Al fin actualicé, una disculpa por la tardanza, espero que les guste el capítulo y sí fue así, no olviden dejar un review, se los agradecería mucho. Sin más que decir, ojalá lo disfruten y hasta el siguiente capítulo


Capítulo:

– Tu pregunta es ¿Cuál es el verdadero nombre de Lewis Carroll? Tienes un minuto para responder –podía ver la sonrisa burlona en sus labios …

Sabía que Alice me lo había dicho alguna vez, pero no parecía recordar, una ligera frustración comenzó a embargarme, aunque fue sustituida por un escalofrío que recorrió mi espalda, casi podía imaginarme a Ciel tratando de ahorcarme por mi ignorancia, mi mirada se desvió al pequeño reloj, mi corazón dio un vuelco al ver que solo me quedaban 15 segundos, a este paso no íbamos ni siquiera a llegar a nuestro reto.

Miré a Aster y después al reloj, solo quedaban 10 segundos. Estaba por rendirme cuando al fin recordé.

– ¡Charles Dodgson! –grité un segundo antes de que sonara la alarma.

– Correcto –su rostro había perdido aquel gesto de superioridad –Siguiente reto, tienes que identificar al que no pertenezca, tienes 40 segundos.

Frente a mí había 4 fotografías todas idénticas de la misma rosa roja escarchada con tres pétalos caídos y una pequeña luna dorada… comencé a buscar cualquier mínimo detalle que pudiera pasar desapercibido a primera vista, todas parecían completamente iguales, los ojos comenzaban a arderme por no parpadear, volví hacia el reloj 5 segundos, esto era una tortura, no era bueno para esa clase de detalles así que para evitar quedar mal tomé la que me indicó mi instinto, suspiré derrotado al pensar que había perdido el reto.

– No sé si eres realmente observador o solo tuviste suerte.

– El que dudes de mis habilidades me ofende – una mano sobre mi pecho y una cara dolida acompañaron mi frase –Lo supe desde el principio, pero quería hacerlo interesante.

– Ajá –Aster se me quedó viendo con una ceja levantada- ¿Prosigues o quieres la pista?

– Uno más no me hará daño.

– Es un rompecabezas –me mostró un pequeño tablero que tenía 3 palos de madera, en uno de ellos había una pirámide hecha con círculos de diferentes colores y tamaños –tienes que colocar la torre completa en otro pilar sin encimar círculos grandes sobre pequeños –sonreí ligeramente con cierta arrogancia, ese juego era mi favorito desde que era niño –para este tendrás dos minutos y medio.

Cuando me dio la señal comencé a mover con cierta torpeza al principio, desvié la mirada a mi compañero y pude ver como regresaba esa sonrisa victoriosa, la cual perdió a los pocos segundos cuando se dio cuenta que estaba fingiendo mi torpeza, moví los círculos uno a uno hasta que terminé.

– Mi pista y tesoros, por favor –ni siquiera me dejó burlarme un poco más antes de entregarme un sobre y mis monedas doradas.

Miré mi reloj, 1:45 tenía tiempo suficiente para las demás bases, en la siguiente haría solo dos, tres en la siguiente y hacer los 5 en la última, si todo salía bien sería demasiado difícil que me ganara alguien más.

Abrí el sobre y leí con rapidez el contenido.

Esta base oculta puede parecer, pero si buscas en el jardín correcto me podrás ver.

Estas pistas eran cada vez más complicadas, aunque no debía sorprenderme demasiado, Jamie era un experto en esta clase de juegos y no se dejaría ganar, estuve pensando varios minutos hasta que di con el lugar, esperanzado corrí hacia la casa de Alice, ese jardín estaba muy escondido, aunque en ese momento un sentimiento de culpa me embargó, Tooth no conocía casi nada de la ciudad así que debía ser más difícil para ella, en especial esta base… me vi tentado a llamarle para darle una ligera ayuda cuando vi a Cheshire, si le hubiera dicho hubieran perdido automáticamente. Suspiré relajado al ver al mayor frente a mí.

– Vaya Frost, espero que mantengas el ritmo porque varios ya pasaron por aquí.

– Dime los retos…

Esta base eran retos algo ridículos, en el primero me tuve que disfrazar de un animal e imitar su ruido característico, opté por el perro, grave error. Cheshire me estaba molestando con que hiciera trucos a cambio de galletas, estuvo mangoneándome hasta que lo mordí, ahora fui yo quien estalló en carcajadas. En el siguiente tuve que imitar a lo que fuera que me indicara la tarjeta, la tomé con cierta molestia sabía que cuando Cheshire quería molestar lograba sacarte de quicio. Leí en voz alta al personaje, apenas me escuchó cuando una sonrisa burlona se dibujó en sus labios, me dirigí hacia la zona de disfraces, había planeado todo muy bien porque estaban todos los accesorios que necesitaba.

– ¿De dónde sacaste tantas pelucas?

– Nunca lo sabrás.

Cuando salí Cheshire se quedó sin aliento de tanto reír, la larga peluca rubia con flores decorándola, el vestido morado, salí triunfante modelando el disfraz de Rapunzel, fingí que me peinaba con gracia mi cabello y comencé a tararear una de las canciones de la película con la voz más aguda que pude hacer, tal vez era ridículo, pero no podía negar que me veía fabuloso, estaba por pedir el siguiente reto cuando alguien se aclaró la garganta.

– Lamento interrumpirte Rapunzel –la voz de Alice sonaba algo molesta, aunque también parecía que quería reírse –Pero quiero mi reto.

– Tienes suerte bella dama, el primer reto es imitar un animal.

– Dame mis tesoros y mi pista Cheshire –todo mi orgullo se había visto opacado por la vergüenza que me causaba el que me viera vestido así.

– ¡Que aburrido Frost! –me entregó las monedas y el sobre –no te preocupes, después te paso las fotos de lo que haga Alice –sonrió con maldad, pero fue interrumpido por el sonido de un golpe.

– Ni siquiera lo pienses –su voz sonaba algo amenazadora.

Abrí el sobre y leí cuidadosamente el texto.

Esta base a plena vista está, pero para llegar a ella tendrás que a tu niño interno llamar.

Esta era de parte de Meme, nadie más que a él se le podría ocurrir una frase así ¿niño interno? Había miles de lugares que se me ocurrieron, pero cada uno de ellos estaban fuera de la zona del mapa, vi mi reloj 2:35 de la tarde, estaba perdiendo mucho tiempo, y lo peor era que mi cerebro ya no quería cooperar, solo pensaba en qué clase de animal haría Alice, estuve imaginando diferentes escenarios cuando sonó mi alarma 2:40. Dejé atrás mis pensamientos, mis manos recorrían ansiosas mi cabello, qué clase de lugar sería uno para un niño, no pude evitar golpearme a mí mismo cuando di con la respuesta.

Iba de camino cuando me pareció ver otra de las bases, sin perder más tiempo corrí al pequeño parque donde había llevado a Emma, debajo de una estructura que parecía un castillo vi a Meme, su sonrisa sincera me recibió.

– Muy bien Meme, suelta el reto.

Lo primero que hizo fue sacar un poco de plastilina, tomó una tarjeta y comenzó a moldear, no sin antes voltear un pequeño reloj de arena. Sus manos, aunque rápidas, mis ojos no lograban descifrar qué clase de criatura estaba creando, estaba por rendirme cuando al fin le vi forma a la escultura.

– Ballena, orca, tiburón –comencé a decir cada animal marino que me llegaba a la cabeza –pez, barracuda –cuando dije eso Meme se me quedó viendo sin poder creer que no lo adivinara - ¡Es un…! –sabía lo que era, pero no podía recordar el nombre - ¡Delfín!

Meme solo me sonrió antes de preparar lo siguiente para el reto.

–Tienes que cantar una canción que contenga la siguiente palabra y debe estar en el verso de la misma –sacó otra tarjeta, me la mostró y volteó el mismo reloj.

"Friends" Miles de canciones pasaron por mi mente, pero ningún verso que tuviera aquella palabra, la frustración crecía dentro de mí al ver cada granito de arena caer, en ese momento recordé una vieja canción que le encantaba a mi padre.

No, I get by with a Little help from my Friends
Mmm I get high with a Little help from my Friends
Mmm I´m gonna try with a Little help from my Friends

– Muy bien Jack, ¿reto o pista? –me quedé pensando cuando vi mi reloj 2:55, tenía tiempo suficiente para uno más.

– Reto.

– De acuerdo, para este tendrás que contestar 3 preguntas –yo solo asentí –La primera es: ¿Cuál de los siguientes no es una leyenda de terror japonesa? Teke, Teke; Baby Blue, El Escondite.

– Eso es fácil cuando creces con Jamie, es Baby Blue

– Correcto, segunda pregunta ¿cuál es la estación del año que viene dos veces?

– ¿No hay opción múltiple? –él negó con la cabeza –bien… estación, 4 opciones… dos veces… invierno –chasqueé los dedos cuando di mi respuesta.

– Correcto, última pregunta ¿qué personaje de terror utiliza los sueños como arma y zona de tortura?

– Freddy Krueger.

– Correcto, muy bien. Te entrego tu pista y tus tesoros.

– Gracias Meme, te veo en la final –le sonreí antes de irme

Abrí el sobre, sabía que ya era la última por lo que debía apurarme y más al ver el tiempo que me quedaba.

Esta base para el final debes guardar si honestamente quieres ganar, no te quieras adelantar porque si lo haces te voy a golpear, si me puedes encontrar estaré cerca de donde vas cuando en la sombra te quieres recostar.

El Gran Roble del parque, corrí con todas mis fuerzas, y más al saber que ya la había visto. Ciel al verme se quedó sorprendido, como si no pudiera creer que llegara tan lejos, llegué orgulloso y listo para vencer los 5 retos, vi mi reloj y me percaté que me quedaban 30 minutos.

Ciel comenzó a explicarme que sus retos eran sobre historia… todo había sido bastante complicado, la Historia y yo nos odiamos desde siempre, pero sin saber cómo logré conseguir cada reto.

Así fue sucesivamente con los diversos retos, al concluir la tarde vimos que solo un equipo había logrado más puntuación que nosotros.

Mis amigos y yo nos despedimos de todos y nos dirigimos a mi casa, llegamos exhaustos, una carrera así parecía más complicada de lo que había pensado, sin embargo, mis amigos se veían felices.

Al día siguiente nos citaron un poco más tarde, la hora de inicio sería a las 16:00 h. los tres llegamos al punto de reunión, el parque que estaba detrás de la academia, al entrar les di un pequeño tour a mis amigos, quienes estaban asombrados por el tamaño de la escuela y más cuando vieron el gimnasio.

– ¿Cómo consiguieron el permiso? –pregunté curioso.

– Fácil, yo soy el Prefecto y Phantomhive es el presidente del club donde vamos a celebrar el reto de hoy –explicó Aster mientras abría la zona donde íbamos a estar.

– El reto de hoy consistirá en una simple prueba de puntería y serán 3 rondas en las cuales participarán aquellos que no lo hicieron ayer, podrán escoger entre flechas o tiro –Alice señaló las opciones a escoger –la distancia entre ustedes y la diana dependerá de su elección para lograr la mayor igualdad de condiciones –suspiró antes de proseguir –el tiro al centro valdrá 10 puntos, a partir del tercer círculo 9, 8 círculo rojo, segundo círculo rojo 7 y así sucesivamente. Si el tiro toca línea se dará la puntuación más alta y si cae encima será la puntuación del tiro anterior ¿alguna pregunta? –desvió su mirada a cada uno de los presentes –muy bien, comencemos.

Todos los que participarían se colocaron las protecciones adecuadas según su elección, vi a los competidores de hoy, Cheshire no sabía que tan bueno era en esto, Meme no parecía tener una gran puntería y Aster, su sonrisa arrogante decía todo, desvié la mirada hacia mi compañero, se veía tan pequeño a su lado y sin embargo había escogido la misma arma que Cheshire.

Los cuatro se prepararon en la zona en la que habían sido indicados, primero serían los de tiro y después arco.

Cheshire disparó, su tiro había dado en el círculo de 8, le sonrió a Tooth quien le devolvió la sonrisa y lo animó, el siguiente en pasar fue Ciel, tapé mis ojos para no ver la vergüenza de tiro que esperaba y más cuando lo vi tener dificultades con su arma, una vez que escuché el gatillo abrí lentamente los ojos preparado para ver daños en la pared, desvié la mirada ante la reacción de los presentes, un tiro perfecto en el círculo de 10, sonrió con burla cuando se cruzaron nuestras miradas.

Los siguientes tiros de Cheshire hicieron dos 9, dando un total de 26 puntos. Ciel, puntería perfecta, tres veces había dado en el blanco obteniendo halagos y cumplidos por parte de todos los presentes.

– ¿Quién diría que sabías como disparar? –le dije algo burlón, pero sorprendido.

– Ahora lo sabes Frost, yo si fuera tú estaría con cuidado.

La siguiente ronda era la de Meme y Aster, los tres dieron todo de sí, pero quitando el último tiro, parecía que iba a ser un empate.

Meme había conseguido 28 puntos, Aster 29, podía verlo fastidiado por haber fallado el último tiro.

Cuando terminó el reto, Alice se quedó ordenando las dianas y arreglándolas, su reto no les había salido tan bien como habían esperado, pero, aunque el orgullo de haber ganado me hacía sentir feliz, todo el mérito era del enano por lo que creí que si me ofrecía a ayudar Alice no se enfadaría.

Estuvimos limpiando en silencio, tal y como había sucedido durante nuestro castigo, sonreí al recodarla cubierta de pintura, Alice se percató de mi sonrisa, se me quedó viendo por algunos segundos antes de seguir con su tarea. Habían pasado como 45 minutos cuando terminamos, una vez puesto todo en su lugar nos marchamos, no sin antes asegurarnos de que habíamos cerrado el gimnasio.

Cuando salimos pudimos ver a todos esperándonos en la entrada principal, mis amigos me dedicaron una sonrisa traviesa al verme llegar con Alice, no pude evitar dedicarles una mirada sarcástica ante sus ocurrencias. Una vez reagrupados fuimos a comer a un pequeño restaurante.

El resto del día terminó entre burlas y cumplidos.

Al día siguiente sería nuestro reto, Ciel había hecho un plan sobre los obstáculos que pondría mañana junto a los demás, me desperté temprano, asegurándome de despertar a mis visitas, todos estábamos cansados, eso de despertar temprano, y ellos con el cambio de horario, no era fácil para nosotros, aunque siendo sincero ellos estaban más despabilados que yo.

Llegamos al parque en el que habíamos hecho la primera y comenzamos a colocar todos los obstáculos, una vez terminados los detalles esperamos a que llegaran los demás, aprovechando un poco del tiempo intenté que Alice, Jamie y Tooth hablaran, sin mucho éxito, la chica de ojos verdes parecía completamente concentrada en sus responsabilidades, no podía negar que estaba actuando bastante extraño a comparación de otros días.

Tooth lo intentó también, pero al no conseguir más que unas respuestas breves se dio por vencida, el que logró mayores avances fue Jamie, nunca sabré qué clase de talento tiene para conseguir que todos hablen con él, y aun así la charla no había sido tan fructífera como él había esperado.

Todos los intentos fueron abandonados en el momento en que llegaron los demás, una vez que estuvieron juntos con su respectivo compañero hablé para explicar las reglas.

– Esta será una carrera de obstáculos por tiempo, pero quien tenga que cargar será quien cumpla años en la fecha del número mayor. Por ejemplo, yo soy del 21 de diciembre y Ciel del 14 de diciembre, por lo que yo tendría que cargarlo –sonreímos listos ante nuestro plan.

Los demás equipos se quedaron viendo algo liados por la regla, si nuestros cálculos salían bien tendríamos una enorme ventaja.

Cheshire era del 1° de abril y Tooth era del 12 de noviembre, por lo que Tooth tendrá que cargar a Cheshire.

Jamie era del 16 de mayo y Meme era del 31 de octubre, Meme cargaría a Jamie.

Fuimos sonriendo cuando vimos como quedaban las parejas, pero nuestras sonrisas se desvanecieron al ver a Alice y Aster, toda nuestra ventaja parecía esfumarse ante ellos al ver sus fechas respectivas.

Aster 21 de abril y Alice 4 de mayo, siendo así que Aster cargaría a Alice.

– Debimos establecerlo por el peso, así hubiéramos conseguido la ventaja –me susurró Ciel algo molesto.

– Ya todos vieron la ruta –continué explicando –la dupla que consiga terminar la ruta en menos tiempo gana 15 puntos, el segundo 10 y el tercero 5.

Activamos el temporizador para que se activara en 5 segundos, los cronómetros listos en la línea de meta. Una vez que sonó la alarma, salí corriendo con todas mis fuerzas, los demás equipos parecían estar disfrutando más las risas provocadas por los intentos de cargarse mutuamente, Cheshire le dedicaba acertijos a Tooth, quien moría de la risa al entender el mensaje oculto, Meme consiguió cargar a Jamie, pero ambos tropezaron con el segundo obstáculo.

Disminuí mi ritmo al ver a los competidores, obteniendo un buen golpe en mi cabeza por parte de Ciel.

–¿Qué haces Frost? Alice y Aster nos pisan los talones –exclamó molesto – ¡Rápido!

Aster me sonrió cuando nos pasaron, me acomodé a mi compañero y recuperé el ritmo, los dos íbamos corriendo casi a la misma velocidad, sin embargo, cuando estábamos en el último obstáculo un mal movimiento causó que mi pierna sintiera un fuerte tirón, usando mis últimas fuerzas brinqué, pero me había tardado.

Aster y Alice habían ganado.

Cuando llegué a la línea de meta Ciel se bajó de un brinco, refunfuñando por mi torpeza, yo suspiré y me dejé caer sobre el suelo sin alguna precaución pues el dolor de mi pierna era bastante molesto.

Intenté estirarla, pero la punzada de dolor me detuvo, y sin importar las veces que lo intentaba el resultado era el mismo, quería levantarme para no arruinar el juego, estaba bromeando con mis amigos cuando sentí una mano que jugó ligeramente con mi cabello.

– ¿Te encuentras bien, Frost?

– No te preocupes Alice, estoy bien… solo requiero descansar –le sonreí, ella movió su mano hacia mi pierna, mi corazón aumentó su ritmo y mis mejillas se ruborizaron –¡Aa…Alice! ¿qué estás haciendo? –pregunté nervioso, rápidamente alejó su mano de mi pierna.

– Por la expresión que hiciste durante en la carrera, tal vez te lesionaste –me miró – ¿dónde te duele?

– En mi pantorrilla derecha –quiso acercarse para mirar mi pierna, pero algo la detuvo –la miré curioso, lo más seguro es que esperara alguna clase de autorización –tranquila, puedes tocar, aunque no me ¡Duele! –espeté cuando Alice presionó.

– Pero dijiste que no te dolía, está bastante inflamado, incluso tiene otro color… tenemos que ir a que te revisen –comenzó a levantarse lentamente.

– ¡Alice, espera! –sujeté su mano derecha –Yo… yo quiero saber por qué estás así.

– No tiene importancia –desvió sus ojos verdes de los míos.

– ¿Es algo que no quieres decirme? –la miraba con cierto enfado y tristeza, me sorprendía que sin importar lo que hiciera, ella no terminaba de confiar en mí –entiendo Alice, no quiero presionarte.

– Frost –me llamó –no es algo que tenga que ver contigo, es mi problema… yo no soy como tú –susurró.

– ¿En qué no eres como yo? Acaso olvidaste lo que te comenté de mi pasado –suspiré antes de continuar –además, eso es lo que menos me interesa, yo quiero ver feliz a mi pequeña Alice –le sonreí – quiero ver que estás bien.

– ¿Pequeña? Soy mayor que tú jovenzuelo–su tono mordaz casi me hace reír a carcajadas – debiste decirme que fecha era tu cumpleaños, pudimos celebrar, aunque fuera algo pequeño, al igual que Ciel ninguno comentó sobre ese detalle –la miré, sabía que quería cambiar de tema, cosa que no iba a permitir.

– Alice, eso no me importa… ya tendremos otros años por celebrar, lo que me importa en este momento es saber porque estás actuando así.

–Frost, yo –sus dedos jugaban intentando calmarla, me miró y habló –es solo que durante estas fechas sucedió –su voz sonaba triste y algo ronca, como si quisiera evitar llorar, sin importarme el dolor en mi pierna la abracé con fuerza –no tienes que ponerte sentimental, además no me gustan mucho que invadas mi espacio personal –susurró intentando liberarse de mi abrazo, aunque cedió a los pocos segundos y me devolvió el gesto.

Estuvimos así unos segundos antes de que ella se soltara, llamó a Cheshire y entre los dos me ayudaron a incorporarme para ir al hospital. Estuvimos el resto de la tarde ahí, mis amigos estaban preocupados y más cuando el doctor explicó que me había desgarrado el músculo. Cuando salimos, llegamos a la casa de Alice, lugar donde acordaron que, debido a mi lesión, lo mejor sería dejar los retos hasta ahí.

Todos estuvieron de acuerdo y sumando puntos, los equipo con menos puntuación fueron los de Cheshire y Tooth y el Meme y Jamie, los cuatro se quedaron hablando para planear la fiesta.

Cheshire me había ayudado a llegar a un pequeño sofá azul para que estuviera cómodo en lo que mis amigos terminaban de ponerse de acuerdo para poder irnos, aunque como estaban las cosas lo más seguro es que yo me tendría que adelantar. Recosté mi cabeza en la pequeña almohada mientras veía el vendaje en mi pierna, me sentía mal por haber causado que la diversión terminara antes de lo previsto, aunque el lado bueno es que no habíamos perdido por lo que no nos tendríamos que preocupar de organizar la fiesta, conociendo a mis amigos le pedirían algún consejo a mi padre.

Disfrutaba de mi música a través de mis audífonos cuando una voz masculina me interrumpió.

–Sí que diste un buen espectáculo Jack –me sonrió Cheshire sentado en su sillón negro, que estaba junto al azul.

–Créeme cuando te digo que no quería lastimarme –suspiré mirando mi pierna vendada.

–Pero te sirvió para conseguir un abrazo de Alice, ya gastaste tu cupón –su rostro sonriente hacía un fuerte contraste con el tono molesto y sombrío de su voz.

–Técnicamente nunca canjeé dicho cupón –dije algo burlón.

–Esa no la vi venir –su sonrisa cambió a una un poco más maquiavélica –última vez que me ganas… aunque, gracias por animarla –su voz se suavizó –aún es duro para ella, pero desde que tú apareciste ella ha ido cambiando, además sin tu ayuda no hubieran atrapado a ese malnacido y ella seguiría atrapada en esa parte de su pasado.

–No tienes que agradecer, siempre estaré para ella sin importar qué…

–Espero que cumplas esa promesa –desvió la mirada hacia el pasillo que daba hacia donde estaban todos –sé que ella evita que las personas se acerquen a ella por miedo a perderlos.

–Ches –lo interrumpí –es una promesa que nunca voy a romper, ella es importante para mí y lo que menos quiero hacer es lastimarla.

–Muy bien Frost, solo quiero que sepas que sí algo pasa… hay muchas formas de despellejar a un gato –dijo antes de marcharse, no sin antes dejarme unos bocadillos.


Es curioso que recordara aquella promesa que le había hecho a su hermano, y más ahora que estoy a punto de irme al aeropuerto que me llevará de regreso a Burgess, prometí que siempre estaría para ella y actualmente quiero hacer todo lo posible para alejarme de ella, del dolor que me causó, del corazón roto que robó sin intención.

Escucho la voz de mi padre que me saca de mis recuerdos, él intentó convencerme de aceptar la beca que me ofrecían aquí, de que era una mejor oportunidad y así la familia se mantendría junta, sin embargo, aceptó mi decisión cuando se dio cuenta de que no cambiaría de opinión, es más me brindó toda su ayuda para que no tuviera problemas.

Mi hermana me abrazaba con fuerza, me dolería aún más el estar lejos de ella, y más cuando observé con cuidado sus facciones, poco a poco se iba transformando en una adolescente, no estaría cerca de ella para alejar a sus pretendientes, como Cheshire solía hacerlo con Alice, tampoco la vería reír cuando se enamore por primera vez o curar el primer corazón roto, ese pensamiento hizo que mi pecho me doliera, no quería que ella pasara por el mismo dolor que yo.

Intento deshacer el nudo que se formó en mi garganta mordiéndome el labio inferior.

– Jack –me llama mi padre mirándome a través del retrovisor –sabes que iremos a visitarte en vacaciones, aunque también espero que seas tú quien nos visite.

– Lo prometo.

– Jack –esta vez es la voz de mi hermana que me saca de mis pensamientos – ¿por qué quieres dejarnos?

– No es algo que quiera, es lo mejor para mí… lo entenderás cuando seas grande –me suelto de su abrazo y cubro mi cabeza con el gorro de mi sudadera azul.

– Pero Jack… – desiste al ver que pretendo ignorarla, aunque me percato que murmura algo completamente inaudible para mí.


Abrí mis ojos ante la falta de música, al hacerlo pude ver a Alice mirándome con cierta curiosidad.

– Creí que estabas durmiendo –me dijo algo avergonzada al percatarse de que la observaba, cruzó sus brazos y bajó su mirada.

– No te preocupes –me reí ligeramente – ¿ya te sientes mejor?

– Mejor no es la palabra que usaría, aunque sí un poco menos deprimida –estoy por hablar cuando ella me acerca una pequeña bandeja con panecillos de chocolate –tienes que descansar, no sé qué estén planeando para la fiesta, pero todos tus amigos están muy emocionados.

– Solo espero que no le pidan ayuda a –muerdo mi labio para no terminar mi oración.

– ¿A tu padre? –termina –ya no tienes que limitarte con esa palabra, solo no preguntes por los míos ¿de acuerdo, Frost?

– De acuerdo Liddell –le sonreí algo juguetón – ¿ya terminaron? Es que quiero ir a descansar un poco a mi casa.

– No lo sé, pero Aster y yo te llevaremos antes de que sea más tarde para no importunarlos –miré mi celular, eran ya casi las once de la noche, me sorprendí al ver como volaba el tiempo cuando estaba con mis amigos.

Aster apareció entre las sombras, tan silencioso como siempre, y me ayudó a incorporarme para poder caminar, me despedí de mis amigos esperando que se unieran a mí, pero estaban tan concentrados en lo que sea que estuvieran planeando que optaron por simplemente hacer unos gestos de despedida y gritaron un nos vemos luego, suspiré antes de volver a apoyarme en Aster para salir, en ese momento Ciel se acercó a nosotros, no pude disimular una mueca de disgusto al saber que estaba ofreciéndose a acompañarnos, Alice sonrió un poco al ver mi cara, caminamos hacia el ascensor del edificio, los tres estábamos en silencio cuando llegamos al primero piso, al abrirse las puestas nos dirigimos al carro de él, el resto del trayecto fue en silencio con excepción de las indicaciones que le di para poder llegar a mi casa.

Cuando llegamos esta vez fue Alice quien me ayudó con un poco de apoyo de Ciel, ella le pidió que tocara el timbre, quise apoyarme un poco más en mi pierna para evitar ser una carga para ella, aunque al sentir una punzada de dolor me detuve, la puerta se abrió en ese momento.

– Ya se te hizo costumbre llegar lastimado y de noche acompañado por Alice –se burló un poco.

– Tú mejor que nadie sabes que no me gusta perder –le sonreí.

– Buenas noches señor Frost –Ciel habló detrás de mí –lamentamos profundamente el haber permitido que su hijo esforzara tanto en la competencia a tal grado de lesionarse.

– No tienen de qué disculparse, gracias por traerlo y al ver su pierna vendada por atenderlo correctamente, ¿les gustaría pasar por un poco de té?

– No queremos causarle más problemas –le dijo Alice –ambos deben descansar. Nos retiramos – ella hizo una ligera reverencia ante mi padre y se marcharon después de despedirse.

Mi padre se quedó viendo hasta que el carro desapareció, una vez que cerró la puerta me auxilió para poder entrar, después de eso me cargó con la misma facilidad con la que yo cargaba a Emma, la fuerza de mi padre siempre me asombraba, claro que su estatura y complexión lo hacían algo amenazador pero su noble corazón le daba la bondad que siempre resaltaba entre todas sus características.

Al llegar a mi cuarto se aseguró de que estaba cómodo, antes de marcharse pareció recordar algo.

– ¿Y tus amigos, Jack?

– Se quedaron planeando la fiesta de año nuevo –sus ojos le brillaron ante la idea de una nueva fiesta –después te daré todos los detalles.

– Espero que le hayas dicho a tus amigos que estoy dispuesto a brindarles una mano amiga en cualquier momento.

– No te preocupes, Jamie y Tooth lo habrán comentado.

– Está bien, descansa hijo –me dijo antes de dormir.

El resto de los días pasaron sin mayor inconveniente, mi pierna iba sanando rápidamente, aunque seguía molestándome algo el dolor, Alice y Aster me visitaban para no hacer tan tediosas mis tardes encerrado en casa, Jamie y Tooth llegaban noche, pero con toda la energía para contarme los detalles de sus planes para la fiesta.

Todo indicaba que sería una fiesta muy divertida, no obstante, casi no me daban detalles sustanciales sobre ella.

Al fin el día había llegado, mi padre y Emma habían sido invitados, el problema era que él tenía que ir a solucionar unos pendientes fuera de la ciudad, estaba algo triste por no poder celebrar el nuevo año junto a nosotros, por lo que le prometimos que le llamaríamos a la medianoche exactamente para que estuviéramos juntos.

No sabía si habían invitado a los demás padres, aunque si lo pensaba bien las probabilidades eran muy bajas, los padres del Conde habían fallecido hace muchos años en un terrible accidente, los de Aster estaban en Australia, los de Meme estaban atareados con sus galerías de arte alrededor del mundo.

Tomé mi celular, y a pesar de que aún me dolía un poco mi pierna, nos fuimos en la camioneta de mi padre. Emma se veía muy linda con un vestido amarillo y un listón azul sujetando su cabello, yo opté por un pantalón azul oscuro, una camisa blanca. Al llegar me sorprendió el lugar, era un salón jardín, iluminado con antorchas que indicaban el camino, Emma corrió un poco hasta que recordó mi lesión, regresó conmigo y me ayudó.

Cuando entramos al lugar me maravilló la decoración, listones, globos, luces de todos los colores y un enorme cartel con los dígitos del nuevo año, y no solo eso, había una mesa de dulces y otras con diversas actividades para realizar.

Mis amigos ya se encontraban bailando y platicando entre ellos, aunque al acercarme pude darme cuenta de que había otras personas, Jamie nos explicó que todos habían invitado a otros amigos cercanos para hacer un ambiente más ameno y divertido.

Emma comenzó a buscar a alguien, esa chica que usaba un hermoso vestido rojo con toques dorados, nos acercamos para saludarla cuando me percaté que estaba hablando con el mismo chico que me había entregado su carta hace algunos meses, no recordaba su nombre por lo que me acerqué discretamente a Cheshire en lo que terminaban de conversar, Emma estaba ansiosa por saludarla que no le importó interrumpir la plática entre ellos.

– ¡Hola Alice! –la abrazó – ¡feliz año nuevo!

– ¡Emma, muy feliz y próspero año nuevo para ti! –le devolvió el abrazo.

– Hola señorita, feliz año –le dijo el sujeto con el que estaba hablando.

– Emma, quiero presentarse al joven Michaelis, es un amigo de Ciel, además de ser un buen maestro en esgrima.

– No lo sería si la señorita Liddell no fuera tan buena alumna –sonrió –puede llamarme Sebastian.

– Yo soy Emma –le apretó la mano que él le había ofrecido al momento de presentarse, aprovechando que estaban presentándose dejé a Cheshire para hablar con Alice.

– Alice, espero que tengas un excelente año nuevo –le sonreí y abracé algo sobreprotector a Emma cuando Sebastian se acercó a nosotros, ese sujeto me causaba una cierta incomodidad, pero no sabía la razón.

– Frost, te deseo un muy feliz año nuevo –me contestó amablemente, estaba por abrazarla cuando Sebastian me sujetó ligeramente del hombro.

– Así que tú eres el famoso Jack Frost, un placer al fin conocerlo –mientras se presentaba colocó su mano derecha en su pecho e hizo una pequeña reverencia con su cabeza.

– Sebastian Michaelis –espeté al recordar la conversación que había sucedido segundos antes –la última vez que nos vimos fue cuando me entregó la carta de Alice –contesté a la defensiva.