Disclaimer: como saben los personajes de Naruto y escenarios, así como todo lo que reconozcáis del anime o el manga, pertenece a Masashi Kishimoto, solo está historia es mía y esta hecha sin fin de lucro. ¡Digamos no al Plagio!


Remembering You

.

by Miss Breakable Butterfly

.

Capítulo 11: Ecos

.

.

.x.

Y en la primavera, cuando las flores del manzano tiñen el seno de las palomas,
En la hierba yacen dos amantes que ha leído la historia de nuestro amor.

Han leído la leyenda de mi pasión, y conocido el secreto amargo de mi corazón,
Besándose como nosotros nos hemos besado, pero nunca lejos como nosotros lo estamos.

Pues la flor carmesí de nuestra vida es devorada por el gusano de la verdad,
Y ninguna mano recogerá los marchitos pétalos de la rosa de la juventud.

Sin embargo, no me arrepiento de amarte, ¿qué otra cosa puede hacer un muchacho?
Los ávidos dientes del tiempo corroen, persiguiendo las silenciosas huellas de los años.

Fragmento del poema "Flor del amor"

De Oscar Wilde.

.

.

.x.

.


El viento agitó su cabello furiosamente y el agua empapó completamente sus ropas. Rin soltó un suspiro de fastidio y siguió andando en busca de sus compañeros de equipo.

— ¿Pensáis seguir con esto? —Preguntó la voz de aquel ente que parecía vivir en su cabeza y que después de ese absurdo sueño no había dejado de escuchar—. Anda ya, que no es absurdo. Tú eres la tonta que se niega a creer.

— ¡Joder! ¡Cállate! —Rin exclamó entre dientes.

Soltó un suspiro de frustración y con brusquedad retiró el agua de su rostro. No estaba dispuesta a creer en el montón de absurdos "recuerdos" que su yo interior le había mostrado. Eran simplemente inverosímiles.

— Padre jamás me mentiría —el susurró en el que salió su voz la hizo sentir incomoda y un tanto desdichada.

¿Cómo era posible que estuviese dudando de su padre? Era ciertamente absurdo, desde el momento en que ella había despertado después de su accidente, él era su más grande apoyo y se negaba a dejar de lado cada momento con su padre por un simple sueño.

Eres tonta —la voz de su inner pronunció con cierta ofuscación—. ¿Por qué confiar ciegamente en él cuando te despertaste sin memoria la primera vez que le viste? ¿acaso crees que no podría haberte engañado? Solo piénsalo, estabas sin memoria alguna.

— ¡Que no lo entiendes…! ¡CÁLLATE! —el fuerte grito en el que salió la última palabra reverberó por el bosque por el que caminaba a pesar de la lluvia.

Al instante que el grito termino de perderse en la espesura de aquel bosque, una espada se enterraba en su espalda. Rin respirando con dificultad, miró de reojo a su atacante.

— Dame un motivo para no matarte —pronunció la voz gruesa y profunda de su atacante.

Rin hizo una mueca y sin mucho esfuerzo desvió la espada con su katana.

— Imbécil...

— Te dije un motivo para no matarte no que me dieras más para hacerlo—el espadachín apretó contra Rin su espada antes de retirarla—. Te estábamos esperando cría, deberíais estar agradecida que no te hemos dejado o matado.

— Como si pudieses hacerlo. —Rin se burló y ajusto su katana en su funda—. Y… ¿dónde está Itachii-nii, Kisame?

— ¿Me vez cara de niñera?

— De niñera, no… —dejó sin terminar su oración dándole al ex shinobi de la niebla una sonrisa descarada que le hizo a él chasquear la lengua con fastidio.

— Teníais que haber llegado la noche de ayer —reprochó el shinobi en cambio, comenzando el camino hacia donde su otro compañero les esperaría—. Itachi-san y yo hemos estado bajo esta insidiosa y fastidiosa lluvia mientras tú, seguro resguardabas tu culo en algún hostal.

— Ya deja de ser tan dramática, Kisame-chan —Rin se burló con voz aguda y dulce. En automático el ninja de la niebla se detuvo y con un tic sobre su ojo izquierdo la miró con ojos estrechos.

— ¿Cómo me habéis llamado? —su mano estaba sobre el pomo de su espada.

— Ki-sa-me-chan… —Rin se vio obligada a saltar para evitar la espada que se dirigía con fuerza sobre su persona. La espada choco con fuerza sobre el suelo y un fuerte estruendo resonó alrededor—. Pescado dramático, ¿acaso queréis matarme?

— ¡Kisame! ¡Rin!...

Ambos giraron a mirar hacia donde la voz se escuchaba y se estremecieron ligeramente al ver los ojos rojos del Uchiha resplandecer con cierta molestia.

— Kisame-san empezó —Rin acusó en automático, señalando descaradamente al susodicho.

— Serás… —Kisame frunció el ceño y preparaba su espada para atacar nuevamente, sin embargo:

— Dejaros de estupideces. Haréis que nos descubran —Itachi pronunció, su mirada fulminante sobre ambos. Con muecas my similares, Rin y Kisame evadieron la mirada y Kisame sin más entró en lo que desde el día anterior había sido su refugio; una pequeña cueva con algunas fugas, en la que un fuego refulgía. Rin miró con cierta disculpa a Itachi quien soltó un cansado suspiro—. Bienvenida Rin.

Itachi le sonrió ligeramente y la tensión que había sentido desde esos extraños sueños, se evaporo lentamente.


Tres noches antes en uno de los escondites de Akatsuki.

La luz de la luna pese a no ser mucha, entraba por la ventana. La suave brisa nocturna lograba filtrarse a través de la ventana, que pese a estar cerrada aun permitía que parte de ésta se filtrase.

La joven acostada en la cama tembló ligeramente y se removió entre las mantas. Sus características estropeadas por un ligero ceño fruncido.

«Rin miró con cierta incredulidad a la joven que decía ser suyo interior.

— Estuve guardando vuestros recuerdos, estúpida, deberíais estar un poco agradecida, ¿no crees?

— ¿Qué?

— Como habéis oído, he estado guardando vuestros recuerdos, así que dime "Rin-chan" —comenzó su doble con una sonrisa en sus labios—, ¿estáis lista para saber toda la verdad?

Rin aspiró profundamente, luego exhalando igual o más lentamente asintió.

Su yo, sonrió ampliamente ante aquello; sin embargo, fue un ínfimo instante pues al siguiente se mordía el labio inferior con nerviosismo.

— Antes de comenzar tengo que dejarte claro que pese a que intente resguardar la mayor parte de vuestros recuerdos, no lo he conseguido. Solo hay fragmentos de memorias que hasta cierto punto han marcado nuestra existencia —los ojos verdes de su inner se anclaron en los suyos hasta que asintió. Entonces con una sonrisa, chasqueo los dedos y un montón de memorias se abrieron paso.

La primera era de ella misma, cuando una niña de tres años de edad era sujetada con firmeza por ambas manos…

— Mira Sakura-himme, ¿acaso no es precioso, el mar? —La brisa salina chocaba contra sus mejillas, el olor salado del agua y el ruido distintivo de las olas era escuchado.

Se miró asentir con entusiasmo y sonreír ampliamente. Sin embargo, el rostro de quienes la sostenían era borroso; pero, eso no evito la molesta sensación que se desato en su pecho.

El recuerdo siguió andando sin embargo, pronto el escenario cambó.

Ahí estaba ella cinco años, las mejillas enrojecidas y cubiertas de lágrimas, las rodillas raspadas y su frente cubierta por un amplio fleco.

— Así que tú eres de la que todos se burlan por su amplia frente —la suave voz de una niña le hizo encogerse aún más sobre sí misma.

— También vas a burlarte… —lo que pretendía ser una pregunta, salió más en una afirmación.

Se sobresaltó cuando sintió la pequeña mano de la joven sobre su frente.

— Pues a mí no me lo parece, ¿es por eso que usas el fleco así?

Rin asintió y cuando miró que la niña volvía a acercarse para intentar remover su fleco retrocedió.

— Ocultar el problema solo le hará más grande —negó con la cabeza, chasqueando la lengua un poco y luego con una amplia sonrisa antes de girar para marcharse pronunció—, te veo mañana aquí a esta hora.

Rin miró a la niña rubia alejarse, su corazón sintiendo una inexplicable nostalgia y tristeza, cuando la imagen cambio y observó a la niña darle un listón.

Los recuerdos se precipitaron a ella, unos más claros que otros. Unos con un margen amplio de referencia y otros no muy lejos estimaba, de cuando su pérdida de memoria.

El último haciendo referencia al incidente en el que su memoria había sido perdida, dos sujetos predispuestos a atacarla, el vació…

— Es así como termina. Naruto, Sasuke-kun, lo siento. —Pensó mientras cerraba los ojos. El miedo congelado. Mientras sentía el aire frío envolverla

Luego la oscuridad abrumadora, el suave rose de una mano retirar cabellos de su frente y luego la distintiva máscara naranja de su padre…»

Finalmente Rin se despertó, la respiración agitada y el sudor adherido a su cuerpo. Sus ojos se abrieron abruptamente y la luz del sol que se filtraba los golpeo con fuerza obligándola a cerrarlos momentáneamente.

Cuando finalmente los abrió de nuevo y miró el reloj maldijo en voz baja, se le había hecho tarde para reunirse con sus compañeros de equipo.


Sasuke observó la pequeña villa que se extendía en la parte baja de la montaña. Según la información que había podido reunir había habido avistamientos de sujetos que cumplían con las características de los Akatsuki.

Miró a los alrededores y con un comando firme de voz les hizo dispersarse.

— Dividiros y buscar información en el pueblo y sus alrededores —ordenó mientras se detenían un poco antes de lo que parecía un claro que había en aquella zona dominada por bosque.

— Yo me quedo contigo Sasuke-kun. —Karin rápidamente se colocó aun lado del joven de cabello negro, quien conteniendo un suspiro de exasperación liberaba su brazo que la pelirroja le había cogido con fuerza, entonces se alejo de ella.

— Tu también vas Karin ― su tono seco sin admisión a replicas, hizo que la pelirroja maldijera en voz baja mientras fulminaba a Suigetsu con la mirada ante la carcajada que el espadachín soltó, antes de que los tres Hebis se dispersaran.

Sasuke caminó hacia el margen del bosque, unos pasos separándole de la zona abierta cuando se detuvo de pronto; pareció observar a su alrededor girando la cabeza lo necesario para ver sobre su hombro, con su voz fría y autoritaria pronunció…

— Sal, quien quiera que seas —mientras pronunciaba giraba su cuerpo lentamente observando como entre el follaje de los árboles un hombre con una mascara naranja cubriendo su rostro al completo se dejaba ver—. Por la ropa que lleváis debes de ser…

Sin embargo, antes de que incluso terminara de pronunciar el enmascarado le interrumpió:

— ¿Tú eres Sasuke-kun? —La voz del hombre algo aguda, tal pareciera que era su intención que sonara muy similar a la de un niño—. Te pareces mucho a Itachi-san.

Al escuchar que el hombre pronunciaba el nombre de su tan odiado hermano; los ojos de Sasuke se volvieron fríos y una mirada acerada fue dirigida al hombre enmascarado.

— ¡Que miedo! —exclamó el enmascarado mientras corría a esconderse detrás del árbol más cercano y asomaba solo la cabeza para mirar al joven Uchiha.

Sasuke chasqueó la lengua en desagrado ante la actitud del hombre frente a él cuando de la nada dos aves blancas enormes descendieron con rapidez, atacando el lugar que el Uchiha ocupaba, explotando cuando embistieron contra su objetivo.

— ¡Lo hemos logrado! ¡hemos derrotado a Sasuke! —Deidara pronunció con evidente satisfacción, sin embargo conforme el humo y polvo levantado por la explosión se dispersaba fue quedando a la vista el joven Uchiha protegido por una de sus invocaciones de serpiente.

La serpiente se había enrollado alrededor de él creando una gruesa pared de escamas que le había protegido del impacto de las bombas y de la explosión.

— ¡Parece fuerte ese chico! —Tobi comentó a Deidara haciendo que el aludido frunciera el ceño—. Imagínate a Orochimaru siendo derrotado por un crío como este. Aun no me lo puedo creer pero…, es hermano de Itachi-san así que…

Sin embargo Deidara solo sonrió burlón.

— Tobi fíjate como nos mira —Deidara amplió su sonrisa mientras miraba las aspas del sharingan girar con furia en los ojos del joven Uchiha, odiaba esos ojos.

— "Es uno de los que morirá joven" —recordaba la voz de Sasori no Danna cuando le habían ido a reclutar, desdeñosa al igual que la mirada de Itachi, sin embargo había sido la derrota que había sufrido a manos de este último lo que realmente le había afectado, porque con su kekkei genkai no solo había anulado la habilidad que tanto le había llevado perfeccionar; sino que también su arte había sido despreciado.

No será así Sasori no Danna —pensó recordando la predicción de su maestro mientras su sonrisa se ampliaba y reajustaba su postura de ataque.

— Estas muy seguro de ir, ¿eh senpai? Tendrás que disculparte con Itachi-san después —la voz le sonó lejana mientras se concentraba en el hermano menor Uchiha.

Sasuke ignoró lo que ambos Akatsuki decían solo centrándose en su objetivo.

— ¿Dónde esta Uchiha Itachi? —Demandó para después agregar—: dímelo y te dejare marchar.

Deraida ante la actitud altanera del muchacho borró su sonrisa y chasqueo la lengua.

Jodidos Uchiha, todos tenéis una personalidad cargante —pensó mientras sus manos se hundían en las bolsas a sus costados.

Sasuke ante la perspectiva de un inminente ataque balanceó su katana directamente hacía el hombre de máscara naranja, la katana atravesándole de manera efectiva, sorprendiéndole un poco por lo sencillo que había sido derrotarle. Sin embargo, el movimiento de Deidara le hizo enfocarse en él. Había saltado a la rama de un árbol y era evidente que se preparaba para su ataque.

— ¡¿Qué mierda estáis haciendo Tobi?! ¡Puede que sea solo un crío pero no bajéis tu guardia! —Deidara exclamó y no sin cierta sorpresa Sasuke miró al enmascarado ponerse de pie cuando él estaba seguro que le había matado.

Entonces Deidara sonrió y con un…

— ¡Aléjate Tobi…!

Un montón de pequeñas bombas en forma de insecto y aves voló a su dirección.

Sasuke usando un conjuntó de senbon cargadas de chidori desvió de curso algunas de las bombas que se dirigían a su persona; varias se fijaron en árboles a su alrededor y otras más en el suelo a su alrededor.

— ¡No las detones! —gritó Tobi quien se había visto rodeado de un montón de las pequeñas bombas.

Deidara chasqueo la lengua mirando a Tobi en medio de las pequeñas bombas pero, la ligera distracción dio ventaja para que Sasuke se posicionase a sus espaldas, la katana lista para dar un golpe mortal; el grito de Tobi en advertencia apenas le dio el tiempo necesario para girarse y lanzar un proyectil de arcilla que explotó justo frente a la cara del Uchiha; pero éste no recibió daño alguno, solo hizo que retrocediera.

Sasuke miró a su alrededor observando por primera vez que las bombas perforadas por sus senbon no habían estallado, sin embargo no estaba seguro si era debido a que el chidori con las que las había cargado había anulado su técnica o simplemente había decidió ignorarlas debido a que su compañero había quedado en el fuego cruzado, sin embargo dejó de prestar atención a ese hecho cuando Deidara invocó un enorme dragón de arcilla.


Tres días antes en uno de los escondites del clan Uchiha.

Suigetsu miró alrededor y no pudo evitar formar una mueca, otra jodida base subterránea, no sabía si era la última moda en escondites súper secretos o que jodidos pasaba que parecía que todos ahora tendían a realizar sus bases secretas bajo tierra. Contuvo un suspiro y se aseguró de seguir al Uchiha, con el cual estuvo apunto de darse de bruces con su espalda cuando éste se detuvo abruptamente.

— Ha pasado mucho tiempo, Denka, Hina —pronunció el Uchiha y Suigetsu por un efímero momento se pregunto si finalmente todos esos años como el favorito de Orochimaru finalmente le habían hecho efecto.

Sin embargo, cuando bajo la mirada se percató de los dos gatos sentados frente a ellos en el corredor, sus frentes marcadas con un kanji y vistiendo ropa que les marcaba como animales de invocación.

— Nee, pero si es el pequeño Sasuke-chan —pronunció uno de los gatos.

— ¿Qué hacéis aquí? —preguntó el otro, pareciendo que por un instante entrecerraba los ojos. Suigetsu se maravillo por lo expresivos que parecían aquellos animales.

— Queremos armas, medicinas; algunas provisiones y… refugió por esta noche —Sasuke explicó encogiéndose levemente de hombros.

— ¡Gatito, gatito! —Suigetsu no pudo evitar inclinarse levemente para llamar la atención de alguno de los gatos como lo haría para cualquier gato domestico—. ¡Ven gatito!

Sin embargo los gatos se erizaron en forma de advertencia y con cierto desden los ignoraron.

— Son gatos ninja —la voz de Sasuke resonó con cierto desden—, no mascotas. Si no les gustas pueden hacer más que morderte.

— Podemos oler a los tipos malos —se jactó uno de los gatos haciendo aun más evidente su despreció hacia Suigetsu.

— Anda ya… hablan y discriminan —murmuró el espadachín de la niebla con el ceño fruncido, decidiéndose a ignorarlos.

— Vamos, vamos, estoy seguro que la Matriarca gato se alegrara de verte.

Finalmente después de unos minutos de seguir a los felinos se encontraron en una habitación amplia donde una mujer mayor de cabello blanco sentada en una estera y fumando una pipa se encontraba rodeada de un montón de gatos ordinarios.

— A pasado un tiempo, Sasuke-chan —la mujer pronunció con un toque afectuoso y Suigetsu se encontró levemente sorprendido al ver la manera respetuosa en la que Sasuke se dirigía a ella.

Después de que Sasuke expusiera el porque se encontraban ahí, la mujer soltó un suspiro y sus ojos se clavaron en los negros de Sasuke.

— Asumo que vas tras Itachi —la mujer no se molestó en formular la oración como pregunta. Sacudió la cabeza ligeramente y soltando un nuevo suspiro, continuó—: pensar que habéis llegado a esto…

Los hombros de Sasuke se tensaron ante el sonido de la voz de la Matriarca y con cierta brusquedad dijo:

— Fue el camino que elegí hace mucho tiempo —el tono de voz de Sasuke fue seco, dando por concluida la conversación. La anciana negó con la cabeza nuevamente antes de encogerse levemente de hombros.

— Podéis quedaros aquí siempre y cuando no provoquen disturbios —finalmente la Matriarca Gato concedió.

Sasuke estuvo de acuerdo, siendo guiados en automático por la nieta de la Matriarca gato a la habitación que ocuparían.

Cuando los cuatro ninjas se encontraron en la habitación Sasuke miró a cada uno de ellos y con la voz un tanto impersonal…

— La razón de este equipo no solo es encontrar a Itachi —su ceño se frunció en automático como cada vez que pronunciaba el nombre de su hermano—, lo es también para encontrar a Haruno Sakura.

Terminó de decir observando cuidadosamente la reacción de cada uno, Jūgo asintió, Suigetsu se encogió levemente de hombros y Karin frunció el ceño ante la posible competencia que esa chica posiblemente representaría, sin embargo todos guardaron silenció esperando a que él diese más información.

— Mañana antes del amanecer, finalmente iniciaremos la búsqueda —concluyó el Uchiha girándose para dirigirse al área donde su futón había sido acomodado.

— ¿Nee, Sasuke? —la voz de Suigetsu lo detuvo, giró su cabeza lo justo para mirar al ninja de la niebla sobre el hombro—. Y esa tal Haruno Sakura, ¿dónde encontraremos información de ella?

— Nos concentraremos en la búsqueda de Itachi —aclaró Sasuke con un tono seco—. Si lo encontramos a él, es muy probable que la encontremos a ella o información acerca de su paradero.

Con aquello dio por terminada la conversación y sin más se acostó sobre el futón, cerrando los ojos. Escuchó como los otros se acomodaban y la oscuridad se adueñaba de la habitación, sin embargo, él no podía rendirse al sueño.

— "No soy ella. Lo siento mucho Sasuke-kun, deberás lo siento" —recordó el brillo acuoso de sus ojos mientras pronunciaba aquello. ¿Cómo era posible que lo negara, cuando era evidente?

Sasuke suspiró con cierta frustración. No tenía la más jodida idea de él porque ella había negado tan vehemente su identidad, tal vez se había infiltrado en la organización, tal vez por eso el cambio total de look, no, sacudió la cabeza y frunció el ceño profundamente, ella había actuado raro en sus encuentros, era ella y al mismo tiempo no, sin embargo, ¿cómo estar seguro? Tenía tres años que no sabía nada de sus excompañeros de equipo, además, estaba la noticia de su muerte, no solo había sido confirmada por Orochimaru sino que Naruto esas semanas atrás, el realmente se había visto afligido por la perdida de su compañera.

Soltó un ligero gruñido y reajustó su postura sobre el futón. Tal vez, tal vez ella… ella, ¿qué? No tenía idea de que hacía Sakura con los Akatsuki, solo sabía que la encontraría, después de todo ella era de él, y el se encargaría de cualquiera que quisiera interferir con aquello, después de todo, el la había protegido cuando gennins y ella le había proclamado su amor, así que… no la dejaría a merced de su hermano y de los aliados de este.

Ya no solo se trataba de su hermano ahora Sakura estaba en la ecuación, después de todo seguía siendo la molestia que debía ser protegida.

— Voy a encontrarte Sakura —fue el último pensamiento que adquirió antes de finalmente rendirse al sueño.

La encontraría, luego ella le explicaría lo demás. Con eso en mente Sasuke finalmente se durmió, sin darse cuenta que con su decisión, aquella que anteriormente había declarado cuando se había marchado de Konoha perdía su validez.


— Este no es un buen clima —dijo Kakashi, su mirada en las nubes negras que comenzaban a arremolinarse en el cielo.

Naruto ante esto solo frunció el ceño y su mirada adquirió aun más determinación.

Esa mañana habían sido llamado a la oficina del Hokage junto con Sai, Yamato, Shino, Kiba, Hinata e Ino. Al parecer una de las fuentes de Jiraiya había mencionado que Sasuke había sido visto a las afueras del país del fuego en una pequeña villa. Sabiendo entonces de los deseos de Naruto por traer a su amigo de vuelta, que se habían vuelto aún más fervientes cuando se enteró de la muerte de su compañera de equipo, inmediatamente Tsunade había formado el equipo de rastreo y recuperación.

— ¡Que importa un poco de lluvia! ¡VAMOS! —Su voz era la de un líder comandando a su ejército, con una feroz determinación de cumplir con su objetivo y pese a que el líder del escuadrón era Kakashi, todos se movieron a su orden.

Avanzaron con rapidez, todos contagiados por la determinación que Naruto mostraba, además, todos sabían la importancia de esto para él.

— Fueron vistos por aquí —finalmente pronunció Kakashi deteniéndose sobre uno de los tejados.

La lluvia que se había desatado segundos después de su partida finalmente se había detenido, dando un poco más de confianza a que la búsqueda resultara existosa.

Miró a su alrededor y asintiendo con cierta satisfacción, pronunció:

— Éste será nuestro punto de partida. Nos dispersaremos en todas direcciones para inspeccionar los cinco kilómetros circundantes. Sin embargo, nuestros comunicadores inalámbricos no alcanzaran a cubrir toda la distancia así que, para esta misión llevareis a dos de mis perros de invocación.

Después de sus palabras Kakashi realizó el jutsu de invocación, para segundos después de lo cual realizó los equipos.

— Debido a que Kiba tiene a Akamaru no necesita de otro compañero. Yo llevaré a Pakkun y debido a que Naruto es perseguido por Akatsuki, estaréis acompañado por Yamato y Hinata además de una de mis invocaciones, ¿de acuerdo?

Todos asintieron y se dispersaron.

Naruto sonrío con mayor fuerza.

Cumpliré mi promesa Sakura-chan —pensó mientras sus ojos ardían con el fuego de su determinación.


Sasuke miró el gigante dragón de arcilla sin tener muy claro como le pensaba utilizar.

De pronto la criatura de arcilla vomitó un montón de bombas los cuales llegaron a parar a los pies de Tobi. Sasuke intentó mantener vigilados a ambos shinobis, sin embargo, estimando a Deidara como su mayor reto decidió envestir encontrar él, después de todo, si eliminaba al creador las bombas no explotarían.

Finalmente el dragón escupió otra creación de arcilla sin embargo, esta era de la forma de un pájaro que se precipitó en su dirección. Sasuke saltó a un lado de la trayectoria pero eso no sirvió de mucho puesto que el ave viró hacia donde él se dirigía; con gran esfuerzo logro alejarse del impacto del ave pero la fuerza de la explosión le hizo desplazarse varios pies hacia atrás.

Apenas pudo notar como el dragón se elevaba en el cielo con Deidara en su espalda.

— Terminé de colocar las minas, senpai —la voz de Tobi, saliendo de debajo de la tierra llamó la atención de Sasuke.

Durante los minutos que había llevado su corto enfrentamiento con Deidara se había percatado que las bombas iniciales que el dragon escupiera habían desaparecido junto con el tipo enmascarado, ahora sabia el porque. Mientras Deidara le atacaba desde el cielo, el suelo también se había vuelto un lugar peligroso, pues si él no tenía cuidado las minas explotarían.

— Un paso en falso y ¡KABOOM! —Deidara se burló y miró con cierta superioridad al Uchiha. Él le demostraría lo que su arte podía hacer y una vez terminado con él, estaría listo para enfrentarse a Itachi, no importaba lo que Rin pensara, esto era más importante.

Sasuke ignoró el tono burlón del ex shinobi de la Roca enfocándose en lo que aparecer no había podido confirmar antes; las bombas no explotaban a intervalos a comandos específicos, eso quería decir que las primeras bombas que había desviado con las senbon no habían estallado debido a que su chidori había anulado su técnica.

Sintiendose aun más seguro por su análisis, observó con el poder de su sharingan el suelo, podía ver las minas por el chakra que corría a través de ellas. El dragón expulso una nueva creación de arcilla y Sasuke recibió el impacto, no sin antes arrojar su Katana cubierta con el chidori.

La bomba impacto directamente contra su hombro izquierdo, apenas cubriéndose con una de las alas producto de su sello, gruño un poco ante el dolor de perderla pero apenas y fue mínimo.

Su Katana se había incrustado unos metros frente a él, la hoja firmemente enterrada en la tierra pero… no solo eso también enterrado profundamente en una mina que no había explotado.

Abrigado por la nube de polvo que la ultima explosión había provocado, lanzó dos fumma shureken conectadas a sus manos por cables ninja.

El dragón se preparó para lanzar una nueva bomba y Sasuke tiró de los cables invirtiendo la trayectoria de los shiriken.

— Eso no será suficiente para vencerme —espetó Deidara con cierta burla mientras esquivaba los taques de Sasuke, sin embargo sus puños se crisparon levemente—. Jodidos Uchihas, siempre subestimando a sus oponentes, pero yo voy a mostrarle. Os voy a mostrar el poder de mi arte.

El dragón lanzó la bomba y Sasuke la esquivó saltando sobre el pomo de su katana, cuando el dragón estuvo a una distancia prudente, su chidori eisō cortó una de las alas del dragón.

La figurilla de arcilla se precipito en caída libre, pero antes de que Deidara intentase saltar de su figura, Sasuke tiró de los cables conectados a las Shuriken y estas se instalaron en los brazos de Deidara fijándole a la espalda de su enorme creación.

El dragón se precipitó con fuerza sobre el suelo cubierto de minas explosivas y la explosión resultante, talo varios de los árboles circundantes.

Sin embargo, tal parecía que ese no era el final del enfrentamiento puesto que Deidara surgió de entre el polvo en una nueva ave de arcilla.


El grupo de los ninjas de la hoja conformado por Naruto, Yamato y Hinata, avanzaban de manera apresurada por el bosque que rodeaba la villa.

Sin embargo, el capitán Yamato disminuyó el paso hasta que se detuvieron.

— Naruto, Hinata, ya sabéis ¿no? —su voz fue apenas un susurro.

Ambos jóvenes asintieron casi imperceptiblemente.

Yamato entonces lanzó un par de shuriken contra un árbol a sus espaldas revelando así la identidad de aquel que les seguía.

— Tú eres… —Naruto murmuró no sin cierta sorpresa al ver parte del rostro de quien los seguía.

— Me habéis descubierto —pronunció Kabuto, ocultando aún parte de su rostro con la capucha de la capa.

— Yakushi Kabuto —Yamato confirmó la identidad con un tono despreciativo—. Hay que tener valor para acercarse así a nosotros.

— Quiero hablar con Naruto-kun —pronunció el ninja ignorando las anteriores palabras del capitán y la mirada desdeñosa que le enviaba.

— Esta vez no escaparas. Te vamos a capturar —Yamato anunció ignorando a su vez la frase dicha, sin embargo Naruto con la mirada fija en Kabuto cuestionó:

— ¡Oye, Kabuto! Sabes donde esta Sasuke ¿no?

— ¿Sigues con lo de siempre? —Kabuto emitió algo parecido a una risa burlona, sin embargo Naruto ignoró lo que era evidente una pregunta retorica y continuó:

— ¿Es cierto qué Sasuke ha matado a Orochimaru?

— Si, es cierto —confirmó el hombre sin dar mucha importancia mientras buscaba algo entre su capa—. Pero hoy he venido a traerte un regalo.

Kabuto extrajó un libro con pastas negras de entre su capa.

— ¿Y eso qué es? —Naruto inquirió con desconfianza.

— Es la información que hemos recopilado sobre Akatsuki.

Naruto miró al ninja con sorpresa pero pronto sus ojos se entrecerraron en evidente sospecha.

— ¿Qué pretendes? —finalmente preguntó.

— Os lo regalo —pronunció de lo más indiferente, como si fuese de lo más normal que un enemigo viniese a dar información gratis. Ante el rostro de estupefacción de los ninjas de Konoha agregó—: es una forma de darte las gracias, Naruto-kun. Además Akatsuki va a por ti.

— ¿Darme las gracias? —La confusión en la voz de Naruto fue aún más evidente.

— Tras la muerte de Orochimaru-sama, volví a perder mi identidad —Kabuto comenzó a explicar, sin embargo su mirada era lejana; parecía perdido en sus recuerdos—. No conozco a mis padres, ni se donde nací. El enemigo me adopto y he actuado como espía en distintos países y villas, las cuales no me interesaban lo más mínimo, hasta que conocí a Orochimaru-sama. ¿Quién soy?

Lanzó la pregunta al aire, más para si que para sus escuchas que lo miraban a un más confundidos. Finalmente, Kabuto arrojó el libro justo frente a los pies de Naruto.

— Tú sabes lo que se siente el no conocer tu propia identidad, ¿verdad Naruto-kun?

— No se de lo que me hablas —respondió el aludido.

— ¿En serio?, ¿eres Uzumaki Naruto ó Kyūbi? Antes eras un marginado. Seguramente alguna vez te has preguntado quien eras en realidad. Pero tú confiaste en tu fuerza y te convenciste que eras Uzumaki Naruto. Así superaste el hecho de que te vieran como un monstruo. Por eso sabes bien quien eres y tienes amigos que te aceptan. Pero yo, con mi propósito de superar a Orochimaru-sama recurrí desesperadamente a su poder —entonces ante la mirada atenta de los shinobis de Konoha; Kabuto retiró la capucha revelando así todo su rostro—… ahora entiendo como te sientes. Tu me has ayudado ha entender que quiero ser como tú. Así que ahora voy a superar a Orochimaru-sama a quien he absorbido para encontrar un nuevo y más poderoso yo. Encontrare a mi nuevo yo. Y has sido tú quien me ha ayudado. Por eso te estoy agradecido, Naruto-kun. Orochimaru-sama es el símbolo de la reencarnación, continua viviendo dentro de mí, siendo una existencia que debo superar. Pero su fuerza vital es impresionante de hecho ahora mismo, mientras hablamos esta luchando por apoderarse de mi cuerpo.

— ¿Has acabado? —Cuestiono Naruto con seriedad y cierto desden— ¡Vale, pues puedes seguir luchando contra él desde una celda de Konoha!

Los shinobis de Konoha atacaron sin embargo Kabuto logro evadirlos y antes de que pudiesen contraatacar Kabuto ya había iniciado un jutsu de teletransporte, pero antes de desaparecer pronunció:

— Una vez controle el poder de Orochimaru-sama peleare contigo otra vez Naruto-kun, pero no hay que olvidar que quien realmente acabo con Orochimaru-sama fue Sasuke.

Su voz se desvaneció así como él dejando a Naruto con la preocupación de lo que aquel hombre intentaría contra su amigo, sin embargo su pensamiento se vio cortado cuando una enorme explosión se diviso ha varios kilómetro de allí.


Sasuke observó como Deidara se deshacía de lo poco que quedaba de su camisa. Frente a los ojos del joven Uchiha quedo el pecho descubierto de Deidara donde una línea de costura a la altura del corazón lo atravesaba.

Deidara levantó una de sus manos y con los dientes de la boca de su palma se deshizo de las costuras, con la otra mano cogió una enorme cantidad de arcilla. En cuanto la costura estuvo desecha Sasuke observó como una enorme boca le era revelada: boca en la cual el Akatsuki había metido el gran terrón de arcilla.

— ¡Voy hacerme explotar! ―gritó Deidara. La pieza final de su arte. La conclusión máxima de lo que había luchado por perfeccionar. Deidara sonrió no sin cierta tristeza y tal vez un poco de auto odio.

Había entrenado duro para convertirse en un ninja de alto nivel y había renunciado por su sueño a su villa, sin embargo, cuando los Akatsuki le habían obligado a unirceles había descubierto en los ojos de Itachi una perfección aun más grande, por eso lo había odiado, por la manera desdeñosa en la que sus ojos habían resplandecido y ahora, miró a Sasuke, los mismos ojos y el mismo desden en ellos.

Pero por un ínfimo momento, como una cinta de fotografía sus recuerdos se vertieron sobre él y justo al final el rostro sonrojado de Rin la última vez que la había besado se materializo. Un dolor agudo le atravesó el pecho…

Debéis tener cuidado Deidara-kun —sus dedos acariciaban su cabello con dulzura—. Yo… sabes que te quiero ¿verdad?

El corazón de Deidara dio un sobresalto, ella jamás le había dicho que le quería. Sus ojos se iluminaron y tiró de ella en un fuerte abrazo.

— ¡Rin-chan! —exclamó él con regocijo, sus labios chocaron con los de ella en un beso abrazador que los dejo sin aliento.

Ella sonrió con afecto.

— ¿Vas a estar siempre para mi, cierto? —su voz era extrañamente temblorosa.

— Siempre —juró él, besando sus labios con mayor avidez.

Ella soltó un chillido cuando una de sus manos se coló entre su blusa y tocó la piel de su abdomen. Él sonrió con picardía y ella sonrió con mayor timidez, las mejillas rojas y los labios hinchados. Una explosión pareció venir desde su corazón y entonces la revelación se abrió paso a través de su mente.

— La amo —un fugaz pensamiento que se disperso cuando ella lo volvió a besar.

— "Algún día, tal vez en otra vida, voy a encontrarte Rin-chan" —pensó mientras sus ojos encontraban los de Sasuke—: ¡Mi arte es una explosión!

Sasuke observó como el chakra de Deidara comenzaba a canalizarse hacia su pecho, como líneas oscuras a través de su cuerpo se materializaban haciéndole ver como una de sus bombas de arcilla a punto de explotar.

Sabiendo de su estado de vulnerabilidad dio marcha atrás pero su desgaste de chakra era tal que sabía que no llegaría muy lejos aunque huyese del lugar. Fue en el último momento cuando su desesperación por salvarse le hizo verter lo último de su chakra en el uso de un jutsu que había significado su salvación.


Rin suspiró con gusto, el clima finalmente había dejado de ser lluvioso y el cielo se había aclarado. Levantó la mirada hacia el cielo y miró el lento recorrido del par de nubes que atravesaban el cielo, disfrutando del calor que el sol proporcionaba.

Todo parecía indicar que sería un día perfecto.

— Avanzad más rápido cría —la voz de Kisame interrumpió su contemplación.

Ella frunció levemente el ceño y le enseño la lengua.

— Que aburridos sois —comentó a la ligera mientras acomodaba su paso al par de ellos—. Además, pronto estaremos allí y por la información recopilada, no es como si nuestro objetivo fuese a moverse.

— Y es por esto que no entiendo porque Pain creyó que era buena idea aceptar a una cría —espetó con fastidio Kisame.

— Mira pescado… —comenzó Rin, sin embargo, un escalofrío la atravesó y la suave brisa se levantó acariciando sus mejillas.

Itachi se detuvo ante el silenció de la joven, ella había girado su cuerpo hacía la dirección contraria.

— ¿Sucede algo? —Entonces preguntó Itachi ante su silencio. Mirando hacía la dirección que ella miraba en busca de posibles atacantes.

Rin agitó la cabeza en negación y se giró a mirar a sus compañeros.

— No es nada —finalmente pronunció. Una sonrisa vacilante pintada sobre sus labios.

Kisame resopló desdeñosamente y continuo, sin embargo, Itachi miró a Rin con atención, ella suspiró y agitó la cabeza en negación nuevamente y sonriendo más firmemente ahora, comenzó a caminar.

Finalmente Itachi se encogió casi imperceptiblemente de hombros y continúo con el camino. Sin embargo durante el resto del viaje Rin no pronunció palabra alguna y una molesta sensación se había desatado sobre su pecho.


La explosión del Akatsuki se percibió a kilómetros de distancia y también provocó una sacudida en los terrenos más cercanos a la zona de la explosión.

Suigetsu siendo testigo de la luminiscencia producida por la explosión le hizo evidente que había sido en el lugar donde habían acordado reunirse.

— ¿Pero qué mierda? —Inquirió para si mientras con prontitud de entre sus cosas extraía un pergamino que Sasuke le había proporcionado en caso de emergencia; el pergamino había contado con una enorme serpiente dibujada, sin embargo, la serpiente se desvaneció provocando que el shinobi maldijera por lo bajo. Tal parecía que una ésta era una de las situaciones en las que tendría que usarlo. De entre su capa saco un pequeño frasco con la sangre del joven Uchiha; colocando el pergamino en el suelo vertió la sangre sobre el centro del pergamino pegando a su vez su mano contra este.

Al instante una enorme serpiente apareció de entre un remolino de humo con diferentes heridas y con la mirada extrañamente ausente e inmóvil.

— Manda —murmuró el joven de ojos violáceos reconociendo a la invocación favorita de Orochimaru; al parecer la serpiente estaba sumida en el genjutsu de Sasuke—. ¿Par qué mierda me dio Sasuke esto?

Se preguntó mirando a la serpiente. No entendía como una enorme serpiente sumergida en un genjutsu ayudaría. Pero entonces, Manda se curvó hacía adelante abriendo la boca en el proceso y dejó caer a un muy maltrecho Sasuke Uchiha.

Sasuke cayó pesadamente al suelo mientras el genjutsu en el que mantenía a Manda se rompía.

— Maldito crío —murmuró la serpiente con dificultad— ¿Cómo te atrevéis a usar al gran Lord Manda como escudo?

— Hmp… —fue la cansada respuesta de joven Uchiha antes de que los ojos de la serpiente quedaran sin vida y desapareciera como había llegado, en un remolino de humo.

— No me puedo creer que os deshicieras de Manda así de fácil. Además, mira que tratarla así, necesitas mejorar tu trato a los animales —pronunció Suigetsu mirando todavía donde segundos antes se encontraba la serpiente, después miró a Sasuke lleno de polvo y de sangre y con cierta diversión pronunció—: ¡Joder! Te ves fatal ¿con cuántos habéis luchado?

El Uchiha no respondió solo se tambaleó pero antes de que cayera Sugetsu le sujetó, justo en ese momento llegaron Jūgo y Karin.

— ¿Qué ha pasado? Hubo una explosión en… —Karin dijo apresuradamente sin embargo, su voz perdió fuerza cuando miró el estado del joven Uchiha quien hacia el intento de ponerse de pie por su cuenta.

— Me enfrente a un Akatsuki —pronunció de manera seca—, era más fuerte de lo que pensaba.

— Y se supone que tu fuisteis quien derrotó a Orochimaru —murmuró la pelirroja de manera desdeñosa al mismo tiempo que sus ojos mostraban admiración y anhelo por el joven Uchiha.

— Orochimaru estaba débil —fue la contestación simple del joven Uchiha mientras Jūgo y Suigetsu le ayudaba a sostenerse.

— Nee, como sea, no creo que podáis avanzar por un largo tiempo así que hay que buscar un lugar donde descansar —pronunció Suigetsu iniciando la marcha.

Pronto se hallaron en una modesta posada en una pequeña villa alejada del lugar de la explosión donde el joven Uchiha era atendido por Jūgo.

Cuando el hombre de cabellos naranja terminó de vendar todo el torso del joven Uchiha; pese a estar en un futón seguía sentado y muy despierto ignorando el cansancio y la fuerte la perdida de chakra por la batalla que había tenido.

— ¿Habéis encontrado información? —preguntó Sasuke.

— ¡Debes de estar bromeando! —Karin exclamó, la burla en su tono muy perceptible—. ¡Mírate estáis medio muerto y aun así intentas parecer rudo y mandón!

— Yo si que he escuchado mucho sobre Akatsuki —interrumpió Suigetsu sin embargo, luego con menos entusiasmo y un leve encogimiento de hombros agregó—: pero nada relevante acerca de Uchiha Itachi, aunque dijeron que están detrás de unos tipos con chakras especiales. Y sobre Haruno Sakura, solo encontré que había sido estudiante de la Hokage actual pero que ella había muerto.

— Ella no esta muerta —pronunció Sasuke de manera seca, sus ojos negros perforaron incómodamente al shinobi de la niebla que se removió inconadamente ante tal mirada.

El silencio se prolongó hasta que su mirada se enfocó en la joven pelirroja quien se encogió de hombros despreocupadamente mientras murmuraba.

— No he encontrada nada.

Su mirada se posó en el hombre de cabellos naranjas que sentado cerca de la ventana acariciaba con suavidad las plumas de un ave que se había posado en su hombro.

— Por lo que me dijeron los animales, la Akatsuki posee varias bases, los animales sienten un chakra extraño y desagradable que irradia de esos lugares —comentó el gigantón mientras repartía una caricia más a la pequeña ave.

Sasuke permaneció pensativo unos instantes recordando las veces que había visto a Naruto desprender parte del chakra de Kyūbi y la sensación desagradable que el chakra emanado proporcionaba, sin embargo, la voz de Suigetsu le hizo volver de sus pensamientos.

— Quien diría que unos estúpidos animales son capases de percibir el chakra aunque… —Suigetsu hizo una pausa dramática como sopesando lo que diría a continuación, luego con una sonrisa se dibujo en su rostro mientras pronunciaba—… aunque estúpido animal describe perfectamente a Karin así que no es de extrañar.

— ¡Estúpido! —Gritó la pelirroja antes de lanzarle una patada al ninja de la niebla que volvió líquida su cabeza salpicando en el proceso la pared y unas gotas inclusive aterrizaron en la mejilla de Sasuke.

Sasuke notó como el ave antes posada sobre el hombro de Jūgo salía volando y el semblante generalmente pacífico del hombre se oscurecía mientras marcas oscuras empezaban a deslizarse a través de la piel del gigantón.

— ¡Matar! ¡Os voy a Matar! —gritó el hombre de pronto haciendo que tanto Suigetsu como Karin dejaran su discusión y se centraran en detener al ninja de cabellos naranja.

— Ey Sasuke, compañero ¿podrías? —murmuró Suigetsu con agitación debido al esfuerzo que detener al grandullón hombre suponía.

Sasuke chasqueó la lengua con cierto fastidio mientras reunía el chakra necesario para activar el Sharingan. Tan pronto como sus ojos entraron en contacto con los del ninja de cabellos naranja, las marcas retrocedieron y los tres hebis cayeron al suelo mientras Jūgo murmuraba disculpas.

— ¿Esta durmiendo? —pronunció Karin con incredulidad mirando hacia donde Sasuke aun sentado dormitaba.

— Bueno no es como si su chakra se encontrara completo —murmuró Suigetsu a la defensiva mientras Jūgo acomodaba al joven Uchiha—. Además ¿qué coño sigues haciendo aquí? No se supone que tenías que ir a otro lugar.

Karin se ruborizo mientras comenzaba a balbucear sin sentido.

— Callaos —pronunció Jūgo cuando Sasuke frunció ligeramente el ceño aun en sueños. Y evitando lo que seguramente desataría otro de las peleas ruidosas de los otros ninjas.

Por su parte Karin salía con el ceño fruncido de la habitación, suspiró aun con enojo contenido. Sería mejor que buscara algo de comer mientras estaban varados ahí.


El grupo de shinobis de Konoha se reunió alrededor de el enorme cráter que había sido dejado por la explosión de la que tan solo unos minutos antes habían sido testigos a la distancia, siendo el pequeño grupo de Naruto,Yamato y Hinata los últimos en llegar.

— ¿Qué ha pasado? —Inquirió Naruto con interés a sus compañeros ya reunidos.

— Hay rastros de que Sasuke estuvo aquí —fue Ino quien respondió.

— Es muy débil pero aún se percibe su esencia —agregó Kiba mientras olisqueaba el aire y agregaba—: también percibo otras esencias.

— ¿Quieres decir que…?

— Por el daño hecho al terreno yo diría que aquí hubo una batalla —comentó Shino a Naruto antes de que terminase su pregunta.

— Mientras estábamos buscando en el pueblo había una esencia combinada con la de Sasuke que ahora percibo aquí, lo que parece indicar que hay otros viajando junto a Sasuke —agregó entonces Pakkun.

— Es probable que Sasuke haya formado un equipo —Kakashi pronunció mientras adquiria una mirada distante, como si se encontrara analizando la información recabada—. De las otras esencias una pertenece a Deidara, así que parece ser que Sasuke se mueve en un equipo de cuatro personas.

— A quien le importa hay que movernos y encontrarlo ya —apresuro Naruto a sus compañeros, estaba tan cerca, después de semanas de su encuentro estaba ansioso por verlo una vez más, quería cumplir con su promesa. Miró brevemente al cielo y oró porque la lluvia no volviera a precipitarse sobre ellos.

— No se puede —fue uno de los perros de Kakashi quien pronunció y antes de que Naruto preguntara el porque dijo—, su rastro termina aquí.

— Lo que quiere decir es que; o voló con la explosión o uso un jutsu de trasporte —fue Yamato quien pronunció esta vez, sintiéndose ligeramente culpable ante la mirada dolida de Naruto cuando pronunció que posiblemente había volado en pedazos.

— Yo puedo encontrarlo —Kiba pronunció de pronto y ante la mirada de todos hizo una posición de manos y concentrándose encontró un leve rastro que seguir—. Lo tengo.

— Bien Kiba llévanos hacia él —pidió Naruto.

Finalmente, después de tres años cumpliría con su promesa.

Llevaré a casa a Sasuke-Teme, Sakura-chan —pensó Naruto mientras aceleraba el paso—. He tardado pero…él volverá.

Sus ojos se elevaron al cielo brevemente e imaginó la sonrisa de Sakura-chan. La echaba de menos tanto. Limpió una rebelde lágrima y continuó con firmeza el camino.


Rin, Kisame e Itachi continuaban con su camino con relativa calma. Pronto estarían lo suficientemente cerca de donde el jinchuriki del Yonbi se encontraban.

— Yo me haré cargo Itachi-san —pronunció Kisame cuando faltaban siete kilómetros para llegar al lugar donde habitaba el ninja de la roca.

— Pero si te patean el culo no creas que voy a curarte sardina —Rin le mando una mirada desdeñosa—. Es más me burlare de ti por pretencioso.

— Mira cría os voy a demostrar el poder de un verdadero shinobi —espetó el ninja de la niebla fulminando con la mirada a Rin.

— Anda ya, pero si lo matas Pain te matara a ti y entonces voy a bailar sobre tu tumba —de repente Rin sonrió—. Sabes que, eso suena la mar de bien. Déjale ir solo Itachi-nii.

Itachi suspiró con exasperación, no entendía porque siempre terminaba en medio de sus discusiones. Sin embargo, la seriedad se apoderó de los tres rostros cuando el llamado de Pain a través de los anillos se hizo presente.

— Una de las bases esta dos kilómetros de aquí —informó Rin mirando a su alrededor.

— Entonces deberíamos apresurarnos —dijo Kisame haciendo una mueca ante la perspectiva de retroceder, pues la mentada base estaba dos kilómetros atrás—. Me pregunto, ¿qué será lo que Pain quiere informar?

Sus compañeros se encogieron de hombros sin embargo, Rin tenía un mal presentimiento, no sabía porque pero sabía que la posible noticia le afectaría.

Pronto se detuvieron frente a lo que parecía la parte baja de una montaña, sin embargo la entrada estaba oculta por un genjutsu.

Los tres entraron en la sombría cueva. Rin estremeciéndose un poco ante el chakra oscuro que parecía llenar todas las bases de Akatsuki, aun no podía acostumbrarse a esa sensación aunando claro el clima un tanto frío del lugara no ayudaba mucho a su estremecimiento.

Rin observó con fascinación como el semblante de sus compañeros se endurecía levemente, siendo el de Itachi el que sufriera mayor cambio pues su semblante se había vuelto completamente estoico y la mirada llena de fría indiferencia y desden con el sharingan girando furiosamente en sus ojos. Tal vez si ella no lo conociera mejor no se hubiera percatado del cambio pero ella sabía que el rostro que solía mostrar a los otros Akatasuki era su máscara.

Su corazón sigue roto —pensó Rin con tristeza. Ella había visto las grietas en su máscara y sabía que toda esa pose estoica y hasta cierto punto desdeñosa solo era una manera de guardar el dolor y la carga que llevaba sobre sus hombros—. Si no les das armas, no pueden lastimarte.

Cuando llegaron hasta el interior de la cueva donde la estatua Gedō Mazō se alzaba imponente, los hologramas de sus compañeros ya estaban posicionados en sus respectivos lugares. De un salto se posicionaron en los suyos y mirando con curiosidad alrededor Rin se percató de que su padre y Deidara-kun aun no llegaban.

— Deidara ha muerto —Zetsu rompió el silencio y la respiración de Rin se aceleró mientras sentía la penetrante mirada de Itachi sobre si—. Al final se inmoló con una explosión.

— ¡Oh, no puede ser! Hemos perdido a otro miembro —comentó Kisame con desagrado—. Y yo que pensaba que era muy fuerte. Entonces, ¿quién lo hizo? ¿Sasuke ó el Jinchuriki del Kyūbi?

Rin se mordió el interior de la mejilla con fuerza hasta que el sabor metálico de su sangre fue perceptible en sus papilas gustativas, inhaló lentamente intentando parecer tan imperturbable como Itachi y se concentro en mirar fijamente las características de la estatua Gedō mientras exhalaba igual o más lentamente.

— Fue Sasuke —aclaró Zetsu con cierta indiferencia—. Sin embargo, parece que Sasuke ha muerto también.

Rin ante la declaración no pudo evitar ver a Itachi, sin embargo la expresión de su rostro no había variado un ápice y sin embargo ella se sentía aun más abrumada que antes. Sin ser del todo consciente una de sus manos se elevo hasta palpar sus labios, aun podía sentir el sobre ellos el contacto cálido de Deidara y el toque frío de las manos de Sasuke sobre su cintura. Era una terrible persona.

Y esa es la constelación del Dragón —la voz de Deidara había sido suave y envolvente—. Siempre he pensado que las estrellas son un hecho de que lo hermoso es una explosión efímera.

Sus ojos eran suaves y resplandecían a la luz de la luna.

— Sin embargo, cuando te miro Rin-chan, cuando te miró, mi convicción se tambalea un poco —sus ojos brillaban con algo que Rin se negaba a catalogar. Sin embargo, su corazón latía frenéticamente y el calor había comenzado a llenar sus mejillas—. Eres Hermosa Rin-chan.

Finalmente pronunció el ex shinobi de la roca acortando la distancia entre sus cuerpo y besando sus labios con suavidad. Su mano recorría con ligereza su mejilla y se sobresaltó un poco cuando sintió la ligera humedad y textura de la lengua procedente de su mano. Deidara se alejó con una sonrisa ante el sonrojo que había aumentado en sus mejillas.

— Eres malo Deidara-kun —se quejó ella mientras hacia un puchero y cruzaba los brazos sobre su pecho.

— Pero así me quieres —lo que intentó ser una exclamación segura salió con tintes de pregunta y cuando Rin se reunió su mirada con la de él vio la inseguridad que tenía.

Ella sonrió entonces con dulzura y con cariño acarició su mejilla.

— Sabes que lo hago —juntó entonces sus labios con los de él y lo beso hasta que un fuego pareció consumirle.

— Cuando todo esto termine, tu y yo viajaremos por el mundo y voy a mostrarte —sus ojos se habían llenado de felicidad pura y su tono era excitado ante el futuro que se le habría—. Voy a mostrarte la belleza de mi arte.

Rin rió con alegría mientras el volvía a besarla como si sellara su promesa.

Y por un efímero instante se permitió creer en ello, sin embargo, él se había ido y ella se encontraba rememorando los labios de un chico del que sus recuerdos eran borrosos y que sabía solo le producían dolor.

— Debes estar agradecido Itachi. Deidara te hizo un favor al deshacerse de tu problema —habló entonces el líder de Akatsuki, Pain.

Rin agitó levemente su cabeza para despejar su cabeza y miró con cierto resentimiento a Pain.

— Mm… Siento como que hemos olvidando algo… —comentó de pronto Kisame con aire pensativo. Rin parpadeó y centró su mirada en el ex shinobi de la niebla.

— Parece que Tobi murió igualmente —comunicó entonces Zetsu intuyendo a que se refería—. Ese Deidara se auto detonó sin mirar a su alrededor.

— Ah sí, Tobi —pronunció Kisame como si apenas fuera consciente de su ausencia—. Debe de haber sido un gran jutsu si ese gallina no pudo huir.

Rin contuvo una carcajada, su padre era muchas cosas pero gallina no era una de ellas, de hecho estaba segura que su padre pronto se revelaría y el comienzo de su verdadero plan iniciaría.

— Eso no importa… —fue Pain de nuevo quien habló—. Puede ser reemplazado fácilmente. En cambio la pérdida de Deidara es muy lamentable.

Rin sintió como sus ojos comenzaban a cristalizarse, no había podido decirle la verdad, se preguntó si él sería capaz de perdonarle por eso y por el apellido que portaba.

No creo que le hubiese importado —la voz de su inner resonó en su cabeza y Rin hizo una mueca. Vaya momento para decidirse a hablarle—. Mira yo también le quería vale.

Rin hizo una mueca y se decidió a ignorarla.

— Tobi me caía bien —agregó Kisame—. Tenía el talento de iluminar a nuestra oscura organización con destellos de buen humor.

Soltó un suspiro dramatico y cuando fue evidente para el líder que nadie agragaría nada más anunció:

— Me voy. Llorare la muerte de Deidara en silencio —luego pareció recordar algo y agregó—: Rin es necesario que regreséis a Amegakure, con la muerte de Deidara y Tobi, Konan y tú formareis un equipo.

Rin asintió y Pain desapareció.

— Entonces yo lloraré la de Tobi —la parte blanca de Zetsu pronunció mientras su contra parte decía—: ¡Que aburrimiento…!

Finalmente la cueva se encontró vacía ecepto por su pequeño equipo. Rin intentó controlar su respiración por todos los medios pero finalmente la noticia se había hundido del todo en ella.

Una fuerte lluvia se había desatado afuera y Rin no pudo evitar formar una sonrisa ironica en su rostro, el clima pegaba muy bien con lo que estaba sintiendo en ese momento, tan perdida estaba en su propio sentir que no se percató cuando Itachi salía de la cueva.

— Hará mal a tu salud —Kisame espetó de pronto sobresaltando a Rin quien afanosamente se limpiaba las lágrimas. Rin se acercó al borde de la salida y observó a Itachi.

Itachi se había detenido a unos cuantos metros de la cueva mientras levantaba su mirada al cielo, el agua de lluvia empapándole al completo.

— No tengo idea de lo que una persona tan despiadada como tú este pensando en este momento —Kisame continuó hablando mientras observaba al ex ninja de la hoja ser empapado por la fuerte lluvia—. Pero desde aquí parece como si estuvieras llorando. —Rin soltó un suspiró tembloroso y un par más de lágrimas descendieron mientras la culpa llenaba su pecho. Era una terrible persona, "sacrificios, Rin-chan. La vida del ninja requiere sacrificios", recordaba con claridad la voz de su padre pero, ¿Cuántos más eran necesarios? Ella le había dicho a su padre que estaba dispuesta a asesinar a Deidara pero había sido necesario que el muriera para darse cuenta que nunca podría hacerlo y en su lugar había un dolor agudo en su pecho, en su corazón. Estaba furiosa, con él por no tener más cuidado, con su padre por no protegerle pero sobre todo con Sasuke Uchiha—. Es una pena lo de tu hermano menor, solo quedáis tú.

— No —la respuesta seca de Itachi sorprendió a la kunoichi más no a Kisame.

Ante la respuesta de Itachi, Rin lo miró con cierta incredulidad, Deidara era lo suficientemente fuerte para enfrentar a Sasuke, tal vez solo era el amor que sabía que el mayor de los hermanos Uchiha le tenía a su pequeño hermano tonto.

Rin miró hacia el cielo y observó como la lluvia comenzaba a menguar y las nubes parecían menos densas. Entonces, Itachi centro la mirada en los ojos de Rin y pronunció:

— No está muerto —por un momento parecía que se disculpaba con la mirada. Itachi sabía lo que Deidara había significado para ella, posiblemente mejor que ella misma; incluso la había incentivado hasta cierto punto en su relación con él y ahora su hermano lo había asesinado. Rin sintió la furia acrecentarse con mayor fuerza en su interior ante su condescendiente mirada y desvió los ojos de los del Uchiha prefiriendo centrarlos en el cielo donde las nubes comenzaban a despejar el cielo y la lluvia había dejado de caer completamente.

— Ha dejado de llover —pronunció ella en cambio mirando a Itachi nuevamente. Su mirada verde se habia endurecido e Itachi suspiró con cierto cansancio—. Será mejor que regrese, Pain es tan poco paciente como Sasori-senpai.

La voz de Rin anunció quebrándose levemente ante el nombre de Sasori y comenzando a caminar lejos de la cueva.

— Rin-chan… —llamó Itachi, sin embargo, cuando ella se detuvo no se giró a mirarlo—. Lo siento.

La voz de Itachi apenas y fue un susurro, pero sabía que ella le había escuchado por la manera en que sus hombros se tensaron. Sin embargo cuando se giró una sonrisa adornaba sus labios.

— Nee, Itachi-san —su voz fue melosamente dulce—. Si asesino a Sasuke-kun ¿no vas a odiarme verdad?

Itachi amplió los ojos con cierta sorpresa mientras la veía desaparecer en un remolino de flores de cerezo sin esperar respuesta pero, su tono de voz le había sacado un molesto escalofrío porque había sonado como Uchiha Madara cuando se escudaba en su papel de Tobi.

Con un mal presentimiento sobre su pecho se giró y con voz impersonal pronunció:

— Vamos Kisame, el Yonbi nos espera —su compañero asintió y pronto ambos se alejaron de la cueva—. Mi pelea con Sasuke no se puede retrasar más.

No estaba dispuesto a dejar vía libre a Madara, a si que con una última mirada a la dirección donde Rin había desaparecido, él desapareció.


Hello corazones de chocolate he vuelto, se que me retrase montones y pido disculpas por ello. No os voy a abrumar con los problemas que me llevaron a este retraso, solo os diré que la vida real es una perra (perdón por el lenguaje). Sin embargo, ya estoy aquí, bien como recordáis en el capitulo anterior os dije que haría un one-shot a los primeros cinco comentarios y estas son las personitas:

Ailudelastiernas; f-zelda; Aleja Grace; tatutu y Dilanny Danae.

El de tatutu ya esta en mi perfil es un Shika/Tema y el tuyo ailudelastiernas esta en proceso, las demás os pido que me manden las características de su one-shot ya sea por PM o por un comentario en el capitulo. Mientras tanto podéis checar el one-shot yaoi (Naru/Sasu) que he subido y que ha sido el primero de ese genero que escribo y me gustaría que leyeran y me dijeran que os parece se llama "Gravity" y lo podéis encontrar en mi perfil así que pasarse por ahí.

En fin, no podré responder los comentarios del capitulo anterior ya que esto es una actualización express pero que no os quepa duda que los he leído.

Espero que el capitulo les gustase y nos leemos en el próximo que espero no salga tan atrasado como este.

Os quiero un montón y les mando las mejores vibras, abrazos y besos.