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Capitulo 12

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El cambio de clima fue detectado de inmediato en su piel.

No sabia que pasaba, solo era conciente que estaba en brazos de alguien mientras esa persona corria. La tela de la capucha negra sobre su rostro le recordo que aquella pesadilla era cierta.

Ya no estaba en su hogar.

En su lugar, estaba quiza en el comienzo de su pesadilla.

El frio dejo de estar sobre su piel, dejandole paso a la suabe y acolchonada tela.

¿Què estaba pasando? Penso, entre su confusa y lagunosa mente.

-Mami... mami...

Aquella voz la conocia.

-Da...Danielyn?- Pregunto a la oscuridad frente a ella, mientras la consciensia volvia a pasos lentos.

-¡Mejor te callas o te juro que lo lamentaras!... ¡dale! ¡dale!

Brennan escucho el rugir de un motor delante de ella, mientras la fuerza del arranque casi la hace caer a donde estaba segura que estaba la niña; y por el segundo sollozo, tambien Chelsey.

Media hora en linea recta, dos vueltas a la derecha, tres a la izquierda y 45 minutos en linea recta otra vez.

Calculava ella en su mente, cada movimiento que daba el auto, hasta que se detuvo del todo.

-Y llegamos...- dijo otra voz masculina, muy diferente a la anterior, con un ingles bueno para ser ruso.

Sintio el calido cuerpo de una de las niñas a su lado, mientras aquel tipo la llevaba por el cuello.

-¿Tри? ¡Но если бы вы были пять! /¿Tres? ¡pero si eran cinco!

-Mолько в состоянии направить эти дамы... /Solo pudieron mandar estas señor...

Brennan escucho un bufido del hombre ruso, aquel al que le estaba hablando el hombre que tenia detras, sugetandola por el cuello.

-Con que es usted la joyita que quiere mi señor...- Brennan retrocedio ante las palabras que el hombre susurro muy cerca a su rostro, con un ingles marcado por un acento ruso- la famosa Temperance Brennan... no puedo creer que mi señor la tragera desde tan lejos solo por que le a dado un calenton con sus libros màs de una vez...- Brennan se removio ante el contacto de la mano del hombre en su brazo, pero fue detenida por los hombros por el tipo que tenia atras- se muere por recrear sus escenas ¿sabe?... me a dicho que eres muy hermosa, vamos a ver que tanto...- Brennan sintio los dedos del hombre subir la capucha que tenia anudada a su cuello. En un principio la luz le hizo cerrar los ojos de golpe, pero al acostumbrarse, tuvo frente a ella la imagen de aquel hombre.

Era calvo, de su misma estatura con una figura delgada bajo un traje negro, que lucia muy elegante para estar en lo que ella suponia el parqueadero de una casa. Sus ojos negros como la noche le escanearon de arriba a bajo, justo antes de dejarlos en sus ojos y esbosar una media sonrisa.

-Tengo que decir que amo tus ojos... son como dos pequeños marecillos...- le dijo en un susurro, justo antes de bajar la mirada a la niña que estaba escondida al lado de Brennan; y solo fue en ese momento que ella fue conciente del agarron que la niña tenia en el vorde de su camisa; Brennan llevo ambas manos atadas al hombro de la pequeña.

- A ver tu...- dijo el hombre calvo mientras desanudada la capucha de la niña.

-Es tan solo una niña...- le espeto con asco Brennan al ver como aquel hombre sonreia asquerosamente- dejalas a ellas... por favor- pero su comentario solo hizo que èl ampliara su sonrisa.

-Se que es solo una niña... es mejor asì, las flores pequeñas siempre son las màs ricas...- decia, mientras pasaba sus dedos por el rubio pelo de la niña.

-¡Eres un enfermo!- le grito con asco, tratando de esconder a la niña detras de ella- ¡Todos ustedes!

-Sera mejor que se comporte muñeca...- le dijo un de los hombres que las habia traido, aquel que retenia a Chelsey- o le puede ir muy mal aqui- y con su comentario, los otros dos rieron.

-Bien, llevenlas a la habitaciòn de arriba, la del fondo a la derecha esta vacia, y no olviden atarlas- y una vez màs, la oscuridad se poso en sus ojos.

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Dos dias despues...

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El cuarto tenia dos camas, una en la que habia sido atada, aquella que estaba al lado de la derecha, mientras las niñas compartian la otro.

Miraba a su alrededor, pero no habia nada que pudiera hacer para escapar. La cadena en su tobillo y en la pata de la cama era sencillamente desatable, y para su desgracia y la de las niñas, seguro.

Estaba sentada en la cama, viendolas dormir tras multiples suplicas por su parte para que cerraran sus ojos, prometiendoles que estaria despierta para velar su sueño; y asì era, ya que era el segundo dìa que no dormia.

¿Pero como iba a hacerlo sabiendo que le esperaba al dìa siguiente?

Un escalofrio le recorrio la espalda, mordiendose la boca con fuerza para no dejar salir el llanto. Se abrazo las piernas a su pecho y hundio la cara en sus rodillas.

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Un Dìa Atras...

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El mismo hombre calvo y de mirada oscura la escotaba por un pasillo de color crema, mientras un hombre que sin duda era uno de los guardias como dotos los que habia en cada esquina que pasaban de la que empezaba a pensar era una gran casa, la llevaba por el codo de su brazo izquierdo.

-Que les va a pasar a las niñas?- le espeto al hombre calvo- por que me han separaro de ellas?

-Tu solo preocupate por ti...- le dijo, justo antes de pararse frente a una gran puerta de madera, al final de aquel pasillo- vas a conocer a quien te a traido aqui asi que no hagas una tonteria.

-Asi que le voy a ver la cara al hijo de puta que arruina vidas por todo el mundo- la cara del hombre se crispo ante su comentario.

-Yo de ti me ponia bien mancita doctora... o si no le va a ir muy mal- le dijo, justo antes de abrir la puerta.

Era una sala amplia, con tres largos sillones en el centro de la estancia.

-Señor...- lo llamo.

Y fue hay cunado ella se percato del hombre de bata azul que veia el paisaje a travez de la amplia ventana que estaba a la izquierda de la habitaciòn. Tenia una baso de lo que Brennan estaba segura era vodka. Aquel hombre se fue acercando a ellos, dejando ver una sonrisa en sus labios.

-Al fin estas aqui...- le dijo, posando sus ojos verder en los azules de ella. Brennan no le ponia a aquel hombre de sonrisa misteriosa y asquerosa, màs de 48 años.

-Tenia que decirle algo señor...- le dijo el calvo, sin lograr con sus palabras que èl la dejara de mirar; para desgracia de Brennan- hay un muy buen postor por la doctora señor...

-Que?

-Usted a dicho que pusieramos su nombre en el catalogo y hay...

-¡Pero despues de que yo la tuviera!... ¡o es que crees que la e traido desde Estados Unidos para otro!

-Lo sè señor... y de verdad lo siento mucho, pero la noticia me la dieron esta mañana.

-Y quien es? no me digas que es Cruzzobo por que...

-No señor, es el señor Blacknoor... y creame cuando le digo que es un buen postor...- aquel hombre apuro un sorbo del trago- 500 mil dolares americanos por ser el primero maàna al medio dìa... sin que la hayan tocado antes... la quiere fresca.

El corazòn de Brennan latia frenetico ante sus palabras, mientras hablaban de ella con una frialdad que helaba los huesos, sin ser capaz de decir algo, incluso cualquier cosa...

-Bien, es ese caso llevaba a mi habitaciòn ya- Brennan abrio los ojos como platos, retrocediendo un paso ante sus palabras, pero las grandes manos del guardia no le dejaron dar uno màs.

-No podria estar màs de acuerdo si eso hace al señor feliz...- aquellas palabras hicieron que Brennan moviera su cabeza freneticamente, mientras algo en su interior, una herida profunda empezaba a doler; no queria de nuevo sentir las manos de alguien sobre ella, tocandola de esa forma tan horrible que no solo heria el cuerpo, si no tambien el corazòn- pero lamento decirle que en este preciso momento tiene una reunios con los turcos, a decir verdad...- aquel hombre consulto su reloj- ya devio haber salido señor.

El hombre se termino de un soslo sorbo lo que le quedaba del licor, dejandolo pesadamente sobe una pequeña mesa.

-Bien, supongo que tendremos que dejar nuestro encuentro para mañana,mi hermosa Kathy...- las manos de Brennan se cerraron en dos fuertes puños, mientras aquel tipo le pasaba los dedos por su pelo- tardare en llegar... pero despues de acostarte con ese imbesil, podras comparar y asì...

Pero sus palabras fueron calladas por la saliba que callo en su rostro.

-No...- dijo con firmesa Brennan, hablando entre sus dientes apretados- no voy a dejar que me pongan una mano encima, y menos tu, sabiendo que ha sido por usted que me a arruinado la vida por completo... hijo de puta, eso es lo que es, un hijo de puta que...- pero la fuerte cachetada sobre su rostro la hizo callar.

-Asi que despues de todo eres toda una fiera...- su mano estaba ahora fuertemente apretada en su mandibula- ...me gusta- completo, con una media sonrisa- y sobre lo otro, el señor Blacknoor es de mis mejores clientes, asi que te vas a portar bien, le vas a hacer sentir como nunca, gustete o no te guste.

-Y si no que?- lo desafio- no tienes nada en este puto pais que puedas lastimar para que lo haga... y si me vas a amenazar con que me vas a matar, pues hazlo de una vez.

Y era cierto.

En aquel momento nunca penso que la muerte pudiera ser tan hermosa. Queria morir para dejar todo aquello atras, para dejar de sentir que se iba a morir por dentro sabiendo que no volveria a ver a Booth.

-Si no te portas bien con el señor Blacknoor...- empezo el hombre calvo- la paga la pequeña... ¿como es que se llama?- decia, con un tono fingido de olvido- ¿Daniel? ¿Di...?

-A ella no le hagas nada.

-Quien es esa?

-Es una de las niñas señor, una de las virgenes para el señor Bukoox, la doctora Brennan se a encariñado con ellas, y creo que no le importara que... no se, ¿le falte un dedo? ò... ¿que le parece quitarle las uñas? eso la hara que...

-¡No!- grito Brennan, con horror al pensar que por su culpa pudiera pasarle algo a esa pequeña- no... por favor- ambos hombres sonrieron ante su endiciòn, mientras ella dejaba que sus lagrimas salieran al fin.

-En tonces...- el hombre de ojos verdes poso sus manos en ambas mejillas de Brennan, mientras una de ellas iba vajando por su pecho- prometes que seras buena?- Brennan cerro los ojos con fuerza al sentir su mano en el costado de uno de sus pechos- ¿Kathy?

Y ella tan solo puso asentir...

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Aquel labial de un color rojo como la sangre le hacia picar la boca.

Estaba sentada en el borde de la amplia cama, reteniendo las lagrimas que querian salir a cantaros por sus ojos.

"Tienes que hacerlo, tienes que hacerlo..." se repetia a sì misma mientras llenava de aire sus pulmones, con algo de miedo por que sus pechos escaparan de aquel corsed apretado.

Se llevo las manos a la cara mientras trataba, en un intento desesperado, creer en aquel dios que alguna vez Booth...

Booth.

Habia evitado su nombre todo el dìa.

Y fue con ello que una lagrima se salio de su ojos derecho.

Sentada en aquellas frias sabanas de algodòn, supo que no volveria a verlo.

Estaban a mles de kilometros de distancia, y estaba casi segura de que no habria forma que èl supiera donde estaba.

Brennan retuvo un sollozo en su garganta, un desgarraor sonido que era tan solo una pequeña muestra de su corazòn herido, tal vez incluso màs que su propio cuerpo.

Brennan levanto la mirara al eacuchar dos voces masculinas fuera del cuarto, justo detras de la puerta. Instintivamente se paro de la cama, quedandoce parada en una esquina, mientras miraba sus pies, en un vano intento por calmarse y no pensar en lo que le esperaba.

La puerta chillo enfrente de ella, haciendo que se mordiera los labios y cerrara los ojos...

"Se buena o te juro que se muere..." retumbo el recuerdo de aquella voz helada en su pensamiento, mientras sentia como aquel hombre se iba acercando a ella...

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Continuara...

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Bueno, sorry por la tardansa XD

Pero espero que este cap compese un poco aquello.

¡Y ANTES DE QUE ME MATEN!

ESPEREN A VER COMO SIGUE EL FIC!

Es lo unico que puedo decir ;)

Y Emily... lo de la "Y" esta bien raro jajaja

"DanielYn" jajajaja que cosa...

BeSoS...