Les dejo un nuevo capítulo! Espero que les guste. Se resuelve el plan de Quinn :P

Gracias por las review, en serio!

Saludos!

Glee no me pertenece y me tomé varias libertades imaginarias para escribir este capítulo, así que algún error médico o de otro tipo, me pertenecen libremente.


No es romance, es...probablemente sea amor...

Después de cenar con Shelby (quien hizo una nota mental de preguntarle a su hija el porqué de ciertos cambios que notó entre ella y la latina) y Beth (Quinn había decidido que el cumpleaños de Rachel era una buena oportunidad para comenzar a acercarse a la bebé había dado en adopción) y de momentos de intensa emoción, todos se cambiaron y fueron directo al boliche.

Quinn, que muchas veces no soportaba demasiado a los amigos que la diva, Santana o Noah habían encontrado, había invitado a sus propios amigos a la fiesta con el permiso de Rachel, por supuesto.

Rachel, estaba más que sexy en ese vestido rojo y Santana no pudo sacarle la vista de encima. Noah se contuvo de hacer cualquier tipo de insinuación sexual al ver que la latina, antes de salir de la casa, no se separaba de la diva por más de 3 metros.

Todos se separaron dentro del boliche, bueno, casi todos, porque Santana decidió convertirse en guardaespaldas de la diva y la seguía a todos lados.

Cuando en un momento Rachel estaba hablando con unos amigos del instituto y Santana tomaba de su cerveza exactamente un metro detrás, Puckerman se detuvo a su lado.

"¿No te parece que estás pasando algún tipo de límite? No puedo saber si la estás cuidando o la estás acosando." dijo él sin sacarle los ojos de encima a su amiga.

"Para tu información, Puckerman, la estoy cuidando. Tengo ese derecho. Es mi novia" dijo Santana cruzando sus brazos sobre su pecho.

"¿Desde cuándo?"

"Desde anoche"

"No puedo creerlo." añadió Puck y se fue.

Santana, se quedó pensando en la respuesta de su amigo y decidió que no sabía que no podía creer él y sacando los ojos de su novia, comenzó a buscarlo.

"¿Qué es lo que no podés creer?" preguntó cuando lo encontró en una de las barras del otro lado.

"Que ella haya aceptado ser tu novia. Porque asumiendo las cosas, estoy segura de que vos fuiste quien se lo preguntó. ¿Verdad?"

"Si"

"Y ¿cómo lo hiciste?"

"Estábamos pasando de una puerta a la otra anoche y el tema salió. Le pregunté, dijo que si. Fin de la historia." dijo Santana comenzando a buscar a la diva al otro lado de la pista.

"Por eso no puedo creerlo. Santana, conozco a Rachel desde hace años, y la verdad, si hay algo que la define, es el romanticismo. Recordá que cuando quiso conquistar a Finn cuando él estaba con Quinn, preparó un picnic en el auditorio. Si yo quería estar con ella, tenía que convertirme en un hombre que pudiera ser capaz de cantar un solo y le di una serenata en Glee. Imagino que la relación entre Jesse y ella fue una rosa detrás de otra porque daba miedo verlos juntos, muy parecidos. Y ahora, estamos acá. Con vos. Que desde que llegaron a la ciudad están acostándose. Además de eso, Quinn entra en la ecuación como un tercio un poco extraño, pero no sé como todo está funcionando. Y de golpe, de la manera menos romántica que puede existir, le preguntás a ella si quiere ser tu novia y te dice que si. No lo creo porque todavía no lo entiendo y eso que traté de hacerlo."

Santana se quedó pensando todo lo que su amigo le estaba diciendo.

"Quería llevarla a una cita. Quería darle un gran ramo de flores, llevarla a un hermoso restaurant, cenar con ella, charlar de todo y de nada, después de ahí ir a la playa y caminar descalzas por la arena. Cuando estábamos en Lima y me permitía pensar en eso, la playa se cambiaba por el parque. Pero no se dió nunca la oportunidad. Y le pregunté de esa forma porque estoy segura que notaste lo sexy que es ella cuando está disparando un arma, y me puse completamente celosa."

"¿En Lima?"

"Si, ya tenía sentimientos hacia ella en Lima. Cuando empezó a faltar a Glee, me fui dando cuenta que su ausencia me afectaba. Por eso intenté averiguar que estaba pasando y fui a la casa. No fue un maldito acto de bondad aleatorio surgido por la alineación de ciertas estrellas en el calendario maya, Puckerman."

"Con razón lloraste cuando te diste cuenta de que se iba." dijo Puckerman recordando que Rachel le había contado eso ese día.

"Si, aunque la voy a matar porque te contó eso."

"No tendrías porque matarla. Ella fue la que me dijo que te invitara a nuestro exilio." Santana lo miró sorprendida. Pero Puckeman continuó "Porqué así lo calificó. Como un exilio. Aunque después hizo una comparación con los griegos de la que no recuerdo ni una palabra." Él se quedó pensando en algo y Santana pudo, por fin, a la diva que seguía hablando con el mismo grupo de personas y que ninguno estaba intentando nada con ella. "Y como me preocupo por ella, tengo que decirte Satán, la lastimas y te lastimo." Las palabras de Puckerman entraron lentamente en su cabeza y giró de vuelta para mirarlo.

"¿Eres capaz de lastimar a una mujer?" preguntó Santana sorprendida de que él hiciera esa amenaza.

"¿Por mi princesa? Soy capaz de lastimar a un bebé." Y con eso, él le dio una palmada en la espalda y se fue, dejando a Santana a solas con sus pensamientos.

La latina sabía que la diva era una loca por el romance y todavía no entendía, como se habían dado las cosas.

Rachel sintió los ojos de Santana en su cuerpo y se giró hacia el último lugar en donde la había visto. Detrás de ella, controlando cada paso que daba. La diva no quería admitir que le encantaba ver a Santana tan posesiva con ella. Cuando vio que la latina no estaba ahí, empezó a buscarla por todo el lugar hasta que la encontró del otro lado de la pista, con sus ojos clavados en la diva.

"¿Está todo bien?" preguntó la más pequeña de las morenas al darse cuenta de que la otra volvía a centrar sus ojos en ellas dejando de lado el mundo en el que sus pensamientos la habían perdido.

"Todo bien." respondió la latina, sintiendo que todo podía estar mucho mejor si ella hacía las cosas bien.

"¿Quieres bailar?" una voz hizo que Rachel quitara la mirada de su novia y se encontró con los ojos verdes de Sonia. La diva asintió, suponiendo que no le hacía daño a nadie, ya que todavía era temprano para que pusieran los lentos (lo cual significaba que el lugar estaba por cerrar).

"Quiero llevarte a cita, mañana a la noche" dijo Sonia cuando ya estaban bailando.

"No gracias." respondió la diva comenzando a sentirse incómoda. Sonia siempre decía o hacía cosas, que la ponían un poco nerviosa. No estaba acostumbrada a esa atención. A veces, le pedía un libro prestado en clases y cuando se lo devolvía había pequeños poemas románticos dentro. En las noches en que estaban en las picadas, Sonia a veces le daba una flor, y le decía que era hermosa.

"Vamos Rach. Te mereces una hermosa cena en un gran restaurante. Un paseo por la playa. Lindas palabras. Un beso al finalizar. Te mereces saber que alguien quiere conquistarte. El sentirte halagada todos los días." dijo acercándose al ritmo de la música a la diva y acomodando sus manos en la cintura de ella.

"Sonia, ya te dije varias veces que estoy con alguien." Dijo Rachel, sintiéndose molesta. Si, Sonia le había demostrado que estaba interesada en ella, pero nunca había sido tan directa. Y además, si quería todo eso que ella acababa de nombrar, pero no lo quería de ella.

"¿Con quién? ¿Con Santana? Porque por lo que veo es más un guardaespaldas que otra cosa. Ni siquiera lleva tus libros a clase. Y si te acompaña es porque tienen las mismas clases juntas. Muchas veces insulta cuando habla o te dice hobbit y sé que eso te molesta. Estoy segura de que hoy ni siquiera te dijo que te veías linda." Añadió acercando su boca al oído de la diva.

Santana, mientras tanto veía la conversación desde lejos y comenzó a sentirse, no sólo celosa, sino nerviosa. Las palabras de Puck y las relaciones pasadas de la diva, la habían dejado pensando y no le gustaba. Y cuando vio a Sonia acercarse a su novia, varias cosas habían caído en su lugar. Sabía de los poemas que la morocha le dejaba a Rachel, y después de la noche anterior, se había dado cuenta de quien le estaba dando flores a la diva, que generalmente las tiraba en el tacho de la basura apenas podía.

"Rachel, eso que tienes con Santana no es romance. Por favor, dame una oportunidad." dijo Sonia acercando a la diva más hacia su cuerpo. Rachel se había quedado completamente quieta.

"No, no es romance lo que tengo con ella Sonia. Pero probablemente, tal vez sea amor." Le respondió alejándose de la morocha y dirigiéndose hacia donde estaba la latina. Para besarla profundamente apenas se había acercado y pedirle que la llevara a la casa.


Quinn había mantenido conversaciones con varias personas, y ahora estaba hablando con un hombre de unos 30 años que le había dicho que se llama John y era productor de televisión. La había halagado varias veces por su belleza y le decía que podía tener una carrera y había comenzado a hablar hasta el punto en que Quinn ya no lo escuchaba. Su mirada había quedado fija en sus dos amigas, y compañeras sexuales ocasionales, desde el momento en que Puckerman se había acercado a la latina. Sabía desde hace tiempo de que lo de ellas era algo más que buen sexo, pero había decidido no entrar en ese territorio, Santana era muy volátil y probablemente no estaba todavía dispuesta a admitir sus sentimientos por la diva. Quinn no se sentía fuera de lugar cuando pasaba la noche con ellas, todo lo contrario, últimamente las otras dos hacían todo lo posible para que se sintiera cómoda. Y ella sabía que así lo sentía, pero quería más. No con ellas, pero quería más. Quería ese entendimiento que a veces descubría en sus miradas. Ese sentimiento que no te deja pensar en otras personas. Esa seguridad para incluir a otras personas en tu relación y saber que no te va a dejar por ella. Quería sentir algo más que dolor, y dolor era algo que Quinn nunca había dejado de sentir. Cayó desde lo alto durante el embarazo de Beth, para volver a caer poco después y ahora estaba en un lugar común en el que nunca se había encontrado. Quinn sacudió de su cabeza esos pensamientos y volvió a intentar seguir a John en lo que fuera que estaba pensando. Era una fiesta y no podía estar pensando profundamente en esas cosas.


Cuando Rachel y Santana llegaron a la casa, la diva comenzó a besarla hasta que llegaron a la habitación y cayeron sobre la cama. Santana se alejó y se quedó observando en silencio el rostro de la diva, que estaba un poco confundida por el súbito movimiento de su novia.

"¿Pensás que le falta algo a esta relación?" preguntó la latina evitando mirar a la otra en los ojos.

Rachel estaba ahora sorprendida. De repente se dio cuenta de que alguien le había dicho algo a la latina.

"¿Cómo qué?" fue lo que respondió, ya que no sabía que decir. Había temas que no habían tocado mucho y no sabía como podía reaccionar la latina y los había evitado. Rachel estaba acostumbrada a decir lo que sentía y Santana estaba acostumbrada a callarlo.

"Como romance. No sé." Santana sacudió sus hombros y se movió de encima de la diva para sentarse en la cama a mirarla. "Hoy me hicieron ver que toda nuestra relación es más que rara. No hubo serenatas, no hubo canciones, o poesías o conversaciones sobre nuestros sentimientos, bueno no muchas. Desde que llegamos solo hubo sexo e intentar conocernos un poco más. Anoche, me llevaste a esos lugares y me mostraste una parte tuya que yo ni siquiera sabía que podías tener. Aceptaste ser mi novia y no sé si es por el sexo o porque te sentís cómoda con esto, o porque. Y me pone nerviosa pensar que sea solo por esas razones." añadió sin mirar a la diva. No quería que ésta notara el rubor en su rostro.

Rachel suspiró, y se sentó al frente de Santana agarrando sus manos que se movían nerviosas en su cintura.

"No te dije que si porque tenemos gran sexo o porque estoy cómoda con todo esto. Te dije que si porque quería. Si, quizás tu pregunta no fue nada romántica o la relación que tenemos hasta ahora no lo fue. ¿Pero a dónde me llevó eso antes? Finn tenía gestos románticos muy de vez en cuando y era justo antes de preguntarme si me iba a acostar con él, a lo cual recibía una negación para que los gestos desaparecieran por un tiempo. Noah me cantó una serenata en frente de todo el club sólo para ver si podía acostarse conmigo. Ese chico puedo ser romántico solo cuando quiere acostarse con alguien y después deja de serlo. Jesse, bueno, él es exactamente igual que yo pero en un cuerpo masculino. Tuvimos cenas a la luz de las velas, caminatas por el parque, serenatas mutuas, rosas todos los días, palabras de amor y ¿qué pasó? Me terminó tirando huevos con los miembros de Vocal Adrenaline." La diva volvió a suspirar, no le gustaba recordar mucho el pasado. "Ya antes de la muerte de mis padres, me había dado cuenta de que el romanticismo está sobrevalorado. Con vos es fácil Santana. No hay grandes esfuerzos románticos, pero eso no me importa. Estás conmigo todos los días, te pones celosa cuando alguien se me acerca y no me hechas la culpa por esas cosas, porque sabes que yo no hice nada para que ellos piensen que esta bien tratar de ligar conmigo. Cuando hablo me escuchas y te escucho cuando lo hacés. Me decís lo que te molesta y yo te cuento lo que me molesta. Si, nuestra relación no es romántica, pero yo no la hubiera querido de otra forma realmente." Terminó de decir la diva esperando que Santana entendiera lo que ella le estaba queriendo decir.

"¿No te molesta que yo no sea romántica?" dijo Santana todavía insegura. Maldito Puckerman, ¿porqué había puesto esos pensamientos en ella?. Odiaba sentirse insegura.

"No, no me molesta." Y con esto, se inclinó para besar a Santana dulcemente, y acostarla sobre la cama.

"¿Por qué me llevaste anoche?" preguntó la latina cuando ya estaban acostadas y Rachel tenía su cabeza en su hombro y acariciaba el estómago de la latina. Ahora no estaban de humor para tener sexo y la latina quería conocer más a su novia.

"Quería que vieras esa parte de mi. Sé que no vas a creerlo, pero cuando estábamos en Lima, todas las semanas con Noah nos alejábamos del pueblo hasta una granja abandonada que había. Ahí hacíamos tiro al blanco, tomábamos alcohol a montones, construíamos plataformar que después usabamos con fuegos artificiales, planeabamos las bromas que él iba a llevar a cabo en la escuela y después volvíamos golpeando los carteles y las señales de tránsito con un bate. Eran momentos divertidos. También lo acompañe varias veces al club de la pelea, incluso participé. Esa noche gané como unos 3000 dólares."

"¿En serio? ¿Rachel Berry, quien odia la violencia, en un club de la pelea?" dijo Santana entre sorprendida y divertida.

"Si, Noah había quedado muy golpeado de la noche anterior y necesitaba el dinero para Quinn y Beth. Creo que tenía turno con el obstetra o algo así, no recuerdo. Así que, la única forma que tenía de ayudarlo era meterme en la competición. Por suerte, sé karate."

"Hubiera pagado por verte pelear" dijo la latina apretando más a la diva hacia su cuerpo.

"Bueno, por ahí puedas hacerlo. Ahora que sabes que hago los jueves a la noche con Noah, voy a poder entrar en alguna de las peleas."

"No."

"Si."

"No."

"Si."

"No vas a entrar en ninguna de esas peleas, Rach."

"Si lo voy a hacer, es un buen ejercicio."

"¿Y si te golpean? No, no, no."

"Si me golpean, no hay problema. Es por eso que se llama pelea, uno golpea al otro y recibe golpes."

Santana giró sus cuerpos para atrapar a la diva entre el colchón y ella. Y mirándola a los ojos con la furia que muchas veces Rachel había visto en los pasillos de McKinley, continúo.

"No vas a entrar a ninguna de esas peleas, hobbit. ¿Te queda claro? No quiero verte con ningún moretón producto de esas peleas, solo los que te pueda llegar a hacer yo o Quinn. Y además, voy a comenzar a revisar tu cuerpo cada vez que vuelvas de esas noches con Puckerman, quien va a recibir una golpiza por llevarte a ese lugar y dejarte pelear, si llega a pasar."

Rachel había comenzado a excitarse. Había visto varias veces esa mirada en la latina, muchas veces dirigida a ella pero era la primera vez que era furia generada por preocupación hacia ella.

"No puedo prometerte nada." dijo Rachel moviéndose un poco para que el muslo de la latina estuviera entre sus piernas y una pierna de ella entre las de ella.

Santana, no podía creer que su novia estuviera planeando pelear. Estaba furiosamente preocupada pero el movimiento de la diva hizo que comenzara a buscar fricción.

Toda conversación terminó en ese momento para dejar paso a la pasión.


A la mañana siguiente, las dos se despertaron ante unos golpes en su puerta. Todavía medio perdidas en entre la realidad y el sueño, fallaron en ver que la puerta se abrió de par en par y un Noah Puckerman completamente excitado ingresó en la habitación. Al ver a sus amigas abrazadas bajo la sábana, dio un salto para quedar encima de ellas dos.

"¡Puckerman!" gritó Santana cuando sintió un peso enorme sobre su cuerpo y abrío los ojos para ver que sucedía "¿Qué diablos te pasa?"

"¡Noah!" gritró Rachel. "¡Sos pesado!"

"¡Encontré lo que nos está faltando así que las quiero ver en el sótano en dos horas, tengo que encontrar lo que nos hace falta!" dijo ignorando lo que ellas le habían dicho y levantándose para marcharse. "Recuerden. Sótano. Dos horas." Y se fue.

Quinn estaba en la cocina preparando el desayuno, cuando una diva y una latina entraron semi enojadas y se sentaron dejando que sus cuerpos cayeran como peso muerto sobre las sillas. Las miró y, aunque ésto no había pasado antes, inmediatamente les sirvió dos tazas de café y se las puso delante.

Después de tomar la taza entera de un solo paso, Rachel comenzó a pensar con claridad.

"Buenos días Quinn." dijo respetuosamente a su amiga.

"Hola Rach. ¿Qué pasó?" dijo señalando con la cabeza a Santana que todavía tenía las cejas fruncidas y ahora, con un poco de café en su sistema, murmuraba insultos a Puckerman.

"Noah nos despertó saltando sobre nosotras hace unos minutos y se fue." respondió la diva levantándose de la silla para ayudar a su amiga con el desayuno.

"Ah. Rachel, quería preguntarte si te parece bien que pase la mañana con Shelby y Beth." dijo Quinn ignorando cualquier otra pregunta sobre la latina que se le hubiera podido ocurrir. La noche anterior, al regresar a la casa repasó el encuentro con su hija y quería acercarse más a ella.

"Me parece genial Quinn." dijo la diva sonriendo como la antigua Rachel Berry lo hubiera hecho.

Cuando Quinn se marchó a la casa de Shelby, Santana todavía seguía insultando a Puckerman. Así que Rachel la guío hacia la habitación y le dijo que se bañara mientras ella se bañaba en el baño de la habitación que supuestamente era de Santana.

Cuando terminaron, bajaron hacia al sótano para esperar a Noah.

Puckerman entró de un golpe a la sala de grabación y Santana le clavó la mirada esperando que dijera algo. Pero ni siquiera habló. Cerca de la pared que separaba la sala de grabación de la sala de controles, Puckerman preparó una mesa que traía con él. Después de su mochila comenzó a sacar cables y una notebook que parecía bastante nueva. Volvió a salir de la habitación, para regresar con una bandeja de disco y una de mezclas, que conectó con la computadora.

"Ahora, canten "Get it right"" dijo sin explicarle nada a sus amigas. Además, la canción la habían transformado en un dúo y Santana y Rachel pasaban horas cantandola cuando no se les ocurría nada para hacer.

Las dos morenas comenzaron a cantar y de fondo comenzó a sonar música electrónica y Puckerman se movía feliz entre la computadora y las bandejas, y el tema que había comenzado a cambiar de ritmo, no perdía su esencia. Cuando la canción terminó, Puckerman tocó un par de botones en la notebook y las chicas la escucharon. El tema quedaba completamente genial con las mezclas que Puck había logrado hacer.

"¡Soy DJ Puck!" gritó levantando los brazos hacia el cielo.

Las otras dos se miraron y levantaron sus hombros señalando ignorancia.

"La idea es así, de ahora en mas. Uds. cantan y yo mezclo. Va a ser genial porque con esto podemos mezclar todos los sonidos que necesitemos. Y podemos preparar cada canción de antemano o hacerla en el momento cuando estemos en alguna presentación, ¿Qué les parece?" Y comenzó a mirar a Rachel y a Santana, esperando una respuesta.

"Me parece una buena idea. Pero Shelby, tendría que opinar en esto también. Es nuestro manager." le dijo la latina a la diva.

"Estoy de acuerdo" respondió Rachel. "Noah, nos parece una buena idea. Pero ¿podemos ver que opina Shelby primero? Sé que ella está a punto de conseguir que toquemos en un bar importante una noche de éstas."

"Si, ya le dije a Shelby que cuando pudiera que se acercara porque la necesitamos para escuchar algo." respondió Puckerman todavía sonriente.

"¿Escuchar qué?" interrumpió Shelby desde la puerta de la sala de grabación. "Vine en cuanto pude Noah, dejé a Beth y a Hannah con Quinn arriba."

"¡Esto!" dijo Puckerman antes de que Santana y Rachel, que todavía estaban sorprendidas, dijeran algo.

Mientras la canción sonaba y Shelby escuchaba con atención, había una conversación entre las morenas de la cual las otras dos personas estaban siendo ignorantes.

"¿Te parece que él esté bien? A mi me parece que está drogado con algo." le dijo Santana a la diva.

"Me parece rara su actitud. Si. Pero así es Noah cuando se le pone una idea en la cabeza."

"La idea es buena, eso no voy a negarlo. Además, así podemos cantar más libremente y la mezcla se hace después."

"Es bueno que las dos sepamos tocar la guitarra. Porque creo que si Shelby aprueba esto, una va a tener que hacerse cargo de eso."

"Si, igual todavía nos falta conseguir un baterista."

"Oh, tenés razón, todavía no buscamos a nadie. Pero creo que Nick me dijo que él sabe tocar la batería. Tendría que preguntarle y le haríamos una audición para ver como suena. ¿Te parece?".

"Si, es mejor que conozcamos de antemano a alguien."

"No es que yo lo conozca mucho que digamos."

"Te presta su auto."

"Una sola vez y porque era mi cumpleaños. Y además, porque me vio manejar cuando escapábamos de la policía un par de semanas antes."

"¿Escaparon de la policía un par de semanas antes?"

"Si, las picadas no son algo precisamente legal."

"Rachel Berry, realmente me estás sorprendiendo. Si alguien me hubiera dicho que debajo de esos sweaters con animales había una pequeña delicuente con un cuerpo completamente espectacular, debo añadir, me hubiera reído tanto que me hubieran internado en un psiquiátrico."

"Santana López, tendrías que empezar a sacar de tu cabeza todas las ideas de inocencia que puedo llegar a dar."

"Rachel, ojalá no estuviéramos solas en esta habitación."

"¿Y eso por qué?"

"Porque si esuviéramos solo vos y yo, en estos momentos tu ropa estaría hecha pedazos en el piso y vos estarías encima del piano rogándome que vaya más fuerte y más profundo."

"..."

"Hasta hacer que grites mi nombre, varias veces."

"..."

"¿Algo para decir?"

"En estos momentos te odio por poner esas imágenes en mi cabeza."

"Noah, es una muy buena idea. Ya que tienen varias canciones grabadas, es mejor que empieces a trabajar con las mezclas, pero después de que encuentren un baterista. Esas pistas de batería de fondo, se nota que son ajenas."

"De acuerdo Shelby." dio Noah sonriendo.

Shelby, miró a su hija que no se había movido del lado de Santana desde que ella ingresó en la habitación y le pidió unos minutos para hablar a solas. Rachel, dijo que si, y le dijo a Noah que le pregunte a Nick si el tocaba la batería y si él le decía que si, que le pregunte si quería audicionar. Puckerman salió corriendo de la habitación gritando "¡Tus deseos son órdenes!".

Santana, se sentía un poco insegura por la conversación de Rachel con su madre, ya que había visto un par de miradas desconfiadas que Shelby había lanzado en su dirección.

Cuando madre e hija quedaron solas en la sala de grabación, Shelby cerró la puerta y se apoyó en ella.

"¿Qué está pasando entre Santana y vos?" preguntó sin rodeos. No quería darle a su hija la oportunidad de inventar excusas si se aproximaba al tema desde otro lado y ella se daba cuenta.

Rachel, ni lerda ni perezosa y un poco sorprendida, respondió: "Estamos juntas. O sea, somos novias mamá."

Shelby, largo un profundo suspiro. Sabía como Santana había tratado a la diva en el pasado, y había notado el cambio desde que llegaron.

"¿Te hace feliz?" realmente lo que Shelby no quería era que lastimaran a su hija. Era demasiado pronto después de lo de sus padres.

"Si."

"De acuerdo." Y diciendo ésto, se acercó a su hija y la abrazó. "Quiero que sepas que siempre podés contar conmigo, como tu madre y como tu amiga. Quiero que me cuentes como empezó todo y me gustaría que si lo necesites busques mi consejo. Sé que no puedo obligarte, pero quería decirlo." le dijo mientras la abrazaba.

"Lo estoy intentando mamá." dijo la diva. Se sentía contenta de que la relación con Shelby fuera mejorando de a poco.

Shelby, le dio un beso en la frente y salió de la habitación, seguida por una Rachel contenta de que su madre no había puesto ningún tipo de objeción en su relación con la latina.

Nick llegó esa tarde a audicionar y lo hizo muy bien, logrando la aceptación del manager también. La banda, quedó conformada con Santana en guitarra y voces, Rachel en teclado y voces, Nick en batería y DJ Puck (fue la única forma en que exigió que lo llamaran).


Comenzaron a ensayar todos los días que podían y poco a poco la música fue tomando una forma perfecta de la que todos estaban orgullosos. Nick también comenzó a participar en el proceso de escribir canciones y ya tenían unas 20 originales. Decidieron agregar algunos covers a su repertorio y un mes después del cumpleaños de Rachel, estaban tocando un bar, una vez por semana. Habían tenido mucho éxito la primera noche y el dueño les pidió que tocaran una vez por semana. Nunca se imaginaron que los presidentes de una compañía de grabación importante, fueron sus expectadores desde el comienzo. Como ganaban bastante bien por tocar solo una noche, Rachel y Santana, decidieron renunciar a sus trabajos para tener más tiempo libre para la escuela y los ensayos.


Quinn se encariñaba más con Beth y su panza cada vez estaba más grande. Era el momento de una nueva ecografía y saber el sexo del bebé. Todos los habitantes de la casa la acompañaron al obstetra. Quinn nunca había tenido tanto apoyo, ni siquiera con Beth y su corazón se alegró un poco, para dar paso a la tristeza al recordar su plan. Pero mientras tanto, iba a disfrutar el cariño que le daban e intentar corresponderlo.

Cuando el médico les dijo que era un varón, todos (menos Hannah) lloraron emocionados, y esa noche festejaron.

Cerca de ellos estaban las fiestas navideñas y el humor de Hannah y Noah estaba comenzando a afectar a todos los habitantes de la casa. Estaban triste y de golpe se los podía ver llorar en alguna habitación de la casa que no era la suya. Quinn, siendo una mujer embarazada y hormonal, cuando esto sucedía lloraba con ellos. Santana y Rachel comenzaron a frustrarse e intentaron saber cual era la razón. Cuando Rachel recordó que Hannukah empezaba en unos días, y terminaba una noche antes de Navidad, decidió dejar su tristeza de lado y contarle a Santana el plan que se le había ocurrido.

Ese mismo día, cuando Noah y Hannah llegaron a la casa para cenar, se encontraron con un sobre sobre la mesa y tres pares de ojos que los miraban indicándole que lo abrieran.

Noah, abrió el sobre sospechosamente, y encontró dentro dos pasajes de avión hacia Columbus, con su regreso el 26 de diciembre. El avión partía el día siguiente, justo la primer noche de Hannukah.

Noah abrazó a Rachel y le decía que gracias. Que le iba a pagar el precio de los pasajes. Rachel le dijo que era el regalo de Hannukah de ella y el de Navidad de las otras dos.

Hannah y Noah Puckerman eran las únicas personas en esa casa que tenían a alguien en Lima. Bueno, Rachel tenía a Sue, pero la entrenadora le había comunicado que los primeros 10 años era ella la que iba a viajar a Los Ángeles, así mientras tanto todos se olvidaban de la diva en Lima. Recordando a Sue, esa noche Rachel le dijo a Santana que ella iba a llegar al día siguiente, y que, por favor, le contara a Quinn su relación con la entrenadora antes de que la ex HBIC la viera, para poder evitar alguna incomodidad de acuerdo a su secreto.

Rachel, llevó a Noah y a Hannah al aeropuerto y se quedó esperando a Sue cuyo avión llegaba media hora después de la partida del de su amigo. Rachel vio a los Puckerman abordar con una sonrisa en el rostro.

Sue, cuando vio a su ahijada dando saltos detrás de una gran cantidad de personas, dejó de lado la seriedad de siempre y sonrió ante la imagen que tenía. Dándole un gran abrazo, confesó que realmente la había extrañado en McKinley ya que ahora no tenía a nadie a quien decirle "Streisand". Rachel río con ella y se dirigieron, después de retirar el equipaje, a la casa.

Quinn y Santana las esperaban en la cocina y saludaron respetuosamente a Sue (todavía le tenían un poco de miedo) y esperaron mientras ella se acomodaba en una de las habitaciones. Rachel le preparó a Sue algo para comer. Cuando Sue se sentó en la mesa y después de agradecerle a Rachel lo que había preparado, la diva empezó con las preguntas.

"¿Cómo están las cosas en McKinley?"

"Bastante bien, si uno lo ve desde cierto punto de vista." Contestó Sue. "Schuester anda llorando todavía por los pasillos porque no puede dirigir Glee y Figgins se cansó y le dijo que si no dejaba de quejarse, él mismo iba a buscar una excusa para dejarlo sin trabajo. Ya no hay mas acoso, realmente. Karofsky pidió a Figgins que hicieran una asamblea y habló ante toda la escuela admitiendo que era gay y todo lo que te había hecho y confesó también que era tu amigo fuera de los pasillos y que eso lo hacía una peor persona. Adams, se escapó de la academia militar y nadie sabe a donde puede haber ido. Los miembros de Glee se quejan mucho menos y con mis porristas suenan mejor. Pero no se olvidan de ninguna de uds. tres. Nunca. Siempre es Rachel esto, Rachel aquello. Santana esto, Santana aquello. Quinn esto, Quinn aquello. Incluso se acuerdan de Puckerman. Creo que por fin comenzaron a verlas con otros ojos. Finn no volvió a Glee, anda por los pasillos como si fuera el presidente. Y le da órdenes a todo el mundo. Aunque nadie le hace caso. Ahora, está intentando conquistar a Suzy Pepper, pero cada vez que se acerca ella sale corriendo para el otro lado." Sue volvió su atención a la comida.

"Bueno, es cierto que los mensajes de Glee me siguen llegando" dijo Rachel ganando un par de cejas alzadas de las dos ex porristas, que no habían escuchado nada sobre esos mensajes hace mucho tiempo (Rachel había comenzado a confiar en Quinn también, así que la ex HBIC sabía varias cosas) "Y que cambiaron de ser, generalmente, insultantes a un poco más respetuosos."

"¿Cuáles son los cambios en el gran Hollywood?" preguntó Sue "Además de que el bebé de Quinn esta cada vez más cerca de salir disparado de su vagina."

"Rachel y Santana son novias." dijo Quinn, tratando de ver una reacción digna de la entrenadora, no le gustaba ésta Sue relajada.

"¿En serio?" dijo Sylvester mirando a las dos con una ceja alzada, interrogando detenidamente a su ahijada.

"En serio, Sue" dijo Santana tratando de no mostrarle el terror que había comenzado a sentir en el instante en que Quinn comenzó a hablar.

"Bueno, Boobies McGee más te vale que no lastimes a Streisand, porque ahí vas a conocer a una Sue Sylvester que nunca conociste." le dijo al volver su mirada a la latina quien tragó una bola que le había aparecido de súbito en su garganta, antes de decir que no se le ocurría lastimarla. Nunca.

Rachel, le sonreía a su madrina y pensaba que siempre le había gustado ese lado protectivo de Sue.

El resto del día pasó entre charlas insignificantes, y viajes al centro comercial y al supermercado. Santana, se escapó durante un rato en el centro comercial y las encontró nuevamente en la casa. Cuando le preguntaron a donde había ido, ninguna recibió respuesta alguna. Después de cenar, Santana volvió con un paquete que le entregó a Rachel.

Dentro del paquete, había un menorah y las velas para los 8 días. La diva se emocionó y encendió la vela con lágrimas en los ojos susurrando por lo bajo.

Santana, se había dado cuenta que la diva estaba triste porque iban a ser sus primeras fiestas sin sus padres, y sabía que ella celebraba tanto la navidad como el hannukah. Y la latina, no quería que perdiera sus costumbres, aunque no las realizara como debían ser.


Pasó Hannukah, Navidad, volvieron los Puckerman felices, año nuevo, Sue se marchó contenta al ver que su ahijada estaba bien y enero. Quinn comenzó a tener dolores en su vientre al ingresar al sexto mes pero pasaron dos semanas antes de que le dijera a sus amigos. Mientras tanto, a comienzos de enero, la banda recibió la oferta de grabar un disco y Shelby los convenció de que lo acepten. Contrapunto se iba a volver famosa.

Cuando Rachel se dió cuenta de Quinn generalmente llevaba una mano a su vientre y su cara se transformaba en una de dolor, comenzó a prestarle más atención, hasta que un día la subió al auto sin decir a donde iban y la llevó al médico. Quinn estaba sorprendida por la acción de la diva y cuando volvieron esa noche les explicó a todos que estaba sintiendo dolores en su vientre desde hacía dos semanas. Ese día, en el dr. le habían dicho que no pasaba nada, que probablemente fueran gases.

La banda comenzó a grabar en los estudios de la empresa, y Quinn intentó no comer cosas que le produjeran gases (el dr. le había dado una lista de cosas que podía producirlos). El tiempo pasaba y Quinn seguía sintiendo más y más dolores, y el séptimo mes se acercaba rápidamente.

Una noche, Rachel y Santana volvieron tarde de una reunión con compañeros de la escuela para uno de sus trabajos finales, cuando encontraron a la rubia desmayada al pie de las escaleras y perdiendo sangre. Inmediatamente, llamaron a una ambulancia y despertaron a Noah y a Hannah.

En el camino, Rachel llamó a Shelby para avisarle y ésta cargó a Beth en el auto y fue hacia el hospital.

Cuando todos llegaron detrás de la ambulancia, los paramédicos llevaron a Quinn directamente a cirugía y todos se quedaron mirando las puertas por donde había desaparecido su amiga.

Shelby, intentó guiarlos hacia la sala de espera, pero ninguno se movió durante una hora en que se comenzaron a cansar de estar parados.

Habían pasado cuatro horas desde que habían metido a Quinn en cirugía cuando un médico se les acercó. Shelby era la única despierta, mientras tenía a Beth durmiendo en sus brazos, Rachel apoyada en uno de sus hombros, Noah en el otro y Santana apoyada en Rachel y Hannah en su hermano. Todos durmiendo.

Shelby, cuando vio al doctor sacudió a sus hombros para que su hija se despierte. Rachel, al notar al doctor parado al frente de ella, se levantó y lo miró fijamente esperando que dijera algo, mientras los demás intentaban despertase. Santana, se había caído en contra de la silla que antes ocupaba su novia, así que al despertar no estaba muy alegre. El doctor, observó a la pequeña morena que tenía en frente y comenzó a hablar al notar la preocupación en su mirada.

"La presión de la paciente, bajó bruscamente y eso causó que se desmayara. Puedo decir con seguridad, que esos descensos en la presión no son nuevos. Tuvimos que hacerle cesárea ya que al llegar, la presión del bebé también estaba bajando. Ambos están bien. El bebé está en la nursery y la señorita Fabray en sala común. Los vamos a tener un par de día en observación, pero nada más. Ambos están bien, se los aseguro." Después de decir esto, se marchó al escuchar que lo llamaban para otra urgencia.

Dejando a todos un poco más tranquilos. Rachel y Santna fueron a ver al bebé y se alegraron al ver que estaba dormido, y que se parecía más a Quinn que a Finn.

"Espero que la inteligencia también la saque de la madre" dijo la latina mientras caminaban hacia la habitación de la rubia.

Noah, Hannah, Beth y Shelby, habían regresado a la casa, no porque quisieran sino porque Hannah tenía que asistir a la escuela al día siguiente y no podía quedarse sola y Shelby también y no quería dejar a Beth en el hospital.

Quinn estaba dormida cuando ellas entraron y se acomodaron en una silla que había en la esquina de la habitación. La diva sentada sobre las piernas de la latina y así se quedaron dormidas.

A la mañana siguiente, se despertaron para encontrar los ojos avellanas de Quinn mirándolas divertida. La rubia se había despertado unas horas antes y una enfermera le había explicado lo que había pasado. Incluso le habían traído al bebé para que lo conociera y lo alimentara, aunque el médico le recomendó que usara fórmula para su alimentación y no la leche materna ya que no sabían que era lo que había causado su descenso en la presión y preferían que el bebé no sufriera de lo mismo. Después acomodaron una cuna al lado de la cama de Quinn y dejaron al bebé el resto del tiempo ahí.

Cuando el bebé se durmió, Quinn concentró la mirada en sus amigas. Se divertía al ver que cuando Rachel se acomodaba haciendo que la mano que Santana había puesto en su cintura se cayera, inmediatamente volvía a acomodarse aún dormida. Evitó pensar, durante ese día por lo menos, en que ahora estaba más cerca del día en que iba a concretar su plan, y le dolió saber que iba a lastimar a muchas más personas de las que hubiera querido.

Hablaron un poco, cargaron al bebé, que Quinn decidió llamar Gabriel, y esperaban a ver que novedades les traían las enfermeras y el doctor. Noah, pasó cerca del mediodía con un poco de ropa para la latina, la diva y la rubia, y mientras cargaba al bebé en sus brazos, dijo que esperaba que no haya sacado la inteligencia de Finn, con el mismo tono que lo había dicho la latina la noche anterior, logrando que todos se rieran.

El doctor, al ver que todo estaba bien, decidió darle el alta a Quinn y al bebé, pidiéndole que regrese todas las semanas durante un mes para control.

La casa, tenía ahora un nuevo habitante. Y todos hacían lo posible para ayudar.


En marzo, como la diva había dicho, llegó el momento de la graduación. Todos juntos recibieron su diploma y se alegraron de que por lo menos habían terminado la secundaria. Quinn sabía que sin sus amigos no hubiera podido hacerlo.

La banda seguía trabajando en su disco y comenzaron a pensar en el título y en el primer video, ya que la empresa les había anunciado que el disco iba a salir a la venta los primeros días de Julio. Como nombre del disco se decidieron por Runaway y eligieron una de las canciones para el video.

Quinn después de un mes y medio de estar quieta por la cesárea, volvió a ejercitarse y el peso del mundo comenzó a caer en sus hombros. ¿Qué iba a suceder si llevaba a cabo lo que había planeado? ¿Estaba segura de que ahora quería hacerlo?

Aunque sus escapadas nocturnas al cuarto de las morenas habían durado hasta comienzos de enero, Quinn habló con ellas explicándoles que no quería entrometerse en su relación más de lo que ya lo hacía y que prefería no volver a participar en esas noches de sexo. La rubia, no quería su amistad se viera afectada por esas noches (aunque no había pasado todavía) y además, quería tener un hombre a su lado. Su decisión no tenía nada que ver con el sexo de sus parejas, pero aunque había sido bueno mientras duró, prefería que terminara. Las morenas entendieron su razonamiento y con la ausencia de Quinn su relación se tornó más seria, comenzando a sentir cada vez más la una por la otra.

Pero la rubia no lo había hecho por la razón que les había dicho a sus amigas. En realidad, vio que ellas estaban conteniendo sus sentimientos hacia la otra para no incomodar a Quinn las noches que ella aparecía en su cama. Quinn, que les había tomado un profundo cariño a las dos, decidió que era mejor alejarse un poco para que las dos pudieran ser felices. No sabía de donde le había surgido ese sentimiento pero quería ver a sus amigas felices.

Una de sus mañanas paseando con Gabriel, Quinn volvió a encontrarse con John, el productor de televisión que había conocido en el cumpleaños de la diva. Esta vez, tomaron un café y el le ofreció un papel en una serie que iba a comenzar a emitirse la temporada siguiente. Mientras volvía caminando a la casa, Quinn pensaba si era mejor dejar todo de lado y, por primera vez, hacerle caso a sus sentimientos.

Después de la cena, Quinn les pidió a sus tres amigos si podían hablar. Cuando Hannah ya estaba acostado, todos se sentaron en la sala de estar y esperaron a que la rubia comenzara.

"Cuando salí de Lima, lo hice teniendo un plan en la cabeza. Y desde que estoy en esta casa, durante mucho tiempo, ese plan todavía seguía en mis pensamientos. Pero, desde hace un tiempo, esa idea lo único que hace es producirme dolor, porque realmente los quiero a todos uds. Mi plan consistía en estar en esta casa hasta el nacimiento de mi bebé, y huir dejándolo a cargo de uds. ¿A dónde? Realmente no lo sé, pero desaparecer. Incluso pensé en cambiar mi nombre, mi físico. Todo. Y otras cosas más que no voy a comentar. Pero, como dije, desde hace un tiempo todo eso me producía dolor. Porque comencé a quererlos como mis amigos, mi familia. Uds. me dieron algo que yo nunca tuve, y eso es una familia. No sé como disculparme por la intención que tenía de dejarlos a cargo de un bebé, pero por eso les estoy contando ésto. Quiero disculparme y no sé como." Los otros tres la miraban en silencio y en shock.

"¿Te vas a quedar?" preguntó Rachel recuperándose del shock más rápido que los demás.

"Si. No puedo dejarlos. No ahora que uds. me hicieron conocer lo que es tener una familia." respondió Quinn mirando hacia el piso.

"¿Sabias que podías haber decidido no decir nada y quedarte acá con Gabriel y nosotros nunca nos hubiéramos enterado de tu plan?" Volvió a preguntar la diva, confundida del porque la rubia le decía todo esto.

"Si, pero no hubiera sido justo. Y yo no hubiera podido soportar a mi conciencia. ¿Sabías lo díficil que es ser Quinn Fabray y tener una conciencia que habla como Rachel Berry?" preguntó sonriéndole a la diva así ella entendía que era un chiste.

La diva se levantó del sillón y se acercó a Quinn.

"Te voy a abrazar. Ahora." dijo despacio e inclinándose para abrazar a su amiga. "Gracias por ser honesta con nosotros." Cuando la diva terminó de decir esto, Quinn sintió dos pares más de brazos que la rodearon, y comenzó a llorar.

Tiempo después, cuando se calmó, les contó de John y de la propuesta. Pero tenía miedo que el tipo sea uno de esos que se hacen pasar por productores de televisión importantes y simplemente trabajan con películas pornográficas (admitió en voz alta que un poco de la paranoia se debía al tiempo pasado cerca de la diva). A lo cual, todos juntos decidieron que lo mejor era hablar con Shelby de ese tema.

Esa noche se fueron todos a dormir con una sonrisa en el rostro. Quinn con Gabriel en su cuarto sentía que por fin, el peso del mundo ya no estaba en sus hombros y que si el futuro se daba como se estaba planteando, todo iba a estar bien.