Notas iniciales: Gracias a los que se mantuvieron a mi lado. Pido disculpas por haber demorado tanto en terminar, pasa que cuando hay demasiadas obligaciones las cosas no siempre salen como quieren, pero estábamos llegando al punto de adiós al fic. :3


Capitulo 10 - Lovers in the time


El valle de las estrellas

Dice una leyenda que cuando mueres o duermes tu alma puede alcanzar a tocar todo lo que es etéreo e intangible y esto solo ocurre allá, en medio de las mismas estrellas de donde todos dicen que venimos realmente.

El cuerpo se sumerge en ese mar de polvo estelar circundante proveniente del universo, que es como un cálido y reparador bálsamo para el alma, es un mar que la llena de energía pura y la recarga de luz u oscuridad cuando se sumerge al dormir o morir, es aquel mar al que llamamos, «El valle de los sueños».

—Yuu...

Los ojos color café rojizo del menor se abrieron. Su alma estaba rodeada por un destello plateado y escarlata a la vez, dando a conocer que su cuerpo no estaba presente y que nuevamente era un ser con forma humana invisible.

Yuuri supo de inmediato que su cuerpo estaba dormido y siendo cuidado por Viktor en aquel lugar o al menos eso pensaba.

El viento proveniente de las estrellas o aquel polvo estelar que lo abrazaba y el brillo infinito de cada una de ellas, rodeaba a Yuuri con calidez a la vez que este se levantaba a admirar aquellos paisajes creados por ese cumulo de nebulosas, los cuales eran realmente hermosos y de tantos colores que saltaban a la vista como una revelación.

—Yuuri...

Yuuri salió de su trance cuando una voz como la de un céfiro y sin forma alguna, le hablaba desde una dirección, luego desde otra diferente y así cada cierto tiempo. Como si él estuviese en todas partes.

—¿Cómo puedo llamarte?, ¿eres acaso quién creo que eres? —habló Yuuri a duras penas.

No podía soportar el fogaje de aquella densidad, era demasiado pesada y por alguna extraña razón se mantuvo de pie estando en la peor situación.

—Llámame como quieras, sé que viniste aquí por una razón o por varias, pero antes de eso voy a traer a alguien con nosotros.

Aquel ser no parecía tener pensamiento alguno o más bien tenía infinitos pensamientos, tantos que Yuuri no podía ni imaginar ni sostener cada uno de ellos dentro de su mirada. A Yuuri le dolía mirarlo.

Mientras Viktor cuidaba del cuerpo de Yuuri sintió un profundo sueño, sin importar lo que pasaba abajo, Viktor se acostó al lado en la cama con Yuuri y se quedo dormido.

«Elimina ahora mismo todos tus miedos y aférrate a la esperanza, es vivir o morir, es avanzar o quedarse atrás, es levantarse o llorar, tienes que luchar». Se dijo Yuuri para sí mismo una y otra vez, es como si su cuerpo empezara adaptarse a ese inmenso fogaje que lo corroía dejando que su cerebro tomara el control dejándose amar de mil formas por universo, sintiendo como su cuerpo era agujerado por todos lados.

—Claro, vine a pedirte que me dejes casarme con mi alma gemela, necesito tu bendición, también vine a pedirte que me ayudes a parar la guerra entre ángeles y la humanidad, vine a pedirte fuerzas para salvar a la especie humana y vine porque tengo un motivo grande por el cual luchar —dijo el menor sin algo de temor, es como si lo atacara una pasión fulgurante.

—Vinimos, dirás —una voz apareció al lado de Yuuri y lo abrazó con fuerza.

Era Vitya.

Yuuri se sorprendió de verlo junto a él en ese estado y también lo abrazó.

—Mi amor, ¿qué haces aquí?, pensé que no... —"podías entrar", pensó Yuuri.

Aquel ser sonrió ante lo que veían sus ojos, era algo realmente divino y único. Dos almas con tanta singularidad que eran perfectas.

—Me gusta esa sinceridad y fuego que llevan dentro ambos, puedo ver que no guardan nada ni esconden nada en sus corazones y es increíble que ante tanta adversidad, se mantengan tan puros y Viktor tu alma—el unísono universo a si mismo con una sonrisa dentro de sí, una sonrisa que nadie podía ver.

—Lo sé, está condenada, ¿no? —dijo Viktor con un deje de tristeza—. Sé que pasaron muchas y sé que maté mucha gente... yo...

Yuuri lo abrazó y le dio beso para callarlo.

—Vitya cálmate —acarició los labios con los suyos—. Todo estará bien.

Yuuri sonrió y estiró sus brazos hacia aquella masa etérea que le dio la vida a su padre y muchos, ¿qué era?, ¿por qué diablos se sentía tan bien?, todo era realmente extraño.

Dios por así llamarlo, no se negó y los arrulló a ambos en sus enormes brazos. Aquel ser le gustaba el cariño y la calidez de todos, lo encontraba dulce.

—Lo sé, es culpa de todo lo que ha pasado y por eso les daré tres condiciones, para que expíen sus almas y comiencen de cero, porque no todo tiene que ser condenado siempre y cuando cometan actos horribles e injustificados, pero creo que ustedes son diferentes a las almas malignas —señaló a quien llamaban Dios.

—Dime que tengo que hacer —dijo Yuuri—. Sé que tienes condiciones, todo el mundo las tiene y no quiero que mi Viktor pague por todo el daño que le causaron, no quiero que este solo con esa carga.

—Y si te dijera que no tengo ninguna condición en especial, ¿qué harías?, ¿qué harías si me niego a ayudarte en todo aquello?

Yuuri se acercó hasta aquella masa que adaptó su forma a la de un humanoide. No pidió permiso cuando se acercó para abrazarlo y darle lo que parecía un beso en la mejilla, lo mismo que hacia su padre Luzbel con él.

—Te perdonaría al no dejarme ser infinitamente feliz, te perdonaría por todo y no te cuestionaría porque sé que no soy rencoroso y no puedo. Sin embargo, estoy dispuesto a prestarte mi ayuda a controlar lo incontrolable, yo soy una extensión de dos de tus más grandes creaciones, lo único que busco es que el equilibrio regrese a una de las partes del universo. ¿Se puede ser feliz sacrificando mi propia felicidad por alcanzarla algún día?

Más que satisfecho el universo sonrió ante aquella dulce propuesta, sin duda que Yuuri no solo tenía mucho que aprender, tenía pelear batallas casi imposibles para que se dé cuenta que lo que dice no es tan fácil como cree, pero lo importante era que estaba probando su lealtad y la de Viktor.

Yuuri sabe muy bien que no es nada fácil ganarse las cosas y jamás lo asumió así, Viktor con sus acciones le enseñó eso y mucho más de lo cualquiera puede esperar, sin duda que le sorprendió aquella última pregunta, pero al menos el japonés era sincero.

—De acuerdo me has convencido Yuuri y puedo corroborar tu sinceridad, pero ahora debes abandonar ese cuerpo que tienes y reemplazarlo por uno nuevo, un cuerpo más maduro y poderoso, uno que vaya acorde a la antigüedad de tu alma y tú también Viktor. Además, Yuuri, si no lo haces no podrás soportar el dolor en tu noche de bodas.

Aquel ente los envolvió a ambos en su manto fusionando así el alma de Yuuri y Viktor con su propia esencia, desintegrando todo lo que era en ese momento en aquel sitio, tal como hizo con sus primeros hijos, otorgándole un poder enorme, un poder que Yuuri compartiría con su futuro esposo. El cuerpo de Yuuri adquirió una titánica resistencia y otros dones que debe pulir a futuro.

En ese momento Viktor se hizo aún más fuerte que Yuuri para poder protegerlo porque siempre tuvo que ser de ese modo.

Mientras todo aquello pasaba, en el Pandemónium se libraba una batalla con la misma muerte.

La colosal catedral y todo a su alrededor no podía arder más de lo que ya estaba ardiendo en una fuego azul, si no estuviese protegida hace tiempo que hubiese sido destruida porque todo el lugar afuera estaba vibrando.

Yuri preocupado entró al cuarto abierto a buscarlos, observando que Yuuri y Viktor estaban dormidos.

Yuri observó detenidamente como estaban en un estado de coma y empezaron a ponerse pálidos, y en ese momento el cuarto se iluminó desplegando millones de Lirios como aquella vez, solo que esta vez eran luces de color plateadas y doradas desplegándose por toda la habitación, luces que podían causar una explosión infinita de emociones en el corazón asustado del pobre Yura, porque a pesar de ser demasiado intenso el calor de la habitación aumentó.

—Yuuri, Viktor, tienen que despertar pronto vuelvan a mí malditos —las lágrimas de Yura cayeron sobre el suelo sin remedio alguno. No, no iba perder la esperanza eran sus hermanos.

Metatrón y los demás resistían como podían ante el poder imponente de la muerte, Miguel rivalizaba contra su muro arcano de magia. Rafael y Gabriel habían llegado a salvo con todo, pero si ellos no hacían algo pronto, perecerían. Ambos estaban afuera de la catedral soportando todo ese aire asfixiante del vacío alejados de Miguel quien estaba echo el demonio.

Miguel había roto la camisa de luz y pensaron que era demasiado tarde para salvarlo. Su alma ha desaparecido de esta densidad y la muerte ahora tiene el control de su cuerpo.

Todo lo contrario a Yuuri y a Viktor, sus almas seguían luchando por su vida y parecían acorralados. No obstante, rompieron todas aquellas cadenas invisibles que los apresaron por minutos y lo hicieron usando la misma fuerza que les otorgó el universo para liberarse del fuerte agarre.

—Has pasado la prueba, ahora que han dejado sus cuerpos deben renacer. Yuuri, hay algo que te quiero mostrar del pasado de tus padres, pero no será ahora, todo ha sido escrito en tu mente junto con tres condiciones que debes cumplir junto a Viktor, mucha suerte en tu viaje.

Una enorme explosión se desató dentro de ese lugar en alguna dimensión donde todo se empezó a derrumbar como naipes, expulsando el alma de Yuuri y Viktor lejos de allí.

Yura pudo ver que los Lirios se ocultaron dentro de ambos cuerpos y una onda expansiva lo lanzó contra uno los muros de la pared. Con algo de dolor en el cuerpo y la visión borrosa observó como el cuerpo de Yuuri y Viktor desaparecieron ante sus ojos, la sangre esparcida por toda la habitación era salida de una película de terror.

Aquellos cuerpos humanos de Yuuri y Viktor habían sido destruidos. La espesa sangre y pedazos de carne estaban esparcidos por doquier, como si una explosión los hubiese desintegrado.

El rubio no supo cómo reaccionar al inicio y lo único que hizo por inercia fue soltar un llanto silencioso, ¿qué era ese vacío en su corazón?, por qué dolía tanto y su cuerpo, su cuerpo tiembla y se mueve de forma lenta buscando los restos de Yuuri y de Viktor por toda la habitación, ¿qué iba hacer ahora?, estaban muertos. ¿Cómo iban a salir de allí?

Yuuri y Viktor salieron desnudos del baño con sus nuevos cuerpos, estaban mojados por el agua de la bañera y vaya manera de regresar. Yuu empapado observó todo el lugar lleno de sangre. Sin embargo, lo que más llamó su atención fue como Plisetsky estaba de rodillas, se veía tan débil, tan ido, tan fuera de sí, la manera en que hablaba solo.

Sin duda que fue su culpa dejar todo así sin previo aviso sabiendo a lo que se arriesgaba, pero ni él mismo supo que esto iba pasar.

Yuuri tenía uno de sus puños cerrados. No se había dado cuenta que estaba sosteniendo la mano de Viktor junto a dos nuevos anillos, ¿una alianza nueva?, eso se significa que...

Antes de caminar, Yuuri abrió sus manos admirando aquellos nuevos aros, no eran luz y oscuridad, eran anti-materia fusionada, parecían que los anillos habían sido tatuados en sus pieles tal como predijo Metatrón cuando sus almas se hayan funcionado, y los mismos tenían grabados extraños del color del oro, sin duda esa era la aprobación que tanto necesitaba.

Yuuri fue el primero que se acercó y se posó frente Yura quien se tropezó con los pies de su pequeño hermano.

—Nos vamos a quedar para siempre aquí —repitió Yura en trance.

Yuuri se agachó y lo ayudó a levantarse, en eso lo único que hizo fue a abrazar a Yuri de forma silenciosa regalando un dulce beso en una de sus mejillas.

—¿Pensaste que me demoraría un siglo allá? Mi cuerpo y el de Viktor tenían que dejar de existir, pero sigo aquí contigo hermano, yo y mi Vitya —lo vuelve a atrapar entre sus brazos, no queriendo soltar al asustado Yuri jamás—. Yura vuelve a mí, te necesito, ya todo pasó.

Yura de un momento a otro reacciona y se queda asombrado con la fuerza de Yuuri, estaba casi a su altura, sin duda que era Yuuri. En ese momento ambos pegaron sus frentes y este no habló, solo intercambiaron miradas, uno donde Yuuri le hizo ver todos sus recuerdos, todo aquello que vio arriba, incluso las tres condiciones impuestas por el universo a él y a Vitya.

—Yuuri... que bueno que volviste, pensé que me moriría sin ti, por un momento sentí que volvería a ser el mismo de antes. ¡Malditos imbéciles son todos aquí! —expresó Yuri aún medio asustado, llorando como un niño.

—Sí, ya estamos aquí Yura —acarició sus cabellos con ternura—. ¿Puedes ir con nuestros padres un momento?, dile que ya vamos, debo terminar de arreglar un asunto con Viktor.

Yura lo abrazó fuerte por última vez saliendo de su estado de pánico. Claro no hizo más que asentir y bajar junto a Otabek quien lo esperaba en la puerta. A pesar de que estaban intentando llevarse bien Yura hacía todo lo posible por corresponder a Altín mas no podía, en algún momento tendrían que hablar.

Luego que Yura se fue, Yuuri tembló y apenas se dio cuenta de que Viktor agarró su cuerpo como un poseso lanzando al joven contra la cama lamiendo sus labios y mordiendo su cuello, dejando así todo el maldito auto-control de lado.

—Viktor... espera —intentó alejarlo pero se veía desesperado—. ¡Viktor recuerda las condiciones! Si no las cumplimos los anillos se desintegrarán.

Viktor se detuvo y le hizo caso. A veces le podía las ganas y todo el placer del mundo, al punto de olvidarse que el universo los observaba.

—Yuuri, lo siento apenas pude contenerme. Me alegra haber vuelto a tu lado, es que tengo tanto miedo que ya no sé qué hacer y ahora sé que eres fuerte, sé que ahora sabes protegerte y que no eres el mismo niño de antes.

Yuuri sonrió ante esa hermosa declaración de amor y le dio un último beso para irse al baño a vestir, dejando a un Viktor sediento de amor.

—Vamos a tener que esperar un poco más, solo ten paciencia —pidió Yuuri.

Una vez listo Yuuri volvió a salir y notó el extraño en color del cielo estrellado ese día, el cielo estaba agitado, de color rojo brillando, como si se librara una batalla afuera, apenas se pudo dar cuenta de eso.

Viktor miraba preocupado por la ventana desde hace un rato porque también lo había notado.

—¿Viktor que está pasando afuera? —dijo Yuuri quien se tambaleó al notar la catedral temblar—. ¡Bajemos! Esto no es bueno.

—Eso también quisiera saber —Viktor lo siguió pensativo—. Me imagino que esto paso durante el tiempo que estuvimos sumergidos en ese espacio.

Yuuri lo miró y asintió, halando de Viktor lo más rápido que pudo y bajando a ver que sucedía.

—¡Metatrón, no te escondas! Sal y dame tu maldita vida, no deberías estar en este universo y lo sabes, incluso tu esposo te fue infiel y tuvo un hijo con otro, ¿en serio quieres seguir en esa miseria y paganismo? —gritó aquel ser que estaba poseyendo a Miguel, sin duda que no era él.

Luzbel hasta que tembló al oír eso, no era del todo cierto, las cosas no sucedieron así. Podía sentir la inquietud de Metatrón ante esa provocación.

La cara de Metatrón parecía impasible, poco tentadora como lo era siempre dado que esta vez su rostro estaba algo serio, pero no dijo nada.

Una vez abajo tanto Yuuri como Vitya se encontraron con todos bastante agotados, llevaban unas cinco horas así. Al ver por las ventanas, el poder de la muerte era inigualable, aquella que quería poner fin a todos ellos y era algo espeluznante, la pregunta era: ¿Qué hacía metida en el cuerpo de Miguel? Yuuri también se dio cuenta que había dos personas más afuera, era Rafael y Gabriel, quienes traían consigo algunas cajas raras.

—Yuuri... —Viktor le dio un golpe fuerte en el pecho provocando sonido audible de dolor en el chico—. Es hora de que te enseñe cómo funciona la llave de Salomón, ya que no solo sirve para abrir portales y cerrarlos.

Yuuri cayó de rodillas por ese fuerte golpe, su cabeza pitaba fuerte, se sintió mareado y desorientado al inicio, acaso ¿Viktor lo había golpeado de repente sin previo aviso?, sí que lo hizo y vio como este se acercó a él para sacar una espada de su pecho.

—Es hora de detener a la muerte y rescatar a Miguel de sus garras, de no ser así debemos terminar con Miguel y su alma volverá a renacer —dijo Viktor mientras tomaba la delantera de aquel asunto que no se veía nada bien.

Metatrón asustado e inseguro de lo que dijo su hijo intentó cuestionarlo.

—Viktor, no te tomes esto a la ligera la muerte existe desde antes de mi existencia y está poseyendo el cuerpo de Miguel. Por lo que esto no es bueno si te arriesgas mucho.

—Si no arriesgas no ganas. Parece que la muerte lo posee desde hace mucho —recalcó Yuuri apoyando a su novio—. Pero sabemos cómo retenerla mientras ustedes forjan las armas con las gemas que necesitan. Allá afuera esta Gabriel y Rafael, deben traerlos dentro, están sufriendo mucho.

Cuando mencionaron a Rafael, Luzbel pegó un respingo junto a Yura sobre todo los ojos de Yuri tenían un extraño brillo ese día. Una sonrisa de alivio se instaló en el pecho del rubio, por fin, por fin iba conocer a su progenitor, aunque estaba furioso con él por haberlo abandonado o lo que sea que haya pasado, necesitaba una explicación.

Metatrón estaba sudando de usar mucha energía para mantener la catedral de pie y vio las reacciones de su esposo Luzbel, se dio cuenta que Rafael y Yuri eran idénticos, pero al ver que Yuri varias veces le llamó padre, empezaba a suponer que al final Rafael y Luzbel tuvieron un hijo.

—De acuerdo, pero no hagan locuras, ¿necesitan algo? —preguntó Metatrón.

—No, solo... —Viktor le muestro su dedo—, que confíen en nosotros dos, papá. El universo nos cuidará.

Yuuri le enseñó ambas alianzas dejando asombrados a sus padres.

—Las alianzas eternas —dijo Luzbel—, ustedes dos... ya están casados ante los ojos de Dios—entonces Luzbel y Tarón se miraron—. Cuando termine esto y mientras se forjan las armas los vamos a casar de inmediato, imbuiremos una magia especial que los protegerá del destino, les daremos los segundos anillos.

Los cielos del vacío empezaba a caerse a pedazos y la desesperación rodeó el lugar haciendo que los sentimientos de las personas adentro, se vieran plasmados de miedos, inseguridades y muchas cosas más como la desconfianza, aquella que se vio por unos segundos inmersas en los corazones Metatrón y Luzbel quienes se miraron con cara de desconcierto. Lo que dijo la muerte los dejó pensando, sobre todo a Luzbel.

La catedral no paraba de temblar. Sin embargo, los escudos empezaron a caer uno a uno de forma lenta y Viktor preparó su cuerpo para la batalla más intensa de su vida, pero no estaría solo, iba fusionar su poder con la potente magia de Yuuri.

—No perdamos más tiempo, Yura cuando salgamos ve con Luzbel para meter a Gabriel y a Rafael a la catedral —ordenó Metatrón.

Un grito diabólico por parte de una muerte muy enojada terminó por derrumbar las cúpulas de magia que habían creado los cuatro grandes, quienes dejaron de gastar su poder viéndose envueltos en un problema. La catedral de obsidiana no había caído aún, por ende, en ese momento Yuuri y Viktor salieron disparados hacia Miguel con la intensión de enfrentarlo juntos.

Yuuri y Viktor intercambiaron pensamientos antes de que todo empezará, aquello a lo que muchos llamaban, telepatía:

«¿Yuuri sabes que son los amantes en tiempo?».

«No, pero supongo, que no solo son amantes, entonces ¿Qué significado tiene?».

«Los amantes que viajaban en el tiempo sostuvieron con sus manos el pasado y con la otra el futuro, para no ser vencidos en el presente. Eso somos nosotros, dos amantes, dos esposos, dos almas unidas en un infinito universo, amantes en el tiempo que van viajando como si fueran uno solo, venciendo las adversidades de pruebas, construyendo historias tendidas con diferente tipos de amor».

Yuuri no dijo nada, solo esbozo una sonrisa asintiendo y comprendiendo finalmente los sentimientos de Viktor.

—Vaya, pero que interesante ahora me toca luchar contra niños, entonces ¿serán ustedes dos lo que me enfrentaran?, recuerden que por algo soy la muerte —preguntó y aclaró aquella cosa que estaba dentro de Miguel con una sonrisa oscura.

Obviamente las cosas se iban a poner feas y sería una larga, pero tediosa pelea para todas, una que finalmente los sacaría de ese infierno si le ganaban a la muerte.

"Oh, si yo tuviera un corazón lleno de amor...

y solo de amor...

Si yo supiera lo que es eso...

Atte. Yuri Plisetky"


Nota final: Capitulo corto, :3 se viene una pelea en conjunto de Víctor y Yuuri contra la muerta... ¿qué pasara?, ¿Miguel morirá o será salvado?, ¿creen que morirá alguien más?

Quiero agradecer a todas las personitas que le han dado me gusta a la historia y han comentado, nos estamos acercando al final de la misma en solo tres capítulos más.