Capitulo 12: Un nuevo comienzo
Después de aceptar la propuesta del presidente había tenido poco tiempo para arreglar sus cosas antes de marchar, algo de lo que tuvo que encargarse fue de la platica con los señores Fuwa, incluso si en ese entonces aun le pesaba conocía demasiado bien al cantante y sabia que no les informaría correctamente a sus padres el rompimiento de su compromiso, así que se tomo un poco de tiempo para ir a visitarlos.
El viernes le había informado al presidente de su decisión y el sábado por la tarde ya se encontraba en Kyoto, sorpresivamente la conversación había resultado mejor de lo que esperaba.
-¿Estas segura de que es la mejor decisión Kyoko?- pregunto el padre de Sho con expresión cansada.
-Me temo que ya no hay ninguna posibilidad de que las cosas entre nosotros mejoren- dijo sin levantar la mirada esperando algún insulto por haber abandonado a su hijo.
-En ese caso, supongo que no hay nada que podamos hacer querida- se escucho la voz apenada de la madre de Sho.
-Lamentamos mucho lo que sea que hizo mi hijo- dijo el hombre con tranquilidad, Kyoko levanto rápidamente la vista y se dio cuenta que ninguno de los dos la miraba con rencor.
-La verdad es que nos lastimamos mucho mutuamente- sonrío un poco.
-No tienes que ser condescendiente con nosotros, linda- dijo la señora sonriendo.
-Conocemos muy bien a nuestro hijo y sabemos que si su relación término en gran parte es por causa de él- hablo con voz firme.
-Realmente me hubiera gustado que las cosas se hubieran dado de forma diferente- sabia que el fin de su relación con Sho era lo mejor, pero al mismo tiempo sabia que su relación con las personas frente a ella jamás volvería a ser la misma.
-Nadie puede cambiar el destino Kyoko, sin embargo recuerda que las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para ti.
Se sentía feliz al recordar al matrimonio que por tantos años la había criado.
El año había escapado de entre sus manos como si fuera agua, hacer y pasar el casting no había sido una tarea realmente difícil, el problema se había presentado cuando tuvo que enfrentarse a la euforia del presidente y sobre todo cuando tuvo que convencerlo de que no le organizara una exuberante fiesta de despedida.
Las dificultades que había tenido para crear la parte masculina de su personaje desaparecieron aquel domingo en que Ren le había hablado de sus temores más profundos, al ver a ese hombre tan fuerte y a la vez tan débil se dio cuenta que era perfecto, así que le dio vida a su personaje basándose en el actor. Tal vez él pensó que no la había ayudado lo suficiente pero la realidad era muy diferente pues su personaje era prácticamente un homenaje su senpai.
Kyoko sonrío tristemente al pensar en el castaño, desde que había salido del país se mantenía en constante contacto con Kanae, María, Chiori, Yashiro y con el presidente, pero tenia mucho sin saber absolutamente nada de Ren, aunque al final de cuentas esa había sido su decisión, la ultima vez que lo había visto fue en el aeropuerto, tan solo habían sido unos instantes de lejos, ninguno de dos había hecho algún esfuerzo por acercase al otro. En ese momento era lo mejor para ambos.
Caminaba tranquilamente por un gran parque, después de aquella noche de lluvia pasaron varios meses antes de que pudiera ir a un parque sin que los malos recuerdos regresaran. La razón por la que se había alejado de Ren era porque en esos momentos ninguno de los dos se encontraba preparado para comenzar una relación.
Por un lado estaba el hecho de que Ren aun no terminaba de perdonarse completamente, conocía parte de su historia pero aun faltaba algo, Kyoko no se veía iniciando un noviazgo con secretos. Además la actriz en ese tiempo tenía miedo del veneno que había nacido en su interior y de lo cansada que se sentía acerca de todo lo que la rodeaba, se sentía incompleta así que supo que no era justo ofrecerle al actor una relación si aun no se encontraba completamente sanada.
Ya había pasado mucho tiempo desde la ultima vez que escucho la voz burlona que había nacido antes de su accidente, los suspiros prácticamente habían desaparecido y cualquier cosa que tuviera que ver con Sho o Mimori ya no le provocaba enojo, se había liberado completamente y ahora su mas grande deseo era regresar a casa para comenzar a escribir una nueva historia.
Antes de marcharse al extranjero el presidente le había dicho en mas de una ocasión que no se le ocurriera aceptar ningún otro trabajo, le había informado que solo tenia permiso para estar fuera del país durante un año, pero unos días atrás antes de que terminaran las grabaciones Lory había hablado con ella y prácticamente la había obligado a participar en un casting para otra película sin darle ningún tipo de explicaciones. Al parecer nunca terminaría de entender a ese hombre de gustos extravagantes.
Se sentó en una banca y miro a su alrededor, sonrío al darse cuenta de lo diferente que era la escena a la que había vivido hace mas de un año, ese día había estado lloviendo, sus sentimientos eran un caos y era Sho quien ocupaba todos sus pensamientos, ahora era una tarde preciosa, sus sentimientos estaban en perfecto orden y era Ren quien se colaba en cada uno se sus pensamientos.
-¿Qué estará haciendo?- susurro al viento.
-Seguramente pensando en ti- le contesto una voz cálida, haciendo que la chica girara rápidamente el rostro.
-¿Cómo haz estado?-Kyoko no tardo en descubrir la identidad de su acompañante, a pesar de que este tenia el cabello rubio y ojos verdes.
-Bien ya que todas las noches soñaba con unos hermosos ojos ámbar- dijo acomodando un mechón de cabello tras la oreja de la chica.
-¿Si estas aquí es porque ya sanaste completamente?- sonrío tímidamente.
-Si y vine a buscarte, así que ten por seguro que jamás te dejare ir otra vez- beso el dorso se su mano.
-Entonces dime, ¿Cómo te llamas?- pregunto con lagrimas de felicidad en sus ojos, aquella noche en que se amaron hasta la locura antes de caer ante el sueño se habían prometido que al día siguiente se despedirían y no volverían a hablar hasta sanar completamente sus corazones, Kyoko se despidió de Ren con un "adiós" porque sabia que era la ultima vez que hablaría con esa falsa identidad.
-Hizuri Kuon- la actriz pudo ver como en los ojos de aquel hombre había paz, algo que nunca pudo ver en el castaño.
-Me alegra mucho conocerte Kuon-acaricio la mejilla del hombre.
-Y a mi me da mucho gusto verte de nuevo Kyoko- todo a su alrededor había desaparecido, solo existían ellos dos.
-¿Te envío el presidente?-algo dentro de ella ya sabia la respuesta.
-Si, estaba muy interesado en que me encontrara con la actriz que hará el papel de Setsuka Heel-sonrío con picardía- Pero no hablemos de trabajo, ¿Quieres ir a cenar conmigo?- pregunto galante mientras se paraba.
-Me encantaría- dijo levantándose con alegría, mientras tomaba la mano del actor- Conozco lugares que te fascinarán- comento emocionada.
-Contigo a mi lado, no lo dudo- se inclino y le robo un corto beso, haciendo que Kyoko se sonrojara.
Ambos sabían que les faltaba un largo camino que recorrer pero ahora que sus heridas habían sanado podían estar juntos, sin tener que cargar con el peso de sombras o dolores que los consumían sin piedad.
Ahora solo eran Kuon y Kyoko, un par de enamorados que habían decidido comenzar una nueva historia.
Fin.
Se termino, se termino, se termino :)
Yo se que hicieron falta muchas mas escenas con Ren pero quería que esta historia se tratara de los amores que terminan, los que comienzan y las traiciones que hay en medio, si tuviera que hablar de la relación entre Kyoko y Kuon después de reencontrarse entonces ya no llevaría la palabra "Traición" en el titulo.
Agradezco infinitamente a todas las personas que leyeron esta historia y un súper abrazo a aquellas personas que me dejaron saber sus opiniones, créanme que el saber lo que pensaban de esta historia me llenaba de felicidad.
Esta es la historia mas larga que he escrito así que espero que no me haya quedado tan mal ;)
Gracias por leer :')
