Notas del capítulo:
ahhhh! primero agradecer a aquellas que han comentado porque he alcanzado los 100 comentarios omg! y han dado sugerencias y ánimos para escribir, porque como todo buen artista, esta historia se debe a su publico!... sin mas que decir disfruten este capitulo, que la verdad, me gustó mucho como quedó :)
n serio esta lindo el cap, super disfrutenlo!
Vaciando el corazón II
Ya había pasado una semana desde el incidente de la capitanía de Sasuke, en esta semana él había ido como siempre todos los días a nuestra casa, pero decidí evitarlo en todas partes, hasta en los entrenamientos, y no se me estaba haciendo tan difícil durante el día porque me mantenía ocupada, pero durante la noche todo cambiaba entrando mi mente en modo de pensamientos sobre Sasuke, usualmente imaginaba que él me amaba y dejaba todo por mí, pero luego justo antes de cerrar los ojos, me repetía que dejara de pensar tonteras, y bueno, seguía pensando aquellas tonteras a diario.
Sai me había agregado a Facebook así que constantemente me hablaba por esa vía, siempre muy amable y simpático, así que cada día me caía mejor. Naruto me había interrogado sobre mi relación con "el de la estatal" y quedó tranquilo cuando le dije que no se pasara rollos porque nada sentimental entre Sai y yo. También me preguntó por " qué es eso de que defiendes tanto a Sasuke?" y le dije que lo había hecho más por él, porque iba a pasar vergüenza dirigiendo a un equipo si no puede ni con él. Lo más gracioso fue que me encontró razón y me dio las gracias por ser tan preocupada, sí, mi hermano es un tonto inocente, pero me encanta así.
- Sakura! – me gritó Naruto desde el otro lado de la puerta de mi pieza.
- Que pasa?! – le grité de vuelta, no quería que me molestara, estaba hablando por chat con Sai.
- Sal de la pieza! – me ordenó.
- Naruto, estoy ocupada hablando con Sai! – le grité para que se fuera – ándate, después salgo.
- Bueno, solo te venía a buscar para que comieras helado de chocolate con mazapán.
- Que!? – me puse de pie más que rápido y abrí la puerta, y ahí estaba mi hermano, con Sasuke, Sasuke traía dos potes con helado, el de él, y el mío con dos galletas de oblea de frutilla. – que rico! – exclamé poniendo mis manos en mi pecho, estaba tan emocionada. Sasuke me tendió el pote de helado que era el mío.
- Pensé que no te había agradecido por lo de la otra vez y te traje el helado – me dijo Sasuke, lo noté algo avergonzado, me dio risa, se veía tierno. Naruto lo miró con los ojos entrecerrados.
- Qué bien eso de agradecer con comida! – me eché una cucharada a la boca – si me dices gracias, la verdad no me sirve de nada, pero esto, por dios… esto me hace feliz. – unté la galleta en el helado. – bueno eso era vallánse! – los eché y tomé la puerta para cerrarla.
- Saku deja quedarnos a comer el helado – pidió mi hermano, lo miré con mala cara y el juntó sus manitos.
- Ok, quédense, pero no me molesten – les advertí, me senté en la cama y seguí el chat mientras ellos se sentaban en el futon de mi pieza. De pronto reía, ellos me miraban extrañados.
- Qué tal va la escuela? – me preguntó Sasuke, que por cierto ya se había acomodado en el futón, y estaba de lo más distendido, a gusto como quien diría. Hice como que no escuché y seguí tecleando y comiendo.
- Siempre cuando habla con el de la estatal, como que no hubiera más nada que la computadora – le susurró a Sasuke, medio entre risitas – parece que por fin el amor tocó su puerta – levantó el pulgar en signo de aprobación, Sasuke pareció molesto.
- Te preguntaba qué tal va la escuela? – me repitió.
- Ah!, va bien – le dije sin mirarlo directamente, solo prestándole atención al pc, porque si lo miraba esos tontos pensamientos nocturnos se volverían diurnos y mi mente no resistiría eso.
- Ok – Sasuke se puso de pie y salió de mi pieza, Naruto fue tras él.
- La puerta! – le grité a mi hermano, pero no fue él el que se devolvió a cerrarla sino que era Sasuke – bien cerrada por favor – alcé las cejas ante su cara de poco amigos.
- Sigues hablando con ese idiota? – preguntó con un tono brusco. Lo miré y seguí en el computador, como si no lo hubiera escuchado. – Sakura sigues hablando con Sai?
- Sí. – contesté – puedes limitarte a cerrar la puerta? – pregunté molesta
- Sakura – él se acercó a mi cama y se sentó tras la pantalla de mi computador – Sakura por favor ponme atención – me pidió al ver que seguía con lo del computador – por favor – repitió, y le miré y alcé ambas cejas para que se apurara – el otro día te invité a salir y no quisiste, me pregunto si ahora lo has pensado y si tú me podrías dar una oportunidad… - lo interrumpí
- Si lo he pensado? – le pregunté, èl asintió tímidamente – tu qué crees que yo pienso todo el día en ti o algo por el estilo? , y porqué querría salir contigo? – le desvié la mirada y seguí escribiendo en el computador. Él tomó la pantalla y la cerró de golpe, alcancé casi que por suerte a sacar mis dedos para que no me los aplastara contra el teclado
- Obvio, obvio que lo has tenido que pensar, porque yo te gusto hace mucho y porque no te puedes perder la oportunidad de salir conmigo! – me soltó todo muy rápido y de una forma extraña, y molesta.
- Porque tu me gustas hace mucho y porque no me puedo perder la oportunidad de salir contigo – él asintió fervientemente – ¿estamos viviendo en el mismo país, o en el mismo planeta? – estaba a punto de flaquear pero me estaba esforzando para que no pasara, yo no podía dejar que él sintiera que yo estaba loca por él y que por lo tanto estaba a su disposición – estás hablando incoherencias Uchiha – negué con la cabeza, la verdad era el colmo que se expresara así.
- Ahhhh Sakura! – se tomó la cabeza y la sacudió estaba enojándose – no entiendo por qué haces como si entre nosotros no pasara nada… - lo interrumpí
- Uchiha entre nosotros no pasa nada!, qué onda!, ubícate! – le ordené dándole un empujón en su hombro – tú tienes novia, tú y yo nada que ver, y lo más penoso es que tu ego gigante piensa que todas las mujeres mueren por ti, y…. no, por lo menos yo, no.
- Sakura a ti se te nota que te gusto, no es que yo crea que todas las mujeres se mueren por mí – volvió a lo mismo el Uchiha, esta vez se puso de pie y empezó a pasearse frente a mi cama.
- La verdad me empiezas a dar vergüenza ajena, mejor ándate de mí pieza y deja de hacer el ridículo egocéntrico de mierda – abrí la pantalla de mi computador y lo encendí, él se quedó un rato mirándome y al ver que ni siquiera lo miré se fue de mi pieza soltando un gruñido. Y una lágrima se deslizo por mi mejilla, entre pena y rabia, el muy pendejo tenía el desplante de venir a mi pieza a reclamar una pseudo cita, y a decir con todo el descaro del mundo que yo estaba loca por él y que casi agradeciera a dios porque él me había invitado a salir. Haciendo gala de su ego gigante y ni siquiera pensando más allá, o sea que cada vez estaba más clara respecto a lo de Sasuke y yo, él era realmente un idiota desde la punta de su cabello a la punta del pie, y yo aunque me decepcionaba de él mil veces, las mil veces sufría por eso. Y yo, pensando en amor, cuando a él realmente no le importa nada. Me puse de pie y me fui al baño, me quedé parada llorando frente al espejo, llorando sin consuelo, y me dije:
- Mírate Sakura, llorando por un imbécil que sabe lo que sientes por él, pero de qué sirve que lo sepa si no le importa en lo más mínimo, lo único que le importa es sentirse muy bien porque babeas por él…. Maldito Uchiha, maldito Uchiha – repetí.
Ya habían pasado dos semanas desde que Sasuke me había hecho sentir como la mismísima mierda en mi propia habitación, y no se si fue un acto de decencia de su parte, o la verdad no había quedado con mi hermano, pero no había aparecido desde ese día por mi casa, lo que para mi salud mental había sido perfecto, estaba tranquila y no había pensado mucho en él, no mucho pero si lo había pensado un poco, generalmente cuando me lo topaba en el colegio o cuando lo veía en la cafetería, siempre, muy de la mano con su novia la rubia Ino, ella siempre feliz y contenta y en cambio él aunque estaba al lado de ella y ella le hablaba, siempre tenía la misma expresión de aburrimiento en el rostro. Aparte de eso, lo único que había oído de él fue lo que mencionó Naruto durante una cena a propósito de que mi mamá le había preguntado por Sasuke, acerca de por què no había ido a la casa, y lo que mi revoltoso hermano dijo fue que no sabía que le pasaba pero que no había aceptado ir a la casa, porque andaba con su novia para todos lados. A lo que mi mamá le dijo que por qué no dejaba que Sasuke viniera con la chica, y Naruto le contestó que no, porque Ino no era del todo su agrado. Creo que me pilló sonriendo por su comentario, y al verme frunció el ceño.
Durante esas mismas dos semanas había salido durante tres ocasiones con Sai, una vez fuimos al cine, otra fuimos a beber un café y la última fuimos a un museo, las tres veces la pasé genial, él de verdad era muy agradable, era caballeroso, divertido, educado, inteligente, tenía muchas de las cualidades que una chica puede requerir en un chico para que sea su novio, él, empezaba a gustarme, y me parecía que a él le pasaba lo mismo conmigo, yo solo había visto como me miraba Gaara y lo encontraba lo mejor, pero ahora había visto como me miraba Sai y sentía un gran entusiasmo porque él siempre me viera de esa forma. Si bien Sasuke seguía en la mente y en el corazón, por lo menos podría decirse que ahora, un pequeño espacio de mí estaba siendo ocupado por Sai, además con la ayuda de las constantes decepciones de Sasuke, la situación estaba fluyendo de forma satisfactoria entre Sai y yo.
- Saku? – oí tras de mí, yo estaba saliendo del colegio distraída, había decidido irme a mi casa a pie, pero me volteé rápidamente al oír su voz.
- Sai, hola, que haces aquí? – le pregunté, traté de disimular un poco mi voz de alegría máxima, y me puse un poco màs neutral
- Te vine a buscar, quería verte – se encogió de hombros y me tomó la mochila – está pesada, como una flacucha se la puede? – me dijo entre risas
- Meeeeh – lo miré fingiendo un desprecio – tengo grandes músculos – saqué músculos en mi brazo y no, no resultó.
- Saku, nadie tiene músculos sin hacer nada y solo comiendo papas fritas – lo empujé levemente riéndome.
- Gracias a dios que con todo lo que como no engordo, sino, me iria a casa rodando! – empecé a caminar
- A dónde vas? – Sai me siguió.
- Me iba a mi casa – le respondí – por qué, tú quieres hacer otra cosa? – me detuve frente a él.
- Sí, pensé en almorzar juntos? – me preguntó, con su sonrisa, esa extraña y especial sonrisa que hacía que mi estómago se apretara. – te tinca? – ladeó la cabeza
- Me tinca – nos chocamos las manos – donde iremos?, yo iba a comer en mi casa
- Yo hoy no desayuné, no he comido nada y estoy que muero de hambre – se tocó el estómago en círculos.
- Comamos acá en el casino, la comida es muy rica, y como las tias saben que como harto, me sirven el plato llenísimo! – dí un saltito de felicidad, y lo tomé de la muñeca para llevarlo al casino. Estaba lleno de chicos y chicas de mi colegio comiendo, Sai en cambio venía con ropa de calle. – oye, cuando te cambiaste de ropa?
- Traje ropa para cambiarme, me veo muy feo con el uniforme – dijo, algo avergonzado
- Yo cuando te vi con el uniforme, cuando te conocí, encontré que te veías bien
- Me estás diciendo que soy lindo? – me preguntó haciéndome cosquillas en las costillas
- Yo no he dicho eso – me di vuelta y seguí poniendo mi atención en la fila, avanzaba rápido, luego me voltee hacia atrás y estaba en dos lugares más atrás de nosotros todo el grupito de mi hermano incluyendo su estúpido mejor amigo y la novia de éste. Sai siguió mi mirada y se topó con la escena de Sasuke e Ino de la mano, peor aún fue cuando esa pareja topó la mirada con nosotros, dejamos de mirarlos como si su imagen nos quemara y de forma inconsciente nos acercamos más el uno al otro quedando casi abrazados. Pedimos nuestro almuerzo y nos sentamos en una mesa que estaba disponible cerca de la ventana, alejada de lo que era el centro del casino.
- Estás bien Sai? , si quieres podemos ir a…. – me interrumpió
- Por qué me preguntas si estoy bien, lo de Yamanaka está totalmente superado, ya no soy tan estúpido como para sufrir por quien no lo merece – se alzó de hombros, y probó la comida. Cuando llamó por su apellido a Ino, me recordó a mí refiriéndome a Sasuke como el Uchiha – esta buena – dijo con la cara llena de risa.
- Lo siento, pero es que tu cara fue algo…. No se cómo decirlo la verdad – también comí esperando algún comentario de su parte, pero probé cuatro bocados y el no dijo nada, solo comió
- El Uchiha nos miró feo por mí? – me preguntó
- Bueno es sabido que ustedes no se agradan – bebí jugo
- Es que se sentirá inseguro de Ino?
- No creo Sai, el Uchiha tiende a confiar mucho, demasiado en él. Esas inseguridades como los celos, son para los loser, como yo por ejemplo – me reí de mi misma pero él me miró con el ceño fruncido - qué?–- me toqué el rostro asustada pensando que tenía comida esparcida en la cara.
- Por qué tu eres loser?, yo creo que tienes pinta de winner! – hizo una W con sus tres dedos en la frente, yo me rei. – bueno la cosa es que si él me mira mal habitualmente, esta vez se multiplicó por 10. Quizá está peleado con Ino, o quizá fue porque Ino me miró mucho, viste como me miró? – sonreí ante ese último comentario, porque era como estar con un auténtico amigo, que le preocupaba como y cuanto lo miraba la chica le que le gusta.
- Te miró extrañada, algo así como que le dio sorpresa verte. Te salta la duda de saber si aún siente algo por ti, al igual que tú por ella? – le pregunté directamente, Sai me atraía algo, estaba en mis planes seguir saliendo con él pero él aun quería a Ino, no lo culpaba porque la verdad yo estaba en una posición similar con Sasuke, pero lo mío era más penoso porque el Uchiha y yo jamás habíamos tenido algo. Y como siempre Ino me ganaba por goleada con los chicos, era como un ciclo, yo persigo a los chicos los chicos persiguen a Ino, ella se queda de pie disfrutando el espectaculo y yo me quedo mirando como a nadie le intereso, entretenido.
- Nooooo – negó fervientemente – que yo tenga curiosidad no significa que esté enganchado aun – negó con sus manos – en verdad no. Aparte me interesa otra chica ya.
- Emm que bueno, porque Ino no te merece la verdad – le dije
- Sí, pero por lo menos sé que no me dejó solo por una calentura, ella estaba realmente enamorada de Sasuke cuando me dejó. – yo fruncí el ceño, si había algo con lo que siempre había imaginado como ellos se habían conocido y que había en ella que fue la chica elegida para ser la novia oficial – y Sasuke también lo estaba de ella. Por eso me quedé tranquilo.
- Ellos, como se conocieron?
- En un campeonato en mi colegio, me parece que Sasuke la encontró atractiva y la invitó a salir, como Ino tampoco es ciega aceptó, en la primera cita ellos ya se habían besado y según me dijo Ino, él era perfecto, la amaba, ella también, casi que fue amor a primera vista, él, le dijo que cuando la vio el mundo se detuvo, y la visión fue mágica, e Ino cayó – dirigió su mirada a la mesa de al lado donde los protagonistas de la conversación tomaban posición para almorzar.
- No los mires – le ordené – va a ser aún más obvio que Ino aun te pica – pero yo misma no hice caso del comentario mío y me quedé mirando a Sasuke cómo se sentaba frente a Ino en la mesa de al lado de nosotros, una sonrisa sincera, como la que le dirigía a mi hermano cuando jugaban, y distinta a aquellas sonrisas torcidas de burla y superioridad que me dirigía a mí. Él estaba realmente en confianza con ella. Ino chocó la mirada con Sai y ambos se saludaron alzando la mano. Y Sasuke me vio como lo miraba y yo desvié la mirada naturalmente.
- No hablemos más de esto – me dijo Sai luego de que saludó a Ino – mejor te cuento algo más agradable, me compre un juego nuevo…. – el almuerzo estuvo normal, Sai me contó sobre su juego nuevo y algunas cosas de su equipo de futbol, trivialidades que hacían que nuestra relación fuera de lo más entretenida y que en verdad teníamos la posibilidad de reírnos y pasarla bien juntos, tan bien, que en la mesa de al lado la atención en vez de estar en ellos estuvo siempre en nosotros.
Sai me fue a dejar a mi casa, nos fuimos caminando tranquilamente, él llevó mi mochila asi que estaba caminando bastante tranquila. No volvimos a tocar el tema de Ino, porque me di cuenta que a él ella aun le metía ruido y no quería que por mi culpa la recordara a cada rato, yo perfectamente sabía qué era lo que él sentía. Cuando llegamos a mi casa estaba aparcado aquel tan conocido auto perteneciente a una visita recurrente, agradable para toda la familia, pero desagradable e incómoda para mí. Cuando llegamos literalmente a la puerta de la casa nos quedamos mirando en silencio frente a frente con Sai. Y luego de pensarlo decidí invitarlo a pasar.
- Quieres pasar? – le pregunté tímidamente, sentí como me puse colorada hasta la frente y agaché la mirada.
- Sakura! – dijo en una exclamación divertida, me tomó del mentón y me hizo mirarle, y me sonrió – claro que quiero pasar - Pasamos a mi casa en el living estaba mi hermano con Sasuke jugando guitar hero, en la cocina mi mamá haciendo la cena, y papá estaba aun en el trabajo.
- Ven – lo tomé por la muñeca y lo llevé a la cocina – mamaaaaaaaaá! – mi mamá dio un salto – mira llegué y vine con él, es el amigo con quien fui al cine, se llama Sai – mi mamá le dio un beso en la mejilla y le sonrió.
- Ah! Es un gusto Sai, te quedas a cenar? – preguntó, se puso a rallar zanahoria.
- Me temo que no, vivo algo lejos de aquí, y no seria prudente hacer que mi madre se preocupe – mi mamá lo miró enternecida.
- Bueno, puedes venir otra vez, previo aviso a tu madre. – Sai asintió – ojalá Sakura fuera igual de considerada que tú! – él me miró divertido. Entonces le hice señas para que saliera de la cocina.
- Quieres conocer mi pieza? - le pregunté cuando estábamos en el primer escalón de la escalera. Él me quedó mirando.
- Por qué no me presentas a Naruto? – me pidió – quisiera ver si es cierto que le empieza a tiritar un ojo! – me susurró, yo le había contado del tic de los celos de mi hermano.
- Ok, solo para que te rias de él – caminé delante de él al living donde estaba Sasuke jugando y mi hermano esperando su turno. – Naruto, mira te presento a Sai – Naruto miró unos segundos a Sai con los ojos entrecerrados, hasta que por fin le sonrió y le dio la mano.
- Que papá no te vea – le advirtió. Yo me sentí palidecer y Sai, pareció divertido
- Que hablas Naruto?! – le lance una patadita en el tobillo.
- Sí, por culpa de él, la cuenta de luz subió, es que Sakura no suelta el compu…. – lo interrumpí.
- Cállate Naruto! – le ordené dándole un pellizco suave – y el Uchiha – Sasuke puso pausa en su juego (algo que él no hace) y le dio un apretón de manos.
- Te gusta el guitar hero? – le preguntó mi hermano a Sai, mi amigo asintió entusiasmado, entonces Naruto le tendió la guitarra. – Dale juega, a puesto que no superas el record de Sasuke en esta canción, él de verdad que es insuperable.
- Ah sí? – le preguntó Sai con cara de burla – vamos a ver qué tan insuperable es – y se puso a jugar. Sasuke se quedó en el sillón con mala cara, mirándome como si quisiera matarme, acaso estaba molesto porque no había querido salir con él?. Sai estaba haciéndolo muy bien, creo que en verdad él se sabía muy de memoria la canción porque no se le pasó ninguna nota, y si, lo hizo mejor de lo que lo hacía Sasuke.
- Wow! Wow! – mi hermano que era experto en hacer boches abrazó a Sai,- no lo puedo creer!, eres el máximo ganador en serio! – le apretó la mano con mucho entusiasmo – qué dices Sasuke? , algo que decirle a tu superior? – apuntó a Sai.
- Nada – le dijo Sasuke otorgando su clásica sonrisa torcida de burla – yo tengo novia por lo que no puedo jugar todo el día. – se pasó la mano por su cabello, tan arrogante.
- Sai también tiene novia! – le dije yo a Sasuke, y él cambió drásticamente la expresión de su rostro. con mi amigo nos miramos risueños con complicidad, y Sai le dio la mano a Sasuke y a Naruto, para despedirse.
- Bueno me voy, gracias Naruto, a ver cuándo me invitas de nuevo
- Cuando quieras! – le grito mi hermano, estábamos en la salida ya con Sai, yo estaba encantada porque había puesto furioso al Uchiha.
- Por qué te ríes así? – me preguntó tocándome la mejilla.
- Nada, solo que esto me dio risa…Sai? – le llamé
- Dime
- Gracias, porque me la pasé realmente bien hoy – le dije dándole un abrazo, el correspondió apretándome entre sus brazos.
- Yo también, pero es que contigo siempre la paso bien – me dijo apoyando su mentón en mi cabeza. Y dándome un beso en la frente. – ya me voy – me besó en la mejilla y me quedé de pie en la puerta viéndole como se iba. Entré a la casa con la cara llena de risa.
Cuando entré Naruto me quedó mirando con risa y Sasuke con la cara rígida. Me sentí muy observada, pero subí la escalera hasta mi pieza sin detenerme a pensar en la cara de ellos. Sino que pensé más en la cara de Sai cuando se despidió de mí , mañana sería un buen día en la escuela. Iba dormir feliz.
El entrenamiento estaba siendo más cansador que lo normal, el entrenador no estaba y Sasuke se había tomado la atribución de dirigir él el entrenamiento, quise hacerlo yo, pero los chicos se opusieron, yo tenía en mente dar la hora libre, pero ellos no quisieron los muy idiotas. Y el Uchiha nos estaba sacando el jugo a mí y todas mis niñas, correr para allá y correr para acá lo más rápido que podíamos. Neji y kiba me molestaban a cada instante, me gritaban que estaba haciéndolo muy lento, y yo pasaba levantándoles el dedo del medio. Al final terminaba cada carrera sin aire, no había tomado desayuno, y ya me sentía mal, me estaba doliendo la cabeza. Ya cuando estaba viendo algo nublado y decidí ir a decirle a Naruto, porque si le decía a Sasuke me iba a molestar.
- Naruto – le dije con los ojos entrecerrados y tocándome la cabeza – me siento mal, no tomé desayuno y…. – todo se empezó a mover demasiado – me siento muy mal.
- Saku estas pálida, qué hago? – escuché que me preguntó mi hermano – puedes caminar hasta la enfermería? – empecé a escuchar su voz muy lejos
- Nooo, apenas puedo oírte – le dije, ya sentía que me iba a caer.
- Sakura? – alguien me tomó por los hombros, pero yo ya no sentía nada.
- Afírmame – alcancé a susurrar y todo se fue a negro.
Desperté aun mareada estaba acostada, confundida, traté de sentarme pero me mareé mucho más, asi que me acosté de inmediato.
- Sakura? – me llamó Naruto y me apretó una mano, yo me volteé a mirarlo – estás bien?
- No – le contesté – todavía estoy mareada.
- Sí, dijo la enfermera que tenías que comer, fue una hipoglicemia – nuestra atención se centró en la puerta de la enfermería donde entró Sasuke con un pastel de frambuesa y un jugo de frutilla.
- Aquí te traje algo – me lo tendió, yo miré a Naruto. Sin recibirle nada
- Qué pasa Saku? – me preguntó mi hermano, y una lágrima rozó mi mejilla – saku! – me dijo y me abrazó – que pasa si ya estás bien!
- Es que tuve miedo porque me sentía muy mal – apoyé mi cabeza en su hombro, y lo abracé. Sasuke se sentó a mi lado.
- Saku, - me habló Sasuke - ya estás bien, ahora solo debes comer para que te sientas mejor – me sobó la espalda y me pasó el jugo abierto – no llores, que aunque te veas adorable te hace mal llorar. – acepté el jugo pero lo miré sin tomar – tómalo te traje tu favorito – era cierto, el jugo de frutilla era mi adoración y el pastel de frambuesa también.
- Gracias – tomé jugo, luego Sasuke me lo quitó y me tendió el pastel.
- Come esto, se ve rico – sacó un trozo con tenedor y me ofreció – abre la boca – me dijo dulcemente, me estaba mirando con ternura, yo miré a mi hermano en busca de respuestas o de su tic en el ojo, pero él estaba sonriendo divertido.
- Puedo comer sola – le dije avergonzada. Quitándole el tenedor de la mano para poder comer, en ese momento y sin despedirse mi hermano se fue. – anda tu también si quieres – le dije con la boca llena apuntando hacia la puerta.
- Sakura, como voy a dejarte sola – me dijo como si yo le hubiera dicho la cosa más loca del mundo, y siguió sentado a mi lado, empezó a hacerme cariño en el pelo mientras comía, me puse nerviosa, muy nerviosa, la mano me empezó a temblar. Ahora sí necesitaba que él me diera la comida en la boca. – me asusté, te caíste en mis brazos. Me alcanzaste a pedir que te afirmara.
- Se lo estaba pidiendo a mi hermano, tú te cruzaste – le dije sin hacer contacto visual, porque so lo hacía todo lo que lo que había olvidado se iría a las pailas
- Bueno da igual, igual estábamos asustados con Naruto – me hizo cariño en la rodilla.
- Bueno gracias, estoy bien, no necesito que me toques – le miré la mano en mi pierna, no me atrevía a mirarlo a los ojos. Pero tampoco deshice el contacto.
- No se trata de ti, se trata de mi, necesito sentirte – tragué pesado, ese tono de voz era el mismo con el que me había invitado a salir luego de que lo defendí en el gimnasio, y el mismo de cuando me fue a agradecer llevándome un helado, tono, que para mis oídos se volvía extrañamente irresistible. Acortó la distancia entre nosotros hasta que podía oir como respiraba y el calor que desprendía en cada espiración rozar mi mejilla
- Que pretendes? – le pregunté mirándolo de reojo, tuve que aclarar mi garganta y volver a hablar para que me ollera, había hablado muy bajito – que pretendes! ?
- Besarte – me dijo con todo el descaro, él si bien sonaba nervioso noté desición en su voz. Me quedé en silencio porque no supe que responder ante tal honestidad, el silencio se hizo incómodo y por amor propio y honor no podía dejar que él me hiciera caer tan fácilmente aunque estaba al borde de caer.
- Ve a besar a tu novia, ella de seguro está dispuesta – me levanté de la camilla y tomé mis zapatillas para ponérmelas. Él se quedó estático en la camilla siguiéndome con la mirada cuando terminaba de abrocharme la zapatilla, él se agachó para quedar frente a mí.
- Que puedo que hacer para que me aceptes y me creas que de verdad siento algo por ti?, yo no esperaba que me contestaras mal, yo siento que me gustas y yo a ti… - lo interrumpí.
- Qué quieres Sasuke? – lo empujé para alejarlo de mi logrando que el callera sentado frente a mi – quieres aumentar tu ego y reírte de mi? – me puse de pie y el me siguió y me tomó del brazo para que no me fuera.
- Es lo mismo que me dijiste hace unos días, y las cosas no son así!… - me alzó la voz y me soltó el brazo – no entiendo por qué no me aceptas! – se pasó la mano por el cabello, tal como lo hacía cuando rabeaba o cuando estaba frustrado.
- Porque tú ni siquiera sientes un cuarto de las cosas que yo siento por ti – agaché la mirada llena de vergüenza y pena.
- Quiero que me digas… - me pidió.
- Qué quieres que te diga Sasuke!... – ya estaba superada por la situación - que muero de pena y de envidia cada vez que te veo con Ino? , que todos los días eres lo último en lo que pienso al dormir?, que cuando me miras fijo a los ojos me tiemblan las piernas?, - empecé a llorar, mis lágrimas nublaron mi vista- que odio verte en mi casa a diario porque día a día me doy cuenta que no te puedo sacar de mi mente y mi corazón?, que cuando salgo con alguien me siento triste porque me doy cuenta que no puedo sentir por nadie lo que siento por ti?, que si alguien me besa ni siquiera siento una pizca de lo que siento cuando tu solo me miras?, estoy enamorada de ti, tanto, que aunque me decepcione, aunque me trates mal, aunque sepa que no tengo posibilidades, no puedo dejar de amarte, y es tan tonto, y es tan estúpido porque ni siquiera has hecho algo bueno por mi para merecer todo este amor – me sequé la cara que estaba toda mojada por mis lágrimas y lo miré, me estaba mirando con una expresión que era indescifrable, como sorprendido, como avergonzado, solo se me quedó mirando y gracias a Dios no me dijo nada, porque no podía seguir parada frente a él después de haberle dicho todo lo más profundo que sentía por él, era como si estuviera parada delante de él estando desnuda – bueno, querías saber?, ahora sabes. – salí corriendo de la sala de enfermería. Arrepintiéndome que lo que por culpa de mi tendencia de hablar y luego pensar le había confesado todo a Sasuke. Bueno, quizás así él me dejara tranquila, quizá así yo, al vaciar los sentimientos de mi corazón pudiera olvidar completamente a Sasuke.
que les pareció, yo encuentro que Saku igual es jugada y valiente al decirle todo eso a Sasuke y el muy se quedo
asi como que no supo que hacer, hombres!
Diganme que opinan, les gusto o no?
Las quero!
XoXo Nox
