Capítulo 12: Competencia de multas
"Ciento, setenta y tres"
La máquina en la mano de la coneja sacaba otro boleto de papel amarillo, el cual rápidamente era puesto en un sobre rojo y colocado encima del carro más cercano. La coneja gris sonrió, mientras observaba el área alrededor de ella, escuchando varios parquímetros más expirando. Ella había comenzado aproximadamente a las 10: 30 am, y con siendo tan solo la 1 pm, ya estaba segura que ganaría la competición hoy.
Judy estaba eufórica de cómo estaba acumulando rápidamente un buen número de multas; ella incluso era capaz de ignorar la mayoría de las miradas molestas que le enviaban en su camino. Miró a su lapicero sobresaliente de su cinturón, sonriéndole a aquel objeto. Ella iba a acumular otros ocho besos e iba a poner al zorro en su lugar.
Aunque se sentía algo un poco mal sobre haberlo dejado atrás como lo había hecho. Ella hizo una nota mental de disculparse con él cuando lo viera la próxima vez. Su mente deambulaba, mientras esperaba dentro de su vehículo, escuchando si otro cercano parquímetro expiraba.
No estaba segura del por qué Nick había hecho esta apuesta sobre todos esos besos en primer lugar. ¿El zorro tenía algún tipo de plan detrás de todo esto?
¿Tal vez hizo una apuesta con Finnick? Pensó Judy. Era una posibilidad, aunque una muy pequeña. El motivo tenía que ser con lo que él quería salir de esta situación.
"¿Qué posiblemente quería Nick que yo me ponga?" Otro parquímetro sonó justo al lado de ella. Ella digitó otra multa sin ni siquiera mirar a la máquina, habiendo incluso memorizado los botones. Puso la multa encima del carro en menos de tres segundos de haber expirado el parquímetro y continuó sentada en su propio vehículo.
En el pasado cuando ellos habían hecho apuestas sobre lo que iban a vestirse, Judy tuvo que ponerse una de las chillonas camisas de Nick; cuando ella había ganado, Nick tenía que usar ropa genial para variar.
El zorro se había amordazado y había pretendido botarlo mientras que ella lo había abarrotado con un muy bonito polo en esa ocasión. Un repentino recuerdo se le vino a su mente.
Nick también la había amenazado con hacerla usar el disfraz de elefante de Finnick, si alguna vez trataba de hacer algo como eso de nuevo.
"Dulces galletas con queso," Judy susurró antes de irse a toda velocidad hacia el carro reparte multas. Se apresuró por la pista, escuchando atentamente por algún sonido de un parquímetro expirado. Si eso era lo que Nick había planeado para ella si él ganaba la apuesta final; entonces era mejor que lo alcance. Deprisa.
Sus orejas se retorcieron hacia el sonido de otro parquímetro expirado. Su sonrisa se extendía, mientras detenía su carro y salía rápidamente de nuevo, esperando que Nick no esté cerca de ella.
Por otro lado, Nick, estaba teniendo un horrible momento. Machuca y sacaba con fuerza otra multa, poniéndolo con rabia en el parabrisas de un convertible rojo, solo para ver que el viento cogiera la multa y se la llevara volando lejos. Él tuvo que ir detrás de la pieza de papel voladora y agarrarla, para luego regresar al carro, solo para encontrar al propietario, un corpulento antílope, desesperadamente encendiendo el carro.
"¡Oh no, no, no, no!"
Nick corrió hacia el vehículo solo para tener que ver al conductor arrancar a toda velocidad antes que él pueda dejarle el ticket en su ventana. Nick frunció el ceño, mirando al vehículo desaparecer. Nick empezó a gruñir consigo mismo, mientras caminaba con dificultad por la calle.
"Primero, Zanahorias me abandona. Segundo, tuve que perseguir esa multa por más de treinta minutos, ¿y ahora esto?"
El zorro rompió la multa en sus manos y lo tiró en un basurero cercano. "Quince multas en casi tres horas. Esto es patético." Él pateó una lata de gaseosa, mientras continuaba caminando por la acera.
No debió haber hecho este trato con Judy. "¡Ella tiene el record diario de 687 multas de estacionamiento por gritar ruidosamente!" pensó él. El sonido de otro parquímetro venciéndose a su costado lo sacudió de sus pensamientos. Rápidamente tecleo los números en su máquina multadora, imprimiendo el papel y desglosándolo para ponerlo en el parabrisas. "Al menos ya tengo dieciséis ahora."
Nick se rio. Quizás tendría suerte y Judy hubiera encontrado a Weaselton, y lo estuviera persiguiendo por toda la ciudad de nuevo como la última semana. Eso podría darme unos minutos de su tiempo… meditó él. Si tan solo pudiera tener algo de suerte y la coneja se haya distraído o entretenido con algo.
El zorro miró a sus alrededores. Había llegado finalmente al centro, esperando que la hora punta del almuerzo continúe todavía, así podría obtener algunas docenas de multas rápidamente. Desafortunadamente, parecía que ya se lo había perdido.
"Supongo que no es mi día de suerte."
"Sus ojos repentinamente agarraron una vista de un cartel en el otro lado de la calle. Los ojos de Nick se iluminaron y sonrió.
Quizás si es mi día de suerte después de todo…
Judy miraba el reloj de la torre afuera de la ZPD, los minutos lentamente se dirigían hacia las 5 pm. Había llegado precisamente 4:55 pm, esperando ya ver al zorro aquí. Puso una pata en su boca, ansiosa sobre si había sido capaz de conseguir las suficientes multas para ganar.
Su total había sido de solamente 478; no está mal, pero no tantas como ella esperaba obtener. Sabía que el record de Nick era de 512, entonces se estaba volviendo bastante nerviosa, mientras el reloj marcaba las 4:55 pm y el zorro no estaba en ninguna parte. Por suerte, él no estaba poniendo alguna multa final que le pudiera dar la victoria. Se recostó al frente de las puertas del ZPD, nerviosamente esperando el resultado de su nueva apuesta.
Quizás debería haberme quedado unos minutos más…
Solamente tenía que esperar un momento antes que su compañero apareciera por la esquina. Él la divisó y le sonrió.
"¡Zanahorias, espero que estés emocionada de darme tu lapicero!" gritó Nick, mientras caminaba casualmente subiendo los escalones de la ZPD. Se quitó las gafas y le mandó un guiño.
"Dudo que hayas ganado, Mañoso." Le gritó de vuelta Judy, mientras se acercaba a él. Ella sostenía su propio contador de multas mostrándole al zorro. "Leelo y llora."
Nick asintió, aparentemente intrigado. "Nada mal, Oficial Pelusa, no está nada mal." Él sacó su contador de multas y la mandíbula de Judy se cayó.
"¿Cómo empatamos?" gritó la coneja, sus patas se apretaron a sus costados, mientras su pata comenzaba a golpetear el piso. Nick sonrió.
"¿Realmente quieres sabes?"
"¡Sí!" exclamó ella, casi hiperventilándose, mientras sus orejas se desplomaban detrás de su cabeza. Como empatamos, tuve una gran ventaja…
"Convención de perezosos, en el centro. Deberías haber estado allí Zanahorias."
Judy se quedó en silencio, anonadada; ellos habían empatado por los perezosos…
Ella podría llorar justo ahora.
"Supongo que eso significa que solo tienes un beso de esto y aún tengo que borrar esas grabaciones."
Judy estaba a punto de gruñir un 'bien' cuando sus orejas se dispararon.
"Zanahorias, ¿qué estás haciendo?" Nick preguntó y sus orejas se contrajeron, mientras miraba a la coneja observar su reloj.
Eran las 4:59 pm.
Ella sonrió.
"Sólo escuché un parquímetro sonar," fue todo lo que escuchó Nick antes de que ella saliera corriendo a toda velocidad hacia el frente de la ZPD. Los ojos de Nick se agrandaron, mientras intentaba seguirla, notando a cual carro se estaba dirigiendo.
"¡Judy, ese es carro del Jefe!" él gritó, ligeramente en pánico.
"¡No me importa, voy a ganar esta apuesta!"
Ella estaba al costado del carro, con una multa en su pata antes de que Nick incluso llegara a mitad del camino de dónde se encontraba el vehículo estacionado. Él corrió con dificultad hacia ella, sus orejas se pegaron contra su cabeza, mientras ella le lanzaba una mirada.
"¡Supongo que obtengo ocho besos hoy día después de todo!"
El zorro la miraba fijamente, entonces se arrodilló en frente de ella. Ella miró a sus alrededores, feliz de que no haya nadie alrededor suyo antes de cerrar sus ojos y darle ocho rápidos besos en las mejillas de Nick.
El zorro se paró, sus orejas seguían dobladas contra su cabeza y sus ojos mostraban su frustración. "Espero que estés feliz, Pelusa."
"Oh, estoy muy feliz." Ella estaba saltando de felicidad en su sitio, una gran sonrisa yacía en su rostro. Nick sonrió mientras se alejaba caminando.
"Yo también."
Judy estaba confundida, pero luego su pata se dirigió hacia el bolsillo de su costado. Ella miró hacia abajo, contemplando con horror el vació de su bolsillo antes de voltearse a ver al zorro.
"¡Hey!"
Él estaba sujetando un lapicero de zanahorias en cada pata, volteando con su cabeza a ver su expresión de shock, antes de que pudiera salir corriendo hacia el precinto. Judy se recuperó de su shock y rápidamente salió disparada corriendo tras él.
No había forma que ella iba dejarlo borrar esas grabaciones.
Contador de besos:
Nick: 15
Judy: 13
"Van 12 faltan 88"
Traducciones R4
