Ed: Hoy es el día Al, esta vez el pajarraco me las va a pagar todas juntas.

Al: Nii-san, que locura estas planeando esta vez.

Ed: Nada peligroso, le voy a dar donde más le va a doler, en cuanto llegue les voy a revelar a todos su verdadera identidad.

Al: Pero nii-san, el dijo…

Ed: Nada de peros, hoy me las va a pagar, mira allá viene, con Winry y con… no puede ser.

Hola a todos, les agradezco que hayan regresado, hoy antes que Ed haga algo raro debo dar dos anuncios, el primero, un invitado nuevo para el capítulo, Iván.

Ed: ¿Qué estás haciendo aquí?

Iván: No sé, el sujeto ese de la careta de ave me mostró tu reloj y dijo que estarían aquí

Winry: Cuando lo recibimos en la estación por alguna razón sentí escalofríos.

Debe ser por el segundo anuncio, hoy como ya saben voy a rebelar mi identidad y por eso quise que Iván nos acompañara.

Iván: sigo sin entender que tiene que ver conmigo.

(Sacándose la máscara) Porque en cierta forma, soy tú

(Todos con cara de WTF) Ed: Que alguien me explique qué demonios está pasando aquí.

Mi nombre es Iván Díaz, al igual que tú (señalándolo), y soy tu reflejo de este mundo, donde FMA es una exitosa serie de tv.

Iván: Esto es realmente extraño

Jeje, igual para mí, pero bueno, lo hecho hecho esta, Ed, ¿Algo que decir?

Ed (decepcionado): No, nada, ya no importa.

Como sea, ya que no hay más interrupciones comencemos.

Lo de siempre, Nota: Ni FMA ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Arakawa-sama, yo escribo con el simple y sencillo fin de entretenerlos, ¿Al?

Al: (leyendo) "Pero se aceptan donaciones, de tres cifras o más en el Banco General de Amestris, cuenta No. 000-11-222" Sigo pensando que es una mala idea.

No importa, ¡Empecemos!


Capitulo 12: Carrera contra el tiempo, del otro lado de la Puerta.

-¡Wow! ¡No puedo creer que estemos en Londres! Siempre quise conocer esta ciudad.

Eran cerca de las nueve de la mañana, los cuatro caminábamos por una avenida de la ciudad, aun podían verse las marcas de las explosiones en las fachadas de los edificios a pesar del paso del tiempo, nunca imaginé que esa fuera la apariencia del viejo Londres, Edward cargaba la caja metálica donde teníamos ese aparato que los Elric no nos quisieron decir que era.

-Estas emocionado ¿Verdad?

-¡Pues claro! Hermano ¿no me digas que no te emociona conocer Europa? Aunque sea antes de nuestro tiempo.

-Eso es lo que no entiendo – preguntó Alphonse – si son de este mundo ¿Cómo acabaron en esta época y no en la suya?

-Pues si lo averiguas dímelo por favor – le contestó Jorge.

-¡Ahh! ¡Ya basta de hacerse los tontos! – gritó Edward, lo que llamó la atención de algunos peatones – Vengan para acá.

Dijo lo ultimo mientras me jalaba del brazo (ya que estaba a su lado) para que entrara en un callejón, Alphonse y Jorge nos siguieron.

Ya donde nadie pudiera oírnos Edward comenzó el interrogatorio:

-Bien, explíquense: ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo cruzaron la Puerta?

-Pues, la primera vez fue por accidente, la segunda nos obligaron.

-¿De qué diablos hablan?

-Un grupo terrorista nos obligó a abrir la puerta para hacerse con tecnología de este mundo – le explicó mi hermano – ahora debemos impedir que lo logren.

-Genial – espetó Edward, claramente molesto – nos libramos de una y caemos en otra, ¿Por eso Damien llegó antes que ustedes?

-¿Eh? ¿Cómo lo…? Ah, se me olvidaba que fuiste militar.

-Lo que me recuerda ¿Cómo demonios saben quiénes somos?

-No te molestes, conocimos a muchos de sus amigos, todos los están esperando.

-Así que pongámonos en movimiento – dijo Jorge – hay que encontrar a ese desgraciado lo antes posible para poder regresar.

Emprendimos de nuevo el camino, los Elric guiaban ya que conocían mejor la ciudad.

-Oye Edw… - antes de que Jorge terminara la frase Edward le tapó la boca.

-Estamos de incognito, solo dígannos Ed y Al.

-Calma, solo iba a decir que eres más alto de lo que me habían dicho, aunque no mucho.

Mi hermano dijo eso con la obvia intención de hacerlo enojar, y dada la reacción del Elric, lo consiguió:

-¡A QUIEN LLAMAS EX ENANO DE CIRCO BARATO!

-Nii-san, el no dijo eso.

-Lo siento, Mustang me pidió que lo hiciera cuando te viera.

-Hermano, no seas mentiroso.

-Además, ¿Qué acaso no dijiste hace rato que eras el mayor? Yo tengo mis pesados automails, ¿Qué es lo que hizo que tu hermano fuera más alto?

-Buena alimentación y genética, no te molestes, yo no estoy acomplejado como tú.

-¡¿Qué dijiste?

-¡Lo que escuchaste!

-Nii-san, no me hagas pasar penas ajenas.

-Comparto el sentimiento Al – le dije.

Nuestros hermanos mayores seguían discutiendo, en ese momento entendí a que se refería el coronel con que nos parecíamos.

Antes de que empezaran a golpearse decidimos sujetarlos, pero en el acaloramiento de la pelea Jorge me empujó, caí sentado en la calle al resbalar de la acera en el preciso instante que un auto iba a pasar, por un momento pensé que esta vez sí seria mi fin, pero el chofer logró frenar a tiempo y otra vez me le escapé a la muerte.

El chofer bajó del auto claramente preocupado, era un hombre ya mayor, de bigote plateado y escasos cabellos que reconocí de inmediato.

-Are you all right boy?

-¿Ah? Y... yes, thanks, di… disculpe ¿Es usted Robert Baden-Powell?

Con marcado acento inglés el fundador del escultismo me contestó también en español mientras me ayudaba a ponerme de pie:

-Sí, soy yo ¿eres Boy Scout? Dime muchacho ¿de dónde eres?

Estuve a punto de decirle de dónde veníamos, pero recordé que en el año en el que estábamos (1925) el movimiento recién había llegado a mi país y no quería dar explicaciones de actos heroicos del pasado (por lo menos pasado para mí).

-S…somos de América, estamos de visita.

-No tienes que ponerte nervioso – el fundador rió un poco - que bueno ver que estas bien, la próxima ten más cuidado.

-S…si, gracias.

-Y a donde se dirigen – nos dijo a los cuatro – si les parece puedo llevarlos, en disculpa por casi arroyarte.

Jorge y yo estábamos nerviosos, Ed sin embargo estaba de lo más tranquilo, agradeció, le dio la dirección y subió al auto como quien se sube a un taxi, Al se disculpó y subimos los demás.

Una vez arrancamos el fundador nos dijo:

-Así que tres Rover Scout y un Boy Scout de América, ha sido una suerte que nos encontráramos.

-De hecho señor – explicó Al – Solo ellos son Scout, mi nii-san y yo no lo somos, pero admiramos su labor.

-¿Eh? ¿japonés?, muy bien, es bueno saber un poco de todo.

-Bueno – dije yo – en realidad yo ya soy Rover desde hace casi un año.

-Valla, de seguro en tu país pasan jóvenes.

Seguimos platicando de diversos temas scout, Jorge y yo más que todo le hacíamos preguntas que contestaba gustoso, Alphonse de vez en cuando preguntaba una que otra cosa y Edward se dedicó solo a dormir hasta que llegamos al lugar que había indicado.

Una vez bajamos del auto me acerqué al lado del conductor para agradecerle por ayudarnos, cuando iba a alejarme me pidió que esperara un momento, de su maletín sacó un libro, escribió algo en la pagina del título y me lo entregó.

-Tengo entendido que aun no lo han publicado en Centro América, espero te sirva.

El libro era una primera edición de "Rovering to Success" (Roverismo Hacia el Éxito), el cual siempre había querido tener.

-¿Cómo supo que somos de Centro América?

-Bueno, tus amigos obviamente son europeos, pero tu hermano y tú no tienen el acento ni los rasgos de los sudamericanos, así que es algo lógico.

Arrancó el motor y se fue, yo me quedé con el libro en la mano, todavía en shock por haber conocido al fundador del movimiento scout.

Cuando me reuní con los demás, que ya habían empezado a caminar, le mostré el libro a Jorge, el lo abrió y leyó en voz alta la dedicatoria:

-"A mis amigos del otro lado del mar, para que siempre puedan seguir su camino guiados por la Flor de Liz, B.P."

-No sé por qué se emocionan tanto, es una persona como cualquier otra – musitó Edward poniendo sus manos en la nuca y levantando el rostro.

-¿Eres alquimista de Amestris verdad? – le contesté algo enojado - ¿Qué pasaría si fueras al pasado y conocieras al Viajero del Este? ¿No actuarias igual?

Para los que no lo sepan, El Viajero del Este es una leyenda sobre la fundación de Amestris, de un viajero que les enseñó las bases de la alquimia a los habitantes del país y fundó la base de la cultura de Amestris.

Ed bajó los brazos, aceptando que tenía razón, durante la caminata (unos diez minutos) no pronunció palabra alguna.

Caminando llegamos a un callejón, cerca de la casa de los Elric, Ed se asomó con cuidado para revisar que no hubiera moros en la costa, luego volteó y nos dijo:

-Esperen aquí, necesito recoger algunas cosas.

Antes de que saliera Al lo detuvo, claramente preocupado.

-Nii-san, espera, puede ser peligroso.

-Por eso debo ir solo, no hay otra opción.

Alphonse lo detuvo de nuevo, pensando en otra excusa, casi al instante sus ojos se iluminaron y jalando a su hermano del brazo nos dijo:

-¡Vamos! Tengo un plan infalible, les explico en el camino.

Algo, bueno, muy confundidos lo seguimos, esperando que no fuera nada peligroso.


Frente a la recientemente abandonada casa Elric, a eso de las once y media de la mañana, dos jóvenes llegaban con algo de prisa, uno era rubio y el otro castaño y ligeramente mas alto.

Cuando el primero se disponía a abrir la puerta un sujeto alto de ojos azules lo sujetó del hombro y lo obligó a voltearse mientras le decía en alemán (N/A: A partir de aquí y para ahorrarme tiempo traduciré los diálogos al español, indicando en que idioma o idiomas hablan los personajes):

-Sabíamos que volvería herr Elric.

Pero para su sorpresa el joven frente a el no se parecía en nada al sujeto que buscaba, A pesar de tener el cabello del mismo color su piel era mas morena y sus ojos oscuros, al igual que el otro chico junto a el, ambos compartían los rasgos que le habían enseñado a odiar.

Disimulando su desprecio se disculpó en inglés con los jóvenes:

-Discúlpenme, los confundí con otras personas.

Amablemente el más alto le preguntó, también en ingles:

-¿Acaso buscaba a los inquilinos?

-Si, ¿No sabrán ustedes donde localizarlos?

-No, nadie sabe – respondió el de cabello rubio – hace unas semanas desaparecieron sin avisar y el dueño nos envió a recoger algunas cosas del lugar.

-Ya veo, disculpen por quitarles el tiempo.

Acto seguido dio media vuelta y se fue por una calle en dirección a la oficina de telégrafos más cercana.

Una vez adentro de la casa los Díaz se quitaron las pelucas y abrieron una compuerta secreta de la parte posterior por donde entraron los verdaderos Elric.

-Tenías razón, estaban vigilando la casa – le explicó Iván a Alphonse.

-Se los dije.

-Esperen aquí, debo recoger algunas cosas – dijo Ed.

-Yo también.

El mayor de los Elric se dirigió al sótano, mientras su hermano a las recamaras, sus acompañantes se quedaron en la sala vigilando por las ventanas que nadie viniera.

Unos minutos después regresaban los Elric cada uno con una maleta en cada mano, Ed además traía una mochila en la que cargaba el dispositivo debidamente protegido.

-Ustedes lleven estas maletas – dijo Al entregándoselas a Jorge – así no sospecharan los sujetos que están afuera, nos veremos en esta dirección al mediodía, sigan las instrucciones para perder a esos dos que seguro los seguirán – les entregó un papel con instrucciones y dos direcciones, señalándoles la segunda.

Los Díaz lo miraron confundidos, pues no vieron a nadie más que el sujeto que los detuvo en la puerta.

-Solo hagan lo que dice allí, nos veremos a las doce.

Por donde habían entrado los Elric volvieron a salir, mientras sus compañeros se colocaban de nuevo las pelucas para salir por la puerta principal.

Tal y como lo dijo Alphonse dos sujetos los empezaron a seguir desde el momento en el que salieron de la casa a una distancia prudencial para no levantar sospechas, disimuladamente Iván empezó a leer las instrucciones que les habían entregado, un momento después mientras le entregaba el papel a su hermano solo atinó a decir una frase:

-Debe ser una broma.

Unas calles después los hermanos llegaron a la dirección escrita en las instrucciones, frente a la puerta tuvieron una pequeña discusión que sus perseguidores no lograron entender pues no manejaban el idioma natal de los chicos, lanzaron una moneda y después de ver el resultado el mas alto (que claramente fue el perdedor) se acercó a tocar la puerta.

Una joven de unos veinte años fue quien los recibió, y tras presentarse como enviados del casero el joven le dijo:

-Venimos a ver su gatito. (N/A: Recuerden que eso es en ingles, imagínense lo que le dijo XD, si, soy malo.)

Los hombres que los seguían quedaron sorprendidos por la desfachatez del muchacho, y esperaban que como mínimo recibiera una buena bofetada, pero para su sorpresa la joven después de verlo sorprendida un momento solo rió, levantó al gato que en ese momento se asomaba a la puerta a ver a su ama y los invitó a pasar.

Los enviados encubiertos que los seguían quedaron desencajados un momento por esa reacción, y pensando en talvez usar el mismo método cuando regresaran a su patria.


Estaba realmente apenado por haber tenido que decir aquella frase, y así se lo expresé a la joven que nos había atendido.

-Por favor discúlpeme, realmente no quería decirle eso – le dije rápidamente, completamente sonrojado por la vergüenza.

-¿Y como está el? – fue su única respuesta, todavía sonriente.

-¿Eh? ¿Al? Por ahora bien, pero no lo va a estar cuando lo vea por hacerme decirle esa frase tan vergonzosa.

Ella solo rió otra vez y nos guió a la parte superior de la casa, hasta el ático, que como en muchos barrios de Londres, se conectaba con los de las casas vecinas. En el tenia un baúl con ropa de hombre que nos ofreció, además de un par de mochilas para que transportáramos nuestra carga.

Mientras me cambiaba quise realizar una inspección de los objetos que conservaba, descontando la maleta de los Elric en total traía: una de las bombas de humo, el libro que me regalo el fundador, mi navaja que no me quitaron porque estaba escondida en mi zapato, la piedra roja oculta en mi suela y la talladura, que ahora no sabía si algún día podría entregársela a la persona para la que había sido concebida.

Luego de cambiarnos y deshacernos de las pelucas pasamos de desván en desván guiados por la joven hasta unas cuatro casas de distancia y del otro lado de la manzana.

-¿Podrían entregarle esto cuando lo miren? Es cierta información que creemos les interesará – me dijo ella en la puerta mientras me entregaba un sobre.

-Está bien, yo se lo entrego.

-Y esto, para la buena suerte – lo último lo dijo mientras me daba un beso en la mejilla.

-Pues no creo que lo acepte muy bien viniendo de mi – contesté apenado.

Ella volvió a reír y regresó adentro, mientras nosotros nos colocábamos las mochilas y partíamos al punto de encuentro.

-Hermano, ¿No te pareció conocida ella?

-Si, pero no se de donde.

Cerca de las doce, en una cafetería junto al Tamesis:

-¡Ah! ¡Por que se tardarán tanto!

-Nii-san, cálmate, aun hay tiempo.

-Pero si no llegan a tiempo perderemos el bote.

En ese momento llegábamos al lugar, exhaustos por haber corrido.

-¿Qué pasó? ¿Los descubrieron? – preguntó Alphonse asustado.

-Perdón por la tardanza – dijo jadeante Jorge – a este se le ocurrió quedarse escuchando a unos músicos en la plaza.

-Pero por lo menos yo no hice un escándalo que hasta llamaron un policía.

-Solo te dije que se nos hacia tarde.

-No, lo gritaste, y lo peor fue que estaban tocando el "Largo" de Vivaldi y no pude terminar de escucharlo.

-Pensé que lo peor era que nos siguiera la policía.

-¡Ya basta! – gritó Ed, llamando la atención de los presentes en el lugar – comamos de prisa que debemos alcanzar una embarcación.

Después de calmar a Ed le entregué a Al el sobre que la joven me había entregado para él.

-La joven que nos ayudo me pidió que te entregara esto, dijo que es cierta información que necesitarían.

Mientras tomaba el sobre nos preguntó:

-¿Y no se les hizo conocida?

-La verdad si pero no se de dónde.

-Jeje, si, su cabello y ojos son de distinto color, imagínala rubia.

-Mmmm… ¡No puede ser! ¡Era e reflejo de Winry y no la reconocí!

Alphonse tomo riendo el sobre y leyó su contenido, con gran sorpresa se lo pasó a su hermano quien luego de leerlo solamente esbozó una sonrisa y expresó:

-Nos vamos a Múnich.


Unos veinte minutos después los cuatro jóvenes salían con rumbo a uno de los puentes que en ese entonces cruzaban el Tamesis, debajo del cual los esperaba un pequeño bote de motor que los llevaría río arriba, hasta las afueras de la ciudad, después de pagar la cuota acordada siguieron por un camino de tierra hasta una enorme hacienda donde algunos amigos los esperaban.

-Bienvenidos jóvenes Elric – saludó con entusiasmo y leve acento francés un sujeto enorme y calvo salvo por un mechón rubio a modo de flequillo y su bigote (N/A: Me pregunto quien será) – me alegra saber que se encuentran bien luego de su repentina desaparición.

-Gracias señor Armstrong – devolvió el saludo Ed – ellos son unos amigos de España, nos apoyarán en la causa.

-Oh, mucho gusto, me alegra sobremanera saber que en otros países de la grandiosa Europa las mentes jóvenes han despertado al peligro del dominio alemán.

-Jejeje – rió el más bajo de los dos morenos – si, gracias.

-Permítanme demostrarles la hospitalidad de la madre patria con un delicioso almuerzo estilo francés, tendrán el placer de degustar la receta de Gratin dauphinois ( N/A: son patatas gratinadas) que ha pasado de generación en generación en la familia Armstrong, acompañadas de un…

-Lo sentimos, pero llevamos algo de prisa, solo venimos a recoger mis "juguetes" – se excuso Ed – debemos partir hoy mismo.

-Oh, en ese caso hare que se los preparen en un santiamén.

Luego de un rato en que los morenos preguntaban de distintos temas políticos a su anfitrión, este los guió a un hangar donde guardaba un par de avionetas de diseño algo extraño para los visitantes.

-Aquí están, reparadas y listas para partir mesie Elric.

-Gracias señor, y lamentamos las molestias.

Cuando el reflejo del Mayor se retiro para atender otros asuntos el mayor de los hermanos Elric se dirigió con una sonrisa al mayor de los Díaz:

-Es mi propio diseño, ¿Crees poder manejarla?

-No se volar avionetas.

-En ese caso Al volara una y yo la otra.

-¿No pensaras que esto nos lleve hasta Alemania verdad? – pregunto el menor de los morenos.

-En esta belleza podremos cruzar el English Channel (N/A: Se refiere al Canal de la Mancha) y recargaremos combustible en Estrasburgo, tierra francesa, y desde allí directo a Múnich, en total tardaremos una pequeña fracción del tiempo normal en llegar.

-¿En serio crees que este trasto nos lleve hasta casi el otro lado de Francia? – pregunto riendo el mayor.

-Con el motor ahorrativo y súper seguro que diseñé podríamos ir a Austria o Suiza con un solo tanque – contesto orgulloso el rubio.

-Mjmmm… ¿Y entonces porque el señor Armstrong dijo "reparadas"? – intervino el menor.

-Jeje, bueno… siempre hay fallas en la fase de prueba, pero serán los primeros en recorrer una distancia tan grande en un vehículo ligero.

-Traducción, no has hecho una prueba real antes.

-Ok, ya basta de charla, pongámonos en marcha.

Luego de una discusión por quien iría en cual avión el Ed abordó con Iván una de las avionetas, mientras que Al tomo la otra junto a Jorge, ya que Al pensó que dejando a los mayores juntos podrían estrellarse por ir discutiendo.

Dichos aviones eran similares a un avión de combate de la época, a excepción de las turbinas que Edward les había colocado, con el diseño básico del avión-cohete de Alphonse Heidrich, por lo que podían volar como un avión de hélice común y tomar gran velocidad con la propulsión extra del cohete integrado, además del motor económico de combustible liquido diseñado por Ed.

Dada la señal de contacto los dos aviones emprendieron el vuelo con dirección a Francia.

Varias horas después, increíblemente con casi la mitad del tanque lleno las aeronaves sobrevolaban la ciudad francesa de Metz, y por medio de radios Jorge le decía a Edward:

-Debo admitirlo, este trasto si funciona, cambio.

-Pues claro, yo lo creé, cambio.

-Chicos, tengo una pregunta que hacerles, ¿Qué venia escrito en la carta que me entregó el reflejo de Winry?, cambio – preguntó Iván.

-Pensé que la habrían leído, es un informe de espionaje, Damien y los miembros del Partido Nacionalista Socialista partieron con dirección a Múnich, así que los esperaremos para atraparlos al llegar, hasta entonces tendremos tiempo para hacer un plan, cambio.

-¿Entonces dices que nuestro plan es que no tenemos plan?, cambio.

-Ya se nos ocurrirá algo, después de todo, somos alquimistas, cambio y fuera – terminó la conversación Edward.

Un par de horas más tarde los aviones aterrizaban a las afueras de Estrasburgo, donde los esperaba su contacto Francés.

-sont les bienvenus a la ciudad de Estrasburgo caballeros – los recibió una dama alta de cabello rubio muy largo – soy Olivier Armstrong, tal y como lo prometió mi hermano podrán hospedarse aquí hasta su partida a Múnich.

-Muchas gracias, esperamos no ser una molestia.

-Por favor, los sirvientes los guiaran a sus habitaciones, nosotros nos encargaremos de sus vehículos.

Uno de los mayordomos guió a los jóvenes hasta una casa de huéspedes en la enorme propiedad, ya instalados naturalmente quisieron relajarse con una conversación casual hasta la hora de la comida.

-La señora Armstrong fue muy amable en dejarnos quedar aquí ¿cierto? – comentó Alphonse.

-Que bueno que no se parece a su reflejo – se burló su hermano.

-¿A caso su reflejo es mala? – preguntó Iván.

-¿Mala? ¡Es un ogro!, le dicen la princesa de hielo pues es la General asignada al fuerte de Briggs.

-Viendo a la señora Armstrong de aquí se me hace difícil imaginármela como General del norte.

-¡Jajajajajaja! Tienes razón, es difícil compararlas.

Y así, con una divertida plática los cuatro jóvenes empezaron su estadía en Francia, mientras sus enemigos se acercaban poco a poco.


Iván: ... y así es como funciona la alquimia nuclear.

¡Ah! Ya entendí, uf, pero eso si que es peligroso.

Iván: Y aun así nos salió a la primera.

Ed: ¿Qué hacen ustedes dos?

Solo platicar, no te interesa chaparrón.

Ed: ¡COMO ME LLAMASTE!

Iván: Calma Edward, no te enojes.

Ed: verlos a ustedes dos me marea.

Winry: ¿Iván…?

¿Si?

Iván: ¿Si?

Winry: No… eh… el alquimista, quería saber ¿Por qué viniste en primer lugar?

Iván: Ya se los dije, mi reflejo me fue a visitar con el reloj de Ed y me dijo que viniera porque estarían aquí, por como llegó y se fue pensé que estarían en peligro, pero cuando vi que el y Winry me esperaban en la estación me calmé.

Jeje, no quería arruinar la sorpresa.

Ed: Oye Iván…

¿Si?

Iván: ¿Si?

Ed: No… eh… el pajarraco hijo de…

Al: ¡NII-SAN!

Ed: ¿Y cual es la razón de que ahora nos reveles tu identidad?

Pues porque sí, ¿Algún problema enanito?

Ed: ¡¿A QUÍEN LE DICES DUENDE CON ENANISMO PRIMORDIAL?

Exagerado; ¡Bueno amigos! ¡Hasta aquí por hoy! Les prometo que el siguiente va a ser mas interesante (peleas, sangre, tiros, explosiones, etc., etc., etc.) además que mi reflejo nos va a seguir acompañando en esta historia que se acerca a su final (un par de capítulos y un epilogo).

Iván: yo nunca dije que me fuera a quedar.

No importa, ¡Hasta la próxima! ¡No olviden dejar Reviews!