XII.- ¡VOLVERÁS!
"Nunca entendí el tema de los apodos...Max me ayudó mucho, pero me confundía el porqué una persona podía tener tantos...El Jefe aéreo del Prometheus era uno de ellos..."Cabeza de Piedra", "Largo", "Nuevededos", "Atormentador" Eran solo algunos...Max dice que eso refleja partes de la personalidad de quien los lleva. Por eso yo pensaba que era un hombre hosco y duro...Hasta el día que lo conocí y entendí porqué la Almirante Hayes-Hunter siempre se refirió a él como "El jardinero Fiel", o como le decía en cuanto lo veía aparecer... ¡Hermanito...!"
( Embajadora Miriya Parino-Sterling, citado de "Los Tigres de la Cubierta: Recuerdos del Prometheus 2009 -2012")
-¿Y qué le contestó? -Luca estaba impresionado por el relato- ...No debió haber sido fácil...
-No, no lo fue en absoluto... -Joanna miró a su esposo con fijeza- La verdad, traté de demorar por cualquier medio decirle las cosas como las sabía... Vino en mi salvación la enfermera del turno nocturno a cambiar los medicamentos de Andy... Según supe al rato, uno de ellos era un relajante muscular. En el estado de debilidad en que estaba, nada tardó en quedarse dormido... Aquello me dió tiempo para pensar...
-Pero no te salvaste como creías ¿No, Joni? -Lisa rió por lo bajo- Si algo distingue a este hombre es su terquedad...
-Ahora te ríes... -Joanna la miró divertida- ...Tú estabas prisionera de los Zentraedi... Era yo quien tenía que entenderme con mi esposo enfurruñado porque no le respondía su pregunta...
-...Una tregua de ocho horas a lo sumo... -Andy también rió suavemente- Porque los medicamentos relajaron mi garganta y mi glotis lo suficiente para poder hablar. A la mañana siguiente la tomé de la mano mientras aún dormía, y comencé a preguntarle en Alemán, en polaco y en español qué pasaba con Lisa...
-...Era para derrumbarse de la pena tomando en cuenta su relación -Jonathan intervino- ...Pudo haber regresado al coma, al menos eso he oído...
-Sí, Jonathan... -Andy se puso serio- El Doctor Kilmartin me explicó tiempo después que las emociones fuertes sobre un coma recién recuperado, pueden hacer que el cerebro se niegue a mantenerte despierto y te mande de vuelta a la inconsciencia, pero no fue así en mi caso... Obviamente me dolió, porque, como lo suponen, el terror de Lisa al verse perdida fue lo que me despertó finalmente.
-Iaín y el resto de su equipo se mostraron escépticos cuando se los conté -Aclaró Joanna- Pero yo sabía que había sido así... Los estudios serios de parapsicología le llaman a eso Aparición de Crisis. Yo misma lo experimenté cuando Andy sufrió el accidente, y ellos cuando el Ojo de Gato chocó con un asteroide antes que la nave de reconocimiento Zentraedi capturara a Lisa.
-¿Pensaron alguna vez que sus lazos eran tan fuertes? -Preguntó Jonathan- Lo digo porque tengo entendido que eso pasa en casos muy acotados, como con una madre y su hijo...
-Era extraño... -Repuso Lisa- Andy y yo hasta ese momento nos considerabamos amigos muy cercanos... Pero el cautiverio vino a reforzar una tesis que yo tenía muy escondida en mi interior, pero no pude tomarle todo su peso sino hasta que escapamos... En el intertanto, cierto boquiflojo e insubordinado Teniente se esforzó por salvarme cuantas veces pudo, al final terminé salvándolo yo a él, y para rematar el cuadro, lo premié besándolo... Dos veces... Hasta que pudimos evadirnos...
-...Nuestro primer beso... -Rick suspiró soñadoramente- ...Fue bueno... ¡Buenísimo! -Soltó la carcajada mientras Lisa lo miraba con falso enfado, sus brazos cruzados sobre su pecho- ...Una lástima que la cámara de video se haya destruido... Era un momento como para atesorarlo ¿No, Bonita?
-Aprovechado -Lisa hizo un mohín de desprecio, y luego posó sus ojos en los muchachos- En fín, yo también tuve la culpa... Mirándolo en perspectiva... Tal vez si debí haber besado a Ben... -La risa de Rick se apagó como una vela al viento. Lisa sonrió de su pequeña venganza- Pero en mi interior, me moría de ganas de posar mis labios en los de este chiquillo adorable...
-Lisa... Llevamos... ¿Treinta y cuantos años? ¿Y todavía no lo internalizas? ¡No soy adorable!
-¡Sí lo eres!
-...No me hagas enojar, Hayes, odio que me hagas enojar...
-¿Qué crees que podríamos decirle a este par, Joni?
-¿Lo mismo que estoy pensando yo? A la cuenta de 3... 2... 1...
-¡SE LOS DIJIMOS Y NO NOS CREYERON!
Los Steinhauser soltaron la frase al unísono, y de la misma manera prorrumpieron en carcajadas, los Hunter-Hayes se dedicaron recíprocas muestras de falsa indignación, mientras que Luca y Jonathan cayeron por fin en cuenta de un detalle mínimo que recien encajaba en el puzzle de la narración...
-¿El Almirante Hunter era el Zapato Faltante? -Jonathan no pudo evitar la frase- ¿Todo eso lo decían por él?
-Las nuevas generaciones son siempre más sagaces que sus antecesoras -Andy sonreía- En fin... Mientras los chicos disfrutaban sus vacaciones en el exclusivo Resort Zentraedi de Dolza... Yo desde el hospital montaba planes descabellados para rescatar a Lisa, y mi reaparición triunfal... Hasta que el nunca bienvenido Zar Maistroff se encargó de lanzarme su piano más pesado sobre mi vida y mi carrera naval...
El despertar fue bienvenido y glorioso para él. No obstante haber sentido su largo coma como un breve instante, sus recuerdos arremolinados interrumpidos por la sensación de terror al darse cuenta que su mano estaba atorada en la traza de la catapulta dos no lo torturaban, puesto que su férreo e irrenunciable carácter lo había puesto por sus propias decisiones en esa situación. Lo que sí lo mantenía apesadumbrado era la última sensación, casi como un sueño, de haber visto a Lisa, en traje de vuelo y sin casco, despidiéndose de él "Sé fuerte hermanito, ahora te están esperando, ve con tu gente... Adiós...", un poco antes de volver en sí. Pestañeó repetidamente para acostumbrarse a la luz, y dió gracias silenciosas por ver borroso, cortesía del astigmatismo que padecía "Gracias a Dios, la Hemianopsia desapareció... Ya me estaba sintiendo un cocodrilo con la nariz fuera del agua..." giró levemente hacia su derecha... Y su corazón se ensanchó de amor al posar sus ojos en la mujer que amaba, profundamente dormida en la cama de hospital al lado de la suya... "Y mi adorable mujer sigue durmiendo... Y mis anteojos están en su mesilla luego que me los quitó anoche... Bueno, correré el riesgo..." con un quejido ahogado movió lo más despaciosamente que pudo su derecha, ahora enfundada en un tecnológico guardabrazo de convalecencia, y la dejó caer,esta vez sin mucho cuidado, sobre las sabanas de la cama de al lado.
-...Mmmmm...
-Mis anteojos, cielo, no veo nada...
-...Dehjameh dohmiiir..!
-...Cielo...
-Mmmghtehohdioh...
-...Solo mis anteojos y no las molestaré más...
-...Hmmbuenohh...
A tientas, su esposa halló los anteojos sobre la mesilla... y se los alargó con gesto cansado... Pero Andy, al ponerselos, descubrió desilusionado que aquello no solucionaba su problema... Los dedos de Joanna habían quedado marcados sobre los cristales, lo que no mejoraba en absoluto su visión. El instruso brazo derecho volvió a golpear la cama...
-...Andy... -Su esposa, ahora los ojos muy abiertos mirándolo con furia, gruñó irritada- ¿Y ahora que?
-...Mi cielo... -Puso su mejor cara de niño regañado, y le exhibió sus anteojos con una media sonrisa- Están sucios...
-¡Oh, que caso tiene, ya me despertaste! -Se incorporó en la cama, y pese a su vientre, le arrebató los anteojos, y luego de limpiarlos con gestos algo bruscos, se los devolvió-...Simpático... Mejor voy a la ducha... -Andy intentó esbozar una sonrisa- ¡Y no se te ocurra reírte, Grandote!
La vió bajarse de la cama, y con gesto cansado, y refunfuñando frases adormiladas e ininteligibles, dirigirse hasta el baño "Dios, si hasta cuando me regaña se ve hermosa, y hace que solo la ame cada día un poquito más" Ahora su sonrisa fue completa. Pese al abominable humor de embarazada con que se había encontrado en su despertar, Andy Steinhauser amaba a su mujer, y se sentía orgulloso de ella y su reacción en todo ese tiempo desde que entrara en estado lamentable al hospital luego de su accidente. "Ahora solo debo preocuparme de sanar en un cien por ciento, volver a la Cubierta de Vuelo, y tratar de saber más de Hermanita..." vino a interrumpir el hilo de sus pensamientos el regreso de Joanna desde el baño, ya despierta, y aparentemente lavado su malhumor por el bienvenido toque del agua de la ducha. El se quedó quieto, maravillado y enamorado al ver aparecer bajo la bata el desnudo cuerpo en gestación de su mujer...
-...Estás hermosa...
-¿Hermosa? -Joni se volteó sin cubrirse, su mirada curiosa al escuchar la frase- ¿Hermosa dices? Estoy gorda, he tenido que luchar a brazo partido contra las estrías, se me hinchan los pies, mis senos parecen sandías, y tu hija no para de moverse en mi barriga y patear con las mismas ganas de su padre cuando la posición en la que estoy le molesta -Apuntó a su abultado vientre con gesto acusador- ¡Esto es tu culpa, Grandote! ¡Y tienes el desparpajo de decirme hermosa!
-...Porque lo estás, mi vida... -La miró con ojos soñadores mientras ella se vestía- Tan hermosa... No, mucho más hermosa que el día en que entraste a mi vivero pidiendo una visita al parque Macross... -De pronto su gestó se demudó, y la desesperación llenó sus ojos, al tiempo que se golpeaba las manos contra la cama y luego golpeaba sus piernas, ambas tambien enfundadas en botas de convalecencia- ¡Dios, no! ¡Otra vez el maldito hormigueo! ¡Lo odio, lo odio!
-¡Andy! -Joanna se acercó lo más rápido que pudo al lado de la cama y lo abrazó, aún a medio vestir- ...Tranquilo, Cielo, relajate, relájate, no te desesperes y déjalo pasar... Shht... Ya, Grandote... -Lo vió relajarse y eso la tranquilizó- ...Eso... ¿Ves que va pasando?
-No me gusta -Andy enterró su cabeza entre el hombro y el cuello de Joanna- Lo odio... Y me asusta... Cuando viene no siento ni brazos ni piernas...
-Tranquilo, Cielo... Tranquilo... -Joanna intentaba parecer serena, pero su corazón se agitaba inquieto como nunca en su pecho- Iaín te dijo que cosas como estas iban a pasar... -Lo besó a boca llena y él se dejó consentir mientras se aferraba con todas sus fuerzas a la fe de su esposa- Ahora, si me lo permites, iré por nuestro desayuno al comedor principal... No muchos pacientes sienten hambre a las siete de la mañana... -terminó rápidamente de vestirse, y al momento de salir por la puerta se volteó a guiñarle un ojo y lanzarle un beso con su mano- Vuelvo enseguida... ¡Y cuidadito con aprovecharte de las enfermeras!
-¡Ay, Ay, Capitán!
"Ahora sí estoy preocupada. Iaín dijo que considerando que la terapia traumática de recompresión se había iniciado apenas a 35 minutos del accidente, las probabilidades de que las secuelas fueran pasajeras eran extraordinariamente altas... Gracias a Dios la Hemianopsia se desvaneció a los días... Andy es capaz de soportar cualquier cosa menos perder la vista... Pero la Parestesia... Yo lo entiendo, quiere con todas sus ganas subirse a la Cubierta de Vuelo nuevamente, y cada vez que le viene un acceso entra en un pánico paralizante..." Joanna fue y volvió del comedor sin apuro... Caminando los pasillos con estudiado paso, para no interrumpir sus pensamientos y las decisiones que como esposa de aquel hombre fuerte y valiente, debería tomar para evitar que se derrumbara "Tendré que hablar otra vez con el Escocés... Aquí no va a avanzar nada, el terror que siente cada vez es mayor... Tiene que volver a como dé lugar a la Base Prometheus, a nuestra casa. El contacto con los muchachos y que estemos solos el uno con el otro va a darle la suficiente confianza y fuerza para iniciar la rehabilitación... Lo presionaré para que me dé una fecha de alta..."
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"Dios, siento un miedo que jamás había sentido... El maldito hormigueo y la sensación de adormecimiento no me dejan en paz..." Andy, con gesto ceñudo, miraba a traves del ventanal de su habitación, viendo solo las cúspides de los edificios altos de Macross, hasta la pared final del receptáculo interior "...Qué vista... Necesito ir al vivero... Todos estos días fuera no me hacen ninguna gracia... O se convirtió en una selva, o en un desierto... Y la zona especial de crecimiento... Eso es lo que en verdad me preocupa..." Echándose con gesto vencido hacia atrás, hasta que su cabeza tocó las almohadas, trató de alejar los pensamientos sombríos de su mente, sin conseguirlo de ninguna manera... "Necesito tiempo y eso es precisamente lo que no tengo... En cualquier minuto van a venir a tomarme declaración, porque estoy seguro que alguien que no es Alfie debe haber iniciado una investigación del accidente, y no quiero ni pensar en el nombre del maldito... ¡Debo salir de aquí cuanto antes, ponerme de pie aunque sea con muletas e ir al Prometheus a asegurarme que no me quiten mi cubierta! Si tan solo Lisa estuviera aquí..."
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-¿Y bien?
-Estamos casi listos, Señor...
-¿Cómo que casi listos? ¡El tiempo corre, Comandante!
El Comandante de Justicia Lazslo Szabo dejó medio escapar un gruñido de inconformidad. A aquel Húngaro silencioso y con tan pocas pulgas como límites de paciencia no le hacía gracia que lo hubiera escogido el Estado Mayor para aquel procedimiento en apariencia nimio... Las cosas no estaban en el tiempo presente de Guerra Espacial, como para dedicar recursos humanos y materiales a analizar parte por parte y con minuciosidad para él totalmente fuera de lugar una acción que consideraba como de Operaciones. Cierto era que con la insistente meticulosidad que lo había caracterizado durante el tiempo que pasó asignado al UJAG y luego a la Fiscalía Militar Unificada, se había ganado justa fama como uno de los fiscales más implacables que hubieran pisado las salas de Justicia en el tiempo de la RDF. Sus defensas corporativas en las Cortes Marciales antes de la fallida transposición constaban incluso en las últimas ediciones de la jurisprudencia militar.
-¿Qué dijo, Szabo?
-Que estamos casi listos -Repitió lacónicamente- Faltan tres testimonios, los más importantes, y estaremos listos...
-Despreocúpese de dos -Le contesto Maistroff sin inmutarse- Hunter y Hayes están oficialmente desaparecidos, de modo que no viene al caso. Haga entrevistar a Steinhauser y cierre la investigación.
-Eso es algo irregular, con todo respeto, Señor -Lo miró a los ojos... Como buen abogado, sabía como nadie explorar los motivos ocultos de las personas a través de aquellas ventanas que nunca habían resistido en un testigo sus intentos por sacar la verdad o descubrir la mentira... Maistroff, como si lo supiera, le apartó los ojos moviéndose con la silla hacia el monitor de su escritorio- Al menos necesitamos testimonios colaterales para sustentar todos los ángulos de la investigación. Debo citar a la Teniente Grant pues su puesto es el mas cercano a la Comandante Hayes, y al Teniente Marcus que estaba tras los deflectores en la catapulta tres y vió toda la escena desde la cubierta...
-Eso es una pérdida de tiempo, Comandante Szabo... Con Hayes Desaparecida en acción, nuestro Capitán necesita de la experiencia de Grant en el puente y en su despacho, y no voy a quitársela... Marcus, aún menos... El Jockey de Varitech con suerte sirve para el combate, que vamos, no conoce la diferencia entre una palabra aguda y una esdrújula... Entreviste a Steinhauser y cierre el procedimiento de una vez... Es una orden, Comandante...
-Entendido, Señor. Permiso para retirarme, Señor.
-Puede retirarse. Continue, Comandante.
"Solo puedo darme el lujo de pensar y no de hablar... Esta urgencia me huele pésimo. y esta Kula Bogaras(1) patrocinada por el señor Coronel me huele a cada momento a venganza personal... Solo espero que al final pueda salir la verdad..." Szabo se perdió por los pasillos de la nave hacia su propio despacho, a repasar una vez más su escrupulosa minuta de investigación. Tendría que ir al hospital, entrevistar a solas al Contramaestre en Jefe... Y cerrar el procedimiento inicial mucho antes de lo que su propia conciencia legal le dictaba "Odiaría descubrir que me están convirtiendo en un Judas... Yo no estudié leyes para eso..."
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-¿Cómo se siente hoy, Jefe?
-¿Como quiere que me sienta, Doctor? Estoy atado de pies y manos... Yo no sirvo para la quietud...
Iaín Kilmartin, como el médico experimentado que era, hizo como si lloviera ante la agresiva contestación... Sabía demasiado bien que el clima mental del Jefe Steinhauser había comenzado a decaer desde el momento mismo en que saliera del coma para contemplar con sus propios ojos los resultados de su accidente... Lo había visto en muchos de sus pacientes, desde su primera residencia en la Unidad de Medicina Hiperbárica de la Aberdeen Royal Infirmary, recién terminado su internado en su natal Edimburgo. Allí era donde había decidido dedicarse al espacio y sus problemas de salud, cuyo centro se hallaba precisamente en la Enfermedad por Descompresión, los Aeroembolismos y todas sus patologías asociadas... Aquellos buzos portuarios de sus primeros tiempos no se diferenciaban mucho de su actual paciente... Hombres de vida dura y arriesgada, amaban lo que hacían pese a todos los peligros de su profesión, y tras cada accidente quedaban muertos en vida hasta que la rabia reconcentrada los empujaba como una locomotora sin frenos hasta una mejoría lo suficientemente convincente como para fugarse del Hospital a continuar su trabajo...
-Lo entiendo, Jefe... Por eso estoy aquí... Voy a hacerle pruebas clínicas para comprobar su estado... Si me convence y no me miente, hablaremos de su alta provisional ¿De acuerdo?
-De acuerdo, Doctor...¿Y mi esposa?
-La mandé de paseo y luego donde su tratante...Queremos que su hija nazca sana y sin complicaciones ¿No? -Sonrió levemente mientras retiraba con cuidado las botas de convalecencia de las piernas de Andy- Y queremos que papá esté de pie pronto para poder tomarla en sus brazos ¿No es asi? Además, si maldices por algo que esté haciendo, puedo despreocuparme, o contestarte con alguna perla escocesa si te pasas de la raya, Jefe...
-De acuerdo, de acuerdo, Doctor... Empecemos...
-Bien, veamos... - Extrajó del bolsillo de su bata una especie de punzón muy estilizado en brillante acero inoxidable, y con veloz movimiento, pinchó con firmeza el Grueso Artejo(2) de su pie derecho...
-¡Hey! ¡Eso pica, Doctor!
-¿Solo lo sentiste, o notaste el pinchazo en todo el pie?
-En todo el pie, doctor...
-Perfecto...
Repitió el procedimiento en todos los dedos de ese pie, recibiendo respingos y respuestas afirmativas en cada caso... Luego tomó el tobillo para examinar su obra de urgencia, sonriendo satisfecho ante la evidencia que ahora cosía muy bien...
-La línea está perfecta... Le avisaremos al Interno para que te venga a quitar los puntos.
-Ya era hora. Tengo una comezón de los demonios ahí y no me podía rascar...
-Es natural... -Iaín sonrió mientras pinchaba el Grueso Artejo del Pie Izquierdo... Y notó enseguida que Andy seguía riendo sin haber visto su maniobra... Picó todos los dedos de ese pie, sin reacción alguna... Su rostro se ensombreció- Bien, veamos los puntos del otro tobillo... Si, estás listo, Jefe...
-Mejor así... -Andy extendió la mano derecha ante el Doctor- ¿Vas a ver esto también?
-No, Jefe, esa no es mía sino del osteólogo que te reconstruyó el muñón... Lo verás más tarde. Pasame tu izquierda ¿Sí?
Iaín tomó decididamente el brazo de Andy, y le pidió que lo pusiera lo más firme que pudiera... Y en cuanto su pulgar tocó el espacio vacio del tendón cerca del codo, el fuerte brazo se dobló como una rama mecida por el viento ante el asombro de Andy, cuyos ojos dilatados de terror buscaron los del Doctor Kilmartin con desesperación.
-¡No puede ser, Diablos! ¡Qué fue eso!
-Algo que suponía... -Dijo en voz baja- Falta una una última prueba... Toma mis manos lo mejor que puedas... Voy a levantarte, y tú te vas a sentar y poner con mucha delicadeza los pies sobre el piso ¿De acuerdo?
-De acuerdo, Doctor -Andy se aferró a la orden de Kilmartin como si fuera la única verdad en el universo- Haré todo lo que usted diga...
Con fuerza pareja y sostenida, el Doctor Kilmartin ayudó despaciosamente a Andy a sentarse en la orilla de la cama por primera vez. Y en cuanto sus pies tocaron el suelo, y su torso tomó por primera vez la vertical, sus ojos se pusieron casi en blanco, y sin emitir sonido alguno, se derrumbó hacia atrás pesadamente. Kilmartin supo lo que venía, y lanzándose contra él, lo tomó por la cintura y lo giró hacia su izquierda. Luego tomó su cabeza y la giró en la misma dirección, en el preciso momento en que comenzó a hacer arcadas, y un vómito bilioso lo sacudió...
-Cielo, No encontré a Josie, yo... -Joanna entraba en la habitación, y al ver al Doctor Kilmartin sobre Andy derrumbado y vomitando, no pudo reprimir el grito- ¡Iaín! ¡Qué le pasa a Andy! ¡Andy, por Dios!
-¡Tranquilizate, Joni! ¡Sal, y trae a las enfermeras de guardia para que me ayuden!
Momentos mas tarde, ya cambiadas las sabanas, y Andy aseado y vuelto a colocar en su lecho, y Joanna mucho más calmada, pero con el corazón en la mano de interrogantes y temores, sentada a su lado, vieron volver al Doctor Kilmartin, esta vez con rostro relajado, pero profundamente serio.
-Siempre les he hablado con la verdad, y ahora, como médico, no puedo esconderles nada aunque lo que voy a decir duela... La mayoría de las secuelas producto del Aeroembolismo del Jefe remitieron en el tiempo pronosticado... Pero podían venir otras, tal vez de carácter más profundo... -Kilmartin tomó aliento para lo que iba a decir- Tienes Hemiparesia, Andy... Es un grado muy menor de Hemiparálisis, consistente en debilidad muscular acusada en manos y pies de un lado de tu cuerpo, en este caso, tu izquierdo. -Joanna se tapó la boca con las manos, mientras que Andy, silencioso, bajo la cabeza con un estremecimiento- Y lo que sentiste hace rato, fue un episodio de vértigo... La medicina no ha avanzado tanto en estas últimas decadas como para hallar una cura mágica para ambos males...
-¡Todo me dio vueltas y no pude mantenerme derecho! -Andy protestó con rabia en el corazón- ¡Tiene que haber una cura! ¡Si no puedo ponerme de pie será mi fin, Doctor! ¡Y si no tengo suficiente fuerza en la mano y el pie...! ¡Voy a ser un inválido! ¡Tiene que curarme! ¡Algo, no sé, una operación, medicinas! ¿no lo entiende? ¡YO NO PUEDO QUEDARME ASI!
-Ni siquiera yo puedo garantizar que esto sea pasajero... -Dijo con voz firme pero triste- La rehabilitación ha tenido siempre buenos pronósticos, y según mi experiencia, no vas a poder abandonar todavía tus rotaciones en la HOC... Por ahí podemos encontrar una salida médica... Lo más probable es que tengas burbujas de N2 cilindricas todavía en tu sistema... Eso explica el porqué las secuelas se dieron en un orden tan acusado... No todo está perdido...
-...Quiero irme a casa...
-...Amor...
-...No quiero estar aquí...
-Doctor -Joanna levantó la vista y la voz con gesto firme- Mi esposo habló, y yo no puedo sino coincidir con él... Nos vamos, así que dele el alta...
-Joni, Andy... -Kilmartin los miró con un brillo en sus ojos- Estoy en condiciones de darle el alta al Jefe, pero con reparos... Tiene que venir a sus sesiones de Oxigenación, tiene que hacer cita en fisioterapia para iniciar su rehabilitación, y visitará al Psicólogo para hablar de esto... Si me dan seguridades que lo va a hacer, no tengo inconvenientes en firmar la salida...
-Lo haremos -Joanna miró con fuerza irresistible a los ojos de su esposo, hasta que él asintió sin decir palabra. Giró su vista hasta el Doctor Kilmartin- Sí, Iaín, lo va a hacer...
-De acuerdo. Iré hasta la estación de enfermeras para arreglar el papeleo...
-Voy contigo, Iaín...
En cuanto desaparecieron por la puerta, sus pasos perdiéndose por el pasillo lejos de él... Sintió como un volcán en erupción brotar la rabia sorda y el sentimiento de inutilidad que a cada segundo devoraba las seguridades físicas y mentales que lo habían acompañado toda su vida... Hasta que otros pasos, duros y cuadrados como los de un militar, lo hicieron temblar... Recordó con inquietud cuando aquel Comandante lo viniera a entrevistar sobre el accidente, y a pesar de su laconismo, como acogió de buen grado sus sinceras respuestas, disipando en parte sus temores... que sin embargo, en su vulnerable estado, lo volvían a sacudir, ahora que todo le parecía sombrío y tenebroso...
-...Jefe Steinhauser...
-...Capitán...
Alfred Duquesne, correctamente uniformado, con la gorra sostenida bajo su brazo izquierdo, entró con lento y calculado paso... Parecía una visita oficial... Y aquello desgarró hasta su última barrera de seguridad...
-La comisión investigadora del Accidente ya emitió su informe... -De pie al costado de su cama, Duquesne trataba de no mirarlo, pues no sabía cuanto iba a resistir que le hubieran encomendado tan amarga misión- ...Y sus recomendaciones fueron acogidas...
-...Alfie...
-Yo... Yo, Andy... Lo siento en el alma... -Duquesne le estiró un sobre con mano temblorosa, y al ver a Andy sin reacción, Acercó una silla al costado de la cama, y tomando asiento frente a él, abrió el sobre y le alargó la nota oficial- ...Hice todo lo que pude... Y no fue suficiente...
Cuando Joanna volvió de la Estación de enfermeras, completados los papeleos de su alta y hechas las citas con los tratantes de Andy para iniciar su proceso de tratamiento externo, comenzó a sentir un ruido muy particular... Alarmada, aceleró cuanto pudo su paso para llegar a la habitación... Andy lloraba... Joanna sintió como se estrujaba su corazón. Su rostro hundido en la almohada mientras los sollozos lo sacudían, alimentando una pena tan amarga como cruel... en su izquierda, una nota arrugada parecía ser el origen de aquella reacción. Respirando hondo para serenarse, entró con paso lento, acercándose lo más suavemente que pudo hasta su cama...
-...Mi vida... - Al costado de la cama, acarició tierna y tranquilizadoramente sus cabellos- ...Serenate... Serenate y dime que pasó ¿Porque lloras, amor?
-...Es el fin... -Andy levantó la vista con los ojos enrojecidos y llenos de lágrimas, y luego se abrazó de su cintura, volviendo a llorar tan amargamente como antes- ...Estoy fuera, los malditos me echaron...
En aquella posición, Joanna no pudo entender al principio de que hablaba su esposo, hasta que, reaccionando en medio de sus propias emociones, le quitó la nota de su mano...
A la vista de las conclusiones a que arribó esta comisión investigadora, sobre el notable abandono de deberes militares, y el irrespeto por los protocolos de operación como causa primaria de la emergencia de cubierta que culminó con el accidente del Contramaestre en jefe RDFN Andrew Steinhauser, Se sugiere que el mencionado subalterno sea dado de baja en forma deshonorable, evitando de este modo el establecimiento de sumarios y una eventual Corte Marcial que, por tratarse de tiempo de guerra, podría finalizar en condenas mucho más altas que la sugerencia antes mencionada.
Sin embargo, debido al actual estado de salud del Contramaestre Steinhauser, y a los informes médicos obtenidos oportunamente para evaluar su estado físico, Esta comisión ha determinado elevar su petición al Comando de Personal afecto al Estado Mayor del SDF-1 para que se otorgue la baja definitiva por razones médicas, mismas que en el futuro le impedirían prestar eficiente servicio militar tanto dentro de la nave como de las fuerzas de la RDF en general.
La baja tendrá efecto inmediato, y el Contramaestre retendrá su calidad de Retirado de las fuerzas, su pensión y grado de índice en los registros. Deberá abandonar todo uso de propiedad militar, por lo que la casa asignada dentro de los Terrenos de la Base Prometheus deberá ser entregada a la brevedad posible al Cuartelero Mayor de la base, y verificado su estado estructural para definir su desmantelamiento o reparación.
Coronel Stanislav Maistroff
Jefe de Estado Mayor SDF-1
Jefe de la Comisión Investigadora
...Ella no podía hacer otra cosa sino abrazarlo lo más estrechamente que podía... Mientras el llanto incontrolable del hombre que amaba más que su vida, no hacía sino ensanchar el vacío que ella sentía palpablemente que aquella nota fría le había dejado en el corazón...
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-Firme aquí, Señora, Por favor...
-Listo... Ahí tiene las llaves...
-Gracias, Con su permiso...
Joanna miró con pena en todas direcciones, abarcando con su vista aquel frío espacio vacío en que se había convertido la que hasta antes del accidente de su esposo era la sala de su hogar... Pugnó en vano por apartar sus recuerdos, pero aún ahí, parada al centro de la casa vacía, los ecos del pasado le venían en todas direcciones... El rincón donde habían decidido dejar los taburetes y la mesa del Ajedrez, allí donde Andy y Lisa se sentaban durante horas a refunfuñar y protestar mientras movían las piezas, para luego reir de las jugadas disparatadas o imaginarias que Andy inventaba para sacarla de sus casillas... La cocina donde tantas cenas, preparadas por su mano y las bienvenidas ayudas de sus invitados, habían sido preparadas... Allí donde se rindió a los deseos de su hombre y se entregó sin vergüenza y con todo su ser en aquella tórrida travesura de casados que ella estaba segura era el origen de su bebé en gestación... aquella esquina donde habían decidido dejar, tras una discusión que había terminado con ellos luchando en el sofá, la mesilla del laptop y los atriles de la guitarra y el Cuatro, el mismo que Dariego Martín le regalara antes de fallecer en el primer ataque a la nave, el día de la transformación modular... La pared donde Andy, sin consultarselo siquiera, había fijado el gancho del que pendía hasta hacía poco, la acuarela pintada por Robert donde aparecía junto con Lisa... Sacudió la cabeza intentando salir de aquel estado... La copia de la nota de entrega de la Casa aún en su mano... Hasta que un brillo de decisión asomó a su rostro.
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Joanna abandonaba la base Prometheus, entre los saludos y miradas comprensivas de todos los marinos que encontraba a su paso. Ella agradecía lo mejor que podía todas aquellas atenciones, incluyendo el gesto de Alfred de impedir que pagaran la mudanza. Aquellos rudos marinos velaron con esmero que todas sus escasas posesiones fueran delicadamente transportadas en los camiones al servicio de la base hasta su actual destino. Cuando finalmente traspasó la barrera de la entrada, el taxi llamado por el centinela, sin esperar que ella se lo pidiera, le esperaba en las afueras.
-¿Adonde, Señora Steinhauser?
-¿Como me conoce?
-Mi hijo es un Tigre de la Cubierta, Señora. Eddie Wilkins, Verde-1... Todo lo que su esposo le enseñó a mi muchacho lo ha mantenido con vida... Y no se preocupe por la carrera, esta va por cuenta de la casa...
-...Gracias... Avenida del Parque, el 1156...
Mientras el Taxi tomaba velocidad, Joanna se sumió profundamente en sus pensamientos... "Esto todavía no se acaba, y si de mí depende ahora tanto como del grandote, no se va a acabar tan fácil... Ahora más que nunca tenemos que mantener a flote nuestra barca... Tú lo dijiste, Andy, y ahora es cuando tenemos que demostrarlo... Los Steinhauser nunca se han dado por vencidos, nunca..." Sobre aquel gancho en la pared de la Casa de los Máquinistas, ella había usado aquel comprobante de entrega para dejar un mensaje. Usando el reverso en blanco de la nota, ella había escrito sus sentimientos, y ahora más que nunca, reforzaba su decisión de cumplir aquellas palabras... "Manténganla en buen estado... Volveremos pronto"
-Llegaste ...
El gesto agrio de Andy no se hizo esperar al ver abrirse la puerta de aquella casa de un solo piso que habían conseguido casi por milagro en aquella zona, por su cercanía al parque Macross y al Hospital, y que les habían permitido ocupar mediante los buenos oficios del Alcalde Luan, cuando todavía estaban a semanas de recibir sus pagos de pensión y permiso prenatal. Desde su silla de ruedas, de la que no había querido despegarse en esos días, puesto que era el único medio que tenía de moverse en aquel sitio sin sentir el desagradable estado vertiginoso que lo acosaba hasta la desesperación, vió entrar a su esposa, evidentemente agitada por el esfuerzo de ir y volver a la Base por culpa de aquel frío trámite que no se había sentido capaz de presenciar.
-Sí, Llegué... ¿Que has hecho?
-Aburrirme, y esperarte... ¿Que esperabas que hiciera?
-Tus ejercicios, por ejemplo... Desde que llegamos acá que no te he visto hacer lo que ordenó la fisioterapeuta...
-¿Y para que diablos quieres que los haga? ¿Acaso es magia que me va a devolver la vertical sin deshacerme en vómitos y caer como un saco al suelo?
-...Oh, estás insufrible... Mejor voy a la cocina...
-Sí, mejor...
-¿Sabes algo? -Se volvió a mirarlo con gesto irritado- No quiero escuchar tus quejas el día de hoy... Ya he tenido suficiente. ¿Porque no mejor vas a tu vivero? Tal vez ver en qué estado están tus plantas y flores componga un poco el horrible humor en el que andas...
-...Como quieras...
Salió sin mayores problemas de la casa... Pero al estar en la acera, se sintió repentinamente vulnerable... Sentía que todos los transeuntes que hallaba a su paso lo miraban con curiosidad... O desprecio... Y la inutilidad que sentía se amplificaba al darse cuenta que con un brazo y medio o menos, era casi incapaz de hacer girar las ruedas de la silla... Lejos habían quedado los días en que su seguridad y su fuerza le habían ganado más de un coro de admiración en la Cubierta de Vuelo... Ahora se sentía en carne viva, y hasta las luces del sistema ambiental le hacían daño. Pensó en volver a la casa, pero hacer girar la silla sobre sus ruedas ya era un calvario. Hacerla girar sobre si misma le hubiera demandado toda una vida así como estaba. Como pudo cubrió los escasos metros hasta el semáforo que le permitiría cruzar la calle hasta el parque...
-Muchacho -Un hombre de edad mediana tomó las manijas de su silla mientras esperaba la luz- Dejeme que le ayude...
-No quiero, demonios, Vayase al diablo y dejeme solo...
-...Grosero, yo solo trataba de ayudarle...
En cuanto encendió la luz verde, Andy, olvidado del exabrupto, comenzó a hacer girar las ruedas de la silla con todas sus fuerzas, ya no importaba que fuera en línea recta, lo importante era cruzar la calle antes del cambio de luz. En un esfuerzo sobrehumano, alcanzó la acera del otro lado. Estirándose todo cuanto pudo, se tomó con su derecha del poste del semáforo, pese al dolor que sintió en el muñon del dedo en cuanto los puntos se pusieron tirantes, y se remolcó sobre la rampa hasta estar otra vez sobre la acera... Tanto esfuerzo y movimiento lo habían puesto bastante vertical, y ya en terreno seguro, su mano todavía aferrada al poste, sintió venir el vértigo y las naúseas, cayendo del costado izquierdo sobre la silla, vomitando...
-Ugh, que asco de tipo..
-Ya lo creo querida... Tan temprano, borracho, e inválido...
Aquellas frases, proferidas por una joven pareja que acertó a cruzarse en su camino, fueron la gota que rebalsó el vaso "Es verdad, doy asco, soy un asco de tipo... un inútil inválido" Desesperado y avergonzado a más no poder, atravesó lo que mejor pudo los jardines de la fuente, y al tratar de entrar en el cesped, descubrió que con sus escasas fuerzas no iba a poder alcanzarlo haciendo girar las ruedas de la silla por sobre la solerilla. Ahora quería huir, huir de todo y de todos... y la desesperación por evadirse solo conseguía que su corazón latiera mucho más rápidamente, casi haciéndolo vibrar en todo el cuerpo "Al demonio, dije que iba a venir al vivero, y al maldito vivero voy a ir..." Se agachó, ya decidido, y retrajo los estribos de la silla, depositando sus pies en el cesped. Luego cerró los ojos, inspiró profundamente, e impulsandose como mejor pudo desde el asiento de la silla, se puso de pie... Cayendo pesadamente hacia adelante...
¡Maldita sea, Largo, Ponte de pie!
Andy creyó estar alucinando "Esa es la voz de Frito... No puede ser" Intentó ponerse de rodillas, y así quedó, sobre el pasto,sostenido de ellas y sus brazos, acezando con la respiración muy rápida...
"Por todos los grandes diablos, Largo, vaca grasienta, ¡PONTE DE PIE!"
-Señor, Sí, Mi Sargento, Señor...
"¡No te oigo nada, Largo! ¡Eres un marino, virgen santa! ¡Nosotros nos ponemos de pie ante la muerte aunque estemos debajo del agua! ¡¿Eres o no un Marino?!"
-Señor, Sí, Mi Sargento, Señor... ¡Uh-rrah!
"Un esfuerzo más, Patán ¡Vamos, Cosa, demuestrame de qué estás hecho, Largo!"
Casi sin pensarlo, adelantando las rodillas poco a poco, se puso en cuclillas, cerró los ojos, respiró profundamente, y apretando sus músculos consumidos en su cuerpo ahora muy delgado, para sentir lo más posible su pierna izquierda, se alzó nuevamente sobre el cesped del parque... Apretó con fuerza sus puños, y abrió los ojos todo lo que pudo, fijándolos casi como clavos en la entrada de su vivero...Respirando agitadamente, dio un paso...
"¡Eso no me dice nada, Largo, Repítelo hasta que se acabe el mundo! ¡Otro más, demonios! ¡Mueve ese enorme cuerpo, adefesio! ¡Vamos, otro más, Por tu mujer! ¡Otro más por tu hija..!"
Dió otro, y otro... hasta que alcanzó la entrada. Volteó para quedar con su espalda contra los muros de policarbonato transparente, y se quedó ahí, de pie, con la respiración todavía agitada, mirando su silla, todavía quieta, con sus ruedas delanteras tocando la solerilla a la orilla del cesped... "...No sé de donde viniste... Pero de donde sea que haya sido... Gracias, Frito..."
Joanna vio pasar las horas, desvanecido su malhumor, reemplazado ahora por una preocupación que con cada segundo iba en aumento... Hasta que ya no pudo aguantarse sus temores, y saliendo rápidamente de la casa, se fue caminando lo más serenamente que pudo hasta el Parque Macross. Aquella pausa tambien puso en claro sus sentimientos... "Dios, sabes bien que a pesar de todo, lo amo más que a la vida... Se me hace dificil lidiar con él, con sus sentimientos y con su sensación de inutilidad... Pero no me voy a rendir, te lo repito... No pienso rendirme, no me rendiré jamás..." Vino a interrumpir sus pensamientos una silla de ruedas, solitaria en el sendero... Mas allá, había tenues luces en el vivero... "...No puede ser... ¿Cómo llegó hasta allá?" Intrigada y asustada, se fue acercando lo mas sigilosamente que pudo, y al entrar, pudo ver que al fondo, la zona de crecimiento de Andy estaba con su cortina plástica corrida. Sin hacer ruido, se fue acercando para poder mirar en su interior... Y sus manos fueron al instante a su boca para cazar el emocionado gemido que se le atascaba en la garganta: Andy estaba de rodillas, con su vista brillante ante el panorama que se ofrecía a sus ojos... El rosal de Terciopelos Rojos, SU Rosal, había brotado esplendorosamente sin cuidado alguno y fuera de la vista de su guardador, que lo miraba embelesado ante el potente espectaculo que la naturaleza le ofrecía...
Un poco más abajo, y a su izquierda, otro rosal diminuto, con sus ganchos desordenados por la falta de cuidado en esos días, tambien había dado fruto... Y desde su posición, Joanna vió con ojos brillantes, y por primera vez en su vida, un ejemplar recién abriendo en botón de la Rosa Negro Terciopelo.
-...Bien hecho, pequeño... -Andy tocó reverentemente los ganchos del rosal- Sobreviviste hasta sin mí, porque llegaste a este mundo tan extraño con una misión especial... Yo, Andy Steinhauser, juro por este rosal que aquí ves y del que formas parte, que tienes una única dueña y a ella le pertenecerás para siempre, aunque tus brotes no vuelvan a dar fruto... Por todo lo que hizo, por todo lo que ha luchado, y por todo lo que su corazón tiene para dar, serás de ella y de nadie más... Y si el destino me depara la alegría de ponerte personalmente en las manos de Elizabeth Hayes, Seré el hombre más feliz del universo porque cumplí contigo mi promesa... Y si ya no está con nosotros, donde sea que finalmente alguna mano piadosa plante su tumba vacía... Ahí estarás para decorarla sin faltar ni un día, todos los días hasta la hora de mi muerte...
oOo
Aún sintiendo los desagradables efectos del Vértigo, casi como una resaca implacable, Andy dirigió sus pasos hacia la pequeña alcaldía de Macross. A pesar de que podía perfectamente vivir de su pensión, no quería permanecer de brazos cruzados, y sin consultarselo siquiera a Joanna, consiguió una audiencia con el Alcalde Luan.
-¡Adelante, Pase, Jefe, Tome asiento por favor!
-Gracias, Tommy... Y llameme Andy, Por favor... Ahora soy solo un Marino Retirado y sin empleo...
-¡Oh, Mis disculpas! Si te hice sentir mal...
-No, Tommy, despreocúpate... Es algo a lo que me tendré que acostumbrar...
-¿Y bien? Dijiste que tenías una propuesta para mí...
-Así es. Sabes que el Parque Macross, cuando estaba en la Isla, fue replanteado por mí, y ahora que tiene mucho menos de la mitad de su superficie aquí en la nave, está en pésimo estado... Hasta flores de plástico detecté en algunos lugares donde no volvieron a brotar sus plantas originarias... Mi vivero está en condiciones de recuperar todos esos sectores, y hacer un mantenimiento exhaustivo de su superficie. Mi padre me heredó una colección de semillas de plantas y flores con las que he ido generando brotes de crecimiento que ya pueden ser plantados... Si no te has dado cuenta todavía, Tommy, quiero que me des el puesto de Jardinero del Parque... Supongo que tus atribuciones alcanzan hasta ese punto ¿No?
-Claro, Andy, Por supuesto... No es un puesto de grandes remuneraciones, y lo sabes... ¿En serio quieres hacerte cargo?
-¡Claro que sí!
-Bueno, para que hablamos más... El parque volverá a brillar, y de la mano del mejor... ¿Qué más podría desear? -Se puso de pie desde su escritorio y le dió la mano... Andy, en un gesto defensivo, no apretó, pese a que ya le habían quitado los puntos del muñon. Luan percibió el gesto- ¡Cielos! Discúlpame, no lo había notado...¿Todavía duele?
-A veces -Dijo con gesto triste, y se rehizo de inmediato- Bien... ¿Donde firmo?
-Tranquilo. Pasa mañana en la tarde por acá, que tendremos el contrato listo y lo firmarás... ¿Cuando empiezas?
-Ya empecé, Tommy. Tengo un sitio de honor preparado para recibir un Rosal de Terciopelos Rojos Steinhauser... Está tan grande que, si me lo permites, podría vender una porción importante de rosas a las florerías de la ciudad sin despoblarlo... Con beneficio directo para la Alcaldía...
-Tú no caminas, Andy, Corres... Como quieras... mañana cuando vengas le dirás a mi secretaria cuanto es lo que puedes disponer para la venta, y ya ella hará los contactos para ver cuanto le sacamos a esa producción...
-Ahora TÚ eres el jefe... Con tu permiso...
-Anda, ve a meterte con tus plantas, Jardinero... -En cuanto hubo cerrado la puerta de la oficina, Luan rió bonachonamente- ...Es un joven todavía... Y ya piensa como un viejo... En fin... Poner nuevamente las manos en tierra de seguro lo va a rehacer luego de ese accidente terrible...
oOo
-¿Pero por qué hiciste eso?
-¿Que no puedo?
-...Argh... Te odio cuando te pones terco, grandote... ¡Logras caminar sin caerte y ya te crees capaz de ganar un maratón!
-¿En que idioma crees ser capaz de entenderlo? ¡Solo tengo mi pensión! ¡Necesitamos el dinero!
-...No estoy hablando de dinero sino de tí...
Las discusiones y los malos ratos habían ido en aumento desde el día mismo que Andy le confesara que había pedido el puesto de jardinero del Parque Macross al Alcalde Luan... Momento mismo en que comenzaron sus problemas...
-Mira, Joni. Si no quieres entender ya es asunto tuyo... Estoy tratando de hacer lo que creo que es correcto...
-¡Andy, por Dios, escúchate! ¿...Asunto mío? ¿Mío nada más? -Los ojos de Joni estaban en llamas- ¿Es que acaso me perdí de algo? ¿O tal vez a tí en el coma, Cabeza Dura? ¡No soy tu enemigo! ¡Soy tu esposa! ¡Y voy a usar tu propia frase! ¿En que idioma te lo digo? ¿En francés, Inglés o Español?
-¡Maldita sea, Joni! ¿Cual es tu insistencia? Hago algo y no te gusta... No lo hago, y tampoco te gusta... ¡No hay como conformarte! ¡Y yo siempre soy el culpable!
-...No quiero hablar más...
-...De acuerdo, escapa y no atiendas a razones...
-Yo no escapo, ni me rindo... Y tus razones dejan mucho que desear... Buenas noches...
Su lecho matrimonial se había ido convirtiendo al paso de los días en un auténtico tempano de hielo, y la convivencia decaía a ojos vistas. Habían llegado al punto de no retorno, y Andy, cerrado al imperio de sus decisiones sin tomar para nada en cuenta el sensato sentido común de su esposa, se había lanzado a una aventura que en otras circunstancias, ella hubiera aprobado sin reparo alguno. Había descartado sin inmutarse sus sesiones de oxigenación, la fisioterapia y sus citas con el Psicólogo "Yo ya estoy bien, y no necesito de esas porquerías que solo me quitan tiempo" Había sido la desafortunada frase que había encendido las hogueras de la furia entre ellos nuevamente... Y cada vez necesitaban menos para atacarse sin piedad...
-...Andy...
-¿Qué?
-Iaín llamó... Quiere saber de tus labios y no de los míos porqué estas faltando a tus citas médicas...
-¿Y al maldito cicatero escocés quien lo invitó a la fiesta? ¡Es mi cuerpo, maldición! ¿Acaso no puedo saber por mi mismo si es que estoy bien?
-¡Diablos, qué insufrible carácter! ¿No te lo habían dicho? -Joanna, harta ya de todo, dejó abiertos todos los diques de su furia, su desesperación... Y su pena...-¡Te salvó la vida, Demonios! ¿O crees que fue simplemente suerte?
-¿Esto suerte? -Andy se encaró a ella sin importar siquiera su embarazo- ¡Esto no es suerte, Demonios! ¡Esto es una maldita condena! ¿Y para esto me sacaron de la cubierta? ¿Para quedar convertido en un medio hombre que demora dos horas en ponerse un calcetín por las mañanas? Que maldita porquería... ¡Porqué grandísimos carajos no me dejaron morir y que se acabara esta agonía de una vez por todas! ¡Estoy harto de todo!
-¡Harto! ¡Harto! -Joanna protestaba con más amargura que nunca, y sus ojos y mejillas estaban llenos de lágrimas- ¡Eso es lo único que sale de tus labios en estos días! ¡Que estás harto! Harto de tus complicaciones, de tus males físicos, de tu inutilidad... Sí, no me mires con cara de inocente que lo que menos tienes en este momento es inocencia... ¿Y yo donde quedo en todo esto? ¿Ah? ¡Dime donde demonios quedo yo! ¿Acaso tengo que tragarme todo, sonreirte y hacer como si nada estuviera pasando cuando en realidad esto es un infierno y no has movido ninguno de los malditos nueve dedos que te quedan para remediarlo..?
-¡Para eso eres mi esposa!
-¿Que? -Joanna quedó palida y estatica de pie frente a él- ¿Para eso soy tu esposa? No, Andy Steinhauser, Yo no soy la esposa de nadie que crea que tiene derecho a arrojar sin mas la suma de sus problemas y males esperando tranquilamente sentado a que yo los cargue... Yo no soy la esposa de alguien tan egoísta que quiere que se centren en sus propias miserias, olvidando algo tan fundamental como los votos matrimoniales que él mismo escribió "Nuestras manos irán siempre juntas en las cabillas del timón" me dijo... Yo ahora ni siquiera veo un timón...
-...Joni... -Andy intentó ensayar otro camino- Yo...
-...Es más, ni siquiera veo una barca... Solo veo dos personas manoteando en el agua... y una ni siquiera se preocupa de la otra intentando salvar su pellejo... y esa persona no soy yo... -Se puso intensamente pálida, y caminando decididamente hacia la puerta, la abrió sin miramientos- Vete de aquí... No quiero verte...
-¡Al carajo! -Andy estalló en furia incontrolable- ¡Tú lo quisiste, y te doy en el gusto! ¿No quieres verme? ¡Pues no me veas! Ahh, para que sigo hablando... Adiós...
A grandes y furiosas zancadas atravesó la sala, y tomando su chaqueta desde el respaldo de uno de los sillones, se encaminó hacia la puerta, y arrancándola de las manos de joni, salió finalmente de la casa con un furibundo portazo... Que a ella, de pie y sacudida por un llanto incontrolable, le parecía haber destrozado completamente su corazón...
Hacía dos noches ya que, tan solo con su ropa, había dormido en el incomodo espacio del vivero... si por dormir puede entenderse el dar vueltas y más vueltas insomne y adolorido en el duro piso bajo la mesa de crecimiento. No eran ni las seis de la mañana cuando decidió que aquello era una tortura... Ni durante los días más duros de su campaña inicial durante el adiestramiento había dormido tan mal. Cerrado como una puerta condenada, achacaba todo a sus males físicos, sin tomar en cuenta para nada el hecho de que estaba durmiendo completamente solo... "Debo buscarme un sitio donde dormir, y pronto... Y solo me queda una persona en toda la nave a quien pedirle ese enorme favor..."
oOo
Aquellas dos noches sin él en la cama habían sido un abismo insondable de soledad para Joanna. Ni siquiera la obvia compañía de su bebé en gestación había contribuído en algo a calmar sus temores, su ira y su pena. "Tu padre es un terco idiota Cabeza de piedra... Cuando decide no entender razones hay que voltearlo en la dirección correcta con un bulldozer... Y eso bajo protesta... Pero ¿Sabes, Lizzie? Yo lo amo... y esta cama es un frío ladrillo sin él a nuestro lado... ¡Oh, Rayos! ¿Cuando vas a abrir los ojos y entender, Andy? ¿Que diablos tiene que pasar para que comprendas..?" En cuanto su bebé comenzó a patear, ella se tomó el vientre con sonrisa triste "Eres igual que tu padre, Lizzie... Ya me muevo, no patees que ya te entendí..."
oOo
Byron Terrero, silbando un merengue con alegre acento, y simulando bailar animadamente, tomaba con delicadeza a la escoba como compañera de danza mientras barría energicamente la acera delante del local. Abstraído en su labor, no vio sino hasta que estuvo a una decena escasa de metros a la figura que con lento y vacilante paso, se iba acercando hacia él. Cuando el ruido desacompasado de aquellas pisadas entró en su rango auditivo, detuvo el aseo en un gesto automático para levantar su vista "Virgen Santísima... Parece que el gringo viniera del mismo infierno..." Su mente había puesto aquella sensación en un susurro sorprendido de sus labios al tiempo de ver a Andy levantando con gesto cansado su izquierda en algo que pretendía ser un saludo.
-¿Quiubo, Byron? ¿Está el Beto? -Le saludó en español con voz oscura y neutra- Necesito hablar con él...
-Estee... Hola... Sí, pasa... Está en la barra haciendo el inventario de los licores...
-Gracias...
Entró con calculado paso al Rincón canalla, y moviéndose con cuidado entre las mesas, se acercó a la barra, donde el Beto, sujetapapeles en mano, contaba despaciosamente sus botellas y contenidos, comparandola con su lista de existencias...
-Hola, Beto...
-¿Gringo? -El Beto se volvió sorprendido- ¡Anda, que rápido te apareciste, hombre! ¿No estabas en el hospital?
-Ni me nombres el maldito sitio -Dijo rabioso- Ya se que es temprano, pero ¿No puedes atenderme con algo?
-¡Mira quien lo dice! -El Beto rió- Conoces la orden del Capitán... Se sirve alcohol solo desde las 2100 a las 0500 horas... Pero encontraremos un vaso de leche para darte... ¿No estás tomando ningún medicamento extraño?
-Nada, hombre...
-Ah, entonces, uno pequeño -Alzó de debajo de la barra dos vasos cortos, que a su tiempo llenó con tequila- Con tal de que joni no me asesine por esto...
-No la menciones...
-Ah, lo suponía... -El Beto lo taladró con la mirada, pero sin decir palabra, alzó su vaso y lo invitó a brindar- Porque tus anclas se corten y puedas navegar libre, marino...
-Como sea -Dijo con tono oscuro, chocó su vaso con el de Beto, y luego se lo bebió de un golpe- Otro...
-Te dije que uno corto, Andy...
-¡Tienes toda una botella ahí, quiero otro, Beto!
-No te voy a dar ni una gota de agua hasta que me digas qué mierda pasó con Joni...
-¿Y tú qué con eso?
-Escúchame bien, Gringo porfiado -El Beto se engalló y cargó sus cuadradas manos sobre la barra, hablándole con el mas neutro español que pudo conjugar- Soy Chileno... Soy malo, soy ladrón, soy duro de pelar y estoy tan curado de espanto que le tengo cero miedo a la muerte... la misma puta fama que nos ganamos alrededor de todo el mundo... y el mundo se nos hizo tan estrecho, que hasta en el espacio encontraste a uno que te va a decir la dura(3) por que estoy seguro que te mandaste un pedazo de Condoro(4) con tu mujer... Asi que empieza a cantar de una vez, Gringo... Vamos... Canta o te voy a hacer zumbar...(5)
-...Peleamos, Beto... Una grande -Le respondió apesadumbrado en español- Ella me echó...
-Y tú eres la pobre víctima inocente -Le soltó con feroz sarcasmo- Tú no hiciste nada...
-¿Y tú que sabes de eso? -Le respondió molesto, alzando la voz- ¿Estabas ahí acaso?
-No, no estaba ahí... -Le dijo con tono bajo y concentrado- Pero una vez estuve en la misma, y no supe resolverlo sino hasta que fue ya muy tarde para un perdón...
-...La perdiste...
-...No, Andy -Sus ojos brillaron- ...Se me murió en la guerra y no pude hacer nada más que llorarla y llenarme de trabajo... hasta que entendí que adonde quiera que mi alma de Patiperro(6) me lleve, ella siempre va conmigo... -Se tocó el corazón- ...Aquí...
-...Soy un idiota... Lo siento, Beto...
-No lo sientas por mí, Atontado... Sientelo por tu mujer y tu hija... -Hizo una pausa y lo vió nuevamente a los ojos- ¿Que quieres de mí?
-Dame alojamiento... ¿Todavía existe el cuarto de los borrachos en el ático?
-Sí, existe... -Caminando salió de la barra y caminó hasta quedar frente a él - Si lo quieres, es tuyo por un módico precio...
-Beto, yo, por ahora... no tengo más que...
-No estoy hablando de dinero -Lo atajó secamente- Quiero que me prometas aquí mismo, que vas a reflexionar sobre tus actos, y cuando te sientas listo, vas a ir a hablar con tu esposa, y van a aclararlo todo, harán las paces y todos felices comemos perdices... Pero -Lo encaró desde aún más cerca- Si te demoras más de lo tolerable, la ensalada de patadas en el trasero cortesía mía y de Byron, te harán desear ir a tocar a la puerta del enemigo para que te reciban ¿De acuerdo?
-...De acuerdo... De verdad quiero que esto se solucione, Beto... No sé por donde partir, pero quiero que se solucione...
-Te creo... -Beto se apartó un poco de él, y metiendo su mano al bolsillo, le alcanzó un tosco llavero hecho con un corcho de botella de Champagne- Ahí tienes la llave. Para evitar un asesinato, le diré a Byron que vaya por algo de tu ropa y tus cosas donde tu esposa... No le dirá que estás acá, pero conociendo a Joni como la conozco, sé que va a darse cuenta... Y piensa, rápido, Gringo, muy rápido... Aquí en el espacio, más que nunca antes cada mañana puede ser el último día...
oOo
-¡Oye, Connie! ¡Estas naves son distintas! y pelean condenadamente bien...
-¡Concéntrate en la batalla, Laredo, concéntrate o una de ellas te va a despachar..!
La frase apurada del Comandante Elwes para su hombre ala, Wilbur Cash, alias Laredo, no era en vano... Veteranos de la talla de Fokker y él mismo, se estaban topando con enormes problemas para sobrevivir en medio de las explosiones que por doquier salpicaban el espacio, allí donde los entreveros individuales de las Luchas de Perro se definían a favor de uno u otro bando... Y aquellas naves aterradoras, vagamente parecidas a humanoides, con un poder de fuego devastador, se estaban convirtiendo en un doloroso enigma para los pilotos en combate... Connie veía alarmado como su arsenal iba disminuyendo a ojos vistas con cada entrevero, debiendo usar cada vez más los lásers alternándolos con sus misiles y el GU-11 en las manos de su Battloid mientras los primeros se enfriaban. Si él ya estaba viéndose obligado a reflexionar su técnica de disparo, no quería ni pensar en los apuros que debían estar pasando sus pistoleros más novatos... Al menos el cuadrante defensivo a su cargo no estaba tan poblado, y cuando la duda y el deseo de pedir relevo antes de empezar a perder gente lo empezaron a acosar, una transmisión urgente perforó la pantalla principal en el TACNET.
-Comandante Elwes, Cambio de ordenes, dirigirse con un equipo a las coordenadas relativas a la una, tercer cuadrante en 2.36 codigo Alfa 2
-¿Qué diantres pasa ahí, Sammie?
-Es un rescate, Comandante, informe presencia en sector solicitado para más ordenes...
Connie se llevó rápidamente a su hombre ala y a Ron Guthrie en la dirección solicitada por el puente, y cuando alcanzaron el punto descrito en el nuevo rumbo, a todas luces aquello parecía una broma de mal gusto...
-¡Dios, Sammie, Chiquilla! ¡Esto es un pod enemigo! ¡Me sacaste de la batalla por un pod enemigo!
-Por favor... Comandante, por favor -La voz y el rostro de Sammie en la pantalla parecían hasta suplicantes- El pod está transmitiendo, y los códigos son validos... En su interior vienen el Equipo Bermellón, y gracias a Dios, La Comandante Hayes...
-¡Debes estar de Broma, Sammie! -Ron no pudo callarse- ¡Un pod enemigo con los nuestros perdidos adentro!
-Teniente Guthrie -La voz de Claudia sonó mucho más que molesta- Le dieron una orden ¡Obedezca a su Lider de Grupo y cúmplala!
-Callate ya, Ronnie, no nos metas en problemas y vamos por ese pod... Aquí Amarillo Kid, Recuperando Cápsula enemiga...
Cuando la sensacional noticia llegó hasta la cubierta interior, Bennie se hallaba en la entrada de la zona de mantenimiento menor del Prometheus, tomando nota del extraño pedido de su Jefe, Contramaestre primero Freddie Dumbar.
-¿Y en qué momento ibas a decirme esto, Freddie?
-Lo siento, Jefe... Sé que debí haberle dicho antes, pero no me atreví... Usted y el Jefe son amigos desde hace mucho y pensé...
-...Pensaste bien, Freddie... -Bennie miró al objeto de la conversación con ojos satisfechos- Es perfecto... ¿Está operativo?
-Totalmente full equipo, Jefe... Podría usarlo hasta ahora mismo...
Bennie miraba embelesado lo que reposaba sobre el banco de trabajo del Jefe Dumbar. Se trataba de un casco espacial para operación de cubierta, por su más extendido radio de visión. El color ambarino de su frente visor, la rosa negra pintada extendida en ganchos desde el centro del casco por todo su borde y las insignias de Contramaestre en Jefe bien visibles a los costados delataban a su futuro dueño...
-Es perfecto, Freddie... ¿Por qué no pintaste la llamada de cubierta en la nuca?
-Presentimiento, Charro... Talvez el Jefe quiera cambiar su indicativo cuando vuelva... Sólo me anticipé...
-¡Charro! ¡Tinoco, Demonios!¿Donde te metiste? -La voz de duquesne chisporroteó con furia en la radio- ¡Te necesito ahora mismo en la cubierta de vuelo!
-¡Voy, Mi Capi! -Sacando el casco del banco de trabajo salió a la carrera del taller- ¡Te lo devuelvo enseguida, Freddie! ¡Consideralo una prueba!
La Cajita de Música aceleradamente devoraba el camino desde los talleres y hangares hasta la zona de cubierta interior, mientras Bennie se informaba con sorpresa absoluta de lo que estaba pasando. Apenas llegado al sitio, vió cómo el Grupo de Combate de Elwes depósitaba con gran cuidado al Regult en el elevador de carga de la esclusa de proa. Bennie, ya con el casco puesto, llegó disparando ordenes en todas direcciones para supervisar la maniobra, bajo la atenta mirada de la Sección de Inteligencia de la Nave. Ellos estaban ahí por razones bien fundadas: Recibir a los aparentemente fugados supervivientes del Grupo de Reconocimiento perdido hace algo más de un mes atrás, para el obvio chequeo de contrainteligencia, y para poner sus maravilladas manos en los sistemas del primer pod de combate Zentraedi que llegaba intacto hasta ellos.
-¡Connie! ¿Me copias?
-Fuerte y claro, Bennie. Aquí estamos con maniobra finalizada. Esperamos tus ordenes...
-Perfecto ¡Vamos a inyectar atmósfera ahora mismo! ¡No sabemos en qué estado viene su equipo! ¡Cerrar la esclusa de proa! ¡Vamos a verde, Señores!
La esclusa de proa se cerró con metálico ruido, al tiempo que los indicadores de atmósfera comenzaron a titilar de verde a rojo y viceversa, hasta que el firme y luminoso verde quedó quieto, indicándoles a todos que ya podían respirar... Los Battloid alzaron sus GU-11, y el de Elwes, con sumo cuidado, golpeó la escotilla dos veces, hasta que en el espeso silencio de la zona de carga, pudo oirse claramente el descorrido de los cerrojos. Entonces la mano robótica se cerró sobre el gancho de apertura, y lo tiró para dejar el interior al descubierto... No se veía nada... hasta que una esplendida y torneada figura femenina en traje de vuelo blanco y naranja pálido asomó temerosamente al exterior... seguida de tres cabezas, que incrédulas, miraban aquella multitud de técnicos y personal de pista como si nunca antes hubieran presenciado algo parecido... La figura femenina hizo entonces algo que les confirmó sin asomo de duda que era inconfundiblemente la Comandante Lisa Hayes... Se puso firme... Y les hizo a todos el saludo militar... La gritería ensordecedora de alegría remeció al Prometheus hasta las cuadernas, haciéndola soltar las lágrimas...
-¡No se queden ahí mirándola, bobos libidinosos! -Bennie, que no se había sacado el casco, ladró la orden- ¡Muevan ya la escalerilla para bajarlos!
Eran sin duda alguna Hunter, Sterling, Dixon y la Comandante Hayes, que aparentemente sobrepasados por sus emociones de un escape que sin duda se volvería legendario en los anales de la RDF, bajaban a tientas y casi automáticamente los peldaños de la escalerilla, hasta que sus pies tocaron nuevamente el duro piso de la nave. Ella lloraba silenciosamente, con una sonrisa nerviosa en el rostro, y ellos, reían y gesticulaban como idiotas, intentando expresar su alegría de verse libres y a salvo... Hasta que la mirada de Lisa se posó finalmente en un brillante casco blanco con una rosa negra pintada en su frente... Y Bennie, al verse mirado, y presenciar impresionado la enorme y luminosa sonrisa en su rostro, comprendió finalmente su error de haber llevado esa prenda de equipo justamente en ese momento y lugar. Cuando la vió correr hacia donde estaba, se apresuró a quitarse el casco... Ya habían sido suficientes emociones en unos instantes, y le tocaría por desgracia darle la última... Cuando vio su rostro demudarse, y su carrera detenida como si le hubieran golpeado las piernas, se acercó a ella, quien lo tomó de los brazos, mientras su rostro completaba la desesperada interrogante que le salió de los labios...
-¡Tinoco! ¡¿Donde está Andy?! ¡¿Porque usas su casco?! ¡Dime donde está Andy!
-...Ya no está con nosotros, Lisa... Lo dieron de baja... Andy ya no pertenece a la RDFN...
La vio bajar la cabeza, totalmente vencida, en el preciso instante que una Comandante de Inteligencia vino a hacerse cargo de ella "Acompañeme, Comandante, por favor... Por acá... Vamos al Vehículo..." Bennie la vió alejarse, y dejarse hacer como un muñeco de trapo mientras subía al jeep y los cuatro se perdían hacia la sección de inteligencia "Maldita sea, Gringo... La cabronada que te hicieron le está sacando lágrimas y sangre a todos... Y ahora que te perdiste sin dar señales de vida, soy yo quien te va a sacar sangre y lágrimas en cuanto te encuentre por no confíar en mí y olvidarte del mundo..."
oOo
Aquello había sido un auténtico torbellino desde el momento mismo que sus pies tocaron la cubierta interior del Prometheus... El chequeo de contrainteligencia, los informes, el bienvenido paso por la ducha, uniforme y cena caliente y humana luego de las privaciones sufridas en el campo enemigo. "Entiendo que son alienígenas, y que no tienen ni idea de algo que se le asemeje a la Convención de Ginebra para protección de los Prisioneros de Guerra, pero aquellas horribles cosas que tuvimos que llevarnos a la boca luego que se agotaron las provisiones de emergencia del VT de Rick no merecían el calificativo de comida..." Mientras sus pasos quietos la llevaban de vuelta al segundo sitio más familiar para ella en toda la nave, trataba de mantenerse enfocada en su trabajo... Algo le quedaba por hacer, pero sabía muy bien que, tal como al principio, tendría que librar una pequeña batalla para conseguirlo... "Es increible que luego de todo ese tiempo prisioneros viviendo en carne propia como son los Zentraedi, el Estado Mayor simplemente se haya reído de nuestras observaciones... ¡Diablos, como lamenté en ese momento haber perdido la cámara de video! Sin embargo, me alegré que finalmente Gloval haya podido meter en vereda al insufrible de Maistroff... Algo me dice que otras cosas pasaron luego del incidente del informe que lo tienen muy sensible respecto de sus opiniones... En fin..." Pasó sin siquiera entrar por la puerta de su despacho... Confiada en que su sufrida Azalea hubiera podido resistir al igual que ella todo ese tiempo libre de cuidados... Lo que la llevó otra vez al corazón de sus sentimientos en ese momento y lugar... Y dirigidas hacía una sola persona... " Tanto insistieron, que no sé en qué forma me dejé convencer de participar en ese acto de bienvenida... hasta que recibi de Minmei o "La chiquilla insufrible" como Andy se complacía en llamarla cada vez que salía a colación... Aquellas rosas...
-¿De donde salieron estas rosas? -Lisa preguntó a uno de los productores en cuanto bajaron a la zona del Backstage- En esta nave, y lo sé mejor de lo que imagina, no hay rosas...
-¿De donde, Comandante? -El productor la miró, incrédulo, y luego suavizó el rostro- ¡Del sitio más lindo de toda la nave! Esas rosas son Terciopelos Rojos Steinhauser, lo más fino que puede conseguirse a bordo... ¡Y ahora tenemos un rosal gigantesco en el parque Macross que las produce a carretadas!
-Ya veo... Gracias...
...Luego ni siquiera oía la canción que la chiquilla esa estaba cantando... ni menos tomaba atención a la cara de bobo de Rick mientras la miraba... Andy, maldición, perdiste tanto, y sin embargo te tomaste la infinita molestia de hacer algo hermoso, y sé que fue por mí aunque lo niegues... Ahora tendremos tiempo de hablar... y de ponerme las armaduras para devolverte a donde todos sabemos que debes estar... Y tres particulares personajes me van a ayudar..."
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Luego de los abrazos y felicitaciones de Claudia, Finney, Dahlgren, Levinson y Armand, las amas y señoras del Nocturno, y del bienvenido café de las mañanas, y luego los acalorados y sinceros abrazos del Trío que recién tomaba su turno, Lisa se sintió recién con fuerza para preguntar...
-Claudia -La miró fijamente- ¿Que pasó con Andy?
-¿No te lo han dicho?
-El jefe Tinoco trató de hacerlo cuando me sacaron del Regult, pero me secuestraron los de contrainteligencia y no pudo... Claudia ¿Lo dieron de baja?
-Mejor sientate, Lisa -La llevó aparte hasta la reducida zona de descanso del Puente Principal, y se sentó junto con ella- ¡A trabajar, Señoritas! -Dijo mirando hacia las estaciones antes de poner su atención en la confusa mirada de su amiga- Amiga, Andy salió del coma casi en el momento mismo en que caíste prisionera... Maistroff patrocinó una caza de brujas por el accidente de cubierta que sufrió, y con porfía increible, logró que lo dieran de baja por razones médicas... Lisa, Andy no quedó bien... Aparte de la Perdida del dedo de su mano, quedó con otras secuelas que lo volvieron inadmisible para el servicio... Es todo lo que sé...
-¿Y Joanna? -Lisa preguntó algo alarmada- ¿Como está ella? ¿Y el bebé?
-El bebé está bien, Lisa... -Claudia bajó la voz y los ojos- Ella... ella no está bien... Maistroff hizo que les quitaran todo... hasta la casa de los maquinistas... Ahora está viviendo en una casita en la avenida del Parque... Sola...
-¿Sola?
-Las cosas fueron de mal en peor... La depresión de Andy les pasó la cuenta... Llevan semanas viviendo separados... Y nadie sabe donde duerme Andy por las noches... Es más... Muy poca gente lo ha visto en realidad...
-Oh, Rayos, hermanito... Sí que la hiciste grande esta vez...
-Le faltaba su Hermanita Mayor... ¿No? -Claudia esbozó una tímida sonrisa- Ahora que ya volvió... pues que hay que ordenar la casa...
-Así es, Claudia -Una ráfaga de fiera decisión surcó su rostro- Todo volverá a la normalidad... En cuanto le dé una tunda al Cabeza de Piedra por el desbarajuste que armó...
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Aquel día ya le estaba resultando insufrible: El cambio de tuberías de los sistemas de riego por goteo del sector sur, ya casi listo para su recuperación, para hacer conservación de la preciosa agua que sabía no podía devolverse al ciclo interno de la nave, le estaban causando dolores de cabeza sin cuento por culpa de sus males físicos. No podía controlar adecuadamente las llaves y destornilladores pues en cuanto aplicaba una fuerza mayor, estos se soltaban de su mano izquierda, que de por sí no era su dominante, y los dolores de la derecha le causaban una impotencia funcional importante. A medida que la mañana avanzaba, su carácter se iba agriando cada vez más... "Maldita sea, hoy nada parece funcionar..." Hasta que oyó por el sistema de altavoces de la nave la jubilosa nueva del rescate y reaparición del grupo de reconocimiento perdido en acción. Aquello puso intensa palidez en su rostro demacrado... Programó sin perdida de tiempo los estadios de riego y a las cortadoras automatizadas de cesped, y se alejó a toda prisa del lugar "No puede, no puede verme así... no debe encontrarme así..." Con su disparejo paso partió a encerrarse en el ático del Rincón Canalla, a esconderse de ella, a esconder su vergüenza y todo su dolor...
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-Joni...
-¡Lisa, Dios, pensé que...!
-¿Me vas a dejar parada aquí o puedo pasar?
-Cielos, Lisa... Lo siento, pasa...
Ya en la minúscula sala de aquella casa, Lisa pudo ver palpablemente cuanto había pasado y dejado de pasar en aquel tiempo tortuoso en las vidas de todos... Era mucho más pequeño que la Casa de los Maquinistas, y a todas luces el ambiente destilaba la soledad que venía acompañando al triste rostro de su amiga desde que aquel desgraciado quiebre tuvo lugar...
-¿Como estás?
-Viva, y creo que no mucho más -Dijo Joanna mirándola a los ojos con rostro triste- Desde que caíste prisionera muchas cosas han cambiado... Solo Lizzie -Se tocó delicadamente el vientre crecido de casi seis meses- Me mantiene funcionando...
-Cielos, Joni, Yo... yo lo siento... -Lisa bajó los ojos- Han pasado por un infierno y yo no estaba aquí... -Tomó aire para preguntar- ¿Sabes algo de él?
-Nada -Joanna parecía a punto de ponerse a llorar- Tengo casi al frente de mi casa al maldito parque que crece y se multiplica como un conejo en celo, y nunca lo veo... Nunca sé cuando o como va a estar, o qué esta sintiendo, como le va yendo con sus problemas...
-Eso me dijeron... ¿En serio no lo has visto?
-...Es un soldado entrenado, Lisa... Lo sabes mejor que yo... Si quiere que no lo vean, pues, nadie va a verlo...
-¿Tan mal están las cosas entre ustedes?
-Cuando lo nuestro tocó fondo, Lisa... -Joanna suspiró con fuerza- No fue por nuestros sentimientos, sino porque no supimos manejar esta tragedia inmanejable... Yo no he dejado de amarlo, mujer... Lo amo con todo mi ser... ¿Como podría no amarlo si llevo su amor en mi vientre y pegado a mi piel...? Es odiosamente insufrible cuando quiere... Y el maldito accidente le sacó a flor de piel la peor parte de su ser... -Volvió a tomar aire para controlar sus lágrimas- Yo quiero estar con él... Con toda mi alma, Lisa... Este tiempo ha sido un sufrimiento que no te imaginas... Es como si estuviera muerto en vida, y hay días en que me levanto sintiendome viuda y sin poder parar de llorar...
-Pero ya esta bien de lagrimas y penas... Tú misma me lo dijiste alguna vez -Se levantó decidida del sofá- Se necesita un soldado para encontrar a otro... Yo te lo voy a traer de vuelta, van a conversar y a poner todo en claro... Pero antes... Hermanito va a recibir mis sabios consejos y una pateadura sin paralelo por haber hecho lo que hizo...
-¡Lisa!
-Descuida, Joni... Estoy hablando en sentido figurado... Aunque no te niego mis ganas de hacerlo real... Llevo tiempo sin practicar mi Karate ¿Sabes?
Lisa sintió como la carcajada sincera de Joanna traía paz a su espíritu... y al de ella por saber que no todo estaba perdido "Bien, Hermanito... Puedes correr, puedes esconderte donde te dé la regalada gana... Pero los Hayes son tercos como mulas irlandesas, y esta mula irlandesa va a dar vuelta esta nave por el revés con tal de encontrarte y decirte todo lo que tiene que expresar con la verdad..."
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Decirlo había sido fácil... Pero lograr cazar al escurridizo Steinhauser se convirtió de pronto en una labor tanto de inteligencia como de paciencia. Cubriendo en sus turnos libres cada sitio y lugar que recorrieran juntos consultando por él, no avanzaba gran cosa, y las evasivas de las personas a quienes preguntaba le decían ciertamente que había tomado previsiones para que no se supiera su paradero... Hasta que quedó un solo lugar por visitar...
-¡Quien vive, Canalla!
-Deja de preguntar estupideces, Byron, o voy a echar la puerta abajo aunque la sostengas ¡Déjame entrar!
-¡Cristo! ¡Comandante Hayes!
-¿A quien esperabas, Ah?
-Pase, por favor pase, mis disculpas...
-No te disculpes, Byron... Yo me pasé de la raya con mi español... pero ¿Se escuchó enojado, no?
-Como la voz del Diablo... -Byron se tapó la boca, avergonzado- ...Lo siento, Comandante...
-Tranquilo ¿Está Alberto?
-En su oficina... Tres, dos y luego un golpe... Luego pase...
-Gracias, Byron...
Atravesó sin mirar entre las mesas que ya estaban ocupadas, a pesar que pasaban escasos 25 minutos de las nueve de la noche... Con paso apresurado se dirigía a la puerta que con mucho humor tenía un neón destellante que cada diez segundos cambiaba de "Abierto" a "Cerrado", que todos sabían era la oficina del Canalla principal, cuando algo no cuadró en sus sensibles oídos "Ay, Mamacita, pedazo de culo que tiene la gringa..." Tranquila, porque ninguno de los marinos latinos del Prometheus sería capaz de proferir algo tan grosero sin sufrir las consecuencias, siguió caminando sin siquiera voltear hasta su destino "Cualquier otra noche, amiguito, y te hago pagar las consecuencias de esa grosería... Hoy vivirás... así que disfrútalo mientras puedas..." Dió los golpes de rigor en la puerta... y al oír el lacónico "Pase" del Beto Canalla, entró sin ceremonias...
-...Quiero que me digas en este instante donde diablos se oculta el Cabeza de Piedra...
-¡Comandante! -El Beto se llevaba una aromática taza de café a los labios, cuando la filosa y fría voz de la Comandante Hayes casi lo hace soltarla- ¡Mierda, Lisa, Casi me quemo por tu culpa!
-Te lo mereces -Replicó sin inmutarse- Ahora dime de una vez donde se escondió...
-Aquí -Volteó su silla de los monitores de seguridad que cubrían cada centímetro, con luz o sin ella, de todo el local, y la miró a los ojos- Está viviendo en El Útimo Recurso...
-¿Qué? -Lisa se sobresaltó a oírlo- ¡Lo pusiste en el cuarto de los Borrachos!
-¿Querías que durmiera en la calle, o en el vivero? -Sus ojos interrogativos se volvieron duros- Aquí es donde mejor está...
-¡No, Beto! ¡Donde debería estar es con su esposa y su hija!
-Y ahí es donde va a terminar, Comandante... -Sonrió levemente- Primero tiene que aclararse la olla de grillos en que se convirtió su cabeza, y ya va por buen camino...
-¿Cómo llego hasta ahí? -La voz de Lisa se volvió imperiosa- Debo hablar con él...
-No tendría sentido, Lisa... -Le contestó con sinceridad- No está ahí ahora...
-¿Y donde, por Dios Santo? ¡Es como una gota de mercurio, nunca se queda quieto!
-Tiene miedo, Lisa, mas miedo que el que jamás haya visto yo en los ojos de una persona -Con mudo gesto, se echó hacia adelante, sobre su escritorio, mientras invitaba a Lisa a sentarse en el sofá frente a el- Sus males son tanto del corazón como físicos... Tiene miedo de encontrarse con Joni, contigo, con la realidad de su estado... En el momento en que se escuchó por los altavoces de la nave que habías sobrevivido, vino a esconderse y no salió sino hasta que se sintió seguro de no toparse con cualquiera de ustedes... Ahora trabaja el jardín con turnos alternados al azar. Reprogramó el riego y los asistentes robóticos, de modo que las cosas se están haciendo en el parque casi sin su intervención... Va a cualquier hora del día o de la noche a supervisar y a hacer cambios por su mano... -Levantó las cejas con un brillo travieso en los ojos- ...Como ahora...
-Es todo lo que necesitaba saber... -Se puso de pie bruscamente y casi con urgencia- Gracias, Beto...
-Yo no estaba aquí... ¿Me decía, Comandante?
-Entiendo... Buenas noches, Canalla...
-Buenas noches...
En cuanto la Comandante se hubo retirado del despacho, el Beto canalla se echó hacia atrás en su silla, Satisfecho... "Llegó la horma de tu zapato, Gringo... Si no entiendes con ella, no vas a entender jamás..." y luego, tomando el radio desde su escritorio, ladró una sencilla orden "Byron, sácame a patadas al idiota de la mesa nueve que le elogió el trasero a la Comandante... Pueden mirar y hablar por todos los demás menos de ese... Porque aunque ella no lo sepa, ya tiene dueño..."
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Cuando su jeep enfrentó la avenida del parque, decidió no asustarlo: Lo que menos quería en esa situación era que escapara, de modo que en cuanto vió a lo lejos las tenues luces ultravioleta del vivero, y un juego de halógenos dobles iluminándolo desde fuera, se apresuró a estacionar. Ya caminando lo más sigilosamente que pudo, entró en los senderos tenuemente iluminados del parque, hasta enfrentar el vivero. "Dios, parecen siglos sin saber de él... Y ahora..." Se quedó estática al verlo, flaco y vencido, intentando fijar la armazón de una ampliación del vivero... "Maldición, maldita sea mi perra suerte ¡Ni siquiera puedo sostener la maldita clavadora en su sitio!" Sintió rompérsele el corazón al oir el grito, y verlo rabioso e impotente, patear la clavadora inalámbrica que su mano izquierda no había sido capaz de sostener... para luego mirarse las manos, y con gesto vencido, derrumbarse sobre un cajón de materiales con ellas sobre su rostro... Y solo sintió deseos de correr hasta él en cuanto sintió sus sollozos desesperados...
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"Dios, ya no puedo ir más hasta el fondo... Ya estoy en el fondo...Maldita sea... Soy un inútil... No sirvo para nada..." Su mente no halló más salida que el llanto, y los recuerdos de los buenos tiempos solo contribuían a hacer mas amargo su dolor... "Quien querría hacerse cargo de un inutil como yo... Si ni siquiera soy capaz de poner un clavo en su sitio..." Vencido, dejó que su pensamiento escapara en palabras de sus labios...
-¿Qué puedo hacer ahora?
-Dejar de compadecerte y hacerte cargo de tí mismo -Sintió el ruido sordo de la clavadora trabajando- Hazte responsable de una vez y deja de lloriquear...
-¿Lisa? -La impresión lo dejó helado, y cuando levantó su rostro de las manos, la vió... concentrada en sostener la clavadora con gran trabajo mientras apretaba el gatillo para fijar la estructura- Deja de una vez esa clavadora o vas a hacerte daño... Nunca has hecho trabajo manual en tu vida...
-Tambien es mi vivero ¿Lo recuerdas o no? -Ni siquiera lo miró mientras continuaba- Y nunca es tarde para ninguna cosa en la vida... Hasta para aprender a clavar un clavo... ¿Recuerdas quien me enseñó eso?
-No estamos hablando de eso, Lisa, Yo...
-¿No estamos hablando de eso? -Lisa soltó la clavadora y se le encaró con rostro duro y frío- ¡Pues de eso mismo es de lo que estamos hablando! ¡Tú me enseñaste a no rendirme por dura que fuera la tarea! ¡Y al primer problema sueltas todo y te pones a lloriquear como chiquillo frustrado porque las cosas no resultan según tú quieres! Te desconozco, Andy...
-¡Tú que demonios sabes de eso! ¡Ni siquiera estabas aquí!
-¡No! ¡No estaba! -Lo miró con los ojos llameantes de furia- ¡Estaba luchando por mi vida entre el enemigo! ¡Prisionera! ¡Perdida! ¡A merced de tipos tan grandes como los Zentraedi! ¡Doce metros de hijo de perra listos a matarme en cuanto me vieran! ¡Oh, sí, que grandes vacaciones pasé fuera de aquí! ¡Y cuando espero por lo menos que la persona a quien más cariño le tengo en toda la nave diera al menos una señal de que estaba bien, me encuentro con la ruina en que has convertido tu vida porque tú mismo quisiste que fuera así!
-Yo... Lisa... -Comenzó a temblar incontrolablemente... Lisa depuso su actitud, temerosa de que las emociones le hicieran perder el control del vértigo que sabía que sufría- ¡Que no ves que tengo miedo, Maldita sea!¡Tengo miedo que la muerte me arranque de ustedes, de la hemiparesia, del vertigo, de todo! Tengo miedo y no sé que hacer... -Su llanto amargo la desarmó por completo, y solo atinó a abrazarlo con fuerza... y el se refugió en ella como tantas veces en su vida, buscando la verdad y el apoyo que nunca le faltaron cuando lo necesitó...
-Tranquilo, Hermanito... Ya está bien...
-...No quiero sentirme así...
-Y no lo sentirás más...
-...No quiero...
-Ven -lo arrastró hasta el cajón de materiales, y haciendolo sentarse, se acomodó a su lado- Ya volví y estoy contigo ¿De acuerdo? -El asintió mudamente mientras se secaba las lágrimas- Desde que volvimos a encontrarnos, Andy, nunca nos hemos dejado solos en los momentos importantes... De la manera que sea, frente a frente, por teléfono, por correo... Nunca faltó el gesto o la palabra oportuna que nos sacara adelante con nuestros problemas ¿No es así?
-...Tienes razón...
-Bueno... Ahora es mi turno nuevamente -Sonrió levemente, y su corazón brincó en su pecho al verlo contestar con otra sonrisa tímida aquel gesto- ¿Donde naciste y te criaste como militar?
-En la Cubierta de Vuelo del Prometheus... -Lo vio erguirse seguro- No conozco otra cuna que esa...
-¿Y quieres volver ahí?
-¡Daría hasta mi alma por conseguirlo, Lisa!
-Entonces, Ya que tanto lo quieres, vas a volver -Lo vió retroceder espantado ante la dura afirmación- No me mires con cara de espanto... Mira, sé de lo que eres capaz si te lo propones... Pero no voy a mover un dedo para ayudarte si no estás dispuesto a romperte el alma y la espina por lograrlo... ¿Lo harás?
-...Lo haré... -Lo vió tomar aire con fuerza, y sus ojos brillaron de alegría al ver como sus ojos acerados se oscurecían de decisión- Aunque muera tres veces en el intento, voy a volver... Sí, juro por Dios que lo haré...
-Entonces harás tres cosas, y no puedes demorar ni un minuto en ellas o no va a resultar lo que tengo en mente... -Andy se acercó interesado- Primero, y voy a sacarte el alma del cuerpo si no lo haces, vas a retomar tu tratamiento de oxigenación y fisioterapia... Vas a completar ese programa ¿De acuerdo?
-...De acuerdo...
-Segundo, vas a iniciar por tu cuenta tu reentrenamiento físico... ahora estás como perro mal alimentado y así no vas a durar ni media hora sobre cubierta... Tengo quien te ayude con eso así que despreocúpate...
-...Tú mandas... ¿Y tercero?
-...Vas a cruzar la calle y hablar con alguien...
-¡Lisa! -Se encogío temeroso- Yo, yo... pues... No sé...
-¡No me vengas con que no sabes, Andy Steinhauser! ¡Yo debiera decir eso y sin embargo lo entiendo mejor que tú! -Suavizó su mirada, comprensiva- Hermanito, dime... ¿La amas?
-...Con mi vida, Lisa... -Bajó la cabeza estremecido- Qué digo... Más que a mi vida...
-¿Necesitas más argumento?
-No. Tienes razón otra vez, Lisa... Iré...
-Siendo así... -Le extendió rectamente la mano- ¿Es un trato?
-¡Claro que es un trato, hermanita! -Iba a extenderle la mano, pero a medio camino cambió de idea, tomándola por sorpresa con el abrazo- ...Pero entre hermanos me parece mejor esto...
-¡Dios, Andy, Sueltame, me estás desarmando!
-...Exagerada... -Soltándola se puso de pie- ¿Me acompañas?
-Ah, no, Steinhauser... Esta misión es individual...
-Como tú digas -Se agachó con naturalidad, e incluso entonces le pareció que sus males físicos se habían desvanecido como por encanto con aquella confesión- Pero primero debo guardar todo esto...
-Ay, nunca puedes hacer algo solo -Rió cristalinamente, y sin preocuparse de su impecable uniforme comenzó a ayudarle en su tarea. Entonces él vió los cielos abiertos sin dudas ni temores- Siempre tengo que andar ayudándote a recoger tus tiraderos... Hombres...
-¿Acaso no eres mi Hermanita?
-¡Eres imposible!
-...Soy tu Hermanito, Gracias a Dios...
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Desde el otro lado de la calle, Lisa vió a Andy respirar hondo y fuerte, y luego tocar con delicadeza a la puerta de Joanna... Que dilatados sus ojos de sorpresa al verlo frente a ella con gesto relajado y pidiendole hablar, solo pudo invitarlo mudamente a pasar... "Ya está... Con los Steinhauser reconciliados y Hermanito dispuesto a trabajar, solo me falta reunir al resto de los conspiradores para que esta operación resulte... Dios, Hayes ¿Averiguarás algún día de donde te alcanza la cabeza para ocuparte de tus asuntos y del Cabeza de Piedra al mismo tiempo? Ahora entiendo lo que me dijo una vez mi madre, eso de que el perfecto amor echa afuera el temor..." Subiendo nuevamente al Jeep, condujo de vuelta a su despacho en la torre del puente... Aún tenía bastante más que una sola llamada telefónica por efectuar para que su plan maestro comenzara a cuajar...
-Eso estuvo duro... -Luca, que nunca se había quedado mas corto en una observación, miraba en el estante de la memorabilia una extraña pero sin duda histórica foto... La Almirante Hayes-Hunter, El Almirante Hunter, Ben Dixon, Max Sterling y el Señor Steinhauser, juntos en tenida de ejercicio, de pie en las afueras del Hospital Militar de Macross- ...Pero parece que le sirvió, Señor Steinhauser...
-¿Servirme, Luca? -Andy rió satisfecho- Veo que estás mirando esa foto... La tomó Iaín Kilmartin el día de mis últimas sesiones... Gracias al cielo que el singular grupito nunca se dedicó a adiestrar reclutas... No muchos hubieran resistido el entrenamiento de caballo de carreras que me aplicaron...
-¡Hey! -Lisa protestó- ¡Solo tenía tres semanas para subirte a la cubierta! ¡No podía andarme con blanduras o no lo hubieras conseguido!
-Y nunca vamos a dejar de agradecértelo, Lisa... -Joanna puso ojos soñadores a medida que sus recuerdos brotaban nuevamente- Aquella noche, cuando lo encontré parado frente a la puerta, casi me desmayo de alegría e impresión... Era como si nada hubiera pasado... Mirándolo a los ojos supe enseguida que lo peor ya había quedado atrás... Cierto que no todo se arregló mágicamente... Había bastantes cosas de adultos que convesar...
-Pero las solucionamos, Cielo... -Andy miró a su esposa con profunda ternura- Tanto, que por fin pude dormir tranquilamente aquella noche... Sabiendo que dos de las tres cosas que yo más amo en la vida reposaban a mi lado... Volvimos a tener una barca, y volvimos a timonearla juntos...
-Así es... -Joanna respondió a la mirada de su esposo, y luego giró con falsa indignación hacia Lisa- Después de tanto tiempo una noche tranquila y sin sobresaltos, hasta...
-¡No me miren! -Lisa alzó sus manos en un claro gesto de rendición- ¡Yo no le dije que pasara tan temprano!
-¿Ahora soy yo el culpable? -Rick reía entre dientes- ¡Tú me dijiste que pasara por él a primera hora! ¡Soy piloto de Combate, Amor! ¡Primera hora es para mi nunca menos que las 0600!
-No estoy entendiendo... -Jonathan trataba sumar dos mas dos- La Almirante lo envió a la casa del señor Steinhauser, y llegó antes que cantara el gallo...
-Así es -Repuso Rick- A iniciar el regreso de Andy a su casa... A la cubierta de Vuelo...
-Cielo...
-...Mmmmquee...
-...La puerta, Amor... Alguien llama a la puerta...
-...No puede ser... -La vista borrosa de Andy se levantó hasta topar con las grandes cifras rojas del reloj-¡Son las seis! ¡Oh, Diablos, quien a esta hora criminal!
-...Porque no te levantas y lo averiguas... -Joanna se acomodó en la cama casi dándole la espalda- Lizzie por fin está durmiendo...Dios, como me costó hacer que se quedara quieta en mi barriga...
-De acuerdo, Cielo... -La miró con ternura, y Joanna creyó enloquecer de dicha cuando la besó con un roce de sus labios en la frente- Voy a matar al intruso y vuelvo enseguida...
Sin tomarse la molestia de echarse la bata encima, atravesó a tientas la sala desde su dormitorio, y al abrir la puerta se quedó frío de la impresión...
-¡Zopenco! ¡Qué diablos haces aquí a esta hora!
-Lisa...La Comandante Hayes me envió... Es hora de su Trote matutino, Jefe...
-¿A las seis de la mañana, Hunter? ¡Lisa se volvió loca! ¡Yo no voy a salir contigo a esta hora!
-...Por favor, Jefe... -Rick abrió los ojos con mirada suplicante- ...La Comandante me matará si no salimos a ejercitar desde hoy mismo...
-¿En serio? -Su mirada se posó con una sonrisilla sardónica sobre el muchacho, que retrocedió asustado- Tranquilizate... Dije que iba a seguir al pie de la letra sus instrucciones y lo haré... Pasa mientras me pongo la tenida de ejercicio...
"Tranquilo y despacio, Jefe... Lleva tiempo sin hacer esto, así que no le voy a pedir que vayamos a paso de maratón... Trote de pelotón ¿Recuerda? Corto y concentrado... Si voy muy rápido digame enseguida y bajaremos el paso hasta que se acostumbre..." Joanna, en bata aún por la hora, los vió alejarse trotando muy concentradamente. Andy le explicó rápida y apasionadamente cuales eran sus intenciones mientras se vestía lo más rápidamente que podía... hasta que en un gesto tierno, Joanna se levantó a calzarlo mientras el permanecía sentado...
-...Cielo...
-...No queremos hacer esperar al Teniente Hunter ¿No es así? Agujetas bien apretadas, o terminarás en el suelo... Pero no te acostumbres...
-De acuerdo... y Te amo ¿Lo sabias, Ensalada Cubana?
-...Lo he sabido siempre, Cabeza de Adoquín... ¡Vete a trotar de una vez!
Corrieron por las calles de Macross sin prisa y concentrados más en el ritmo que en la velocidad... hasta que un cansado Andy Steinhauser acompañado de Hunter, llegaron hasta las puertas del Hospital Militar...
-...Hasta aquí llego yo, Jefe...
-¿Y ahora?
-Yo voy hasta el Prometheus. Roy me asignó en mi permiso largo unas horas de ayudantía... Dice que quiere que aprenda a ser Lider de Grupo... Ahora tiene que ir hasta la HOC, y allí continúa su entrenamiento... ¡Nos vemos mañana a las seis!
-¡Hecho, Hamster!
Lo vio alejarse, esta vez con el trote largo y concentrado de un corredor experimentado, y al volverse, se halló cara a cara con el Doctor Kilmartin.
-Bienvenido de nuevo, Jefe...
-¡Escocés! -Bajó la cabeza avergonzado- Supongo que es ahora cuando sacas el escalpelo y me matas por cabeza dura...
-Ganas me sobran... Pero le tengo más miedo a la reacción de tu Comandante Hermanita... -Kilmartin rió de su propio disparate- Entremos de una vez... tienes ayuda especial en la Cámara... Como dejaste de venir, haremos el ciclo final desde el principio... tres horas por una semana, bajando una por una hasta la tercera que estarás solo 60 gloriosos minutos... ¿de acuerdo?
-Usted manda, Doc...
-Vamos...
Caminaron por los pasillos del sector de medicina espacial... y ante el asombro de Andy, pasaron de largo la Cámara Principal... "¿Qué está pasando aquí?" Sin hacerse más preguntas, siguió dócilmente al Doctor Kilmartin, hasta dar con el patio trasero del Hospital... Y cuando vio lo que allí estaba esperándole, sintió aguarse sus ojos de emoción...
-¿No es hermosa? -Kilmartin miraba complacido- Gentileza de la Sección de Ingeniería del Prometheus... Trabajaron toda la noche transportándola y dejándola operativa solo para tí...
-¿Qué? -Andy estaba atónito- ¿Se dieron todo ese trabajo solo por mí?
-Así es, Andy... Así que si ya estás listo... Entra que te esperan...
Andy solo se dedicó a mirar impresionado y emocionado el fruto del trabajo de sus compañeros marinos: La cámara principal del Prometheus, que antes fuera parte integrante de la bahía médica de la nave, había sido rearmada y habilitada para su uso en aquellos terrenos. No sabía como debía sentirse mientras la abarcaba con la vista sin poder convencerse de aquella realidad.
-¡Entre, Jefe..! -Vio aparecer por la escotilla principal el corpachón de Dixon- Ese cuerpo está muy flaco, y con oxígeno de sobra lo vamos a poner tan grande y fuerte como el mío... ¡Vamos!
"Vamos, jefe, Tiene que tener manos fuertes o no podrá sostener las balizas y hacer los movimientos...¡Suficiente descanso, Diez apretadas más! ¡Una! ¡Dos..!" Luego de tres horas de trabajo físico con Ben Dixon como implacable y sabio capataz en una aterradora sesión de musculación en hiperabundancia de oxígeno, salió de la camara, para toparse a boca de jarro con una agradable mujer de raza negra en impecable bata blanca de médico... y aquello hizo que Andy nuevamente volviera a temblar... su Fisioterapeuta, en cambio, lo miraba con su conocida cara de pocos amigos...
-...Me alegra verlo, Steinhauser... Tiene trabajo pendiente... -Eloysie Nkwame, una congoleña jovial pese al desagradable trabajo de incitar hasta con insultos a los soldados para que se rehabilitaran, sintió sincero gusto de volver a verlo muy por debajo de su odioso comportamiento profesional- Vamos a desayunar primero para que cargue carbohidratos, y ya luego me daré el placer de torturarlo aún más que su entrenador personal en la cámara... Vamos...
"¡Dios! ¿Seré capaz de aguantar este ritmo? Todavía no almuerzo y ya siento ganas de echarme en la cama a dormir y a llorar hasta mañana..." A la salida del hospital, reflexionaba alarmado en lo que llevaba de movimiento ese día, y cuanto le faltaba para volver a su hogar... Cuando un Jeep se detuvo a su costado... El cabello azulado y las gafas lo hacían inconfundible...
-¡Sterling! -Se sobresaltó al verlo estacionarse junto a él- ¿Y tú? Mejor no pregunto... Todo lo que consigo por preguntar es que me torturen... Lisa te envió ¿No es así?
-Adivinó, jefe... -Max le sonreía- Pero no se trata de tortura sino de relajación... Vamos a su casa para que almuerce y ya veremos lo que sigue en el parque Macross...
-No me hagas Temblar, Sterling... Lisa de seguro hizo esta rutina leyendo a Maquiavelo...
Luego del bienvenido almuerzo y una suave siesta, ambos hombres caminaron despaciosamente hasta los terrenos del parque... Donde Sterling le mostró algo de lo que había oido alguna vez, pero nunca había visto ni siquiera en fotos...
-Se llama Tai-Chi, jefe... Gimnasia China. Aprenderemos algunos movimientos básicos y algo de práctica... Eso será todo por hoy... iremos agregando dos o tres más por día hasta que tenga la rutina completa al fin de la semana y podamos practicar a la par ¿De acuerdo?
-Tú eres el experto, Max... ¿De donde sacaste esto?
-Hay que tener el cuerpo flexible y la mente libre y relajada para jugar lo que juego sin perder en el Battroid Attack... Los créditos siempre son bienvenidos... -Max rió suavemente- Usted sabe mejor que yo lo que gana un Sargento de vuelo, Jefe... Y los pilotos no somos de gustos baratos...
-Sí, como no... -Andy rió y lo miró al rostro- ...Vamos, Max, Muestrame esos movimientos...
-¿Que tal te fue, Cariño?
-¿La verdad, Cielo..? Tengo para echarme a llorar... Pero me siento tan vivo que repetiría todo otra vez este mismo día...
Joanna vio el rostro cansado de su esposo mientras notaba con asombro que tan solo un día de entrenamiento había emparejado notablemente sus movimientos... Lo vió ir por su guitarra al atril, y luego sentarse en el sofá con un quejido, pero sin soltar el instrumento...
-¿Que crees que haces?
-Practico un poco, Cielo... El trabajo con las manos requiere no solo fuerza sino flexibilidad... Quiero ensayar unas posturas y punteos para ver como estoy...
-...Dejame acompañarte... -Joanna atravesó la sala por su Cuatro y se sentó en el sillón frente a él- ...No que vayamos a tocar un tema entero... Pero yo tambien necesito estirar los dedos... A ver... Dame un Do...
-Veamos... -Andy colocó sus dedos algo tiesos sobre el diapasón, y pasó su mano por las cuerdas- ...No es perfecto, pero se oye...
-Sí... Falta un poco de fuerza sobre el diapasón, y que tus dedos no queden tan cerca de los trastes... Ahora un La... Y en vez de rasguear, intenta puntear las cuerdas... Ojo que tienes un dedo menos ahí...
Trabajaron cerca de media hora sobre las cuerdas, y Joanna veía maravillada como renacía la confianza de su esposo con algo para ellos tan elemental y natural como tocar juntos... hasta que el timbre de la puerta vino a interrumpirlos otra vez...
-¿Y ahora qué? Voy a matar a Lisa y su idea de los emisarios...
-Ve a abrir la puerta, Hombre... Puede ser cualquiera... No te pongas paranoico...
-Con Lisa nunca se sabe, Cielo -Fue hasta la puerta, Y al abrirla, no pudo reprimir el gesto de sorpresa- ¡Bennie!
Joanna vió la escena que siguió como si se tratara de una cámara lenta... Bennie, sin sonreir siquiera, dió un paso decidido hacia la estancia, y alzando su derecha, asestó un preciso puñetazo en el rostro de Andy, que preparado para todo menos para eso, cayó pesadamente al suelo... Donde sin preocuparse de su orgullo, se masajeaba cuidadosamente la mandíbula...
-¡Basta, Bennie! -Joanna se puso de pie, escandalizada y furiosa ante la escena-¡Debiera echarte ahora mismo! ¡Mi casa no es un cuadrilátero o un campo de batalla!
-Lo siento, Joni... De verdad... -Bennie bajó la cabeza, y medio sonriendo, le tendió su mano a Andy para que se levantara- Eso, Gringo, es para que recuerdes que soy tu amigo y no estoy pintado en una pared... Y por creer que puedes solo con todo...
-...Yo tambien te echaba de menos, Charro... gracias por venir... -Andy, sonriendo adolorido, contestó al gesto de Tinoco y se puso de pie con su ayuda- Y está bien... Me lo merecía...
-¿Ya te diste el gusto? -Kirima apareció en el umbral de la puerta, cargando unas bolsas del Thai House... Que sin duda contenían la Cena...-Disculpa, Joanna... Discutí hasta quedar sin saliva con este troglodita pero no fui capaz de convencerlo de que no hiciera esta niñería de secundaria...
-Hola, Lucille... Y te entiendo... Es dificil lidiar con este par...
-¿Dificil? ¡Estos dos son un enigma cuando están juntos!
-No se pasen, chicas... Ya somos grandes y esto ya pasó... -Andy ahora reía francamente, y Tinoco intentaba sin éxito reprimir sus propias carcajadas- Ven y sientate, Charro... Tenemos mucho de que hablar...
-¡Nada de Ven y sientate, Pillos redomados! -Joanna levantó las cejas y su brazo profesoral en un claro gesto admonitorio- ¡Ustedes están a cargo de la mesa y los cubiertos, Señores! Mientras Lucille y yo distribuimos todo lo que tuvo la gentileza de traer... ¡Y no me miren con cara de niños regañados! Ya tendrán todo el tiempo del mundo para hablar despues de la cena...
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-¿Es en serio, Gringo?
-Totalmente. Voy a volver... No importa el tiempo que me tome lo voy a hacer... Lisa está ayudando con mi entrenamiento, y con las gestiones necesarias para que me reexaminen...
-Pues agrégame a la conspiración, Guey...
-...Ya estás dentro, Carnal...
Ambos hombres, parados a la puerta de la casa, conversaban cada vez más concentradamente del día de Andy y los que le esperaban a la vista de su intento de calificar nuevamente para el servicio. Bennie estaba impresionado... Había hablado con Joanna en todo ese tiempo, y sabía, aunque someramente, del estado de profunda depresión de su amigo... De todas maneras sus crecientes obligaciones en la Cubierta no lo habían dejado en paz como para dedicarle el tiempo que hubiera querido... y sumado al ostracismo que Andy se había impuesto, lo tenían absolutamente a oscuras acerca de sus sentimientos. Pero ver ahora su estado de excitación y animación ante el desafío planteado por Lisa, había inyectado nuevamente el ímpetu que le conocía y respetaba profundamente.
-¿Y para que soy bueno entonces?
-Para que pongamos en práctica aquella idea de la que hablamos hace tiempo... Allá en las Salomón...¿La recuerdas?
-¿Esa fantasía tuya de manejar la cubierta solo? -Tinoco lo miró con la duda impresa en el rostro- ¡Es una locura! Sabes todo lo que tiene que pasar y el personal que tiene que haber en cubierta por una sola aeronave... Estás delirando, Gringo...
-Aunque no lo creas, Charro, he reflexionado bastante en este tiempo -Andy miró hacia el parque sin dejar de hablar- Y en parte tienes razón... En la atmósfera, en el mar, aun con El Tren plenamente operativo, eso no es posible... -Hizo una breve pausa- Pero aquí en el espacio, aprendimos a optimizar el trabajo con poca gente por cuestiones de seguridad... Acá arriba estoy seguro que funcionaría... Vamos adentro por papel y lápiz y rayemos un poco mientras te explico lo que se me ocurrió...
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Lisa no había perdido tiempo en hacer llamadas telefónicas, pues suponía con fino instinto que sus actos personales iban a ser necesarios para llevar a cabo su plan... Aquello la molestaba un poco, no porque se tratara de la carrera naval de Andy, sino porque había descubierto con espanto que los rumores tendenciosos sobre ella y él habían quedado como un odioso remanente entre ciertos círculos de oficialidad de la nave... Había tenido ocasión de comprobarlo con Krylov, lo que le decía cuan alto habían llegado esas habladurias. Tenía claro que la superchería que había montado en aquel apurado momento para desenmascarar a Larrañaga le estaba pasando la cuenta, pero sin embargo no se arrepentía de ello "Que piensen lo que quieran... Soy mujer y dueña de mis actos... Y pensándolo bien... Andy soltero era objeto de deseo para muchas mujeres en la Isla... Las caras bobas del Trío cuando lo veían aparecer en aquella época son la prueba capital de eso... Sí, Hayes... Definitivamente causas sorpresa y envidia en quienes no saben la verdad profunda de lo que el Cabeza de Piedra y yo somos en realidad..." Tocó respetuosamente la puerta del despacho del Capitán Gloval, y respiró profundamente antes de que la voz de su superior la invitara a a pasar...
-¿Puedo hablar con usted, Capitán?
-Adelante, Tome asiento, Lisa -Ella se acomodó en una de las sillas frente al escritorio- ¿Puedo ser franco y directo con usted? -La Comandante asintió- Esperaba de un momento a otro verla aparecer en mi despacho...
-¿Señor?
-Aunque soy el Capitán, Lisa... -Gloval se echó hacia adelante en su silla- Debo delegar responsabilidades y funciones dentro de la nave, porque mi principal misión es dirigirla y mantener lo más a salvo posible a la tripulación y ahora a los sobrevivientes de la Isla... No puedo estar en todas partes...
-...Sabe a que vine...
-Todo el tiempo, Lisa... -Gloval esbozó algo que pretendió ser una sonrisa- No estaba de acuerdo con que se investigara el origen del accidente de cubierta del Jefe, pero el Comando de Personal pensó otra cosa... No me gustaron sus conclusiones y menos el resultado... Así que digame, Lisa ¿Necesitamos de vuelta al Jefe en cubierta?
-Sí, Señor...
-¿Y estará listo para reevaluar su caso antes que intentemos romper el bloqueo Zentraedi?
-Sí, Señor...
-Y, Lo más importante, Lisa ¿Cree de corazón que el Jefe va a lograrlo?
-Con mis barras sobre la mesa, Capitán...
-No apueste su grado, Comandante... -Gloval la miró a los ojos- Usted me lo acaba de decir, sin duda ha hablado con el Jefe, y por sobre todo, cree en él como yo... No necesito sus barras cuando tengo su juicio como garantía...
-Gracias, Señor...
-Entonces, Lisa... -Abriendo uno de los cajones de su escritorio sacó un sobre oficial cuidadosamente cerrado- Es el momento de que actuemos como Capitán y Primera Oficial... -Extendiendo su mano se lo alcanzó a Lisa, quien lo tomó con la interrogante pintada en su rostro- Lisa, llevará este sobre hasta la jefatura del Estado Mayor de la nave, y lo entregará a su destinatario con la misión de que se informe de lo que contiene y actue en consecuencia según mis ordenes...
-¿Señor?
-Ese sobre, Lisa... -Gloval la miró profundamente- Ha estado en mi escritorio esperando por usted y su inquebrantable decisión desde el día mismo en que desapareció... Podría haber hecho esto de otra forma... Pero necesitaba oír de su boca lo que mi mente me decía... Ahora que tengo el juicio de su corazón, Lisa, Ya no tengo ninguna duda... Continue, Comandante, Puede retirarse...
Lisa salió con el sobre contra su pecho del despacho del Capitán, porque si lo hubiera llevado en las manos temblorosas de emoción, probablemente lo hubiera dejado caer, aún impresionada por aquella franca conversación con su superior "¿El Capitán pensaba lo mismo que yo? ¿Esperó solo por mí y mi juicio para tenderle una mano a Andy? Si supieras... No tienes idea de cuantos están trabajando porque vuelvas, Cabeza de Piedra... Y ahora, con el mayor de los placeres, voy a lanzarle este ladrillo en la cabeza a Maistroff..."
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-¿Conoce el contenido de esta orden, Comandante?
-No, Señor...
-¿Sabe, Comandante Hayes? No le creo absolutamente nada...
Lisa hizo un esfuerzo supremo por controlar la ira llameante que comenzaba a consumirla, de pie ante el escritorio del Coronel Stanislav Maistroff, quien ni siquiera había tenido la deferencia de invitarle a tomar asiento en cuanto entró a su despacho a entregarle, con ahora firme gesto, la orden del Capitán... El gesto, primero demudado de rabia, y luego su rostro desencajado mientras leía con los ojos muy abiertos el contenido de la nota le dijeron claramente que aquella orden era el argumento decisivo que necesitaba...
-Coronel, su insinuación es ofensiva y no lleva relación alguna con mi puesto y funciones a bordo de esta nave, Señor...
-...Sí, sí, Claro, Comandante... Su relación con el patán aquí no cuenta...
-Señor Coronel... -Lisa literalmente comenzó a crecer y arder en llamas furiosas ante aquel exabrupto de pésima educación- Para su información y apego al decoro y las normas que rigen la etiqueta militar, Soy para usted la Teniente Comandante Elizabeth Hayes, Oficial Ejecutivo de esta Nave... Y tomándome exactamente la misma libertad de palabra de la que usted ha usado con mi persona... -Lisa apoyó sus manos sobre el escritorio, regalándole una de sus más puras y aterradoras miradas asesinas, venenosa de ira y de fuego- Permitame decirle, Bruto, insolente y vengativo reyecito ruso, que el Contramaestre en Jefe Andrew Steinhauser no es ningún patán... Sino el más valioso de los elementos que el Prometheus o el SDF-1 jamás han tenido, ni tienen ahora gracias a sus revanchismos de matón de primaria... -Maistroff sintió como se congelaban sus entrañas ante el devastador y despiadado ataque verbal de la Comandante... Tanto, que quedó mudo ante la tenebrosa ira que vio destellar en sus ojos verdes, ahora oscuros como esmeraldas en bruto- Fuí comisionada para entregar personalmente esas ordenes en sus manos, y cerciorarme que acusara recibo de ellas y su aceptación inmediata de lo que solicitan ¿Se da por enterado de las ordenes, Señor Coronel?
-...Ssí, Comandante...
-Gracias, Coronel... Con su permiso, Me retiro, Señor...
-¡Un momento, Comandante! -Maistroff, ya superado su estupor, y con la furia pintada en el rostro, la hizo detenerse- Escucheme bien, Señorita... Con su proceder sin duda avergonzaría a su padre...
-...Mi padre no tiene nada que ver en esto...
-Oh, si, Tiene mucho que ver -Maistroff se fue irguiendo lentamente en su silla- ¿O cree que a su padre le gustaría saber que un subalterno la ronda y usted no hace nada para alejarlo, y que adicionalmente es un hombre casado?
-¡Coronel Maistroff! ¡Esto colma la medida! -Lisa se revolvió furiosa en su dirección- Atienda bien lo que voy a decirle, y espero que jamás lo olvide... Mi vida personal es asunto y cuidado de mi persona, y no le incumbe ni a usted ni a la RDF en tanto no afecte mis capacidades y funciones. Como me doy cuenta por su desafortunada frase que desconoce el concepto de "amigo", Dejeme decirle, Maistroff, que Andy Steinhauser es el mejor que yo vaya a tener en mi vida... Porque cuando no tenía nada, el me ofreció sin titubear todo lo que tenía, aun a costa de pasarlo mal después... Por eso ese hombre no es solo simplemente un subalterno, o un amigo... Ese hombre, Coronel, es mi hermano...
-Bueno, Comandante... Pondremos entonces una malla de reevaluación acorde a los talentos y capacidades de su... Hermano... -Maistroff se sintió en terreno seguro y arremetió sin reflexionar siquiera- La orden que tengo en mi mano me obliga a iniciar un proceso de revisión de los parámetros operacionales y médicos del pa... Del Jefe Steinhauser. Tendrá su oportunidad... Si los médicos lo encuentran en condiciones, deberá hacer diez lanzamientos y diez recuperaciones sobre cubierta. El Contramaestre en jefe será notificado en tiempo y forma de esta resolución verbal ¿Conforme, Comandante?
-Conforme, Coronel... Con su permiso... -Tomó el camino de la puerta, y, recordando repentinamente algo, se volvió nuevamente hacia él- Ah, Coronel, Casi lo olvidaba... Al Almirante Hayes ciertamente le avergonzaría y enfurecería su accionar... No le parecería bien que haya tratado de arruinar la carrera de un subalterno al que , según sus propias palabras, aprecia y quiere como si fuera su hijo...
"Revuélcate en el suelo como una alimaña ciega, Maistroff, te lo mereces... Ahora, a soltarle la bomba a Hermanito... Es mucho que avanzar y poco el tiempo que nos queda... Llegarás a la Cubierta de vuelo, asi tenga que arrojarte desde la torre para que lo consigas..." Lisa, olvidada de todo protocolo militar, corría lo más discretamente que podía por los pasillos de la nave, hacia la ciudad...
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-¿Está seguro que esto es lo que quiere, Jefe?
-¿Cuando les he mentido, Mentecatos? ¡Eso es exactamente lo que quiero!
-Uh... Menudo jaleo se va a armar cuando esto llegue al escritorio de Alfie...
-¿Jaleo dices? Podremos considerarnos bien librados si no nos hace caminar la plancha y nos mata en su despacho...
-...Somos marinos... ¿No pensaban que todo iba a ser una hermosa aventura cuando nos enganchamos?
La carcajada de los personajes sentados a la mesa del comedor junto con él en su casa no se hizo esperar... Marinos acostumbrados a tener que improvisar y sacar adelante sus tareas con limpia eficiencia, escuchaban atentamente las ideas de quien consideraban su jefe, no importando el que por el momento no tuviera el rango o la calidad militar que le eran propias. Benjamín Tinoco, Robert Flake y John Estevez, habían continuado la tarea que iniciara el Charro con Andy, de dar forma a aquel arriesgado pero revolucionario nuevo protocolo de operación, que eventualmente permitiría a una persona dirigir totalmente sola una maniobra de lanzamiento o recuperación de naves sobre la cubierta de vuelo. Todos los ahí presentes, a excepción de Flake, eran Especialistas ANOC, y todos sin excepción comprendían la rigurosa serie de maniobras que deberían condensarse y simplificarse, y cuantas nuevas señales deberían agregarse al vademécum de los pilotos para que fueran capaces de entenderlas y despegar sin inconvenientes.
-Jefe... -Robert levantó sus ojos de la minuta- Tengo una duda...
-...Corn... Tú siempre tienes una...
-Bajo este protocolo, de llevarse a cabo, se desprende que el personal seguirá ocupando los rieles para controlar los despegues... ¿Pero como pretende controlar la maniobra y coordinarse con ellos al mismo tiempo?
-¿Recuerdas como Big-D controlaba la maniobra nocturna en las Salomon?
-¡Diablos, Andy! -John se golpeó la frente con la palma de su mano derecha- ¡Big-D usaba el control inalámbrico!
-Tus neuronas funcionan de vez en cuando, Johnny -Andy rió sordamente- Charlie controlaba por radio y señales a los agujeros de topo de las catapultas, y desde el agujero principal, al que estaba conectado el inalámbrico, los deflectores y las luces. Yo todavía conservo ese control en mi oficina... Eso siempre y cuando el Charro -Miró a Bennie con los ojos entrecerrados- No haya decidido remodelarla...
-No, Guey, casi ni la uso y está tal cual... Es casi un sitio de peregrinación de la División... No han sacado ni el letrero de la puerta...
-Perfecto. Cuando subas mañana en el Uno, comprobarás el estado del agujero principal... Porque casi nadie recuerda que no lo hice desmantelar por mi confianza en que volveríamos a estar sobre el agua otra vez...
El ruido del timbre de la puerta vino a interrumpir su conversación y los gestos de sorpresa de Bennie, que había olvidado completamente ese detalle, y las miradas se posaron casi inmediatamente en Andy... Quien comprendió con la velocidad del rayo de qué se trataba...
-¡Rápido, despejen todo! ¡Remolque a la vista!
La frase fue entendida por todos. Remolque a la vista, frase corriente del argot particular del Prometheus, significaba encubrir el verdadero propósito de una reunión por hallarse cerca las esposas o novias de los personajes congregados. Las notas, diagramas y el borrador del nuevo protocolo de cubierta ya habían desaparecido, siendo reemplazados por una suave carpeta verde "Lisa, que sorpresa... Bienvenida... Pasa, el Grandote está con sus compañeros marinos en la sala..." Cierto era que la frase no podía aplicarse con propiedad a la Comandante Hayes, Pero como sabían todos, Andy gustaba sorprenderla hasta el punto del infarto. Cuando ella finalmente entró en la sala principal, vio a cuatro hombres con gesto entre ceñudo y risueño... concentrados profundamente en las fichas y cartas de la partida de póker en la que se hallaban enfrascados...
-...Son unos desconsiderados... -Dijo, sin sorpresa alguna al darse cuenta que salvo su voz, casi ni habían reparado en su presencia- Al menos podrían haberme esperado antes de empezar... Desde el internado que no juego una partida decente...
-¡Lisa!
-¡Comandante!
Los cuatro hombres soltaron las cartas con gran aspaviento, y tres de ellos no perdieron un segundo en ponerse firmes, de pie ante la mesa... Andy, con gran parsimonia, se puso de pie, no sin antes mirar con mucha fijeza las manos de sus compañeros...
-Gracias por venir, Hermanita... -miro hacia la mesa, y luego arrojó sus cartas al centro- De todas maneras ya iba perdido en esta mano...
-Descansen -Miró a los marinos secamente, y luego, entrecerrando los ojos, a Andy- Si no supiera quienes son y qué hacen, hasta les creería sus desplantes...
-¿Y a que debo el honor, Lisa? Deberías estar en tu litera a esta hora...
-Mira quien lo dice... -Se acercó decididamente hasta Andy y le entregó un sobre oficial- Esperé en la Jefatura del Comando de Personal hasta que esto estuvo listo. Leelo.
Andy tomó el sobre, y con soltura que no pasó desapercibida para Lisa, Lo abrió... Ella estudió concentradamente el cambio de las facciones de Andy mientras su vista recorría los fríos párrafos de aquella notificación. Cuando la nota comenzó a temblar en sus manos, no supo qué decir o qué esperar... "¡¡YYYYYYHAAAAAH!!" El destemplado grito la hizo dar un fuerte respingo, y antes de recobrar la serenidad, se vió arrollada por el fuerte abrazo de oso de su amigo...
-¡Lisa, Lo lograste! ¡Es increible!
-...Calma, Cabeza de Piedra, y sueltame... Necesito respirar ¿Lo sabías?
-¡Qué pasa! -Joanna llegó lo más apresuradamente que pudo al comedor, ya precedida de su vientre,- ¡Cielo, que modales! ¿Por que gritas?
-¿Porqué grito?
-Si, pos Carnal, Te preguntan y nosotros tambien lo hacemos... ¿porqué gritas..?
-El Jefe se ganó su prueba, señores y señora. Esa nota oficial ordena la reexaminación de su caso -Lisa sonreía anchamente, ya liberada del abrazo- Dentro de dos semanas volverá al Prometheus a demostrar porqué Andy es un Tigre de la Cubierta.
-¡Dos semanas justas! Debo apresurarme...
-Sí, Cabeza de Piedra... Ya tienes la mitad de tu boleto de regreso... Ahora todo corre de tu cuenta...
Joanna abrazó a su esposo, y luego, con emoción y agradecimiento en el rostro, a Lisa, que mientras presenciaba la lluvia de palmadas que sus compañeros marinos le propinaban con afectuoso y rudo cariño en la espalda, dejó fluir sus pensamientos "Ahora sí está casi todo en su lugar... Y no me preocupo... Sé que Andy no solo se merece esta oportunidad, sino que tampoco piensa dejarla escapar..."
El reloj más importante hasta ese momento en la vida de Andy Steinhauser, comenzó su implacable cuenta regresiva...
NOTAS:
Por la participación en este capítulo de Alberto Méndez, el Beto Canalla, debí agregar algunos giros corrientes del hablar nacional, que se incluyen en este glosario.
(1)KULA BOGARAS: Traducido literal del Magiar o Húngaro, Mierda Retorcida.
(2)GRUESO ARTEJO: Tambien conocido como Hallux. Nombre que recibe en anatomía el dedo gordo del pie.
(3)LA DURA: Español Chileno popular. Verdad violenta y dolorosamente sincera.
(4)CONDORO: Del Lenguaje carcelario chileno. Grueso error.
(5)HACER ZUMBAR: Español Chileno popular. Pateadura, Golpiza.
(6)PATIPERRO: Español Chileno popular. Buscavidas, aventurero que busca su suerte en país extraño.
Luego de ver el Tráfico de Léctura, no puedo menos que expresar mis sinceros y sorprendidos agradecimientos a todos los lectores de habla hispana o que entienden el español, de todos los rincones del planeta que me están leyendo. De verdad es un honor para mí que así sea...
Los Tigres de la Cubierta cuentan hasta los segundos por el regreso del Jefe versión 2.0... Nos vemos en el Trece... Saludos!
