¿Quién quiere otro capítulo?... ¿Alguien?... ¿Alguien?... ¿nadie? Bueno

Hola… aquí estoy nuevamente.

Vamos a ver más de la reina Malvada original y la versión SF.

Después de lo de Lexa, prometí no volver a ver The 100, pero soy débil y decidí ver el ultimo capitulo. No debí hacerlo ya que lo único que conseguí fue presenciar la muerte de dos de mis personajes favoritos: Lincoln y Aden. Definitivamente la depresión ha regresado.

OUAT no me pertenece, las faltas de ortografía sí. Gracias por su apoyo y sus reviews, me hacen el día, por más triste que esté.


Su nombre era Elise Barton y el que la llamaran Reina Malvada, para la mayoría del personal estaba justificado.

Reina, porque su padre poseía el 80% de la empresa, era el mayor accionista y al morir dichas acciones pasaron a manos de su hija. Prácticamente era la dueña de Heat ya que el otro 20% de las acciones estaban repartidas en pequeños porcentajes destinados a los demás directores, fácilmente Elise podía comprarlas si quisiera. Era la dueña y señora de toda la empresa. Sin embargo no ejercía de presidenta, ya que Heat no estaba organizada jerárquicamente como las demás Agencias Publicitarias. Su filosofía se basaba en que los cinco departamentos que conformaba la empresa, tenían la autonomía para regirse por sí mismos; dando como resultado cinco reportes, sobre su mesa, en el cual cada departamento detallaba las actividades realizadas mensualmente.

Malvada, porque era una mujer que al parecer no tenía sentimientos o no demostraba tenerlos. Las personas que trabajaban cerca de ella lo confirmaban ya que nunca mostraba ser gentil con nadie, ni una sonrisa, ni agradecimientos, mucho menos disculpas. En los negocios al parecer era despiadada, nunca daba segundas oportunidades, era exigente y no admitía errores. Todo esto sumado a su personalidad fría hacia que toda la empresa decidiera evitarla lo máximo posible, rogando no llamar la atención de la jefa. Al entregar un reporte cada mes los demás directores tenían la suerte de no soportarla en una junta, ya que Abby recibía todos los reportes.

En conclusión, la Reina Malvada como todos ahí la llamaban, era alguien con quien no quieres trabajar. Y las únicas personas que tenían contacto directo con ella eran: su asistente y su secretaria.

- Debiste habérmelo dicho – dijo Regina a su amiga. Terminó su primer día y Alex le había invitado a su departamento. No había estado tan mal, se la paso arreglando papeles para la futura llegada de su jefa. Lo único que le molesto fue que sus compañeros empezaron hacer apuestas de cuánto tiempo duraría en el puesto. Bola de inútiles pensó con rabia.

- ¿El qué? –

- Su apodo –

- ¿Lo de Reina Malvada? – preguntó – no le veo la importancia –

- Como que no. Yo soy la reina malvada – dijo irritada pero se calló cuando se dio cuenta de lo que había dicho, había metido la pata. Pero no soportaba el hecho que llamasen a su jefa así. Ella no era la Reina malvada. Regina si

- ¿Tú la reina malvada? – dijo riéndose – si eres adorable, tal vez llegarías a ser Blanca Nieves – concluyó riéndose más, al menos no se había tomado en serio lo que dijo Regina

- No digas tonterías, prefiero ser un panda – por nada del mundo permitiría que la llamasen como a su ex hijastra

- ¿Ves? Ahora serás un panda malvado, confórmate con eso – la morena mayor le lanzo un cojín a la cara

- Debería irme, Henry espera que le cuente todo –

- Genial, te acompaño a la puerta – se levantó deprisa

- ¿Me estas echando? – preguntó frunciendo el ceño

- No como crees – contestó – solo que dentro de poco llegara Ally – dijo con una sonrisa – si quieres puedes quedarte pero no te garantizo que te gusten los ruidos que haremos – movió sus cejas sugestivamente – o tal vez si – dijo pensativa ganándose un golpe en el brazo por parte de la otra morena

Se despidieron y Regina se marchó a su departamento.


Con cinco minutos de adelanto, Regina entraba a su puesto de trabajo y se encontró con una mujer parada frente a los ventanales mirando la ciudad a través de ellos.

- Cinco minutos antes, espero que siempre sea así – habló dándose la vuelta

La morena la evaluó con la mirada. Cabello rubio, ojos verdes y mirada penetrante, nariz perfecta, ligeramente más alta que ella. Vestía elegantemente con un traje negro que constaba de pantalones y chaqueta además de una blusa azul oscuro, en fin, todo su atuendo gritaba "mujer de negocios"

- Usted debe ser Regina Mills, mi nueva asistente – continuó al ver que la morena no decía nada

- Sí, mucho gusto – contestó saliendo de su trance, allí estaba frente a su jefa. La rubia simplemente miro su mano extendida esperando ser estrechada

- Deje las presentaciones a un lado – caminó a su escritorio y Regina recogió su mano extendida – si es como la última candidata se marchará antes de que se acostumbre al puesto – ni siquiera la miró

- Espero que ese no sea el caso – expresó con la voz más profesional que tenia

- Y yo espero que Morgan no se haya equivocado esta vez – dijo refiriéndose a su secretaria


- Me alegra que las cosas vayan bien con Emma – dijo la loba a Henry mientras comían

- Si a mí también me gusta, aunque es difícil todavía, hemos pasado mucho tiempo alejados –

- No te preocupes pronto volverán a ser como antes –

- ¿te gustaría quedarte el viernes en la mansión otra vez? – cambió de tema y preguntó entusiasmado el chico

- Claro – aceptó inmediatamente

- ¿De verdad? – estaba muy feliz que no se lo creía

- Si, pero con una condición – contestó – dile a tus madres, sobre todo a Regina no quiero tener ningún problema con ella cuando se entere que me quedé en su casa –

- No te hará nada, eres mi amiga – restó importancia, pero el hecho de que Henry le considerara amiga a Ruby le gustó mucho – procura llevar ropa de repuesto esta vez – se burló el chico

- Come y calla – dijo al momento que Mary y David se unían a ellos


- Mills los informes de esta mañana ¿Dónde están? – toda la mañana lo único que había hecho era decirle Mills con aquella voz tan petulante y pedirle cosas en un tiempo extremadamente limitado

- Los deje sobre su escritorio –

- Crees que si estuvieran ahí, estaría perdiendo el tiempo contigo – le gritó, sus compañeros bajaron la mirada. No se había dado cuenta que la estaban mirando – búscalos y tráemelos ya – dio un portazo asustándola un poco

- Te lo dijimos – mencionó una chica pasando por su lado y riéndose

- Respira – se dijo a sí misma la morena intentando tranquilizarse


- ¿Qué diablos estás haciendo? – Elise entro hecha una furia a su oficina en donde Regina intentaba cambiar de lugar algunas carpetas

- Pensaba que si las ponemos aquí tendrá más espacio en su escritorio –

- No te pago para que pienses, te pago para que sigas mis órdenes y hasta donde yo sé no te he pedido que ordenes mi escritorio –

- Lo sé, pero –

- ¿Estas contradiciéndome? – la morena simplemente negó, no quería hablar porque seguro terminaba gritándole – espero que esto no se repita y si no está de acuerdo puede presentar su renuncia – sonriócon superioridad y la morena dejo de morderse la lengua, se defendió

- Con todo respeto creo que está intentando intimidarme – no iba aguantar todo eso sin decir nada – no voy a renunciar, vine aquí para dar lo mejor de mí y además tengo un hijo que –

- Sus aspiraciones y vida personal no me importan en lo más mínimo Mills – interrumpió irritada – Por mí como si tiene también un gato o un perro, no me importa – su mirada era indiferente – lo único que me interesa es que haga su trabajo y sea la mejor en ello, así que no intento intimidarla, tengo muchas cosas más importantes de las que ocuparme – sus palabras fueron duras – ahora retírate –

Salió con la ira corriendo por sus venas ¿Quién se creía ella para tratarla así?


- ¿Cómo te fue hoy? – preguntaba Alex por el móvil

- No hablemos de eso quieres – pidió exhausta. Acababa de llegar a su departamento

- Traducción "hoy fue un día del asco" –

- ¿Acaso lees mi mente? –

- No hace falta, sé cómo es trabajar para ella – dijo – lo siento, es mi culpa si trabajas ahí. Creo que mereces algo mejor –

- No digas eso, me gusta el trabajo – no quería que su amiga se sienta culpable – la que no me gusta es ella – completó refiriéndose a su jefa

- Ahora entiendes porque la llamo bruja –

- ¿No era Reina Malvada? –

- Qué más da, son sinónimos –

- ¿Qué estás haciendo? – preguntó curiosa, además no tenía sueño

- Estaba arreglando mi bici, mañana tengo que hacer muchas entregas – el ruido que hacia indicaba que era cierto

- ¿Almorzamos juntas? –

- Si tú quieres – expresó, por su voz parecía estar concentrada

Hablaron un poco más y después de una hora se despidieron dispuestas a dormir. Mañana sería otro día. Uno mejor esperaba Regina.


No lo fue, de hecho la semana fue horrible.

- Tenlos listo para cuando vuelva – ordenó arrojando sobre su mesa algunos papeles. Abby se encargaba de todo cuanto involucraba a la dirección de Arte y ella a todo lo que tenía que ver con la empresa en general. Por tanto su parte era más complicada, menos mal que antes había administrado una cuidad completa

- Así será – una hora después llamó para cancelar su almuerzo con Alex


- ¿Se encuentra bien? – preguntó más por formalismo que preocupación propia. Su jefa se encontraba masajeándose las sienes y con una cara de dolor mal disimulada

- No, no estoy bien – contestó de mala gana – estoy rodeada de incompetentes que me producen dolor de cabeza, empezando por ti – quien me manda a preguntar, se quejaba la morena – ¿Cómo se te ocurre cambiar mi cita de las 9 a las 11? –

- Pensé que –

- ¿Qué te dije sobre pensar eh?... no lo hagas – reprochó con dureza


- Hey Regina ¿estás libre? – Alex se acercaba alegre a ella

- La verdad es que no – dijo suspirando – tengo que llevarle esto a la directora – levantó el café que tenía en manos

- En ese caso corre, no le gusta que su café llegue frio – vio alejarse a la morena mayor – procura no matarla – exclamó divertida

- Lo intentaré – dijo con seriedad


- Explícame – Elise esperaba una excusa y más valía que fuera buena

- No fui yo – fue la explicación que le dio a su jefa

Era viernes y al despertar pensó que este día no podía ser tan malo puesto que llegaba el fin de semana y con suerte las ganas que tenia de matar a su jefa disminuirían. Se equivocó. Era el peor día y sus ganas aumentaban.

Abby no estaba y un encargado del departamento de Diseño llegó dispuesto a entregar el último proyecto en el que estaban trabajando. Al ser la asistente personal de Elise ella tenía que recibirlo. Así fue y hasta entonces todo parecía normal.

Sin embargo uno de los compañeros de Regina pensó que sería divertido jugarle una broma de bienvenida. Nunca supieron que aquel Pen Drive no le pertenecía a la morena, sino al personal de Diseño. Eliminaron toda la información que tenía el dispositivo sin siquiera mirar y lo reemplazaron por imágenes muy sugerentes. Luego volvieron a ponerlo en su sitio. Regina nunca se dio cuenta de esto. Solo lo hizo en cuanto su jefa la llamo gritando como una loca. Sus compañeros se miraron sorprendidos, metieron la pata hasta el fondo.

- No sé qué problemas tienes – estaba fuera de sí, la ira exploto en cuanto al abrir lo que debía ser el proyecto de publicidad encontró cientos de fotos obscenas. Quiso calmarse y llamo al Departamento de Diseño en busca de explicaciones, ellos le dijeron que el proyecto estaba en el dispositivo y si tenía un problema con él, lo más probable fuera que la culpa la tuviera la mujer que lo recibió, su asistente. Dejo de calmarse y la llamó a gritos – ¿SABES LA -ESTUPIDEZ QUE ACABAS DE HACER? – gritó -

- Yo no lo hice – repitió

- ERES LA ÚNICA PERSONA QUE LO TUVO EN SU PODER O ES QUE ESAS IMÁGENES LLEGARON AHÍ POR SI SOLAS –

- SEGURO DEBE HABER UN ERROR YO NO HICE NADA, SE LO ENTREGUÉ TAL COMO ME LO DIERON - dejó de contenerse y grito aquello de la misma forma que lo hacía en sus días de reina, sin embargo la rubia ni se inmutó, fue como si no hubiera sentido nada

- Por tu incompetencia no entregaremos a tiempo el proyecto – dejo de gritar pero sus palabras seguían siendo hirientes

- Le juro que –

- ¿Sabes qué? mejor deja de hablar, ya has hecho suficiente. No quiero verte el resto de la tarde, márchate –

La echo de la oficina y ella salió inmediatamente ya que si se quedaba terminaría cometiendo una locura. Al salir vio como sus compañeros la miraban con cierta culpa y justo ahí se dio cuenta de todo.

- ¿Quién fue el idiota? – preguntó enojada

Nadie contestaba, solo se limitaban a mirarse unos a otros. Sin embargo la culpa no se esconde por mucho tiempo.

- Fui yo – hablo en voz baja un hombre entre la multitud, claramente parecía arrepentido

- ¿Te pareció gracioso? – se acercó amenazadoramente a él - ¿crees que fue chistoso el que me gritara por algo que no hice? –

- Yo no sabía que… –

- Claro que no sabías ¿Cómo ibas a saberlo si apenas y puedes ocuparte de tu trabajo? –

- Lo siento – dijo arrepentido y con temor

- NO ME IMPORTA LO QUE SIENTAS – por un momento quiso estar en Storybrooke para poder arrancarle el corazón – escúchame bien… vas arrepentirte de haberme hecho esto –

- MILLS – interrumpió la rubia saliendo de su oficina – TE DIJE QUE TE FUERAS… LARGO – ordenó

Regina cogió su bolso y salió apretando los puños. En cuanto la morena se marchó un silencio incomodo reinó el lugar.

- Tú – se dirigió al hombre que antes hablaba con la morena – ¿Cómo te llamas? –

- Erick – contestó con miedo

- Estás despedido – dijo sin pestañear. Había escuchado toda la discusión y sabía que ese hombre tenía la culpa.

- ¿Qué? –

- ¿No me has oído? Recoge tus cosas y márchate – regresó a su despacho pero antes agregó – si creen que aquí se viene a jugar pueden recoger sus cosas y seguir tras Erick –


Debía calmarse, por suerte no tenía magia o si no estuviera lanzando bolas de fuego a todo el mundo. Llego a su departamento, cansada y con un dolor de cabeza atroz. Había sido un día horrible y solo quería cerrar los ojos para dejar de pensar. ¿Así de bruja era ella cuando ejercía de alcaldesa? Debía preguntárselo a medio Storybrooke para saberlo.

Encendió su ordenador y miro su reloj. A estas horas Henry ya debía estar en casa, le haría bien verlo y hablar con él. Decidió iniciar una videoconferencia.

- Hola mama – saludo entusiasmado el chico a través de la pantalla

- Hola cariño ¿Cómo estás? –

- Bien, acabo de terminar mis tareas –

- ¿Tu abuela? – preguntó se había dado cuenta que estaba en el departamento de Snow

- En la cocina, ahora la llamo – dijo antes de gritar – ABUELA… ES MAMA – se oían unos pasos acercándose apresurada

- REGINA – gritó al saludar

- No hace falta que grites no estoy sorda – reprochó

- Te noto diferente ¿pasa algo? – dijo la maestra

- Solo estoy cansada –

- Saliste temprano – puntualizo su hijo

- Sí, mi jefa me ha dado la tarde libre – su voz destilaba sarcasmo

- ¿Estas comiendo bien? te noto más delgada – habló nuevamente Mary

- Me alimento bien, deja de preocuparte pareces mi madre –

- Dudo mucho que Cora me llegue a los talones – bromeó, madre e hijo sonrieron

- Las clases pronto terminaran – recordó Henry – eso significa que podré visitarte ¿verdad? –

- Claro que si cariño –

- Bien, en ese caso iremos pronto – expresó Snow

Siguieron hablando animadamente y Mary solo se despidió de ella cuando percibió que algo se quemaba. La morena había olvidado el disgusto que vivió en el trabajo.

- Quería pedirte algo mamá –

- Dime –

- ¿Puedo pasar la noche en la mansión? –

- En vista que no tuviste problemas la última vez, no creo que haya problema – concedió – pero ¿no te sientes solo? –

- Ruby estará conmigo, la he invitado – contestó – la semana pasado también durmió ahí y nos la pasamos bien ¿puedo invitarla otra vez? ¿no hay problema verdad? –

- No lo sé – Ruby había dormido en la mansión y al parecer su hijo y ella se habían vuelto más cercanos. Tal vez se hicieron amigos. Estaba feliz por ello, así su hijo no estaría tan solo en el pueblo y la loba no era mala persona solo un poco mala influencia, sin embargo nada de qué preocuparse. No sería mala idea después de todo – está bien – aceptó

- Gracias Ma eres la mejor –

- Promete que no te quedaras hasta tarde jugando videojuegos –

- Está bien lo prometo, además estará Ruby para cuidarme –

- Eso no me tranquiliza – dijo pensativa, tenía que hablar con la camarera – Henry ¿puedes darme el número de Ruby? –

- Está bien, pero para que lo quieres. Espero que no la amenaces ni nada –

- No es por eso, solo quiero establecer algunos puntos –

Su hijo le dio el número de la loba y luego de hablar un poco cortaron la comunicación.

Empezó a preparar algo de comer, la verdad es que no tenía ganas de nada. Pensó llamar a Alex pero recordó que la chica tenía algunos asuntos que atender. Se había graduado hace poco, un par de meses antes de que Regina llegara, en la Universidad de San Francisco como diseñadora Gráfica. Pasó días buscando un empleo y su novia le dijo que probara en Heat ya que su madre trabajaba ahí, hizo la entrevista pero le dijeron que no había puestos disponibles, sin embargo le ofrecieron un empleo de medio tiempo como mensajera hasta que hubiera una vacante. Así fue como entró en la empresa.

Al parecer ahora había un puesto disponible y estaría ocupada toda la tarde asegurándose que fuera suyo, y si todo salía bien estaría ocupada toda la noche celebrándolo con Ally.

Llegó la noche y Alex no llamaba ¿Qué pasaría? Esperaba que consiguiese el empleo ya que ella había expresado su deseo por pertenecer a la empresa y ser una de las mejores. Al cabo de algunos minutos llegó un mensaje proveniente de su amiga.

"Pasaré en la mañana por tu casa"

¿Qué significaba eso? Era algo bueno o malo. Sea lo que sea debía esperar hasta el día siguiente. Al estar pensando mucho olvidó preparar la comida así que al final opto por pedir algo a domicilio. La comida china llego después de 45 minutos y salió a su balcón a cenar, quería disfrutar de la vista.

Su balcón era amplio y eso le gustaba, pero más le gustaba el que pertenecía al departamento de alado. Era mucho más espaciosa y tenía algunos espacios verdes parecido a un campo de golf miniatura, además estaba equipada con un columpio de madera en forma de sillas. Era estupendo.

Cenó deseando que ese balcón fuera suyo, miro el reloj y decidió que llamaría a Ruby más tarde.


- Te estoy ganando – sacó en cara Henry

- No es justo, yo recién aprendí las reglas del juego tú ya te las sabías hace años – rebatió concentrada en la pantalla

- Yo soy más pequeño que tu –

- Eso no es excusa – dijo molesta, había perdido de nuevo – recuérdame nunca volver a apostar contigo – le entregó su última barra de chocolate, sí, habían apostado chocolate

- ¿Otra partida? –

- Ni lo sueñes, me has dejado en quiebra – expresó divertida – además ya es muy tarde y ¿Qué es lo que le prometiste a tu madre? –

- Que no me quedaría hasta tan tarde – recitó con cansancio

- Pues en ese caso a la cama –

- Pero todavía no tengo sueño –

- No me mientas puedo ver como tus ojos piden a gritos descanso –

El chico no protesto más y subieron hasta su habitación. Ruby se quedó un rato asegurándose que todo estuviera en orden. Una vez que Henry se quedó dormido salió.

- ¿Dónde dormiré? – se preguntó a si misma

No podía negar que la cama de la morena era cómoda y todo su cuerpo pedía que durmiera sobre ella. ¿Qué más daba? Regina no estaba allí, no podía saber quién dormía en su cama. Decidida entro a la habitación de la Ex alcaldesa.

Se puso el pijama que llevó y entró en las sábanas acurrucándose contra la suavidad de las mismas. Su móvil empezó a vibrar causándole un mini paro cardiaco.

- ¿Diga? –

- Hola Ruby, soy Regina –

- Hola Regina – saludo nerviosa, acaso la morena la observaba y le llamaba para decirle apartara su trasero de la cama

- Henry me ha dado su número – explicó – quería asegurarme de cómo iban las cosas –

- No se preocupe, aquí todo está bien –

- ¿Y Henry? –

- Esta dormido – contó

- Me alegro – dijo suspirando antes de añadir – gracias por quedarse con él –

- No hay de que, es un chico agradable –

- Él la considera su amiga, y me alegra que tenga a alguien más en quien confiar –

- También es mi amigo – era feliz de decirlo – a veces es necesario contar con alguien en quien confiar y me alegra ser esa persona para Henry –

- Saber que no está solo me hace sentir menos mala madre –

- Hey, no diga eso –interrumpió – usted es una buena madre, Henry es la prueba de eso, no tiene por qué preocuparse –

- Gracias – se hizo un silencio

- ¿Cómo van las cosas en San Francisco? – Ruby decidió romperlo

- Bien, estar aquí es maravilloso – la loba nunca escucho a Regina tan feliz, salvo cuando estaba con Emma – las playas, la gente todo es genial – explicó

- Esas son buenas noticias –

- Si, nunca imagine que sería así – siguió hablando hasta que se dio cuenta de algo – lo siento, probablemente te estoy aburriendo –

- ¿Qué? para nada, no puede parar en la mejor parte – dijo. Regina rió Definitivamente Ruby era parecida a Alex - ¿sabe? Puede llamar las veces que quiera, no necesariamente para hablar de Henry – no creía que acabara de decir eso, si cuando la morena de pelo corto aún vivía en el pueblo no habían logrado ser amigas qué le hacía pensar que ahora que ya no estaba lo serian – si quieres, aunque si no, no hay problema –

- Me gustaría seguir hablando contigo – el primer paso estaba dado, habían empezado a tutearse

- Genial – expresó alegre

- Ruby ¿puedo hacerte una pregunta?

- Dispara – aceptó

- ¿Cómo era yo, cuando era alcaldesa durante la maldición?

- Ehh… si queremos que esta plática termine bien, lo mejor será que no te responda – expresó medio en broma y temerosa la camarera, en cambio la morena quedó confundida

Así fue como los viernes de películas entre Ruby y Henry empezaron, de la misma manera que las pláticas entre la loba y Regina.


Empezaron con mal pie Regina y Elise. La amistad entre Henry y Ruby va mejor que nunca y la amistad entre nuestra loba y la reina está dando sus primeros pasos. La reina está adaptándose, pedir a domicilio ya es un gran avance XD ¿Qué dicen Alex y Ally estarán celebrando? ¿Cómo? Se los dejo a su imaginación.

Gracias a los que comentan desde el inicio, son los mejores que hasta me dan ganas de dejarme de competencias y darle a cada uno un one shot. ¿Qué piensan?

Dejen sus opiniones, comentarios, teorías, desahogos ¿Qué se yo? Acepto todas sus palabras.

Evazqueen: Alex es genial, Ruby es genial… imagínate a las dos juntas ¿en una fiesta? La "reina malvada" y LA REINA MALVADA. Elise y Regina ¿Qué les depara el futuro? Es bueno que Emma y su hijo recuperen la relación que tenían antes, pero poco a poco.

Vainilla47: está bien me callo… jajajaj lo de Ruby también es mi parte favorita. No quiero un hijo como Henry, quiero a Henry así Regina seria su otra madre y yo me convertiría en su esposa jajajaj déjenme soñar… estaré pendiente por si subes tu historia.

Ragamuffin47: mmmm jajajaja me gustó la idea. ¿Quién sabe? tal vez la ponga

Lupitha95: gracias… me gusta que te vayas integrando a la historia y sobre todo que te guste.

AbyEvilRegal: Alex se sorprendió mucho por el trabajo de alcaldesa de Regina. Si se entera que además es amiga de la mismísima Reina Malvada (la verdadera) seguro le da algo y no quiero que desaparezca de la historia jajajajaja la primera semana laboral de nuestra reina ¿Cómo le irá en el resto?

Alex: obvio que nadie le gana a nuestra reina, pero Elise es un caso aparte. Pronto más escenas de las tres y puede que Ruby aparezca por ahí. Puede.

ElaQueen: me alegra que te guste y lo comentes. gracias por tus palabras