Dia 12

PELUDO

Personajes: Thool, Andreas rizee, Phenrril

Un día, el hombre más fuerte de la región se convirtió en el hombre más aburrido. Desde que nació ha sido así, EL MÁS fuerte, el más grande. Desde niño, ha derrotado a las bestias que desde siempre han acechado a los aldeanos.

Los ha derrotado a todos, a los otros hombres más fuertes que el. Y ahora no hay quien lo rete, no hay animales que signifiquen problema para el. El hombre se convierte en un carpintero que hace figuras de madera que ayuda en distraerse, en asustar la pereza que le provoca esta vida sin retos.

- Es un lobo, verdad? - pregunta un hombre frente al hombre más fuerte, quien como esta aburrido, ahora se dedica a crear figuras de madera con su cuchillo. Ese hombre quien se ha acercado es alto y tiene el cabello color del vino, el flequillo tapa un ojo herido.

Tholl asiente y le regala al hombre tuerto la figura de un lobo.

- Hay una fiera que nadie ha podido cazar al centro del bosque negro. Es parecido a este. No hay ser humano que lo pueda derrotar - comenta el hombre, que se presenta como Andreas Rize, un humilde doctor, o eso dice.

Hay algo en su voz aterciopelada que provoca que Tholl no deje de escucharla, como la tonada de una canción de cuna, de las cual taradeas sin darte cuenta. Esa noche Tholl, el hombre más fuerte y aburrido sueña con esa voz, que sueña con la bestia. La idea se clava en su cerebro, convirtiéndose en obsesión. Nadie lo ha podido cazar. Sueña con un gran arbol. Sueña con su hacha y sangre.

Al día siguiente, Tholl, despierta con la idea clara de ir al bosque negro. A ese bosque nadie se mete. No hay animales que cazar. Es su bosque podrido. La tierra mojada huele a prutreacción, y el aire es venenoso, dicen. Enloque la mente, dicen. En un bosque donde moran los seres primigenios. Los que nunca han de verse.

Mientras camina, Tholl, el más fuerte, siente como la sombra los acechan. Cientos de ojos inyectados de sangre lo miran desde la oscuridad. Pero no lo detienen. Nadie lo hace por qué han esperado su arribo desde el inicio de su castigo.

Tholl encuentra un ancestral arbol enorme, un arbol como un sauce llorón, de ramas caidas como cortinajes verdes se balancean mostrando algo que no esperaba encontrar.

Un hombre encadenado al arbol, cadenas que nacen del mismo . El hombre es un jovencio delgado y de ojos del color de la miel. Lo ve suplicante. Trata de hablar pero no sale voz de su boca. El chico esta desnudo en el frio, indefenso. Las criaturas de los bosques empiezan a formar un circulo alrededor del arbol, sentados como esculturas, muy quietos. Lobos. principalmente, peludos y enormes. Esperan

- ¿Quien te hizo esto? ¿fue la bestia que cuida este lugar?

El chico, de cabello largo lo mira sin entender, aun asi asiente y sonrie. Tiene caninos que sobresalen. Pero Tholl no le presta atención. Tholl rompe las cadenas que aprisionan al chico.

- Cuál es tu nombre, chico? estoy buscando a una horripilante bestia, la que nunca ha sido derrotada. Quiero enfrentarme a ella. ¿Donde esta esa bestia.?

El jovencito, desnutrido, hincado ve sus manos y las mueve, luego se levanta sin responder, hace crugir su cuerpo.

- Se dice que cuando liberes a la bestia, el mundo ha de ser destruido - dice el chico, con una voz tan aterradora que Thool el hombre más fuerte se da cuenta que todos los seres rodean al chico.

Tholl se acuerda como se llamaba la bestia que nunca ha sido derrotada. Que por ello los dioses la tienen encadenada, por que de ser liberado, el fin de mundo llegaria.

- Phenrill - murmura el hombre más fuerte, con la voz temblando por el miedo, pues ha convocado el nombre prohibido. El chico delgado sonríe con sus dientes brillando, dientes hambrientos creciendo como estalactitas de hielo. Thooll amenazaba con su hacha, pero el chico ya no es un muchacho. Ya no es un humano, nunca lo ha sido.

Se transforma en una sombra en forma de lobo, una sombra que cubre al mundo entero. Una sombra que lo devora todo.