¡Hola a todos! Espero que estén bien.
Lamento la tardanza pero el trabajo a veces me tiene muy ocupada y esas cosas
Espero que les guste el capitulo.
Capitulo once: Así es la vida de una estrella y así soy
Todomatsu se quedo tieso como una piedra mientras Atsushi lo guiaba sin esfuerzo al asesor.
―Descuida. No tienes de que preocuparte. Si quieres le puedo decir a Totoko-san que cánsele tus sitas de esta tarde.
El joven le indico mientras el Matsuno menor comenzaba a sudar de los nervios. ¿Qué fue eso que miro por un instante cuando Atsushi lo toco? ¿Un recuerdo? ¡Imposible! ¡No puede ser!
Todomatsu alza su mirada observando a Atsushi sonreírle con dulzura. Se recorre lentamente lejos de él por precaución.
―Tranquilo. No pienso atacarte aquí… Además no quiero que me vuelvas a cobrar cincuenta mil por hacerlo en un lugar como este de nuevo ―agrego con cierta gracia.
Pero eso no tranquilizo a Todomatsu por el contrario se crespo en su lugar, aprieta los puños y siente en su mano derecha las llaves que le había entregado el castaño hace un momento.
Y de nuevo ocurrió. Otro flash:
En aquella escena Atsushi se encontraba sirviendo un vaso de Bourbon, estaba vestido solo con los pantalones y la camisa negra a medio abrochar. Da un trago y se acerca a la cama en donde ya hacia Todomatsu acotado desnudo cubierto solo con la sabana dándole la espalda. Para Atsushi eso es algo habitual. Siempre a sido así desde el primer encuentro ¿será por el arrepentimiento de sus actos? ¿O quizás Todomatsu lo odiaba tanto? Se acerca lentamente se siente a su lado y pasa su mano por el cabello de Todomatsu.
―Lo has hecho muy bien, Todomatsu-kun ―Atsushi lo alaga sabiendo que será en vano. Desea que voltee hacia el y le mostrara un poco de su encanto desenfadado y caprichoso. Pero la rutina le indica que Matsuno se levantara se vestirá y se ira de sus departamento sin decirle palabra alguna a pesar de a ver llegado tan mal en un comienzo. Como si estuviera vacío como un muñeco sin corazón que solo se lanzo a sus brazos en una fachada de falso dominio―. Todomatsu-kun… ―llama. Quiere decirle tantas cosas que su acompañante se ha negado a escuchar infinitas veces, se atoran y se las traga cambiando la conversación―. Mañana te daré el dinero. Lo que siempre acordamos. ¿De acuerdo? También, mañana tengo que ir a la oficina un rato, pensaba pasarme por tu sesión de fotos ¿o prefieres que nos veamos en la noche?
Tomo otro trago y espero sentir a Matsuno deslizarse por su mano marchándose lejos de él. Pero en su lugar escucho los gimoteos de Todomatsu, sus pequeños hipos estremecer su cuerpo.
― ¿Todomatsu-kun?
Pregunta y de repente el muchacho se voltea hacia el y lo abraza con fuerza. Un hecho irreal para Atsushi sin que haya una propuesta de dinero de antemano. Él no sabe que decir y solo escucha los lamentos de Matsuno:
― ¡No lo soporto! ¡No quiero volver a ese lugar! ¿Por qué todos me miran así? Son unos estúpidos. Después de todo lo que he hecho por ello. ¿Por qué solo no me dejan en paz? ¡Eso no es su asunto! ¡No los soporto! Karamatsu nii-san, él…
― ¡Hey calma! Calma ―Atsushi aun perplejo se limita abrazar con mas fuerza y ocultar el rostro de Todomatsu entre su pecho―. Lo sé es difícil para ti ¿verdad? ¿Te siguen molestando por ello? Bueno eso es por que eres su hermanito.
―Son tonterías todos tenemos la misma edad ―Totty gimotea y se limpia las lagrimas con el dorso de su mano―. Se los deje en claro. Que esto… Lo que tenemos…. ―se detiene aprieta los labios y se corrige―. Que lo que yo haga, ya no debería de importarles.
― Todomatsu-kun…
―Hey, Atsushi-kun ―cambia su tono de voz trata de parecer calmado y encantador―. Dime ¿Cuánto tendré que seguir esperando? Quiero las llaves del departamento que me prometiste.
Parase que aquel teatro dramático es uno de los trucos de Matsuno para obtener lo que quiere. Pero Atsushi mira al pequeño Totty indefenso, desdichado, con un cumulo de lagrimas asomándose de sus grandes ojos, su abrazo de aprieta y solo se esconde de nuevo entre su pecho. Sus palabras eran tan temblorosas y llenas de dolor que era imposible no creerle:
― Por favor. Date prisa… quiero irme de ese lugar.
El asenso timbro trayendo de nuevo a Todomatsu al tiempo actual. Las puertas se abrieron y el más alto tomo delicadamente a Matsuno de los hombros y se lo llevo consigo a su enorme oficina. Entraron y Atsushi se aseguro de cerrar la puerta. En seguida el castaño se acerca con pretensión de besarlo.
― ¡Ahhh!
Totty grita y suelta una de sus poderosas cachetadas mientras se cubre el pecho como si de una chica se tratase, tumbando a Atsushi en el piso de su oficina. Después de todo, su fuerza no le envidiaba nada a la Jyushimatsu. Sobra decir que el castaño se quedo con los ojos abiertos por el insólito hecho, aun así se levanto e intento acercarse de nuevo. ¡Zasss! Recibió otro bofetada que hizo que terminara de centón.
Todomatsu grita y se cubre y lo único que le dice es:
―Aléjate. Eso es asqueroso. ¡No se crees que soy pero no quiero nada de ti! ―acto seguido le lanza las llaves a la cabeza― ¡¿Y que es todo este ambiente?! ¡¿Desde cuando trabajas en este sitio?! ¡¿Como que somos tus empleados?!
Atsushi se queda callado pasmado en su lugar.
― ¡Ahh! Esto esta mal. Muy mal
Matsuno se sienta en un sillón grande que había dentro de la oficina se toma la cabeza con ambas manos agachándola hasta sus rodillas. Sus hermanos seguramente habían hecho alguna de sus mierdas y termino involucrado en ellas de nuevo ¡¿Verdad?! Por eso es que esta atrapado en esa realidad extraña y sin sentido. Esta convencido.
"Lo lamento. Así son las cosas"
― ¡Cierra la boca! ¡No me hables! ―Todomatsu grita neurótico.
―N-no he dicho nada.
Asegura Atsushi aun tembloroso. Él ya sabe el tipo de carácter tempestuoso que suele tener su sugary baby cundo esta de mal humor. Trata de recapitular hallando cualquier error que pudo cometer para que este tan enojado con él de la nada. ¿Acaso fue por lo de hace un momento por la manera en la que trato a sus hermanos? Ciertamente Todomatsu suele quejarse mucho con él respecto a ellos, pero solo Todomatsu tiene permitido tratarlos tan condescendientemente. Recoge las llaves del suelo y se levanta lentamente, sacude sus ropa y se sienta aun lado de Todomatsu.
―Lo siento ―Todomatsu alza la mirada. Atsushi aprovecha para abrazarlo por detrás y tomar su mentón―. Ya, ya. Perdóname por tratar a tus hermanos así. ¿Qué tal si hago una reservación en tu restaurante favorito para esta misma tarde y luego te llevo de compras a donde tú quieras? ¿Quieres que te compre ese ipad nuevo que tanto querías? Luego vamos a tu departamento nuevo incluso hice que llevaran y acomodaran los muebles que querías la vez pasada. ¿He? ¿Qué dices?
― ¿Qué que digo? Digo. ¡¿Qué diablos te pasa?! ―Todomatsu enfurece por el contacto y lanza un puñetazo en la cara del joven adinerado―. ¡Te dije que no hicieras eso! ¡¿Por qué actúas así?! ¡No entiendo nada! ―confiesa Matsuno asomando un para de lagrimitas por sus ojos.
Su relación con Atsushi siempre a sido diferente que con sus otros amigos, si es que podía decir que tenia otros amigos. Cuando Todomatsu comenzó a ir a preparatoria con sus demás hermanos fuera de ciudad Akatsuka a Tokio, su mundo se expandió, comenzó a entender que ser igual a sus demás hermanos comenzaba a asfixiarlo al igual que ser el menor de seis hombres. Él que siempre había querido tener la esplendorosa vida de una bella flor sin ser opacado por otros iguales. Inicio a separarse de sus hermanos mayores. Se juntaba con los chicos populares e intentaba encajar, pero siempre era igual, no faltaba aquel que mencionara alguna de las desfachateces de sus hermanos o inclusive insinuara que había sido obra suya. Terminando en la humillación y la vergüenza. Todomatsu era el que iba alejándose poco a poco de aquellas personas descubriendo que era más fácil estar rodeado de mujeres y a tener esa manera tan condescendiente de ser con otros que eran menos agraciados con él. Pero Atsushi ¿Donde encajaba en todo esto? Eso fue a mediados del segundo año cuando el castaño fue transferido al colegio. Aun que su familia era de una posición acomodada su padre insistió en que debía de convivir con toda clase de gente. Que eso lo haría humilde. Por ello fue transferido a un instituto normal. De inmediato comenzó a llamar la atención de todos en especial de las féminas. Pero Atsushi era diferente, no quería nada que ver con ellos, comenzó a alejarse. Era el chico callado y cool de la clase. El no tenía interés en un montón de personas que al descubrir su apellido que querían estar a su lado. Así nadie lo molestaba. Un día mientras iba caminando por uno de los pasillos.
― ¡Jyushimatsu nii-san! ¡Regresa! ¡Esa esa es mi tarea!
Escucho antes de que un chico lo tirara al piso y pasara por sobre su espalda. Cuando se incorporo frente a él había un chico bajito con cara aniñada y que hacia pucheros. Lo que mas le sorprendió fue que este lo paso de largo sin siquiera disculparse. Eso le llamo a atención. Por primera vez había una persona que no interrumpía sus actividades por él. Ese chico llamo su atención, el que siempre se sentaba en el medio del salón para que el maestro lo vera y que estaba rodeado de chicas durante el almuerzo. Al acercarse a él lo primero que descubrió fue que se equivoco. Si había alguien mas interesado en el mundo ese era Todomatsu Matsuno. Pero eso lejos de alejar al castaño hiso que tuviera cierta curiosidad en el chico; su manera de ser, sus manipulaciones, sus celos, sus envidias, sus caras raras, etc. Quizás porque él no tenia el menor tapujo en decir que quería estar a su lado por conveniencia. Una que aseguraba que podía ser mutua, él atraía a las chicas por su lindura y el castaño las convencía con su personalidad. Un primer trato interesante el que formaron. Pero al pasar el tiempo, sin embargo ambos se fueron evidenciando con el otro. Matsuno con sus preocupaciones por no poder resaltar, por no llegar a ser nada. La complejidad de Atsushi a tener que ser el mejor en todo y destacar. Una extraña amistad surgió allí. Algo inesperado. Porque podían hablar libremente él uno con el otro.
Se graduaron. Atsushi se fue a la universidad y Todomatsu comenzó con una vida de nini que duraría mas de lo que el había planeado. Se separaron perdiendo el contacto. Hasta que, de cita en cita grupal se volvieron a reencontrar. El ya trabajaba y tenía dinero. Todomatsu esquivaba siempre la conversación de lo que era su vida privada. Volvieron a hablar a pesar de la renuencia de Matsuno al principio. Atsushi se convirtió en una especie de soporte para Todomatsu. Todomatsu era quien le proporcionaba diversión en su vida a Atsushi con sus peripecias. Igual que en esos años de escuela.
Las cosas había sido así… ¿verdad?
Todomatsu esta confundido, ya no esta seguro que esos sean sus recuerdos o si lo son las visiones que esta teniendo por momentos.
―Todomatsu-kun… ¿no sabia que tenias esa clase de fuerza? Pero eso no deja de hacerte menos encantador.
Matsuno no sabe como es que Atsushi puede decir eso mientras sonríe confianzudamente a pesar del hilo de sangre que escurre por su nariz.
― ¡Déjate de tonterías! ―grita desesperado por la actitud de Atsushi. Lo toma de la camisa y lo zarandear de un lado al otro― ¡Si te vuelves a acercar así a mi de esa manera, te matare!
― ¡Que lindo eres!
― ¡Reacciona! ¡Atsushi! ¡Reacciona! ―Totty continuaba gritando con tal desesperación que su cara se pone roja con las venas a punto de explotarle y parece que se le saldrán los ojos.
Atsushi no le mintió. En verdad cree que es lindo actuando de esa manera. Resistiéndose y negándose. Como al principio de todo. Como antes de formar aquel peculiar contrato de compra y venta. Como aquel Todomatsu del que se enamoro cuando eran estuantes. Quizás, al fin sus sentimientos habían sido aceptados por Matsuno. Sabe que el Matsuno rosado es necio y que no muestra tan fácil sus verdaderos sentimientos a lo mejor esta es su forma de querer comenzar de nuevo. Si es así no preguntara nada. Le demostrara que las cosas que le a dicho en los últimos meces son reales. Él puede esperar lo a estado asiento desde hace mucho.
La puerta se abre de una patada por la manager Totoko-san que entra gritando:
― ¡Atún y jurel! ¡No me importa lo que estén haciendo! ¡El afeminado se viene conmigo!
―Vámonos Totoko-chan. No quiero estar aquí.
La manager se queda con la boca abierta. El sexto Matsuno la toma de la mano con mucha familiaridad y es él, el que la saca de la oficina. Eso era extraño. Siempre que ella hace eso lo encuentra medio vestido y Todomatsu hace que el Jefe la corra del lugar.
― ¿Qué es esto? No puedo creerlo. Es un idiota ―murmura Todomatsu por lo bajo.
― ¿Oye el jefe y tú se pelearon o quieres sacarle algo mas grande que un departamento?
Ella se suelta bruscamente del agarre del chico. Este se voltea a verla y le grita encaprichado:
― ¡Eso jamás! No sé que es lo que les hace creer ese idiota de Atsushi pero no es cierto.
― ¿Aahhh? ―la chica abre la boca haciendo muecas poco femeninas―. ¿Cómo no? todos saben que eres un falda fácil. Un baja cierres ―Todomatsu queda en blanco. Si, ya lo sospechaba. Pero no pensó que se lo fueran a decir de esa manera. Totoko sigue hablando―. Hashimoto se queda corta a comparación de ti. Mírate. De lo contrario no estarías aquí trabajando junto a ese montón de vagos―lo toma del cuello de la camisa y amenaza―. Tengo que recordarte que no quiero que hagas tus cosas cuando estemos en pleno trabajo o en las oficinas centrales. Me da igual lo que diga el jefe te daré una paliza tan dura que nadie te reconocerá ―lo suelta con brusquedad―. Ahora vámonos. Si fui por ti, es solo porque el idiota, el doloroso, el pajero, el emo y el raro no dejaban de poner caras de perros lastimeros en las fotos. La verdad no entiendo a las chicas de ahora. Como es que pueden verlos lindos ―saca la lengua con asco―. No lo entenderé nunca. ¡Muévete!
Ordena y de una patada en el trasero empujando a Todomatsu que aun no cabe en su actual realidad.
― ¡Yowai-san!
La voz disgustada de Atsushi por detrás hace que la manager apriete los dientes. Si ese hombre no le pagara tan bien ya lo hubiera atado a un poste luz con los pantalones abajo. Se voltea hacia su patrón sin siquiera aparentar una sonrisa
― ¿Qué?
―Pensé haberte dicho que no podías tratar a Todomatsu-kun así.
―No quiere hacer su trabajo.
―Ese no es motivo ―Se acerca a su pequeño y lo abraza por detrás― ¿Estas bien, Todomatsu-kun? No te lastimaron ¿verdad?
Pero Totty no escucha nada. Habla consigo mismo tomando sus rodillas:
―Lo haces bien, Totty… Si. No eres malo, Totty… Si. Todos te quieren, Totty... ¿de veras? Gracias.
―T-todomatsu-kun… ―Atsushi se preocupa por el extraño actuar de su Sugary Baby. Él es voluble pero se ve tan desorientado. Eso debe de ser culpa de sus hermanos. Arruga las cejas.
― ¡Ahh! Aquí están los estuve buscando ji ji.
Osomatsu aparece sonriente.
― ¿Que estas haciendo aquí, bastardo? Te dije que esperaras en el salón de fotografía con los otros ―Totoko le regaña y le suelta un puñetazo en la cabeza formando un enorme chipote.
―Pero eso es muy aburrido.
Osomatsu hace un puchero y trata de recargarse en el hombro de la chica la cual lo esquiva y termina apresando su cabeza entre sus brazos. Le dice en voz baja:
― Te dije que yo me encargaría de esto.
Osomatsu no hace el menor intento en zafarse del agarre por el contrario disfrutaba del aroma a perfume de la chica. Le gusta que sea ruda y que no tenga miedo de nada, ese incluye el jefe Atsushi. Mira a entonces al susodicho inclinado tratando de consolar a su hermano menor, Totty sin embargo no lo mira. Tiene esa cara de estar perdido en el limbo. La misma que solía poner cuando Todomatsu le aseguraba a él y a sus demás hermanos que lo estaban avergonzando.
Las cosas había cambiado en un abrir y cerrar de ojo para los sextillizos Matsuno. Un día eran un montón de niños traviesos corriendo por ciudad Akatsuka, al otro eren un montón de ninis disfrutando sus días de perece y ahora aparecían en las portadas de las revistas mas famosas de Japón. Eso se lo deben a Todomatsu o mejor dicho a Karamatsu ya que fue el segundo hermano el que se entrometió de mas en las actividades del menor de todos. Karamatsu es torpe y obvio con lo que hace, no es como él que sabe guardad la apariencia bajo un disfraz de hermano mayor de mierda. Si Karamatsu tan solo lo hubiera dejado pasar como él, cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo Todomatsu con su vida, no estarían ahí tomándose fotos vestidos con ropa de marca que se vendía a mas de cuarenta mil yenes. Osomatsu sigue observado a Totty y a Atsushi en su tragicomedia personal. En otro tipo de circunstancia se estaría burlando de su hermano menor por ser galanteado por alguien que a veces es peor que Karamatsu. Se reiría de los gritos y muecas de Totty. Se llevaría bien con Atsushi y bromearía con él como si fueran viejos amigos asegurándose de que el castaño sabría cuidar de su quisquilloso hermano. Pero las cosas no son así. No es que Osomatsu y los mayores sea pre juiciosos a esta altura, hasta Choromatsu tenia cierta apertura a ello. Pero es que muy en el fondo siempre habían sabido que Todomatsu era diferente a ellos. Por mas que este intentara disimularlo era tan obvio a la vista de todo el mundo, pero como era algo que ninguno de ellos habían hablado nunca, no había necesidad de sacarlo a la luz. Hasta ese día que se dieron cuanta que Todomatsu era un ambicioso sin corazón. Una cosa es que Todomatsu saliera con un chico y otra muy diferente que se vendiera a uno. Claro que se preocuparon en el principio, Intentaron convencerlo de que dejara todo aquello, se pelearon y tuvieron su drama del momento pero eso a Todomatsu no le importo, mas de una vez el menor de lo hermanos Matsuno había dejado en claro que su relación con Atsushi se trata solo de negocios, que no se metan en ello, que ellos fueron los que salieron mas beneficiados y no tenían derecho aquejarse, que se podía cuidar solo... que solo es el medio que escogió al final para subir de estatus. El joven adinerado por su parte no se reserva sus pensamientos de vilipendio hacia ellos, los hermanos mayores de Todomatsu, si tenían lo que tenían ahora era gracias a él. Si compraba a Totty no tenia inconveniente en comprar a los otros cinco; eran sus empleados, un puñado de gentuza sin modales con los que no tenía intención de mezclarse. Si, eso es lo que solían decir esos dos. ¿Pero, que tanto de eso era verdad?
Osomatsu es astuto cuando le convenía. Sabía que cada uno de sus hermanos lo había asimilado de distante manera. Jyushimatsu seguía sonriente pero en el fondo se sentía culpable de haber orillado junto a los de más a Todomatsu a venderse. Ichimatsu aparentaba que no le importaba pero más de una vez había notado en sus ojos esa mirada acecina cada vez que veía al chico rico. Choromatsu siempre que tiene la oportunidad trata de disuadir a Todomatsu, se preocupa en exceso, terminando complaciente ante lo que el de rosado quería, valla ironía para alguien que hace lo mismo que Atsushi y compra el amor de alguien, Choromatsu tiene su propia mierda que tratar y que no quiere ver. Pero si había alguien que no tomo nada bien el asunto de Todomatsu fue Karamatsu, bueno no era para menos teniendo en cuanta que fue él, el que los vio y destapo todo esto. Es obsesionada mente sobre protector y testarudo. No lo acepta en lo absoluto. En su mente Todomatsu solo es una pobre victima obligada por Atsushi, quien lo manipula con su dinero. Se volvió rudo y poco tolerante a ese asunto. Por ello anoche discutieron y Todomatsu salió corriendo a los brazos del otro. Esto es malo.
Algo es diferente en Todomatsu.
Osomatsu logra zafarse de la chica en cuento esta se distrajo se acerco a la pareja ignorando los gritos y amenazas de la manager. Con todo desenfado le habla a Atsushi:
― ¡Oye! ¿Por qué no te calmas? Totty solo esta un poco gruñón porque tubo que hacer un par de horas extras con el jefe ¿verdad, Totty?
La manera en la que Osomatsu había lidiado con este asunto era con comedia, con picardía. Pensaba que si le daba por su lado a Todomatsu este confiaría en él, así cundo las cosas se pusieran feas iría con su nii-san. Claro que si Atsushi hace llorar a su hermano pequeño nuca lo perdona.
Atsushi por su lado capta la indirecta. Dedica una mirada nada agradable al de rojo. Esta apunto de contestarle cuando Totty se levanta y solo se va caminando sin decirle nada a nadie ante la mira atónita de todos en el lugar que sabían que lo normal seria que protestaría o haría alguno de sus berrinches.
― ¡Totty vuelve! ―lo llama Osomatsu sin éxito.
―Todomatsu-kun… ¿A dónde vas? ―Atsushi tampoco tiene suerte.
Todomatsu acelera sus andar en cuanto nota que Osomatsu y Atsushi van de tras él.
― ¡Hey, Todomatsu! ¿A donde vas?
Se cruza en el camino con Choromatsu pero no contesta camina aun más rápido.
Todomatsu siempre ha tenido una alta tolerancia hacia las idioteces de los demás pero tiene límites. Así que hay cosas que simplemente es mejor no saber. Él ya no quiere saber porque llego a ese lugar o porque es una gran estrella o el porque Atsushi se porta así con él o si se vende. Si no sabe nada de esas cosas puede negarlo todo tranquilamente.
Apenas escucha las voces de Jyushimatsu, Ichimatsu y de Dayoko-chan tratando de detenerlo mientras tenia una fila de gente cada vez mas grande siguiéndole por detrás, por el pasillo, amontonados en el elevador, siguiéndolo hasta e lobby y al puerta de salida.
Sale del edificio y de repente un flash en su cara.
― ¡Todomatsu Matsuno ¿cuéntenos sobre sus próximos planes en la telenovela que producciones Akatsuka tiene en proceso?!
Un pelotón de reporteros lo rodea hay luces y micrófonos por todas partes. Todomatsu no dice nada y al darse cuanta de ello sus demás hermanos correr a su rescate.
―Escuchen en estos momentos Todomatsu no se encuentra…
Choromatsu intenta hablar pero en su lugar las cámaras y micrófonos se centran en él.
― ¡¿Es cierto que le pidió matrimonio a Hashimoto Nyaa?!
Choromatsu ruboriza y se le traban las palabras. Igualmente Jyushimatsu e Ichimatsu no tardaron en ser asaltados.
― ¡Pueden darnos algunas declaraciones?!
― ¡¿Cuáles serán su próximos trabajos como actores de voz?
Los otros dos no contestan aun no son buenos tratando a la prensa. Jyushimatsu divaga tontamente e Ichimatsu parecía que en cualquier momento se desmayara.
Osomatsu no tarda en mantenerse a comparación de sus hermanos sonríe despreocupado en cuanto las luces y las cámaras están sobre él:
― Ji ji el que page mejor le daré las exclusivas de los demás ―dice con desfachatez.
― ¡¿Que estas diciendo?! ¡Idiota, cierra la boca! ―Totoko lo regaña mientras le pega en la cabeza con su espada de madera. A continuación la chica espanta a los reporteros lanzando sablazos por todos lados―. ¡Largo de aquí, sanguijuelas! ―grito.
La s protestas no se hicieron esperar de los reporteros. Con esa manager es difícil conseguir alguna buena y jugosa historia de las estrellas ascendentes de la compañía Akatsuka.
―Saben que cualquier entrevista o fotografía que deseen tiene que hacer sita previa ―Atsushi se acerca de lo mas normal sonriente tratando de persuadir a los periodistas―. Como heredero de la compañía Producciones Akatsuka puedo respaldar a estos chicos como los grandes talentos del país.
Parece irradiar un aura de luz celestial que enceguece y domina a los presentes. Él sigue hablando con maña desviando la atención. Con discreción se acerca a Todomatsu y coloca su mano en el hombro de este mientras asegura el talento nato del menor de los Matsuno. Todomatsu salta en su lugar.
Alguien e vuelve a preguntar:
― ¡¿Tiene una declaración que hacer, Todomatsu Matsuno?!
Totty se queda callado con el rostro ensombrecido. Sin embargo…
― Todos por favor síganme apoyando ―sonríe y posa con fingida ternura― ¡ah! Y saben que pueden decirme Totty.
Sonríe y suelta una risita.
―Pues a mi me parce que es el mismo Todomatsu de siempre.
Ichimatsu suelta el comentario dirigiéndose especialmente a Osomatsu el cual le había compartido su opinión respecto a que el menor parecía diferente.
― ¿Sera así?
Osomatsu se cruza de brazos pensando. No ésta del todo convencido, pero bueno, con Todomatsu nunca se sabe. Solo hay que mirar al menor darle la razón a Atsushi y hacerse el lindo. Osomatsu también sabe que Karamatsu esta mirando todo esto desde la puerta junto a Dayoko y no esta nada contento…
Todomatsu no quiere saber nada de lo que esta pasando en realidad, simplemente lo negara todo con su mejor cara. Lo decidió sin pensarlo tanto. Se concentrara en lo que tenga que hacer para aprovechar esta oportunidad en la que ya esta en lo alto de la escala social…
Continuara...
