Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, Zag Animation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.
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Pas à Pas
Por Mimi chan
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12
Flores
Luces distraído hoy también, Chat.
Chat Noir miró con sorpresa a su compañera que lo había encontrado en el tejado de Notre Damme. En su traje negro cuando solía estar en medio de las gárgolas de la iglesia pasaba casi desapercibido a no ser que lo buscara a propósito.
— ¿My lady está preocupada por mí, acaso? – Chat Noir intentó bromear con ella para que no viera su preocupación.
— Chat… — Ladybug suspiró profundo antes de continuar – sí, estoy preocupada – la heroína en rojo se sentó al lado de su compañero con evidente preocupación en su rostro – los últimos días te he visto ¿Pensativo?, ¿Quizá preocupado?
— No es nada my lady – En realidad Chat Noir estaba un poco sorprendido de que Ladybug hubiera notado su preocupación, habían coincidido los últimos días mientras hacían patrulla y suponía no había sido lo suficientemente hábil en ocultar su preocupación — solo… si te contara, probablemente te pondrías celosa.
— Difícilmente minou. – dijo la heroína tratando de no darle tanta importancia tal y como Chat Noir lo hacía.
— Oh my lady – chat Noir se llevó las manos al pecho, como si le hubieran disparado — no tienes compasión con mi corazón
Pero el eterno amor del gato negro solo permaneció sentada a su lado con curiosa preocupación. Habían pasado todo lo largo de 3 días desde que había ido a esa función de cine con Marinette, no había tenido el valor de tratar de encontrarla de nuevo, había cambiado incluso un poco su ruta para no encontrársela en los lugares que sabía la chica solía frecuentar. Quería verla, pero no quería verla solo para volver a hacerla sentir pena por él, quería a su amiga con la que reía y lo pasaba bien, no quería que se sintiera mal por algo que no tenía solución.
No tenía nada de malo pedirle algún consejo a su compañera sobre qué hacer ¿verdad?
— Tengo… — Chat Noir carraspeó un momento incomodo — una amiga, una amiga muy importante y creo que la última vez que hable con ella dije algo que la hizo sentir mal.
— ¿Le dijiste algo malo? – le preguntó Ladybug, afortunadamente para él sin pedir más detalles de la identidad de su amiga.
— No, pero le dije algo que creo que la hizo sentir incomoda.
"No Chat, no me hizo sentir incomoda, me hizo sentir triste por ti". Chat Noir, fuera quien fuera detrás de la máscara había demostrado ser una persona realmente valiosa y única, merecía el mundo, merecía todo lo que deseaba y ella no podía dárselo…. pero claro, Ladybug no podía responder cosas por Marinette.
— ¿Por qué no le llevas flores? – sugirió la heroína — Las flores siempre son una buena manera de pedir disculpas.
— ¿Flores?
— Las mejores son las dalias – Eran sus flores favoritas después de todo y realmente deseaba algún pretexto el que fuera para poder volver a hablar con él, porque esa extraña situación entre los dos desapareciera — las dalias color malva son la mejor manera de decir, "te agradezco tu amistad".
— Creo que a Mar… — El gato se mordió la lengua antes de revelar el nombre de su amiga, si no mal recordaba Ladybug también la conocía — que a mi amiga le gustaran las flores. Gracias, my lady.
Cuando la luminosa sonrisa que Ladybug conocía bien iluminó el rostro de Chat Noir ella misma se sintió en calma. Las cosas se solucionarían, vería llegar a Chat Noir al portal de su casa con una flor en sus manos, y volverían a ser los mismos amigos que habían sido los últimos meses. Por favor, que pasara pronto.
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Alrededor de las 10 de la mañana cuando la primera ola de clientes de la panadería había terminado y madame Dupain estaba llenando de nuevo las bandejas de pan, sonó el timbre de la entrada principal. Avisando en voz alta a su esposo que estaba en los hornos dejó sola la panadería y entró en la casa, al abrir la puerta había una camioneta grande de entregas y un hombre mayor con una carpeta en las manos.
— ¿Residencia de madeimoselle Dupain - Cheng? – preguntó con suma educación el repartidor que leía un formulario en su puerta.
— Oui, c'est sa maison. – respondió con la misma educación la mujer mayor.
— ¿Madeimoselle puede recibir una entrega?
— Pues – Marinette solía hacer a menudo pedidos en línea por piezas para sus diseños, pero usualmente eran cajas pequeñas y solía pedirle que estuviera al pendiente de su llegada — ahora mismo está en el colegio.
— ¿Podría usted recibir la entrega por ella?
— ¿Quién lo envía?
— Un anónimo – una sonrisa amable en el rostro del repartidor — son flores, por lo que quizá sea un enamorado.
— ¡Oh, c'est romantique! Puedo aceptar la entrega por supuesto – dijo emocionada recibiendo el documento de entrega del empleado. Su hija con un admirador anónimo, ¡Qué emocionante!
— Pondré las flores donde usted me indique, madame.
— Le importaría ponerlas en la habitación de arriba – dijo abriendo la puerta y apuntando a las escaleras que estaban cerca de ella — es la habitación de mi hija.
— ¿Habrá suficiente espacio? – dijo con un gesto acongojado, pensando en todo el trabajo que estaba por venir.
— ¿Suficiente espacio? – ¿Podría ser un ramo muy grande que no pasara por la puerta?
— Son muchas flores – dijo con cierta congoja.
— Supongo que habrá espacio suficiente, póngalas donde pueda.
— Merci, madame.
Y habían sido muchas flores.
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Por la tarde cuando las clases terminaron y como siempre Marinette entró en su casa, su madre estaba justo junto a la puerta, esperándola con una amplia sonrisa en su rostro. "¿Qué está pasando aquí?" fue su instantáneo pensamiento.
— ¿Qué te tiene tan contenta mamá? – dijo con curiosidad, su madre no había despegado sus ojos de ella desde el momento que abrió la puerta con esa expresión expectante, como si esperara una noticia.
— Ha llegado algo para ti. – su madre puso una expresión más emocionada si eso era posible. Ahora incluso ella tenía curiosidad por saber que pasaba.
— ¿Para mí? No he hecho ningún encargo.
— "Alguien" – cantó su mamá — te ha enviado flores.
— ¿Flores?
A Marinette le tomó solo un pequeño instante conectar los puntos. Flores. ¿Chat Noir había enviado flores por medio de una florería? Había esperado realmente que fuera él mismo a llevarle algunas flores, tenía que admitir que se sentía ligeramente decepcionada.
— El pobre repartidor dijo que era un anónimo – continuó relatándole su madre con esa sonrisa radiante, ni siquiera si le hubieran llevado las flores a ella la había visto tan emocionada — y la tarjeta no estaba firmada.
— ¿Leíste la tarjeta mamá?
— Lo siento – dijo la mujer mayor un poco sonrojada — no resistí la curiosidad.
— Y ¿Dónde están?
— En tu habitación.
— Gracias mamá.
Y cuando Marinette entró en su habitación no se lo podía creer y al mismo tiempo debería haberlo esperado.
Su habitación era un mar de flores. Cada lugar disponible estaba lleno de jarrones de flores, algunos jarrones incluso habían tenido que ser puestos en el piso al no quedar lugar disponible para colocarlo. Dalias color malva. La suave esencia de la delicada flor potenciada ahora por la cantidad de flores, debía haber por lo menos cincuenta arreglos de flores, quizá incluso más.
— Oh Chat — suspiró sin saber a cuál de los arreglos ponerle más atención — ¿Es que acaso nunca puedes hacer algo a lo pequeño?
¿Cuántos cientos de euros había gastado en esto? Pensarlo la hacía sentir entre halagada y culpable.
En su escritorio a un lado de su computadora estaba un sobre negro y en la solapa una calcomanía con una huella de gato color verde neón. Con razón cuando su madre había dicho "alguien" había sonado como si supiera exactamente de quien se tratara a pesar de que fuera un regalo anónimo.
Al sacar la tarjeta se asombró un poco al ver la letra de Chat Noir, no había esperado que el gato escribiera la dedicatoria con su puño y letra, las letras alargadas, recostadas hacia la derecha en cursiva, o que esta le resultara vagamente… familiar.
"Lamento haber sido el culpable de haber borrado la sonrisa de tu rostro… verte sonreír es lo único bello que veo algunos días de mi vida, no permitas que vuelva a quitarte eso."
Marinette sintió esta familiar y desconcertante sensación dentro de su pecho. Esta presión que… disfrutaba y la llenaba. La mejor forma en la que había podido identificarla había sido algo que llamaba "La huella de Chat Noir" dentro de ella. Un sentimiento precioso que solo él inspiraba y que era solo… bueno.
— ¡Son tan bonitas! — Tikki salió de su bolso para volar directo a recostarse sobre una de las flores más grandes en un arreglo sobre la mesa de costura.
— Lo son ¿verdad? – Marinette se acercó al mismo arreglo y tomó una de las flores llevándosela al rostro, olía tan bien, pero eso ya lo sabía, su cuarto pasaría semanas perfumado por el olor de todas esas flores aunque en algún momento empezaran a morir y tuviera que sacarlas de allí – pero me habría conformado con un solo arreglo, incluso con una sola flor. Chat no sabe hacer nada con discreción.
— Yo creo que son tantas porque cada una expresa lo mucho que le importas. – el pequeño kwami hundió su nariz en la gran flor.
Marinette no supo que responder, solo apretó la flor en sus manos contra su pecho, lo que acaba de decir Tikki era un pensamiento tan bonito, anidaría dentro de su corazón cálidamente.
¿Cuántas huellas dejaría Chat en ella?
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Esa noche Marinette se mantuvo en su balcón un buen rato, sabía que si esperaba lo suficiente vería pasar al gato negro en cualquier momento. Aún mantenía una única flor contra su pecho mientras le daba más y más vueltas a esta cuestión.
Chat Noir amaba a Ladybug pero esta no podía corresponderle. ¿Cómo se debería comportar la amiga que quisiera hacerlo sentir mejor por no ser correspondido? Era difícil descifrarlo considerando que ella era la que lo tenía con sus sentimientos en espera. Al mismo tiempo ella quería ser la clase de amiga que lo hiciera sentir mejor, quería consolarlo por lo que ella también era culpable. Quería mantenerlo a raya como Ladybug pero arropar su corazón como Marinette… y no quería perderlo como ninguna de las dos.
Antes de poder encontrar una respuesta lo vio, la sombra negra brincando por las azoteas de París. Esperó paciente hasta que él estuvo de pie en la barandilla.
— ¿Puede este gato entrar en tu balcón? – preguntó el gato mirándola desde la distancia que había entre la tumbona donde ella estaba sentada y el barandal de su balcón.
— No seas bobo Chat, baja de allí.
Dando un paso Chat Noir cayó dentro de su balcón, guardó su bastón detrás de su espalda y se sentó en el piso frente a ella, sus grandes ojos verdes mirándola con una mezcla de calidez y nerviosismo.
— ¿Te gustaron? – Chat decidió ir al grano.
— No tenías que enviarme flores Chat – respondió en forma de un pequeño regaño — y desde luego ¡No tenían que ser tantas!
— Quizá no tenía pero quería – en realidad en el momento que como Adrien había entrado a la florería y había tenido un solo ramo delante de él, la flor rosada de muchos pétalos había parecido hermosa pero demasiado simple para lo que quería decir, pero estaba dispuesto a tomar el consejo de Ladybug así que… — Y sí tenían que ser tantas
— Solo desearía saber ¿Cómo voy a ir a dormir hoy con todo ese perfume a mi alrededor? no sé si sea capaz.
— Pero ¿Te gustaron? – insistió el gato sin soltar el tema, como un atún en su boca — no sé si elegí la flor correcta.
Marinette tuvo que reír, el gato no estaba dispuesto a ceder hasta tener una respuesta.
— Son adorables Chat – respondió con una sonrisa — las dalias son mis flores favoritas, gracias.
— Me alegro que te gustaran.
No quería agregar nada más. Chat Noir no quería decirle cosas como "no tienes que sentirte triste porque no soy correspondido" "no quiero que sientas pena por mi" "no quiero que nadie se sienta triste por mi culpa, es bastante con que yo lo sienta" "me siento de todos modos feliz de que me aprecies lo bastante para sentirte triste por mi" no quería decirlo porque era incómodo y porque de alguna manera instintiva sentía que todo eso que podía decir Marinette ya lo entendía aun sin palabras.
— En ese caso – dijo poniéndose de pie – seguiré mi patrulla.
— Chat… — Marinette lo llamó con premura cuando ya se iba.
— ¿Sí? – se detuvo aun cuando extendió su bastón listo para dar el salto que lo sacaría de allí.
— ¿Es… es verdad lo que decía la tarjeta?
— Princesa… — Cierto, la tarjeta. Había estado ensayando una y otra vez que poder poner en ella que no sonara como un reclamo, sino más bien como un halago, aunque quizá había revelado demasiado en ella — mi vida es complicada, pero sí. Tengo la clase de vida que no me deja tiempo de tener muchos amigos. Y tú eres la única amiga en mucho tiempo con la que puedo reír. Pero no quiero que eso te haga sentir mal, solo quiero que sonrías.
Y Marinette sonrió. Había una cosa que sabía que podía hacer en ese caso.
— Chat…
— ¿Me he pasado de nuevo?
— Puedes venir a mi balcón cuando quieras – si realmente lo único que solía alegrar sus días era reír con ella, se sentía casi obligada a darle al menos un momento de su tiempo cuando fuera posible — saldré a platicar contigo.
— ¿Qué hay sobre aquello de "las chicas decentes no reciben chicos que entren por la ventana"? – se burló de la regla máxima que Marinette le había dado cuando su trabajo de verano había terminado y él le había propuesto pasar a visitarla de vez en cuando.
— Solo te estoy dejando estar en mi balcón – se defendió ella desde su lugar — a mi habitación entraras solo en tus sueños más salvajes.
— ¡Miau! – maulló con un sonido ronco y lastimero — por un momento me ilusione y pensé que adoptarías a este gato callejero.
— Te pondré pienso aquí ¿eso cuenta? – siguió con la broma.
— ¡Pienso! ¡PIENSO! — se llevó una mano al pecho con una expresión dolida — Princesa este gato solo come atún de calidad Premium
Marinette soltó una carcajada por la expresión de su amigo y tan solo atesoró el momento.
Fin capítulo 12
22 de agosto de 2017
10:36 p.m.
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Nota de autora: ¿Me extrañaron? a mi seguramente no, pero estoy segura que pasaron un largo fin de semana diciendo "¿Donde esta mi capitulo de pas a pas?" Lo siento, pero de nuevo, no soy del todo dueña de mis fines de semana.
Como ven el gato ya tiene permiso de estar en el balcón, se que es parte de todos los clichés de MLB pero en realidad a mi me parece un cliché bonito y solo deseaba que este tuviera una buena justificación.
¿Me estaré pasando un poco haciendo a Chat tan exagerado? no lo sé, solo sé que me encanta el hecho de que quiera demostrar de una forma mas allá de lo normal lo que siente y oigan si tiene la plata para hacerlo ¿por qué no? tienen una ligera idea de cuanto cobra un modelo que hace tantas sesiones de fotos como el chico, pareciera que tiene por lo menos una o dos a la semana.
Oigan de verdad muchas gracias por todos sus mensajes: SakuraLi-Taisho, Mizu-Kumi, Amai Star of Darkness, truenorifico, vane18porras, Sol(lo se dan ganas de comercelos), SAMP-CLAM05, Deby23, danita-inu (Ay hasta me emocione cuando vi tu nombre en la notificación, siempre he amado tus reviews), liziechan (creo que tardaremos un ratito para otro sorteo pero mantengo tu palabra en prenda), rompeordenes, skyrres 6, Arkeiel, karen agreste, karen agreste(me alegro que te guste), Lu (espero hayas tenido un buen viaje) y un invitado. gracias GRACIAS por sus mensajes.
Sin mucho mas que decir me despido esperando no dejarlos en espera de nuevo tanto tiempo... aunque no prometo nada.
No necesito atun de calidad premium pero quiza si un review, me hacen feliz.
Tata
Mimi chan
