ¡Serás idiota! —Gruñó el anciano frotándose la espalda y caminando hasta su ropa apilada en una silla—te recuerdo que tú aceptaste dormir conmigo, diablillo—masculló, notando con satisfacción la mueca que ponía por el apodo, anotándose mentalmente el seguir usándolo.
—No lo digas tan fuerte—gruñó después soltando una risita—y claro que me acordaba... Pero tú me pateaste anoche y... Bueno, ojo por ojo—se apuntó el parche y luego se levantó, notando entonces que con todo lo que pasó el día anterior se acabó acostando vestido. Con un suspiro comenzó a desnudarse y se puso un conjunto negro, con letras amarillas fosforescentes en la camiseta de mangas largas y unos zapatos amarillos que destacaban por los jeans oscuros. Stan estuvo quejándose un rato de su falta de educación y la forma en que ni siquiera agradeció el gesto, luego finalmente se fue aburrido de hablarle al aire mientras Bill arreglaba un poco su cabello rubio.
Se estuvo mirando en el espejo del baño, perdiéndose unos momentos en sus propios pensamientos... El día anterior había sido bastante intenso, realmente no quería seguir hablando, aunque sabía de antemano que los mellizos acabarían convenciéndole nuevamente.
—Tal vez debería intentar algo más—murmuró serio como nunca.
El adolescente se paró delante de Stanford en la sala, con cierta valentía considerando que el adulto estuvo maldiciéndolo en su cuarto compartido, y mirándolo con su único ojo bueno pidió...
—Quiero el día libre—Stan levantó la ceja ante esto, el demonio prosiguió—quiero visitar un lugar al que no voy hace mucho—bajó la cabeza, doblando un poco su orgullo para mostrar respeto ante su "jefe"—por favor—acabó diciendo, con mucha dificultad.
El anciano hizo una mueca, pensándolo. Era un lugar bastante importante si Bill le había pedido de esa forma ir, probablemente tenía algo que ver con lo que pasó el día anterior... ¿Realmente iría solo? O más importante aún, ¿Creía que estaría bien solo?
—Eh, ¡niños! —Llamó a los mellizos, que se encontraban sentados en el sillón viendo televisión, pero parecía más que pensaban en algo en lugar de ello. Ante la llamada ambos alzaron la vista, su tío se acercaba. El adolescente gruñía porque creía que Stan en una actitud muy infantil (y miren quién lo dice) lo ignoró—Bill pidió el día libre para ustedes, dijo que quería que lo acompañaran a alguna parte—comentó mientras el demonio le miraba con rabia.
— ¡Nunca dije eso! —Exclamó.
—Parece que es algo muy importante para él—prosiguió sin importarle los reclamos—así que por esta vez les permitiré ir a los tres, pero vuelvan temprano ¿sí? —Los mellizos miraron al rubio, que parecía frustrado, pensando que probablemente su tío mentía, pero que al parecer él sí quería ir a alguna parte—Bill—le llamó mirándolo de reojo—eres mayor, cuida a los chicos—ordenó, luego miró a los gemelos—niños, son más maduros, vigilen a Bill.
— ¡¿Pero qué rayos…?! —Ok, eso le había molestado.
—No reclames—le regañó—y cuidado con lo que hacen—seguidamente, se retiró dándole una sonrisa maldadosa a Bill, pronunciando sin hablar "ojo por ojo" haciendo al rubio fruncir el ceño. Para él era mejor que el demonio pensara que le estaba haciendo un mal, aunque finalmente sabía a la perfección que estaba haciendo lo correcto.
—Bien—gruñó el chico, sabiendo que los niños no le dejarían irse solo ahora. Hizo un gesto a ambos que le miraban curiosos—andando...
— ¿A dónde vamos? —Preguntó Mabel sonriendo mientras caminaba detrás. Dipper no podía dejar de mirar con algo de lástima al demonio en cuestión.
—A un lugar—contestó sonando de mal humor. Los mellizos le seguían cual familiares a carroza fúnebre, comentando por lo bajo entre ellos, mientras Bill usaba parte de su energía para escarbar en sus recuerdos y encontrar el lugar.
Llevaban ya dos horas caminando, los hermanos ya no conocían los paisajes y una pequeña parte de su mente les gritaba que se dirigían a un lugar muy apartado de su casa con un demonio que en el pasado les había dañado. Sin embargo, trataron de calmarse a sí mismos tomándose de las manos y recordándose que este era Bill, su amigo.
—Llegamos…—Susurró el rubio deteniéndose de pronto. Los mellizos miraron al frente y se sintieron empalidecer. Frente a ellos tres había un enorme sitio cubierto de alguna especie de arena de color extraño.
— ¿Qué es esto? —Preguntó Dipper curioso pero con una malísima sensación de no querer comprobar sus sospechas.
—Aquí como lo ven… Los cuerpos enterrados, y las tumbas cubiertas de ceniza de mi antiguo pueblo—contestó en voz baja el adolescente, como si temiese alzarla y despertar a alguien. Los castaños tragaron duro, mirando con otros ojos la "arena"…
—Woh…—Soltó Dipper, Mabel miraba el suelo, extrañamente silenciosa.
—No he venido aquí desde esa vez…—Siguió hablando, casi consigo mismo—y aun después de todos estos años…—Soltó una risa amarga—sigo incapaz de entrar…—Los mellizos miraron sus pies, dándose cuenta que el mayor estaba unos centímetros por detrás de la línea en que empezaban las cenizas. Y de hecho, ellos mismos no estaban con los zapatos en la zona—siento tanta energía espiritual aquí—susurró mirando la ceniza—me asusta un poco encontrármelos ahí, esperándome…
—Tal vez… Deberías intentarlo—Bill saltó, Dipper entonces se dio cuenta de que él había olvidado su presencia y su voz le sorprendió.
—Olvídalo—gruñó, parecía volver a como era comúnmente—no puedo enfrentarlos en mi territorio y quieres que los enfrente en el suyo—suspiró dándose la vuelta para mirar a los gemelos.
— ¿Qué quieres decir con eso? —Dipper enarcó la ceja, mirándolo fijamente y acercándose a él— ¿Tú territorio?
—Olvídalo—repitió algo molesto—no puedo, o por lo menos no por ahora—frunció el ceño, Mabel miraba a ambos chicos sacando ligeramente la lengua como pensando… ¿Bill necesitaba que le reconfortaran de nuevo? Sonrió.
— ¿Por qué no? Ya estamos aquí—continuó el castaño haciéndole frente, poniendo las manos en la cadera.
—Porque yo digo que no—contestó sencillo. Fue entonces que Dipper sintió que le tomaban de la espalda y le daban un empujón, por lo que él cayó levemente hacia adelante justo antes de recobrar el centro de gravedad, acostumbrado a esas cosas de su hermana. Sin embargo, pasó a empujar a Bill, quien no se lo esperaba.
Dipper soltó un jadeo cuando los brazos del demonio le tomaron por los propios, tratando de no caerse, a lo que el niño trató de mantenerse de pie, notando muy sorprendido que el rubio tenía una completa expresión de pánico, tratando de no caer sobre las cenizas. Fue entonces que entendió que estaba terriblemente mal seguir forzándolo, puesto que no lo ayudaría en lo absoluto… En cambio, suspiró resignado y se lanzó hacia atrás, cayendo fuertemente sobre su espalda con el rubio tirado sobre su pecho. Ambos jadeaban por lo cerca que estuvo, pero Bill no podía estar más aliviado.
—Gracias—se le salió casi naturalmente, alejándose algo avergonzado por lo que dijo.
—No hay de qué…—Contestó de igual forma apenado Dipper.
—No se abrazaron como quería—gimoteó Mabel haciendo un puchero, pero luego rio levemente al ver las dos pares de ojos masculinos mirándole molestos—oh, vamos, díganme que no hubiese sido totalmente hermoso que se abrazaran mientras Bill llora… Es como de esas películas dramáticas donde los amigos se apoyan—exclamó emocionada dando saltitos.
— ¿Llorando? —Bill enarcó la ceja—demasiadas películas…—soltó una risita—venga, volvamos a la cabaña…—Empezó a caminar en dirección contraria. Con un suspiro los gemelos se prepararon para otras dos horas de caminata.
—Tienes razón, es hora de volver. Regresaremos aquí cuando estés listo—aceptó Dipper, haciendo que el rubio le mirara, permitiendo que el niño viera la gratitud no dicha en sus ojos. Sonrió. Realmente, a pesar de ciertos factores de la personalidad del demonio contrastaban con la propia, Dipper estaba feliz de poder considerarlo su amigo—oh, ahora que recuerdo…—Lo había pensado cuando Bill cayó sobre él, pero solo hasta ahora se le ocurrió preguntar—hueles algo distinto de lo usual—enarcó la ceja, tratando de reconocer el olor, utilizando su gran sentido investigador—oh, sí, es como el olor del tío Stan—pudo por fin encontrar una respuesta, lo cual solo le ocasionó más dudas.
— ¿El tío Stan? —Mabel se encontró sorprendida. Bill se puso rojo como grana y se quiso morir ahí mismo.
—Estúpido Stanford…—Masculló por lo bajo adelantándose a los chicos, quienes no dejaban de preguntarle cosas a sus espaldas— ¡Si no se callan los lleno de pesadillas!
Para su dicha, el resto del viaje fue en silencio.
-Fin del one-shot 10-
Ojalá les gustara xD quedó algo raro el cap. (Me cuesta un poco manejar a los personajes a veces) pero espero que les haya gustado =)
