Doceavo principio:
Un héroe no debe dejar que su nombre sea ensuciado

Reino de la Tormenta:

Una enorme flotilla de dirigibles sobrevolaba el territorio de aquel Reino Oscuro en una formación de doce naves militares protegiendo a una mucho más grande que las demás, que se notaba a lo lejos era un crucero de lujo; pero igual con una fuerte seguridad. Aquella no era ni más ni menos que la Guardia privada de Tempestad, la hija de Storm King, una poderosa hechicera que durante años se dedicó a la investigación y desarrollo de nuevos hechizos de ataque para fortalecer la armada de su padre. El poder de Tempestad estaba en su propia liga al igual que el de su padre, y eso la hacía temida y respetada por todos; de hecho el único en esa familia que no llegaba al nivel era Tornado, pero él era prácticamente un niño (apenas tenía diecinueve años), le quedaba un largo camino por recorrer y con este mucho poder por descubrir y ser despertado. Y Tempestad tenía paciencia.

—Mi Señora, estamos a punto de aterrizar — anunció de pronto el primer oficial.

—Perfecto, gracias soldado — dijo Tempestad acomodándose sobre su silla.

La flota de dirigibles pronto entró en formación de aterrizaje y bajaron altura cuando estuvieron en el territorio del palacio de Storm King. Entonces Tempestad se agitó, algo no andaba bien pero no podía identificar bien qué. La flotilla aterrizó en el puerto de dirigibles del Palacio de Storm King y todos bajaron en perfecta formación, pero ni su padre ni su hijo estaban ahí para recibirla. Bueno, eso no era tan raro, la pregunta era por qué ni los soldados ni los sirvientes se habían molestado en aparecer. Esto no pintaba bien.

—¿Mi Señora? — Preguntó uno de los Guardias con prudencia.

—Algo está mal, ¡bastante mal! — Gritó Tempestad precipitándose dentro del Palacio.

Los soldados pronto la adelantaron, si había algún peligro cerca, ellos la protegerían con su vida. Tempestad los seguía pero iba cada vez más lenta como guiada por un extraño presentimiento; y justo cuando iban a entrar al Salón del Trono su fiel capitán la detuvo.

—Mi Señora, no entre por lo que más quiera. Por favor manténgase lejos de esto… esto…

Tempestad lo apartó violentamente y se precipitó dentro, para inmediatamente caer de rodillas. Por un lado los restos de su padre, por el otro lo que quedaba de su hijo. Uno de sus soldados, el médico del escuadrón de guardaespaldas, ya estaba evaluando a Tornado con su magia. Tempestad lo miró suplicante, pero él sólo pudo negar con la cabeza.

—Lo lamento mi Señora, si hubiéramos llegado media hora antes lo hubiéramos podido salvar pero… lo lamento mi Señora, de veras que sí… pero su hijo está… está…

Tempestad soltó un grito desgarrador que hizo que todos los soldados bajaran la cabeza ante su dolor. Entonces el soldado de antes le presentó las esquirlas de metal que halló tanto dentro del cuerpo como en los alrededores de Tornado, lo mismo otro que las había ido encontrando a lo largo de la habitación. Tempestad las examinó cuidadosamente y luego se puso a reír, no era una risa alegre sino volcánica, que pronto se convirtió en un llanto de la más pura desesperación. Nadie se atrevía a decirle nada, sólo observaban en silencio.

—Yo supe desde el principio… que aunque Grogar había muerto no ganábamos nada con el cambio… ya sabía yo que nada cambiaría, esos dos monstruos… ¿qué es lo que quieren de nosotros? ¿Acaso los ofendimos con el tributo que les envió mi padre? ¡¿QUÉ FUE LO QUE LES HICIMOS PARA MERECER SU IRA? ¿QUÉ?

Uno de los guardias entró a la estancia y tras hacer una reverencia le entregó un fajo de papeles a su Señora.

—Junto con lo que quedaba de nuestros compañeros, encontramos esto… sólo necesita de su firma…

DECLARACIÓN DE TOTAL RENDICIÓN Y JURAMENTACIÓN DE VASALLAJE ANTE EL REINO DE EQUESTRIA

Tempestad lo tomó y comenzó a llorar desconsoladamente.

Oasis en medio del desierto de Saddle Arabia:

Un joven poni estaba recostado contra una palmera mientras miraba al horizonte. No, no estaba perdido, sólo pasaba el rato en el lugar calculando su siguiente movimiento; cuando sintió la presencia de alguien detrás de él. Se volvió.

—¡Hola compañero viajero! ¿Se ha per…?

Pero se quedó sin palabras al reconocer al príncipe Bright Spark.

—Tú…

Bright levantó su casco y lanzó una poderosa corriente eléctrica contra el desconocido, que gritó del dolor y se transformó en Chrysalis. Ella se levantó con dificultad por culpa de los malditos temblores producidos por la electricidad recorriendo su cuerpo.

—¿Qué demonios?

Bright la tomó del cuerno y comenzó a estrellar su cabeza contra una palmera, hasta que la palmera se partió en dos; entonces tomó a la aturdida Reina Changelling y la arrojó contra una roca cercana.

—¿Quién eres en realidad? — Preguntó Chrysalis.

—Eso no te incumbe — dijo la voz fría y mecánica que parecía ser la de Bright pero no era. — Lo que importa aquí es mandar un mensaje.

El impostor entonces soltó dos pequeñas esferas metálicas junto a Chrysalis, que instintivamente se protegió con un campo de energía para minimizar el daño de la explosión; pero en lugar de eso las dos esferas comenzaron a emitir un sonido de alta frecuencia de tal magnitud que sentía cómo las vibraciones sónicas la aplastaban por dentro hasta el punto que sus ojos y oídos comenzaron a sangrar. Gritó de dolor, pero sus gritos se perdían en ese infierno sónico que estaba viviendo. El impostor entonces apuntó con su casco activando un láser que cortó limpiamente el cuerno de Chrysalis al tiempo que el sonido se apagaba por fin.

Entre aturdida y dolorida Chrysalis sólo pudo ver al impostor al tiempo que cambiaba el láser por un enorme cañón tipo plasma.

—No…

Empezó a disparar contra la ahora indefensa Reina que al final cayó desmayada.

—Tal vez me precipité. Ya qué, lo que importa aquí es el mensaje.

Entonces de sus dos cascos emergieron un par de armas tazer con los cuales liberó una corriente eléctrica sobre la Reina hasta que sintió cómo su corazón se detenía.

Colmena changelling, dos horas después:

Thorax se encontraba de excelente humor, luego de haber visto cómo seguía la producción mutua de amor y cariño tanto por parte de sus súbditos como los aliados, cuando sintió un súbito cambio en el ambiente. Algo había hecho que todos alrededor comenzaran a sentir un inexplicable miedo, sospecha, más miedo… y una profunda tristeza.

—Mi Rey…

—Dímelo sin rodeos, ¿qué fue lo que pasó?

El changelling se apartó dejando pasar a la comitiva que traía a rastras el cuerpo sin vida de Chrysalis.

—¿Madre? — Dijo Thorax con un hilo de voz.

Cayó de rodillas horrorizado. Era una malvada dictadora y por mucho tiempo dominó la colmena con casco de hierro, pero al mismo tiempo era su madre y todo lo que hizo fue por el bien de sus hijos, su pueblo. Tal vez al final su obsesión con los ponis la hizo tomar las decisiones equivocadas, pero al final ella siempre sería la madre de toda la colmena.

—No… no… ¿qué fue lo que pasó? — Preguntó el nuevo Rey.

—Cuando llegó tenía esto en la boca — dijo otro changelling alargándole a Thorax el documento.

DECLARACIÓN DE TOTAL RENDICIÓN Y JURAMENTACIÓN DE VASALLAJE ANTE EL REINO DE EQUESTRIA

—¿Qué es esto? ¿Quién?

—Revisamos su cuerpo, este tipo de quemaduras sólo pueden ser causadas por un rayo al caer o…

—Un arma basada en la electricidad… — dijo Thorax temblando.

—¿Rey Thorax?

—¡Pero esto es imposible! ¿Acaso nos traicionaron? — Preguntó uno de los changelling.

—No, ni Celestia ni Luna ni Twilight lo harían… — dijo Thorax. — Esto es imposible.

—¿Entonces lo hizo el príncipe Spark y la guerrera Belle?

—¿Pero por qué?

Thorax tembló.

—Puede ser que… su locura ganó.

—¿Qué?

—Matar a Grogar fue el punto de quiebre — siguió Thorax.

Nadie se atrevió a decir nada, la perspectiva era horrenda… y demasiado posible. La gran mayoría de los ponis y prácticamente todas las especies mantenían una distancia prudencial de Bright y Luminositè. Pero los que los evitaban a toda costa eran los changelling que gracias a que eran especialmente sensibles a las emociones… y por supuesto podían notar la locura de ambos, que a duras penas si podían contener.

—Podemos luchar — dijo uno de los changelling alrededor, pero no convencía a nadie.

—Si quieres ser freído hasta la muerte adelante, ve. Pero solo.

Thorax entonces tomó el documento y firmó.

—No hay garantía que esto detenga a esos dos…

—Yo sé, pero es nuestra única oportunidad y voy a tomarla.

Territorio de los perros diamante:

Crunch el Perro de Piedra y señor de los Perros Diamantes se encontraba descansando en su hogar comiendo grandes trozos de piedra caliza con pedazos de cuarzo, cuando una ágil y pequeña figura se coló por la ventana. Levantó la cabeza.

—¿Ah? ¡Oh, señorita Belle! — Gritó él levantándose de un salto e inclinándose ante la joven modista.

Luminositè en su traje de La Muñeca extendió su casco y su bufanda se enredó como serpiente alrededor de éste de un extremo, y del otro tomó la cama de Crunch y la estrelló contra su cabeza.
El perro de piedra cayó cuan grande era sobre su espalda.

—¿Ah?

Entones ella sacó un paquete de explosivo plástico y lo sopesó sobre su casco, y eso hizo reaccionar a Crunch.

—Spark es el de los explosivos grandes, Belle es una artista, es sutil, es…

—Por tercera vez, me da igual si ustedes saben o no. Yo sólo vine a mandar un mensaje.

Arrojó el explosivo contra Crunch y disparó un ataque mágico contra éste. Todo Crunch explotó en miles de pedazos pero pronto las rocas que lo formaban comenzaron a reunirse, cuando la falsa Lumi tomó entonces un enorme diamante en bruto con forma de corazón. El Corazón de Piedra, la fuente de la vida de Crunch.

—Hasta nunca.

Y con su láser partió el Corazón en cuatro piezas.

Cuando los perros diamantes entraron sólo se encontraron con los despojos tanto de la habitación como de las rocas que formaban a Crunch, y sobre lo que quedaba de la fuente de vida de su amado líder de manda, el documento maldito:

DECLARACIÓN DE TOTAL RENDICIÓN Y JURAMENTACIÓN DE VASALLAJE ANTE EL REINO DE EQUESTRIA

Aullaron toda la noche tanto del dolor como del miedo.

Laboratorio de Bright y Lumi:

Los dos amigos se encontraban trabajando cada uno en lo suyo, Luminositè en su nueva línea de botas inteligentes que podían cambiar automáticamente de estampado y altura de tacón para acoplarse mejor a las ocasiones; y Bright en la línea de soldados para el nuevo Reino Geek de todos los Cómics. Los Z-Bots eran los que se encargaban de ensamblar las piezas grandes como las extremidades y demás, pero Bright se encargaba personalmente de programar los circuitos para así asegurarse que ningún glitch afectaría su funcionamiento. Podría decirse que estaban tranquilos y de buen humor hundidos en su trabajo, cuando de pronto se escuchó la voz de Twilight a través del comunicador:

Bright, Lumi, suban de inmediato.

Los dos se miraron.

—¿Crees que haya pasado algo? — Se extrañó Bright Spark.

—Subamos a averiguar.

Salieron por su pequeño elevador, topándose con las cinco Princesas del Reino acompañadas de Rarity (que se veía estaba llorando desde hacía un buen rato), una considerable cantidad de Guardias y tres ponis vestidos de blanco. Bright frunció el entrecejo.

—¿Qué pasa aquí?

—¡Eso es lo que te pregunto yo Bright Spark! — Gritó su madre, llorando también.

—¿De qué hablas?

—Me temía este momento desde hacía mucho tiempo atrás — dijo la Princesa Luna. — Ustedes cruzaron la línea, así que no tenemos más opción que…

—Encerrarlos de por vida en un hospital psiquiátrico — terminó Cadence. — Entréguense ahora mismo sin ofrecer resistencia

—¡Lumi! ¿Por qué? — Gritó Rarity. — ¡Habíamos quedado que me avisarías si tus necesidades volvían a presentarse! ¿Por qué? DE POR SÍ YA ERA MALO QUE TORTURARAS A LA GENTE CON LA EXCUSA DE PROTEGER EQUESTRIA, ¡¿PERO AHORA POR EXPANDIR EL TERRITORIO?!

—¡¿Qué?!

Celestia les acercó las tres declaraciones de vasallaje.

—Es como lo dijo Rarity Belle, ustedes dos ya han hecho cosas horribles que estúpidamente se las dejamos pasar porque supuestamente los mantenían bajo control, pero esto fue cruzar la línea.

—¿Qué fue 'esto'? — quiso saber Bright. — ¿Acaso escribieron estas declaraciones luego de que matáramos a Grogar?

—NO, las escribieron luego que mataran a Storm King, su nieto, Chrysalis y a Crunch.

—No, no, no, tiene que haber algún error — dijo Lumi.

—No quiero oírlos — dijo Twilight. — Nosotras dejamos que esto escalara a este nivel, por eso… por eso lo lamento pero…

Bright sacó un control remoto y pronto cuatro de cinco alicornios se vieron atrapadas por fuertes cables de acero. Por supuesto trataron de contraatacar pero los cables especializados desviaban su magia, usándola como fuente de poder alternativa únicamente haciendo más apretado el agarre. Sólo Flurry se quedó libre y miró a su primo asustada.
Los soldados corrieron a ayudar a sus Princesas pero del suelo emergieron tanto muñecas como Z-Bots bloqueando su paso.

—Mère, ¡yo no he hecho nada! ¡Te lo juro! — Dijo Lumi.

—Luminositè, quiero creerte pero la evidencia es… es…

—¡Ese es el miedo hablando! — Dijo Bright.

—¿Miedo? Una buena forma de ponerlo — dijo Twilight entre lágrimas. — Si no tienen nada que ocultar entonces entréguense. Ya veremos si…

—Lo siento pero no pienso pasar el resto de mi vida en un psiquiátrico — dijo Bright fijando su mirada en los ponis de blanco, que a pesar de estar acostumbrados a tratar con locos peligrosos, él logró hacerlos retroceder.

—Ni siquiera un minuto de mi tiempo — añadió Luminositè.

Celestia seguía luchando inútilmente contra los cables que la detenían, pero al final se rindió. Entonces Flurry negó con la cabeza.

—Primo, espera, no todas creemos lo que nos dicen, sé que eres incapaz de esto que dicen que pasó.

—¡Por supuesto que somos incapaces ¿Y a todo esto por qué creen que hicimos algo malo? — Quiso saber Lumi.

—¿Es una especie de broma cruel? — Dijo Luna furiosa.

Los dos chicos no entendían.

—¿Desde cuándo estos dos tienen sentido del humor? — Gruñó Celestia. — Hicieron cosas horribles y luego las olvidan por completo… es la clara señal que matar a Grogar hizo que perdieran los pocos tornillos que les quedaban.

Se hizo un silencio incómodo en el que tanto soldados, enfermeros como Princesas miraban al par de jóvenes incapaces de hacer un solo movimiento para detenerlos; y sus posibilidades bajaron todavía más cuando activaron sus trajes.

—Creo que está claro que no iremos al psiquiátrico.

Celestia gruñó.

—Entonces aténganse a las consecuencias.

—Que serían…

—Exilio.

Los dos amigos se miraron.

—Como quieran. ¡Maletas!

Dos muñecas trajeron unas maletas perfectamente hechas que contenían tanto ropa, una caja de herramientas y unas cuantas armas.
Pero Flurry Heart lo detuvo:

—Espera, ¿a dónde irás?

—Con los abuelos, ellos seguro me creerán y no les importará que me quede unos días. ¿Qué hay de ti, Lumi?

—Con tía Sweetie, lo mismo. Me escuchará, estoy segura que me creerá y tampoco le molesta que me quede con ella.

Luna luchó contra los cables que la sujetaban.

—¿Tienen idea de lo que significa exilio?

—Sí, que no somos más sus súbditos así que, ¿por qué tendríamos que obedecerlas?

Avanzaron hacia la puerta.

—¡Bright! — Gritó Twilight.

—Ah sí, los cables se desactivarán en doce horas exactamente — explicó el muchacho. — No se preocupen por nosotros, estaremos bien.

—Y averiguaremos qué fue lo que realmente pasó. Más les vale tener listas nuestras désolés listas cuando lo hagamos.

Entonces se fueron sin que nadie pudiera detenerlos.


Sí, bueno, primero que nada sé que ya fue mucho insistir con Storm King pero les prometo que aquí se acaba, sólo quería exponer cómo los villanos reaccionarían ante una tragedia así. Y de momento espero les haya gustado, dentro de poco vendrá el primer enfrentamiento.

Chao; nos leemos!