—Puedo intentar colocar un campo— dijo Sakura.
Los tres continuaban muy débiles como para pelear. El guardaespaldas no había regresado con Eriol y habían oído el estruendo de los sellos rompiéndose, eso significaba problemas.
El castaño intentó mover su cuerpo, solo los dedos, o un poco la cabeza pero no funcionó, lo peor de todo era que los enemigos comenzaban a ingresar por las ventanas del piso en el que estaban.
—No Sakura, puede ser peligroso que uses magia ahora...
—Pero nos atacan...
—Confiemos en Ryu— resolvió Shaoran, esperando no equivocarse.
Ciertamente el guardaespaldas hacía uso de toda su agilidad para evitar que las ánimas no consiguieran subir al piso de arriba. El inglés había caído (aún inconsciente) a un costado cuando lo arrojó por ende no era de mucha utilidad, aunque tampoco le estaban haciendo daño.
A un lado Mei Ling peleaba con todas sus fuerzas contra dos enemigos al mismo tiempo. Sabía que sus conocimientos de artes marciales eran excelentes, pero luchaba contra oponentes muy distintos a los normales. Acabaría herida si no hacia algo al respecto.
—Ponte a cubierto Pantis— dijo, bastante irritado.
—Claro que no, ayudaré como pueda.
— ¡No seas tan obstinada y escóndete! ¡Esto no es un juego!— fue ignorado, la vio saltar sobre un ánima y golpearla en la nuca muy fuerte. Cayó al suelo sí, pero él sabía que no duraría mucho el efecto, eran controladas, por lo tanto cuando se lo ordenaran se levantaría una vez más.
Aunque se tranquilizó un poco al ver que la técnica de ella aún no se oxidaba no dejó de mirar hacia donde ella estaba, solo por si acaso.
Sin embargo cambió de parecer cuando ingresó a la residencia una figura encapuchada. Su presencia maligna era fuerte, no le cabía duda de que sería un adversario poderoso, por lo tanto dio un salto hacia Mei Ling y le colgó al cuello su collar, aquel que lo mantenía en el mundo.
— ¿Q—Qué haces? ¡No, quédatelo!— le recriminó ella pero cuando vio su mirada azul intensamente seria se quedó muda. ¿Por qué siempre guardaba silencio cuando hacía esa expresión? ¿Cuánto más debía de soportar por ese amor no correspondido? Lo intentaba, todo el tiempo, también ser fuerte, pero él solo aparecía y lo derrumbaba todo como si nada. "Ryu... Ya no quiero amarte así..."
Permaneció inmóvil, incluso con todos los enemigos alrededor, él ya había marchado a combatir una vez más. Entonces vio a la persona encapuchada, se aproximaba lentamente hacia donde ella estaba, con una esfera roja en manos que brillaba, se recompuso enseguida y se apartó unos pasos.
— ¿No prefieres odiarlo?— oyó, su voz era muy extraña, sonaba bien, pero algo en ella parecía estar mal. —Será como si no sintieras nada..— la joven permaneció en su sitio, era como si algo la atrajera de esa persona, de pronto deseaba ver su rostro. —Ven y mirame a los ojos, será como si todo jamás hubiese existido...
—No...— silencio. —Yo no quiero que esto desaparezca...— abrió los ojos ligeramente y saltó hacia atrás. — ¡Alejáte!
—Prometo que no volverá a doler...
Recomiendo escuchar: "Hearthache" OST de Undertale.
—Ya basta, no te escucharé— Mei Ling evadió el ataque de tres shuriken que lanzó la desconocida persona. Había sido rápida, pero la velocidad de reacción era una habilidad que no había entrenado desde hacía un tiempo, temía que todo saliera mal para ella.
Al menos era buena con los saltos, era capaz de llegar muy alto, así que lo hizo y aterrizó justo detrás de la persona, pateándola justo en las costillas, no tenía intensión de herirla pero bastaría con dejarla inconsciente. Se miraron fijo, a pesar de que la proveniente de China no viera sus ojos.
Y entonces atacaron al mismo tiempo.
Comenzó un torbellino de puñetazos y patadas a gran velocidad. Mei Ling amagó con golpear el esternón de su contrincante, pero fue detenida por un kunai largo en manos del encapuchado, el cual cortó parte de su zapato derecho. Forcejeó un poco para intentar desarmarlo pero no lo consiguió y solo saltó unos metros hacia atrás.
—Ya ríndete Mei Ling Li, no eres rival para mí— oyó.
— ¿Como es que sabes mi nombre? ¿Quién eres?— no hubo respuesta, solo se miraron con atención, cada ataque que realizaran sería totalmente calculado. Dando unos pasos hacia un lado meditaba por donde debía atacar, sabía defenderse pero su oponente también. No podía ver sus ojos, ocultos como estaban no sabría de quien se trataba, lo que sí sabía era que se trataba de alguien con conocimientos ninjas, debido a las armas que utilizaba.
La joven China corrió y se decidió por un ataque frontal directo, lo que no esperó, aunque quizá debió hacerlo, fue que su oponente intentara introducir nuevamente aquella bola de luz roja en ella. Todo fue muy rápido.
Se cubrió de todas maneras, a pesar de que sabía que esa cosa atravesaría sus brazos.
Pero no fue así, un campo de energía la rodeo y expulsó a la persona lejos de su sitio, entonces recordó que el amuleto de Ryu se protegía a sí mismo.
Aprovechó el momento de debilidad para acercarse y quitarle la capa, tenía que ver su rostro para saber con quien se enfrentaban, pero justo cuando iba a tomar la prenda un ánima la atacó armado con un bastón metálico. Esquivó la ofensa saltando sobre el objeto y pateándola en el costado. Cuando volteó a ver al encapuchado este ya no estaba.
Fin de la canción.
— ¡No! ¡Déjala ir!— gritó Shaoran al observar como un ánima tomaba a su novia de la ropa y la levantaba. — ¡Suéltala!— vio como la arrojaba contra una pared y se acercaba para asestar el golpe final. Luchaba por moverse pero no había caso. — ¡Por favor no!
De repente vieron como una flecha de luz golpeaba al atacante justo en el centro de la espalda, se quedaron atónitos ante la imagen de la criatura queriendo quitársela sin resultado.
Una figura de largo cabello y alas blancas entró en la habitación con una serenidad innata, se cruzó de brazos mientras observaba al anima retorcerse de dolor y luego miró al frente, donde Sakura yacía tirada en el suelo.
—Y—Yue...— la oyó balbucear.
—Sí, soy yo Sakura.
— ¿Cómo?
—Se ha roto el sello que me mantenía aprisionado dentro de mi otra identidad— explicó el alado. —Soy libre ahora.
—Y—Yo...
El ánima decidió que le era imposible alcanzar la flecha por lo tanto optó por continuar con la orden que le habían dictado: destruir a toda costa a la antigua Card Captor. Se recompuso y nuevamente amenazó con destruir a la joven de ojos verdes pero le cayó encima una lluvia de afilados cristales que no resistió, la sangre que emanaba de su falso cuerpo se lo evidenciaba.
—Contéstame espectro— ordenó el guardián. — ¿Por qué atacas a mi dueña?— lo apuntó con una de sus flechas como amenaza mientras observaba como arremetía una vez más contra Sakura. Lo hizo enojar mucho. — ¡Oye!
Cuando el ánima intentó tomarla por el cuello una descarga eléctrica sumamente fuerte hizo que la suelte, su brazo se desintegraba como si fuego lo hubiese quemado, el dolor que sentía era inimaginable, pero no podía gritar para expresarlo.
— ¿Sakura estás bien?— preguntó el castaño más que preocupado. —Esa fue...
—Mi magia, sí, de repente un día solo comenzó a hacer eso cuando me toca una criatura sobrenatural...
—Lo purifica— dijo Yue acercándose. — Te has vuelto fuerte Sakura... Al parecer no necesitas las cartas...
—Te equivocas Yue... Yo solo... Ni siquiera sé qué decirte, todo lo que diga sonará a excusa, casi acabo con tu existencia...— se la notaba triste. —Fue un descuido...
—Uno muy grande... Sabes que dependo explícitamente de los poderes de mi dueño, a Kerberos no le afectó ¿Cierto?
—Èl no podía tomar su verdadera forma...
—Pero era libre— el enojo del guardián era patente. —Creí que poseías más espíritu que eso...
—Yue no fue su culpa...— empezó Shaoran. —Yo fui quien...
—No— lo interrumpió su novia. —Tiene razón Shaoran, yo fui quién cayó en la trampa... Es mi responsabilidad— la vieron ponerse de pie con dificultad y tambaleante, se sostenía gracias a la pared que tenía a sus espaldas y comenzó a avanzar hacia al guardián de la luna. — En verdad que lo siento, no puedo cambiar el pasado, pero puedo prometer que no volverá a suceder Yue...
La determinación en los ojos de su dueña le decía que no mentía, jamás la había visto así, su presencia era cien veces más poderosa que la última vez que la había visto y continuaba aumentando. La sostuvo cuando parecía que fuera a caerse desmayada, pero su mirada era la misma.
—Sakura tú...— musitó el alado. Lo tocó en la mejilla y al instante percibió que se llenaba de energía.
—Es lo menos que puedo hacer...— el símbolo de la estrella apareció debajo de ambos e iluminó completamente la habitación.
Asombrado, Shaoran no podía dejar de admirar la bondad de su novia, sin embargo ¿Por qué se sentía desplazado?
En la planta baja todo estaba destruido, los escombros impedían la vista del que antes había sido un hermoso piso de madera oscura, la pared que había sostenido alguna vez la puerta principal se había venido abajo. Era un desastre.
Ryu se había dejado caer a un lado, exhausto de tanto pelear, sentía un dolor a la altura del abdomen, no eran buenas noticias, se había sobrepasado en su uso de magia y su otro yo quería continuar la matanza, sus ojos no volvían a la normalidad y sospechaba que no lo harían hasta darle el gusto a la bestia.
Mei Ling lo observaba preocupada, sabía que no estaba bien pero no se acercaría, no lo haría, puesto que él le había dicho que no la soportaba cerca, entonces permanecería apartada.
El enemigo continuaba afuera, sabían que ingresarían al lugar nuevamente dado que solo estaban allí de pie, quizá esperando órdenes de su maestro desaparecido, o quizá se tratara de una trampa.
—Estás herida ¿Verdad?— dijo Ryu. La chica se examinó a sí misma y descubrió varios cortes y magulladuras, probablemente de su batalla con el encapuchado.
—No es nada.
—Claro que sí, déjame revisarte.
—Ya para— ordenó la muchacha cabizbaja.
—Que pare ¿qué?
—Deja de hacer eso.
—Sé mas clara Mei Ling, no te entiendo— la paciencia del pelinegro era menor en ese estado, solo quería chequear que estuviese bien y listo.
— ¿Tú? No me hagas reír— su voz brotaba cargada de fastidio. —Yo soy la que no entiende, demonios, ¡Me dijiste que me alejara! ¡Deja de decirme algo y luego hacer lo opuesto! ¡No soy una más con las que juegas! ¡Eres un imbécil!— no podría ocultar el llanto por lo tanto prefirió huir de allí, tampoco tenía fuerzas para seguir peleando. Solo corrió hacia donde Tomoyo la consolaría.
Ya en su residencia se echó a sus brazos para llorar, era la segunda vez que lo hacía por amor y creyó que tendría que volver a jurar que no derramaría una sola lágrima más por Ryu. Estaban en la habitación de la dueña de casa, abrazadas mientras una lloraba y la otra la acariciaba con suavidad, justo como entonces.
—Si solo... Dejara de hacer eso estaría bien Tomoyo... De verdad que no necesito que me corresponda, solo me basta con verlo feliz... Pero que juegue con mis sentimientos es demasiado.
—Ming no me parece alguien que fuera capaz de hacer eso... ¿Has hablado con él de esto?— preguntó la joven Daidouji.
—No, cuando le confesé lo que sentía no quiso escucharme... De hecho actuó como si odiara lo que acababa de decir...
—Pero se preocupa por tu bienestar ¿No acabas de decir que quería revisarte?
—No estoy segura si es preocupación sincera...— se enjugó las lágrimas y miró a su amiga. —Leí que las ánimas no pueden experimentar emociones ¿Tú crees que él no pueda amar a nadie?
—En verdad no lo sé, pero yo creo que eso no es verdad... Mei Ling pude ver en sus ojos el cariño que les tiene a ti y a Li, pareciera que estuviera dispuesto a morir por ustedes dos— su interlocutora quedó pensativa, estaba dudando de sus palabras. — ¿Tú piensas que él no tiene sentimientos?
—Yo... No lo sé, quisiera pensar que sí — "quisiera creer que la forma en la que me sonríe es especial, que yo soy especial".
Justamente Ryu en ese momento no comprendía porqué estaba tan preocupado por conocer el paradero de la prima de su jefe, intentaba ponerse de pie sin salirse de control. Él vivía con la incapacidad de utilizar su poder totalmente, si lo liberaba también sería libre su otro yo, por lo tanto cuando se esforzaba demasiado solían haber problemas, se los había causado a Shaoran en el pasado y no deseaba que eso sucediera. Sin embargo en ese instante no se encontraba bien, le tomaba un tiempo estabilizarse después de renovar su conexión con el mundo de los vivos, a través de su madre. "Si tienes que culpar a alguien cúlpame a mí ".
Claro que no lo hacía, él era el único responsable de sus actos, aún poseía consciencia, mientras así fuera lucharía contra el monstruo que traía dentro.
—Por eso no puedo Mei Ling...— le susurró a nadie en particular. —No puedo darte una vida normal... Porque lo deseé, anhelé matarte...— apretó la mandíbula con impotencia. —Y yo... no quiero hacerlo... No me lo perdonaría jamás si volviera a hacerle eso a alguien cercano a mí— "Temari a este ritmo pronto iré contigo..."
— ¡Ryu!— oyó, era la voz de su madre que, agitada, entraba en la residencia y corría hacia él. — ¡Hijo! ¿Estás bien?
—Madre... No me siento bien...— la sintió tomarlo por los hombros y envolverlo con sus delicados brazos, solo a ella podía permitirle hacerlo dado que tenía la capacidad de controlar su lado monstruoso.
— ¿Necesitas energía?
—No, está viniendo...— la mirada de horror de la mujer le dio a entender que no eran buenas noticias, él lo sabía, podía ver en su cuerpo el estado en el que estaba.
—Resiste Ryu, no dejes que te consuma...— la vio llorar, una vez más la había hecho derramar lágrimas por él. —Por favor hijo, no nos dejes... Aún queda mucho por vivir, ¡No puedes dejarme! ¡No por ella! ¡Ryu!
—Madre... No me dejes hacerte daño...— Hikari negaba con la cabeza frenéticamente. —Por favor Madre... No tengo más fuerzas.
De pronto percibieron la presencia de Sakura y, luego de una gran luz brillante, los invadió una sensación de calidez (algo dolorosa para el guardaespaldas) que pareció erradicar todo mal. Incluso habían desaparecido las ánimas que afuera aguardaban.
—Esa fue... ¿La señorita Kinomoto?— balbuceó Hikari.
—Sí...— "otra vez le debo la vida a Sakura" pensó, probablemente después de despertar debería de darle las gracias. Pero por el momento descansaría... y soñaría con largos cabellos negros y una deslumbrante sonrisa.
— ¿Quién eres?—oyó. La veía desde detrás de un árbol en aquel parque de la ciudad de Kyoto. No tenía idea de porqué se había ocultado pero le había llamado la atención su cabello largo ondeando con la brisa tibia de primavera, parecía agradarle ya que hasta hacía unos momentos sonreía con los ojos cerrados. Estaba sentada sobre una barandilla que dividía el lugar de una arboleda que había detrás, pero lo había oído, por lo tanto lo miraba como quién ha encontrado algo peculiar. — ¿Quién eres?
—Yo... Disculpa, solo daba un paseo por aquí, no es que quisieraespiarte ni nada por el estilo.
—No sé tu nombre...
—Soy Ryu Ming, vivo en Hong Kong pero vine con mi familia una temporada a Japón por trabajo de mi padre.
—Comprendo— la chica bajó la mirada hasta donde sus pies parecían jugar a alcanzar el suelo que estaba a unos centímetros, él no estaba seguro pero le pareció que estaba sonriendo. Se preguntó qué estaría pensando y si acaso se lo diría en algún momento.
— ¿No me dirás tu nombre?— preguntó. Ella lo contempló de soslayo, aunque no fue muy disimulada.
—Bueno... Me llamo Temari, solo... Temari— su voz era muy suavecita y dulce, era agradable de oír. Pensó que tal vez la incomodaría su presencia pero en verdad quería quedarse allí.
—Entiendo, no te dieron un apellido ¿Verdad?— la mirada sorprendida que puso ella le confirmó todas sus sospechas, tal vez no esperaba que se diera cuenta.
— ¿Tú sabes lo que soy?
—Sí, Temari yo puedo verlo, soy un ánima también...— la vio bajarse de donde estaba y acercarse a él como si fuera un ser querido al que no veía desde hacía mucho tiempo. Se sentía extraño cuando lo miraba, era muy fuerte pensar que ni siquiera la conocía.
Ya de cerca se percató de que tenía los ojos color miel. "Qué bonitos son..." se quedó estático, dejando que ella lo inspeccione a su gusto.
— ¿Cómo es posible? Eres corpóreo...
—Mi maestra me dio un cuerpo— aunque jamás la llamaba así no tenía deseos de explicarle la complicada historia de su vida a la jovencita. —Por eso puedo vivir como un humano...
— ¿Es eso posible?
—Claro— le sonrió ampliamente, era divertida. — ¿No has conocido otras ánimas?
—No, nunca...— había un dejo triste en su voz, desde el fondo de su corazón deseó borrarlo y que regresara la dulzura anterior.
— ¿Estás sola aquí?
—Sí.
— ¿Y tu maestro?
—No tengo maestro... Él me ha liberado...
— ¿Querías ser libre?— lo miró indiferente, como aburrida, quizá estaba pensando en algo.
—A decir verdad... No lo sé, tal vez sí, pero definitivamente quería ayudar a esa persona antes de irme...
"Algo le ha pasado" pensó el adolescente, no quería entrometerse pero ciertamente se moría de la curiosidad, no preguntó nada, pero solo porque ella no parecía estar interesada en hablar de ello. Se conformaba con que estuviera dispuesta a conversar con él.
—Dime Temari, ¿Te gustaría que fuéramos amigos?
Cuando abrió los ojos estaba en su habitación, su madre y Shaoran lo miraban preocupados, no había más luz que la que emanaba de la lámpara sobre la mesilla de noche. Ambos guardaban sensato silencio, él sabía lo que le iban a decir.
—No puedo ¿Bien?— sonó irritado. —He intentado olvidarla... No es que no lo haya intentado cielo santo...
—Su recuerdo está matándote— dijo su jefe y amigo. —Y lo sabes.
—No quiero perder a mi hijo— Hikari se cubrió el rostro con las manos.
—Madre yo... Estoy mal, yo tampoco soy de este mundo... No pertenezco aquí.
— ¡Claro que sí! ¡Eres humano! ¡Humano!
—Madre...
— ¡No! ¡No importa lo que digas! ¡Tú eres mi hijo! ¡Ya deja de odiarte!— el llanto histérico de la mujer lo tenía atónito. — ¡Deja de manchar la vida que tu padre y yo trajimos al mundo! ¡Eres mi hijo Ryu!
—Cálmese señora Ming— terció Shaoran. —Está muy nerviosa...
—Madre... Temari... Ella...— bajó la mirada, no sabía qué decirle, quería tranquilizarla pero no hacerle promesas que no podría cumplirle.
—No puedes rendirte ¿Bien? No te dejaré ir así de fácil, me cueste lo que me cueste te retendré conmigo... Tienes que vivir.
—Sabes que eso es muy riesgoso Madre— ¿Qué tenían las mujeres cercanas a él que eran tan testarudas? "Amor" fue lo primero que se le vino a la mente, sin embargo desechó la idea. Palabra peligrosa.
De pronto se dio cuenta de que había una persona que se había marchado cuando todavía la luz del sol brillaba en lo alto y no parecía haber vuelto.
— ¡Demonios! ¡Mei Ling!— se levantó de un salto y corrió hacia la salida a todo lo que le daban las piernas, sin escuchar los reclamos de su mejor amigo y su madre. ¡El enemigo podía habérsela llevado! ¿Cómo había sido posible que la dejara marcharse antes? Evidentemente no pensaba con claridad.
Recomiendo escuchar: "Here with you" OST de Mirai Nikki.
Corrió, corrió y corrió por las calles siguiendo el hilo rojo que los unía, podía ver con claridad que se había vuelto más largo, lo entendía, estaban muy distanciados. "Es lo mejor, si esto continúa no podré detenerme."
Y de hecho así fue. Detuvo sus pasos cuando la vio llegar caminando a paso tranquilo y con mirada seria pero no pudo refrenar el impulso de avanzar hacia ella y abrazarla.
Nuevamente, invadido por una extraña sensación, hacía tonterías.
El rostro de ella había quedado oculto en su pecho, Ryu sabía lo pequeña que era en comparación con él pero lo sintió en su piel, sintió la hermosa curva de su espalda, a la altura de la cintura, era estrecha y delicada, no tenía dudas de que se había convertido en toda una mujer. También percibía la suavidad de su cabello negro, en ese momento lo llevaba suelto y la brisa lo hacía bailar despacio y con gracia. Le resultaba extraño verse invadido por tanta sensación, se consideraba una persona más bien calculadora.
Pero por sobre todo el alivio que sentía era inconmensurable.
—No te vayas así...— susurró, no le interesaba si ella lo escuchaba o no. Sin embargo no se esperaba que ella lo apartara con una mano, sin mirarlo, y que diera un paso atrás, como si su persona le resultara desagradable.
— ¿Estás mejor? Estabas débil hoy...
—Sí, estoy bien— respondió el guardaespaldas descolocado.
—Muy bien— comenzó a caminar hacia la casa. —Si dices que estás bien entonces no te molestaré nunca más.
Mientras avanzaba la muchacha intentaba contener las lágrimas de su amor marchito, no había sido capaz de florecer en Ryu y eso le causaba mucha angustia, no le sería sencillo olvidarlo.
Respiró hondo y avanzó, ya había llorado muchísimo, no hacía falta continuar. "No puedes forzarle tus sentimientos a nadie Mei Ling, debes darte la oportunidad de superar el dolor, date tu espacio si comprendes que no puedes verlo a la distancia siendo feliz... Y, si es verdad que Ming no puede sentir amor, entonces no te buscará más"le había dicho Tomoyo. Lo intentaría, no podía prometer más, solo se apartaría lo suficiente para verlo ser feliz, algún día olvidaría el amor que sentía por él.
Esperaba que fuera pronto. "Ryu... Espero que puedas ser feliz, no te molestaré más, quiero que nos llevemos bien."
El joven permaneció en su sitio totalmente fastidiado, algo en la reacción de la muchacha china no le había gustado, probablemente fuera que no se lo esperaba... ¿Verdad? Miró como se marchaba sola "Creo que es lo mejor" pensó. Miró hacia arriba, hacia uno de los tejados de las casas que lo rodeaban, le había parecido que alguien los espiaba. Sin querer arriesgarse de que así fuera acabó con los pasos que lo separaban de la chica y se unió a ella en una caminata silenciosa.
—Sí... estoy segura de que si lo debilitamos acabar con Sakura Kinomoto no será muy difícil— le dijo la figura encapuchada a alguien. —Hoy fue diferente, ya recuperó a sus tres guardianes, pero no parecen muy fuertes... el de hoy podría ser el más complicado de sobrepasar...— se quedó en silencio. —No, le juro que lo lograremos, primero hay que debilitar las protecciones que la rodean...— se rió. — Ahora que hemos encontrado una agujero en la coraza de Ryu Ming todo será mucho más fácil.
Notas de la Autora
Hola a todos! A mi parecer no voy tan mal ¿Eh? Sé que no voy a la velocidad de la luz pero es una mejora, no me juzguen :C Jajaja Les traigo este nuevo cap con un poco del pasado de Ryu (EjemEjemSPOILERque se viene un poco tristeEjemEjem) que de ahora en más será algo sumamente relevante para este RyuxMei que tanto me gusta e.e ¡OJO! de más está decir que mi preferencia sigue siendo SxS (YA VERÁN DE ELLOS SEÑORAS Y SEÑORES... tengo mil ideas e.e.e.e.e.e) pero creo que para explicar las cosas y no dejar nada inconcluso al final es buena idea expandir mis horizontes jaja bueno! espero que les guste, sin más que decir, que lo disfruten! Como siempre muchas gracias si estás leyendo esto y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual dejame un comentario que los leo todos los días! Muchos saludos!
