Como parece que voy de mal en peor espero no me linchen, pero aun continuo con las mismas situaciones tanto que anduve con fuertes dolores de cabeza provocado por el estrés entre otras cosas, pero como las escusas ocupan mucho espacio; así que por favor lean este capítulo espero les guste.
Porque sin importar lo que pase siempre estaré contigo
Do – Re –Mi –Fa -Sol
5 años atrás
Naruto golpeaba la pared de aquella barda una y otra vez, perdido bajo sus propios pensamientos; ese niño rubio de mirada azul celeste mostraba un completo desinterés ante aquel bullicio de gente; no comprendía como sus padres le obligaban a asistir siempre a ese tipo de eventos los cuales siempre estaban plagados de adultos que no comprendía.
A veces entre aquellos eventos aparecía el molesto Sasuke junto con su familia, pero desde que ambos terminaron por destruir propiedad ajena por sus peleas ambas familias decidieron alejar a sus hijos por el momento.
En aquel momento estaba tan desesperado por querer salir de aquel lugar que incluso Sasuke estaba dentro de sus opciones, pero no estaba en aquella reunión.
Odiaba tener que sonreír a extraños que parecían solo preocuparse por qué decir, que vestir, que lograr con otra gente igual a ella…el solo venia gente egoísta a sus propios ojos, solo eso.
Un profundo suspiro salió como quinta vez de sus labios en tan solo diez minutos de estar recargado en aquella pared, su ceño fruncido no ayudaba mucho y el que su madre le pidiera ser más amable con la gente solo hacia crecer más su molestia.
Era un niño en ese entonces pero sus padres no veían aquello como una escusa, de vez en cuando se escabullía hacia la mesa de bocadillos para robar algo de comida y regresar a su rincón.
—Pareces aburrido
La voz de una chica de su misma edad que le miraba con curiosidad le hizo voltear por un momento para observarla.
—Eso no te importa – sin mucho interés en entablar una conversación
—Mmm… parecías más amable Naruto Uzumaki— acercándose más hacia el
—Ah, ¿cómo sabes mi nombre? —mirándola ahora más interesado
—Todos conocen a tu familia, tus padres son muy reconocidos por sus donaciones y logros con causas altruistas— respondiéndole con tal seguridad que por un momento sintió el enojo del chico hacia ella.
—Que genial – diciéndolo con cierto enfado y sarcasmo
La chica solo alzo una ceja mostrando enfado por la poca cortesía del chico solo dando la vuelta sin decir nada más dejando a Naruto con sentimiento de culpa por lo que la siguió.
—Discúlpame, no quería sonar grosero…es solo que odio estos lugares— haciendo un gran puchero como de niño regañado
Aquel gesto solo provoco una gran risa por parte de la chica, Naruto se sintió avergonzado cruzando los brazos sobre su cabeza volteando hacia otro lado.
—Discúlpame, eres bastante gracioso y es un cumplido—cubriendo su rostro con su mano continuando riendo sin poder parar, aquello al final le gano al rubio quien solo se dejo llevar y reír sin saber la razón.
El resto de la fiesta se la pasó al lado de la niña de cabellera rojiza, se sentía bien ya que nunca había sido de los chicos a los que las chicas fueran amables con él, todo lo contrario.
Pero al final de la fiesta la mirada de enojo de aquella chica contra él le regreso a su vida diaria, después de aquello dejo de tratar a todas las chicas ya que sentía que por mucho que se esforzara sería lo mismo.
Sus discusiones con su madre por hacer que su hijo socializara con las hijas de sus amigas, solo logro que Naruto terminara alejándose de todo eso y en cuanto pudo logro entrar a una escuela donde podía estar más lejos de todo ese ambiente.
Una fuerte bofetada le regreso a la realidad sobándose la mejilla observando a Saara con mirada triste y enojada, al tiempo que las lágrimas salían de sus ojos.
—En verdad no lo recuerdas…en verdad….lo olvidaste —ahogando su llanto lo mas que podía apretando su puño contra su pecho.
—Saara…yo—observando a la chica de manera tan frágil que se sentía de algún modo culpable
—Naruto…eres…eres—bajando por completo el rostro bañado en lagrimas
El ambiente se puso pesado con un gran silencio que les cubrió a todos los presentes, por más que intentara recordar no sabía que había hecho mal, que había hecho para que todas le odiaran de tal modo.
— ¡LO SIENTO! —colocándose sobre el piso con las manos sobre las rodillas en modo de súplica ante la sorpresa de ellas
—que haces mono, eso no lo arreglara—la voz de una de las chicas le decía a modo de reproche.
—No sé que hice…de verdad que no lo recuerdo, pero si fue mi culpa me disculpo por ello—bajando mas la cabeza buscando las palaras adecuadas al hablar.
—Ambos están equivocados—la voz de alguien conocido les hizo voltear hacia ella
—Hotaru, ¿qué haces aquí? —Saara le miraba con sorpresa
—Nos traicionaste—Fue solo uno de tantos reproches que le fueron dichos.
—No lo hice, la razón de que yo esté aquí es por otro motivo—Hotaru con tranquilidad les respondía
—Dobe, parece que siempre te metes en problemas—El pelinegro llegaba detrás de la rubia junto con alguien mas
—Sasuke, tu también aquí, y Gaara también vino—Señalándolos con mucha sorpresa
—Habla Hotaru, que es lo que planeas—El pelirrojo quien la había seguido esperaba obtener respuestas.
—Yo en realidad vine aquí por petición de Kushina, ya que le preocupaba los rumores que rodeaban a su hijo, y para poder saber la verdad me inscribí en esta escuela. —Hotaru tranquilamente daba sus razones.
Las miradas de todos los presentes se fueron contra Hotaru que parecía estar más calmada de lo normal, ante lo que la chica solo miro a Saara señalándola acusadoramente.
—El que te hayan rechazado no es motivo para haber hecho todo esto—
Saara solo se puso de mil colores al sentirse señalada de ese modo guardando silencio por un momento y después comenzar a gritar contra la rubia.
—Con que derecho me juzgas espía—enfatizando mas su molestia contra la rubia.
—Pero no es verdad, tu enojo es porque Naruto te rechazo al igual que a todas las chicas aquí presentes—Mirándola de manera calmada ante una Saara que perdía el control poco a poco.
Sasuke y Gaara miraban a Naruto con sorpresa aunque el mas sorprendido era el rubio que solo miraba a las chicas mas confundido.
— ¡Cómo es posible que el Dobe haya podido rechazar a todas estas chicas! —Sasuke colocaba una mirada más sorprendido al no creer que semejante idea pudiera ser posible.
—Ahora creo que el fin del mundo está más cerca de lo que creíamos—Gaara cruzaba los brazos también sorprendido por la noticia.
—Ustedes, acaso creen que no los escucho—Naruto ponía una mirada deprimida al sentir que ni sus amigos creían en el de ese modo.
—Como lo supiste…además…por que tenías que decirlo—Saara ignorando los comentarios de los chicos se enfocaba más en Hotaru.
—Porque todas se están haciendo daño, el haber guardado todo esto por tantos años ha sido demasiado—Contestándole con algo de tristeza la rubia le miraba buscando saber otra cosa.
—Que sabes de lo que sentimos…el nos humillo…nos hizo sentir tan miserablemente—la pelirroja apretaba sus puños tratando de no llorar por la situación que ahora se encontraba.
—Saara…no lo recuerdo, de verdad que no lo recuerdo—Naruto le miraba sintiendo culpa por en verdad no saber de aquello.
—Eso es porque Naruto en realidad no lo hizo—Hotaru cruzo los brazos negando con el rostro varias veces.
—Que quieres decir—la pelirroja le regreso la mirada al no comprenderle.
—Todas ustedes le llegaron a conocer en alguna de las reuniones que los Namikaze realizaban, pero en realidad recuerdan que fue Naruto quien las rechazo—
Las chicas se miraron confundidas por lo que Hotaru decía
— ¿Que quieres decir?, acaso solo estás diciendo todo esto por ayudarlo traidora—Las chicas le reprochaban sin llegar a creerle.
Hotaru solo las miraba calmadamente dando un profundo suspiro
—Supongo que lo que habla ahorita es su dolor y no ustedes—cruzando con más fuerza los brazos mientras les miraba fijamente.
Antes de que pudieran decir algo Hotaru levantaba la mano indicando que guardaran silencio.
—Hace cinco años una familia competía directamente con los Namikaze, y no me refiero a los Uchiha, esa familia buscaba superarlos a como diera lugar sin importar los medios para lograrlo.
De nuevo Hotaru observa fijamente a Saara haciendo que esta le mirara confundida esperando a que terminara de contar aquella historia.
—Sin que nadie se diera cuenta comenzó a suplantar a algunos miembros de la familia Namikaze en eventos públicos, pero tuvieron un mejor resultado con el miembro más joven, me refiero a ti Naruto. —
De nuevo el silencio reino en aquel lugar haciendo que todas quedaran heladas por todo esto, mientras que Naruto escuchaba en silencio apretando los puños con fuerza.
—Continúa por favor Hotaru—pedía el rubio para saber más de lo que pasaba a sus espaldas.
—Hace cinco años durante esas reuniones, se decía que Naruto Namikaze se la pasaba acosando a las hijas de las familias que asistían regularmente— Mirando al rubio sorprendido.
— ¡Yo no hice nada lo juro!—jalando sus cabellos con fuerza negando todo
—Dobe al cubo, que no escuchaste lo de que te estaban suplantando—Sasuke le miraba con una gotita en la sien al ver que el rubio no lograba comprender bien la situación
— ¿En serio? —Colocando una mirada más despreocupada de zorro
Gaara soltó un suspiro mirando a Hotaru
—Si sabias eso porque no hiciste nada en su momento—Preguntándole de forma directa y acusadora el pelirrojo se dirigía a la rubia.
—Esto lo acabo de averiguar hace poco, la razón de esto es por lo sucedido en una fiesta…y no fue precisamente el rechazo—Mirando fijamente a Saara
La chica solo se dejo caer al piso mientras el resto trataba de contener sus lágrimas ante la sorpresa de los demás
—Nosotras…no pudimos hacer nada en ese entonces, solo asistimos porque creímos que era otra reunión de caridad, pero no había ningún adulto—
Naruto ahora observaba a una frágil Saara que solo apretaba su rostro contra sus manos dejando entre ver algunas lágrimas.
—Saara…que paso, que fue lo que paso para que ustedes…—Tragando saliva mientras se acercaba un poco a la chica.
—En esa fiesta… nos dimos cuenta de que todas habíamos sido engañadas, Naruto Namikaze había cortejado a todas y esa reunión solo había sido organizada para que todos se enteraran—Con la voz ahogada Saara trataba de hablar y explicar lo sucedido.
—Acaso…—Naruto le miraba confundido
—Se burlaron de nosotras como no tienes una idea…estábamos ilusionadas, creímos en el chico que decía ser Naruto y ahí nos mataron, nos dejaron más que un sentimiento de odio que fue creciendo con el paso del tiempo…después de eso cada una no pudo regresar a su vida diaria el acoso era tal que tuvimos que cambiar de escuelas, abandonar amistades y encerrar nuestros corazones. —
Las miradas de las chicas se vinieron abajo mientras que Naruto mostraba un rostro de enojo tal que incluso Gaara y Sasuke sintieron un estremecimiento por su reacción
—Dobe será mejor que te calmes—El pelinegro preocupado por el rubio trataba de que este se tranquilizara.
— ¡NO PUEDO HACERLO, POR ELLO TODAS ELLAS!…todas ellas… — apretando puños y dientes con fuerza ante las miradas de sorpresa de las chicas que seguían en silencio observándole.
—No te preocupes por eso, en estos momentos tu familia está ya presentando cargos contra ellos y muy pronto pagaran por lo que hicieron, el hacer que todas ellas te odiaran con el único fin de boicotear a tu familia. —Hotaru les decía sintiendo que con eso calmaría un poco el dolor que sentían.
Naruto le escuchaba en silencio mientras se acercaba mas a Saara colocándose de nuevo en posición de suplica en el piso ante la mirada sorprendida de todos.
— ¿Que estás haciendo? —La pelirroja miraba aquello fuera de lugar y muy vergonzoso.
—Lo siento…si no hubiera sido tan egoísta en ese tiempo, tal vez nada de esto hubiera pasado…sé que no arreglare nada con pedirte perdón, pero yo soy Naruto Namikaze el sucesor de mi familia, el que espera puedas olvidar todo ese resentimiento y si lo deseas podemos ser amigos—
Saara le escuchaba sorprendida mientras sus lágrimas continuaban saliendo
—Baka…si continuas haciendo cosas así…terminare enamorándome del verdadero Naruto—tallando sus ojos con el fin de tratar de contener sus lagrimas
La patada de Sasuke haciendo que rebotara en el piso le hizo voltear a mirarle con enojo
— ¡Porque lo haces! —Levantándose con rapidez y mirar al pelinegro con enojo
—Por Dobe—Respondiendo como si eso fuera lo mas natural.
La pelea de los chicos provoco que todos se relajaran; sonriendo de manera tranquila como si se hubiera liberado todo el mundo de un gran peso de encima, Gaara en tanto se acercaba a Hotaru
—Me sorprendiste, que tú sola hayas descubierto todo esto—
—Ja, ja, ja, la verdad…fue mi adorable Utakata quien me ayudo con todo esto —llevándose las manos al rostro enrojecido y dando vueltas toda despistada
Gaara prefirió no preguntar sobre eso pero algo más le preocupaba
—Por cierto, sabes que fue de Hinata—
Aquello hizo que todos prestaran atención y Naruto se dirigiera hacia Hotaru la cual soltaba un grito y sostenía al rubio con fuerza
— ¡Hinata se va en el vuelo de las 5:00 pm, si no la alcanzas ella se irá!—Jaloneando mas fuerte al rubio como queriendo despertarlo de su sueño.
Naruto se sintió caer por el gran precipicio donde no había fondo, estaba a punto de perder a la única chica que le había querido por lo que era, aquella chica que estuvo con él sin que supiera siquiera de su existencia; pero sus pensamientos fueron interrumpidos al oír de nuevo a Hotaru.
—Ella dijo…que el acuerdo se había cumplido y que parecía que ya no había nada por hacer, porque Naruto no estaba enamorado de ella, esto sí que no lo comprendí —
Al escuchar aquello Naruto por inercia salió corriendo a todo lo que sus piernas le daban observando que un chico de cabello castaño y mirada despreocupada, el cual estacionaba su moto cerca de ellos por lo que el rubio sin dudarlo la tomaba para salir montado el ella.
—Vaya he sido robado—Este decía mientras señalaba hacia donde el rubio se alejaba.
— ¡Utakata-Sama! —el grito de Hotaru que se arrojaba a los brazos del chico que seguía sin mostrar preocupación
—Hotaru, es acaso una de tus bromas, acaban de robarme la moto—Mirando a la rubia que parecía no querer soltarlo.
—Si fue el Dobe, pero esta vez está haciendo algo bien—Sonriendo de manera sarcástica el pelinegro cruzaba los brazos.
Todos solo observaban en dirección de donde el rubio se había perdido en la distancia con rumbo al aeropuerto, el tiempo en esta ocasión era apremiante, Utakata solo miraba sin comprender lo que ocurría ya después se preocuparía por hacerlo.
En tanto en el aeropuerto Hinata caminaba de manera lenta junto a Shion, esta sonreía mientras se colocaba sus gafas, el próximo destino que tenían prometía una gira de gran magnitud.
—Ya verás Hinata todas esas ciudades, y la gente—Shion hablaba sin parar sobre los proyectos que tenia Luna Nueva.
Pero Hinata parecía estar en otro sitio solo caminando por inercia, pero ella sabía que no había razón para quedarse había tenido una vida normal, había amado y su corazón había sido roto.
Sabía desde el inicio que existía esa posibilidad, pero irónicamente no se arrepentía de aquello; a pesar del gran dolor de su corazón en aquel momento ella no tenía nada por lo que se reprochara y solo rogaba dentro de ella que Naruto pudiera ser feliz aun cuando no fuera con ella.
—Nee, Hinata me estas escuchando, o me estás dando por mi lado. —Mirándola con algo de enojo por no sentirse escuchada.
—Lo siento Shion…solo estoy algo cansada—sonriéndole a manera de disculpa.
La rubia solo frunció el seño para después soltar un suspiro
—Deberías olvidarlo, tu estas muy alto para él, ya ves lo que ocurrió…el enamorarse no es para nosotras
Hinata la miro confundida más sorprendida que otra cosa, la forma en que ahora hablaba no era común en ella y casi sonó como si hubiera una gran tristeza dentro de ella.
—Shion…acaso tu
—Ya basta Hinata, dejar de andar sacando conclusiones a la ligera
—Shion…
—Mejor concéntrate en tu carrera, debes llegar más alto que nadie ser más que una estrella pasajera…Una Idol eterna la cual el mundo recuerde por siempre
Hinata solo la miraba en silencio, la Shion que tenía enfrente parecía ser tan diferente a la de siempre, como si en esos momentos su corazón estuviera hablando por ella y este solo mostrara hoy el lado vulnerable de la rubia.
Después de pasar por la revisión y la seguridad del aeropuerto su corazón se agito de sobremanera, estaba dejando todo lo que había amado en aquella ciudad, y solo debía caminar unos pasos para no volver más los gritos de alguien le hicieron voltear.
Como de una escena de una película todo se miraba en cámara lenta, el ruido del lugar parecía haberse ido, la gente era ahora ajena a todo ello puesto que su mirada ahora le veía.
Naruto entre gritos y empujones contra la seguridad del aeropuerto trataba de abrirse paso, solo quedo ahí de pie observándole sin saber que hacer o que decir sintiendo como el mundo volvía a moverse y ella solo fuera parte del paisaje del lugar.
— ¡HINATA! —los gritos ahora llenaban el lugar ante las miradas penetrantes del resto de las personas que se detenían ante la escena que ahora se desarrollaba, la seguridad del lugar muy pronto empezaba a tener control de la situación al comenzar a someter al rubio.
Shion de inmediato sujeto la mano de su prima llevándosela lo más pronto posible, el avión muy pronto anunciaría su salida así que permanecer todavía en los pasillos retrasaría todo; mas los gritos del chico por un momento le hicieron sentir pena por él.
— ¡HINATA! No me dejes, ya se resolvió todo…todo esto es un mal entendido…yo…yo te necesito…TE AMO así que no me dejes
Los perlados ojos de la chica solo le miraron con tristeza
—No mientas…por favor….duele demasiado—Fue la respuesta de la chica que trataba de no desviarse de su decisión.
—No miento así que no me dejes…TODO LO QUE PASO FUE UN MAL ENTENDIDO SAARA CREYÓ QUE YO LES HABÍA HECHO ALGO MALO PERO EN REALIDAD FUE OTRA PERSONA QUE QUISO DESTRUIR A MI FAMILIA PERO EN ESTOS MOMENTOS YA SE ENCUENTRA BAJO LAS AUTORIDADES YA QUE MI MAMA SE ENCARGO DE ESO Y HOTARU ME EXPLICO LO OCURRIDO PERO CON TODO LO QUE PASO SE QUE NO PODRÍA VIVIR SIN TI ASÍ QUE NO ME DEJES HINATA
Después de decir todo esto comenzó a respirar con fuerza agarrándose el pecho al no haberse detenido para hacerlo, mientras Hinata le miraba fijamente y muy sorprendida, no sabía si reír o llorar por como lo había dicho el rubio.
—Hinata, vámonos— la rubia sin soltar la mano de la chica trataba de que se alejara de aquello.
La ojiperla sin moverse miro a Shion con detenimiento
—Es inútil, creí que haciendo esto engañaría a mi corazón, pero es inútil—Mirando tiernamente a Shion.
—Hinata…
—Te quiero mucho prima, pero lo que siento por Naruto es mucho más fuerte—Sin dejar de sonreírle
—Pero el te miente…todos mienten…no lo…—El fuerte abrazo de Hinata hacia Shion le hizo que esta quedara en silencio soltando algunas lagrimas
—Creo en el…sé lo que siente…no quiero rendirme no aun, gracias por todo…por favor libera lo que llevas por dentro no dejes que tu corazón deje de latir, no te arrepientas de nada en lo que creas.
La rubia solo miro como Hinata le dedicaba una cálida sonrisa, mientras esta corría en dirección hacia donde el rubio era sometido por la seguridad del aeropuerto, abriéndose paso como podía entre la gente pasmada que observaba como Hinata se arrojaba a los brazos del rubio sin importar el resto del mundo.
Shion inmóvil desde su lugar aun con sus ojos llenos de lágrimas, el recuerdo de su primer amor el cual había sido muy cruel haciendo que cerrara su corazón a todo sentimiento, más el deseo de libertad que ella mismo confundió con otra cosa.
—Con que…vivir sin arrepentimientos—Se limpio el rostro colocando sus gafas oscuras mostrando una sonrisa, dándole la espalda a los dos chicos que seguían abrazados bajo una lluvia de aplausos por el resto de la gente.
—Vive entonces bajo tus creencias Hinata, tal vez ese modo romántico de ver la vida no sea tan malo
La lluvia de fotografías sobre Shion solo hizo que su sonrisa aumentara, alejándose hasta perderse en los pasillos para tomar el vuelo el cual a final de cuentas estaba destinado a ella.
Naruto y Hinata por su cuenta seguían tomados en un fuerte abrazo sintiendo que el tiempo se había detenido solo para ellos, la gente muy pronto comenzó a seguir su camino mientras estos seguían de pie, fijos e inmóviles con lagrimas en sus rostros, aquellas sonrisas mostradas en ellos, el sentimiento compartido vuelto uno solo.
—Hinata yo…
—Shhh….no digas nada mas, apenas entendí todo lo que me gritaste
— ¿Eh? Entonces…
—Mi corazón escucho a tu corazón
El rubio sonrió mientras tomaba con delicadeza el rostro de la chica juntando sus rostros mientras la besaba en ese mismo lugar, Luna Nueva como tal había desaparecido ahora ambas partes se habían dividido, la voz que conquisto a muchos estaba siguiendo a su corazón; la parte exterior se disponía a conocer el suyo por propia cuenta.
Como de una melodía de amor se tratara diferentes caminos se abrían, cada nota buscaba hacer su propia canción, su propio Do – Re –Mi –Fa –Sol.
Muchas gracias a todos los que me han dejado algún comentario aun si es para regañarme por lo atrasada que ando, el agregar mis historias a favoritos así como a esta chica que de pronto le da sus ataques de histeria colectiva por todo lo que tiene en su cabecita, el tener sobrina y cuidarla ocupa mucho tiempo, agréguenle los problemas de la vida diaria y todo lo que viene acompañado con ello.
Pero también con esto hay recompensas y el que tengas a alguien a tu lado a alguien que comparta todo esto con uno, creo que al final hace que todo lo que agobia valga la pena en enfrentarlo.
Gracias por seguir leyendo mis historias, gracias por dejarme saber de ustedes y gracias por la paciencia espero poder compensarla con mis escritos.
Esta historia ha llegado a su final y solo queda el epilogo que siempre coloco en todo lo que escribo, espero les guste ya saben donde reclamarme, espero no defraudar a nadie y solo me queda decir hacia adelante con la frente en alto.
Próximo Capítulo: Epilogo
