Acomodándose.
Vader entro en el despacho del abogado impaciente, pero se congeló al ser recibido por una mujer mucho más joven y femenina de lo que había creído al contratarla. No obstante, sus credenciales seguían siendo los mejores, se recordó.
"Buenas tardes, Lord Vader" lo saludó, poniéndose en pie. "Soy Lara Brief. Es un placer conocerlo en persona."
El Lord Oscuro ignoró el saludo y se enfocó directamente en el tema.
"Necesito cambiar legalmente el apellido de dos niños: Luke Skywalker y Leia Organa" dijo. "Mis hijos. Fueron secuestrados al nacer y encontrados recientemente."
La mujer lo miro asombrada, pero se recuperó pronto.
"Por supuesto" accedió. "Será un tramite rápido y sin ningún tipo de problema. Siempre que la madre este de acuerdo, claro" añadió.
"Mi esposa a muerto" declaró Vader, sin desear entrar en detalles.
La abogada no dijo nada, pero su mente centelleba curiosidad sobre la mujer que había sido capaz de casarse con Dath Vader, y se preguntó si él habría tenido algo que ver con su funesto destino.
"¡Eso no es asunto suyo!" exclamó él irritado, leyendo la verdad de sus pensamientos. "¡No vuelva a pensar en ella! Limítese a hacer su trabajo."
"Por supuesto, Lord Vader" asintió la mujer, demasiado asustada para cuestionar nada más. "Le informaré en cuanto lo tenga listo."
xXxXxXx
Cuando Vader regresó a la mansión, se encontró a Luke y a Leia corriendo por los pasillos, con un histérico 3PO siendo perseguido por ellos. Parecía que los niños había regresado ya de hacer sus compras con el capitán Kassel. Ambos se detuvieron en seco cuando vieron a su padre, algo avergonzados, pero luego se acercaron a él.
"Padre" saludaron al unísono.
"Parece que os habéis acoplado ya a vuestra nueva casa" señaló él, no sabiendo si enfadado o divertido.
"¡Oh, si!" Leia asintió, en un alarde de sus habilidades diplomáticas. "Creo que vamos a ser muy feliz aquí, ¿verdad Luke?"
Su hermano se apresuró a sacudir la cabeza, dándole la razón. Vader sintió como su enfado se diluía ante la sonrisa y los ojos brillantes de sus hijos, y suspiró, resignado a ser manipulado por dos niños de diez años.
"Muy bien" dijo. "Pero dadle un respiro al pobre 3PO. Nunca fue diseñado para resistir a dos diablillos como vosotros."
"Una observación muy inteligente, señor" agradeció el androide. "Como me empeñaba en repetirle al ama Leia, nunca en mis dos mil doscientas funciones..." pero calló al sentir sobre él la irritada mirada de esa figura de negro, totalmente desconocida hasta hacía un día.
Los niños rieron.
xXxXxXx
Alderaan.
Breha Organa se despertó con un sobresalto, pero enseguida sintió como su corazón se calmaba. Había sido sólo otra de las muchas pesadillas que la acosaban desde la pérdida de Leia. Su marido la observó inquieto.
"¿No puedes dormir?"
Ella agito la cabeza.
"Tuve una pesadilla" dijo. Después permaneció en silencio varios instantes, dándole vueltas a la misma idea. "He estado pensando... Creo que es hora de comunicar con Padmé."
"¿Qué?" su esposo la miro incrédulo. "No puedes estar hablando en serio. Ella piensa que sus hijos estás muertos."
Breha asintió.
"Exactamente por eso – afirmó –. Sabes que nunca aprobé esa mentira, que si guarde silencio todo este tiempo fue porque los jedi dijeron que era la única forma de mantener a salvo a los niños. A Leia. Pero ahora ya no tiene sentido. Vader los ha encontrado, y ella tiene derecho a saberlo."
Organa sacudió la cabeza.
"Conozco a Padmé. Ella no se quedará quieta si sabe que sus hijos están a merced de ese monstruo."
Pero su esposa asintió, sonriendo.
"Un motivo más para decírselo, entonces"
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Coruscant.
Encerrado en su cámara de hiperbarica, Vader despertó sobresaltado. Había vuelto a soñar con Padmé. Con uno de los escasos momentos que compartieron juntos durante la guerra, después de ser nombrado caballero. Y eso no era correcto. Porque dolía. ¡Oh, si! Como dolía. Porque ella estaba muerta. Porque él debería de haberla olvidado.
Enfadado consigo mismo mientras volvía a colocarse su casco, Vader se resignó a pasar otra noche sin descanso.
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A la mañana siguiente, Leia se despertó incluso antes de que sonara el despertador. La idea de iniciar en una nueva escuela la entusiasmaba. Como princesa de Alderaan, nunca había podido asistir con niños normales a clase. Un tutor particular le impartía lecciones de historia, gramática, ciencias, política y matemáticas, mientras la dama de una de sus tías la instruía en etiqueta, protocolo, arte, y otras cosas aburridas que se esperaban de una princesa.
Ella las odiaba, más de una vez había intercambiado puestos con Winter, su mejor amiga, para huir de esas lecciones y mezclarse a escondidas con los hijos de los sirvientes del palacio. Por eso ahora le parecía tan increíble asistir a una escuela normal, de lujo, ciertamente, pero con más niños y aprendiendo las cosas que de verdad le interesaban.
"¡Luke! – llamó a su hermano, preocupada porque aún no lo había visto salir a arreglarse –. Luke, ¿por qué sigues en la cama?"
"Me siento muy mal" respondió el niño, con evidente malestar.
Leia frunció el ceño, no muy convencida.
"Luke, si es porque no quieres ir a la escuela..."
Pero su hermano sacudió la cabeza:
"No es eso – insistió –. De verdad, Leia... Me duelen las heridas del accidente y creo que tengo algo de fiebre."
Ella asintió, percibiendo su sinceridad.
"Iré a decirle a nuestro padre, entonces – decidió, depositando un suave beso en la frente de su hermano –. Tú no te preocupes."
Luke asintió dedicándole una débil sonrisa. En cuanto su hermana desapareció, apoyó la cabeza contra el almohada y sintió como el sueño y el cansancio se apoderaban de él de nuevo.
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Vader acababa de concluir otro informe cuando sintió la presencia de uno de sus hijos parado en la puerta. Alzó la vista para encontrarse con Leia.
"Buenos días – lo saludó la niña –. ¿Te molesta si entró?"
Él asintió.
"Adelante."
"Creo que Luke está enfermó – explicó entonces sus hija –. Al principio creí que era una mentira para no ir a la escuela – añadió, adelantándose a sus pensamientos –. Pero realmente pude sentir su dolor. Me parece que es por el accidente."
"Entiendo – Vader confió en su juicio –. Creo que debí ser más estricto para asegurarme de cumpliera las ordenes del médico de permanecer en reposo – Leia se sonrojó, recordando los juegos de ambos ayer por el corredor, y sintiendo su parte de culpa. Pero el reproche de Vader iba más dirigido hacia sí mismo, que ella. Finalmente él la miro –. Ve a desayunar – dijo –. Iré a ver como se encuentra tu hermano y asegurarme de que no es nada grave. Después te acompañaré hasta la escuela."
La niña asintió, y después Vader se encaminó hacia la habitación de su hijo. Lo encontró dormido sobre la cama, y tras un momento de duda, decidió no despertarlo. El sueño sería el mejor medicamento para sus lesiones.
"Avises al medidroid para que venga ha examinarlo en cuanto despierte – ordenó a 3PO, que en esos momentos se encontraba ordenando la habitación de su hija. Una vez el droide asintiera, fue el mismo a poner en marcha el speeder."
Vader pudo sentir el nerviosismo que se incrementaba en Leia mientras duraba el viaje hacia la Academia Veslack. La niña contempló el gran edificio sintiendo mariposas en el estómago, y deseó que Luke estuviera acompañándola. Por supuesto que la ex-princesa no era tímida, pero la idea de comenzar una nueva escuela donde no conocía a nadie era bastante intimidante, incluso para alguien tan decidido como ella.
Su padre trató de decir algo para reconfortarla, pero hacía mucho tiempo que no era bueno con las palabras. En vez de eso, la tomo de la mano, y sintió como Leia se la apretaba, mirándolo agradecida. Entonces se acordó de algo.
"Debo advertirte de que tanto tú como tu hermano estáis registrados bajo nombre" dijo, para que no le tomara por sorpresa.
Leia se volvió hacia él, sorprendida.
"Quieres decir que yo soy ahora... ¿Leia Vader?"
Él asintió.
"Recientemente he iniciado el proceso para cambiaros los apellidos legalmente, si."
A la niña le pareció justo, aunque pensó que su nuevo nombre sonaba un poco intimidante. Entonces recordó algo.
"¿De dónde viene el apellido de Luke? – inquirió –. Él me dijo que sus tíos no se apellidaban Skywalker."
Vader se quedó en silencio por un momento, deseando distraer a su hija con algo, pero sintiendo que Leia era demasiado inteligente para ser maniobrada de esa manera.
"Ese fue mi nombre..." respondió al cabo. "Hace mucho tiempo."
Leia deseo preguntar más, pero en ese momento llegaron a la plataforma de aterrizaje y el nudo de nervios retornó a su estomago, impidiéndole pronunciar algo más. El directo Jeslow estaba esperando para recibirlos en persona.
"Buenos días, Lord Vader – saludó, adelantándose –. Miss Vader – sonrió a Leia – es un placer conocerla al fin. Soy Von Jeslow, el director de estas instalaciones. Estoy seguro de que se sentirá muy a gusto con nosotros – dijo, y la niña se relajo un tanto –. ¿Pero dónde esta su hermano? – inquirió, sorprendido al percatarse de su ausencia."
"Él no se sentía bien – respondió la niña –."
"Espero que no sea nada gravé – se interesó el director."
"Sufrió un accidente hace algunos días y todavía esta algo convaleciente – explicó Vader."
"Yo le tomaré los deberes mientras tanto – añadió Leia, cada vez más segura."
Jeslow asintió.
"En tal caso, si me acompañaban a ver ahora las instalaciones... – tentó, con un gesto de mano"
Vader asintió, algo harto de la complacencia del hombre, y entonces sintió como está vez era Leia quien trataba de alcanzar su mano. Se la estrecho con fuerza, trasmitiéndole tranquilidad, y padre e hija siguieron al director al interior de las instalaciones.
xXxXxXx
Una vez en casa, Vader se dirigió a su oficina cuando un droide lo interrumpió.
"Perdone, señor, pero pensé que le interesaría saber que el joven maestro Luke ha despertado."
El Señor Oscuro asintió con la cabeza.
"Asegúrese de que el cocinero prepara un desayuno aceptable para él – ordenó al droide –. "E infórmale de que voy a estar ocupado con trabajo las próximas horas."
"Sí, señor – asintió el robot antes de abandonar su oficina.
Satisfecho de la al fin lograda paz, Vader se preparó para seguir con un largo día de papeleo.
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Academia Veslack.
"Entonces, ¿cómo es tener a Darth Vader de su padre?"
Leia se encogió de hombros.
"Sólo llevo con él una semana –explicó al grupo de amigas con el que estaba almorzando –. Pero hasta ahora no ha sido tan distinto."
"¿Es muy estricto? – preguntó otro niño.
Leia lo medito un momento.
"Un poco" decidió, recordando el incidente de la mañana anterior –. Pero es justo."
"Creo a mi me daría mucho miedo su fuera mi padre –admitió uno de los niños. "
"A mí también – intervino otro."
"Es normal – admitió la niña –. Yo también tenía miedo cuando lo veía en la televisión antes de conocerle, con todas esas cosas que decían de él... Pero después fue diferente."
"¿Y la máscara? ¿Alguna vez se la quita?"
"Sí – sintió Leia –. Pero sólo en privado. Yo nunca lo he visto."
"Yo pienso que es genial que Lord Vader sea tu padre – intervino una niña de más edad, que le caía especialmente simpática –. Leia, ¿crees que te dejará venir esta tarde a mi casa?"
La niña frunció el ceño.
"No lo se. Se lo preguntaré cuando venga a buscarme – decidió."
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Residencia Vader...
Era casi mediodía cuando, por fin, Luke reunió el valor suficiente para entrar en la oficina de su padre. Estaba aburrido, y sin su hermana, había pasado las últimas horas con la única compañía de los droides. Vader sintió la presencia de su hijo incluso antes de que entrará en la habitación, y elevó la vista para recibirle.
"¿Te sientes mejor? " le preguntó.
Luke asintió con la cabeza, acercándose a la mesa y examinando los papales, curioso.
"¿Qué estás haciendo?"
"Trabajo".
"¿Qué trabajo?
"Informes".
"¿Sobre qué?"
Vader miró a su hijo, haciendo un fuerte esfuerzo para conservar la paciencia.
"Nada que te interese" dijo.
Luke sintió la impaciencia de su padre y no hizo más preguntas, pero tampoco se marchó. Simplemente se quedó allí, observándolo continuar su trabajo. Al cabo de unos segundos Vader volvió a mirarlo, exasperado.
"¿Necesitas algo?"
Luke sacudió la cabeza.
"Nada."
El señor oscuro asintió, y luego regresó a su trabajo. Sin embargo, la presencia de su hijo lo distraía, y pronto se vio incapaz de concentrarse. Observando a Luke una vez más, decidió que el niño necesitaba algo que hacer para no aburrirse.
"¿Estás cómodo con tu habitación?"
"Mucho – respondió el niño con una sonrisa –. Aunque estoy deseando que lleguen mis cosas – añadió –. Así podré decorarla a mi gusto."
"¿Y cómo es eso?
"Bueno... en Tatooine tenía un montón de maquetas espaciales colgando del techo – explicó –. Las construí yo mismo – añadió, orgulloso."
"¿Te gusta construir cosas? – se interesó de pronto su padre, sintiéndose emocionado por compartir esa simple afición con su hijo."
Luke asintió con entusiasmo.
"¿Has visto el taller del inferior? – inquirió entonces."
"¿Tienes un taller? – cuestionó el niño con los ojos abiertos por la sorpresa."
Vader asintió.
"No eres el único que disfruta construyendo cosas – explicó –. Ven conmigo – añadió, poniéndose de pie –. Te lo mostraré."
No hubo de repetirlo dos veces. Luke siguió a su padre emocionado.
"¿Tú también construías cosas cuando eras niño? – preguntó, mientras caminaban,"
"Si – afirmó Vader –. Una vez construí una vaina de carreras – recordó. Luke lo observó con los ojos muy abiertos, impresionado – y también gané una carrera con ella – no pudo contenerse de añadir."
La admiración de su hijo era algo totalmente desconocido para el Señor Oscuro; y demasiado agradable para prescindir de ella. Merecía la pena presumir un poco para obtenerla.
"Increíble... – alabó –. El tío Owen siempre me prohibió ir a verlas, pero una vez yo me escape de casa con Bins para asistir a una muy importante. Creí que los humanos no participan en ellas – añadió, mirando a su padre."
"Yo era el único humano que corría – explicó él –. Gane la primera carrera siendo un poco menor que tú, cuando tenía nueve años."
Luke lo miro fascinado.
"¡Debías de ser un piloto asombroso! – exclamó casi con envida –. A mi siempre me ha gustado competir. A veces participaba en carreras de motos con unos chicos más mayores, en el cañón del Mendigo. Pero debía robarle la bicicleta a tío Owen, sin que él se enterara. ¿Tú crees que...? – pero se interrumpió al entrar al talle –. ¡Fuerza! – clamó, con la vista fija en todos lados –. Esto es increíble...
A Vader le hizo gracia el entusiasmo de su hijo. Más aún, se sentía feliz por lo que había aprendido sobre él en esa breve conversación. Desde el primer instante su hija le había recordado a Padmé. Comprobar, también, que su parecido con su hijo iba más allá de los físico... lo llenaba de orgullo.
"Vamos –dijo, colocando una mano sobre el hombro del niño –. Te lo mostraré todo."
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Academia Veslack...
Leia esperaba ansiosa con sus amigos a que su padre viniera a recogerla. Apenas podía creer que el primer día de clases hubiera terminado, mejor aún, todas las amigas que había hecho. Sin embargo, cuando vio el speeder acercándose, y al capitán Kassel al mando de los controles, su alegría decayó un tanto.
"¿Dónde está mi padre?"
"No lo he visto toda la tarde, señorita" le respondió el capitán. "Asumo que se encuentra en una reunión. Pasa muy a menudo."
Leia se decepcionó al oír esto, y se volvió hacia su amiga.
"Creo que no podré ir a tu casa hoy" dijo.
Pati asintió con la cabeza.
"Está bien – comprendió ella –. Pregúntale esta noche, ¿de acuerdo? Tal vez así puedas venir mañana".
"Lo haré – prometió Leia, despidiéndose con la mano de sus amigas mientras el capitán le abría la puerta del trasporte – ¡Hasta mañana!"
Kassel encendió el motor del speeder y este comenzó a circular, dejando rápidamente atrás la imagen de la Academia.
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Residencia Vader...
"¿¡Tú construiste a 3PO!? ¡Imposible!"
"Era un niño más pequeño que tú entonces... – explicó Vader, mientras veía cómo su hijo trabaja –. Lo diseñe para que ayudara a mi madre. Pero lo dejó en Tatooine cuando me fui."
"¿Por qué te fuiste?" se interesó Luke, mirando brevemente.
Vader permaneció en silencio durante un momento. Hablar de esos lejanos días traía demasiados recuerdos para él. La calidez de su madre, Qui-Gon Jinn, sus sueños de convertirse en jedi y regresar algún día para liberar a los esclavos, y el más doloroso de todos: Padmé.
Pensar en cómo se habría desarrollado la vida si ellos si nunca hubieran entrado en esa tienda de chatarra, que tal vez Padmé seguiría viva, muy lejos de él... quizá con su vida unida a otro hombre... Era demasiado duro de resistir. Pero entonces no tendrías a tus hijos, se recordó.
"Ten cuidado con el soldador" dijo en cambio, notando que el agarre de Luke sobre la plancha de soldadura se le escapaba. "Debes concentrar más tu atención mientras manejes equipos peligrosos."
Luke asintió y procuró concentrarse.
"Perdone, amo Luke" lo llamo 3P0 entrando en el taller. "Sus cosas de Tattoine ya han llegado."
Pero el muchacho ni siquiera se percató de su presencia, habiéndose tomado muy en serio las palabras de su padre. Exasperado, el droide se volvió hacía Vader, en busca de instrucciones.
"Yo se lo diré. Puedes marcharte ahora – ordenó."
3P0 se sintió ofendido y se pregunto que diablos le pasaba a todos los miembros de esa extraña familia, y si alguna vez volvería a ver a las encantadoras tías del ama Leia. Vader espero a que se fuera para dirigirse a su hijo.
"Parece que los hombres ya han regresado de Tatooine con tus cosas – avisó a su hijo.
Luke miró a su padre, emocionado.
"¡Genial! – exclamó, dejando la herramienta sobre la mesa y corriendo hacía la puerta.
"¿A dónde crees que vas? – lo detuvo su padre."
El niño se dio vuelta.
"¿Uh ... arriba?"
Vader señaló a la mesa donde Luke había dejado todos los materiales esparcidos.
"Eso no es aceptable" dijo. "Si piensas aceptar el privilegio de usar esta sala, deberás colocar todo en su sitio una vez lo hayas usado."
Luke asintió con la cabeza tímidamente, sintiéndose avergonzado.
"Lo siento – se disculpó, acercándose inmediatamente a recoger todos los utensilios – Creo que me emocione demasiado –añadió a modo de explicación."
Vader asintió, sin estar enfadado.
"Me di cuenta de eso – dijo."
Finalmente, una vez el trabajo hubo concluido, le dedico un gesto de aprobación a su hijo, y juntos abandonaron el taller.
Bueno, hasta aquí el capitulo de hoy. ¿Qué os ha parecido?
Parece que la relación entre padre e hijo se estrecha cada vez más, y ahora el senador Organa, o mejor dicho, su esposa, quiere tomar medidas en el asunto de Padmé. Si, se que muchos estáis deseando su aparición, pero no puedo permitirme acelerar las cosas. Os prometo que unos pocos capítulos más, tendréis de ella para cansaros y hartaros, si es que eso es posible, XD
Ahora, con vuestro permiso, voy a hacer una pequeña publicidad de mi misma: cuando empecé está historia en Semana Santa me di cuenta de que era demasiado extensa y que tardaría mucho en acabarla, así que para distraerme de vez en cuando, comencé otro relato más breve, un anakin/padmé completo, y ahora que al fin lo he acabado (¿cuánto han sido, tres semanas? xD), lo he comenzado a publicar es esta misma página. Se titula: Redemption, un título muy revelador por su parte. Os dejo aquí el summary:
UA. Anakin es secuestrado de Tattoine siendo un niño y, diecinueve años más tarde, reaparece convertido en el infame Dart Vader. Ahora su maestro lo obliga a casarse con una senadora. ¿Pero esta su corazón realmente muerto, o podrá ser el amor capaz de reavivarlo?
Bueno, ahí lo tenéis, sólo por si os apetece ir a leerlo y hacerme un poco la pelota xD. Como digo ya esta terminado, así no interferirá en la creación del fanfiction actual. Y eso es todo por ahora, tomodachis... Espero vuestros consejos y animos, como siempre, así que....
¿reviews?
