Bueno aquí les dejo un capítulo más, como verán ya está en la mitad de la historia, será un intro para lo que viene después, espero y lo disfruten.

Gracias por los comentarios n.n, me ayudan y me hacen inspirarme…

Saludos

XXXXXXXX

T12: SABIOS OJOS

Saruman se removía incomodo conforme su ejército partía hacia el Abismo de Helm, los últimos días le fue más difícil contener la fuerza de las criaturas que se mostraban más alerta de lo normal, era como si algo hubieran detectado, ese algo que vinieron a buscar, y que a su pesar ya sabía.

Su magia era la más poderosa en toda Arda, siendo el que tenía ese beneficio por ser el líder de la orden Istari, sin embargo aún temía lo que esas cosas haria en esa tierra, no era porque se preocupara, pero si destruían todo y fueran incapaces de detenerlo, no tendría un mundo que gobernar, las consecuencias las imaginaba incluso como si el mismo Melkor estuviera presente.

Se pasó de un lado a otro durante un tiempo, los Uruk-hai marchaban con sed de sangre al Abismo de Helm, pero el sentimiento aun lo tenía presente, no resistiría por mucho tiempo sus amarres mágicos, ¿qué era eso que los había alertado? ¿Ella estaba cerca? Se cuestionaba de nuevo para dar un largo suspiro y mirar ese pozo donde sus criaturas antes trabajaban.

Ahí tres torres enormes y con signos extraños se alzaba imponente, sin embargo el remover de la tierra con levedad, le daba a entender que estaban peleando por salir, en un golpeteo de bastón y con una voz suave, esas rocas se endurecieron más…frunció el ceño de nuevo, no podía pedir a los valares su fuerza, después de todo era un desertor.

Miro de nuevo el Palantir, sin embargo en sus sabios ojos un atisbe de temor se dibujó entre su blancas cejas, vio "esa" verdad que quiso usar en contra de la criatura que los valares trajeron, pero lo que vio en realidad fue algo perturbador, si para él era imposible contener a tres de esos gigantes, no se imaginaba si alguno de esas cosas voladoras soltaran su arsenal de esas bestias.

Aun si había interferencia, si el antiguo objeto de Númenor estaba plagado de oscuridad, le logro mostrar una realidad oscuridad y consumida por un odio propio de un humano, apretó con fuerza su bastón, un ligero sentimiento de lastima por la guerrera que fue arrancada de su hogar….pero negó con la cabeza al recordar su orgullo.

Tenía que concentrarse en cosas con más sentido que los sentimientos de lástima que empezaban a brotar por la "humana" que vino de un mundo lleno de caos, no lo admitiría, pero temía lo que esas cosas harían, pues estaba seguro que en esas tierras no solo podrían detectar a la mortal, temía que también encontrara otra cosas que cazar…tenía ese presentimiento.

Con el orgullo recuperado, apartando todos esos pensamientos tontos a su punto de vista, se irguió para ver la última legión de Uruk-hai partir, una sonrisa se dibujó en su rostro de nuevo, tan altiva y arrogante….-Primero Rohan y luego el mundo-pensó con soberbia al mirar ese atardecer, pues esa noche se teñiría de sangre Rohirrim.

XXXXXXXXXX

Galadriel parecía más inquieta que cualquier otro día, Celeborn había notado lo distraída que estaba la sabio Eldar, más en las últimas noches que se pasaba frente a su espejo, después de la partida de Gandalf de Lothlórien, ya convertido en el líder Istari, algo conmociono a su señora.

-Los motivos de mis dioses aun me son desconocidos, pero temo que no haya venido sola –susurros al viento, una dama de la luz en aquellos arboles dorados, solo relatos de Elrond le daban a entender lo que vino con ella, pero tenía una molestia constante…algo estaba escondido a sus ojos inmortales.

Celeborn solo la miro con suma sabiduría, él era después de todo su compañero y amigo, el que mejor la conocía de todos en esa tierra, se acercó con suavidad para tomar la mano de una distraída Eldar, quien solo volvió a su gesto usual, pero aun asi sus ojos la engañaban, beso con cuidado aquella extremidad aun sin apartar su mirada.

-Lamento tu preocupación, Mi Señor –dijo Galadriel al notar los ojos de su compañero de eternidad –pero algo siento en el viento de Arda, últimamente más enojado y activo conforme la dama blanca avanza por Rohan –no lo sabía ciertamente que era esa molestia, pero suspiro tratando de mantener ese porte sereno que perdió en los últimos días…incluso su gente se preocupaba.

-Confiemos en que todo saldrá bien-dijo al besar esa mano que aun sostenía el sabio Señor –Elrond nos ha enviado un heraldo, espera la señal para empezar a marchar….Dol Guldur ha estado en movimiento en los últimos días, temo que el ataque que la dama predijo se lleve a cabo-informo-además de una nueva esencia-suspiro.

Galadriel solo lo miro con cierta curiosidad, será esa presencia la que la ha estado poniendo nerviosa los últimos días, recordando las memorias de Ororo se removía y temía que fueran esas que vio en números inimaginables, ¿su imaginación? Se cuestionó al no haber tenido más detalles de ese encuentro, solo Elrond entendía lo que se sentía…esperaba que esa esencia no fuera la misma, rogaba a los valares para que no fuera.

Sin embargo las últimas noches trato de investigar, sin tener éxito, estaba al sur de eso estaba segura, luego suspiro para tratar de mantenerse pasiva y sabia, eso aún estaba atado por alguien, asi que aún no era prioridad…concentrándose en su labor y la imagen de la dama que partió, en verdad todo lo tenía previsto.

-Ella siempre tan precavida –suspiro la dama de la luz para seguir a su señor, ahí una reunión se llevó a cabo para enlazar un plan que se llevaría a cabo si era necesario, había informes de avistamientos de Orcos por el bosque dorado, pero con el poder del anillo era imposible que hicieran algo, sin embargo no era la misma historia que contaba Erebor o el bosque negro.

Rivendel comenzaba también a moverse conforme el anillo avanzaba al sur, mandando dos comitivas a la señal de la señora de la luz, una que partiría a Rohan y la otra hacia Lothlórien, para ahí marchar por última vez los elfos en la tierra media, con el propósito de erradicar lo que habitaba y envenenaba el bosque negro.

XXXXXXXX

Glorfindel miraba con insistencia algún punto perdido al sur, el aire era más pesado conforme más se removía ese algo, no era el punto de Dol Guldur, pues era la misma esencia de ser día en Rivendel, esperaba que su señor lo haya notado, aunque sabía que los más sabios de esas tierras lo sentían.

-Últimamente te veo inquieto, Elfo –Thorin entraba a esa sala donde el sabio Eldar miraba con insistencia por aquella ventana artesanal, tan grande que resaltaba de la montaña solitaria, este solo lo miro sereno pero ya acostumbrado a lo despectivo del enano, pero recordando viejos rencores lo entendía, manteniéndose ajeno a las provocaciones.

-Algo se está empezando a mover-informo para volver a compartir esa mirada al sur –es algo que no está en la fortaleza oscura del bosque negro-Thorin frunció el ceño un poco al entender eso.

-A qué se refiere con eso-se paró junto al Eldar para cruzar sus brazos, sabia de los movimientos de los orcos en los últimos días, incluso Dale le había informado días anteriores sobre lo que vieron en las orillas del lago, pero si no era ese punto… ¿entonces que era? Pues por más que trataba de ver o sentir, solo el viento fresco era su respuesta, gruñendo por ese detalle.

Glorfindel noto esa frustración, una sonrisa imperceptible se formó en el sabio Eldar, de alguna manera el enano era muy orgulloso, pero aun asi siempre venía a ver como estaba, más para preguntar del estado de Ororo, pues no quedo conforme con el informe de Gloin, alguien necio pero que se preocupa por los que le importan.

-Es algo que aún está retenido por alguien o algo-siguió su mirada en aquel punto –espero que no sea algo que nos preocupe cuando todo inicie –con voz profeta anuncio, sacando un suspiro del rey.

-Por qué los elfos no pueden ser más claros-anuncio el imponente señor de la montaña al cielo, por Aule, porque de todos los elfos le tenían que mandar al más complicado, asegurándose que si ve a la mujer, le diría unas cuantas palabras del elfo rubio.

Glorfindel con su rostro de mármol, arqueo imperceptible una de sus cejas por ese comentario, pero siguió en silencio manteniendo su noble aspecto de sabiduría, su espada estaba ansiosa por volver a ser empuñada, se quedó como un favor a la dama, pero de alguna forma su antiguo porte le llamaba, el capitán de Gondolin después de miles de años volvería a pelear.

Thorin por su parte compartía esa preocupación, esa sensación que decía el elfo era algo incómodo a su parecer, pues a pesar de la máscara de mármol que poseía, sus ojos no lo engañaban, tenía preocupación y temía que fuera como esa vez en Rivendel, según platicas de Gloin, era peor que Smaug, suspiro con pesar para divagar su mente un poco…el Eldar no era molesto, por alguna razón siempre estaba callado.

Un silencio cómodo entre ambos, mientras observaban aquel atardecer, ajenos por completo en lo que el sur pintaba, donde una pelea contra el antiguo y traidor aliado se hacía presente, conforme esas esencias se hacían más bravas, poniendo en jaque la voluntad del blanco.

XXXXXXX

Miles de ojos sabios notaron por primera vez en miles de años la incomodidad de la esencia que se hacía fuerte conforme su objetivo se acercaba a ese punto, los Centinelas estaba programados para acabar con la plaga mutante, esa era su programación y nada los detendría para hacer su labor.

-CODIGO ALFA- susurraban con ojos rojos en esa oscuridad obligada, el rechinido de lo metálico en la tierra era una constante, conforme ese objetivo se acercaba, sin embargo más presencias notaban, más anormalidades del Gen regular, tres puntos eran su objetivo lejano, pero de menor importancia, ya que uno era el que se acercaba.

Sin embargo ojos oscuros también lo habían sentido, Sauron se removía constantemente en esa torre, lo sentía limitado pero ahí estaba, lo que antes su mentor hizo, una sensación oscura llena de desesperación, quería ver los Ojos de los primeros nacidos de nuevo, pero limitado por la ausencia del único le hacía enfurecer.

Tenía que obtenerlo para poner sus manos en lo que aguardaba un poco más al norte, unas creaciones igual o más peligrosas que lo que su señor oscuro hizo, Melkor se sentiría orgulloso de el si eso cae en sus manos…. moviéndose constantemente alerta de aquel punto.

XXXXXXXX

La tensión dentro de las murallas era constante, conforme el tiempo pasaba la noche caía anunciando la guerra inevitable, poco a poco entre rayos enviados por el mago blanco, las armaduras de la mano blanca se divisaban, con gruñidos y el cuerno enemigo en todo su esplendor.

Todos formados de acuerdo a tácticas que se armaron en conjunto con la dama, quien había reforzado cada punto débil de la muralla en cuanto llego, no dejando ninguna entrada posible, solo esperaba que la dinamita no fuera inventada, pues temía de la inteligencia de que Saruman presumía.

-Caballeros de Rohan, Guerreros de la marca y aliados en conjunto, esta noche haremos historias, enlazaremos alianza y reforzaremos amistades-Théodred posicionado en lo más alto daba sus palabras resonando en las paredes de Rohan, Ororo estaba en una de las torres como un visor para calmar ese clima, Saruman no le ganara en su campo, al menos eso aseguro a Aragorn cuando diviso la primera nube anormal.

Conforme el discurso motivacional terminaba, los nervios se crispaban conforme los truenos se dejaban caer, alumbrando los rostros sedientos de sangre de las criaturas que atacaban y se amotinaban a las afueras del antes campo verde.

Los soldados apretaban sus armas y arqueros tensaban sus instrumentos, el silencio era constante dentro del abismo, conforme el ataque del enemigo se mostraba infructuoso, no encontrando la reacción que esperaban.

Ahí ante los ojos expectantes de muchos de los soldados, por primera vez en el Abismo de Helm, la voluntad de la dama blanca se hizo presente conforme el clima empeoraba a mando de Saruman, centellas se alzaban imponente rompiendo ese silencio por parte del enemigo…alzándose imponente en lo alto de la Cuernavilla.

Cabellos blancos revoloteando conforme se transformaban en rayos de igual color, ojos centellantes alzados al cielo, alumbrando la oscuridad de esa noche, que prometía ser larga…unas cuantas gotas fueron lo único que salió de ese día.

-Bien, que comience el juego-anuncio la dama blanca al desplazar sus manos hacia delante, muchos de los gritos de soldados desprevenidos al ver salir esas cosas naturales de la dama…la voluntad de Saruman una vez fue vencida, ya no era problema…algo lo debilitaba por completo como para no mantener el clima a su merced, esto sacando un poco de duda a la mujer cuando fulmino incontables enemigos desconcertados.

-Arqueros-anuncio Théodred tratando de reponer su aire por la sorpresa, muchos de sus compañeros también aguantaron la respiración al notar esa fuerza en un solo ataque, solo los aliados de la comunidad estaban algo acostumbrados a la destreza de dicha dama, dando el inicio de una batalla con unos furiosos enemigos…que se amotinaban en las paredes milenarias de la muralla.

-Fuego-diversas voces se escucharon a lo largo de la Cuernavilla, uno a uno los hombres soltaron sus armas para empezar a lanzar lo que era ordenado, mariscales, herederos y razas antiguas preparadas para demostrar su fuerza conforme la noche daba anuncio de la batalla, el Abismo de Helm estaba siendo defendido con más furor.

No temiendo a los números que lo superaban por mucho, un mar negro se amotinaban en las murallas como un mar embravecido por el primer golpe, ellos también tenían un Istari…se cuestionaron algunos cercanos a los caídos, pero no importaba Rohan caería esa noche, o al menos eso esperaban.

Ororo por su parte se sentía extraña al no notar fuerza en Saruman como esa vez en Cadharas, era un mal presentimiento el notarlo tan débil, no dando pelea como ella esperaba…bajando con lentitud para reincorporarse a la fuerza terrenal…guardando su energía para algo, una brisa le decía que esto era el inicio, que algo vendría mas adelante.

XXXXXXXXX

Merry y Pippin estaban entusiasmados de ver como Barbol los había acogido al poco tiempo de ser dejados por Gandalf y Ororo, ahora ellos tendrían que arreglárselas para acabar con Saruman ahora que estaba solo.

Barbol se estremecía conforme esos temblores se hacían más fuertes, algo aguardaba el mago traidor dentro que hacía que sus raíces recordaran viejas memorias, Yavanna… su valar, les había dejado antes que los primero nacidos despertaran.

Vieron alzarse reinos y caer de manera trágica, ellos estaban al margen de su gran visión y memoria, esto no lo olvidaban…cuando Melkor vino por primera vez a sembrar destrucción con sus criaturas, no era un Balrog de eso estaban seguros…pero era algo más que tenía que tener cuidado.

Los Ents aguardaban con paciencia a las afueras de Isengard, no dudando en ser parte de la guerra para destruir la fortaleza del blanco –Que son estos temblores-Merry se aferraba a las ramas de su transporte amigo, mientras Pippin estaba a punto de caer.

-Son cosas que no deben estar aquí- la voz sabia de ese ser se escuchaba-Hace días unas criaturas se divisaron en las cercanías-con voz lenta y sabia explicaba lo que vieron –grandes y oscuras –los Hobbits se miraron un poco preocupados, pero ajenos a lo que explicaban…no recordando por el momento lo que encajaba con lo que vieron en Rivendel, su inocencia les impedía aferrarse a un temor que ya paso y dejaron atrás.

Los ent aguardarían al amanecer para hacer su movimiento, esperando que con su ataque no desataran lo que escondía el mago, tenían que ver más el movimiento del mago blanco para seguir su camino…. Pues esa sensación aún estaba presente y más fiera…Ajenos por completo a los centinelas.

XXXXXXXX

Bueno como verán los centinelas han estado activos, poniendo en jaque al pobre de Saruman (bueno no tanto, el se lo busco por retenerlos para usarlos), como verán ahora no fue tanto de Ororo, hasta el final, ya que muchos ojos notaron ese CODIGO ALFA que iniciaron las maquinas.

El abismo de Helm en todo su esplendor en el próximo capítulo.

Geme 1 fuera