Jasper's POV
¿Qué hacer con la tarea de Bella Swan? Eso era lo único que rodeaba mi mente en aquellos momentos. Rosie nos había delegado la labor de visitar a los DeLuca tanto a Edward como a mí. Yo me acercaría a Bella y mi hermano a Victoria. Me encontraba ansioso sin saber por qué. Definitivamente mi tarea era centenares de veces más sencilla que la de Eddie. Para comenzar Bella no me odiaba infinitamente, para terminar la chica no me daba ni frio ni calor. Pero entonces, ¿Por qué aquel extraño vacío en mi estómago cuando pensaba en llevarle los deberes?
Se me estaba saliendo de control aquello. Quizá la curiosidad me estaba agarrando desprevenido y jugando con mis emociones. Lo cierto era, admitido o no, que había algo en Bella que me hacia querer hablar con ella nuevamente. A veces sentía ganas de abrir su cabeza y saber lo que le había ocurrido durante todos estos años como recién nacida sólo para tener algo interesante de que conversar. Era ridículo, sin embargo la chica se había mostrado agradable y sincera aquel día en el claro y la opinión que tenía en aquello momentos sobre ella era bastante elevada. Quizá porque era la primera vez que cruzaba más de dos palabras monosilábicas con ella, quizá por ser la primera persona en mucho tiempo a quien conocía por fuera del núcleo familiar con quién sentí empatía desde el principio.
Sin embargo había algo que me molestaba; La chica se había mostrado real desde el primer saludo (demostrando que era alguien confiable) y yo hice total y pleno uso de mis poderes para que se sintiera cómoda conmigo y me diera más información (demostrando que soy un idiota que no es capaz de forjar relaciones interpersonales sin manipular las emociones). Quería creer que le agradaba por quién yo era, sin embargo sabía muy en el fondo que nunca sería del todo cierto. La primera impresión o el primer contacto son básicamente la parte más delicada e importante en la base de una relación y yo había jugado con ello a mi antojo. Maldición.
Saqué los apuntes de Olympia, que eran a su vez viejos cuadernos de hacía más de cincuenta años. Gracias a Dios la educación no había cambiado demasiado. Cosas como la geografía, matemáticas e historia seguirían siendo exactamente iguales de aquí a mil años.
Lo junté todo en el morral que llevaba a la escuela y salí por la ventana.
Corrí a gran velocidad hasta que encontré la casa descrita por Edward en la tarde, cuando me leyó la mente mientras pensaba en cómo diablos llegaría allá. Era agravantemente molesto que se metiera en mi mente así como así sobre todo cuando yo estaba desprevenido.
Llegué al final a la gran casa que me habían descrito mis hermanos y olfatee los arboles cercanos para comprobar que fuera esa. Definitivamente el olor de los cuatro estaba más que impregnado en los alrededores.
Cautelosamente me acerqué a la puerta y toqué el timbre. Después de algunos segundos Mario abrió la puerta.
Su cara pareció expresar "¿de nuevo?"
-Dígame- preguntó con voz grave.
-Sí, claro, estoy buscando a Bella… perdón a Annabella- recordé el apunto que ella había hecho aquella mañana. Nadie la conocía como Bella, por lo tanto para el mundo ella era Annie.
-¿Quién la solicita?- preguntó nuevamente. ¿Es que acaso era el mayordomo?
-Jasper Cullen- aquel nombre retumbó en mis oídos. Mi apellido no era Cullen, tampoco Hale, sin embargo, algo me decía que para ella Jasper Withlock no era absolutamente nadie.
Mario asintió con la cabeza y me hizo pasar. Una pequeña sala acogedora a pesar de estar desordenada fue mi próximo destino. Una vez sentado esperé unos cuantos minutos hasta que Bella apareció.
Llevaba ropa casual y el cabello recogido en una moña que hacía que resaltara mucho más su cara.
-¡hola!- saludó efusivamente mientras se sentaba a mi lado.
Estaba ansiosa y un poco dudosa de mis motivos para estar allí en su sala.
-Rosie y su esposo están teniendo una discusión terrible y no creo que vaya a poder traerte esto- dije sacando mis apuntes.
-awww- hice un gesto de ternura, como si estuviese en frente de un maldito cachorro San Bernardo- Que amable eres, muchas gracias.
Recibió lo cuadernos. ¿Y ahora qué?
-No quiero admitirlo en voz alta pero en realidad estoy súper nerviosa…- dijo, relajándose un poco más.
-¿Nerviosa? ¿De la escuela?- pregunté incrédulo. Ella asintió con la cabeza algo apenada.
-¡es lo más fácil del mundo!- dije sonriente.-Toma mis apuntes, me los sé casi que de memoria, allí está todo lo que puedas necesitar.
-¿Y si fallo?
-Yo estaré aquí para asegurarme de que eso no suceda- dije en tono amistoso.
Miré directo a la cara de Bella y noté sus ojos algo negros. Tenía hambre.
-Oye, si quieres puedo irme para que vayas a cazar- comenté, esperando que la respuesta fuera negativa. Que no quisiese que me fuera. Me agradaba su vibra. Me sentía inquietantemente tranquilo y cómodo a su lado.
-Tienes razón, necesito cazar- dijo tocándose el abdomen.-Sin embargo creo que podrías acompañarme. Después de todo viniste hasta acá solo para traerme tus apuntes.
Y con eso se levantó de su asiento y gritó a "Valerie" que saldría a cazar con "uno de los Cullen". La pelirroja no dio respuesta, justo como esperaba. ¿Habría tomado un voto de silencio?
-Tu hermana no habla nunca, ¿verdad?- pregunté curioso una vez salimos corriendo hacia el bosque.
Sentí un sentimiento extraño que venía de su parte. Como que no se esperaba esa pregunta.
-¿Te gustaría que te hablase? Si quieres puedo…- comenzó a decir. No quería que me mal interpretase, de la última cosa que quería o pretendía hablar ese día era de la pelirroja, sin embargo ella era el único tema de conversación que se me ocurría mientras entrabamos más en confianza.
-No, no… No… eso no fue lo que quise decir. Sólo estoy tratando de entender un poco más a tu familia- me disculpé.
-Está bien, era una broma- No lo era, podía sentir su repentina frustración- Sí lo hace, por cierto…- me dirigió la mirada cuando no respondí sin saber de que hablaba
-Mi hermana- continuó.- sí habla, es sólo que no mucho.
-Ya. ¿Qué hay de Grazzie y Mario? ¿Cómo es la relación con ellos?- pregunté cambiando de tema. De Victoria se tendría que encargar Edward le gustase o no.
-Muy buena… Grazzie es nuestra madre y Mario es nuestro guardián. Los amo a ambos.-dijo mirando al frente.- ¿Qué hay de ti? ¿Cómo están conformados los Cullen?
La realidad me cayó encima como un ladrillo. ¿Tenía que hablar de nuestra familia con la persona que en realidad la había destruido?
-Bueno está Carlisle, nuestro líder y padre; su esposa Esme, nuestra madre; mis hermanos Emmett y Rosie, esposos; y por ultimo Edward y yo.
Bella arrugó la cara de inmediato al escuchar aquel nombre.
-Somos muy unidos todos- dije, para evitar cualquier clase de comentario de parte de ella con respecto a Edward. En realidad no quería tener que hablar nada de él en ese momento, sobre todo que cualquier cosa que ella preguntase con respecto a lo que había ocurrido con Victoria yo no podría contestar. Era un acuerdo tácito que todos teníamos. De las cosas de cada quién solo hablaba el involucrado.
-Sí, nosotros también lo somos.
-Eso puedo ver- nos detuvimos en la mitad del bosque cuando ambos escuchamos un ruido cerca. Miramos alrededor y despacio descubrimos una pareja de venados dormitando. Era la mejor forma de matarlos, nunca sabrían qué les pasó.
-¿Por qué escogieron este pueblo?- pregunté. Bella me miró fijamente mientras parecía descifrar la pregunta y escoger las mejores palabras. Los venados seguían sin moverse. Éramos demasiado silenciosos.
-Fue cosa mía.- dijo mientras se acercaba a la presa y torcía su cuello de manera rápida y violenta mientras el otro salía a correr. Odiaba cazar de esa forma. El bambie no tenía oportunidad de escapar y yo necesitaba alimentarme, así que lo hice lo más rápido que pude para salir de aquello. Bella no me estaba dando las respuestas. Tendría que ahondar más en la situación.
-¿Qué querías con este pueblo?- volví a preguntar con los dientes metidos en el cuello del animal.
-Aquí morí… aparentemente de aquí era yo. Quiero saber si hay algo aquí que…- se detuvo, estaba tratando de decir cosas bastante puntuales, sin dar muchas explicaciones- me pertenezca de alguna forma.
Sentí la ansiedad que provenía de su cuerpo al hablar de su pasado. Debía ser difícil para ella no recordar nada. Ni siquiera al gran amor de su vida. Quería tranquilizarla pero me había hecho el firme propósito de no utilizar mi poder con ella por el tiempo que fuera necesario. Quería ser auténtico.
-¿Has encontrado algo?- traté de averiguar.
-Si- asintió con la cabeza, mientras alejaba su cara llena de sangre del cuerpo del venado que tenía en su poder. ¿Qué podría haber encontrado ya que fuera útil? En aquel pueblo todo lo que alguna vez pudo significar algo fue demolido por el incendio.
-¿Se puede saber qué es?
Me volvió a mirar intensamente como tratando de averiguar mis pensamientos. Casi por un momento alcancé a pensar que podía leerlos. Era una especie de conexión invisible. Era tan extraño.
-Ustedes- dijo sin retirar sus ojos de encima. Creo que dejé de respirar por unos cuanto segundo. ¿Ella ya sabía de nosotros? ¿Cómo? ¿Qué diablos…?
-Supimos por los Denali que ustedes vivieron acá para la época en que yo fui cambiada… Los records de la escuela dicen que Alice, Emmett y Edward Cullen eran parte del cuerpo estudiantil para el mismo año en que me encontraron en el bosque muriendo- comentó inocentemente. Entonces ellos sabían que quizá la habíamos conocido.- Asumo que unos tales Jasper y Rosalie Hale eran la rubia y tu.
Asentí con la cabeza. ¿Ahora qué? ¿Debía contarle lo que sucedía? ¿Debía pretender que no pasaba nada? En realidad ella no me estaba preguntando nada, así que no era como si yo debiera responder.
-También asumí que tu hermano y mi hermana tienen algún tipo de asunto pendiente del pasado- comentó.-La forma en que reaccionó al verla, preguntándole que hacía de vuelta en el pueblo… Es más que obvio… sin embargo entiendo que eso es algo que ellos deberán resolver solos
Se encogió de hombros. Yo la miré. No parecía querer saber nada de mí…
-¿Si crees que te conozco por qué no me lo habías preguntado?
-Asumí que en algún momento lo dirías- comentó levantándose.
¿Qué decir? ¿Qué era otra humana más en la escuela? ¿Qué aquello pasó hace mucho y que no recuerdo? Mentir no era la solución, decidí irme por la verdad.
-Yo, Jasper Cullen, nunca crucé más que un par de saludos contigo- aquella era la verdad y nada más que la verdad.
-lo imaginé, ¿Cómo recordarían ustedes a una simple humana más del montón?- dijo resignada a que aquella conversación terminaría allí. No quería desalentarla, sus emociones eran decepción y tristeza. ¿Qué hacer para ayudarla? ¿Cómo guiarla en la dirección adecuada?
-Creo que le estas preguntando al miembro equivocado de la familia, cariño- dije, tocando su hombro mientras nos preparábamos para partir.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿Crees que alguien de tu familia pueda conocerme?- preguntó con emoción.
Asentí con la cabeza.
-Es todo lo que puedo decir.- comenté.
-¿sabes siquiera mi nombre?
¿Debía contestar aquella pregunta? ¡DIOS! Ni siquiera sabía por qué querría yo sacarla de sus dudas. Era la bendita humana patética que no pensaba por ella misma… ¿para qué ayudarla?
Porque te hace sentir bien dijo una voz en mi cerebro… además, ha cambiado
-Bella Swan… ese era tu nombre- y con aquello corrí fuera del bosque y me fui a casa. Creo que ya había causado demasiados estragos por aquel día.
