Atrapando a un Youkai

Autora: YukaKyo
Serie: Inuyasha

Parejas: Sesshoumaru x Inuyasha, Naraku x Miroku y la novedad de SangoxKagome
Categoría: Yaoi, Yuri, Romance, Comedia. ¬¬ si les gusta que bueno, si no, se joden -o-

Beta-reading Oficial: Pily-chan, aunque para este hubo ayuda de Carol. Domo Arigato!

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Revisado, corregido: 01/07/07

Capitulo 12—Por vencido

Sesshoumaru camino furioso consigo mismo, adentrándose en un bosque no muy profundo. ¿Qué demonios había sido esa idea de cachorrito lanudo? Un poco mas y se hubiera atrevido a sacarle esa lanita que llevaba encima dejándolo desnudo. Aunque pudo alejarse a tiempo. Si había sido lo mejor. Se dejo caer entre las raíces de un enorme árbol, quedando sentado en una de ellas.

Inuyasha, le gustaba demasiado, eso lo sabia, pero ¿A ese hanyou le gustaría él? Podría ser, le había dado algunas pruebas de que así era, pero, al mismo tiempo estaba ese monje, e Inuyasha también se había sonrojado al estar entre sus brazos, además de no haber negado aquellas palabras de aquel humano dijo.

Inuyasha y el tal Miroku eran pareja.

No

Definitivamente había sacado conclusiones falsas, él no le gustaba a Inuyasha, después de todo nunca le había tratado amigablemente y el solo hacerlo por dos días no significaría absolutamente nada para el hanyou.

Tal vez y no fuese tan mala idea aceptar la proposición de Naraku.

Gruño levemente, no, ese demonio no le gustaba en lo absoluto.

Y el mitad bestia de blancas orejas no le haría caso con el humano cerca. Soltó un suspiro levantando si vista dorada al cielo. No era tan desvergonzado como para andar rompiendo parejas. Aunque era la primera vez que sentía algo como aquello por alguien. Pero si lo pensaba detenidamente Inuyasha no se veía tan contento entre los brazos del monje, había visto claramente como le miraba, diciéndole sin palabras que aquello no era cierto. Pero aun así.

Mejor dejaba de pensar en aquello y se ponía a buscar comida. Para eso había venido y no para algo más. Se levanto con suavidad, alejando con sus garras el polvo que se había pegado a sus ropas.

—Si tan solo pidiera decirle a Inuyasha. Me gustas— negó fuertemente con la cabeza, para que atormentarlo con sus tonterías. Seria mejor llevarle algo de comer y después despedirse del mismo. Ya nada le quedaba por hacer en ese lugar.

Comenzó a caminar alejándose en silencio, no es que se diera por vencido, como podría ser eso, si ni siquiera había intentado pelear siquiera por el hanyou. Era mejor así, eso creía y se conformaba con poder susurrar esas palabras al viento. Después de todo Inuyasha no las oiría.

Pero lo que no sabia era que esas palabras si habían sido escuchadas por el hanyou, que no muy alejando observaba en silencio como el youkai se alejaba. Un leve sonrojo se apodero de sus mejillas y una cálida sonrisa se dibujo en sus labios.

—Le… gusto— el corazón le empezó a latir con fuerza.

¿Ahora que iba a hacer?

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.

—¡Maldita exterminadora de cuarta!. ¡Ven y sácame de aquí!— Gruño con fuerza Kouga aun amarrado en el árbol donde Sango le había dejado, podía sentir el aroma de la mujer que mas odiaba y a la que mas amaba acercándose lentamente.

—¿Pasaste una buena noche lobo?—Sango se acerco con una sonrisa burlona en los labios, Kagome solo miro a Kouga con una gota de sudor bajando por su cabeza.

—Ya veras como te ira cuando me deshaga de estas cuerdas—

—Aja, aunque no has logrado aflojarlas siquiera en toda la noche— Murmuro la exterminadora aburrida mirando hacia donde Kagome había desviado la vista.

—¡Inuyasha!— No respondió, simplemente se paso de largo sin mirarlas, sumamente sonrojado.

—¿Y a este que le pasa?—

—No lo se Sango-chan—

—Vayamos a averiguarlo—

—Si—

—¡Oigan!—Gruño otra vez Kouga—¡Desátenme!. Demonios volvieron a irse—

El lobo volvió a patalear intentando soltarse en vano.

—Hakaku, Ginta ¿Dónde diablos están cuando se les necesita?—

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.

—¡Amo Sesshoumaru!— Le saludo animada Lin, arrastrando con una de sus manos el maltrecho cuerpo de Jaken. Que de una increíble manera se levanto como si nada viendo a su amo con estrellitas en los ojos.

¿Acaso la comida que traía en sus manos la traía para ellos?. ¡Ojala y fuese así!.

Los dorados ojos del youkai buscaron al hanyou, pero no le encontró, solo vio la esponjosa estola doblada con cuidado, exactamente donde la había dejado hacia algunas horas, antes de decirle a Inuyasha que la usara. No tenia que preguntar, era lógico que el hanyou se hubiera marchado.

—Amo Sesshoumaru ¿Eso es para nosotros?— se atrevió a preguntar al fin Jaken, aunque teniendo precaución, no quería salir volando otra vez.

Sesshoumaru no contesto, simplemente se arrodillo, dejando en el suelo, las frutas que había traído en principio para Inuyasha. Miro a las dos criaturas y asintió, antes de levantarse y que estos, tomaran con sus manos la comida.

—Aliméntense bien, cuando vuelva nos iremos—

—Si—

Sesshoumaru dejo de verles para acercarse hasta su estola, pasándola nuevamente sobre su hombro izquierdo, enlazándola con fuerza en el mismo para que no se cayera. Podía irse en ese mismo instante, pero quería pensar primero lo que haría.

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.

—Bueeeno, Inuyasha… con todo lo que nos has contado. Si no te pones en alerta ¡Naraku te va a robar a tu Sesshoumaru!—

Sango murmuro aquello con burla, dejando descansar su espalda contra la roca. Donde detrás de la misma Inuyasha se cambiaba las ropas mojadas por unas secas. Aunque era el mismo traje rojo que siempre usaba.

—Ya lo se—Inuyasha salió al fin, de detrás de la roca—Pero es que no me esperaba eso, aun— Inuyasha bajo la vista, no sabia si ponerse a gritar de felicidad por lo que había escuchado decir a Sesshoumaru o bien tirarse a llorar al suelo, incomodo por no saber que hacer.

—¿Pero por qué te preocupas tanto? Si ya sabes lo que Sesshoumaru siente por ti— Sango lo miro dudosa.

—Si pero—A Kagome aquella inseguridad la saco de quicio, se acerco hasta Inuyasha y sujetándole de los mechones que llevaba en el pecho, le zarandeo.

—Es por esta inseguridad que lo vas a perder¡Sabe lo que sientes y sabes lo que el siente por ti!. ¡Decide de una vez si lo vas a hacer Inuyasha! Sino vas a hacer nada entonces¡Déjalo ya! Que Naraku lo tenga para él—grito Kagome furiosa, buscando la mirada de Sango para que le apoyara en lo que decía.

—¡Si!. ¡Exacto Inuyasha!. ¡Y no te atrevas a decir que no!. ¡Somos dos contra uno!. No te des por vencido— Debía decir la exterminadora que aquellas pupilas castañas de la miko eran intimidantes, pero era una de las cosas por la cual se había enamorado de ella.

—De acuerdo. Buscare a Sesshoumaru—

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.

Miroku caminaba despacio a un lado de Naraku, no estaba de acuerdo, para nada con la idea del hanyou, pero ya había aceptado. Se había puesto a pensar en como le traería a Sesshoumaru, pero siendo sincero no quería hacerlo. No por que le temiera a el youkai, sino porque, aquello significaría que estaba de acuerdo en perder a Naraku por realizar su venganza.

Y a pesar de que ya no estaban juntos. No quería perderlo.

—¿Por qué tan pensativo?— el monje dirigió su mirada a la rojiza del demonio que le observaba con cautela.

—Pues que más, estoy pensando en como traerte a Sesshoumaru— murmuro enfadado el monje, dejando de mirarlo, para dirigir su vista nuevamente al frente.

—¡Oh!. ¿Pero por qué lo dices tan molesto?—Naraku se detuvo, sujetando al monje de los hombros obligándolo a verlo.

El burlón brillo en las pupilas de Naraku le disgusto al monje, que desvió la mirada a un lado. Naraku tenia razón, no debía de estar así, después de todo el mismo Miroku había terminado con lo que ambos tenían, pero.

—Naraku, yo quiero que… Volvamos a..—

—Shhh. Alguien viene—

Naraku lo sujeto, dejándolo contra uno de los troncos del árbol, pegando su cuerpo al suyo. El monje no se quejo, al contrario incluso abrazo levemente al demonio, dejando descansar su mejilla contra el pecho del hanyou. Cerró los ojos concentrándose en aspirar el sutil aroma que Naraku desprendía, sintiéndose tranquilo. No, ahora menos que nunca dejaría que se fuera con Sesshoumaru.

—Vaya si es Sesshoumaru— el hanyou murmuro aquello con alegría, dejo de sujetar a Miroku, pero cuando intento alejarse para seguir al youkai, los fuertes dedos del moje sujetando sus ropas de lo impidieron.

—Tranquilo Miroku, voy a proponerle una vez lo mismo, si me rechaza tendrás tu oportunidad de atraparlo para mí y si no lo hace, te prometo que aun y así te ayudare a vengarte de ellos—

—Ya no quiero eso— Pero sus palabras no fueron escuchadas por el demonio, había desaparecido en una voluta de veneno.

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.

¿Cuantas veces me había dicho? Prohibido ilusionarme, pero ahora si que puedo el hanyou iba completamente metido en sus pensamientos, olfateando el lugar buscando a Sesshoumaru, pudo encontrar fácilmente su aroma, aunque también el de otro demonio, que para nada le hacia gracia que el youkai tuviera cerca.

Pero aquello en lugar de entristecerle, hacia que se enojara más. La pequeña intención que tenía de declararse en lugar de desaparecer aumentaba más. Finalmente llego, encontrando a aquellos dos que al parecer platicaban con interés mutuamente. No se habían percatado de su presencia y eso era aun mejor para Inuyasha.

—Bien, voy a alejar a Naraku y le diré lo que siento a Sesshoumaru¡Ahora!—

¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.•´¨"¤.¸¸.