Capitulo XI
Bella POV
Sus manos se perdían entre mi ropa de dormir, sus palmas abiertas estaban en todas partes, su boca me robaba el aliento, llegó un momento en que me separé buscando oxigeno.
En ese instante sus manos tomaron mi rostro y su pupila negra se perdió en las profundidades de las mías.
_ Bella…_ inclusive la respiración del conde estaba agitada, emitía como pequeños jadeos casi felinos _ quisiera que comprendieses que yo no soy un humano, mi sangre es como de un animal salvaje, esto que estamos haciendo….. me puede descontrolar y no quiero lastimarte.
_ Edward… yo sé que …._ mis manos fueron a su camisa de dormir que estaba desordenada, producto de la reciente actividad, en lo personal se lo veía mucho más hermoso, con el pelo casi sobre la cara y esos labios, con sabor a especias…, me producían como pequeñas mariposas en mi panza_ tú nunca me lastimaras…_ escuche como soltó un largo suspiro. Y de forma atrevida con la palma abierta metí mi mano perdiéndose debajo de la camisa de lino beige que llevaba.
_ Mira para mi eres lo más preciado…...eres todo lo que alguna vez hubiera deseado y pensé que la vida me lo negaría._ sus manos alisaron mi pelo, lo apartaron de mi rostro, su dedo índice recorrió mi labio inferior tiernamente. _ Tienes razón yo no te haría daño intencionalmente…pero_ increíblemente su mano tembló al tocar el cuello de mi camisón, allí en donde la tela se abría mostrando mi clavícula y el principio de mis senos_ Bella…. Yo te amo….pero somos diferentes…mi cuerpo es como una roca, y el tuyo es seda pura, toda suavidad, cualquier movimiento brusco, te podría desgarrar, matar…Dios.._ cerró los ojos y luego los volvió a abrir para acariciarme con su mirada ardiente. Sus dedos recorrió mis brazos, hombros, luego giro por mi espalda para bajar hacia el sur, llegando a mis glúteos y girando por mis muslos , que seguían abiertos sobre la cadera de él, a lo impúdico de mi posición, tome conciencia cuando , esa mano bajaba por mis muslos sobre el camisón hasta llegar a tocar mis piernas desnudas, el movimiento volvió a producirse en forma ascendente pero debajo de la tela, sus palmas frías , me causaron placer, no me incomodaba ese cambio de temperatura, al llegar a mis caderas, tuve un leve momento de vergüenza, mi ropa interior era de seda, me lo había regalado Alice, ella había conseguido muchas de esas delicias, en una tienda inaugurada por Charles Frédéric Worth, revolucionario de la moda francesa, las damas de sociedad hacían fila para adquirir un modelo, confeccionado especialmente para cada ocasión, inclusive Alice en uno de sus arranques me dejo una de esas creaciones en seda china._ Quiero hacerte el amor…_ sus palabras me fueron susurradas al oído, me deposito un suave beso bajo el lóbulo._ y si lo hacemos habrá inevitablemente dolor…. Y no puedo conciliar eso…no quiero lastimarte.
_ Edward .._ ahora fui yo quien le tomé el rostro _ yo soy virgen.._ mis mejillas se llenaron de un rubor muy intenso, lo sentía, ardían ellas y mis orejas._ mi amiga Ángela me dijo que la primera vez,,,duele y ..si… es contigo..no me importa….yo..
_ Bella…creo que debemos esperar un poco _ pero sus manos seguían acariciando mis mulos, metiéndose bajo la tela de mi ropa interior, esa caricia hacia que me dieran estremecimientos, como de …ni siquiera entendía lo que sentía, eran sensaciones diferentes, nunca experimentadas. Su boca se apoyo en mi cuello y pude percibir como su lengua probó el sabor, luego deslizo esa suave humedad hacia mi garganta y empezar a bajar hacia la abertura de la prenda. En el siguiente instante se levantó dejándome sobre la cama y caminó hacia el ventanal, su mano derecha se perdió en su pelo y la izquierda sostenía su tabique nasal, gesto que le había visto hacer infinidad de veces cuando estaba nervioso.
Pero en este caso me sentí mal, me había comportado como una mujer fácil, de seguro él estaba arrepentido de querer tener algo serio conmigo.
Mis manos temblorosas acomodaron el cuello de mi camisón, el pelo lo envié hacia mi espalda, me metí bajo las sabanas, enviando una mirada furtiva hacia él. Dios no se había movido de allí, …estaba enojado, en silencio me deslice mucho más bajo las cobijas, me puse de costado en posición fetal, unas lagrimas silenciosas fueron descendiendo a mis mejillas, las seque rápidamente con la sabana, creo que no podría mirarlo a los ojos, no aguantaría una mirada de desprecio.
Fue mucho más intenso el sentimiento de angustia que me invadió y eso hizo que un sollozo más fuerte se me escapara, mordí las sábanas para ahogarlos.
En un instante estaba acurrucada mordiendo las sábanas y al siguiente sollozaba acurrucada por unos brazos fuertes y un pecho amplio.
_ Mi amor…no llores _ sus besos caían en mi frente y mejilla _ tienes que disculparme soy muy descuidado _ cada palabra suya parecía que alimentaba mis sollozos, no lo podía evitar _ Bella …amor…basta..me vuelves loco con ese llanto.
_ No..no..puedo_ empecé a hipar ..parar..
_ Corazón..- sus manos me acariciaban la espalda-..yo te amo..
_ No..no..no puedes amarme_ mi cara estaba metida en su cuello, la sensación de su piel pegada a mi mejilla empezaba a ejercer un efecto relajante _ me comporte muy mal..
_ Bella ..¿Qué dices? _ él estaba ahora acostado en las almohadas y yo apoyada sobre la parte superior de su cuerpo con mi cara todavía metida en su cuello_ Tú..nunca podrías comportarte mal…
_ Pero estabas enojado _ le interrumpí y me apoye con mis codos sobre su pecho para mirarle a la cara, sus ojos de nuevo tenían ese color miel, que ya sabía reconocer como indicio de que estaba controlado_ te alejaste de mi… y….no me miraste.
_ Bella lo que yo tenía….._ suspiró_ no era enojo…._ su mano tomó mi mentón _ eso mi vida se llama ..frustración…errr…física.
_ ¿Qué es eso?_ lo mire confusa.
_ Bueno eso..es..eso ocurre cuando _ tosió aclarándose la voz, no apartaba mi mirada de su cara, que tenía una expresión contrita_ uno quiere hacer el amor y no lo llevas acabo.
_ Pero tú te detuviste…no fui yo la que…
_ si..lo hice..pero no fue porque no tuviera ganas…_ se acerco y me regalo un tierno beso_ necesitamos tener todo el tiempo para disfrutarlo completamente.
_ ¿Entonces no piensas mal de mi?_ acomodó sobre mi las sabanas y dejándome sobre su cuerpo_ duérmete Bella, mañana se van nuestros amigos y tendremos un día muy agitado.
Sintiendo la caricia de su mano sobre mi espalda me quedé dormida.
Sentí mucha tristeza con la partida de los Cullen, la nobleza Chatsworth moría con la partida de ellos de Inglaterra, tenían la intención de iniciar una nueva vida en el continente Americano. Viajarían con la decisión firme de no hacer uso de sus rangos de nobleza, sabiendo que después de la abolición de los esclavos en América se debía evitar tener sirvientes, tomando a conciencia lo difícil que era pasar desapercibido con sus pequeños detalles muy comprometedores.
Los Cullen viajarían en La "Cunnard Company" una de la primeras compañías que habían inaugurado los trasatlánticos para viajar, eso les aseguraba un viaje rápido y cómodo, los tiempos de barcos a vapor se habían instalado en el mundo.
Alice, me recordó que todo lo negativo tarde o temprano tenía un revés positivo.
Pasaron los días y semanas, acercándose irremediablemente al día de mi cumpleaños, estaba muy emocionada, llegaba a mi mayoría de edad. Pero ahora con una actitud muy diferente, sabía que esta nueva etapa me conducía a afirmar mi relación con Edward.
En esta semana no habíamos sobrepasado la etapa de besos, era como si él hubiese construido una muralla para aislar esa pasión avasalladora que nos había casi consumido esa noche antes de la partida de nuestros amigos.
Ahora mismo estaba sentada en mi habitación, no veía la hora de reunirme con él. Desde la partida de Alice y los otros había vuelto a su dormitorio, lo extrañaba.
Nuestra rutina iba de estar juntos por la mañana hasta la cena, los días soleados en la biblioteca, los nublados por el jardín y en más de una ocasión escapábamos a nuestro lugar favorito al lado del arroyo, por supuesto yo con Eclipse y el esperándome irresistiblemente apuesto.
Un golpe en la puerta me sacó de mis cavilaciones.
_ Adelante _ miré a la puerta que se abría dejando pasar a Marie.
_ Buenos días Lady Isabella
_ Buenos días Marie _ me levanté y camine hacia ella.
_ el conde desea que se reúna con él en la biblioteca.
_ Gracias Marie _ Salí apresurada hacia el lugar indicado, estaba impaciente por verlo.
Al llegar golpee la puerta y me deslice dentro sin aguardar res puesta.
Estaba el señor Salisbury todavía por lo que permanecí en medio del salón, mientras ellos se levantaban rápidamente ante mi llegada.
_ Buenos días Conde_ realice una leve reverencia _ Buenos días señor Salisbury.
_ buenos días Lady Bella_ dijeron los dos.
_ Pasa a sentarte por favor_ el conde señalo el sillón al lado en donde estaba ocupando su administrador_ estuve hablando con el señor Salisbury_ recogió algunos papeles y lo acomodo para luego recargarse por el sillón _ Me llegaron noticias desde Londres, tendré que viajar a más tardar en cinco días – mi corazón se comprimió, mis manos sudaron, no pude evitar retorcerlas, mis ojos no se apartaron de los suyos.
_ Bueno Salisbury proceda con el pedido que le he hecho. Lo necesito lo antes posible.
_ Como usted diga milord _ cuando el administrador salió presuroso. Me levante y apoye sobre el escritorio.
_¿Cuándo te marcharás?.
_ No mi querida _ se levantó y rodeó el escritorio_ ¿Cuándo nos marcharemos? No pienso dejarte, jamás mi Bella.
_ Pero..
_ Escúchame…..necesito saber..algo._ No sé acercó a mi cuerpo. Quedó para enfrente.
_ Lo que quieras..
_ Isabella Swan, sé que soy un engreído..porque ya he procedido..le he pedido a Salisbury que consiga una licencia especial de matrimonio….quiero casarme contigo y partir a Londres ya como marido y mujer.
Mi corazón se desbordó..en un momento veía mi mundo lleno de nubarrones y ahora , el sol brillaba con todo su esplendor.
_ ¿Quieres casarte conmigo?
_ Yo….. _ mi..voz no salía, parecía que las cuerdas vocales quedaron congeladas por la sorpresa_ si…me encantaría._ mis ojos fijaron la vista en mis manos , un sentimiento de alivio me recorrió, pensé que me dejaría, que volvería a Londres sin mirar atrás.
En algún momento de ese incomodo silencio unos dedos tocaron las hebras de mi pelo, ese toque innecesario me dijo muchas cosas, a él le gustaba tocarme. No podía estar separado de mí. Esa actitud de querer controlarlo todo, de decidir por mí, me lo decía claramente.
_ Bella _ lo miré sus ojos me estaban enviando mensajes increíbles, brillaban con un amor desbordante _ hubiese querido una ceremonia más linda, una que tu mereces; tomo mi mano y me acercó a él._ Quisiera darte el cielo, pero hay algunos problemas con mis inversiones, tengo que ir personalmente _ me abrazo fuertemente_ y no estoy dispuesto a dejarte y si te llevó quiero asegurarme que todo aquel que pose sus ojos en ti, sepa que ya tienes a tu lado a alguien que se muere y mataría por ti.
No podía estar más feliz, la fiesta no me importaba, sólo quería estar con él.
_ Yo estoy feliz de casarme, de estar contigo..¿Fiesta?, no me interesa.
_ Veremos para cuando consigue fecha Salisbury; pero te pediré que vayas preparando tus baúles para el viaje. Pero no lleves mucho equipaje. Allá compraremos lo necesario.
_ no creo necesario más gastos.
_ Si lo es Bella deberé asistir a algunas recepciones y tú me acompañaras como mi Condesa, sería inaudito dejarte y no lo quiero hacer.
_ Si tú lo dices _ mi voz sonó apagada, no lo podía evitar, de repente imágenes de él cerca de otras mujeres , me pareció inaudito, terrible.
_ Si , dentro de poco serás la Condesa de Mountbatten , mi esposa.
_ Suena hermoso…..tu esposa.
_ Oh lo hermoso eres tú_ miré a su rostro, estábamos muy cerca, quería que me bese, por favor, moría por un beso suyo.
_ Si me sigues mirando así no responderé por acciones inmediatas.
_ Yo…me gustaría_ mis brazos se alzaron y trabaron detrás de su cuello_ en verdad podría morir por un beso tuyo.
_ No es necesario que mueras, te lo daré con gran placer_ al ir acercando sus perfectos labios, estos se separaron, no podía apartar la vista del contorno de ellos, de ese color rosa claro, sus dientes blancos y el atisbo de su lengua rosada y fría, inconscientemente también mis labios se separaron y cuando hicieron contacto, todo lo que me rodeaba desapareció, quedo libre de ataduras esas sensaciones, que me transportaban a un lugar desconocido.
Pasaron los minutos y no había forma de que nuestras bocas se separasen, sus manos estaban en todas partes, en mi espalda.
Cuando se detuvo, nuevamente la evidencia de su estado de ánimos era visible en sus ojos, estos estaban negros.
Sin mediar palabras me tomo de la mano y me saco de la biblioteca, su cara tenía una expresión de ansias.
Camine por el largo pasillo con los pies liándose entre mis faldas.
Al llegar a mi dormitorio, la abrió y me metió dentro.
_ Bella esta es tu última oportunidad de echarte para atrás, no puedo, detener más lo que siento, me hice miles de promesas, que esperaría, a casarnos, pero hay un hambre dentro mío, quiero tenerte, saborearte, amarte_ me abrazó fuerte y se pegó a mi cuerpo_ Decidí dormir alejado de ti, para no caer en la tentación de hacerte el amor..pero ahora ya no puedo más..¿qué dices?
No podía decir nada, en menos de una hora volví a quedar sin palabras, sólo levante los brazos y rodee su cuello y ofrecí mis labios. Con un grito estrangulado su boca se abrió sobre la mía y cada esencia concentrada en su cuerpo, me invadió. El olor a pasión, amor, estaba allí, o eso me suponía, como debía oler.
Me levantó en brazos y me bajo en medio de la cama, con gentileza levantó mis pies y me quitó las zapatillas.
Con infinita ternura subió por mis piernas y llegó hasta mis muslos, cada movimiento era realizado con los ojos puestos en los míos.
_ Deseo verte desnuda..ahora _ el aire se quedó congelado en mi pecho, no por el miedo sino por el deseo de también yo verlo a él.
Con lentitud me arrodille en la cama y trate de desprender mis botones de la espalda, los nervios hacían que mis dedos se enredaran.
_ te ayudo.._ me voltee y sentí como cada botón se desprendía, al segundo los labios de él estaban recorriendo mi espalda sobre la piel desnuda, al llegar al corsé , se detuvo.
_ Todavía no sé por que se ponen estas cosas, es tortura para el cuerpo, además tu no lo necesitas_ sus palabras hacían de rubor sobre mis mejillas. Cuándo terminó de desprender todos los botones sacó mi vestido por la cabeza, todavía tenía, el corsé y los calzones de encaje .Desato el cordón del corsé y me vi de repente sin nada arriba, mis manos subieron, para cubrir mis pechos, pero él separo cada palma para contemplarme, escuche su respiración y luego su cabeza descendió para darme un beso en cada pezón. El turno de contener la respiración, fue la mía.
Sus manos bajaron a la cinturilla de mi ropa interior, muerta de vergüenza me tire a su cuello y lo bese, yo lo bese, de esa manera no vería como quedaba ante él desnuda.
_ Dios amor eres hermosa…mi Diosa.._ me separo de su cuerpo_ déjame mirarte..no tengas vergüenza.
_ Esta …...pero no me parece bien solo yo estar sin ropa.
Lo vi asentir y caminar hacia la puerta, dio vuelta la llave y en ese lugar se volteo a mirarme y empezó a quitarse su saco, y lo tiró sobre el sillón, luego procedió con el corbatín y la camisa , se deshizo de los zapatos y calcetines para mirarme detenidamente y quitarse los pantalones, tenía puesto unos pantaloncitos que eran cortos y parecían de seda, mis ojos se agrandaron cuando desde donde estaba era evidente, que algo tensaba esa tela.
Lo mire a los ojos y una sonrisa, tenue se dibujo en ellos.
_ No te echaras para atrás ¿Verdad?
_ No…_ dije cuando se acercó a mi y su boca volvió a besarme y sentí como sus manos me despojaban de la ultima barrera de mi cuerpo.
_ Te amo…y trataré de ser cuidadoso.
_ Lo sé…_ despacio descendimos a la cama, mi mano lentamente recorrió sus pómulos, me encantaba, no tenia miedo.
Él por su parte, recorrió con su dedo mi cuello, el contorno de mis pechos, que se contrajeron y su pezón se irguió, como llamándolo a que tuviese compasión y le dé una caricia. Cómo si estuviesen en contacto lentamente descendió la cabeza del conde sobre mi pezón y su lengua se enrosco , lamió y por último succionó, esa aureola rosada.
Sentí como si me estuviese haciendo pis, incomoda me levante medio empujándolo.
_ ¿Qué te pasa?...no espera..mmm hueles rica..estas a punto para mi..
_ Yo.._ no sabia que hacer, pero no debía preocuparme, Edward, tomó por su cuenta las decisiones, me apretó a su pecho, Dios que sensación, sentirlo totalmente pegado a mi, piel contra piel, excepto por ese trozo de tela que lo cubría. Subió sobre mi, con sus manos separó mis piernas y se situó entre ellas, estaba totalmente desnuda y no había vuelta atrás.
_ Quiero saber antes de continuar…que tanto sabes de lo que estamos haciendo.
_ Yo… sólo lo que Ángela me dijo, que esto es totalmente intimo y que la primera vez duele, pero que después ya no.. Que tenemos que unirnos.
_ Bien amor.. todo lo que hagamos ahora , quiero que entiendas que es normal en las parejas…no quiero que tengas miedo.. .Pero si dudas dímelo, no te calles.
Esta bien.._ al terminar de decirlo, su boca me beso con fogosidad, de nuevo todas las sensaciones volvieron, y la humedad persistía, hasta estaba teniendo miedo de que mi regla del mes se hubiera adelantado.
_ Edward…m parece que no puedo…debo levantarme..
_ ¿Bella que pasa?
_ Estoy sintiendo que _ No podía mirarlo a la cara._ mi regla mensual me esta viniendo..
_ Bella eso no esta pasando o si no yo lo sentiría.
_ Si pero estoy mojada.._ vio la cara de Edward, una lenta sonrisa se dibujo en su cara.
_ MI vida lo único que pasa es que estas preparándote para recibirme_ me volvió a besar, nuestras caricias iban por todo el cuerpo recorría yo su espalda y el mis pechos mi vientre y luego su mano descendió a mis partes intimas y cuando su dedo incursiono dentro, sentí un tirón.
_ Hummm.._ se separó de mi arrodillado entre mis piernas, tomo la cinturilla de su ropa y se lo bajo, mis ojos se agrandaron cuando de entre sus caderas sobresalía su miembro, que estaba totalmente parado, era largo, y grande. Lentamente se bajo y ubico nuevamente en el lugar en donde estaba._ Lo haremos lentamente amor…despacio.
Ya no había vuelta atrás. Edward tomo mi rostro y me beso tiernamente, acariciando mi cuerpo. Pasaron nuevamente algunos minutos cuando lo sentí entrando, no era lo que esperaba, no podía moverlo de encima mío, pero sus besos tratando de relajarme, me hicieron olvidar la incomodidad, para dejar pasar a una sensación placentera que se iba desatando por ondas desde los pies a las yemas de los dedos que lo tenían asido sobre mi..
El sentimiento que nació de nuestra unión, fue maravilloso, ahora ya nadie me podría separar de él. Yo le pertenecía y él era mío.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Hola…bueno..necesitare sus comentarios, me quedaron algunas dudas sobre este capitulo…no sé como quedó..si les gustó…
Para mi la primera vez de esta pareja, es muy diferente a otras por el hecho de la época en que vivieron, el desconocimiento de la mujer a muchos datos con respecto a la relación, pareja… es crucial, pero lo tierno del momento también debería ayudar..bueno, el casamiento se viene..pero ojo..todavía hay….cosas..que deberán suceder, para que la felicidad sea total.
