Capítulo 12
Eric me saca a la fuerza del hospital en cuanto me dan el alta. Algunas personas se fijan en nosotros pero a él le da igual.
Subimos al coche y acelera para llegar rápidamente a nuestra casa, mi cuerpo no deja de temblar; intuyo que algo malo va a ocurrir.
Ahora habla Rick
Unas horas más tarde...
Camino nervioso de un lado para el otro, no entiendo nada, Kate ya debería de estar aquí. ¿Por qué no me ha llamado? La preocupación me lleva a coger las llaves y salir por la puerta.
Decido hacer una parada antes de ir a los Hamptons.
De nuevo, habla Kate...
- Te lo advertí, Kate.- Eric no grita, es más, tan sólo susurra. Lleva una botella de vino medio vacía en la mano.
- Y yo vuelvo a repetírtelo, no hay nada entre Richard y yo.
- ¡Mentira!- Su grito provoca que me aleje unos pasos de él, estamos solos en la casa.- ¡¿Tan estúpido crees que soy?!
- Eres un paranoico Eric.- hago una breve pausa para mirarle a los ojos.- además, no soy yo la única que ha sido infiel.
- O sea que lo admites, te has acostado con ese cabrón.
- No diré nada hasta que tú no confieses haberte tirado a otras mujeres.- camino hasta un cajón con Eric mirándome, saco unas fotos de un sobre.
- ¿Qué coño es esto?- Su cara de perplejidad me saca una pequeña sonrisa que enseguida borro al ver su reacción.- ¿Me has estado espiando?
- ¿Qué te pensabas? Tengo mis recursos Eric.- éste se termina el vino de un trago y lanza la botella contra el suelo.
- ¡¿Te atreves a amenazarme?! ¡No eres más que una maldita zorra!
- Mira quién habla, mira Eric, lo mejor para ambos es que nos divorciemos y cada uno siga su camino.- esas palabras son el detonante para que Eric levante la mano y me propicie un buen golpe; de nuevo, utiliza la violencia.
- No vas a dejarme, ¿entendido? Eres y siempre serás mía.- Me agarro dónde puedo para levantarme, mi mejilla está ardiendo pero lo omito.
- Será mejor que te detengas Eric, antes de arrepentirte.- esta vez, mi marido llega más lejos, me coge del pelo y me lleva hasta el borde de las escaleras.
- No digas lo que puedo o no puedo hacer, no eres nada, ¿me oyes?- Intento deshacerme de sus manos pero consigo hacerme más daño.
- ¡Socorro! ¡Que alguien me ayude!
Volvemos con Rick...
- A ver si lo he entendido, quedaste con Kate y al no aparecer, ¿te has preocupado?
- Exacto, vosotros también visteis el ojo morado, ¿no?- Javier y Kevin asienten, el detective hispano conduce sorteando el tráfico para poder llegar cuanto antes a casa de su amiga.
Unos minutos interminables más tarde...
Javier y Kevin sacan sus pistolas.
- Tú espera aquí, no sabemos qué está ocurriendo ahí dentro.- ambos entran por la parte de atrás.
Escucho de repente un estruendo que proviene de la parte delantera, no lo dudo y entro a la casa. Encuentro a Kate en el suelo, hay sangre por sus piernas.
- ¡Tú!- Eric se gira sobresaltado al escuchar mi voz.- ¡Hijo de puta!
Me abalanzo contra él y ambos nos caemos al suelo, giramos mientras nos golpeamos.
- ¡No te atrevas a maltratarla otra vez!- Exclamo a la vez que le voy dejando marcas en su cara. Unos brazos me cogen y me alejan de él.
- No Rick, no merece la pena.- Ryan coge a Eric y le pone las esposas.
- ¡Oh no, Kate!- corro hacia ella, tiene moratones por la cara y los brazos pero lo que más me preocupa es el charco de sangre que hay a su alrededor.
- Kate, Kate...dime algo.- ésta abre los ojos y sonríe al verme pero su miedo aparece enseguida.- Rick...el...el bebé.- y vuelve a perder el conocimiento.
Eric abre los ojos al escuchar esas palabras.
- ¿Está embarazada?- Pregunta con la voz temblorosa, nadie le contesta, tan sólo le miro con ira y rencor.
- O lo estaba...- me acerco a él, Espo me vigila de cerca.- Si me entero de que Kate o el bebé han sufrido daños graves...te buscaré y acabaré contigo.
Eric traga saliva, es la primera vez que lo veo tan aterrado. Pedimos una ambulancia, Espo y Ryan se llevan al marido a la comisaría y yo me subo a la ambulancia.
- Lo siento mucho Kate.- cojo su mano y entrelazo mis dedos con los suyos.- todo ha sido por mi culpa, no debí dejarte sola. Te quiero.
