Skip Beat! no me pertenece.
Gracias a mutemuia y a Mizuki por comentar el capítulo anterior. La canción que usaré en este capítulo es "Blue moon". En mi perfil estará el link si alguien quiere escuchar esta canción. En esta historia será de Kyoko y ella la escribió pero en realidad es de Nana Mizuki.
Ángel Guardián.
Todo el publico quedaron impactados por su interpretación, estallaron en aplausos, la ovación era tal que la joven hizo una pequeña reverencia, de esas que enseñaba su abuela.
—¡Wow! ¿Escuchaste lo mismo que yo?—Dijo Yukito haciéndose cargo de la continuación de aquel programa.
—Yukito, esta niña es increíble.—Kyoko se sonrojo—Kyoko-chan, acércate a nosotros
—Tu padre para muchos de nosotros fue y es nuestro ídol.—Dijo Yukito—¿Qué se siente saber que tu padre era tan querido?
—Mucha emoción, no pude conocerlo y espero hacerlo a través de ustedes. Supe de este homenaje por un programa de tv y me dije que tenía que estar hoy aquí... Gracias por amar tanto a mi padre, aún después de su repentina partida.
—Hoy tenemos algo especial para ti, al verte aquí también nos sorprendió y esto lo teníamos preparado aunque con la diferencia que pensábamos que lo mirarías desde la distancia—Yaya sonrió—Señor director, por favor.
Ante ellos apareció un vídeo, en donde estaba Sho, pasaron muchas partes sobre sus vídeos, conciertos y una parte sobre sus últimos días de vida.
—Como siempre, es un orgullo que jóvenes sigan incursionando en este ámbito. ¿Cómo fue llegar hasta aquí?
—Fue difícil. Porque cuando yo decidí seguir mi sueño, mi padre perdió un hijo y yo perdí a mi padre.
—Es muy fuerte lo que dices—Dijo el entrevistador—¿Te arrepientes de algo?
—No. Cada error o decisión que tomé me trajo hasta aquí. Hay cosas que quisiera haber podido hacerlas diferente.
—¿Cómo por ejemplo?—Sho suspiro, dejando escapar una sonrisa.
—Creo que estar más presente durante el embarazo de mi esposa...
—¿Vas a tener un hijo?—Pregunto sorprendido.
—Si, una niña.
—Esta es tu oportunidad, ¿Qué le dirías hoy a tu hija?—Sho por un momento dudo sobre que decir. La cámara lo apunto sólo a él.—Dile a tu hija mirando a la cámara de la derecha.
—Te diría que esta bien tener algo de rebeldía en la vida, todos pasamos por esa etapa en la adolescencia y espero que esa parte de tu vida no llegue tan pronto.—Sonrió de lado—Trataré de ser un buen padre, el padre que una princesa necesita, te acompañaré paso a paso, cuando caigas estaré yo para ayudarte a levantarte, velaré tus sueños como un ángel guardián. Atesoraré para siempre cada momento que viví contigo y los que vendrán. No dejaré que nadie impida cumplir tus sueños porque sin un sueño no somos nada. Puedes ser lo que tú quieras ser y yo te acompañaré a triunfar en tus sueños. Prometo tratar de comportarme si un día me presentas a un chico. Pero, soy padre. Querré matarlo de todos modos por querer robarme a mi princesa. Hija, en la vida pasarás por muchas situaciones complicadas, aférrate a algo y lucha. Lucha por tus sueños, por ser feliz, sin importar lo que el resto pueda decir o pensar de ti. Puedes ser actriz como tu madre o cantante como yo. El camino que tu decidas, estaré allí, para ti. Porque te amo y este amor es el único que jamás podrá igualarse a ninguno. Se feliz hija. Yo estaré acompañándote desde donde quiera que este.
—Que hermoso menaje.—Dijo el entrevistador—¿Y a tus fans?
—Bueno, gracias por seguirme, gracias a ustedes soy el cantante que siempre intentara superarse, por ustedes y mi hija. Muchas gracias por seguirme y cantar mis canciones. Hay mucho que decir y poco tiempo.
—Tienes razón—Concordó con el entrevistador.—¿Quién fue especial en tu vida y que ya no este?
—Kyoko-chan—murmuró—Fue mi amiga de la infancia, pero murió siendo pequeña por un accidente. Lamento mucho no haber podido abrazarla y valorar su amistad. Son las cosas de la vida que nos llevaron a vivir juntos... Hoy es mi única amiga de verdad, quien me conoció más que nadie.
—Bueno, en este momento vamos a una pausa...
El vídeo se cortó y la pequeña tenía lágrimas en los ojos.
—¿Qué le dirías a tu padre?—Yaya la abrazó en un intento de consolar-le.
—Le diría que le amo...
Todos están muy emocionados, Kyoko tomo un poco de agua, intentando tranquilizarse.
—El tiempo se nos termina. Hoy recorrimos la vida de un joven cantante que aún está presente para muchos de nosotros, que vive en su hija, que es como un ángel guardián para ella.
—¿Quieres decir algo más?—Yaya le preguntó a Kyoko.
—Si, quiero darle las gracias a Kei Hizuri por se mi incondicional. Por comprenderme y saber lo que es estar en mi lugar. Eres mi mejor amigo y quisiera poder cantar una canción que se llama "Blue moon" y la escribí... Espero que les guste.
Todo estaba preparado desde antes y la música comenzó a sonar, ante el silencio de todos, la miraban con adoración, queriendo llenar-se de su voz, su presencia.
Hoshi o kakushiteru utsumuita hitomi ni
tomadou dake nanimo deki nakute
te to te kasanete mo dokoka gikochinai ne
yume no naka mitai ni waratte yo
yoru no kanata hibiku senritsu
atsui mune wa sawagidasu
sasayaku Blue Moon te o nobashitara
sugu ni todoki sou na noni
itsumo yasashiku hohoemu dake de
oikakete wa kurenai ne
ichibyou ichibyou hikaru sunatsubu da ne
hitotsubu mo kobosenai wasurenai
kiete shimai so na hosoku togaru tsuki ga
muboubi na senaka ni tsume o tate
amaku nokoru kizuato fukaku
kizamu akashi idaite ite
hakanai Blue Moon doushite kimi o
suki ni natte shimatta no
onaji bamen de togireta mama no
kanashi sugiru monogatari
miageru Blue Moon kimi o omou toki
watashi no jikan wa tomaru
nageki no Blue Moon hatenai yami no
fukasa ni nomikomareteku
kanawa nakute mo aishite imasu
itsuka sora ga sakete mo
eien ni omotte imasu
Al terminar la canción todos aplaudieron, sintiendo que no podía ser de otro forma, era como un mensaje para él. Casi ninguno sabía que Fuwa Sho murió cuando había luna azul.
Kyoko se retiró del lugar escuchando fuertes aplausos de las personas presentes, quienes coreaban el nombre de su padre. Quince años desde su muerte, quince años desde su partida, quince años de ausencia en la vida de su hija.
Kyoko vio a su amigo, él seguía allí.
—Kei—Corrió para refugiarse en sus brazos—Mi papá si me quería.
—Es imposible no quererte, Kyoko-chan—Le dijo abrazándola.
—Vayámonos de aquí. No quiero que nos encuentren aquí.
Ambos se fueron caminando despacio, mientras que ella recibía la chaqueta que le pasaba él.
—No trajiste un abrigo—Ella negó mientras que él sonreía.
—Prometo devolverte tu chaqueta pronto.
—¿A dónde quieres ir?—Le pregunto sonriendo.
—No lo sé. En mi casa me regañaran. Quince años sin estar en el ojo publico para que hoy hiciera esto...
—Los chicos en el colegio te amaran, nunca habías cantado en frente de ellos.
—No me lo recuerdes, Kei-baka-chan—Ambos rieron.
—Nunca imagine que terminaremos siendo los mejores amigos del mundo.
—¿Kei, no tenías una cita?—Él negó.
—La cancelé.—Ella sonrió—Quería estar con mi chica favorita.
—Playboy como siempre—Kei la miró mal.
—¿Cómo me dijiste?—Kyoko corrió alejándose de él.—Kyoko-chan, no podrás huir por siempre.
Le escucho gritar y siguió corriendo, tratando de escapar de él, porque Hiruzi Kei tenía algo parecido a su padre de adolescente, ambos eran unos playboy.
—¿Qué dijiste?—Le pregunto al alcanzarla.
—Playboy...
—¡Oye! Recuerda que tú de pequeña tenías dos pies izquierdos y era yo quien debía tener en mi mochila un botiquín de primeros auxilio.—Ella se sonrojo.
—Y yo te recuerdo que ahora soy yo quien debe traer consigo en la mochila preservativos porque tu eres un descuidado, si no fuera por mi, tú padre ya sería abuelo...
—Ni me lo recuerdes... Imagina-lo con 35 años, siendo abuelo. Mi abuela si que me mataría.—Kyoko rió.
—¿Ahora quien depende del otro?—Él la miró mal.
—Yo puedo cuidarme sólo.
—Si, claro...
—En casa tengo eso...
—Claro, pero no me gusta cargarlos.—Ella se rió.
—De seguro tu padre piensa que eres casto—Le miro mal.
—No soy aburrido como él...
—¿Cuando conoceré a tu padre?—Él la miro abriendo los ojos de forma desmesurada.
—¿Quieres conocerlo?
—Es tu padre, por supuesto. Debo decirle que su hijo es un payboy... Imagina si alguien me escucha decir que yo debo llevar los preservativos, pensaran lo peor. Pensaran que tu y yo...
Kei rió, él jamás la había visto como mujer, era más como una hermana para él, na hermana mayor. Y ella lo sabía, quienes los desconocían era el resto del mundo.
Kyoko atendió su móvil...
—¿Qué sucede, Shoko-san?—Kyoko hablo por varios minutos y al terminar a llamada miró a su amigo preocupada.
—¿Qué sucede? Kyoko, no me asustes—Ella le miró angustiada.
—Mi madre se molesto con lo que hice. Ella prefiere que no sea una persona pública y peleo con Shoko-san pensando que ella sabía lo que yo planeaba y le dijo que era una mala influencia—Dijo derrotada.
—Pero, ella no sabía nada...
—Ahora pensará que la mala influencia eres tu, Kei-chan...
—¿Tu crees?
—Eres mi único amigo...
—Ella no lo sabe...
— Pero, amenazo con mandarme a un internado...
—¿Qué? — Grito el joven más preocupado.
—Debo convencer a mi madre que yo quiero actuar y cantar... Amo hacer ambas cosas...
Pero decirlo era una cosa, la joven sabía que el trabajo pesado sería hablar con su madre...
Ya se sentía perdida y en un internado eternamente.
Continuara.
Luna azul: Se denomina luna azul a la segunda luna llena ocurrida durante un mismo mes del calendario gregoriano (el usado habitualmente en Occidente), lo que sucede aproximadamente cada dos, tres o cuatro años y, originalmente, al tercer plenilunio cuando en una estación cualquiera del año se dan cuatro lunas llenas en lugar de tres.
