Aquí Josh, ya volví :) gracias por sus palabras de ánimo, no sé si les interese saber pero les cuento porque desaparecí. Algunos saben que vivo en Inglaterra, aquí me dedico a la rama de la medicina (razón por la que Mei y Eiz lo hacen je) y bueno no me había tocado perder un paciente... Hasta la semana pasada, me pegó mucho y me tomé unos días, sobre todo porque en el capítulo de El poder... Tratamos con la muerte y no es nada fácil vivirlo y escribirlo...
Ya estoy mejor y bueno, regresando a dar lata :D
Agradecemos a:
isabelweasleygranger: Es cliché pero con un giro jaja pobre Lien, en éste revelamos más de Lixue y el Clan :D y por fin algo de E/T
marianazavi89: Perdoooooon
Sakiali12: Gracias! Lo teníamos que hacer gracioso jaja
pily: Jajaja no te preocupes ;) pues si, es buena razón para que Syaoran no se resigné jaja, gracias por tus comentarios ya me tienen aquí de regreso :D
July: Ya volví, gracias, y que bueno que te gustó cómo lo manejamos :D
Littleblackrose: En este la terminarás de odiar... Touya jaja eso aún falta por verse.
mikaru22: Nos da gusto! :D
Maylu shine: Liz lo basó en su embarazo jaja y bueno, no se podía esperar menos de Syaoran :)
Habita Li: Prometemos que no será así, gracias!
ElizzeKomatsu: Lo repito, gracias por leerlas! Y sobre todo por tus buenos comentarios y mensajes, nos impulsan a dar lo mejor :D
Amapola: Que bien! Ojalá también te guste este
Lassn loredo: Jaja Lien está hecho para hacer más ligero todo ;)
Merly: Gracias! Ya volví! :D gracias por tus palabras de ánimo... En cuanto a lo otro... Pues jaja te daría spoiler así que mejor te dejo leer ;)
hikari115: Ya volví! Eso lo vamos a medio resolver jaja pero no te preocupes no se va a perder mucho ;)
Nota de Liz: Bueno incluimos una escena que lleva música de fondo así que esperamos que les guste. El tema a buscar es el de "Destino o Casualidad" de Melendi con Ha-Ash ojalá lo puedan leer así, es más... Bueno ya verán ;)
Evitando ser mejores amigos.
Lixue estaba visitando a sus papás, Syaoran tenía exámenes, así que fue el perfecto pretexto para acompañar a Sakura al ultrasonido.
Terminaron rápidos sus exámenes y se escaparon al doctor.
—Según estoy en la semana 9 y nacerá por diciembre —Sakura le contó enseñándole en su celular una calculadora de embarazo.
Syaoran le dio un beso y la abrazó estaban en la sala de espera.
—Para navidad —le dijo poniendo atención en la fecha de parto.
—Sería un magnífico regalo —Syaoran dijo ilusionado.
—¿Sakura? —Una enfermera le llamó—. El doctor te verá en unos momentos, dijo que esperaras en la sala de ultrasonido.
Ella asintió y se levantó, Syaoran tomó su mano y juntos siguieron a la enfermera.
Sakura se acostó en una cama y Syaoran se sentó junto a ella, tomó su mano y la besó.
—¿Crees que podamos ver si es niño o niña?
Syaoran se encogió de hombros.
—Con que lleve nuestra sangre soy feliz —le dijo pasando un mechón de cabello por detrás de su oreja.
El doctor Yamei caminó a la sala donde lo esperaba Sakura, revisó su historial afuera de la puerta, aún tenía sentimientos encontrados cada que la veía.
Antes de entrar se asomó, y de la impresión dejó caer el archivo, se agachó y lo levantó con rapidez.
—Doctor ¿esta bien? —su ayudante le preguntó preocupada caminando hacia él.
—Si Kara, hazme un favor y hazle el ultrasonido, me acaban de llamar a una emergencia —le dijo entregándole el archivo de Sakura y casi corriendo al lado contrario de donde había venido.
Su ayudante lo vio extrañada pero hizo lo que le ordenó .
El doctor Yamei se encerró en su oficina y apretó con sus dedos la punta de su nariz.
Sabía que Lien no actuaba como el padre emocionado, es más nunca los vio actuar como pareja, todo tenía sentido ahora.
Sacudió su cabeza preocupado, la imagen de Syaoran besando a Sakura en su cabeza dando vueltas.
Si el Clan se enteraba... Estaba seguro de que iban a actuar de la peor manera.
Lien y Eizan iban caminando por las calles de Tokio, a veces Lien visitaba a la pequeña Xing y le daba mensajes de parte de Meiling.
—Cuando todo esto se resuelva... ¿Te irás a España o ella regresará? —Eizan preguntó con curiosidad.
Lien se quedó pensativo, no había ahondado en eso.
—No sé... Depende de cómo resulte todo —Lien contestó.
—¿Por qué?
Se detuvieron en un cruce.
—Si todo resulta bien, supongo que nos quedaríamos... Todos nuestros amigos están aquí... Si no, pues mientras más distancia entre el Clan y nosotros mejor.
Eizan asintió, cruzaron la calle y sintió su celular vibrar, era Rei.
Lien lo vio unos momentos pero siguió caminando.
—No sé como aguantan la distancia, yo me estoy volviendo loco —murmuró.
Eizan terminó de escribir una respuesta, envío el mensaje y se encogió de hombros.
—Años de experiencia, recuerda que no es la primera vez que estamos así.
Lien se quedó pensativo.
—Nunca volviste a saber de... —a veces ni siquiera podía pronunciar el nombre.
Eizan fingió estar interesado en un escaparate, Eriol no había dicho lo que estaban haciendo así que no sabía si debía contarle.
—De ella si, de él no —respondió.
Lien lo vio confundido.
—¿Qué no saber de ella es saber de él?
Eizan negó con su cabeza.
—¿Cuál es esa frase que Sakura odiaba? —preguntó poniendo su dedo en su mentón.
Lien lo vio aún más confundido.
—La gente... —Lien empezó a decir.
—Esa —lo interrumpió Eizan—. Bueno, aplicó para ella, no es la misma, de hecho estuvo en Francia un tiempo estudiando porque no quería saber de él...
Lien hizo un sonido de molestia.
—Me cuesta creerlo —murmuró, después de todo, esos dos les complicaron la vida de manera exagerada.
Eizan asintió.
—Lo mismo pensé, hasta que la vi en una reunión, es otra Lien... No te imaginas cuánto cambió y porque lo hizo.
Lien cruzó los brazos.
—Tendría que hacer algo muy grande para que yo... O alguno de nosotros confiara en ella, recuerda todo lo que le hizo a Sakura.
Eizan asintió y se encogió de hombros.
—Quien sabe, tal vez está haciendo algo y tú aún no te enteras —murmuró.
Lien se detuvo de golpe pero Eizan no, siguió caminando, esperaba que esas palabras pusieran a Lien a pensar.
El único que estaba enterado de la amistad entre Rei y Erica era Eriol... Por eso pensó en la posibilidad de que ella los ayudara a encontrar a Kyle y ver si tenía algo que ver en toda la locura de Lixue.
Pero aún no tenían nada concreto, y mientras más pasaba el tiempo, más cerca estaba la inminente boda de Syaoran con Lixue.
Debían apurarse y encontrar algo.
Habían regresado del ultrasonido, apenas cerraron la puerta Syaoran besó a Sakura.
—Era tan pequeño —le dijo entre besos.
Sakura se rió y lo alejó un poco de ella, iban a terminar traumando a Lien si seguían besándose en la sala.
—Escuchar su corazón es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida —Sakura susurró emocionada.
Syaoran le dio un beso en la frente y tomando su mano se fueron a sentar a la sala.
Ella se recargó en su pecho mientras que él la abrazaba desde atrás.
—¿Pensaste lo de la baja temporal? —susurró.
Sakura suspiró y lo miró, amaba su carrera.
—Si, lo haré apenas hable con papá —le contó algo triste.
—Touya me va a matar —él murmuró con algo de temor.
Sakura se rió y se giró para verlo de frente, estaba casi acostada en su pecho.
—No recuerdo que eso te preocupara al momento —le recordó con una sonrisa coqueta.
Syaoran la besó y puso sus manos en sus hombros, inconscientemente la empujó hacia atrás y la empezó a recostar en el sillón.
—Syao... Lien puede llegar —Sakura susurró entre besos.
—Iba a ir con Eizan a no sé donde —Syaoran le respondió empezando a besarle el cuello.
Sakura hizo a un lado su cabeza para dejarle más espacio para que siguiera, cada que estaban solos las cosas se hacían demasiado intensas.
Syaoran comenzó a recorrer su cuerpo con besos hasta llegar a su vientre.
Levantó un poco su playera y le dio un tierno beso.
—Hola bebé, soy papá —murmuró en su vientre.
Sakura lo veía con emoción, sus ojos se llenaron de lágrimas y en su pecho sintió un agradable calor.
Syaoran regresó hacia arriba y le dio un tierno beso en los labios.
—Los amo —le susurró poniendo su frente en la de ella.
Sakura lo abrazó y le dio un pequeño beso.
—Y nosotros a ti.
Meiling miraba el río Manzanares, la brisa movía su cabello de un lado a otro.
Sabía que debía hablar con el director de la universidad autónoma de Madrid para que le revalidaran sus materias.
Pero hacer eso implicaba que ya no se movería de ahí, y no podía aceptar eso.
Vivir tan lejos de todos sus amigos, su padre... Lien, no podía aceptarlo.
Syaoran la regañaba, pues estaba por perder el semestre, pero si él estuviera tan lejos de Sakura la entendería... Sobre todo con la situación que ahora tenían.
Un pequeña sonrisa se formó en su rostro, iba a ser tía... Cuando por fin habló con su primo no tuvo corazón de reprocharle su descuido.
Estaba muy emocionado, hablaba de lo que quería hacer, donde quería que creciera, nombres que habían pensado... Es más estaba seguro que su hijo o hija tendría los ojos de Sakura.
Meiling se dio cuenta que si le arrebataban esa parte de su vida lo iban a matar... Y eso le daba pánico.
Quería ayudar a su primo y desde dónde estaba no podía, había hablado con su tía hace unos días y tuvo que ocultar la situación, pues sabía bien que sus llamadas eran monitoreadas.
¿Cómo se termina con un Clan?
«Desde dentro» pensó.
Sacó su celular y llamó a su padre, Syaoran no había podido exponer lo que el Clan hacía, pero tal vez ellos si podrían, sólo debía asegurarse que Lien estaría bien.
El Clan estaba obsesionado con la seguridad, y estaba segura que cierto evento donde quebraron a su primo estaba grabado... Si lo ponía en internet...
Ya no les importaba manchar el apellido Li, esos malditos los iban a soltar a como de lugar.
Syaoran cerró con cuidado la puerta de la recámara donde Sakura se había quedado dormida, afortunadamente Lien vivía en un departamento de dos recámaras.
Lien estaba en la sala viendo TV, no lo escuchó llegar.
—Está dormida, voy a traerle un jugo de fresa y una ensalada para que coma —Syaoran le dijo.
Lien asintió, Syaoran notó que se veía preocupado.
—¿Pasó algo?
Lien lo miró unos momentos y apagó la TV.
—No... Bueno si, no es justo lo que está pasando... —murmuró.
Syaoran lo vio con lástima, seguro hablaba de Meiling, Lien suspiró y pasó su mano por su cabello.
—¿Has hablado con Tomoyo? —preguntó sin verlo.
—Sobre... ¿Eriol? —Lien asintió—. No... Pero si he hablado con él.
Lien recargó su cabeza en el respaldo del sillón.
—Déjame adivinar... No quiere presionarla bla bla —comentó irritado.
Syaoran se sentó.
—Algo así.
Lien suspiró.
—Ellos eran los más estables de todos, es una tontería que sigan separados.
Syaoran asintió, recordó cierto objeto que había recuperado del campo de fútbol.
Lien lo volteó a ver.
—Tal vez a ti sí te escuche —comentó.
Syaoran sacudió su cabeza.
—Ya te dije, hablé con él... —empezó a decir pero Lien sacudió su cabeza.
—No hablo de Eriol —lo interrumpió.
Syaoran lo vio con sorpresa y Lien se encogió de hombros.
—Quien mejor que tú para hablarle sobre los errores que cometemos por amor —Lien murmuró.
Syaoran se quedó pensando... Tal vez tenía razón.
Syaoran tocó la puerta y esperó.
Al abrir vio a una Tomoyo totalmente sorprendida, Sakura ya no vivía ahí así que no entendía que hacía ahí.
—¡Syaoran! ¿Está todo bien? ¿Sakura está bien? —le preguntó preocupada.
Syaoran asintió.
—Si, ahorita le voy a llevar algo de comer pero quería ver si podía hablar contigo.
Tomoyo lo vio extrañada pero se hizo a un lado para dejarlo pasar, él entró y ella cerró la puerta.
Syaoran notó que casi no había cosas de Sakura en el lugar y estaba lleno de patrones de ropita para bebé, no pudo evitar la sonrisa.
—¿Pasa algo? —Tomoyo le preguntó juntando la tela que tenía regada por toda la habitación.
Syaoran la vio con algo de culpa.
—Te quería decir que agradezco todo el apoyo que le diste a Sakura cuando... Ya sabes —le dijo apenado.
Tomoyo le dio una pequeña sonrisa..
—Para eso estamos los amigos —le dijo sentándose.
Syaoran asintió y metió su mano a su bolsa y sacó algo, lo miró y luego miró a Tomoyo.
—Sobre todo te quiero pedir perdón —murmuró.
Tomoyo hizo su cabeza de lado.
—¿Por cómo eras?
Syaoran sacudió su cabeza y le estiró la mano, Tomoyo lo vio confundida.
—Por haberlos empujado a terminar lo suyo —le dijo abriendo su mano y mostrándole un anillo.
El mismo que Tomoyo le había regresado a Eriol.
Tomoyo vio con sorpresa a Syaoran y tomó el anillo.
—¿De dónde lo sacaste? —le preguntó en voz baja.
Syaoran la vio con algo de culpa.
—No importa de donde, lo que importa es que harás con el.
Tomoyo lo vio confundida y negó con la cabeza.
—No creo que Eriol... —empezó a decir pero Syaoran la interrumpió.
—Eriol es la persona que mejor me conoce... Y yo a él, sé que te ama y que sólo aceptó tu decisión para no obligarte a decidir entre él y Sakura.
Tomoyo lo vio con tristeza, Syaoran caminó a la puerta y la abrió, antes de salir la miró.
—Está en el estudio terminando de editar.
Syaoran cerró la puerta y Tomoyo observó el anillo.
(Inicio canción)
Eriol tenía unos audífonos puestos, tenía que terminar su proyecto de fin de curso, la melodía se escuchaba casi perfecta, sólo tenía que aumentar un poco las voces.
Suspiró y dejó los audífonos a un lado, llevaba horas encerrado en el lugar.
Puso la canción a un volumen alto y se dejó absorber por la letra, la había compuesto pensando en sus amigos, pues nunca dudó de lo que sentían a pesar de todo lo que había pasado.
Les había tomado un mes grabarla, pues tenía una orquesta de fondo y grabar cada instrumento había sido complicado.
Pero el resultado estaba siendo maravilloso.
—Se escucha bien —Tomoyo le dijo desde la puerta.
Eriol la vio con sorpresa, había estado tan absorto en la música que no la escuchó entrar, bajó un poco el volumen y la miró.
—Aún faltan detalles —le dijo.
Tomoyo le sonrió y caminó hacia él, se sentó a su lado.
—Chiharu dijo que habías hecho un maravilloso trabajo, ella y Yamazaki están emocionados por el resultado final.
Eriol se encogió de hombros miraba a todos lados para evitar verla, se veía tan en paz que por un momento se sintió incómodo, él pasaba los días extrañándola con locura, al parecer el sentimiento no era mutuo.
—Ellos me hicieron el favor.
Tomoyo lo vio pensativa, Eriol suspiró y la vio confundido.
—¿Necesitabas algo? —le preguntó con curiosidad, aunque luego salían, aún se sentía esa separación.
—Creí que dejarte ir era lo mejor —susurró con tristeza.
Eriol bajó la mirada, desde que Syaoran por fin los dejó entrar de nuevo a su vida sentía algo de envidia, sobre todo cuando veía lo emocionado que estaba por su bebé.
—Tomoyo, no es necesario... —le empezó a decir pero ella puso su mano en su mejilla y lo obligó a mirarla.
—Te amo Eriol —susurró, él la vio con sorpresa—. Nunca dejé de amarte, a veces hacemos sacrificios por los que amamos, a veces cometemos errores.
Tomoyo se levantó y le dirigió su mano para que él la tomara.
—Pero eso no significa que dejemos de amar.
Eriol vio con sorpresa la mano de Tomoyo, tenía el anillo que había tirado ese día en el campo, la agarró, entrelazó sus dedos y se levantó con ella.
Puso su otra mano en su espalda y ella en su hombro, era como si fueran a bailar.
—Tal vez sea algo tarde pero... —Tomoyo murmuró pero él sacudió su cabeza e inconscientemente empezaron a moverse lentamente en un ligero baile.
—Nunca es tarde —susurró—. Sobre todo cuando se trata de perdonar y empezar de nuevo.
La melodía y la letra los empezó a envolver, Tomoyo suspiró y puso su cabeza en su pecho, podía escuchar su corazón latir con tranquilidad.
—Eres y siempre serás la única mujer que tiene mi corazón en sus manos —Eriol susurró con amor—. Ambos cometimos errores pero sé que esto nos va a hacer más fuertes como pareja... como matrimonio.
—¿Tienes tanta fe en mí? —Tomoyo preguntó en voz baja.
Eriol soltó su mano y la puso debajo de su rostro para levantarlo.
—La tengo en nosotros —se vieron a los ojos por unos segundos antes de acercar sus labios y perderse en un beso.
Ella pasó sus brazos a su cuello se basaban mientras se seguían moviendo.
Esos meses separados habían sido una tortura, seis años alimentando ese inmenso amor que se tenían y lo habían dejado de lado para apoyar a sus amigos.
Eriol interrumpió el beso y la hizo girar, Tomoyo de pronto sintió como si fuera su baile de bodas, cuando regresó frente a Eriol puso sus manos en su espalda y lo abrazó con fuerza.
Él puso su mano en su cintura y con la otra tomó un mechón de cabello y lo pasó hacia atrás de su oreja.
Se vieron con todo el amor que había ido creciendo en esos años que llevaban juntos.
Ella regresó su cabeza a su pecho y él le dio un beso en su cabello.
—Te amo —susurró.
Tomoyo sintió una lágrima recorrerle el rostro, pero ésta vez no era de tristeza, al contrario, su corazón por fin estaba completo de nuevo.
—También te amo Eriol, siempre lo haré —ella respondió.
Siguieron bailando con las últimas notas de la canción hasta que ésta terminó.
Definitivamente retomarían sus planes, sólo cambiarían la fecha de la boda, pues el bebé de Sakura y Syaoran estaba planeado para Diciembre.
Todo comenzaba a ponerse en su lugar.
Syaoran dejó la comida de Sakura y luego se regresó al departamento que compartía con Lixue.
Una vez que entró se dio cuenta de que ella ya estaba ahí, pues su bolsa estaba en la mesa.
Sacudió su cabeza y se dirigió a su recámara.
—Llevo horas en casa, ¿dónde estabas? —ella le preguntó molesta desde la puerta de su recámara.
—En el campus —Syaoran respondió con desdén, odiaba tener que darle explicaciones.
Lixue lo miró con ojos entrecerrados y lo siguió a su recámara.
Syaoran la vio de reojo, se quitó su chamarra y la dejó en la silla que tenía en una esquina.
—¿Ahora qué quieres Lixue? —le preguntó irritado sentándose en su cama.
Ella lo estaba analizando, tenía esa mirada calculadora que odiaba, cada que lo veía así le pedía hacer algo para lastimar a Sakura.
—¿Por qué parece que no te importa que Sakura vaya a tener un hijo de Ikari? —le preguntó con sospecha.
Syaoran la vio impasible pero su corazón empezó a latir a gran velocidad, estaba sospechando.
—Porque no me importa —respondió seriamente—. Si Lien la puede hacer feliz, con eso me basta.
Lixue soltó una risa sarcástica y caminó a él puso sus manos en sus hombros y casi se sentó en su regazo.
Él no hizo nada, no podía, lo tenía en sus manos y lo sabía.
—Podemos hacerles competencia —susurró en su oído y metió su mano debajo de la playera de Syaoran.
Él la agarró de la cintura y prácticamente la aventó.
—No me interesa Lixue —le dijo molesto—. Es irresponsable, no tienen una carrera terminada, no... —empezó a soltar todos sus miedo e inquietudes con la persona equivocada.
Lixue prácticamente lo aventó a la cama, puso sus piernas a cada lado de él y sus manos igual a cada lado de su cabeza.
Lo vio fijamente, Syaoran podía escuchar sus latidos en sus oídos.
—No olvides que tarde o temprano vas a tener que dar un heredero, y más te vale, por el bien de tu amada, que sea conmigo —susurró de manera peligrosa.
Syaoran la vio con ojos entrecerrados.
—Si tú o cualquiera bajo ordenes de tu familia o el Clan le hacen algo, no me voy a frenar Lixue, tengo mucho que perder ahorita pero si se llegan a mater con ella me van a conocer —le respondió en el mismo tono.
Un escalofrío recorrió la espalda de Lixue, cuando se ponía en ese modo se veía exquisito.
Le dio una sonrisa y acercó sus labios, Syaoran volteó el rostro y de nuevo la tomó de la cintura y la quitó de encima.
Se sentó rápidamente y luego se levantó.
Caminó a la puerta y miró a Lixue la cual lo veía con odio.
—No me provoques Lixue... Sí fui capaz de lastimar a Sakura para mantenerla a salvo, imagínate lo que haré si la llegan a tocar —le advirtió, salió del departamento azotando la puerta.
Lixue respiró lentamente, estaba casi temblando del coraje.
Fue por su celular a su recámara y marcó, apenas escuchó que descolgaron habló.
—Es tiempo —escuchó a la otra voz unos momentos—. Estoy segura, mañana te veo en la entrada del campus, vamos a terminar con esto.
Terminó la llamada y vio con ojos entrecerrados hacia la puerta por la que Syaoran había salido.
—Vamos a ver si eres capaz Xiao Lang —murmuró.
Que tal?
Ya van uniendo piezas?
:D
5 reviews!
